Con la renovación de las autoridades nacionales de la UCR, los principales dirigentes de la provincia de Buenos Aires y Córdoba iniciaron conversaciones para resolver las divisiones internas que derivaron en una de las peores elecciones en la historia del partido en esos territorios. Con el fortalecimiento de La Libertad Avanza, algunos correligionarios exigen que se adelanten las elecciones partidarias para definir la estrategia de alianzas y posibles candidaturas. De fondo, crecen las denuncias cruzadas por acuerdos tras bambalinas con los oficialismos locales.
La UCR bonaerense transitó en el último año la judicialización de la interna para suceder a Maximiliano Abad, tras un resultado ajustado entre Miguel Fernández (candidato oficialista) y Pablo Domenichini (Evolución); una dura derrota en la elección del 7 de septiembre dentro de la alianza Somos; y, para las legislativas nacionales, el sello de la UCR estuvo ausente por primera vez en la historia desde el regreso de la democracia. Con ese panorama complejo, en diciembre se fijó un cronograma para la renovación de autoridades pero, según pudo saber Infobae, un sector exige que se adelante la fecha.
El senador Abad es uno de los principales dirigentes que reclaman el adelantamiento de las elecciones internas. En su entorno aseguran que cuenta con el apoyo de Daniel Salvador y Gustavo Posse y, además, que existe un acercamiento con Evolución después de varios cruces y tensiones. Todo lo contrario sucede con Miguel Fernández que, pese a haber sido impulsado por el ex presidente del Comité para sucederlo, hoy quedó en veredas enfrentadas con el senador.
El último movimiento de Fernández en la Legislatura bonaerense generó un fuerte malestar dentro de la UCR. La senadora Natalia Quintana, cercana al dirigente de Trenque Lauquen, integró el nuevo bloque Hechos-UCR Identidad con María Emilia Subiza, que responde a los hermanos Passaglia, y Marcelo “Chuby” Leguizamón (PRO). “Es furgón de cola de los Passaglia”, chicaneó un dirigente radical molesto por el movimiento que dejó a Nerina Neumann en soledad. Otros deslizan que fue un acuerdo gestado por el propio Axel Kicillof.
¿A qué se debe el apuro de Abad por adelantar las elecciones internas fijadas para septiembre?, se preguntan sus adversarios, que le recuerdan que su espacio apoyó el cronograma electoral. Cerca del senador aseguran que hoy el partido está en una situación de extrema debilidad, un diagnóstico que comparten los de Evolución. “Hasta el PJ fijó el mes de marzo para votar sus autoridades”, se comparan e insisten en que urge una discusión estratégica para el 2027, para darle “legitimidad, volumen y movilización” al partido.
Además, como adelantó este medio, Abad cree que el año que viene será el momento para que todos los radicales compitan en sus territorios. En la lista está el propio senador, que analiza ser candidato a intendente en Mar del Plata. También aparecen Karina Banfi para Bahía Blanca, Mauricio D’Alessandro en San Martín y Posse para recuperar San Isidro. El mayor desafío es encontrar un candidato a gobernador, como también sucede para el puesto presidencial.
Quienes se oponen al adelantamiento del cronograma electoral, entre ellos Miguel Fernández, creen que es muy pronto para hablar de candidaturas y que, en todo caso, la UCR se debe un debate profundo sobre la identidad radical y hacia dónde va el partido. Además, le bajan el tono a la disputa con Abad pero advierten: “Acá nadie es dueño de nada y hay que dejar de contar porotos al aire”.
El panorama en Córdoba es similar, aunque con una agravante: un sector de la UCR ya conversa con La Libertad Avanza para conformar una alianza y competir contra Martín Llaryora en el 2027. Insisten en que el partido centenario comparte electorado con Javier Milei y creen que la mejor estrategia es repetir la alianza que conformaron Alfredo Cornejo en Mendoza y Leandro Zdero en Chaco. Para sumar más tensión, Rodrigo de Loredo se lanzó como candidato a gobernador e hizo una muestra de musculatura con un almuerzo de fin de año con un grupo importante de intendentes.
De Loredo repite entre sus allegados que no está interesado en dar pelea por el Comité que hoy preside su aliado Marcos Ferrer. Por una desprolijidad en el cronograma del 2025 y una intervención judicial, Ramón Mestre se presentó para las legislativas con la histórica Lista 3. El intento del ex jefe de la bancada radical en Diputados por acordar con La Libertad Avanza fracasó y quedó afuera de la competencia. Los libertarios cordobeses lo acusan de tener actitudes egocéntricas y mezquinas para con sus propios correligionarios. “Rechazó el puesto 3 en la lista y, en lugar de proponer a Soledad Carrizo, se fue solo”, recuerdan.
En esta provincia, a diferencia del territorio bonaerense, las autoridades partidarias estarían dispuestas a adelantar la elección interna para antes del Mundial de Fútbol que se realizará en el mes de junio. Para esa disputa se anota Mestre, quien por estos días hace cuentas con los números que le dejaron las últimas elecciones. En sus anotaciones asegura que, de los 70 mil que lo votaron en octubre, un porcentaje importante podría apoyarlo para las internas de la UCR.
“Rodrigo se cree que es el dueño del partido y se autoproclama candidato, pero sí o sí tiene que pasar por la interna partidaria”, asegura Mestre, quien además relativiza la fortaleza territorial de De Loredo. “Hay un 60% del partido enojado con él por su relación con La Libertad Avanza. Fue un mal presidente de bloque y encima no renovó su banca”, ejemplifica.
En la discusión también alzó la voz Javier Bee Sellares, flamante vicepresidente del Comité Nacional, que tiene un pie en el gobierno de Corrientes pero que busca volver a la escena radical cordobesa. En diálogo con Infobae, ponderó la necesidad de adelantar las elecciones internas y la modernización del sistema de votación de los afiliados. “El electorado pareciera estar al lado de La Libertad Avanza por miedo al kirchnerismo. Si nosotros articulamos una posición propia podemos ser competitivos o árbitros”, analizó el dirigente, a quien algunos mencionan como candidato a intendente de la capital.
Tanto en Córdoba como en Buenos Aires hay un importante despliegue territorial de la UCR, pese a los resultados negativos en las últimas elecciones. En la provincia mediterránea tiene más de 140 intendentes y cerca de 30 en territorio bonaerense. Un dato tentador para La Libertad Avanza que, a diferencia de los radicales, tiene un candidato presidencial competitivo pero carece de representantes territoriales. La renovación de autoridades en ambos distritos se convierte en una herramienta crucial para definir la estrategia del 2027.