“Si alguien piensa que a Carlos Rosenkrantz se le puede ir a hablar de una causa, es porque no lo conoce”. Advertido de las especulaciones que se hicieron desde que se conocieran los cambios en la Corte Suprema de Justicia, esa fue la primera reflexión que Mauricio Macri hizo sobre el flamante presidente del Alto Tribunal. Ocurrió este miércoles, en la Quinta de Olivos, en la -ahora diaria- reunión de Gabinete.

La frase del jefe de Estado no implica que en la Casa Rosada no se haya celebrado el cambio en la cúpula de la Corte. En efecto, hay consenso entre las espadas judiciales del Ejecutivo respecto a que el perfil de Rosenkrantz es “más compatible” con la presunta depuración de la Justicia que impulsa el Gobierno que su antecesor, Ricardo Lorenzetti, a quien Macri calificó como “más plástico”.

Al menos según lo que dijo ante sus ministros, el Presidente rechaza las especulaciones que escuchó en las últimas horas respecto a una supuesta afinidad de Rosenkrantz por haber sido él quien, en definitiva, lo designó dos veces: primero cuando lo impuso a través de un inédito decreto, cuatro días después de asumir, en diciembre de 2015; y, luego, tras haber cedido ante la presión de la oposición y de sectores de la sociedad, enviando su pliego al Senado -junto al de Horacio Rosatti- por la vía que establece la Constitución Nacional.

Para Macri, Rosenkrantz “es un juez independiente”. “No es alguien que vaya a hacer las cosas que le pide alguien o un gobierno”, resaltó el mandatario, que, según cuentan sus principales colaboradores, siempre destacó la trayectoria del jurista.

Igual, recién se conocieron cuando Macri llegó a la política: como contó Clarín días atrás, en aquel primer estrechón de manos, el jurista subestimó las posibilidades que tenía el por entonces jefe de Gobierno porteño de llegar a la Presidencia. No fue el único.

Fuente: Clarín:

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