Conecta con nosotros

Política Nacional

Los partidos gastaron 770 millones de pesos en las campañas para las PASO

Publicado

en

Los partidos políticos, agrupados en varias alianzas, declararon que gastaron más de 770 millones de pesos en las campañas electorales presidenciales y de legisladores nacionales para las PASO del 11 de agosto pasado.

Así lo revela un informe del Observatorio para el Control de Gastos de Campaña de la ONG Poder Ciudadano que suma los gastos para las fórmulas presidenciales, más los de senadores y diputados nacionales. La alianza electoral que dice que más gastó fue Juntos por el Cambio (Mauricio Macri-Miguel Pichetto) con 321 millones, seguido por El Frente de Todos (Alberto Fernández-Cristina Kirchner) con 139 millones, señala el informe de la ONG que tiene como director ejecutivo a Pablo Secchi.

Se estima que el Estado ya desembolsó “unos 4 mil millones” para los gastos logísticos para la organización de las PASO. Esta cifra sale de estimar que el costo de las PASO fue “el 40 por ciento de los 10 mil millones previstos en el presupuesto para organizar todas las elecciones nacionales de este año”, explicó un experto a Clarín. Entonces, las PASO costaron en total 4.770 millones de pesos.

La oficina de presupuesto del Congreso estimó que la emergencia alimentaria aprobada por ley costará unos 10 mil millones de pesos. Es decir, que las PASO insumieron la mitad de esa ley reclamada por los movimientos sociales.

De todos modos, los informes de gastos e ingresos de campaña falta aún que sean auditados por el equipo de contadores de la Cámara Nacional Electoral que dirigen los jueces Santiago Corcuera y Alberto Dalla Via para determinar si son cifras reales o “dibujadas”.

Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) fueron creadas por el ex presidente Néstor Kirchner para evitar fugas de candidatos y decidir todo dentro del Frente para la Victoria y, además, lograr más participación de la sociedad en las internas de los partidos. Pero este último objetivo no se logró, ya que prácticamente no hay competencias internas sino candidatos avalados por consenso. El gobierno de Mauricio Macri intentó, el año pasado, derogar las PASO pero no consiguió los votos necesarios en el Congreso.

El gasto de 770 millones surge de la información presentada en los informes que los partidos políticos presentaron ante los juzgados federales con competencia electoral. La información analizada abarca los informes presentados a la Justicia Electoral hasta el 7 de octubre de 2019, representando el 72.4% del universo total de rendiciones obligatorias para las agrupaciones partidarias para esta instancia electoral, explicó Secchi.

El informe precisa que los partidos declararon ingresos por 772.000.000 y gastos por 774.000.000.

Los ingresos de ese total provinieron de un aporte del gobierno de 477.000.000 millones. Este se divide en 157 millones de aporte extraordinario y 320 millones para imprimir las tradicionales boletas sábana que el peronismo se resiste a cambiar por una boleta única con todos los candidatos. El resto fueron así: 250 millones provenientes de donaciones privadas y otros 44 millones de transferencias de otros distritos partidarios.

En cuanto a los gastos se dividieron así: 377 millones en gastos operativos de campaña, 387 millones en publicidad, 459.000 de transferencias a otros distritos y 8.660.000 en “otros gastos”.

En cuanto al ránking de los ingresos lo encabeza al alianza Juntos para el Cambio (Mauricio Macri) que declaró 321 millones; el Frente de Todos (Alberto Fernández), 142 millones; El Frente de Izquierda de los Trabajadores (Nicolás Del Caño), 52 millones; Consenso Federal (Roberto Lavagna), 42 millones; UNITE (José Luis Espert), 30; el Movimiento al Socialismo (Manuela Castañeira), 28 millones; el Frente Nos (Juan José Centurión), 22 millones; y el Frente Patriota (Alejandro Biondini), 8 millones, entre otros. Los gastos declarados por estas alianzas son prácticamente iguales a los ingresos.

Fuente: Clarín

Advertisement

Destacado

Los aliados presionan a Bullrich por Ficha Limpia en el Senado y se le suma otro problema sin resolución

Publicado

en

La jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, festejó días atrás el arribo a los 70 años con salud -lo más importante-, pero sin un control del recinto que terminó de perder la semana pasada y luego de una caótica sesión que llevó a pensar, entre líneas, la incongruencia entre operar una eventual candidatura y no poder ordenar, ni siquiera, a su propio bloque. Mientras transcurren los meses y la Casa Rosada ve el freno de leyes que desea, y cómo los dialoguistas le despluman las iniciativas a la ex ministra de Seguridad, el vaso de Ficha Limpia se llenó y está a dos gotas de rebalsar, con legisladores que comenzaron a hartarse de las volteretas de la porteña y actuarían en los próximos días.

Semanas atrás, Coto señaló delante de senadores -cotejable con la versión taquigráfica de ese encuentro-, en la primera reunión para analizar la reforma política, que no había “ninguna intención de tratar todo junto”. No fue lo que planteó la porteña el martes: reconoció que no convoca a la comisión porque “no están los votos” para la ley completa, algo que ya se sabía. El problema de la mentira que saltó en esa cumbre es que el titular del PRO, Martín Goerling (Misiones) ya pule un borrador de dictamen junto a la filo radical Edith Terenzi (Chubut) y, ni bien se abra una oportunidad, propondrían a quienes integran Asuntos Constitucionales que firmen un despacho. Engloba recomendaciones de otros legisladores que empujan articulados parecidos sobre Ficha Limpia.
La senda de esta novela parece más despejada este año, salvo para la “casta”. El Gobierno libertario dice odiarla aunque, cada vez que puede, parece ser funcional a ella. Meses atrás, Infobae contó que, en esta ocasión, la mayoría absoluta de 37 ya estaría asegurada, en base a quienes ya la votaron y quienes representan bancadas que defienden Ficha Limpia. Por eso hay que prestar atención al llamado de atención de Goerling, que semanas atrás recibió de Mauricio Macri una sugerencia clara para acelerar la iniciativa. Anteayer, el misionero participó de un evento en su provincia junto a Gastón Marra, principal impulsor del proyecto en representación de movimientos ciudadanos.
El inconveniente para Bullrich es que, de no haber novedades, dialoguistas ya analizan realizar una reunión similar en la propia Cámara alta y dejar expuesta la negativa -ahora, reconocida– de la porteña y los hermanos Milei para no tratar Ficha Limpia -si es que no se vota en conjunto con la reforma política-, que es el máximo aspiracional del kirchnerismo. Cuando se cayó la ley, en mayo de 2025, el interbloque lo celebró como un gol en un mundial. Ese día también voló la témpera justicialista que algunos intentan usar para venderse como alejados del kirchnerismo. Son los más peligrosos y los primeros que, después, agachan la cabeza. La foto de la reciente conferencia de prensa para criticar la “injusta condena” contra la ex presidenta es una muestra de ello. Otros, más pícaros, juegan a diferenciarse y llevan y traen información.
Lo que demuestra todo esto es que la brújula del peronismo está rota desde mucho tiempo y no hay nadie que quiera, busque o desee de verdad el único insumo vital para el peronismo: el poder. Encima, en Diputados y el Senado votan de manera diferenciada como si fuese algo habitual y rutinario. La distancia entre los representantes y la militancia se encuentra más abultada que nunca y sólo sobreviven aduladores, un puñado de operadores y los otrora poderosos gobernadores, una “liga” más pintada que nunca. Bajo todo esto, celebran que los libertarios dilaten el tratamiento de Ficha Limpia, enviada a siesta. La última de Bullrich: avaló que Asuntos Constitucionales trabaje la semana próxima -miércoles- para la ley “Hojarasca” y un convenio de “Creación del Parque interjurisdiccional marino Monte León”. Silencio y zigzagueo sobre lo otro. Pretende, al día siguiente, que los “friendly” vayan al recinto y le den los votos para el proyecto de propiedad privada, que será más fileteado y desagradará al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

Continue leyendo

Destacado

El escándalo Adorni desató una crisis en el Congreso y complica la agenda legislativa de Milei

Publicado

en

Manuel Adorni

En los pasillos del Congreso no se habla de otra cosa. El escándalo que desató la declaración jurada de Manuel Adorni tensionó al máximo la relación de los libertarios y sumó nuevos obstáculos a una agenda legislativa que ya venía complicada para el Gobierno.

Mientras la oposición junta votos para avanzar con una interpelación y amenaza incluso con una moción de censura para remover al jefe de Gabinete, el oficialismo busca esquivar las esquirlas y sumar apoyos para conseguir alguna victoria legislativa antes de que termine el Mundial. Se mantienen firmes en su intención de sesionar el 24 de junio, para darle media sanción al Super RIGI y para aprobar definitivamente el pago a los holdouts.

El enojo de los aliados se palpa en el aire, a través de comunicados públicos y trascendidos en off dejaron en claro que esperan que Adorni dé un paso al costado para evitar situaciones incómodas en el recinto.

El partido de Macri adelantó que no aportará votos para una interpelación en el Congreso, pero no dejó margen de dudas. “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, le recriminaron a través de la cuenta oficial del PRO. Tampoco quieren verse obligados a sostener a un “cadáver político” y quedar expuestos ante la opinión pública.

En la misma sintonía se encuentran la UCR y el MID. Los radicales plantearon que “la ejemplaridad en la función pública no es una opción, es una obligación indelegable”, pero tampoco se mostraron dispuestos a jugar a fondo con la interpelación.

La agenda de Milei en el Congreso ya venía complicada. De todos los proyectos que envió en los últimos meses más de la mitad se encuentran empantanados, principalmente en el Senado, donde se ha generado un verdadero cuello de botella.

La reforma política (eliminación de las PASO) sigue sin conseguir el visto bueno de los aliados del PRO, la UCR y de varios gobernadores. También perdieron impulso la reforma del régimen de Zonas Frías ante los temores de las provincias del norte de que el Gobierno no cumpla sus promesas y la ley Hojarasca. Por su parte, la tan comentada nueva ley de sociedades ni siquiera comenzó a discutirse de forma seria al igual que el flamante proyecto de ludopatía.

En tanto, la reforma de la ley de etiquetado frontal comenzó a discutirse pero no tiene fecha para ir al recinto y el Tratado de Patentes quedó en stand by a la espera de señales concretas del gobierno de Trump respecto de la política de aranceles.

A pesar de todo, los libertarios convocaron a dos plenarios de comisión para la semana que viene con el objetivo de dictaminar el Super RIGI y el pago a los Holdouts. La idea es ir al recinto el 24 de junio, antes de que se termine el Mundial, que podría marcar un momento bisagra en la relación con los gobernadores.

En la bancada libertaria se muestran confiados en que conseguirán los votos para aprobar el nuevo régimen de grandes inversiones y destacan que las reuniones del ministro del Interior Diego Santilli con media docena de mandatarios fueron positivas.

En cambio, no son tan optimistas con la nueva ley de Lobby. En la última sesión informativa todas las Asociaciones Civiles, Sindicatos y Cámaras empresarias que participaron de la reunión informativa criticaron la redacción. Los libertarios adelantaron que aceptarán cambios pero no estaban seguros de lograr un consenso amplio.

De todas formas, las novedades del caso Adorni seguirán marcando el pulso de la agenda, porque incluso los aliados más cercanos reconocieron que en caso de que sea procesado por la Justicia será difícil frenar una interpelación.

Continue leyendo

Destacado

Unidad del Peronismo: señales de distensión, la advertencia de Máximo y la condición de Kicillof

Publicado

en

Quienes rodean y conocen muy bien a Axel Kicillof dicen que el Gobernador atiende el teléfono siempre. Siempre es siempre. También cuando en la pantalla aparece el apellido Kirchner, sea cual sea el nombre que lo acompañe. Y dicen también que hacen falta menos intermediarios y más voluntad constructiva entorno al diálogo. Si hay intenciones de hablar y priorizar los acuerdos por sobre las rencillas del pasado, la posibilidad de llegar a un punto medio caerá por su propio peso.

Las chances de que haya un diálogo que destrabe la interna de los últimos años está latente. Sobre todo por la necesidad imperiosa de buscar un acuerdo amplio que contenga a las distintas vertientes del peronismo y que anule los túneles por donde se mandan misiles llenos de palabras. Hoy parece una utopía, pero en todo el kirchnerismo, y en el peronismo en su máxima expresión, saben que es una realidad inevitable.

Kicillof está dispuesto a hablar con el que haya que hablar para buscar acuerdos que beneficien a la fuerza política en su conjunto. “Si la propuesta de diálogo es constructiva, Axel va a estar, porque en el peronismo no sobra nadie”, le afirmó a Infobae un funcionario de primera línea del gobierno provincial. De esos que se sientan en la mesa chica donde se toman las decisiones más importantes.

El mensaje, en ese sentido, es similar al que Máximo Kirchner mandó el viernes desde Paraná, Entre Ríos, en su segunda salida en el año por fuera de los límites bonaerenses. “El peronismo no está en condiciones de excluir a nadie. Sí de dar todos los debates y discusiones internas”, sostuvo. La propuesta es concreta. Hay que hablar, pero esa conversación no será un camino de rosas.

Pero la cuestión de fondo es el para qué. El motivo por el que van a intentar dejar la desconfianza de lado para poder articular un plan común. El Gobernador ata su voluntad de reunirse a temas que valgan la pena para el conjunto. “Si la reunión es para hablar de temas que tengan que ver con el futuro del espacio, Axel va sin problemas. Pero si es para decirle que todos los males del peronismo son culpa de él, no”, sentenció el mismo funcionario.

El Gobernador tiene sobre la mesa un puñado de temas que necesitan del consenso de los principales sectores del justicialismo. Entre ellos figura la re reelección de los intendentes bonaerenses; el regreso de las PASO a la provincia, luego de la suspensión del año pasado; y la ingeniería para sumar nuevos aliados al frente electoral.

El peronismo debe empezar a puntear el mapa de acuerdos electorales en el segundo semestre del año. Porque es un trabajo que lleva tiempo. Algunos de los dirigentes que lo hicieron durante el 2018 y 2019, para armar el Frente de Todos, advierten que esa construcción de hormiga necesita meses, viajes, llamados, acuerdos y puntos de encuentro respecto a los beneficios y los perjuicios que cada uno pone en juego.

Es por eso que si la interna entre Kicillof y los Kirchner sigue envolviendo cualquier discusión que atraviese al peronismo, se convierte en una traba que anula el armado de un nuevo dispositivo electoral potente. En ese sentido, el diálogo operativo que hubo entre el Gobernador y el líder de La Cámpora para organizar el funeral del Indio Solari, generó esperanza dentro del universo del PJ, donde esperan que se empiece a aceitar la conversación entre las partes.

En el cristinismo ya han dado algunas señales claras de querer retornar a una etapa de diálogo. Advierten que hubo intentos de algunos dirigentes que juegan de intermediadores que no prosperaron. En el entorno de Kicillof consideran que no es así, que no hubo un llamado concreto y que solo algunos allegados dejaron saber que existía una voluntad.

No parece haber trabas mayúsculas para que se coordine una reunión donde el diálogo por el bien común de la mayoría pase por encima de las diferencias y los enojos que van a seguir vigente en el tiempo. En definitiva, si hay algo por lo que el peronismo se caracterizó en su historia es por el pragmatismo y la flexibilidad de sus dirigentes. No es una distancia insalvable.

Uno de los temas que divide las posturas entre ambas partes es la reivindicación al rol de Cristina Kirchner y la defensa permanente de su situación judicial. En el cristinismo le pasan factura al Gobernador por no tener en el vértice de su agenda el pedido de libertad de la ex presidenta de la Nación. Kicillof sostiene su postura de defensa pero para el sector de CFK es poco. Creen que no se juega lo suficiente por su mentora política. La historia sin fin.

En los últimos días dentro del justicialismo empezó a haber un giro respecto a la consigna para defender a la ex mandataria. Son varios los que creen que hay que pasar de “Cristina libre” a “Cristina inocente”. Cambiar el reclamo y mantenerlo en el tiempo. El sector más cercano a ella presiona para que el pedido sea permanente y en todas las tribus del peronismo. En el sector más alejado entienden que lo mejor es que cada uno le hable al público que crea conveniente y la fuerza no se desgaste con tantos reproches cruzados.

En el caso de la primer consigna, algunos dirigentes entienden que, de cara a la sociedad, el peronismo queda como un espacio que quiere la libertad de una de sus líderes a cualquier costo. Lo que hay que mantener, entonces, es la idea de que el proceso penal estuvo viciado, que existe una persecución política y que sus condiciones de detención son peores que la de los presos condenados por crímenes de lesa humanidad.

En los hechos, la situación de CFK es un tema que nadie puede esquivar en el peronismo y que trae muchos cruces internos. Ningún sector tiene la fuerza suficiente para imponerle al otro los parámetros del reclamo y la hoja de ruta que deben llevar adelante. La discusión de la renovación y la reorganización aún no ha tomado el volumen suficiente para pasar por encima de ese debate que proponen en el mundo K. Algunos creen que ese tiempo llegará antes de que culmine el año. Porque la unidad del peronismo para enfrentar las elecciones, con los lugares en juego que hay en los entramados de poder, es más importante que las posturas de las líneas internas.

Continue leyendo
Advertisement

Trending