La intención oficial es que, en lugar de recibir dinero de manera permanente, los beneficiarios del VAT accedan a herramientas de formación que les permitan mejorar su inserción laboral mediante títulos profesionales con aval del sector productivo. Para ello, Capital Humano trabaja en una red federal de instituciones, con ofertas adaptadas a las necesidades productivas de cada provincia.
Cambios en los planes sociales
En abril de 2024, el Gobierno dio a conocer los lineamientos del Programa Volver al Trabajo, que reemplazaron a Potenciar Trabajo, y el Programa de Acompañamiento Social, con el objetivo, entre otros, de quitar el proceso de asistencia a los intermediarios, como los movimientos sociales y municipios.
Tras la reconversión del Potenciar Trabajo, el universo de beneficiarios quedó dividido en dos grandes grupos: unos 900 mil dentro del programa Volver al Trabajo y otros cerca de 300 mil bajo un esquema de asistencia social más permanente, destinado a personas con mayores dificultades para insertarse laboralmente. Estos últimos no serían alcanzados por la baja.
El VAT estaba orientado a la población de 18 a 49 años y apuntaba a fortalecer las habilidades laborales y mejorar la empleabilidad, con el fin de incorporar a estos individuos al mercado de trabajo formal. No obstante, en junio de 2025 (última información disponible) el programa había permitido la inserción laboral de 1.500 personas (el 0,17% del total), según el informe Nº 143 de la Jefatura de Gabinete al Congreso de la Nación. En tanto, 55 mil (el 6,1% del total) realizaron actividades de formación profesional.
El nuevo sistema incorpora, además, condiciones más exigentes para los beneficiarios, ya que deberán cumplir con requisitos de asistencia y permanencia en los cursos. Si abandonan, perderán el beneficio y no podrán volver a acceder.
Frente a esto, un informe del Instituto de Estudio y Formación de la CTA destacó que “la eliminación del programa se inscribe en un proceso de ajuste estructural que afecta de manera transversal a las políticas de cuidado e ingresos sociales, con un claro sesgo de género”. Y agregó que con esta decisión “se termina de desarticular una política de sostenimiento de ingresos destinada a aquellas personas que están insertas en el mercado laboral por fuera de los canales formales tradicionales”.
Fuente: Agencia DIB