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El embajador de Israel asistió a la Casa Rosada y participó del Comité de Crisis
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2 años haceen
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Emilia Sabbatini
El embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, agradeció ese domingo la “clara” posición del presidente Javier Milei de respaldo a su país frente al ataque de Irán en su territorio, al asistir a la reunión del comité de crisis por la situación en Medio Oriente que encabezó el mandatario en Casa Rosada.
“Vine aquí para expresar el agradecimiento del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente, Isaac Herzog, al presidente Milei por su rotunda condena a Irán y por estar del lado correcto de la historia y de los hechos”, sostuvo Sela en conferencia de prensa, junto al vocero presidencial, Manuel Adorni.
Indicó además que Milei y su gobierno tienen una “clara” posición, a tono con la mayoría de la comunidad internacional.
El embajador señaló que a los asistentes a la reunión les brindó “información diplomática” sobre el episodio, del que refirió que “por primera vez Irán intentó atacar Israel desde su propio territorio”.
“Lo hizo por muchos años por sus ´proxis´, vía organizaciones terroristas como Hezbolá, Hamás, los hutíes o las milicias en Siria e Irak, pero esta vez llevaron 60 kilómetros de explosivos al centro de Israel”, agregó.
El representante diplomático hebreo brindó a Milei y los miembros de su gabinete un informe sobre el ataque iraní a Israel y el sistema de defensa para neutralizarlo, según trascendió.
Desde la cuenta de X la Oficinaa del Presidente, se indicó que “Javier Milei encabeza una reunión de gabinete en Casa Rosada, con la participación del Embajador del Estado de Israel, Eyal Sela”.
También se difundió una foto la reunión en la que puede verse al embajador israelí junto a la vicepresidente, Victoria Villarruel, y a pocos metros de Milei, quien encabezaba la mesa en la que se desarrollaba el encuentro.
Fuente: Noticias Argentinas.
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Milei buscará revalidar las credenciales del cambio, acechado por una imagen en baja
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4 horas haceen
1 marzo, 2026Por
Mayra Pastor
No tendrá un recinto semivacío como ocurrió el año pasado. Lejos de repeler a la casta, el Gobierno se aseguró para esta noche un hemiciclo completo y gradas para los invitados especiales para mostrar, en esta tercera asamblea legislativa de Javier Milei, a un Presidente al mando del control político del país.
La oposición, sin demasiada reacción, definió en las últimas horas que tendrá una delegación presente para escuchar el discurso presidencial, sin expectativas y con la certeza de que serán, en minoría, el blanco de la mayoría de las críticas. Por más hegemonía política que consiga, siempre el oficialismo necesitará reeditar el fantasma del pasado.
Milei se enfocará en una agenda refundacional. Es el único camino. Con una inflación que no logra perforar los números que había prometido y un crecimiento económico desigual que no crea empleo genuino, la Casa Rosada explotará uno de sus principales activos: ser visto, aún en su tercer año de gestión, como un actor nuevo en la política al que hay que darle tiempo.
A lo largo de una hora de discurso, el Presidente celebrará los pactos que lo llevaron a vivir el mejor mes político desde que llegó a la Casa Rosada. Arrasó en las votaciones en el Congreso, sin ningún tipo de sobresaltos, en su momento de mayor fortaleza política, y hasta dejó sin autoridades al kirchnerismo en el Senado, en la estocada final para seguir mermando el poder que supo tener Cristina Kirchner.
Milei reflotará la idea de cambio en un evento autocelebratorio. “El Gobierno más reformista de la historia”, repetirá una y otra vez. Se aseguró la presencia de al menos unos 230 legisladores, para evitar la imagen de soledad política que le depararon los dos años anteriores. Los organizadores, entre la Cámara de Diputados y la Presidencia de la Nación, temen que Juan Grabois, que ya anunció que va, se convierta en el Facundo Manes del año pasado, y saben que seguramente los representantes de la izquierda meterán ruido. Ya está entrenada la tropa libertaria para contestar.
A pesar del hermetismo, se esperan anuncios para el agro, el sector más beneficiado por las políticas públicas del Presidente. “Estén bien atentos al discurso de Milei del domingo”, anticipó Manuel Adorni al campo el viernes pasado, después de participar junto a Karina Milei de la inauguración de una nueva línea de molienda de la exportadora Louis Dreyfus Company en Timbúes. ¿Baja de retenciones? Es una de las especulaciones. Lo cierto es que seguramente se presenten anuncios para el sector, que fue el rubro de mayor incidencia en el crecimiento económico. La contracara fueron la industria y el comercio, con números negativos que no logran remontar. Después de recargar la pelea contra los industriales esta semana, el Presidente volverá sobre el apodo “empresaurios” para contraponer modelos. No habrá hombres de negocios entre los invitados, al menos no en la formalidad de las entidades que los agrupan. Sí, miembros de la Corte Suprema, cuerpo diplomático, con seguridad especial para los embajadores de Estados Unidos y de Israel, y gobernadores. Fueron invitados todos, incluido Axel Kicillof, pero no irá. Algunos en Presidencia especulaban con la presencia del riojano Ricardo Quintela, que quedó en contestar.
El temido segundo semestre
Entre los posibles anuncios que se barajaban en el oficialismo estaba la tan anunciada reforma impositiva, el punto quinto del Pacto de Mayo que hasta ahora el Gobierno se resistió a presentar como un proyecto en sí.
El Presidente avanzará en las iniciativas que le quedaron frenadas en el pasado: desde una reforma educativa a las privatizaciones de empresas públicas como Aerolíneas Argentinas, Correo Argentino y Radio y Televisión Argentina (RTA). En esta última ya se inició otro capítulo de retiros voluntarios. También aparece en carpeta una reforma judicial, e incluso podría volver a explorar un acuerdo para ocupar las dos vacantes en la Corte Suprema tras la frustrada gestión del año pasado. Las últimas votaciones en el Senado lo dejaron a tiro de lograrlo, sin la dependencia de un acuerdo con Cristina Kirchner. Está claro que eso tampoco iba a ocurrir.
En el oficialismo consideran que les quedan pocos meses para avanzar. “El segundo semestre ya te puede deparar cualquier cosa”, se anticipan, sobre un devenir económico adverso y el inicio, sobre fin de año, de la campaña electoral para 2027. Las elecciones de medio término en Estados Unidos son otra cara del apuro. Una sonora derrota de Donald Trump podría romper el fino hilo que sostiene la estabilidad cambiaria argentina. Por eso el Gobierno se jugará una carta a la reforma electoral. “Es ahora o nunca”, dicen en Balcarce 50 para eliminar definitivamente las elecciones internas.
El camino a la reelección presidencial, que no se discute puertas adentro de Olivos, depende en gran medida del diseño de una ingeniería electoral que disperse el voto opositor. Para eso tiene que eliminar las PASO como herramienta de ordenamiento político en los espacios sin jefatura, como el peronismo de estos tiempos. También bloquea las chances del PRO de Mauricio Macri de definir candidatos propios y los obligaría a vestir nuevamente camperitas violetas. El mal paso de Provincias Unidas en las elecciones pasadas tampoco augura su sostén como opción y sus integrantes terminaron generando el club de aliados de los libertarios. Milei intentará arrasarlos. Con ellos coqueteó Javier Madanes Quintanilla, el dueño de Fate, cuando los invitó a un acto en la fábrica de Aluar en septiembre del año pasado, en plena crisis política oficial tras la derrota en territorio bonaerense.
“Seguramente habrá varios guiños de campaña”, sostiene un dirigente libertario. “Si consigue la reelección va a ir a fondo, este es el momento de ser más negociador”, especulan cerca del Presidente. En los círculos libertarios creen que la etapa del consenso tiene sus límites en el segundo semestre, cuando comienza a reacomodarse el panorama electoral.
Merma en el apoyo popular
La fortaleza política que el Gobierno exhibió esta semana no parece traducirse en apoyo popular inmediato. La mayoría de las encuestas muestran una baja considerable en la imagen presidencial. Milei tocó su piso histórico, alrededor del 40%. La preocupación económica pasó a ser el principal problema y las expectativas son aún peores: volvieron al piso de septiembre, tras el tembladeral político que significó la derrota en la provincia de Buenos Aires. Aún así, es un piso alto.
El último relevamiento de la consultora Alaska y Trespuntozero marcó una baja de 8 puntos desde el mejor momento del Presidente cuando ostentó 48,8%. Su imagen buena o muy buena es de 40,7% mientras que la mala y muy mala bajó a 58,4%. Muestra también un alto nivel de mileístas desencantados. Si se compara la imagen de gestión con el voto 2023, el 21,5% de sus votantes ahora lo reprueban. La desocupación ocupa el segundo lugar de las preocupaciones sociales con el 22,1%, solo superada por la corrupción, que se ubica en 33,4%. También aparecen al tope la pobreza, en tercer lugar, con el 15,5% y la inflación en el cuarto, con 13,6%. Respecto del futuro, sólo un 25,3% mejoró sus expectativas económicas mientras que el 50,5% las empeoraron.
También mostró una caída, aunque menos pronunciada, el índice de confianza que elabora la Universidad Torcuato Di Tella con una baja de 0,6% en febrero, ubicándose en 2,38. De todas maneras, se mantiene cerca del promedio de la gestión Milei, que es 2,44 puntos.
Los números de AtlasIntel marcan un retroceso. El 55,3% desaprueba la gestión de Milei mientras que la aprueba un 41,5%. Viene de dos meses de caída. La encuesta hace foco en la reforma laboral. El Gobierno se llevó la ley pero no pudo encontrar un eje discursivo para ganar el debate público, al punto que de este relevamiento se desprende un alto nivel de conocimiento sobre la ley, del 70%, y rechazos altos sobre propuestas como la baja en el cálculo de las indemnizaciones (71%), el banco de horas (60%), limitación del derecho a huelga (59%) o vacaciones fragmentadas (56%). Lo más dramático: un 55% cree que aumentará la informalidad.
El Gobierno espera que el paso del tiempo agote los reclamos gremiales. Apuesta al desgaste, como en Fate, donde dictó la conciliación obligatoria para calmar las aguas en pleno debate de la reforma laboral. Pero ya hay más de 300 trabajadores de la empresa que aceptaron las indemnizaciones y el número podría ampliarse. Para muchas familias trabajadoras, esperar no es una opción. La provincia de Buenos Aires también mira de cerca el caso. No va a aceptar intervenir con la policía ante una orden de desalojo (quedan 60 trabajadores adentro), y en la última audiencia se retiró como actor para guardarse la carta e intervenir con otra conciliación una vez que venza el plazo fijado por la Secretaría de Trabajo nacional. Asï; garantizarían el pago de dos o tres meses de salarios. Todos los actores involucrados saben que el cierre es el único camino. Los trabajadores fueron a pedirle a Kicillof que estatice la empresa, algo que no está en los planes del gobernador.
Entre los actores políticos parece naturalizado que Milei va camino a la reelección. Pero en círculos empresarios, y sobre todo del extranjero, todavía se preguntan cuánto puede durar. Es lo que escuchó no hace mucho un hombre cercano al Presidente que fue en busca de inversores. El dólar barato y la oposición desdibujada están haciendo bastante por la estabilidad presidencial. El poder de Cristina Kirchner languidece. La estocada se la dio Patricia Bullrich esta semana, al despojar al peronismo de autoridades en el Senado. La jugada para ubicar en la vicepresidencia del cuerpo a la jujeña Carolina Moisés la cocinó el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz con la mesa política del Gobierno. El lunes ella se fue del interbloque y el martes, en la reunión de labor parlamentaria, Bullrich se lo comunicó a José Mayans. “Tengo 47 votos”, le avisó. Ups. Desde el oficialismo dicen que el jefe del peronismo venía sin presentar una propuesta, e incluso se negó a integrar las comisiones, como pasó en diciembre con el inicio del debate laboral. En el kirchnerismo lo niegan y cuentan que habían propuesto a Lucía Corpacci para ese lugar. “Esto no es un Congreso, es un cuartel”, se queja una integrante del espacio opositor.
El peronismo parece noqueado por el avance de Bullrich, aunque algunos acuerdos se respetan. En la noche del viernes, cuando quedaba sancionada definitivamente la reforma laboral, la jefa del bloque libertario les tiró un soga. Si un puñado de senadores de su espacio votaban con el kirchnerismo, la reforma quedaba aprobada con el artículo de las licencias por enfermedad incluido. Es que no se votó por sí o por no a la reforma, sino por los cambios que se habían hecho en Diputados. Al rechazarlo, se rechazaban esos cambios y quedaba en pie la iniciativa original salida del Senado. “Es absolutamente razonable lo que dice Mayans, acá estamos discutiendo un proyecto y nosotros vamos a votar que sí y ellos que no, está bien que voten que no y que se interprete que es no al proyecto, sino van a quedar como que votan por un proyecto que no quieren votar y me parece injusto eso”, les aclaró Bullrich y les cumplió.
Fuego amigo
La senadora hace equilibrio en medio del fuego amigo. En su entorno sospechan de los dardos que surgen del ala karinista por su alto perfil y tomaron nota de la foto que esta semana difundió Adorni, como jefe libertario en territorio porteño, entregando a la legisladora Pilar Ramírez los proyectos para presentar este año. En el bullrichismo dicen que no le interesa el distrito porteño y que, a diferencia de lo que hizo en el PRO, donde disputó liderazgos, ella esta vez hará lo que le diga Milei. Siempre que a Milei le vaya bien. Tiene un problema. En la mayoría de las encuestas mide igual que el Presidente, y eso puede generar recelo liberatrio.
Karina Milei por ahora acompaña. Se pone al frente de la negociación política, como cabeza de una mesa más ordenada que le deparó triunfos legislativos contundentes. La secretaria general se expande. Esta semana colocó a Martín Piazza, un alfil de Eduardo Lule Menem en la Auditoría General de la Nación. Dejó afuera al PRO del organismo que controla la gestión, y ubicó a un radical aliado, Luis Naidenoff, en representación del Senado. En la Casa Rosada cuentan con estos dos votos, sumados al de Rita Almada, como propia y Pamela Calletti como aliada, que responde a Gustavo Sáenz. Del grupo de gobernadores cercanos, el de Salta es el que más cargos cosechó en su alianza con Milei. Fue también el primer verano que Sáenz no compartió vacaciones con Sergio Massa.
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Círculo rojo: el día después del 1M, la atención puesta en la gira por Nueva York y las múltiples franquicias del peronismo, LLA y los gobernadores
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4 horas haceen
1 marzo, 2026Por
Mayra Pastor
Como Mauricio Macri en su primera participación como presidente en el Foro Económico de Davos, en enero del 2016, cuando se paseó junto a Sergio Massa por la ciudad suiza para mostrarle al mundo que esa sociedad política -después se quebraría- con uno de los principales referentes peronistas le permitiría apuntalar la gobernabilidad de su administración, Javier Milei aspira a presentarse la otra semana en Manhattan frente a decenas de CEOs, ejecutivos e inversores del establishment global con un grupo de gobernadores a los que invitó especialmente para exhibir que el paquete de leyes que acaba de obtener en el Congreso está blindado por aliados dispuestos a colaborar con La Libertad Avanza. Había sido uno de los pedidos de la administración republicana antes del fenomenal salvataje del Tesoro norteamericano que rescató a Milei de una debacle política y económica tras el traspié de las elecciones bonaerenses del último septiembre. El Presidente incluyó ahora a los jefes provinciales, pero excluyó a referentes del círculo rojo empresario, una lista a la que se sumaron en la última semana más integrantes del establishment: ninguno de ellos estará en la comitiva oficial de la que prevén participar decenas de hombres de negocios.
Gobernadores como el de San Juan o el de Santa Cruz prevén viajar a Nueva York desde Toronto, que desde hoy y por 96 horas será sede del congreso minero más importante del planeta. Un destino relevante para esos jefes provinciales y para los representantes del Ejecutivo que estarán en Canadá horas después de que el Senado le diera media sanción a las modificaciones a la ley 26.639 de glaciares del 2010, que propicia inversiones en el sector y que recibió fuertes objeciones por parte de organizaciones medioambientales. El jueves, el Gobierno tuvo que redoblar los esfuerzos para conseguir los 40 votos que le dieron luz verde al proyecto. La semana pasada, en una reunión a puertas cerradas con representantes de la industria, Patricia Bullrich confirmó que tenían las adhesiones garantizadas: “Si no, no nos sentamos”, ratificó. A primera hora del jueves, las negociaciones entraron en un terreno resbaladizo, con un condimento extra: entre los senadores se repartió un documento del Consejo Federal de Medio Ambiente, en el que participan los ministros del área de las provincias, en el que, por mayoría, se alertó por el impacto en los recursos naturales.
El resultado fue festejado por el Gobierno, pero el análisis de la votación prendió una luz de alerta de cara a la discusión en Diputados, por la heterogeneidad en la composición de esa cámara y la dispersión de la conducción a la que responden los legisladores. Un ejemplo fue la senadora Edith Terenzi, de Chubut, que se referencia en Ignacio Torres, un gobernador aliado que ayudó con otros votos pero que ni siquiera intentó con ella por su marcada posición ambiental. Alejandra Vigo, de Córdoba, votó en contra. ¿Qué prevén hacer los tres diputados del sector de Juan Schiaretti? El voto de esos legisladores despertó un creciente interrogante porque buena parte de los proveedores de la industria minera tienen su asiento en Córdoba y Santa Fe. La senadora Julieta Corroza, de Neuquén, del riñón de Rolando Figueroa, “Rolo”, se abstuvo. Dos senadores de la UCR también votaron en contra. Esa atomización abre un escenario incierto en la Cámara baja. Para Milei, cada proyecto es una negociación a cielo abierto. No cuenta con el Massa de Macri que le garantizó al ex presidente, y en especial a la ex gobernadora María Eugenia Vidal, gobernabilidad en el primer tramo de su mandato, hasta que la relación explotó por los aires.
El Presidente cerró una semana de éxitos parlamentarios, ratificó el plan que se trazó para llegar a la apertura de sesiones de hoy con la reforma laboral y el resto de los proyectos sancionados o encaminados en el derrotero legislativo, y empezó a amalgamar a un grupo de gobernadores que tratan de exprimir al máximo el vínculo con la Casa Rosada, conscientes de que es Milei quien se lleva la marca. En ese contexto, Diego Santilli se posicionó como un interlocutor habitual, e inauguró un canal de diálogo poco explorado anteriormente, más allá del conocido modus operandi del ministro. “‘El Colo’ hace gestiones internas. Puede ser que te prometa un vivero y después te da una planta, pero al menos atiende”, sintetizó una fuente provincial.
“Ningún gobernador aliado quiere ser agorero. La gente hoy solo mira al presidente, pero también sienten que la bomba estalla cada vez más cerca”, analizó un operador que trabaja para varias provincias. “El hilo está finito”, agregó.
Es que, más allá del notable éxito parlamentario de Milei de esta semana, coronado con la sanción de una reforma laboral que exaltará en su discurso de hoy, y que pretende exhibir en Manhattan la otra semana, hay indicadores de la economía que preocupan cada vez más puertas adentro. El jefe de Estado mostró euforia por los últimos datos del INDEC de crecimiento, del 1,8% en diciembre -el mayor incremento mensual desde julio del 2024-, que llevó al 4,4% anual del 2025. El dato de diciembre se apalancó principalmente por la buena cosecha del trigo, aunque también hubo buenas señales en la intermediación financiera, la energía y la minería. Sin embargo, la industria y el comercio, dos de los sectores más relevantes de la actividad económica, se contrajeron en el último mes del año en 3,9% y 1,3%, respectivamente.
“El gobierno está haciendo todos los deberes, pero no hay crédito, el consumo no levanta, no llegan las inversiones. El equipo económico creía que a esta altura habría un boom de inversiones”, aseguró un economista de primera línea que tiene relación fluida y directa con el Palacio de Hacienda: “Es como un enfermo con fiebre que no saben muy bien qué remedio darle”. Hay un buen número de economistas que escribieron en las últimas semanas en los informes que distribuyen en la city que se avizora un posible proceso de estanflación. Se reconoce, de todos modos, que la marcada volatilidad del escenario internacional no ayuda al plan delineado por Milei y Luis Caputo, “Toto”. El conflicto en Medio Oriente y el ataque aéreo conjunto de Israel y Estados Unidos sobre Tehenán, que confirmó este sábado la muerte de Ali Khamenei, líder supremo del régimen iraní, agrega aún más zozobra a esa inestabilidad global. Es una incógnita, por ejemplo, qué pasará con el precio del petróleo y el impacto en nuestro país. En ese contexto, el Presidente pretende llevar certidumbres a Manhattan, un viaje que, además de gobernadores, incluirá a medio gabinete.
Orfandad sindical, confesiones de CFK y Kicillof. El miércoles, mientras el Gobierno negociaba votos con los aliados, la CGT se reunió en la sede de UPCN para confirmar que el viernes no marcharían frente al Congreso y que, por el contrario, sí se presentarán este lunes en los tribunales para judicializar la reforma laboral. “La ley es legítima, no tenemos la fuerza política para parar esto”, confesó el jueves un sindicalista que participó de la reunión en UPCN.
En la central obrera hay un moderado optimismo en torno al fuero contencioso administrativo, donde reina Sergio Fernández, hermano del auditor general, que deberá definir, una vez que se presente de manera formal, por la constitucionalidad de algunos artículos de la ley sancionada este viernes. Es el último recurso, la vía judicial, de un sindicalismo que negoció con la Casa Rosada, que obtuvo concesiones vinculadas con la administración de los gremios, que impactan directamente en la atención a los afiliados, pero que, en términos políticos, está huérfano de liderazgos.
A esa orfandad se le suman las propias resistencias internas. “No hay ánimo de movilizar entre los laburantes”, señaló el jefe de un gremio. En la previa del paro general de hace dos semanas, en la asamblea de uno de los sindicatos del transporte, al jefe gremial le costó convalidar las medidas de fuerza. “No queremos perder el día de laburo”, le planteó un sector de los trabajadores. Incluso dentro de la CGT reconocen que la polémica alrededor del polémico artículo 44 de licencias médicas, finalmente eliminado, ayudó a que cambiara el clima para impulsar la huelga general.
No existe, de todos modos, ningún dirigente capaz por ahora de canalizar el descontento de un sector de la sociedad con el Gobierno. Es lo que intenta, tímidamente, Axel Kicillof, en plena disputa con La Cámpora, distanciado desde hace tiempo de Cristina Kirchner. “No lo vemos a Axel conduciendo por ahora este proceso político”, sentenció un sindicalista.
El gobernador medita sus próximos pasos. La pelea con Máximo Kirchner y el cristinismo en la provincia de Buenos Aires no cede. El jueves, ese sector logró imponer al legislador Mario Ishii en la vicepresidencia primera del Senado provincial. La definición se dio después de meses de una puja a cielo abierto despiadada que incluyó una presentación de Sergio Berni al pedido de licencia de Verónica Magario, candidata en septiembre pasado. Kicillof tomó ese pedido como una afrenta personal. “Me siento con todos menos con los que quieren voltear a mi vicegobernadora”, le mandó a decir al jefe de La Cámpora a través de un intermediario. El gobernador ya había sentido el rigor de la disputa en junio del 2025, en la sede del PJ, en un encuentro partidario encabezado por Cristina Kirchner días antes de que cayera presa: entró a la sede de la calle Matheu en un clima de creciente hostilidad, física y verbal.
Todavía recuerda ese episodio, aseguran en su entorno. Desde ese momento, intendentes y dirigentes de su gabinete empezaron a propiciar una ruptura pública con la expresidenta. En especial, una decena de intendentes bonaerenses. Diego Nanni, diputado provincial y en licencia en Exaltación de la Cruz, es uno de los más insistentes: referente del kicillofismo en la segunda sección, muy enemistado con La Cámpora, impulsa el quiebre definitivo. Otros dirigentes son más equilibrados. Gabriel Katopodis es uno de ellos: fue quien negoció en nombre del gobernador en la Cámara de Diputados provincial, y es uno de los nexos principales con Massa y la cúpula camporista. El armisticio que ensayaron meses atrás para la renovación del PJ bonaerense no alcanzó para que cese la hostilidad y los pases de factura, transversales a todo el peronismo. En los próximos meses, por caso, habrá novedades en el PJ de la capital, ahora formalmente en manos de Mariano Recalde: hay altos dirigentes de la ciudad presuntamente dispuestos a avanzar contra esa conducción.
Durante el verano, Kicillof estuvo a punto de fotografiarse con el cordobés Martín Llaryora en el clásico asado de temporada que ofrece Luis Barrionuevo en Mar del Plata. Al final, el gobernador de Córdoba prefirió evitar esa puesta en escena. El diálogo con él, con otros colegas como Maximiliano Pullaro y Torres es fluido. La posibilidad de confluir en un frente común en el 2027 es por ahora una posibilidad muy inmadura. Pero es el gobernador el que, por lo bajo, auspicia un espacio nacional. “Hay que armar algo nacional, no va a quedar ninguna provincia en el 2027″, dicen en La Plata.
Es cierto que hay gobernadores preocupados. Algunos, incluso, prevén una tormenta perfecta hacia mediados de año que podría impactar directamente en el pago de los aguinaldos. Ya hubo provincias complicadas en diciembre. En Buenos Aires, hubo municipios que tuvieron que acudir desesperados al Banco Provincia. En el caso de Kicillof, la situación es igual de preocupante porque Milei decidió desde el día uno cortar todo tipo de transferencias. Hubo solo algunos alivios gracias a las gestiones de Santilli, de diálogo directo con Federico Thea. Pero son casos aislados. En los últimos meses se especuló, además, con la chance de que el gobernador se pidiera licencia antes de fin de año para encarar una campaña presidencial por el interior del país. A mediados de semana, en diálogo con Infobae al mediodía, el ministro Carlos Bianco, “Carli”, de los más cercanos, no se hizo eco de esas versiones. También negó que ya tenga el traje de candidato.
Esa respuesta tiene una explicación: nadie quiere caer en la misma trampa que Horacio Rodríguez Larreta, que se lanzó a una carrera presidencial extensísima y quedó afuera del podio.
“Axel tiene un problema: en el interior lo ven como kirchnerista”, resaltó un dirigente del peronismo del interior. Es lo que opinan también varios gobernadores, muchos de los que en las últimas semanas ratificaron acuerdos políticos con la Casa Rosada y pidieron públicamente sepultar, políticamente, a la figura de Cristina Kirchner.
La ex presidenta está fastidiada. Algunos de los interlocutores habituales con San José 1111 aseguran que está cansada del encierro y de la restricción a las visitas. También, con algo de desazón por algunos de los dirigentes que amadrinó y defendió en estos años. En su entorno aseguran que está abocada a estudiar el contexto internacional. El martes, después de 11 años, se reencontró con Miguel Ángel Pichetto, que la visitó en su departamento. Cuarenta y ocho horas después, el diputado pidió públicamente “misericordia” y “perdón” hacia dentro del peronismo. “Falta, no es el único que va a querer reconciliarse”, se entusiasmó un dirigente muy cercano a la ex mandataria.
Pichetto es uno de los impulsores de un gran frente peronista, por ahora verde, convencido, como Cristina Kirchner, que el programa económico del gobierno va inexorablemente a un colapso. A pesar de que, en términos políticos, Milei aún acapara la agenda, concentra la atención pública y disciplina a la oposición aliada. “El gobierno tiene tanto poder que se pelean entre ellos”, diría en la semana un sindicalista.
Internas públicas y privadas, Justicia en la mira. “Tres veces avisé en la mesa política del artículo 44 y nadie dijo nada”, dicen que dijo en la intimidad la jefa del bloque de La Libertad Avanza en la previa de la votación original de la reforma laboral que desató un enorme malestar, externo pero también interno.
Desde esa polémica, Bullrich quedó en el centro de la escena. Ella misma se ocupó de que así sea: a cada uno de los éxitos parlamentarios del Senado de estas semanas le siguió una pieza fílmica cuidadosamente editada que la ex ministra posteó en sus redes, con una exaltación inusual de su figura. Inusual porque en el manual de comunicación libertario se recomienda solo enaltecer la figura de los hermanos Milei. “Nosotros trabajamos la marca Patricia Bullrich”, se defendieron cerca de la ex funcionaria.
Después del primer spot se fotografiaron en Casa Rosada Manuel Adorni y Pilar Ramírez, la delegada de Karina Milei en la capital. Restan muchos meses para la campaña porteña del 2027, pero los recelos internos presagian una disputa acalorada. ¿Será cierto que entre los planes de Bullrich no figura la capital? ¿O es solo una fingida puesta en escena? ¿Será cierto, además, que la ex ministra recibió recientemente encuestas que la tienen bien posicionada? “Patricia no quería ser senadora, se lo pidieron en una cena con Karina. Ahora que no la vengan a operar”, la excusó un senador cercano tras los pases de factura internos de los últimos días.
Bullrich se apoderó del Senado. Está cómoda, pero más aún está radiante con la última maniobra que forzó a que tres senadores, con Carolina Moisés a la cabeza, abandonaran el interbloque que preside José Mayans para formar uno propio y acercarse cada vez más a LLA. Bullrich se divierte. Habla con todos, desde los sindicalistas de la CGT hasta el senador formoseño o Juliana Di Tullio, con los que trabó una relación directa y fluida.
Por momentos, esos vínculos fluyen incluso más que las relaciones palaciegas entre los libertarios. Habrá que prestar atención a marzo, si es que se cumplen los vaticinios de algunos dirigentes de renombre del Gobierno que pronosticaron durante el verano un choque de planetas entre Las Fuerzas del Cielo, de Santiago Caputo, la hermana del presidente y los primos Eduardo y Martín Menem.
En particular, por las insistentes versiones alrededor de la permanencia de Mariano Cúneo Libarona, que ya no sabe cómo hacer para irse a su casa. El ministro está incómodo, y en el Ministerio están inquietos por cómo será la ejecución de su eventual salida. La incógnita principal es si, finalmente, Karina Milei avanzará sobre esa cartera. La hermanísima ya había destrabado un canal de interlocución indirecto con la Corte Suprema, avanzado en el Consejo de la Magistratura, con el desembarco del diputado Gonzalo Roca, y la última semana en la AGN, con la llegada de Mariano Piazza, un abogado cercano a los Menem. Si decide irrumpir de manera directa en Justicia, estaría quebrando un pacto por ahora implícito: “el que saca, pone”. La danza mediática de potenciales candidatos de esta semana, algunos de ellos irrisoriamente disparatados, no hizo más que exponer el nivel de operaciones cruzadas.
Ese eventual reemplazo exhibe en simultáneo la falta de figuras por parte de la cúpula de LLA, en especial del sector de Karina Milei, a la hora de llenar casilleros. En el caso de Adorni, por ejemplo, prácticamente no eligió a ninguno de los secretarios de la Jefatura de Gabinete, más allá de que el ministro se encargó de empoderarse puertas adentro.
En materia judicial, más allá de la demora para designar al reemplazo de Cúneo Libarona, en el sistema político volvieron otra vez a aparecer rumores vinculados con la posibilidad de avanzar próximamente con la integración de la Corte ahora que LLA ejecutó un plan para conquistar aliados, alcanzar los dos tercios y prescindir del kirchnerismo, que el año pasado frustró la llegada de Ariel Lijo al máximo tribunal.
La Corte Suprema volvió a ser noticia esta semana, esta vez con una resolución que el propio Jorge Macri esperaba -al menos así lo anunció en una reunión de equipo meses atrás-: el revocamiento del sobreseimiento que el jefe de Gobierno había obtenido en segunda y tercera instancia por una supuesta maniobra de lavado de dinero en Miami, Estados Unidos. Más allá de que no hubo sorpresa, en el mundillo judicial, en particular de la capital, surgieron un sinfín de especulaciones en torno a la decisión del tribunal y el timing del fallo.
Lo cierto es que la resolución tuvo lugar en la previa del inicio de sesiones ordinarias de la Legislatura local de esta semana, en medio de una recuperación sostenida de la percepción de los vecinos sobre la gestión porteña, y de que el jefe de la capital volviera a dejar trascender su intención de ir por la reelección el próximo año. El primo del ex presidente nunca logró trabar un canal aceitado con los cortesanos.
La ciudad es un botín muy codiciado. El jefe de Gobierno logró enderezar un inicio impreciso de su administración, apoyado en buena medida en las gestiones de Daniel Angelici, “El Tano”, en cuyo entorno se preguntaron si el dirigente tenía conocimiento del fallo del tribunal por el vínculo sin intermediarios con Abel Sánchez Torres, de la Cámara Federal cordobesa, uno de los conjueces que firmó la resolución y que tejió en estos años buenas migas con el macrismo.
Angelici atiende en varios mostradores, y tiene múltiples relaciones. Desde el peronismo y el PRO, al radicalismo y LLA. Ecuménico. En el ambiente político, judicial, empresarial y futbolístico. El viernes, por ejemplo, fue uno de los invitados al cumpleaños 80 de Víctor Blanco, expresidente de Racing Club, que realizó un festejo acorde con familiares y amigos en un exclusivo salón de Puerto Madero. En la previa de una semana clave para la cúpula de la AFA, que suspendió la fecha de La Liga de primera división del próximo fin de semana por las indagatorias a Claudio Tapia, “Chiqui”, y Pablo Toviggino. En la sede de la AFA avisaron que las puertas del edificio de la calle Viamonte estarán cerradas toda la semana. Incluso para los empleados.
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El trasfondo del discurso de Milei en el Congreso, el plan reformista para 2026 y los temores por los aliados
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4 horas haceen
1 marzo, 2026Por
Mayra Pastor
Javier Milei presidirá esta noche la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. A las 21, en horario prime time, comenzará a esbozar una lectura de los movimientos que hizo como Presidente en los últimos dos años y adelantará cómo buscará seguir el resto de su gestión. El concepto que va a guiar sus lineamientos será la batalla cultural, algo que comenzó a obsesionarlo más que la propia economía.
¿Qué va a decir el Presidente? Hasta ahora, fuentes oficiales hicieron trascender que será un discurso de tres partes. Una estará vinculada a la herencia que recibió de la anterior administración y las primeras medidas que hizo el Gobierno para poder superar ese estado de cosas. El 2025 también tendrá una mención particular: fue ahí donde su gestión miró hacia el abismo hasta que llegó el salvataje de Donald Trump y Scott Bessent. Pero lo importante estará en la mirada prospectiva: qué sentido le dará a su gestión en este año sin elecciones, pero condicionado por las del 2027.
“Tiene que vender futuro y compromiso para que los aliados acompañen. Sin ellos las reformas no se pueden sacar, pero somos la única fuerza que tiene capacidad de proponer algo en este contexto político”, afirman cerca suyo.
Para ejemplificar el sentido de época actual y la importancia de hacer reformas, Milei le dará una particular importancia a lo sucedido con el caso de Techint y a los elevados precios de los neumáticos que vendían productores locales. El libertario los llama ”empresaurios”, uno de los términos famosos que creó en los últimos años para describir a uno de los sectores que considera el status quo o el partido del Estado.
Así, Milei ponderará el período de las extraordinarias, mencionará los proyectos pendientes e intentará vender un paquete de iniciativas que todavía no fueron dadas a conocer en su integralidad. Está el objetivo de sacar la reforma electoral, la del Código Penal y algunas vinculadas al Pacto de Mayo firmado dos años atrás.
En la próxima estación de la ruta reformista también aparece la reforma tributaria, aunque dos miembros de la mesa política creen que no es momento de impulsarla por el impacto fiscal que podría tener. La cuestión es: si no es ahora, ¿cuando? La pregunta no es menor, porque Milei la considera una medida indispensable para en 2028 -si es reelecto- proponer la reforma previsional.
Hay integrantes de La Libertad Avanza que no descartan que haya un importante anuncio por fuera de lo que trascendió en los últimos días, pero todo esto forma parte de las especulaciones que circulan en ocasiones como estas.
El martes de esta semana Milei encabezó la primera reunión de Gabinete y dio una suerte de speech que puede entenderse como un adelanto de lo que dirá hoy a la noche. “Nos dio su visión de las cosas para lo que se viene”, confirmó uno de los integrantes del encuentro a Infobae, que decidió no adelantar ningún aspecto más del discurso por miedo a recibir represalias.
Y es que Milei se toma muy en serio este tipo de asuntos. “Él redacta los discursos y, en todo caso, va a generando un ida y vuelta con quienes considera necesario”, afirman en su entorno. El principal es el asesor presidencial, Santiago Caputo, ideólogo de la narrativa libertaria desde su primera incursión electoral en 2021.
Posiblemente se trate del discurso más importante que dé en el año. La ocasión no podía ser mejor.
Tiene que dar un mensaje de firmeza y certidumbre a los mercados en medio de una semana que promete ser volatil por el ataque de Estados Unidos e Israel al ayatollah Ali Khamenei, lider supremo de Irán. Sobre todas las cosas, debe hablarle a la plaza local: al Gobierno le está costando mantenerse por debajo de la marca de los 500 puntos básicos de Riesgo País y las acciones no marcan subas sustanciales, todo lo contrario.
La economía real mostró un repunte en diciembre pero bajo una dinámica heterogenea: el agro y la intermediación financiera se dispararon positivamente, pero en detrimento de la industria y el comercio. La cuestión sobre el empleo, la capacidad adquisitiva y la dinámica de la actividad predominan la agenda, pese a que los números oficiales permiten dar visiones dispares.
En ese marco, La Libertad Avanza mantuvo en el mes de febrero la mejor racha legislativa desde que es oficialismo, con la aprobación de leyes de amplísimo caracter reformista. La única que quedó con media sanción fue la Ley de Glaciares, que seguramente logre aprobación en Diputados.
Es decir, se verificó que el mecanismo de coordinación política que tiene el Gobierno, materializado en la mesa política, distribuyó bien las tareas de negociación con diferentes de actores de la oposición. Ese esquema vino acompañado por más bancas propias en ambas Cámaras y la fragmentación de la oposición, que deja al oficialismo con mayores facilidades para negociar con los gobernadores, incluso aquellos peronistas.
Con la algarabía del viernes por la noche, con la reforma laboral sancionada, varios integrantes del Gobierno dijeron en público que, aprovechando el dulce momento político, ahora se vendrá una profundización de la agenda reformista.
¿Esto lo que dicen en privado? En varios casos, no.
Para continuar con su sendero reformista deberá pedir la colaboración de los aliados que consiguió acercar en estas últimas semanas tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
“Si me decís que podemos sacar entre tres o cuatro reformas este año, te lo firmo sin pensarlo”, se sinceró a mitad de semana un importantísimo integrante del Gobierno a Infobae. Coincidentemente, una figura de La Libertad Avanza en el Senado razonó de la misma manera: “Me tranquiliza que en la cúpula del Gobierno lo vean de esta manera, porque acá tengo mis serias dudas”.
¿A qué viene esa preocupación de ciertos actores? Por un lado, es una lectura casi unánime entre los operadores del Gobierno: la oposición se va a abroquelar en una postura intransigente hacia el segundo semestre del año. “Ahí se nos va a empastar todo”, afirman un miembro de uno de los campamentos libertarios. En otro indican: “Van a perder incentivos para colaborar en la medida que el horizonte de las elecciones provinciales se vea cada vez más cerca”.
Un integrante del bloque del Senado de La Libertad Avanza opinó que el balance de las sesiones extraordinarias fue, en los papeles, excelente; pero que deja una preocupación hacia adelante. “Creo que pagamos muy caro algunas cosas”, afirmó, para luego ejemplificar: “Mirá cómo votaron Alejandra Vigo (Córdoba), Carolina Moisés (Jujuy), la Unión Cívica Radical y el PRO. Ninguno de ellos nos votó todo completo. Son vínculos que pueden ser circunstanciales y provisorios”, marca.
Otro integrante de ese espacio considera que la negociación de las vicepresidencias salieron caras y que comprometen otros vínculos con aliados que quedaron insatisfechos hacia adelante. En otros sectores no coinciden en absoluto con esto: refutan esta idea diciendo que, en rigor, el Gobierno consiguió mayor fragmentación del interbloque peronista. Quienes iniciaron el movimiento para que tres senadores federales se pasaran a un bloque propio fueron los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Algo que podría abonar reforzar la posición de quienes defienden este último punto es que La Libertad Avanza podría evitar que estos jefes provinciales se retoben si les garantizan que La Libertad Avanza no competirá en sus distritos el año próximo. “No es una locura que, por ejemplo, en Tucumán, podamos corrernos de la disputa si es que nos conviene”, afirman en el Gobierno. La Libertad Avanza prácticamente no tiene referentes en provincias como Catamarca y Jalil demostró ser de los más útiles para la gobernabilidad violeta. Asimismo, si en la campaña pasada a la entonces candidata a senadora por Salta, Emilia Orozco, se le prohibió hablar negativamente de la gestión de Sáenz, ¿por qué no habría de ocurrir esto de vuelta?
Son todas especulaciones que empezarán a florecer en los próximos meses, pero que Milei tiene posibilidades de dar pistas en su discurso de este año. “Javier demostró ser uno de los tipos más brillantes en términos políticos. Una cosa es lo que dice de la boca hacia afuera y otra cosa es lo que hace puertas adentro. Es más pragmático de lo que se piensa”, indica una persona que lo conoce bien.
El Gobierno puede haber mejorado su coordinación política y amplificado su número de legisladores para poder impulsar reformas, pero no tiene asegurado que el Congreso se convierta en una escribanía para todo este año. La cantidad de bancas que tiene no dista mucho de las que tenía Alberto Fernández durante su gestión: se trata de que los actores con poder de veto (es decir, aquellos legisladores y gobernadores que el Gobierno necesita sí o sí para poder aprobar un proyecto o juntar quórum) puedan ser interpelados y de que el oficialismo siga logrando consensos.
No es casual que se haya escuchado a una importante voz del Gobierno afirmar esta semana que “el consenso es un medio para lograr un fin y no un fin en sí mismo” y que “no tiene un valor per se cuando el fin es hacer de Argentina el país más libre del mundo”. La Casa Rosada demostró ser lo suficientemente pragmática para negociar la reforma laboral y quitar apartados importantes de la misma en negociaciones con la oposición, los gobernadores, los sindicatos y las cámaras empresarias.
Este sábado, una de las principales espadas legislativas que tiene La Libertad Avanza coincidía con la postura de que el Congreso puede convertirse en un territorio pantanoso hacia adelante. “¿Vale la pena hacer lo mismo que hicimos con la reforma labora por cada proyecto que podamos impulsar? ¿O vale la pena esperar más para que a partir de 2027 estas puedan salir con los apartados que queremos?“. Son algunas de las interrogantes que circulan. Otros prefieren ser más optimistas y apostar a una agenda plena de reformas: “El éxito te consolida y permite que puedas aprobar más reformas”.
Funcionarios que hablaron con el Presidente este jueves informan que el discurso será de una hora, aproximadamente. En su debut en su primera Asamblea Legislativa, el líder libertario había hablado durante 70 minutos. El año pasado superó esa marca solo por dos minutos. No se prevé un cambio sustantivo en la duración para esta ocasión.
La transmisión comenzará con el arribo de Milei al Palacio del Congreso y se espera que el contacto que vaya a tener con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, se reduzca al mínimo posible. Hay quienes hablan de que debería ser a cero, pero hay cuestiones protocolares -como la firma de las actas- que lo podrían impedir.
Lo interesante es lo que sucederá con la transmisión, que replicará componentes de la del año pasado. “No está en los planes que se muestre a la oposición. La idea es que se lo muestre a Javier la mayor cantidad de tiempo con algunos pocos paneos”, informa una fuente al tanto del operativo.
Tal y como hizo en 2024 y 2025, Milei volverá a dar su discurso parado, con su vicepresidente detrás y la banda presidencial puesta. Sus antecesores siempre hablaron sentados en el estrado, al lado de sus vicepresidentes, y sin la banda colocada. En el arranque de la transmisión del último marzo, el rating televisivo alcanzó los 17 puntos, pero a lo largo de la transmisión, fue descendiendo, estableciéndose primero en 8,1 puntos. Luego, la baja continuó hasta tocar cifras como 5 puntos.
El presidente Javier Milei organizará una cena en la Quinta de Olivos el domingo por la noche, tras la ceremonia, a la que invitó a los bloques aliados del oficialismo. El jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, ya confirmó su participación junto a otros seis diputados de su espacio, mientras que integrantes de la Unión Cívica Radical (UCR) y del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) recibieron invitaciones específicas, aunque el MID anticipó que no asistirá por desacuerdos recientes.
Legisladores de la UCR, encabezados por Pamela Verasay, aseguraron que estarán presentes, aunque reconocieron posibles ausencias por las dificultades derivadas de los paros de controladores aéreos que afectan los vuelos desde las provincias. Las invitaciones excluyeron a figuras como Karina Banfi (Adelante Buenos Aires) e integrantes de Innovación Federal, que lidera Alberto Arrúa.
La convocatoria a la residencia presidencial fue gestionada por Gabriel Bornoroni, jefe de La Libertad Avanza en Diputados, con el objetivo de reforzar los vínculos políticos previo a un año de fuerte agenda legislativa. Aunque inicialmente se consideró ofrecer un asado, fuentes próximas a Milei aclararon que el menú no está definido y que podría incluir empanadas u otras alternativas.






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