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El Municipio detalló cómo avanza la segunda etapa del plan de repavimentación
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2 años haceen
Por
Emilia Sabbatini
La Municipalidad detalló cómo avanza la segunda etapa del plan de repavimentación. Los trabajos se concretan en 67 cuadras de los barrios San Cayetano, Universitario, Pacífico, Mariano Moreno, Kilómetro 5, Villa Ressia, Villa Rosario, FONAVI, Villa Muñiz, 17 de Mayo y Las Villas.
De acuerdo a los presupuestos establecidos por el gobierno municipal la inversión ronda los $1.180.072.207. Las obras se ejecutarán con fondos comunales.
El intendente Federico Susbielles precisó que las tareas de reencarpetado de esta segunda etapa se dividen en siete módulos; tres ya fueron licitados y durante noviembre se conocerán las propuestas técnicas y económicas para los restantes.
Del total de las cuadras a intervenir, 28 ya fueron licitadas, de las cuales 9 corresponden al barrio Universitario:
*Ascasubi, entre Nicaragua y Zelarrayán (3).
*Guatemala, entre Alem y República Siria (1); entre Zapiola y Agustín Álvarez (2) y entre Ayacucho y Estomba (1).
*República Siria, entre Aguado y 1° de Marzo (2).
Otras 4 fueron asignadas al barrio San Cayetano:
*Alberti, entre Panamá y Alem (3).
*Agustín Álvarez, entre Florida y Alberti (1).
En tanto, 10 cuadras serán repavimentadas en los barrios Pacífico y Mariano Moreno:
*Vicente López, entre Martín Rodríguez y Manuel de Molina (1).
*Maldonado, entre Castelli y Güemes (1).
*Martín Rodríguez, entre Güemes y Castelli (1) y entre Terrada y Bélgica (5).
*Manuel de Molina, entre Viamonte y Castelli (1).
*Avellaneda, entre Brasil y Paraná (1).
Y otras 5 corresponden al barrio Kilómetro 5:
*Inglaterra, entre 9 de Julio y Terrada (2).
*Francia, entre 9 de Julio y Sixto Laspiur (2).
*9 de Julio, entre Inglaterra y Francia (1).
Asimismo adelantaron que en los próximos días tendrá lugar el acto licitatorio para intervenir otras 39 cuadras también correspondientes a la segunda etapa del plan de repavimentación.
Los trabajos suponen el mejoramiento de:
- 16 cuadras de Villa Ressia:
*Teniente Farías, entre Río Negro y Mapuche (7).
*Falcón, entre Méjico y Mapuche (3).
*Río Negro, entre Falcón y Brickman (1)
*Falcón, entre Montevideo y Río Negro (2) y entre Venezuela y Ecuador (1)
*Mapuche, entre Teniente Farías y Brickman (2).
- 14 cuadras del barrio Universitario:
*1° de Mayo, entre Alem y Zelarrayán (10).
*Agustín Álvarez, entre 1° de Marzo y Guatemala (1) y entre PErú y Trelew (1)
*Panamá, entre Guatemala y 1° de Marzo (1).
*Primera Junta, entre Panamá y Zapiola (1)
- 4 cuadras en el barrio Villa Rosario:
*Saavedra, entre Esmeralda y Santa María (3)
*Siches, entre Pesquera Narwhal y Saavedra (1).
- 1 cuadra en Barrio FONAVI – Pinar
*Baigorria, entre 14 de Julio y Bermudez (1)
- 2 cuadras en barrio Las Villas:
*Paroissien, entre Laínez y Bouchard (2).
- 1 cuadra en Villa Muñiz:
*Salinas Chicas, entre Castelar y Chacabuco (1)
- 1 cuadra en el barrio 17 de Mayo:
*Capitán Paoletti, entre Juan Sánchez Gardel y Tte. Carlos Mayo (1)
En la primera etapa del plan, se repavimentaron 35 cuadras en los barrios Villa Delfina, San Martín, Bella Vista, KM 5, Colón, Ferro y Mataderos y la inversión superó los 600 millones de pesos.
Fuente: Frente al Cano.
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El aniversario de la detención de Cristina Kirchner agudiza disputas sobre el futuro del peronismo
Publicado
8 min haceen
31 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
En poco más de 10 días se cumple un año de la detención de Cristina Kirchner y el kirchnerismo en general, y La Cámpora en particular, moviliza y profundiza la interna en el peronismo.
En el marco del aniversario de la detención de la ex presidenta, la organización que conduce el diputado Máximo Kirchner lanzó una campaña denominada “Cristina Libre” y desde hace algunos días hay eventos en la puerta de su domicilio, San José 1111, donde cada una de las delegaciones territoriales del kirchnerismo se ocupa de organizar y realizar la actividad en la fecha que le fue asignada.
La temática es el pedido de liberación de la líder, pero la actividad está liberada a cada sector. Tanto es así que el lunes irá Nuevo Encuentro y montará una especie de circo. “La idea es hacer el circo en modo de la parodia de Comodoro Py, el circo py. En vez de poner un escenario y oradores, vamos a llevar payasos y malabaristas para hacer una representación de lo que es la justicia”, explicó una fuente del entorno de Martín Sabatella, el líder de la agrupación.
Pero cada una de las secciones tuvo y tendrá su día para ir a mostrarle a la líder del kirchnerismo su devoción y su apoyo dentro de la campaña en la que buscan la liberación de CFK. “Todos los días hasta el 10 de junio”, explicaron desde La Cámpora.
El final de todos estos eventos será el 10 en Parque Lezama con un “banderazo” en apoyo a CFK y se espera que la ex vicepresidenta participe como lo supo hacer en otras ocasiones enviando un discurso en modo de audio.
Pero en este movimiento los grupos del peronismo más ligados al kirchnerismo no solo buscan promover la libertad de CFK sino que, en el medio, quedará expuesta aún más la fractura que vive el peronismo entre los defensores de Cristina y el resto. “Vamos a ver quién está y quién no”, dijo un legislador nacional que milita en La Cámpora.
El apuntado en todo esto es el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su agrupación Movimiento Derecho al Futuro, que hasta ahora se mantiene en un prudente silencio y a una buena distancia de San José 1111.
Para muestra de esta disputa quedó la imagen del evento en donde hablaba el gobernador bonaerense en un teatro platense y militantes K se levantaron y le reclamaron que explicara “cómo va a liberar a Cristina”; la respuesta llegó del resto de los asistentes, que empezó a cantar “Axel Presidente”.
“Están muy difíciles y en pie de guerra. Casi que no se puede hablar porque están cegados con ese tema. Nosotros creemos que lo principal es trabajar para ganarle a Milei y que lo que suceda con Cristina está en otro plano”, explicó un dirigente kicillofista de la provincia de Buenos Aires.
Esto también se traslada al interior del partido, que parece estar cambiando algunas de sus decisiones respecto del peso de CFK.
Apenas fue detenida, las reuniones que se realizaban con la plana mayor de la dirigencia comenzaron a tomar una posición que reflejaba el liderazgo de la ex senadora y su ausencia. Para ese entonces, las imágenes que surgían del interior de Matheu 130 mostraban una silla vacía, la que debería ocupar Cristina. Con el paso del tiempo, esa imagen que buscaba mostrar ‘la proscripción de la presidenta del partido’ se fue diluyendo y hoy ya casi no están.
“Tenemos que pensar el partido sin CFK y avanzar. Y ellos —por La Cámpora— tienen que concentrarse en ganar primero y después en todo lo demás. Si no ganamos, no hay banderazo que cambie la situación judicial”, agregó el dirigente bonaerense.
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Senado: los aliados esperan reglas claras tras gestos incumplidos del Gobierno y se acumulan leyes hostiles
Publicado
15 min haceen
31 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
La semana que transcurrió confirmó lo que se preveía, desde hace ya un tiempo, en el Senado: los pechos inflados, las “entrevistas” con perfume a gloria y la carga de videos con confites musicales -sólo por cumplir un trabajo- durante las sesiones extraordinarias se esfumaron o viraron hacia el uso del inminente mundial de fútbol. No es que el clima sea el inadecuado, ya que oficialismo y dialoguistas irán al recinto el jueves próximo y se aprobarán leyes -cada vez, con menos ganas-, pero la falta de reglas claras de parte de La Libertad Avanza -comanda Patricia Bullrich– y los constantes incumplimientos de la Casa Rosada comenzaron a limar el ambiente de la Cámara alta, mientras se acumulan iniciativas hostiles para aliados.
Una resumida cronología de las últimas semanas y jornadas: a la cómoda siesta de la reforma política -con frustradas operaciones desde Balcarce 50- se sumaron filosas críticas por la iniciativa de zonas frías que avaló Diputados. “Ya se sabía que estaba mal y había que cambiarla, pero Diputados nos dejó un quilombo y vamos a ser partícipes de un ‘tarifazo’ en un momento delicado”, sentenció un referente dialoguista.
El articulado vigente fue impulsado por Máximo Kirchner, durante el gobierno de su colega Alberto Fernández, y sirvió como una de las estocadas finales del mega descalabro energético que durante años fomentó el cristinismo; incluso, con el bolsillo del payaso ya reventado. Diputados hizo las cosas rápido, la administración central cerró con un puñado de gobernadores -curiosos guiños a zonas “cálidas”, lo que hace más delirante el debate- y, de esa manera, le pasó la pelota de titanio a la Cámara alta. Recién ahora se asoma, con mayor claridad y contundencia, el adiós a la diferencia nada menor entre el beneficio vigente sobre la boleta final, en comparación del que se haría sobre el costo de generación del gas, que es el ítem menos jugoso en comparación con la distribución.
“Nos mandaron a activar un palazo en las facturas, con el invierno que se asoma y quieren, en paralelo, que discutamos el etiquetado frontal de los alimentos. Uno trata de comprender, pero es cada vez más difícil”, reflexionó un aliado ante Infobae a mitad de la semana que termina. Pocos legisladores presentes. Otros, de viaje. Muchos despachos, en silencio y luces apagadas. Los olímpicos de las declaraciones no pudieron responder consultas básicas.
Encima, en las picardías pinceladas dentro de zonas frías -por caso, deudas-, la Nación expuso también a las provincias, con situaciones similares y la lupa direccionada hacia cómo se fondearon campañas electorales. Un puñado de parlamentarios conoce a la perfección ciertas historias. No sólo eso: se volvió a poner, en el foco de atención, el pisotón de mamut sobre fondos fiduciarios para defender, como sea, el superávit fiscal, el corazón del programa libertario. Será interesante el primer encuentro de comisión que haya para analizar este tema y oír, por ejemplo, a la ex secretaria de Energía Flavia Royón. Su gobernador, Gustavo Sáenz, vive en un “Cirque du Soleil” constante con la Casa Rosada.
“Después de la última reunión que tuvieron senadores con el ministro de Economía –Luis Caputo-, las promesas aún no se concretaron. En cambio, acá, no se le armó un solo lío al Gobierno. Ya van meses de esto, más obras que no reactivan o que dan de baja sin notificar previamente. Ni hablar de proyectos propios, ya que siempre se discuten los de ellos. Luego mandan más leyes y todo queda difuso”, se quejó un experimentado legislador del interior del país.
En la agenda de la Cámara alta deben contemplarse otras normas, además de zonas frías y la reforma política: la reciente “Hojarasca” que votó Diputados, la derogación del etiquetado frontal, y la delicada de salud mental, entre otras. Para la sesión del jueves 4 -se estima que habrá Labor Parlamentaria el martes próximo- están en fila, en principio, un acuerdo con dos holdouts por USD 171 millones y la -fileteada- ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
Bullrich ventila que aprobará todos los pliegos judiciales ya dictaminados. Dialoguistas esperan más propuestas judiciales desde el Ejecutivo, las respectivas audiencias públicas y no son pocos los que sugieren votar “todo junto”. “¿Durante más de dos años no mandaron nada y nos apuran?“, preguntaron desde una bancada.
En otro bloque, los términos fueron menos cariñosos: “Había un despacho con las firmas requeridas y nunca publicaron -como contó este medio la semana pasada- una orden del día. Lo frenó el presidente de Acuerdos -el libertario Juan Carlos Pagotto– y es anti reglamentario. Justo él, que se cree jurista y dilapida minutos para hablarle a la nada misma. Sin avisar, el Ejecutivo pide el retiro, obligado a pasar sí o sí por el recinto. Entonces, ¿quién tiene el poder de decisión ahora? Pensaba terminado lo del mando acá. Linda manera de llegar a la sesión del jueves“.
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Círculo rojo: las mil y una discusiones por el modelo peronista y las negociaciones bonaerenses
Publicado
24 min haceen
31 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
“Hay que aprovechar el Mundial para empezar a ordenarse”, asegura un altísimo dirigente del peronismo con ambiciones presidenciales. Pareciera ser un objetivo casi tan complejo como la obtención del bicampeonato por parte del seleccionado de Lionel Scaloni, aunque con una diferencia sustancial: el liderazgo indiscutible del técnico argentino. Sin embargo, la discusión en el seno del peronismo ya no es solo por el candidato si no más bien por el modelo y, algo aún más relevante, quién lo lidera. Es decir, no solo por el DT si no por la estrategia que ejecute en la cancha de cara a las elecciones del año próximo.
Ese debate se adelantó en el feriado del 1 de Mayo, en el acto de Parque Norte encabezado por dirigentes como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel e intendentes del interior y del Gran Buenos Aires, que postularon la necesidad de recuperar la doctrina de Néstor Kirchner de crecimiento sin déficit fiscal, el término maldito que Javier Milei introdujo en estos años con éxito en la agenda pública y que ahora interpela a un PJ que quiere saldar cuentas antes de la campaña del 2027 para no repetir los errores de la fallida experiencia del Frente de Todos. “Es importante ganar, pero también llegar con un plan discutido, que fue lo que no tuvimos en el 2019″, admite uno de esos dirigentes.
Esa postulación de Parque Norte se interpretó no solo como un mensaje a Axel Kicillof, que no suele ponderar en sus discursos el equilibrio de las cuentas públicas más allá de que alcanzó el superávit fiscal en la provincia de Buenos Aires hasta la irrupción de Milei en la escena nacional –“Axel no es un talibán del superávit, pero tampoco es un fanático del déficit: hay momentos en los que se puede, y momentos en los que no se puede”, respondieron desde La Plata-, sino como un aviso al kirchnerismo duro, y una señal al círculo rojo, ávido, en un sector, por una propuesta de continuidad programática con algo más de racionalidad que el esquema actual libertario. “El círculo rojo tomó nota, nos preguntan ‘¿es en serio esto del equilibrio fiscal…?’“, admitió un dirigente que encabezó el lanzamiento de Parque Norte.
La semana pasada, en una entrevista con El Destape, la diputada Paula Penacca, de La Cámpora, muy cercana a Máximo Kirchner, metió el dedo en la llaga. “Ese verso no hay que comérselo más, nos empiezan a meter en una discusión en la que nos moderan los términos, y cuando nos moderan los términos nos moderan las acciones. El peronismo no puede ser un peronismo modesto, condescendiente, que habla de equilibrio fiscal. Está bien, todos creemos que hay que tener una macro estable en la Argentina, ahora, eso no puede ser a condición de dejar para último minuto la distribución del ingreso”, dijo. Le respondió Tolosa Paz, a través de un posteo en X titulado “escuchar a Néstor, SIEMPRE”, en el que publicó un fragmento de un discurso de Kirchner en el que el ex presidente se refería al “cuidado del gasto”, y que “el equilibrio de las cuentas públicas, tanto de la nación como de las provincias, es fundamental”.
Fue Aníbal Fernández, ex jefe de Gabinete, abiertamente enemistado con La Cámpora, el que, de todos modos, ofreció durante la semana una versión mucho más audaz. Cuando Pedro Rosemblat, en su programa de Gelatina, le preguntó qué dejaría de la gestión Milei, la respuesta del ex funcionario lo tomó por sorpresa. “¿Vos querés saber si yo dejo algo de lo que hizo Milei? Todo… Todo, no toco nada, y empiezo a mirar pedacito por pedacito, porque el esfuerzo que le hicieron hacer al pueblo argentino no se puede dilapidar, no se puede dejar de costado”, sorprendió. El quilmeño dijo que el peronismo no debería correr el péndulo en materia de gestión si le toca volver al poder el próximo año: “Tenés que ponerte en condiciones para saber lo que vas a hacer”.
Esa frase es la que, en parte, atraviesa al peronismo: qué modelo ofrecer a la sociedad para ser atractivos tras el fiasco del Frente de Todos, una coalición exitosa electoralmente pero muy defectuosa en términos de gestión y del programa, que terminó con el triunfo de Milei en el 2023, un outsider que llegó a la Presidencia con una inflación desbocada, un hartazgo generalizado en la “casta política” y un nuevo sujeto social que la propia Cristina Kirchner, en su rol de vicepresidenta, catalogó como “trabajadores asalariados pobres”, según remarcó, una experiencia inédita para el peronismo.
En junio del 2021, en una de sus clases magistrales en Avellaneda, en un plenario de la CTA junto al intendente Jorge Ferraresi -uno de los más entusiastas hoy en el proyecto presidencial de Kicillof-, la ex presidenta hizo una larga presentación económica en la que incluyó gráficos con información del G20 en los que se exhibía a Estados Unidos al tope de un ranking de países desarrollados en materia de desequilibrio fiscal. “Fíjense -pedía, mientras se sucedían filminas y gráficos-, Estados Unidos récord en materia de déficit fiscal total. ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué el déficit fiscal es bueno? No, no quiere decir que es bueno. Estoy tratando de buscar las causas por las que la inflación acá es única en el mundo, por el déficit fiscal no es. El déficit, que es un concepto económico, no matemática, no necesariamente es el causante de los desmadres económicos y de la súper inflación”, planteó frente a una platea que aplaudía a rabiar. Enseguida, hizo alusión a la oferta y la demanda, a los postulados de Milei, que empezaba a hacerse notar cada vez más desde el Congreso, e hizo hincapié en la supuesta evasión y las ganancias de las empresas, en la formación de activos en el exterior y en lo que denominó “festival de importaciones”, un latiguillo que hizo mucho ruido hacia adentro del gabinete de Alberto Fernández.
Según datos recopilados por la consultora Equilibra, de Diego Bossio y Martín Rapetti, el último año con superávit financiero durante el kirchnerismo fue en el 2008, en el segundo año del primer gobierno de Cristina Kirchner: el ex presidente había llegado a ese objetivo durante toda su gestión, apalancado, en buena medida, por el viento de cola del valor de los commodities como la soja. El 2009 fue el último año de superávit primario, es decir, sin incluir el pago de los intereses de la deuda pública.
Cuando Milei llegó al gobierno, colocó un ancla inflacionaria a su programa y basó toda su administración en el equilibrio de las cuentas públicas hasta convertirlo en un dogma. Era una discusión que ya se había instalado en el seno del Frente de Todos en la campaña del 2023, y que desde el equipo de Sergio Massa proponían como posible programa de gobierno, aunque desde las oficinas del propio candidato admitirían, una vez asumido Milei, que la base electoral del peronismo, y los integrantes de la coalición peronista, no hubieran tolerado un ajuste de estas magnitudes. Lo sufrió en carne propia Martín Guzmán, que no pudo aumentar las tarifas de los servicios públicos por el rechazo interno del cristinismo: el ex ministro de Economía ni siquiera pudo correr de su cargo a Federico Basualdo, que se opuso a esa decisión por sobre su propio jefe.
Massa deshoja ahora su propia margarita de cara al 2027. En su entorno se dividen las aguas, entre los que piensan que tiene “una bala más en la recamara”, en referencia a una hipotética nueva postulación nacional, y los que consideran que tiene que volver a reconstruir su vínculo con la sociedad desde una postulación a gobernador. Están, por último, los que creen que es mejor así: ejecutar la influencia que ejerce desde su oficina de Libertador, con redes en todo el círculo rojo.
El ex ministro mantiene intacta su sociedad con el kirchnerismo, y una buena relación con Kicillof. Ayer, Sergio Uñac, que se lanzó a la Presidencia, reunió a referentes del PJ en su provincia. Se postuló con el guiño de la ex presidenta, interpretado como una señal, tibia por el momento, a Kicillof.
Por eso Vaca Muerta se transformó, transversal a todos los gobiernos, desde CFK -el kicillofismo saca pecho con la estatización- hasta Milei, en una política de Estado que puede ser la llave de esa disyuntiva para las próximas administraciones, con una generación de divisas fenomenal en un mundo, como el actual, que demanda energía. Algo similar sucede con la minería, en particular con el cobre: las grandes compañías a nivel global, desde Glencore y Río Tinto hasta BHP/Lundin, ya pusieron un pie en el país, con inversiones a largo plazo que, según los proyectos presentados en el RIGI, ascienden a más de USD40.000 millones. Según los expertos del sector, la minería podría convertirse, en unos 10 años, en un rubro tan trascendental para el desarrollo del país como el campo o Vaca Muerta.
El mes pasado, cuando se sancionaron en el Congreso las modificaciones a la Ley de Glaciares que reclamaban las empresas y las provincias mineras, los representantes de la cámara sectorial pidieron una reunión con Kicillof mientras se discutía el proyecto en audiencia pública. Dos días antes, la dieron de baja: la ministra de Medio Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, de La Cámpora, expuso en el Congreso con argumentos durísimos contra la iniciativa, lo que motivó la suspensión. Fastidiados, desde el sector explicaron que les hicieron llegar el mensaje de que, por ser de La Cámpora, el gobernador no tenía herramientas para dar de baja la exposición de su ministra. Desde La Plata lo desmienten: “Axel sí la podía bajar, pero no quiso, como tampoco rosqueó con el resto de los gobernadores para que no salga la ley, más allá de algunos reparos”. En Provincia explicaron, por caso, que nunca pusieron reparos a la minería para operar en ese distrito.
PBA en el ojo de la tormenta. El debate en torno a la minería y sus eventuales implicancias ambientales es uno de los temas que divide al peronismo. Durante la discusión en el Congreso, hubo innumerables posiciones de rechazo, desde La Cámpora hasta destacadas figuras del espacio y del kicillofismo, más allá de Vilar, y definiciones a favor. La UOCRA, por ejemplo, marchó en torno al Parlamento para apoyar la iniciativa.
La posición del gobernador bonaerense, y su hipotético modelo económico, es motivo de análisis en el círculo rojo y entre los inversores, que suelen formular dos preguntas a sus interlocutores domésticos: qué posibilidades tiene Milei de ser reelecto y, por el contrario, cuántas chances reales tiene el peronismo de volver al poder. En este último caso, la figura de Kicillof genera algún tipo de alarma en algunos sectores, a pesar de que un buen número de empresarios que se entrevistaron con él en estos meses salieron mucho menos espantados de lo que preveían antes de verlo.
Pero si existe cierta preocupación en el establishment, dentro del propio peronismo, en particular en territorio bonaerense, la situación es más bien parecida a la de la guerra feroz y a cielo abierto entre las dos facciones del gobierno lideradas por Karina Milei y Santiago Caputo. En la provincia de Buenos Aires, esos dos bandos están representados por el gobernador y por Cristina y Máximo Kirchner.
El vínculo entre Kicillof y el jefe de La Cámpora no tiene retorno en términos personales, y desde lo político cada uno inició su camino. Circularon incluso en estas semanas versiones en torno a que el diputado había pedido una reunión mano a mano, pero fueron desmentidas: por el momento, no pasó ni pasará. Tampoco con la ex presidenta, a pesar de los esfuerzos de algunas figuras como Federico Otermin, el intendente de Lomas de Zamora que quiere ser gobernador, que tiene buena relación con todos los sectores y que suele aconsejarle a Kicillof que intente visitar nuevamente a CFK. “En las últimas reuniones, Cristina le pidió lo mismo: que Axel valide todas y cada una de sus decisiones con Máximo, y eso no va a pasar”, respondieron desde La Plata. En el 2021, cuando el peronismo perdió las elecciones intermedias, la ex presidenta autorizó una intervención del gabinete provincial con el desembarco de Martín Insaurralde, socio del jefe de La Cámpora. Tanto el ex intendente de Lomas como Kirchner aspiraban a quedarse con la Provincia en el 2023, cuando desde el dispositivo cristinista se le pidió al gobernador que fuera el candidato presidencial para correrlo de ese territorio. Kicillof se negó, y esa negativa terminó por dinamitar los puentes, incluso antes de que CFK fuera por el PJ, ante la falta de apoyo de su ex ministro, y de que fuera presa, y desde ese sector se le achacara públicamente al gobernador que no se pronunció de manera enfática por ella.
La disputa se trasladó más tarde al gabinete y a la Legislatura, con epicentro en el Senado, desde donde el kirchnerismo entabló una guerra despiadada contra Verónica Magario por el control de la caja y el reparto de comisiones, recién saldado. En Diputados aún hay tierra fértil para La Cámpora y para que Insaurralde, desde la clandestinidad pública, ejerza todavía una influencia decisiva.
En esa Legislatura se debate, por ejemplo, la re-reelección de los intendentes. También la postulación de los cuatro aspirantes a la Corte Suprema provincial, que funciona con tres integrantes, como la Corte nacional. Es una negociación que está empantanada. De esas cuatro vacantes, tres les corresponden, según el peronismo, a ellos, y otra a la oposición. El problema es que no hay una sola oposición, tampoco un solo peronismo. Según trascendió, sería uno para Kicillof, uno para Massa y otro para el cristinismo, aunque desde la gobernación reclamaron dos para sentarse con más aire a la mesa de negociaciones: “Si vamos con uno, terminamos con nada”.
La Justicia es un rubro al que el gobernador no le dedica demasiado tiempo, pero hay funcionarios y operadores que empezaron a abrirle algunas relaciones.
Existieron, en los últimos meses, conversaciones subterráneas con la Corte, que acumula ocho demandas millonarias de la Provincia contra Milei por transferencias interrumpidas. Tuvo lugar, además, una cumbre reservada en Avellaneda, con Ferraresi como anfitrión, que convocó a los jueces Ariel Lijo, María Servini, Jorge Rodríguez, Diego Armella y la fiscal Cecilia Incardona. El gobernador llegó con el ministro Javier Alonso y Santiago Pérez Teruel, uno de sus asesores judiciales, y no conocía el detalle de la convocatoria. No participó Juan Martín Mena, el ministro de Justicia provincial, que tiene buen diálogo con el gobernador pero responde directamente a San José 1111. Los asistentes le preguntaron a Kicillof por su visión sobre la Justicia. “No les voy a pedir nada para no deberles nada”, respondió, según sus colaboradores.
Esa displicencia en un rubro tan sensible evidencia, según algunos dirigentes del peronismo, cierta debilidad en la construcción del proyecto presidencial de Kicillof. Es algo que ahora compromete al Presidente, inmerso en un pleito judicial entre dos bandos que se dirime en Comodoro Py. En el PJ apuntan, en ese sentido, a su temperamento, y a su estilo de conducción: para algunos sectores, no conduce, aunque tenga un diálogo fluido con otros gobernadores. La independencia definitiva de Cristina Kirchner es otra de las inquietudes, igual que la herramienta para determinar al candidato: no es lo mismo con o sin PASO. Una vez culminado el Mundial comenzarán algunas revelaciones. La eliminación o no de las primarias es una de ellas. El casi seguro adelantamiento del calendario provincial también cautiva a inquietos: algunos probables postulantes trabajan con la hipótesis de una elección posible en mayo.
“Axel no tiene que ser el candidato de la rosca, tiene que ser el candidato de la gente”, aseguraron en La Plata. Cualquier candidatura, de todos modos, está atada no solo a la rosca, las negociaciones y el debate por el modelo, si no también por la situación socioeconómica bonaerense. El programa de Milei ofrece, en ese sentido, una novedad: es la primera vez, en los últimos veinte años, que Buenos Aires no es un eje central de los proyectos nacionales porque es la primera vez que la conducción provincial no coincide con el poder central. En el 2015, con el triunfo de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, la Casa Rosada privilegió las transferencias a ese distrito, a pesar de que los tarifazos en los servicios públicos impactaron fuertemente en el Gran Buenos Aires. En el gobierno del Frente de Todos, esas transferencias se multiplicaron. En plena pandemia, Alberto Fernández recortó la coparticipación que Macri le había aumentado a la capital en el 2016 por el traspaso de la Policía y se la giró a Kicillof, presionado por un acuartelamiento de la fuerza provincial por demandas salariales. El experimento Milei, de asfixia a la principal provincia del país, pone al gobernador a prueba a diario: desde el año pasado, las cuentas bonaerenses cerraron con déficit. Una situación aún más acuciante puede tirar por la borda cualquier proyecto presidencial.
En la reunión de hace algunas semanas de intendentes del conurbano con la cúpula de la Iglesia se hizo especial hincapié en esa cuestión: “No hay explosión, pero no sabemos si mañana no puede llegar a haberla”, fue el mensaje de los jefes comunales. La jefatura eclesiástica pidió mayor cohesión en el peronismo, hasta que uno de los intendentes señaló: “Si llegó Milei es por culpa nuestra”.
La crisis en el conurbano es algo que se sigue con interés también desde la Casa Rosada, más precisamente en el despacho de Diego Santilli, que ya trabaja para ser gobernador, impulsado, según su entorno, por los hermanos Milei, que le hicieron saber de esa intención finalizadas las elecciones de octubre pasado. Sebastián Pareja, que intenta negociar con funcionarios bonaerenses por las vacantes en la Corte, ya tiene el dato.







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