Conecta con nosotros

Destacado

11 de abril: ¿que servicios se modifican por el aniversario de la ciudad?

Publicado

en

Este jueves se conmemora el 196° aniversario de Bahía Blanca por lo que en la ciudad habrá asueto administrativo en todos los organismos municipales y provinciales.

Tampoco abrirán sus puertas PAMI ni las dependencias del Anses.

En tanto, el resto de los servicios funcionarán de la siguiente manera:

Transporte público: Circulará con frecuencia de sábado.

Recolección de residuos: Cronograma normal.

Sistema de estacionamiento: Será libre, respetando las zonas prohibidas.

Hospital Municipal: El servicio de emergencias funcionará las 24 horas y los consultorios de guardia de 8 a 20.

Cementerio: Abierto en el horario de visita habitual, de 8 a 17, con servicio de guardia en la atención de 7 a 12.

Advertisement

Destacado

El Gobierno designó a un nuevo subsecretario de Ciencia y Tecnología

Publicado

en

El economista Ricardo Fernando Crespo fue designado como subsecretario de Ciencia y Tecnología por la secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, Adriana Baravalle, se informó oficialmente.

El nombramiento se produjo tras la renuncia de César Óscar Lencina, quien dejó el cargo el jueves último luego de alegar “dificultades persistentes” para ejercer sus funciones y falta de apoyo institucional.

La subsecretaría depende de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros a cargo de Diego Santilli.

La trayectoria académica de Ricardo Crespo

Crespo es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina (UCA), doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de Cuyo y doctor en Economía por la Universidad de Ámsterdam. Su tesis doctoral fue desarrollada en la Facultad de Economía y Negocios.

También es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno.

Antes de asumir como subsecretario, fue vicerrector de Investigación y de Asuntos Académicos de la Universidad Austral. Su trayectoria incluye tareas de docencia, investigación y gestión universitaria.

Crespo reemplaza a Lencina, cuya salida fue formalizada mediante una carta dirigida a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Según informó Infobae, el exfuncionario sostuvo que su renuncia buscaba habilitar “una nueva dinámica de trabajo” y asegurar la continuidad de la gestión.

Por su parte, Adriana Baravalle había asumido como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología el 13 de agosto pasado, en reemplazo de Darío Genua, quien había dejado el cargo a fines de julio después de semanas de incertidumbre sobre su salida y reemplazo. Su designación fue impulsada por el jefe de Gabinete.

Baravalle se presenta como experta en inteligencia artificial con estudios en la American Andragogy University y magíster en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Austral, donde cursa un doctorado en Ingeniería. Fundó y dirige SynapsIA, una red regional de especialistas en IA, y estuvo al frente del Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de esa universidad.

Según el comunicado oficial, integró la Mesa de IA y Ciberseguridad que participó en la elaboración de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial entre 2016 y 2019. Bajo la órbita de la Secretaría se encuentran organismos como el CONICET y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), entre otros.

Continue leyendo

Destacado

Milei y Brasil: política exterior sectaria, tensiones internas y despiste regional

Publicado

en

El silencio de Javier Milei sobre el triunfo electoral de Lula da Silva arrastra casi una semana y el mundo libertario sigue concentrado en destacar únicamente el escape de Flávio Bolsonaro. Esa combinación resume la visión del oficialismo: una concepción sectaria, básicamente ideologizada, que sustituye -y niega, a la vez- el sentido más elemental de la política exterior, en términos de Estado y no por cuestiones de gusto personal. Como muestra complementaria, el Presidente le dedicó la calificación de “masterclass” a un mensaje en X, bastante pobre, que intenta ironizar sobre la fuga del derrotado candidato brasileño y repite insultos al periodismo. Dice mucho, pero no sólo en ese plano.

Son varios los capítulos previos en el frente externo, aunque de diferente magnitud. El anterior, en otra escala, fue escrito por Milei en su paso reciente por España, que dejó una nueva tanda de insultos a Pedro Sánchez y cosechó incomodidad de amigos políticos, además de una señal negativa de la Casa Real. Otro y más complejo es el saldo de estas horas. La enorme diferencia puede ser medida por su impacto político y público. La cerrazón frente al resultado electoral de Brasil alimenta las tensiones internas y exhibe un despiste para el imaginario de liderazgo regional.

La cancillería argentina fue un reflejo de lo mismo, expectante de la reacción de Washington y atenta a los gestos iniciales de Flávio Bolsonaro. Llamativo con el correr del reloj, entre otras razones porque medios periodísticos tradicionales e importantes de Brasil no demoraron en contar que la posición inicial del candidato derrotado era, de mínima, relativizada por sus socios de derecha. La idea de plantear la anulación de las elecciones cedía lugar al reclamo sobre manejos del oficialismo -por cierto, cuestionables- en la campaña. De allí al reconocimiento del resultado, fue un paso.

En las horas siguientes al escrutinio y sobre todo una vez concretada la operación de salida de Bolsonaro y su familia, el Gobierno dejó trascender una línea de cuestionamiento a las elecciones que el ejército violeta en redes sociales buscó instalar como denuncia de fraude comprobado. Por supuesto, un tema aparte es el hecho en sí mismo del papel local en el operativo de escape del candidato perdedor, desde Puerto Iguazú a Miami. El contexto doméstico ya estaba claro: la derrota mezcló sorpresa y malestar en Olivos, después de la sucesión de cargas contra Lula da Silva y de los festejos que había dejado la primera vuelta. Nadie parecía reparar en los graves errores de campaña bolsonarista que siguieron a aquella celebración, según la visión extendida en medios brasileños.

El Gobierno o el oficialismo en sentido amplio exhibieron una contradicción: destacaron que fue absolutamente normal y legal el paso de Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas por territorio argentino. Casi un trámite, basado en el hecho, cierto, de que no existía ningún reclamo internacional de Brasil. Y al mismo tiempo, buscaron darle un sentido casi épico a la participación en la movida que concluyó con el embarque hacia Estados Unidos. Existen trascendidos para la investigación, más allá de chicanas políticas. Entre otras cuestiones, debería ser aclarado si existió presencia y, más aún, jefatura de agentes estadounidenses y subordinación de organismos argentinos en esta historia.

Se trata sin dudas de un punto significativo, que ocupa renglones mediáticos sobresalientes y no parece agotado: es incierto cuáles serán las estribaciones locales y también en Estados Unidos, donde motorizó reclamos demócratas a la administración de Donald Trump, en los umbrales de las elecciones de medio término.

Más allá de ese tema, la primera expresión de la cerrazón de Olivos fue la decisión de no realizar un saludo al menos formal, con el resultado electoral a la vista. Y se agregaron, sin modificar esa postura, el mensaje de la política brasileña, que no puso en discusión el resultado, y las propias señales de Trump, que acogió a Flávio Bolsonaro pero evitó ir al choque con Lula da Silva.

El estreno de Bolsonaro en Estados Unidos fue marcado por las modificaciones a su declaración inicial. Tuvo que dejar de lado la presentación como “presidente electo” de Brasil y la sustituyó con la categoría de “líder”. El cambio se habría debido a un señalamiento directo desde el Departamento de Estado. La versión menos ácida remite a la consideración de un asesor brasileño. Como sea, resulta claro que Washington sólo podría aceptar la definición de “presidente electo” si tuviera intención de romper con Lula da Silva. No parece que ese sea el interés estadounidense. Está a la vista que tampoco resulta el mensaje que expresa el poder brasileño.

El cuadro político de Brasil también dejó sin sustento la decisión de Olivos frente al desenlace de las elecciones. Si de entrada eran evidentes los reparos de los principales actores de la derecha frente a la actitud del candidato que acababa de perder, con el correr de las horas el panorama fue más claro. Por supuesto, la derecha no es un único partido disciplinado sino un conglomerado, que de todos modos y en líneas generales reconoció el resultado, desestimó las referencia a un fraude por parte den Bolsonaro -algunos le bajaron el tono y hablaron de una reacción emocional- y empezó a mostrar su juego para reacomodar la jefatura política. Eso, frente al panorama legislativo que anticipa una prueba exigente para Lula da Silva.

Por eso mismo, el cambio en el texto difundido en Estados Unidos tiene lectura para Washington y también al interior de Brasil. El concepto de “líder” de la oposición al PT ya está más que en discusión. Enfrenta el cuestionamiento desde su propio espacio, el Partido Liberal; alimenta facturas en la familia del ex presidente Jair Bolsonaro, y afirma el juego de Tarcísio de Freitas, que acaba de lograr, con mucha diferencia sobre el PT, su reelección como gobernador de San Pablo.

La actitud del Gobierno abre interrogantes sobre la relación con Brasilia. Y al mismo tiempo, fisura el imaginario de un liderazgo regional, por la sola condición de principal socio estratégico de Trump, tomado ahora por las elecciones del martes próximo. La posición de Milei estuvo lejos de marcar una línea entre los presidentes que, con diferencias, se anotan como expresiones de derecha. Al contrario. Los saludos y felicitaciones a Lula da Silva se fueron sucediendo una vez consolidado el resultado. Uno de los primeros en expresarse fue el chileno José Antonio Kast y también lo hicieron Santiago Peña (Paraguay), Keiko Fujimori (Perú), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador), en las primeras horas.

Para completar, la distancia entre el resultado brasileño y la posición de Olivos terminó nutriendo también las tensiones en el mundo libertario. El dato más significativo lo produjo, otra vez, Patricia Bullrich, que eludió un saludo directo al presidente reelecto, pero destacó la necesidad de aceptar los pronunciamientos en las urnas. Está claro que esa pulseada en el oficialismo va más allá de este tema. Del mismo modo, el malestar libertario fue nutrido por mensajes de aliados y dialoguistas: el PRO -sobre todo, el mensaje personal de Mauricio Macri-, la UCR, referentes provinciales. No son días sencillos para Olivos. Se verá el martes 3 qué añade el frente externo: vota Estados Unidos.

Continue leyendo

Destacado

Con críticas al arco político y bajo un fuerte hermetismo, Javier Milei brindó una charla ante estudiantes

Publicado

en

Javier Milei

El presidente Javier Milei cuestionó en duros términos a la dirigencia política durante una clase magistral ante alumnos de la Universidad Torcuato Di Tella, donde anticipó un libro sobre “la política como moral” y prometió una reducción impositiva si logra gobernar hasta 2031.

Milei sostuvo que una eventual continuidad de su gestión hasta 2031 permitiría devolver USD 500 millones mediante rebajas de impuestos. “¡Vaya que eso es liberarlos!”, exclamó al presentar esa proyección ante los estudiantes.

En esa línea, rechazó además el término “contribuyente” para referirse a quien paga impuestos e insistió en que “los impuestos son un robo”. Adelantó también que, de obtener la reelección, profundizará el proceso de desregulación económica. “No saben lo que se viene el 11 de diciembre de 2027, si reelegimos; hay gente que no va a reconocer más a la Argentina con todo lo que vamos a hacer”, afirmó.

Por otro lado, el mandatario anunció que su próximo libro, que saldrá en noviembre, llevará por eje “la política como moral” y tendrá tres tomos. El tercero reunirá una bitácora de los primeros 30 meses de gobierno en un punteo de 400 hojas, según detalló.

Ante los estudiantes, Milei consideró “raro” dialogar con alguien que no fuera un ministro y dirigió luego sus críticas a los dirigentes políticos, a quienes acusó de priorizar el triunfo electoral por sobre cualquier otro objetivo. “Son capaces de mentir con tal de ganar elecciones, en el fondo lo que están viendo es un ser detestable, ególatra”, sostuvo.

Durante la charla, el Presidente apuntó contra el exministro de Economía Domingo Cavallo, que había calificado de “burrada” el modo en que el Gobierno desarmó el cepo cambiario. “Este impresentable nacionalizó la deuda en 1982, usó a los argentinos para pagar lo que se habían timbeado y le exigió a Erman González hacer el Plan Bonex, así estabiliza cualquiera; nosotros, en cambio, estuvimos remando para limpiar el balance del Banco Central”, señaló Milei.

La actividad estuvo restringida a alumnos de la Universidad Torcuato Di Tella y se desarrolló bajo un operativo que incluyó móviles de la Policía Federal en el acceso, efectivos de Casa Militar en el playón central y controles con escáneres para quienes ingresaban al aula.

El encuentro se realizó en el salón del nuevo taller de diseño, un espacio alargado con varias entradas que se completó a medida que avanzaba el ingreso. Algunos estudiantes llevaron sillas desde otras aulas y otros permanecieron de pie detrás de una cinta dispuesta para mantener despejado un pasillo.

La disertación marcó la reaparición pública del Presidente tras el discurso que había dado en la Fundación Faro.

Continue leyendo
Advertisement

Trending