Desde que llegó al Gobierno, el presidente Javier Milei cumplió con una de las promesas de su campaña: tener un fuerte alineamiento geopolítico con los Estados Unidos y con Israel, lo cual se mantiene incluso en el contexto de la guerra en Medio Oriente, que inició después de que él llegara al poder.
Recientemente, esta postura incluso se intensificó, primero con la decisión de declarar “organización terrorista” a la Guardia Revolucionaria Islámica y, posteriormente, con la orden para que el encargado de negocios de Irán abandone el país, dos medidas que se tomaron en menos de 72 horas.
Previamente, la administración libertaria ya había puesto en la lista de amenazas a otras agrupaciones similares, como Hamás, responsable de los ataques del 7 de octubre del 2023, que iniciaron en la Franja de Gaza.
De acuerdo con lo que precisaron a Infobae fuentes oficiales, el próximo paso en este sentido será el de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, en lo que será un importante gesto simbólico a nivel internacional y una muestra de respaldo definitivo hacia Israel.
“Estamos buscando la fecha para concretarlo”, precisó a este medio un integrante de la cúpula nacional, que ratificó además que la iniciativa se mantiene firme, incluso con las tensiones en esa región.
En junio del año pasado, el propio Milei había anticipado su determinación de mudar durante el 2026 la sede diplomática hasta esa histórica ciudad, lo que representa reconocer a esa zona, en disputa desde hace siglos por ser el centro de varias religiones, como la capital del Estado hebreo.
Fur durante su discurso en el Knesset (el parlamento de ese país), donde también habló el primer ministro local, Benjamin Netanyahu, quien agradeció el respaldo desde Buenos Aires y remarcó que el líder de la Casa Rosada “ha defendido la verdad frente a la falsedad, comprendiendo que esta es una guerra de justicia sin precedentes”.
“Durante los últimos 20 meses, hemos estado luchando contra los monstruos humanos que secuestraron, agredieron y decapitaron el 7 de octubre. Ante esta agresión brutal y sin precedentes, usted habló con absoluta claridad: Estamos con usted en la batalla contra las fuerzas de la oscuridad”, agregó.
Por su parte, el titular del órgano legislativo, Amir Ohana, calificó la decisión como un “momento histórico en la historia de las relaciones entre Israel y Argentina” y elogió a Milei por “elegir la verdad por encima de la conveniencia, la fe por encima de las modas y la brújula moral por encima de la conformidad automática”.
Hasta el momento, los únicos gobierno que concretaron el traslado de sus embajadas a Jerusalén fueron los de Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea y Paraguay.
Más acá en el tiempo, después de que el Gobierno ordenara que el encargado de negocios de Irán, Mohsen Soltani Tehrani, abandone la Argentina en 48 horas, fue el canciller israelí, Gideon Sa´ar, quien agradeció públicamente.
“El régimen terrorista iraní es letal tanto para sus propios ciudadanos como para sus vecinos, y constituye la principal amenaza para el orden y la seguridad mundial. No es legítimo. Punto”, escribió Sa´ar en su cuenta de X.
Hace algunos días, el Presidente participó de un nuevo aniversario del atentado a la embajada de Israel, durante el cual calificó a la república islámica como “una tiranía que no sólo mantiene cautiva a su propia población, sino que se ha dedicado a sembrar el terror durante décadas alrededor del mundo”.
“Hoy, la Argentina es socia de Israel en la defensa de estos valores de libertad y combate al terrorismo, que intentó, mediante el miedo y las amenazas, alejarnos de una nación hermana que comparte los mismos valores que la nuestra, valores que forman parte indisoluble de la tradición occidental, la cual toma sus raíces en la herencia judeocristiana”, sostuvo en ese acto.
Por otra parte, el mandatario tiene en carpeta un nuevo viaje a Tel Aviv para el 21 de abril próximo, ya que fue invitado por Netanyahu a participar de los actos por el Día de la Independencia de ese país (Yom Ha’atzmaut, en hebreo), por lo que ambos volverían a encontrarse.
Las autoridades nacionales confían en que para ese momento el conflicto en la región haya disminuído y, de hecho, fuentes diplomáticas confirmaron a Infobae que, por lo menos hasta ahora, el gobierno argentino no solicitó ninguna medida de seguridad especial para esta visita.