El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el diputado nacional Juan Grabois coincidieron durante el cierre del Foro hacia un nuevo Plan de Desarrollo Humano Integral, que se realizó en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Así, ambos enfatizaron la necesidad de articular una propuesta política frente al gobierno de Javier Milei.
La presentación estuvo a cargo de la ex legisladora porteña Ofelia Fernández y reunió a dirigentes, especialistas y representantes de distintos sectores sociales y políticos. Durante la jornada hubo 19 mesas temáticas simultáneas, dedicadas a debatir desafíos vinculados con el desarrollo, la producción, el trabajo, la soberanía y las políticas públicas.
En el cierre, Kicillof planteó que el objetivo político debe ser disputar el rumbo del país. “Hay que terminar con la ultraderecha en la Argentina, con este experimento. La convocatoria es construir esta alternativa”, afirmó ante el auditorio.
En este sentido, el mandatario respaldó el enfoque del Foro y ubicó el desarrollo humano integral como eje de una agenda futura. “Hay un acierto en el desarrollo humano integral, el foco es la gente”, sostuvo.
A continuación, vinculó esa definición con las condiciones materiales y estratégicas que, según expuso, requiere el país. “El desarrollo es generar condiciones, requiere industrialización y posicionamiento geopolítico, para la felicidad del pueblo”, consideró.
Kicillof también puso el acento en la distribución de los recursos y en una perspectiva federal. “La clave está en que necesitamos distribuir para crecer. Creo que esa perspectiva de desarrollo humano integral debe ser federal y profundamente soberana”, destacó.
En línea con esto, cuestionó la centralidad que adquirió el análisis de la figura presidencial dentro de la dirigencia política. “Los políticos nos hemos enfocado en entender a Milei, de lo que se trata es de ganarle”, expresó.
Luego vinculó esa disputa con la construcción de un proyecto colectivo al manifestar que “las nuevas canciones no van a venir a cantarlas un cantautor internacional, las va a escribir el pueblo, están en este libro, es un proyecto”.
Antes de la exposición del gobernador, Grabois le entregó el libro Perspectivas estratégicas, elaborado por la Fundación para el Desarrollo Humano Integral. La publicación reúne propuestas programáticas que surgieron de ese espacio y fue presentada como un aporte para ordenar una discusión sobre políticas de largo plazo.
De este modo, el dirigente de Argentina Humana se refirió a la relación política con Kicillof y a las conversaciones para avanzar en una construcción común. “Con Axel estamos construyendo un camino, donde hay condicionalidades, y yo creo que va a ser fácil, nos vamos a poner de acuerdo”, afirmó.
Por este motivo, el diputado remarcó que la unidad interna resulta un requisito previo para ampliar un frente político. “No hay un frente político que podamos construir con otros actores si no podemos suturar primero las heridas del peronismo”, sostuvo al agregar que “raíces históricas e imaginación política son parte de un mismo proceso”.
Durante su intervención, Grabois definió a Milei como un “influencer del mal” y convocó a impulsar un “humanismo que combate y se toma en serio lo que quiere”. Según planteó, esa perspectiva debe ofrecer una respuesta al rumbo económico y social que atribuyó al actual Gobierno nacional.
“El Estado está para crear condiciones de posibilidad para que nuestra gente pueda encontrar su camino a la felicidad y una salida a este pozo suicida al que nos quiere llevar este modelo deshumanizador. Esa es nuestra tarea”, señaló el legislador.
En ese marco, contrapuso la planificación estatal a lo que caracterizó como un “libertinaje autoritario y oligárquico”. “Recuperar la planificación es recuperar la agencia humana. Porque si un pueblo no planifica, la planifican otros, la planifican las minorías privilegiadas”, afirmó.
En ese momento, Fernández intervino en la presentación y planteó que la discusión no debe limitarse a la defensa de estructuras estatales. “No podemos haber venido a este mundo a defender ministerios”, expresó. Además, planteó que la dirigencia debería construir un discurso capaz de movilizar y de ofrecer una expectativa concreta hacia adelante.
También se refirió a la crisis de las reglas vigentes y a la posibilidad de que ese escenario habilite nuevas respuestas. “¿Que se rompan esas reglas no puede ser una oportunidad para la Argentina? Ese derrumbe podría significar algo bueno. A esa misma velocidad, construir. Que el futuro no sea algo abstracto, sino ideas claras”, sostuvo.
La convocatoria reunió debates en torno a una eventual plataforma para las próximas elecciones. Las 19 mesas de trabajo buscaron integrar diagnósticos sectoriales y propuestas en un programa alternativo al modelo libertario, con participación de referentes políticos, organizaciones sociales y otros actores vinculados a la discusión sobre el futuro del país.