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González Antúnes: “El presupuesto 2021 tiene un incremento del 31% con respecto al 2020”
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5 años haceen
Carlos González Antúnes, Concejal de Juntos por el Cambio pasó por el aire de CNN Radio Bahía Blanca y habló sobre el presupuesto 2021 que se debatirá mañana en el Honorable Concejo Deliberante.
“Es un presupuesto bastante estructurado pensando en tres ejes claros que son el hábitat urbana, servicios públicos y atención primaria de la salud” explicó.
Además, señaló que “éste presupuesto tiene un incremento al presupuesto del 2020 del 31%, que obviamente esta por debajo de la inflación que se ve reflejada en el país”.
El edil detalló que el Municipio contará con poco más de 12.000 millones de pesos que deberá repartir entre las 10 secretarías que forman parte de la estructura de su gobierno aunque “las más destacables son unas cinco del total”.
“El mayor volumen se lo lleva infraestructura que se encuentra a cargo de Alejandro Meneses, que contará con 3.919 millones de pesos” aseguró González Antúnes. Le siguen las secretarias de salud, luego gobierno, movilidad urbana y políticas sociales.
Por último, contó que éste presupuesto, comparado con el de otros años “resulta bastante interesante” y ejemplificó que “tenemos un 34% de sueldos, a diferencia del (presupuesto) provincial que tiene casi el 70% de sueldos y personal contratado”.
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Una lista infinita de enemigos, traidores y golpistas
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8 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
El jueves por la noche, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, contó que se sentía traicionado por “una persona” que conduce un noticiero porque vio cómo se indignaba ante uno de sus viajes, cuando originalmente había planeado compartir ese viaje con él. Horas después, la periodista Cristina Pérez se dio por aludida. “Mucha gente te votó y también se sintió traicionada”, le respondió. “Yo avisé y el que avisa no es traidor”. Unos días antes, la diputada oficialista Lilia Lemoine estaba enojada por un comentario editorial de Esteban Trebucq, también, respecto del futuro de Adorni. Entonces, sugirió que el periodista era golpista. “¿Qué sigue, Esteban? ¿Javier, bajate?”, le escribió en la red social X.
Los dos episodios contribuyen a explicar algunas de las cosas que le pasan al Gobierno en estos días. Pérez y Trebucq son dos colegas que muchas veces pusieron en riesgo su reputación por defender políticas oficiales, algo que siempre es difícil para cualquier periodista. Sus posturas respecto del caso Adorni reflejan hasta qué punto el escándalo genera una opinión casi unánime. No se trata de la oposición o del periodismo más crítico. Incluso quienes han sostenido una postura comprensiva hacia el Gobierno en otros momentos difíciles, consideran que las evidencias son categóricas. En el caso Adorni, el Gobierno está aislado como nunca; ese es el primer dato.
El segundo elemento es la reacción oficial: no tolera la disidencia ni siquiera entre aquellos más cercanos. Tarde o temprano, por hache o por be, toda cabeza rodará. La única alternativa para ser “un argentino de bien” consiste en obedecer todo, ser ciego, hincarse. Lo otro es traición o golpismo. Progresivamente, eso va aislando al Presidente incluso de los más cercanos, que muchas veces prefieren callar críticas muy elementales, por temor a una reacción destemplada.
En el caso Adorni se ha producido una disociación muy profunda entre la percepción de la sociedad y la del círculo más cerrado del poder político. Más allá de lo que defina la Justicia en su momento, hay evidencias contundentes de que incrementó su calidad de vida de manera sensible luego de llegar al poder, al punto de acceder a bienes y servicios -como un viaje en avión privado por motivos particulares- que son exclusivos de la elite más privilegiada de la sociedad. Nuevas propiedades, pasajes en primera clase, estadías en hoteles carísimos: la exposición pública de todos estos detalles derrumbó la imagen social de la mano derecha del Presidente. En ese contexto, durante sesenta días, Milei y Adorni tenían dos opciones: explicar lo que pasaba o que el jefe de Gabinete renunciara. No hicieron ninguna de las dos cosas.
Es impresionante la cantidad de miembros del oficialismo que, en este caso, desautorizaron la mirada presidencial sobre el asunto. Nicolás Márquez, el biografo presidencial que era hasta hace poco un incondicional, ahora también engrosa la larguísima lista de traidores. La senadora Patricia Bullrich, la principal aliada del Gobierno, se diferenció por segunda vez: la primera había sido con el escándalo Espert. Las relaciones con ella empiezan a derrapar hacia una ruptura paulatina pero inevitable. El ex jefe de Gabinete Guillermo Francos sumó su propio señalamiento y ahora amenazan con eyectarlo del directorio YPF. Es que para la inmensa mayoría de los argentinos, Adorni ha incurrido en conductas muy cuestionables. Pero un ínfimo puñado de ellos cree que no: el líder de ese grupito cerrado es el Presidente. El choque de percepciones es monumental.
Esa disociación, en la que existe consenso casi unánime en un sentido pero el Presidente va en otro, también se produce en el área económica. En las últimas semanas los tres medios económicos más importantes del mundo –The Wall Street Journal, Financial Times, The Economist- publicaron notas donde detallan los problemas de la gestión Milei. Hasta hace poco, en esas páginas elogiaban al Presidente. Ahora explican que la persistencia de la inflación crónica, la recesión y los escándalos de corrupción amenazan el futuro de la gestión libertaria. La coincidencia entre los editores de esos medios puede decir dos cosas: que realmente el programa de Caputo está en problemas, o que hay una conspiración internacional en contra de la Argentina. Para la inmensa mayoría de los economistas profesionales, sucede lo primero. Para el círculo áulico de Milei, se trata una conspiración.
Algo de esto se puede percibir en la ácida polémica que enfrentó esta semana a Milei y Caputo con el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo. Todo empezó hace casi dos años cuando, en su blog, Cavallo insinuó, en términos muy respetuosos, algunas críticas laterales al plan económico. A Milei le resultó intolerable, a tal punto que despidió del Gobierno a Sonia Cavallo, la hija del ex ministro, que no había hecho nada. Se ve que algo le molestó mucho al ex ministro porque el enfrentamiento tuvo, esta vez, una franqueza inédita. Cavallo sostuvo que a Milei no le interesa el funcionamiento de la macroeconomía porque prefiere dedicarse “a la filosofía económica, esas cosas de Keynes, Hayek o Rothbard” y que Caputo es un “trader”, no un buen economista. “Enfoca para un lado, y si no le sale cambia de rumbo y va para otro lado. No tiene un esquema definido de cómo funciona la economía”, dijo. Además, contó que el presidente lo bloqueó en Whatsapp y en la red social X. La reacción, otra vez, fue violentísima. Cavallo pasó de ser el mejor de la historia a un expropiador y un resentido que generó la crisis del 2001, cuando era fácil de evitar.
En medio del intercambio, intervino Joaquín Cottani, el ex secretario de política económica de Caputo y amigo personal de Cavallo.
“Durante mis ocho años en Wall Street tuve lo que se podía llamar ‘complejo de economista’. Muchas veces los traders nos menospreciaban –medio en joda, medio en serio- por nuestro exceso de teoría y falta de gimnasia y conocimiento del mercado en el día a día. Yo nunca me ofendía por eso porque, por un lado, tenían bastante razón y, por el otro, yo trabajaba de economista, no de trader, y ambos hacíamos falta en la organización. A diferencia de lo que me pasaba a mí en Wall Street, a Toto no le gusta que le digan que ‘como economista es un buen trader’. La diferencia es que él es ministro de Economía, y para eso no hace falta un buen trader sino un buen economista. Lo mismo ocurre con el presidente Milei. Como presidente es un buen filósofo del anarcocapitalismo”.
Todas estas personas, como los medios internacionales mencionados, comparten la filosofía pro mercado de Milei y participan de su marco conceptual. A todos ellos, tanto en lo que se refiere a los escándalos de corrupción como a los desmanejos de la economía, les ocurre lo mismo: se preocupan por los errores, nadie les presta atención, disienten en público, son agredidos brutalmente y entonces todo termina como termina. Una y otra vez, cientos de veces.
La disociación presidencial llega, por momentos, a dimensiones preocupantes. Esta semana hubo un episodio estremecedor cuando un frigorífico anunció en Moreno que se abrían sesenta puestos de trabajo. Se presentaron más de 4000 personas. Una cola interminable de doce cuadras, por momentos bajo la lluvia. Jóvenes que habían dormido allí para ser los primeros en ser atendidos, argentinos desperados por un trabajo fijo, que sobreviven como pueden, con menos de 500 mil pesos al mes, al mando de familias con cuatro o más integrantes. Los dueños de la empresa se sorprendieron porque había postulantes mayores de 70 años y otros que no sabían leer y escribir. Los testimonios recogidos por los medios durante todo el día eran estremecedores, entre otras razones, porque todos contaban que sus casos eran de lo más comunes, o sea, que todo el mundo en su entorno está así.
Esa noche, el Presidente habló por televisión, a los gritos, para defender a Adorni. Eso ya marcaba una disociación obvia con la mayoría de la población. Pero había otra: no hizo ninguna referencia a lo que había sucedido en Moreno. Si alguna de las personas que había hecho cola bajo la lluvia durante horas escuchó la nota, habrá deducido que Milei no le hablaba a él o a ella. No le importaba. Estaba en otra cosa. ¿Llegarán la imágenes de Moreno a los despachos oficiales o solo miran las que postea el Presidente, de las colas cuando frente a los bazares con chucherías importadas? ¿Alguien recuerda algún discurso donde el Presidente se refiriera a los haberes de los jubilados, por ejemplo, o a los trabajadoresque tienen tres trabajos y aun les cuesta llegar a fin de mes, o a los millones de sobreendeudados? “El consumo récord, la exportación récord, la producción récord”, dijo el Presidente, el jueves, en su enésimo viaje a los Estados Unidos.
La disociación compromete en estos días también al ministro Caputo. “Muchos argentinos tomaron crédito porque creían que la inflación les iba a licuar la deuda. Pero como no hubo inflación ahora no la pueden pagar”, dijo esta semana. Nadie se endeudó por necesidad, o para financiar consumos básicos, o con la tarjeta. Él no tuvo responsabilidad alguna en la desregulación del mércado de crédito, que gatilló una campaña agresiva para convencer a quien lo necesitaba de endeudarse a altas tasas de interés.
Tal vez a todo esto se refería la revista The Economist, cuando editó su última nota sobre la Argentina. El título decía: “Javier Milei está en serios problemas”. Luego, se leía: “El presidente sostiene que es la verdadera víctima de una economía en crisis”. Es que unos días antes, en uno de sus últimos discursos, el Presidente se golpeó el pecho y gritó: “El que más perdí fui yo, que no actualicé mi salario”.
Por momentos, pareciera que hay un mundo real -el de las colas interminables de personas que desesperan por un puesto de trabajo, el de los escándalos de corrupción, el de la opinión pública- y otro mundo, muy distante, en el que vive el Presidente. Para conocer este segundo universo, basta mirar un poco sus redes sociales. Su nuevo berretín son los videítos de inteligencia artificial. En uno de los últimos aparece como arquero de un equipo argentino donde juegan también Lionel Messi Guillermo Francella, Susana Gimenez y Agustín Laje, tamaña ensalada. El equipo contrario es un seleccionado comunista integrado por Lenin, Fidel Castro, Nicolás Maduro, Mao Zedong y Hugo Chávez. Cuando aparecen las imágenes de estos últimos, se escucha una música de fondo.
“Tirapiedras, Kuka, tirapiedras”.
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“La suerte está echada”: la decisión clave que tomó Milei para los próximos meses y el tarifazo inminente que impactará en el Conurbano
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20 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
Las interpretaciones y especulaciones que se pueden hacer sobre lo que sucede al interior del Gobierno son diversas, pero en ocasiones importa detenerse a observar lo que se elije plasmar en el ámbito de lo público. Javier Milei ratificó en su cargo a Manuel Adorni y dijo que no va a “ejecutar a una persona honesta”, aún con el avance rampante de las investigaciones en Comodoro Py y las nulas explicaciones públicas que dio el funcionario. Sin dudas, el Presidente tomó una decisión que impacta en su narrativa para los próximos meses, tanto de cara la sociedad como para los actores económicos que lo miran en calidad de policymaker.
El mensaje también se repitió este viernes en la reunión de Gabinete en Casa Rosada. Milei solamente estuvo media hora y en su discurso dio explicaciones de porqué sostendrá al ministro coordinador. La directiva buscó ser contundente, un nuevo gesto de autoridad frente al reclamo público de Patricia Bullrich para que Adorni acelere su declaración jurada. “Dijo que no se va a tirar por la ventana a nadie y que no va a ejecutar a nadie para ganar una elección”, reveló uno de los ministros presentes.
El reclamo de desplazar al jefe de Gabinete es generalizado cuando los ministros, secretarios y principales dirigentes libertarios se sinceran en el off the record, pero los Milei no piensan hacerlo. Esto generó un caldo de cultivo de malestar que, paradójicamente, no se trasladó en reclamos a la cúpula del Gobierno. La mayoría de funcionarios eligió callar principalmente porque no tienen la autoridad ni la confianza para sugerirlo. Quienes sí tienen ambos atributos confesaron a Infobae que no se quieren quemar ni tampoco apuntar contra uno de sus colegas: solo lo recomendarán si es que alguno de los Milei pide un consejo.
Pese a las críticas, Bullrich no realizó esos comentarios al comienzo del escándalo: lo hizo a los dos meses del inicio del escándalo y cuando la declaración del contratista terminó por derrumbar la moral del Gabinete, que pensaba que la interpelación en la Cámara de Diputados había puesto un punto final al asunto.
¿Qué hará hacia adelante la senadora si el escándalo se perpetúa en el tiempo y los Milei siguen sin removerlo? En su entorno saben que tiraron una granada al interior del oficialismo y que no tuvieron una respuesta en el sentido que les hubiera gustado. “No vamos a volver a insistir, la suerte está echada. Ahora solo queda ver las consecuencias de esta decisión. Si sigue, la relación con los aliados se va a complejizar”, afirma.
Adorni no tiene la declaración jurada lista. “No se va a presentar hasta que terminen las declaraciones en la Justicia”, afirma una fuente inobjetable. El miércoles pasado, el Presidente se apuró a declarar que el jefe de Gabinete la iba a presentar de manera inmediata y desde más de un despacho del Gobierno comenzaron a mandarle mensajes en vivo para que aclarara que iba a ser en cuestión de semanas, pero antes del 31 de julio, la nueva fecha límite.
En el karinismo marcan que ese siempre había sido el plazo que se había acordado internamente pero que, para ellos, Bullrich quiso “primerear” en la esfera pública para imponerse discursivamente con la narrativa de la transparencia interna. Con esa jugada, dejó en una posición incómoda a todos quienes justifican la falta de explicaciones de Adorni. “Patricia tiene que entender que es su último tiro y que depende de la voluntad del Presidente. Si quiere traicionar espacios, lo que hizo toda la vida, ya no le va a servir. Esta es la última”, dice una de las manos derechas de “El Jefe” a Infobae.
No es la única persona que generó enojo en este sector, donde reconocen que “está todo mal” con el diputado nacional Luis Petri. Las razones son múltiples, tanto por movimientos que realizó antes de saltar a LLA y que generaron desconfianza entre los armadores nacionales como la traición que dijo haber sufrido Adorni con ese entorno. Salvo que el Presidente insista, no se inmolarán por postularlo como candidato violeta a gobernador de Mendoza siendo que el vínculo que tienen con Alfredo Cornejo es fluido.
Pese a que la estructura que responde a la Secretaria General parece ser la que más sostiene a Adorni, hay quienes al interior sugieren que esto podría ser un maquillaje. “Creo que ahora el que lo sostiene es Milei y que Karina se dio cuenta del daño”, opina una persona que habita ese grupo, que agrega que “garpa más hacerse el boludo” e “inducir un poquito sin que se note” antes que pedir la cabeza del jefe de Gabinete. “No son ingenuos y juegan a la mancha con los aviones. Saben que si le va mal a Milei a muchos se les acaba la gallina de los huevos de oro. Y si Patricia se anima y gana consideración les disputa la Presidencia”, remata una fuente en estricta reserva.
En los sectores neutrales a este conflicto tienen una mirada parecida. Creen que con la jugada de esta semana la senadora nacional sumó puntos en una porción de los potenciales votantes o militantes libertarios que no está de acuerdo con las últimas decisiones políticas impartidas por la cúpula del Gobierno. “Ante todo, sabe que tiene votos y que está en una posición de poder difícil para que la saquen. Es clave en el Senado”, opina una referente oficialista que camina por los pasillos de la Casa Rosada.
La euforia mundialística no está al nivel de otros años probablemente porque Argentina ganó la última edición y hay más distensión de parte de los hinchas argentinos. Aun así, esperan que en las próximas semanas ese tema sea una suerte de bálsamo que pueda contrarrestar otros asuntos de la esfera política. También creen que el tema del jefe de Gabinete terminará cansando, aunque hay expectativa ante eventuales revelaciones en materia de las billeteras de criptomonedas que tiene el fiscal Gerardo Pollicita. Preocupa aún más que en los medios se esté empezando de hablar de presuntos cobros de sobresueldos en altos cargos políticos. “Si hay secretarios de Estado a los que se les conoció un sueldo doble a través de empresas públicas, no me extrañaría que haya casos de dinero por fondos que no se pueden trazabilizar fácilmente”, sugirió un subsecretario a este medio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, teorizó en conferencia de prensa en Casa Rosada que el ruido mediático por los asuntos políticos no configuran una preocupación para los mercados. Una lectura que no coincide con los pedidos que hizo en diferentes reuniones con funcionarios del Gabinete para solicitar mayor orden en la política y, en particular, la relación con los gobernadores y el Congreso. En rigor, una altísima fuente legislativa confesó a Infobae que a esta altura del año aspiran a “sacar los proyectos que se puedan” y no los que quieren. En ese sentido, la eliminación de las PASO aparece muy lejana. Los asuntos más avanzados son los envíos de los pliegos de jueces y fiscales: esta semana habrá un tercer paquete del Poder Ejecutivo al Senado.
Paradójicamente, el mismo día que se dio a conocer la muy buena noticia de que Argentina recuperó una calificación B- de Fitch Ratings, el sitio de The Economist -medio de referencia absoluta para el mundo financiero- tenía en cabecera un artículo titulado Javier Milei está en serios problemas. En el párrafo final del artículo enfatizan que “Milei necesitará mantener una tendencia ganadora” y que la buena noticia que tiene el Gobierno por el momento es que “aunque su aprobación cae, la de ningún rival sube de modo significativo”.
Un gobernador que tiene diálogo practicamente semanal con los Milei conversó con Infobae y dio su punto de vista sobre lo que está sucediendo: “Es raro que un jefe de Gabinete no funcione como un fusible. Eso te genera debilidad. El Gobierno tiene buenos fundamentals, pero el crecimiento es en la Pampa Húmeda, en Vaca Muerta y en la minería. Yo miro los conurbanos y están en baja. Pasar este momento requiere una salida más amplia a nivel político, idealmente con una alianza con 10 gobernadores. El Gobierno se equivoca en no dar presivilibilidad política porque ahí sí corre riesgo la economía y si no se afirma, es muy probable que tenga viabilidad una opción de centro que acapare el descontento porque se va a correr el eje ideológico del electorado. La corrupción no siempre daña, pero sí agraba los problemas cuando la economía no anda”.
El Gobierno logró sostener el humor social hasta el año pasado y prometió que estos meses serán los que generen una reactivación económica definitiva. Es algo que creen imperioso varios estrategas políticos del Gobierno, incluso aquellos que están en Casa Rosada, quienes ven que los estudios cualitativos muestran cada vez más impaciencia con la motosierra; o al menos no registran el nivel de tolerancia que había al comienzo de la gestión.
En ese sentido, en los próximos días se dará a conocer una decisión de magnitudes de parte del Ministerio de Economía. El flamante secretario de Transporte, Mariano Plencovich, aprobó la semana pasada un aumento de tarifas para el transporte ferroviario, el cual no se incrementa desde septiembre del 2024. Se estima que por estos días se publicará una resolución en el Boletín Oficial que llame a una audiencia pública para autorizar el incremento. Las autoridades no quisieron revelar de cuánto será, pero una fuente oficial adelanta que será “fuertísimo”. Esto se debe al congelamiento que impera hasta ahora, así como la estrategia de aumentar de más ahora y evitar tener que hacerlo durante el año electoral.
El último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios realizado por UBA-CONICET marca que la segunda partida más relevante del sector transporte es la que va orientada a Sociedad Operadora Ferroviaria (SOF) -la compañía que administra el servicio de trenes urbanos, entre otras rutas- y que el acumulado a abril de 2026 tuvo una reducción nominal del 21% y una caída real del 40% en sus transferencias. Una fuente inobjetable de la Casa Rosada confirma que la intención es generar condiciones más atractivas para cuando se busque la privatización de la compañía.
Pese a que la Casa Rosada afrontará esta semana una masiva marcha del sector universitario por la ley de financiamiento que no quieren aplicar, en el oficialismo tienen la certeza de que podría pasar tiempo hasta que la Corte Suprema decida sobre la medida cautelar. El recurso extraordinario que pidió el Gobierno llegó hace 72 horas al Palacio de Justicia y parece que imperará la filosofía de “la ansiedad es problema de otros”. Los supremos pueden tardar una semana, un mes o la cantidad de años que consideren necesario.
Un elemento que no se suele tener en cuenta es que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) tiene otra vía judicial en curso en la Sala III de la Cámara Contenciosa Administrativa Federal, en donde se solicitó un incidente de ejecución de sentencia (contemplado en el artículo 258 del Código Procesal Civil y Comercial) que exige que se cumpla la cautelar mientras la Justicia decide sobre la medida en sí. Esa puede ser una forma en la que las universidades nacionales pueden conseguir una noticia positiva mientras los jueces de la Corte deciden. Aun así, quienes tienen años en los pasillos tribunalicios recuerdan que es el mismo recurso que utilizó Tabacalera Sarandí: “Con el paso del tiempo perdió. No son ejemplos iguales, pero la estrategia sí”.
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El encierro político de Milei y Karina hace crujir la relación con los aliados
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29 min haceen
10 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
La relación entre Patricia Bullrich y los hermanos Milei entró en una fase de convivencia forzada. La senadora mantendrá los desafíos públicos y privados al Gobierno y el Presidente los absorberá para evitar agravar aún más un cuadro de situación que tiene acorralada a su administración. Debilitado, el Gobierno corre de atrás sobre una agenda perdida en la que llegó a un punto crítico: no sólo lo desafían los aliados, ahora se le animan los propios.
Lo que dejó el lapidario pedido de explicaciones de Bullrich a Manuel Adorni fue mucho más que un desafío al jefe de Gabinete. Más que a Adorni, en la Casa Rosada asumieron que el golpe fue para Karina, la estratega solitaria del desmedido apoyo a su delegado.
Las consecuencias podrían comenzar a verse esta semana si es que, como anticipan fuentes cercanas a ese espacio, el karinismo le bloquea el acuerdo que Bullrich hizo con los aliados en el Senado para desmembrar la reforma electoral, a contramano de los deseos de la secretaria general. Pasó inadvertido pero el miércoles a la tarde, en la previa al supuesto spoiler, Bullrich acordó tratar por separado Ficha Limpia, tal como promovían sus ex socios del PRO, del resto del proyecto para eliminar las primarias obligatorias y cambiar las reglas electorales. Del otro lado del palacio legislativo, en la Cámara de Diputados, para entonces estallaban de bronca. Laderos de Martín Menem se horrorizaban con la negociación, que los dejaba sin la única herramienta que habían encontrado para convencer a los espacios aliados, como el radicalismo y el macrismo.
Las jugadas de Bullrich van más allá de Adorni. “En el corto plazo le sirve; en el largo; le perdieron la confianza”, sintetiza un funcionario de trato cercano al clan Karina.
Esta semana Agustín Coto, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, debería convocar al debate de Ficha Limpia. Si no lo hace, Karina le habrá bajado el pulgar a la autonomía de Patricia.
La tensión actual no se traducirá en una ruptura de relaciones. Es el Presidente el que la necesita más que nadie y por eso salió rápido a minimizar el daño de sus explosivas declaraciones. Es posible que, incluso bajo cierta hostilidad naturalizada, Bullrich sea la candidata a jefa de Gobierno en la ciudad de Buenos Aires en representación de la libertarios. “Locos si, boludos no”, parafrasean a Milei en las huestes oficialistas. La bronca en el círculo presidencial hacia la senadora es ya proporcional al apego con el que se aferran a Adroni. “Para ella, frío polar”, advierten. Pero Patricia logró convertirse en una necesidad para Karina. Le sobra astucia. El viernes cerró la semana con una caminata en Lugano con Pilar Ramirez, legisladora porteña y mano derecha de la hermana presidencial en el distrito. “Teníamos que patear el tablero, esto no se aguanta más. Ella es la única persona que tiene votos propios”, dicen a su lado. ¿Eso se traduce en la posibilidad de que rompa? No necesariamente, pero acorrala al Presidente. Sus lazos PRO nunca los cortó. Con Mauricio Macri no habla hace mucho tiempo, la relación quedó resentida, pero en política, diría Cristina Kirchner, los agravios prescriben a los seis meses. “Hoy no hablan pero en algunos meses no sé”, deslizan laderos de la senadora.
Macri ya marcó sus diferencias con el Gobierno y ahora las hará sentir en el Congreso. No hay apoyo del PRO para que se anulen las primarias. Para el Gobierno es la única prioridad. Diego Santilli teje acuerdos con los gobernadores. Negocia el fin de las PASO a cambio de garantizar las respectivas reelecciones de los mandatarios. Esta semana se pronunció a su favor Marcelo Orrego, de San Juan; el catamarqueño Raúl Jalil le hizo guiños favorables, lo mismo que el misionero Hugo Passalacqua. A propósito de Misiones, el mandamás de la provincia, Carlos Rovira, presentó esta semana un proyecto de Ficha Limpia en la legislatura provincial que de tan restrictivo deja afuera de la carrera electoral a quien tenga hasta una infracción de tránsito grave. Para los distraídos, sus dos senadores fueron clave para hacer caer el proyecto a nivel nacional el año pasado, por pedido de Milei.
Con la popularidad en baja, el Gobierno no tiene demasiado margen para jugar el color violeta puro en los distritos y salir triunfante. Pero puede hacer un enorme daño a las reelecciones de los gobernadores que lo sostuvieron estos dos años y medio de gobierno.
Santilli hace la suya también en PBA. Esta semana combinó colores y se reunió con los intendentes amarillos del PRO. Su intención es encabezar un gran frente antiperonista en la provincia que incluya a La Libertad Avanza y los ex Juntos por el Cambio. Para eso tiene que arreglar con la UCR y evitar que le armen espacios alternativos como Somos, que compitió el año pasado.
Garantizar reelecciones
En ese ajedrez electoral se mueve Santilli, por orden de Karina. “Ningún gobernador le va a votar la eliminación de las PASO si el Gobierno no les asegura que no les va a plantar candidatos en las provincias”, anticipan cerca del ministerio del Interior. Karina empezó a negociar. No es lo mismo una elección legislativa que una ejecutiva y bajó la orden para componer alianzas, salvo en Córdoba y en la ciudad de Buenos Aires, dos distritos en los que espera mantener sus posibilidades. Las giras de Santilli incluyen además promesas de jueces federales, pliegos que se hacen esperar.
Hasta el momento, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se concentró en cargos de poco poder. Se esperan para los próximos días que se destraben en el Consejo de la Magistratura las ternas para la estratégica Cámara Federal porteña. Pica en punta Pablo Yadarola, titular del juzgado en lo penal económico N° 2 desde 2015 y cercano a Mahiques. No hay mucho apuro en el Gobierno por los cargos sensibles, como los juzgados de primera instancia de Comodoro Py. En noviembre se renuevan los consejeros y el ministro apuesta a que ese cambio de composición del organismo lo favorezca. “Nadie quiere avanzar en el Consejo ahora, y además, a nadie le conviene”, sostienen cerca del funcionario. Es la lógica del poder. A los consejeros les sirve tener ahí la previa de la elección de las ternas porque la definición final, de todas maneras, para el envío de los pliegos, recae en el Poder Ejecutivo. Es un pedir y deber favores constantes.
Las vacantes en la Corte Suprema tampoco son prioridad. “La nueva mayoría no existe”, sostienen cerca de Mahiques para demostrar que con la actual composición de tres miembros, los fallos solamente tienen que salir con unanimidad. En caso de diferencias entre los cortesanos, por las dos vacantes que tienen, están obligados a llamar a conjueces. Karina incluso se muestra desentendida de la interna judicial en la cúspide del palacio porque cree que con la nueva composición del Senado después de las elecciones del año que viene tendrá los votos para completar los casilleros que faltan. La Libertad Avanza se tiene fe electoral a pesar del mal momento actual en las encuestas. Por ahora a Mahiques, a quien abrazó, lo deja hacer.
Villarruel juega
La ingeniería que aplique el oficialismo, por decisión propia o responsabilidad ajena, tendrá una enorme influencia de cara a las presidenciales de 2027. La eliminación de las PASO puede jugarle a Milei una mala pasada. Podría revivirse un escenario 2003, con cinco candidatos competitivos, y un presidente que termine primero con un puñado de votos arriba del 20%. Es una posibilidad. Milei tiene dos factores de riesgo: Mauricio Macri y Victoria Villarruel. El primero recorre el país prometiendo un espacio propio, incluso con su propia candidatura presidencial en juego si tiene garantías reales de pelear en serio. Para salir tercero no se presenta. La vicepresidenta ya avisó. “Yo juego”, le dijo hace unos días a un interlocutor. “Candidata va a ser, y el Gobierno le permitió erróneamente crecer con su pelea”. Callada como está hace campaña, cuando arranque a hablar podría convertirse en un verdadero problema para los hermanos Milei.
Más allá de las revelaciones diarias de los gastos de Manuel Adorni, el Gobierno tiene trabado el Senado, la cámara más favorable. Federico Sturzenegger, un cruzado, ve cómo sus proyectos se van desguazando. La iniciativa llamada de inviolabilidad de la propiedad privada recién se podría dictaminar esta semana, desmembrada. Se eliminó la disolución del Registro Nacional de Barrios Populares, rechazado por los aliados y la Iglesia y se modificó sustancialmente el proceso de juicio sumarísimo para todos los desalojos, en protección de las familias. Se pusieron límites a la venta de tierras a extranjeros y se les dejó a las provincias mayor potestad en los registros de tierras. Los pliegos de la jueces que manda Milei no tienen dictamen. Solo la renovación de Carlos Mahiques, el papá del ministro. En este escenario, nació muerto el nuevo proyecto sobre el interminable desgaste del recorte en discapacidad.
El Gobierno, encerrado en los hermanos Milei, dejó de consultar. Sólo Bullrich negocia, sola y contra la voluntad de Karina. Dicen quienes tienen alguna chance de hablar con el Presidente que su aislamiento lo lleva a no aceptar que nadie le acerque una posición distinta a la suya, de ahí la bomba que dejó Patricia, con esquirlas que nadie se anima a pronosticar hasta dónde pueden llegar.
El Gabinete pisa cáscara de huevo
Lo que dijo Bullrich en público lo piensan en privado la mayoría de los ministros, sobre todo Luis Caputo, aunque lo niegue y lo siga negando. El Gabinete se mueve como quien camina sobre cáscaras de huevo. El anuncio del Super RIGI pasó completamente inadvertido por la obstinación presidencial de poner en escena a Adorni. El error de querer mostrar autoridad forzada.
Se ríen en la oposición. Es un RIGI peronista. Lo que busca, al menos en las líneas generales que divulgaron de apuro el viernes, es dar beneficios impositivos a la industrialización. Los ejemplos que pone el propio ministerio de Economía incluye “la cadena de valor del litio, manufactura de baterías; hidrógeno verde o de bajas emisiones; GNL onshore; reactores nucleares pequeños y medianos, paneles Solares y turbinas eólicas; vehículos 100% eléctricos; nuevos productos petroquímicos y de la industria aeroespacial; cadena de valor del uranio; productos industriales a partir de la pesca; fertilizantes de potasio o fósforo”. Si es para competir con Brasil, ya llega tarde. La oposición apunta que es para datacenters y que se relaciona con la visita del tecnomagnate Peter Thiel. Las exenciones impositivas son incluso más beneficiosas que el régimen actual. Se baja Ganancias de 25% a 15%; incluye una amortización acelerada: 60% el primer año, 20% en cada uno de los dos años siguientes cuando hasta ahora tenía un mínimo de 2 cuotas iguales o vida útil al 60% según el activo. A nivel aduanero, tiene exención de derechos de exportación cuando el RIGI actual es a partir del tercer año y exención de aranceles para las importaciones necesarias para la puesta en marcha del proyecto, donde se concentrarán, de avanzar, las quejas de la oposición.
Políticamente, el Gobierno está complicado para hacer pie en el Congreso y por tratarse de temas impositivos deberán ingresar por la Cámara de Diputados, un problema para el oficialismo. Al jefe de Gabinete lo acorralaron varias veces en el informe de gestión con la demora en la aprobación de los proyectos del régimen actual. Consta en la respuesta 301 del informe escrito. De los 85.000 proyectos presentados, sólo se aprobaron 27.000. Es lo que Macri llama la falta de microgestión del Gobierno. Y la inversión extranjera directa dio malos datos, según publicó el viernes el Banco Central, con una salida neta de USD 4.687 millones en el cuarto trimestre del 2025.
Luis Caputo sigue quejándose en privado del efecto político sobre la economía, es decir, Adorni. Incluso lo habló ante un grupo heterogéneo de representantes de los 44 aliados de Bullrich en el Senado, que lo visitaron la semana pasada en su despacho para que les explicara el proyecto para el pago a los holdouts, de lo poco que avanzó. En la fallida conferencia del viernes Karina y Milei, con la presencia de Adorni, le recordaron a quién responde. Adorní ya no funciona más como jefe de Gabinete. Es el gestor del desgaste de todo un gabinete.
Caputo reeditó la expectativa de baja inflacionaria que había hecho Milei. De la promesa de comenzar con 0 a mitad de año, que después pasó a agosto, esta semana anunció que rondará el 1% a fin de año. ¿Podrá? Epyca consultores augura un camino complicado. En su último informe analizaron cómo fue la reducción de la inflación en la última década. Entre enero de 2017 y marzo de 2026 la tasa promedio de inflación mensual fue de 4,4% y en este lapso, la inflación prácticamente no bajó del 1%. El alza de precios mensual más baja fue 0,2% en agosto de 2016; y las siguientes fueron 1,1% en septiembre de 2016; y 1,2% en diciembre de 2016 y junio de 2017. “Milei está prometiendo alcanzar prontamente un resultado que no se ha logrado en casi una década y que claramente sería un hito en el proceso de normalización y estabilización que Argentina necesita”, argumentan. Hay otro problema. La política antiinflacionaria está basada en tres anclas: la cambiaria, el superávit fiscal (con costos crecientes en gasto social), y techo salarial, un combo que para el segundo semestre y sobre todo en el inicio del año electoral no muestra sostenibilidad a mediano plazo.
Con la recaudación en baja hace 9 meses consecutivos, la aplicación del Fondo de Cese Laboral (FAL), que sigue sin reglamentarse, le pondría más presión a las cuentas públicas. El FAL podría reducir en alrededor de 0,4% del PBI la recaudación de contribuciones de la seguridad social. ¿Será por eso que se demora?
La oposición arriesga
El Gobierno se prepara para otra semana convulsionada. A las tensiones internas y las novedades judiciales de Adorni se le agrega la presión externa. El martes se espera que una multitud llegue hasta las puertas de la Casa Rosada para reclamar algo tan básico como recuperar el presupuesto universitario, que incluye los salarios de sus docentes. Se sumaron la CGT y el resto de las centrales de trabajadores y habrá presencia de varias organizaciones políticas, desde el radicalismo hasta el peronismo. La respuesta oficial a un conflicto que lleva ya dos años y medio viene siendo errática. Intentó una nueva ley de financiamiento que no tiene por ahora ninguna posibilidad de avanzar.
Mientras tanto, la oposición se jugará un pleno el jueves, con la convocatoria a una sesión especial. Necesitan 129 diputados sentados. Están trabajando en el quórum. El pedido es para forzar la interpelación de Adorni, pero si llegan a abrir sesión sólo les alcanzará para emplazar a la comisión a tratar los proyectos. Van a ampliar el temario como prenda de negociación con los siempre jabonosos aliados del Gobierno para conseguir al menos darle un susto. Unión por la Patria no convocó, pero se descuenta que con sus propias iniciativas incorporadas quedará a bordo. Principio de revelación, provocan los convocantes. Los impulsó la apurada de Bullrich. “Aceleró todo. Patricia le puso bolilla negra y nosotros pintados”, se queja un diputado opositor. Hay diferencias reales sobre la conveniencia o no de forzar una sesión y quedarse en la puerta. Los otros temas que se incluyan en el debate, que se definirán después de la marcha universitaria, puede hacer cambiar opiniones.
Esta semana se define además el devenir de la estratégica comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. Karina ordenó que la presida Sebastián Pareja. Nadie llamó a los integrantes, cuyo decreto se publica mañana, para convencerlos. Y el martes se verán todos las caras. Ese lugar se lo había prometido Martín Menem a Cristian Ritondo para que le votara la delegación de facultades y poder armar las comisiones como quisiera. Ese día hubo una reunión donde primero Menem estuvo en el despacho de Ritondo y después una reunión con el propio Menem, Santilli, Gabriel Bornoroni, Oscar Zago y Javier Sánchez Wrba. Según cuentan los presentes, Menem hizo el ofrecimiento para la comisión. Cerca del riojano se desentienden. El escenario cambió para el Gobierno, que ya no tiene más el camino allanado sin negociar.







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