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El Papa Francisco celebró el 40º aniversario del Tratado de Paz argentino-chileno
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1 año haceen
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Emilia Sabbatini
El Papa Francisco encabezó el acto por el 40° aniversario del Tratado de Paz entre la Argentina y Chile que se firmó en 1984 gracias a la intervención de Juan Pablo II. La historia indica que aquello evitó un enfrentamiento armado por la disputa del Canal de Beagle.
El Sumo Pontífice hizo hincapié en que ese convenio “es un modelo a imitar que amerita ser propuesto en la situación actual del mundo, en el que tantos conflictos perduran y se agravan”. En esa línea, instó a la comunidad internacional a ir por el camino del diálogo y se centró en los conflictos bélicos en Ucrania y Palestina, donde “la prepotencia del invasor prima sobre el diálogo”
Además, cuestionó la hipocresía de los países que hablan de paz pero priorizan la industria armamentística, de acuerdo con un informe del sitio Newsweek Argentina.
El Papa no se refirió en ningún momento a la ausencia del canciller argentino Gerardo Werthein, quien argumentó que no iba a concurrir a raíz de un “desencuentro” que tuvo lugar en la cumbre del G20 con funcionarios del Gobierno de Chile.
Fuente: Noticias Argentinas.
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Círculo rojo: Milei entrampado entre el “riesgo Adorni”, la economía y las expectativas del establishment
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5 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
“Adorni chorro”, le gritaron a Patricia Bullrich el viernes mientras recorría Villa Lugano, en el sur de la capital. Dos días antes, la senadora le había reclamado públicamente, en el prime time televisivo, a Manuel Adorni que presentara de manera inmediata la declaración jurada para aclarar su crecimiento patrimonial, a contramano de la estrategia oficial, después de que el contratista de la casa de Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, atestiguara en la Justicia que el jefe de Gabinete se gastó USD245.000 en refacciones.
La declaración del testigo fue un bombazo. También la reacción explosiva de Bullrich, que obligó a Javier Milei, esa misma noche de miércoles, a insistir, una vez más, en la permanencia de su ministro -“ni en pedo se va”, aseguró-, y a confirmar, sin precisiones, que adelantaría la presentación de su rendición de bienes.
El Presidente está enajenado: ve conspiraciones por todos lados. Desde Chile, antes de volar a Argentina, en una breve gira que tuvo por ese país vecino, la ex ministra de Seguridad intentó explicarle telefónicamente por qué el jefe de ministros tenía que dar explicaciones públicas. No lo convenció. Según trascendidos internos, Milei habría además discutido a los gritos en Olivos con un periodista por ese tema. El viernes, frente a un gabinete agotado por el caso, Milei volvió a sostener al funcionario: “No lo voy a ejecutar para ganar una elección”. Una hora antes, en una conferencia de prensa insólita en la que se intentó guionar las preguntas y dominar la agenda pública, al ministro Luis Caputo, “Toto”, lo consultaron por el “riesgo Adorni”, e incluso se le preguntó a los ministros si recibían “sobresueldos”. El jueves por la noche, en una conversación con Alejandro Fantino, el jefe de Gabinete resaltó, falazmente, que no esclarecía su situación patrimonial para no “entorpecer a la Justicia”, y que en algún momento se decidirá a hablar: “Voy a hablar, y voy a hablar mucho, sí claro, voy a hablar, más de lo que se imaginan”, desafío, en modo víctima.
El Gobierno no logra dar vuelta la página. Los ministros están fatigados: cualquier anuncio se opaca por el escándalo patrimonial del ex vocero. Milei no pudo festejar el crecimiento de marzo de la industria y la construcción, dos de los sectores más castigados por este programa económico; tampoco llegó a capitalizar, como esperaban, la publicidad del “Súper Rigi”, la suba en la calificación crediticia de la Argentina o el retroceso del Riesgo País. Algo similar ocurrió con la exposición minera que se desarrolló el jueves en San Juan, que aglutinó a media docena de gobernadores, empresarios y el sector “karinista” del gabinete, con Karina Milei a la cabeza, alrededor de un rubro que está en franca expansión y que planea invertir miles de millones de dólares en los próximos años. Ni siquiera se celebró públicamente el fallo del juez federal de La Pampa, Juan Pablo Baric, que rechazó la cautelar presentada por el gobernador de esa provincia que pedía dar marcha atrás con la Ley Glaciares, una resolución que era muy esperada por el sector y por el gobierno, en la que trabajó, según las fuentes, Juan Bautista Mahiques.
El ministro tiene, sin embargo, una tarea más acuciante: la supervisión de los expedientes que se tramitan en Comodoro Py. “Sesenta días”, deslizaron en esos tribunales que es el lapso al que se habrían comprometido en el Gobierno para administrar algunas de esas investigaciones. El escándalo Adorni ya lleva unos dos meses al tope de la agenda, y los más experimentados operadores judiciales no recuerdan causa, como la que se tramita por enriquecimiento ilícito contra el ministro coordinador, que haya tenido un movimiento tan intenso con un funcionario de esa talla en funciones: el desfile de testigos es incesante.
Pero la caída en la popularidad del Presidente y en las expectativas por el futuro no se justifica solo por el escándalo coyuntural del derrotero judicial de Adorni. En todo caso, ese escándalo, que paralizó a la gestión, funcionó en estos meses como un catalizador de una demanda social mucho más estructural por el funcionamiento de la economía. Un estudio reciente de la consultora CasaTres, de Mora Jozami, relevó que el 55% considera que el empeoramiento de la situación económica es por las políticas implementadas por Milei, y solo 1 de cada 10 cree que el gobierno está resolviendo los problemas del programa. El 42% respondió, además, que lo peor está por venir, y un 64% contestó que es más importante “evitar la pérdida del empleo” que “bajar la inflación” (31%).
Los datos recientes del Indicador de Consumo Familiar (ICF) que Poliarquía elabora desde el 2008 -publicados en el último informe de la Fundación Pensar, titulado “Sobreviviendo”-, y que releva la capacidad real del consumo de las familias, registraron una caída del 3% en el primer trimestre del 2006 respecto del trimestre anterior, y un retroceso interanual en torno al 10%. Las cifras muestran una marcada heterogeneidad territorial: “Nuestros datos muestran que el deterioro reciente se concentra más en el Gran Buenos Aires, mientras que el interior del país exhibe una dinámica más positiva”.
Esa heterogeneidad obliga al sistema a mirar con mayor atención al conurbano bonaerense, que concentra a buena parte del padrón electoral.
Los intendentes están cada vez más preocupados: ninguno, de cualquier extracción partidaria, ve señales de reactivación de la actividad o el consumo: “No hay un mango”. El gobierno, por el momento, no tiene previsto expandir el consumo. Según un reciente informe de la consultora Empiria, del ex ministro Hernán Lacunza, el ingreso disponible de los hogares cayó en febrero 2,1% mensual respecto al mes anterior, y se consignó una caída mayor en los hogares de menores ingresos (-2,7%). La recaudación, más allá de la mejora nominal en los números de abril de ARCA, también volvió a evidenciar una caída real de casi el 4% en relación a la inflación. Pero el deterioro no es solo económico: también es social. El miércoles, en la reunión que Marcelo Colombo, de la Conferencia Episcopal, mantuvo con jefes comunales y referentes del peronismo del GBA -Gabriel Katopodis, Fernando Espinoza, Jorge Ferraresi, Mariel Fernández, Ariel Sujarchuk, Mariano Cascallares y Roberto Álvarez, del sindicato AEFIP-, se trazó un panorama alarmante en relación a violencia intrafamiliar, adicciones y problemas vinculados con la salud mental. También se abordó la situación económica: “No hay hoy un escenario de eclosión, pero no sabemos si no lo puede haber mañana”, dijo un intendente.
Hubo lugar también para la discusión política: la Iglesia reclamó que se dejen de lado las internas. Un intendente de la zona sur acotó: “Por algo llegó Milei al gobierno”. Se ve que el pedido eclesiástico cayó en bolsillo roto porque al día siguiente, en el Senado provincial, se llevó a cabo un escandaloso encuentro de legisladores de Fuerza Patria en el que hubo gritos, insultos y chicanas por la conformación de comisiones que mantiene paralizada esa cámara y que exhibe el nivel de tensión de la guerra a cielo abierto entre Axel Kicillof, Cristina Kirchner y La Cámpora. No estuvo Verónica Magario, pero sí Sergio Berni, Malena Galmarini y Emmanuel González Santalla. También Germán Lago y Jorge Paredi, que expresaron la voz del gobernador. La unidad del bloque pende de un hilo. Se advirtió, incluso, que podría correr riesgo de fractura si la vicegobernadora no da marcha atrás con algunas designaciones. “Que lo hagan, y lo expliquen públicamente”, desafiaron fuentes de la gobernación.
En el peronismo del interior hay una creciente inquietud por la candidatura de Kicillof: dicen que, en un buen número de provincias, sigue muy asociado al kirchnerismo duro, y que, en todo caso, tiene que mostrar mayores muestras de autonomía. Las comparaciones son odiosas. Un diputado del interior abundó: “El peronismo no resiste otro Alberto Fernández, Axel tiene cuatro jueces de la Corte sin nombrar hace seis años, cinco ministros que no le responden a él, y la última lista de diputados y senadores provinciales no las armó”.
Círculo rojo expectante, interna en llamas. Los pases de factura en el peronismo, la división interna y la ausencia de una tercera vía competitiva explican, en parte, por qué Milei, a pesar de la caída en su imagen y el desgaste del programa económico, aún mantiene chances muy concretas de ser reelecto.
Las encuestas más serias, que registraron en estos meses un retroceso en la gestión presidencial, exhiben una paridad entre Milei y Kicillof. Algunas de ellas evidencian, además, un escenario abierto en un hipotético ballotage entre ambos.
“Es imposible que Kicillof sea presidente”, dijo la semana anterior, en el exclusivo hotel Llao Llao, “Toto” Caputo frente a un centenar de empresarios y emprendedores de primerísimo nivel en el tradicional foro. Ese selecto grupo del círculo rojo, que apuntala y promociona el proyecto libertario, está convencido del programa, en particular por la solidez de la macro, y propicia la reelección del Presidente. Pero más allá de Milei, les importa el rumbo. El mensaje es: con o sin Milei, lo importante es sostener el programa. “Ellos son los dueños del rumbo: pueden cambiar al presidente, pero para ellos lo relevante es mantener el plan económico”, opinó un consultor que asesora a varios de ellos.
En ese contexto, sectores del establishment empresario comenzaron a analizar alternativas. Una de ellas es Kicillof, lanzado abiertamente a la carrera hacia el 2027: el viernes, estuvo en Córdoba, una plaza muy esquiva para el kirchnerismo.
La caída en la popularidad de Milei y los desaciertos domésticos de su gobierno hicieron que en el PRO se volviera a fantasear con una hipotética candidatura de Mauricio Macri, enemistado con Milei. El jefe del PRO está exultante con algunos pedidos del establishment para que analice una eventual postulación el próximo año. Macri disfruta esos consejos, y que se cree la ilusión de un posible retorno a medida que se agravan los tropiezos del oficialismo: “Mauricio siempre quiso ser un buen ex presidente”.
Pero más allá de las especulaciones futuras, que incluyen a dirigentes variopintos como Victoria Villarruel, Dante Gebel o Jorge Brito, existe en simultáneo un grupo eufórico de empresarios, por fuera de los que se congregaron en Llao Llao la semana anterior, de sectores en alza como el petróleo, la energía y la minería. En el primer trimestre del año el superávit comercial fue de USD 5.500 millones, muy superior a los USD 1.100 millones del 2025, apalancado fundamentalmente por la producción petrolera, que alcanzo niveles récord, con un aumento de casi el 16% interanual: 874.000 barriles por día.
Las expectativas de la industria son altamente auspiciosas. El Gobierno lo entendió desde el día uno. Por algo, la política en torno a Vaca Muerta no se corrió ni un ápice del sendero iniciado entonces por Cristina Kirchner y continuado por Macri y Alberto Fernández. En ese aspecto, hay un interés muy elevado de las compañías petroleras por un poder que es tan o más importante que el Ejecutivo en términos de la aplicación de esas políticas: el Judicial.
Por eso, operadores, funcionarios y abogados de esas compañías, principalmente de YPF, siguen con muchísima atención los concursos en el Consejo de la Magistratura y el envío de pliegos al Senado por parte del ministro Mahiques en algunas de las vacantes de juzgados y tribunales federales clave para ese sector. Es el caso de Neuquén (TOCF), Bariloche, Viedma y la cámara federal de apelaciones de General Roca, en Río Negro, en cuyo concurso quedó primero Hugo Greca. Se trata, además, en algunos casos de juzgados con competencia electoral: un incentivo para la relación de la Casa Rosada con los gobernadores.
Ese rubro, el electoral y político, y el judicial están en manos de Karina Milei, que desde las elecciones de octubre pasado se impuso a Santiago Caputo en la interna despiadada que sacude al oficialismo y que, según algunas fuentes libertarias, explica, en parte, la permanencia de Adorni en la Jefatura de Gabinete.
El tufillo de esa interna se tornó irrespirable. Hay referentes cercanos al consultor estrella que incluso se cuestionan la permanencia en el gobierno. Caputo sigue convencido de que debe permanecer adentro: cree, por los resortes y las relaciones que todavía administra, que una salida suya puede dañar seriamente a Milei. Es una disputa que el círculo rojo también minitorea con atención. Altísimas fuentes aportaron, en tanto, que esa interna empezó a permear puertas adentro de Las Fuerzas del Cielo.
A esa puja se sumaron, en paralelo, los chispazos internos originados tras el reclamo público de Bullrich para que Adorni adelante la presentación de su declaración jurada. Karina Milei, muy celosa de esos movimientos que alteraron la estrategia oficial de silencio atroz, avaló sin embargo que se mantuviera el viernes la recorrida de la senadora por la ciudad de Buenos Aires, un territorio que pretende arrebatarle al PRO el próximo año. Ese objetivo sufrió un duro traspié por la caída política del ex vocero. Bullrich, por caso, está segura de que se debe alcanzar un acuerdo con el PRO en la capital en el 2027, una hipótesis que, por ahora, es rechazada por la hermanísima.
La rebelión de la ex ministra de Seguridad es inversamente proporcional al encuadramiento de Diego Santilli, capaz de cualquier tipo de acatamiento con tal de ser postulado oficialmente por la hermana de Milei como el candidato a gobernador bonaerense, su máximo proyecto. Por eso el funcionario no blanquea públicamente que, como buena parte del gabinete, está harto de las derivaciones del caso Adorni. Cerca del ministro del Interior confirmaron que tiene todo preparado para avanzar un paso más en ese proyecto una vez que culmine el Mundial de fútbol, en julio, y que ya tuvo una primera confirmación por parte de los hermanos presidenciales cuando ganó las elecciones de octubre pasado como cabeza de lista de LLA. Después del Mundial prevé oficializar sus planes para la provincia: Isidoro Guillermo Bonicatto, un colaborador de confianza que trabajó en el CEAMSE, el organismo en el que Santilli conoció de cerca a Claudio Tapia, “Chiqui”, podría tener un rol destacado.
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Una lista infinita de enemigos, traidores y golpistas
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18 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
El jueves por la noche, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, contó que se sentía traicionado por “una persona” que conduce un noticiero porque vio cómo se indignaba ante uno de sus viajes, cuando originalmente había planeado compartir ese viaje con él. Horas después, la periodista Cristina Pérez se dio por aludida. “Mucha gente te votó y también se sintió traicionada”, le respondió. “Yo avisé y el que avisa no es traidor”. Unos días antes, la diputada oficialista Lilia Lemoine estaba enojada por un comentario editorial de Esteban Trebucq, también, respecto del futuro de Adorni. Entonces, sugirió que el periodista era golpista. “¿Qué sigue, Esteban? ¿Javier, bajate?”, le escribió en la red social X.
Los dos episodios contribuyen a explicar algunas de las cosas que le pasan al Gobierno en estos días. Pérez y Trebucq son dos colegas que muchas veces pusieron en riesgo su reputación por defender políticas oficiales, algo que siempre es difícil para cualquier periodista. Sus posturas respecto del caso Adorni reflejan hasta qué punto el escándalo genera una opinión casi unánime. No se trata de la oposición o del periodismo más crítico. Incluso quienes han sostenido una postura comprensiva hacia el Gobierno en otros momentos difíciles, consideran que las evidencias son categóricas. En el caso Adorni, el Gobierno está aislado como nunca; ese es el primer dato.
El segundo elemento es la reacción oficial: no tolera la disidencia ni siquiera entre aquellos más cercanos. Tarde o temprano, por hache o por be, toda cabeza rodará. La única alternativa para ser “un argentino de bien” consiste en obedecer todo, ser ciego, hincarse. Lo otro es traición o golpismo. Progresivamente, eso va aislando al Presidente incluso de los más cercanos, que muchas veces prefieren callar críticas muy elementales, por temor a una reacción destemplada.
En el caso Adorni se ha producido una disociación muy profunda entre la percepción de la sociedad y la del círculo más cerrado del poder político. Más allá de lo que defina la Justicia en su momento, hay evidencias contundentes de que incrementó su calidad de vida de manera sensible luego de llegar al poder, al punto de acceder a bienes y servicios -como un viaje en avión privado por motivos particulares- que son exclusivos de la elite más privilegiada de la sociedad. Nuevas propiedades, pasajes en primera clase, estadías en hoteles carísimos: la exposición pública de todos estos detalles derrumbó la imagen social de la mano derecha del Presidente. En ese contexto, durante sesenta días, Milei y Adorni tenían dos opciones: explicar lo que pasaba o que el jefe de Gabinete renunciara. No hicieron ninguna de las dos cosas.
Es impresionante la cantidad de miembros del oficialismo que, en este caso, desautorizaron la mirada presidencial sobre el asunto. Nicolás Márquez, el biografo presidencial que era hasta hace poco un incondicional, ahora también engrosa la larguísima lista de traidores. La senadora Patricia Bullrich, la principal aliada del Gobierno, se diferenció por segunda vez: la primera había sido con el escándalo Espert. Las relaciones con ella empiezan a derrapar hacia una ruptura paulatina pero inevitable. El ex jefe de Gabinete Guillermo Francos sumó su propio señalamiento y ahora amenazan con eyectarlo del directorio YPF. Es que para la inmensa mayoría de los argentinos, Adorni ha incurrido en conductas muy cuestionables. Pero un ínfimo puñado de ellos cree que no: el líder de ese grupito cerrado es el Presidente. El choque de percepciones es monumental.
Esa disociación, en la que existe consenso casi unánime en un sentido pero el Presidente va en otro, también se produce en el área económica. En las últimas semanas los tres medios económicos más importantes del mundo –The Wall Street Journal, Financial Times, The Economist- publicaron notas donde detallan los problemas de la gestión Milei. Hasta hace poco, en esas páginas elogiaban al Presidente. Ahora explican que la persistencia de la inflación crónica, la recesión y los escándalos de corrupción amenazan el futuro de la gestión libertaria. La coincidencia entre los editores de esos medios puede decir dos cosas: que realmente el programa de Caputo está en problemas, o que hay una conspiración internacional en contra de la Argentina. Para la inmensa mayoría de los economistas profesionales, sucede lo primero. Para el círculo áulico de Milei, se trata una conspiración.
Algo de esto se puede percibir en la ácida polémica que enfrentó esta semana a Milei y Caputo con el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo. Todo empezó hace casi dos años cuando, en su blog, Cavallo insinuó, en términos muy respetuosos, algunas críticas laterales al plan económico. A Milei le resultó intolerable, a tal punto que despidió del Gobierno a Sonia Cavallo, la hija del ex ministro, que no había hecho nada. Se ve que algo le molestó mucho al ex ministro porque el enfrentamiento tuvo, esta vez, una franqueza inédita. Cavallo sostuvo que a Milei no le interesa el funcionamiento de la macroeconomía porque prefiere dedicarse “a la filosofía económica, esas cosas de Keynes, Hayek o Rothbard” y que Caputo es un “trader”, no un buen economista. “Enfoca para un lado, y si no le sale cambia de rumbo y va para otro lado. No tiene un esquema definido de cómo funciona la economía”, dijo. Además, contó que el presidente lo bloqueó en Whatsapp y en la red social X. La reacción, otra vez, fue violentísima. Cavallo pasó de ser el mejor de la historia a un expropiador y un resentido que generó la crisis del 2001, cuando era fácil de evitar.
En medio del intercambio, intervino Joaquín Cottani, el ex secretario de política económica de Caputo y amigo personal de Cavallo.
“Durante mis ocho años en Wall Street tuve lo que se podía llamar ‘complejo de economista’. Muchas veces los traders nos menospreciaban –medio en joda, medio en serio- por nuestro exceso de teoría y falta de gimnasia y conocimiento del mercado en el día a día. Yo nunca me ofendía por eso porque, por un lado, tenían bastante razón y, por el otro, yo trabajaba de economista, no de trader, y ambos hacíamos falta en la organización. A diferencia de lo que me pasaba a mí en Wall Street, a Toto no le gusta que le digan que ‘como economista es un buen trader’. La diferencia es que él es ministro de Economía, y para eso no hace falta un buen trader sino un buen economista. Lo mismo ocurre con el presidente Milei. Como presidente es un buen filósofo del anarcocapitalismo”.
Todas estas personas, como los medios internacionales mencionados, comparten la filosofía pro mercado de Milei y participan de su marco conceptual. A todos ellos, tanto en lo que se refiere a los escándalos de corrupción como a los desmanejos de la economía, les ocurre lo mismo: se preocupan por los errores, nadie les presta atención, disienten en público, son agredidos brutalmente y entonces todo termina como termina. Una y otra vez, cientos de veces.
La disociación presidencial llega, por momentos, a dimensiones preocupantes. Esta semana hubo un episodio estremecedor cuando un frigorífico anunció en Moreno que se abrían sesenta puestos de trabajo. Se presentaron más de 4000 personas. Una cola interminable de doce cuadras, por momentos bajo la lluvia. Jóvenes que habían dormido allí para ser los primeros en ser atendidos, argentinos desperados por un trabajo fijo, que sobreviven como pueden, con menos de 500 mil pesos al mes, al mando de familias con cuatro o más integrantes. Los dueños de la empresa se sorprendieron porque había postulantes mayores de 70 años y otros que no sabían leer y escribir. Los testimonios recogidos por los medios durante todo el día eran estremecedores, entre otras razones, porque todos contaban que sus casos eran de lo más comunes, o sea, que todo el mundo en su entorno está así.
Esa noche, el Presidente habló por televisión, a los gritos, para defender a Adorni. Eso ya marcaba una disociación obvia con la mayoría de la población. Pero había otra: no hizo ninguna referencia a lo que había sucedido en Moreno. Si alguna de las personas que había hecho cola bajo la lluvia durante horas escuchó la nota, habrá deducido que Milei no le hablaba a él o a ella. No le importaba. Estaba en otra cosa. ¿Llegarán la imágenes de Moreno a los despachos oficiales o solo miran las que postea el Presidente, de las colas cuando frente a los bazares con chucherías importadas? ¿Alguien recuerda algún discurso donde el Presidente se refiriera a los haberes de los jubilados, por ejemplo, o a los trabajadoresque tienen tres trabajos y aun les cuesta llegar a fin de mes, o a los millones de sobreendeudados? “El consumo récord, la exportación récord, la producción récord”, dijo el Presidente, el jueves, en su enésimo viaje a los Estados Unidos.
La disociación compromete en estos días también al ministro Caputo. “Muchos argentinos tomaron crédito porque creían que la inflación les iba a licuar la deuda. Pero como no hubo inflación ahora no la pueden pagar”, dijo esta semana. Nadie se endeudó por necesidad, o para financiar consumos básicos, o con la tarjeta. Él no tuvo responsabilidad alguna en la desregulación del mércado de crédito, que gatilló una campaña agresiva para convencer a quien lo necesitaba de endeudarse a altas tasas de interés.
Tal vez a todo esto se refería la revista The Economist, cuando editó su última nota sobre la Argentina. El título decía: “Javier Milei está en serios problemas”. Luego, se leía: “El presidente sostiene que es la verdadera víctima de una economía en crisis”. Es que unos días antes, en uno de sus últimos discursos, el Presidente se golpeó el pecho y gritó: “El que más perdí fui yo, que no actualicé mi salario”.
Por momentos, pareciera que hay un mundo real -el de las colas interminables de personas que desesperan por un puesto de trabajo, el de los escándalos de corrupción, el de la opinión pública- y otro mundo, muy distante, en el que vive el Presidente. Para conocer este segundo universo, basta mirar un poco sus redes sociales. Su nuevo berretín son los videítos de inteligencia artificial. En uno de los últimos aparece como arquero de un equipo argentino donde juegan también Lionel Messi Guillermo Francella, Susana Gimenez y Agustín Laje, tamaña ensalada. El equipo contrario es un seleccionado comunista integrado por Lenin, Fidel Castro, Nicolás Maduro, Mao Zedong y Hugo Chávez. Cuando aparecen las imágenes de estos últimos, se escucha una música de fondo.
“Tirapiedras, Kuka, tirapiedras”.
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“La suerte está echada”: la decisión clave que tomó Milei para los próximos meses y el tarifazo inminente que impactará en el Conurbano
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30 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
Las interpretaciones y especulaciones que se pueden hacer sobre lo que sucede al interior del Gobierno son diversas, pero en ocasiones importa detenerse a observar lo que se elije plasmar en el ámbito de lo público. Javier Milei ratificó en su cargo a Manuel Adorni y dijo que no va a “ejecutar a una persona honesta”, aún con el avance rampante de las investigaciones en Comodoro Py y las nulas explicaciones públicas que dio el funcionario. Sin dudas, el Presidente tomó una decisión que impacta en su narrativa para los próximos meses, tanto de cara la sociedad como para los actores económicos que lo miran en calidad de policymaker.
El mensaje también se repitió este viernes en la reunión de Gabinete en Casa Rosada. Milei solamente estuvo media hora y en su discurso dio explicaciones de porqué sostendrá al ministro coordinador. La directiva buscó ser contundente, un nuevo gesto de autoridad frente al reclamo público de Patricia Bullrich para que Adorni acelere su declaración jurada. “Dijo que no se va a tirar por la ventana a nadie y que no va a ejecutar a nadie para ganar una elección”, reveló uno de los ministros presentes.
El reclamo de desplazar al jefe de Gabinete es generalizado cuando los ministros, secretarios y principales dirigentes libertarios se sinceran en el off the record, pero los Milei no piensan hacerlo. Esto generó un caldo de cultivo de malestar que, paradójicamente, no se trasladó en reclamos a la cúpula del Gobierno. La mayoría de funcionarios eligió callar principalmente porque no tienen la autoridad ni la confianza para sugerirlo. Quienes sí tienen ambos atributos confesaron a Infobae que no se quieren quemar ni tampoco apuntar contra uno de sus colegas: solo lo recomendarán si es que alguno de los Milei pide un consejo.
Pese a las críticas, Bullrich no realizó esos comentarios al comienzo del escándalo: lo hizo a los dos meses del inicio del escándalo y cuando la declaración del contratista terminó por derrumbar la moral del Gabinete, que pensaba que la interpelación en la Cámara de Diputados había puesto un punto final al asunto.
¿Qué hará hacia adelante la senadora si el escándalo se perpetúa en el tiempo y los Milei siguen sin removerlo? En su entorno saben que tiraron una granada al interior del oficialismo y que no tuvieron una respuesta en el sentido que les hubiera gustado. “No vamos a volver a insistir, la suerte está echada. Ahora solo queda ver las consecuencias de esta decisión. Si sigue, la relación con los aliados se va a complejizar”, afirma.
Adorni no tiene la declaración jurada lista. “No se va a presentar hasta que terminen las declaraciones en la Justicia”, afirma una fuente inobjetable. El miércoles pasado, el Presidente se apuró a declarar que el jefe de Gabinete la iba a presentar de manera inmediata y desde más de un despacho del Gobierno comenzaron a mandarle mensajes en vivo para que aclarara que iba a ser en cuestión de semanas, pero antes del 31 de julio, la nueva fecha límite.
En el karinismo marcan que ese siempre había sido el plazo que se había acordado internamente pero que, para ellos, Bullrich quiso “primerear” en la esfera pública para imponerse discursivamente con la narrativa de la transparencia interna. Con esa jugada, dejó en una posición incómoda a todos quienes justifican la falta de explicaciones de Adorni. “Patricia tiene que entender que es su último tiro y que depende de la voluntad del Presidente. Si quiere traicionar espacios, lo que hizo toda la vida, ya no le va a servir. Esta es la última”, dice una de las manos derechas de “El Jefe” a Infobae.
No es la única persona que generó enojo en este sector, donde reconocen que “está todo mal” con el diputado nacional Luis Petri. Las razones son múltiples, tanto por movimientos que realizó antes de saltar a LLA y que generaron desconfianza entre los armadores nacionales como la traición que dijo haber sufrido Adorni con ese entorno. Salvo que el Presidente insista, no se inmolarán por postularlo como candidato violeta a gobernador de Mendoza siendo que el vínculo que tienen con Alfredo Cornejo es fluido.
Pese a que la estructura que responde a la Secretaria General parece ser la que más sostiene a Adorni, hay quienes al interior sugieren que esto podría ser un maquillaje. “Creo que ahora el que lo sostiene es Milei y que Karina se dio cuenta del daño”, opina una persona que habita ese grupo, que agrega que “garpa más hacerse el boludo” e “inducir un poquito sin que se note” antes que pedir la cabeza del jefe de Gabinete. “No son ingenuos y juegan a la mancha con los aviones. Saben que si le va mal a Milei a muchos se les acaba la gallina de los huevos de oro. Y si Patricia se anima y gana consideración les disputa la Presidencia”, remata una fuente en estricta reserva.
En los sectores neutrales a este conflicto tienen una mirada parecida. Creen que con la jugada de esta semana la senadora nacional sumó puntos en una porción de los potenciales votantes o militantes libertarios que no está de acuerdo con las últimas decisiones políticas impartidas por la cúpula del Gobierno. “Ante todo, sabe que tiene votos y que está en una posición de poder difícil para que la saquen. Es clave en el Senado”, opina una referente oficialista que camina por los pasillos de la Casa Rosada.
La euforia mundialística no está al nivel de otros años probablemente porque Argentina ganó la última edición y hay más distensión de parte de los hinchas argentinos. Aun así, esperan que en las próximas semanas ese tema sea una suerte de bálsamo que pueda contrarrestar otros asuntos de la esfera política. También creen que el tema del jefe de Gabinete terminará cansando, aunque hay expectativa ante eventuales revelaciones en materia de las billeteras de criptomonedas que tiene el fiscal Gerardo Pollicita. Preocupa aún más que en los medios se esté empezando de hablar de presuntos cobros de sobresueldos en altos cargos políticos. “Si hay secretarios de Estado a los que se les conoció un sueldo doble a través de empresas públicas, no me extrañaría que haya casos de dinero por fondos que no se pueden trazabilizar fácilmente”, sugirió un subsecretario a este medio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, teorizó en conferencia de prensa en Casa Rosada que el ruido mediático por los asuntos políticos no configuran una preocupación para los mercados. Una lectura que no coincide con los pedidos que hizo en diferentes reuniones con funcionarios del Gabinete para solicitar mayor orden en la política y, en particular, la relación con los gobernadores y el Congreso. En rigor, una altísima fuente legislativa confesó a Infobae que a esta altura del año aspiran a “sacar los proyectos que se puedan” y no los que quieren. En ese sentido, la eliminación de las PASO aparece muy lejana. Los asuntos más avanzados son los envíos de los pliegos de jueces y fiscales: esta semana habrá un tercer paquete del Poder Ejecutivo al Senado.
Paradójicamente, el mismo día que se dio a conocer la muy buena noticia de que Argentina recuperó una calificación B- de Fitch Ratings, el sitio de The Economist -medio de referencia absoluta para el mundo financiero- tenía en cabecera un artículo titulado Javier Milei está en serios problemas. En el párrafo final del artículo enfatizan que “Milei necesitará mantener una tendencia ganadora” y que la buena noticia que tiene el Gobierno por el momento es que “aunque su aprobación cae, la de ningún rival sube de modo significativo”.
Un gobernador que tiene diálogo practicamente semanal con los Milei conversó con Infobae y dio su punto de vista sobre lo que está sucediendo: “Es raro que un jefe de Gabinete no funcione como un fusible. Eso te genera debilidad. El Gobierno tiene buenos fundamentals, pero el crecimiento es en la Pampa Húmeda, en Vaca Muerta y en la minería. Yo miro los conurbanos y están en baja. Pasar este momento requiere una salida más amplia a nivel político, idealmente con una alianza con 10 gobernadores. El Gobierno se equivoca en no dar presivilibilidad política porque ahí sí corre riesgo la economía y si no se afirma, es muy probable que tenga viabilidad una opción de centro que acapare el descontento porque se va a correr el eje ideológico del electorado. La corrupción no siempre daña, pero sí agraba los problemas cuando la economía no anda”.
El Gobierno logró sostener el humor social hasta el año pasado y prometió que estos meses serán los que generen una reactivación económica definitiva. Es algo que creen imperioso varios estrategas políticos del Gobierno, incluso aquellos que están en Casa Rosada, quienes ven que los estudios cualitativos muestran cada vez más impaciencia con la motosierra; o al menos no registran el nivel de tolerancia que había al comienzo de la gestión.
En ese sentido, en los próximos días se dará a conocer una decisión de magnitudes de parte del Ministerio de Economía. El flamante secretario de Transporte, Mariano Plencovich, aprobó la semana pasada un aumento de tarifas para el transporte ferroviario, el cual no se incrementa desde septiembre del 2024. Se estima que por estos días se publicará una resolución en el Boletín Oficial que llame a una audiencia pública para autorizar el incremento. Las autoridades no quisieron revelar de cuánto será, pero una fuente oficial adelanta que será “fuertísimo”. Esto se debe al congelamiento que impera hasta ahora, así como la estrategia de aumentar de más ahora y evitar tener que hacerlo durante el año electoral.
El último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios realizado por UBA-CONICET marca que la segunda partida más relevante del sector transporte es la que va orientada a Sociedad Operadora Ferroviaria (SOF) -la compañía que administra el servicio de trenes urbanos, entre otras rutas- y que el acumulado a abril de 2026 tuvo una reducción nominal del 21% y una caída real del 40% en sus transferencias. Una fuente inobjetable de la Casa Rosada confirma que la intención es generar condiciones más atractivas para cuando se busque la privatización de la compañía.
Pese a que la Casa Rosada afrontará esta semana una masiva marcha del sector universitario por la ley de financiamiento que no quieren aplicar, en el oficialismo tienen la certeza de que podría pasar tiempo hasta que la Corte Suprema decida sobre la medida cautelar. El recurso extraordinario que pidió el Gobierno llegó hace 72 horas al Palacio de Justicia y parece que imperará la filosofía de “la ansiedad es problema de otros”. Los supremos pueden tardar una semana, un mes o la cantidad de años que consideren necesario.
Un elemento que no se suele tener en cuenta es que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) tiene otra vía judicial en curso en la Sala III de la Cámara Contenciosa Administrativa Federal, en donde se solicitó un incidente de ejecución de sentencia (contemplado en el artículo 258 del Código Procesal Civil y Comercial) que exige que se cumpla la cautelar mientras la Justicia decide sobre la medida en sí. Esa puede ser una forma en la que las universidades nacionales pueden conseguir una noticia positiva mientras los jueces de la Corte deciden. Aun así, quienes tienen años en los pasillos tribunalicios recuerdan que es el mismo recurso que utilizó Tabacalera Sarandí: “Con el paso del tiempo perdió. No son ejemplos iguales, pero la estrategia sí”.







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