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Al igual que Uset y Gay, el intendente de Tres Arroyos no irá por la intendencia

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Así lo anunció en una carta pública. “A 37 días del vencimiento del plazo para presentación de listas de precandidatos, creo conveniente anunciar, luego de un profundo análisis personal, familiar y también político, que no seré candidato a ningún cargo en las próximas elecciones”, dijo. “El trabajo hecho por Tres Arroyos me satisface y me enorgullece”, destacó.

El intendente de Tres Arroyos, Carlos Alberto Sánchez, de Movimiento Vecinal, pondrá punto final a 20 años consecutivos como intendente el próximo 10 de diciembre. Sigue el mismo camino que sus pares de Bahía Blanca y Coronel Rosales, Hector Gay y Mariano Uset.

Con una carrera política de 32 años, cuando gana las elecciones para Concejal por el MV en 1991, Sánchez dijo que no será candidato a ningún cargo en una carta difundida en las últimas horas.

“A 37 días del vencimiento del plazo para presentación de listas de precandidatos, creo conveniente anunciar, luego de un profundo análisis personal, familiar y también político, que no seré candidato a ningún cargo en las próximas elecciones”, dijo.

Y continuó: “Mi carrera politica superó ya los 30 años, y el trabajo hecho por Tres Arroyos me satisface y me enorgullece, desde cada lugar que humildemente pude ocupar, gracias al voto que supo confiar en mi la mayoría de los tresarroyenses, en cada una de las oportunidades que me eligieron en el 2003, 2007, 2011, 2015 y 2019, como intendente”.

“El Movimiento Vecinal también, depositó en mí una confianza absoluta y gracias a cada vecinalista, y a los tresarroyenses hemos logrado que Tres Arroyos haya desarrollado sus potenciales a un nivel impensado hace 40 años”, valoró.

Y agregó: “No me cabe ninguna duda, que el partido que me ha permitido llegar hasta aquí, presentará a la persona indicada para que en las próximas elecciones sea elegido o elegida como de Tres Arroyos. Solo me resta agradecer a cada una de las personas que me acompañó y sostuvo en estos cinco períodos como intendente: funcionarios, empleados municipales, amigos y allegados, y sobre todo a mi familia”.

“En los últimos meses que quedan de mi última gestión, trabajaré con la misma energía y con la misma fuerza con la que comencé aquel 10 de diciembre de 2003, con un único objetivo: el crecimiento sostenible de nuestro distrito en todos sus aspectos”, concluyó.

Entre los que ya dijeron que no seguirán también están los mandatarios opositores PRO Martín Yeza (Pinamar), Héctor Gay (Bahía Blanca), Mariano Uset (Coronel Rosales) y Mariano Barroso (9 de julio) y los radicales Gonzalo Peluso (Magdalena), Miguel Fernández (Trenque Lauquen), y Guillermo Pacheco (Pellegrini). Edgardo Battaglia (Arenales), quien suplantó a Érica Revilla, tampoco se presentará.

Por el lado del Frente de Todos hace tiempo que el peronista Juan José Mussi (Berazategui), de 82 años, definió que tendrá un sucesor mientras está en su quinto mandato. Lo mismo que Gabriel Katopodis (San Martín) quien ocupó el ministerio de Obras Públicas durante el gobierno de Alberto Fernández, siendo electo intendente, cargo que no llegó a asumir.

Entre quienes no irán por la reelección pero se alistan para competir por la Gobernación están Néstor Grindetti (Lanús), Gustavo Posse (San Isidro) y Javier Iguacel (Capitán Sarmiento), por Juntos por el Cambio. En cambio el presidente del PRO en la Provincia e intendente en uso de licencia de Vicente López, Jorge Macri, buscará convertirse en Jefe de Gobierno porteño.

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¿Qué pasa si EEUU cambia su histórica posición sobre las Islas Malvinas? La opinión de los analistas y la expectativa del Gobierno

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Una frase, breve, pronunciada el lunes por Donald Trump en el Salón Oval puso en movimiento la maquinaria diplomática argentina sobre la cuestión de las Islas Malvinas. Siempre reviso cada posición. Es solo una de muchas”, sostuvo el presidente de Estados Unidos cuando fue consultado sobre si su gobierno reconsideraría su postura histórica sobre la soberanía del archipiélago. En Buenos Aires, el impacto fue inmediatoEl gobierno anunció una cadena nacional de Javier Milei sobre el tema y analistas consultados por Infobae dividen su opinión entre quienes ven una oportunidad histórica y quienes advierten que no hay nada concreto detrás de este movimiento.

Para el mandatario, la declaración de Trump es “algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”. Así lo afirmó en la radio El Observador este martes. El tema dominó la reunión de Gabinete, donde el canciller Pablo Quirno expuso los avances de la Cancillería en materia de soberanía sobre las islas.

Tras las palabras de Trump, y entrevistado en Infobae en Vivo, el funcionario eligió un tono medido: “Las Malvinas están en el centro del corazón de cada argentino. Es una obligación y una responsabilidad para nosotros mantener vivo el reclamo sobre la soberanía”, señaló, pero al mismo tiempo fue cuidadoso al delimitar los alcances del movimiento del líder republicano: “Sobre lo que no tenemos control, no operamos”, señaló, y agregó: “Tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras chances de que el reclamo legítimo que tiene Argentina sobre la soberanía sea escuchado”.

Diplomáticos de la Cancillería argentina, consultados por Infobae, trazaron una distinción entre el plano discursivo y el plano práctico de que efectivamente haya un movimiento por parte de EEUU. “Lo que cambia en lo discursivo y en lo declarativo de manera pública es muy fuerte, porque inclina definitivamente la balanza sobre el tema”, señalaron. “Un eventual voto abierto a favor de Argentina en la ONU -graficaron- sería muy fuerte; es más simbólico que político, aunque a efectos prácticos, en lo concreto no cambia en nada”.

No es la primera vez que Trump utiliza la carta “Malvinas” en el tablero geopolítico. Ya hubo un episodio similar en abril, cuando se filtró un correo electrónico interno del Pentágono que contemplaba revisar el apoyo estadounidense al Reino Unido como represalia por la negativa de Londres a acompañar a Washington en operaciones militares contra Irán. En aquella ocasión, el secretario de Estado Marco Rubio y el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, ratificaron la posición de neutralidad. El propio Rubio descalificó el correo filtrado definiéndolo como “solo un email”.

En las antípodas de esa cautela oficial, el asesor presidencial Santiago Caputo publicó en sus redes sociales otra visión: “Inglaterra es el pasado. Argentina es el futuro. Es saludable que los Estados Unidos revisen su postura sobre Malvinas. Sería extraño que no lo hicieran. No se puede esperar menos de un aliado estratégico”.

La reacción británica no se hizo esperar. John Healey, ministro de Hacienda del Reino Unido y primer funcionario en tomar la palabra, fue taxativo en declaraciones a The Times: “Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”. El funcionario aclaró además que no recibió “ninguna sugerencia” de funcionarios estadounidenses al respecto. El portavoz oficial del primer ministro, Andy Burnham, sostuvo que la posición de su gobierno “no ha cambiado” y que el compromiso de Londres con los isleños es “inquebrantable”.

¿Una maniobra de presión a Londres o gesto político a un aliado?

Lejos del entusiasmo del Gobierno, varios analistas consultados por Infobae coincidieron en que la declaración de Trump debe leerse en clave de política interna británica y de las tensiones con la OTAN, no como un giro genuino sobre la soberanía del archipiélago.

El politólogo Claudio Fantini planteó que hay que leer las palabras de Trump “como una advertencia, no como un anuncio”. Según su análisis, la verdadera motivación no es el debate sobre el gasto en defensa de la OTAN sino la indignación de Trump con Londres por haberle negado el uso de bases militares estadounidenses en territorio británico para operaciones vinculadas a la guerra contra Irán. “No es algo que sale de una convicción de lo que considera lo justo y lo adecuado respecto al tema de Malvinas, sino que tiene que ver con un castigo que Trump quiere hacerle a los gobiernos británicos”, afirmó Fantini, quien añadió que el componente ideológico también cuenta: se trata, en ambos casos, de gobiernos del Partido Laborista.

Para graficar la inconsistencia del mandatario, el analista político trazó una analogía con Corea del Sur. “Cuando Seúl también rechazó colaborar en el conflicto con Irán, Trump pasó a elogiar a Kim Jong-un y amenazó con reducir los ejercicios militares conjuntos, claves para mantener el equilibrio en la península coreana”, recordó. Y amplió: “Un tipo que a la mañana dice una cosa y en la tarde dice otra. Un día escribe con la mano lo que al otro día borra con el codo sin hacerse mucho problema”.

Sin embargo, Fantini fue enfático sobre qué debería hacer el gobierno argentino: “Argentina tiene que salir a subrayar esta frase y no dejarla pasar”, afirmó, y señaló que si el cambio llegara a consolidarse como política de Estado, más allá de quién gobierne en EEUU, sería “una gran noticia” para Buenos Aires.

Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, fue más directo sobre el rol de Argentina en este tablero. Para el analista político, Malvinas es el pretexto más a mano que tiene Trump para presionar al gobierno laborista de Burnham y forzarlo a elevar el gasto en defensa al 3% del PBI. El timing, aseguró, no es casual: “Coincide con los trascendidos de que el propio Healey planeaba abandonar ese compromiso para 2030, con un anuncio presupuestario previsto para el 28 de octubre”.

La motivación de fondo, según Puricelli, va más allá de la OTAN: “Hacer ganar a la extrema derecha en todos los países en los que pueda es la meta primordial de Trump.” Forzar a Burnham a recortar salud, educación y bienes públicos para financiar el gasto militar, indicó a este medio, “alimentaría el malestar del que se nutren el demagogo Nigel Farage y el partido Reform”. “Los intereses de Argentina no entran en absoluto en consideración (de Trump) en su posible revisión de la postura sobre el estatuto legal de las islas del Atlántico Sur”, concluyó.

El politólogo Andrés Malamud, investigador del Instituto de Ciencias Sociales de Lisboa, resumió su pronóstico en una línea: “Va a pasar lo mismo que con Groenlandia, nada”. La referencia no es arbitraria: a comienzos de 2025, Trump anunció con insistencia que Estados Unidos adquiriría Groenlandia -territorio autónomo bajo soberanía danesa- por razones de seguridad nacional, llegó a hablar de una “necesidad absoluta” y no descartó el uso de la fuerza. Dinamarca rechazó cualquier negociación, la comunidad internacional reaccionó con alarma y Washington no avanzó más allá de la retórica.

Más matizado en su análisis, el exembajador Diego Guelar, con pasado en las embajadas de Estados UnidosBrasil y China, consideró que un eventual giro de Washington sería positivo para Buenos Aires, pero advirtió que las palabras de Trump están lejos de constituir una decisión de Estado. “Un cambio de posición estratégica de este tipo requeriría consulta del Congreso. Debe haber una decisión de otro tipo. No alcanza con su opinión”, explicó. Y fue más específico: “Si llegara a ocurrir, cosa que dudo, Milei se lo atribuiría como un logro de su administración, y tendría razón. Sin lugar debilita la posición británica”.

En los organismos multilaterales, la posición de Estados Unidos sobre Malvinas siempre fue más compleja que la neutralidad que declara en público. En junio de 2026, el Comité de Descolonización de la ONU aprobó por consenso una resolución que exige al Reino Unido negociar con Argentina la soberanía del archipiélago -la misma que Londres sistemáticamente ignora desde 1965-.

El debate se da, además, en un contexto de creciente presión económica sobre el archipiélago. En diciembre de 2025, la israelí Navitas Petroleum —con el 65% del proyecto— y la británica Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el campo petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La Fase 1 del proyecto, con una inversión de 1.800 millones de dólares, apunta a producir 50.000 barriles diarios con primer petróleo previsto para 2028.

Es precisamente esa explotación la que el Gobierno, a través de la Cancillería, calificó de “unilateral” por parte de los británicos, algo “incompatible con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación”.

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El Gobierno busca generar expectativa en torno al misterioso anuncio sobre Malvinas y recurre otra vez a un tema internacional

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El Gobierno apuesta una vez más a la agenda internacional para ganar protagonismo y generar expectativas. Javier Milei preanunció ayer, y en varias ocasiones, la futura declaración, vía cadena nacional, sobre la que no se conocen detalles, sobre las islas MalvinasMientras que otros miembros del Gabinete hicieron lo propio para sumar volumen al mensaje, incluido el principal asesor presidencial, Santiago Caputo, detrás de las negociaciones y la estrategia.

Después del alivio que generó el período del Mundial en un momento difícil para el oficialismo por el caso Adorni y la significativa merma en las encuestas, en la Casa Rosada esperan con ansias la llegada del Papa, en noviembre, para que se genere un clima de “pacificación y unidad” en torno a su figura. Si bien temen que sus mensajes con foco social se transformen en dardos envenenados, creen que cualquier efecto negativo será neutralizado por el amplio y profundo despliegue de la visita.

La apuesta por la unidad en torno a Malvinas sigue esa línea, reconoció un asesor a este medio. Milei se encuentra aún en un momento delicado, y la preocupación aumenta a medida que se acerca el año electoral. Karina Milei y los Menem no logran reunir los votos para la reforma política que, creen, les aseguraría la reelección. Las ausencias y algunas performances discursivas del Presidente durante las últimas tres semanas generaron muchas más críticas que elogios. Y los últimos índices de opinión pública encendieron alertas en Balcarce 50.

El jefe de Estado buscará con su misterioso mensaje del jueves por la noche, que grabará por la tarde, generar un hito en su gobierno, que le de un puntapié para el año que viene. “Una causa justa”, lo describió Pablo Quirno en una columna que escribió en julio en La Nación y que se ocupó de reflotar sugerentemente anoche, en su cuenta de Twitter, para generar mayor expectativa.

En la misma tesitura, el Presidente se refirió en repetidas ocasiones ayer al tema. Lo preanunció en una entrevista por la mañana, se los transmitió a los ministros en la reunión de Gabinete, y luego el Gobierno comunicó oficialmente el detalle de lo dicho en el encuentro ministerial, algo no tan frecuente. “Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, había dicho por la mañana el jefe de Estado. La palabra “sagrada” sumó otro escalón a la expectativa, sobre todo porque se cuidó de no agregar ningún dato concreto.

Después le tocó el turno al vocero presidencial, Adrián Ravier, que confirmó la hora, pero remarcó que no diría nada más. Y más tarde, Milei volvió a hablar al respecto, en un tuit, donde, con críticas al periodismo por cuestionar el uso de la cadena nacional, volvió a darle centralidad al tema, dos días antes de efectivamente dar las novedades.

Detrás de la esmerada comunicación del aún desconocido asunto estuvo el equipo de Santiago Caputo, a quien responde, también, el canciller, Quirno, que también se dedicó a darle relevancia al tema en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, cuando expuso ante el Gabinete los avances de la Cancillería en materia de soberanía.

Horas antes de que el Presidente diera las primeras pistas, su principal asesor había dado algunas pistas en su cuenta de Twitter. Una manera, también, admitieron los propios, de demostrar que tuvo un rol central en las gestiones con Estados Unidos por el eventual cambio en la posición de neutralidad sobre el conflicto de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.

El lunes, después de la frase de Trump, Santiago Caputo escribió en X: “Inglaterra es el pasado. Argentina es el futuro. Es saludable que los Estados Unidos revisen su postura sobre Malvinas”. El énfasis en el rol que tuvo la SIDE en las gestiones sobre la futura medida fueron en el mismo sentido. El organismo de inteligencia responde al mando del estratega del Presidente, a través de su titular en los papeles, Cristian Auguadra. Hay quienes señalan que, así como Karina Milei “se quedó” con el manejo de la visita del Papa, la gestión del tema Malvinas, aunque silenciosamente, sería capitalizada por Las Fuerzas del Cielo.

En el Gobierno no temen que, con la imagen presidencial en baja y con poco margen económico para compensar, entre fuertes críticas opositoras por el desempleo y la suba de la morosidad, una distancia entre la expectativa generada y el anuncio real pueda representar un riesgo. Están confiados en que el aún insondable mensaje por cadena nacional del jueves valdrá la pena.

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El Gobierno busca contener el malestar social sin abandonar la disciplina fiscal

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Javier Milei

Hace una semana, el presidente Javier Milei reclamó a sus ministros que salieran a defender la gestión. Hablar de las bondades del modelo. Quien tomó la lanza fue Federico Sturzenegger, ministro de desregulación. Tras una columna dominical donde defendió cada paso de la tarea realizada, Milei la utilizó de ejemplo para debatir internamente cómo “bancar la parada” frente a lo que el mandatario considera un sinfín de operaciones.

Hay una suerte de obsesión por la comunicación. Casi como un ejercicio de coaching, se lanzó la frase: “La gente no llega a fin de mes”. Y se buscó salir de la encerrona que puede, en teoría del Gobierno, embarrar la discusión. Primero, plantarse. Luego empatizar. Esa fue la conclusión en Casa Rosada. Los ministros se quejan en voz baja de la falta de fondos. El ajuste permanente los obliga a administrar las deudas y resolver con poco y nada.

Hay, entre todas las miradas, un solo aspecto que genera inquietud unánime; concuerdan funcionarios con orígenes muy distintos: el salario. La dinámica del ajuste llevó a que los subsidios de los servicios cayeran. Los sueldos no subieron al ritmo de la inflación y, aunque así lo hicieran, el porcentaje fijo destinado a esos pagos generó un problema. En el horizonte inmediato no se observa un cambio en esa tendencia. “La economía creciendo en algún momento va a modificarlo”, señalan.

Por las dudas, el ministro de Hacienda, Luis Caputo, comenzó a tomar medidas más pragmáticas que la sola espera del mercado. Algunas de estas últimas fueron la utilización de fondos del FGS para créditos hipotecarios y la intención de fijar un salario mínimo para algunos convenios laborales, así como también un aumento del sueldo de las Fuerzas Armadas por decreto.

La mora en las familias, por caso, no cesó. Todo lo contrario, subió. En julio de 2026, la irregularidad en los créditos a los hogares se elevó al 12,94% (frente al 12,77% de junio), según un informe de la consultora 1816 en base a los datos de deudores del BCRA. La mora privada total pasó al 7,73% y la de las empresas al 3,61%. La oposición ya mostró los dientes. Tiene el número para abrir el recinto el 9 de septiembre para tratar el tema, aunque el Gobierno no quiera. Por eso el oficialismo convocó a debatir en comisiones bajo reglas propias. Es un ensayo para desactivar esa iniciativa. La encuestadora Casa 3 de Mora Jozami preguntó a quienes tomaron un préstamo, accedieron a algún crédito o utilizaron la tarjeta para financiar gastos, si creían que podrían resolver sus deudas. Solo el 36% cree que sí. El 37% considera que no podrá hacerlo y otro 26% no sabe si podrá.

La mesa política también se reunió el martesEl principal punto que hoy se discute es cómo conseguir los votos para, al menos, suspender las PASOPatricia Bullrich vuelve a tener la presión de su lado. Martín Menem en Diputados logró aprobar las reformas pedidas por el Presidente casi sin sobresaltos. Ahora la senadora deberá hacer lo suyo en un escenario complicado por los ruidos electorales de las provincias que comenzaron a sonar. Tucumán, donde Lisandro Catalán se lanzó con el aval de Karina Milei, es un ejemplo. El ruido de ese mensaje llegó a oídos de Osvaldo Jaldo, gobernador de esa provincia. Fue, además, uno de los principales aliados de Bullrich en cada sesión.

Las reformas que impulsa el Presidente no se van a detener. Su brazo ejecutor, Sturzenegger, no tiene otra idea en la cabeza. Lo próximo que piensa el ministro desregulador es el envío del proyecto por el mercado de capitales y una nueva ley de cabotaje. Quedaron en el freezer tras el tropezón por la ley de tierras. Pero ya se descongelaron y serán enviados en las próximas semanas, aunque con una estrategia distinta. Ahora la idea es tener el proyecto y buscar el aval de gobernadores o aliados. Una vez conseguido eso, presentarlo. Por último, defenderlo. “Tenemos que ir todos agarrados de la mano”, repiten. Desregular el mercado farmacéutico es otro objetivo. Hasta se imaginan un escenario así: Que una YPF rutera pueda vender medicamentos. “Acá en la ciudad estamos acostumbrados a una farmacia cada 60 metros. Pero en el resto del país no es así. Eso sería un alivio para muchísima gente”.

La visita del Papa León XIV no está ajena a disputas políticas, para nada exclusivas de la Argentina cuando se trata de la llegada de uno de los hombres más influyentes del planeta. El enfrentamiento, a veces silencioso y en ocasiones con ruido, entre las cúpulas eclesiásticas nacionales y el Gobierno es inobjetable. Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, fue hasta Casa Rosada para ver a Karina Milei. El presidente nunca recibió a los obispos. El rango de Colombo, en la práctica, dialoga de igual a igual con el mandatario. Sin embargo, no quiso perder la oportunidad de tratar el tema con la secretaria general de la Presidencia para no dejar ningún detalle en manos exclusivas de Casa Rosada. Por eso estuvo junto a él Raúl Pizarro, arzobispo de Mendoza. Hay un temor de que el Gobierno acapare la visita. En ese sentido, fue el Poder Ejecutivo quien invitó al Papa. En el oficialismo observan a la Iglesia argentina casi como un desprendimiento de la oposición peronista. Quizás para calmar los ánimos fue que Colombo le regaló a Karina agua bendecida de la Virgen del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia), lugar donde la Iglesia Católica celebra las apariciones de la Virgen María a Bernadette Soubirous en 1858.

Ese tipo de presentes son los que no abundan en el peronismo, donde se vive un estado de ebullición permanente. Una semana es por cuestiones electorales, a la siguiente por la elección de las autoridades partidarias y quizás después por alguna acusación de traidor soltada en X. Por estas horas, el capítulo elegido es el Poder Judicial y la eventual presentación de Cristina en Comodoro Py. La discusión comenzó en el Congreso. Antes de votar pliegos de jueces, el bloque del PJ acordó acompañar el ascenso de los Pablos: Yadarola y Bertuzzi. El primero de manera unánime, el segundo dividido. “No nos peleemos más con los jueces”, planteó José Mayans.

Nadie puede creer que Cristina Kirchner no haya sido la estratega de esa decisión. ¿Ya no existe la teoría del lawfare? “Yadarola es el juez en lo penal económico que analiza facturas truchas, que juzga si evadiste (…) con la tuya te revienta, salvo que alguna tarifa te exima de cualquier condena”. La frase pertenece a Cristina. Fue durante la semana en la que se conoció el viaje a Lago Escondido, en el cual participaron jueces, fiscales y operadores políticos. Una de las butacas fue de Yadarola.

Desde el kirchnerismo defendieron la votación aduciendo que la negociación fue positiva: “Nos dividimos en cuartos. Un cuarto del Gobierno, otro de los gobernadores, otro del PJ y el resto sueltos. ¿Cómo no lo íbamos a votar?”, dijeron a Infobae. Los gobernadores peronistas también presionaron para evitar un conflicto. “Votamos jueces, no el presupuesto de galletitas de una escuela rural”, añadieron a este cronista. Sobre la votación pesaron dos especulaciones. La primera, que Cristina entendió que la estrategia judicial de Martín Mena, Julián Álvarez y Wado de Pedro la llevó a un callejón sin salida. La segunda, que Cristina está citada para el viernes en Comodoro Py por la causa Hotesur – Los Sauces. Pero no irá sola. Por primera vez estará imputada junto a su hijo, Máximo.

Ayer por la tarde, en el acto para recordar el intento de asesinato que sufriera la ex presidenta, habló el jefe de La Cámpora en San José 1111. Agradeció a los partidos políticos que firmaron un documento para solidarizarse con ella. “Si ustedes supieran la cantidad de miserias que hay en la política…”, dijo. El MDF de Axel Kicillof no lo firmó. “No somos un partido, somos un movimiento que nuclea a varios espacios”, advirtieron a este cronista. Ante la consulta a uno de sus principales dirigentes por la ausencia de distintas figuras, la respuesta sobrevino con humor: “Hubieran avisado, nadie nos invitó”. En simultáneo, Máximo pedía cantar más fuerte la última melodía camporista: “Cristina es la conducción, vamos a ver si se entiende (…) Si querés otra canción, vení, te presto la mía”.

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