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Marcela Losardo se va del Ministerio de Justicia y Martín Soria sería su reemplazo

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El cambio en la titularidad del Ministerio de Justicia de la Nación es un hecho. La actual ministra, Marcela Losardo, deja su cargo y en medio de las versiones de quién ocuparía el puesto, surgió Martín Soria.

El diputado nacional Martín Soria, oriundo de Río Negro e hijo de Carlos Soria, ex gobernador de Río Negro y que fuera titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado durante la gestión presidencial de Eduardo Duhalde, sería el reemplazo de Losardo.

El jefe de Estado viajó este sábado a Mendoza, para la Fiesta de la Vendimia, donde se vio con el gobernador radical Rodolfo Suarez, y la senadora nacional kirchnerista Anabel Fernández Sagasti. Allí, a través de su teléfono, terminó de cocinar la definición del cambio en Justicia. Esta salida se puede parangonar con el pedido de renuncia a Ginés González García: Alberto corre a quien fuera su socia jurídica de toda la vida y una amiga personal.

Losardo deja en las próximas horas el Ministerio de Justicia. No se sabe aún si una actividad que tenía en agenda para el próximo lunes la encabezará o si ya será terreno de quien sería su sucesor: el diputado kirchnerista Martín Soria, de fluida relación con el Instituto Patria e interlocutor de los más allegados a Cristina en los temas judiciales, como son el senador Oscar Parrilli y el diputado nacional Leopoldo Moreau.

Soria mantiene también una asidua relación con Alberto Fernández. “El Presidente tiene muy buen concepto de Martín. Lo de Marcela es una etapa terminada”, aseguró a Clarín un ministro nacional.

Parte de ese vínculo es que el rionegrino es quien puso más energía en las denuncias contra el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos, a quien el kirchnerismo quiere sacar de ese puesto, por las reuniones que mantuvo con el ex presidente Mauricio Macri. “Lo del juez Hornos con Macri es vergonzoso y obsceno”, señaló esta semana.

Dijo que Hornos “formaba parte de la mesa judicial de Cambiemos. Y sumó: “La Casa Rosada fue la sede oficial del lawfare durante el macrismo”, indicó Soria, en una frase que fue música para los oídos de Cristina Kirchner.

(Fuente: Clarín y Bahía Política)

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La economía suma malas noticias y el juego político del Gobierno no alcanza para contrarrestar el impacto

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Javier Milei

En apenas 72 horas, el INDEC difundió cuatro informes con números realmente preocupantes, todos de rubros sensibles. El martes, publicó el relevamiento de salarios y el miércoles, difundió los de ventas en supermercados, mayoristas y shoppings, en el mes de julio. El jueves, anotó el Estimador Mensual de Actividad Económica, también de julio. Y ese mismo día, el mayor sacudón fue producido por el registro de pobreza en el primer semestre de este año. Como primera reacción, el oficialismo intentó morigerar el efecto, argumentando cuestiones de coyuntura y ensayando comparaciones estadísticas. Poco, frente al cuadro señalado. Y con un agregado: el juego político más amplio de Olivos no logra amortiguar el impacto de la sucesión de noticias de la economía. Como agravante operan, además, las internas libertarias.

Para el oficialismo, la agenda política de esta semana incluía dos renglones principales, de distinta magnitud y por eso mismo, en este orden: el nuevo viaje de Javier Milei a los Estados Unidos, para asistir a la Asamblea General de la ONU, y el Congreso. El Gobierno sabía que iban a ser días de números negativos o al menos tenía indicios firmes, además de análisis de consultoras como los que anticipaban una suba porcentual en pobreza e indigencia -algo menos que el informe del INDEC- o registraban una nueva caída del consumo masivo en agosto. El punto es que no se trata de una cuestión de circunstancia.

La demanda cruzada entre política y economía es sabida. Los oficialismos apuestan a que los resultados económicos -y más básico, el bolsillo- motoricen los planes políticos, en este caso la reelección presidencial. Cuando ocurre lo contrario -con riesgo sobre la credibilidad- la demanda se invierte: la economía necesita que el juego político del Gobierno sostenga la expectativa y corra el eje del temario público.

El giro presidencial sobre Malvinas fue interpretado en ese contexto y es algo que genera malestar en Olivos. Rechazan ese cuestionamiento como “basura” opositora. Y sostienen que la movida del Gobierno expresa una “estrategia”, cuya elaboración habría comenzado desde la llegada al poder, y no el aprovechamiento -que no sería cuestionable en sí mismo- de la presión de Donald Trump sobre el laborista Andy Burnham.

De todos modos, Malvinas fue el centro de la presencia de Milei en la ONU, con escasa chance de un encuentro en paralelo con Trump, que al final no se produjo. En el discurso ante la Asamblea General, el Presidente ratificó de hecho el alineamiento internacional y buscó explotar su habitual tono más que áspero, aunque esta vez, frente a otra platea. Por eso mismo dejó una contradicción, al reclamar una intervención más efectiva del organismo mundial que acababa de descalificar.

El otro foco de interés político, para el círculo de Olivos, estaba puesto en las dos cámaras del Congreso. Esperaba aplacar en Diputados el tema de discapacidad y coronar proyectos en el Senado, después de algunos disgustos. Lo que ocurrió es significativo, pero no nuevo: las tensiones domésticas complican hasta la coronación de jugadas propias. Vale repasarlo.

El proyecto de Presupuesto 2027 incluyó un ajuste de tal magnitud en el área de discapacidad que fue calificado como un gesto de insensibilidad por socios de LLA. También provocó rechazo dentro del oficialismo, porque desarmaba el acuerdo que venía tejiendo en Diputados para tratar de ganarle la pulseada a la oposición, que había impuesto el tratamiento efectivo del tema. El cortocircuito fue serio, porque además realimentó recelos de aliados. Hubo rápidas tratativas, con atención directa de Martín Menem, y el oficialismo dio marcha atrás con ese tramo del Presupuesto para lograr dictamen.

Visto así, el Gobierno volvía a pagar costos por un daño autoprovocado, pero salía de un terreno de derrota y allanaba su camino para ir a la búsqueda de votos, con la mirada puesta en el tratamiento en el recinto. El clima doméstico -con proyección hacia socios y dialoguistas- volvió a enrarecerse en las últimas horas, cuando trascendió que el acuerdo para lograr dictamen es cuestionado especialmente por el equipo de Luis Caputo. Es decir, no se trataría de una historia cerrada.

El malestar inicial había sido expuesto por Patricia Bullrich. Otros, en cambio, optaron por la reserva. La senadora evitó ir a la cuestión de fondo y prefirió concentrar su descarga -con señal directa a Economía- sobre dos aspectos: el desconocimiento de la “mesa política” del oficialismo y el efecto desgastante en la relación con aliados y dialoguistas en general.

Los recelos y malestares tiñen buena parte de lo que sucede en el Senado. El oficialismo pudo celebrar esta semana que finalmente logró número para convertir en ley el proyecto que recorta subsidios al consumo de gas en zonas frías. En cambio, aprobó pero con modificaciones la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central. Hubo un entendimiento, que incluyó al peronismo y tuvo a Bullrich como eje -en su condición de jefa del bloque violeta-, para modificar el requisito impuesto en el texto original del proyecto para remover a las autoridades del banco. Quedó establecida la mayoría absoluta (la mitad más uno de los votos). El Ejecutivo pretendía que fuera mayoría de dos tercios. El texto vuelve a Diputados y parece imposible revertir la decisión de la Cámara alta.

La senadora tuvo además otro gesto crítico -extensible a Jorge Macri-, respecto de la ofensiva sobre dos juezas -una porteña, Laura De Marinis, y otra de Lomas de Zamora, Marta Eba Pascual- que de diferente forma se pronunciaron en contra de la baja de la edad de imputabilidad de menores. Las dos decisiones fueron revocadas en el escalón de las cámaras. La senadora rechazó los planteos a favor del juicio político a las juezas y sostuvo que, más allá de su conocida posición en la materia, estas cuestiones deben ser resueltos en las instancias judiciales.

Por supuesto, la disputa entre Olivos y Bullrich no se circunscribe a estas últimas muestras de juego propio. Existen diferentes especulaciones sobre la apuesta de la senadora para las elecciones del 2027. Está claro, en cambio, que se trata de un proceso de construcción política. Y eso es lo que provoca tensión con el círculo de Olivos. El efecto aumenta cuando la economía hace crujir la realidad política.

La semana amplificó esas preocupaciones. El informe sobre salarios del mes de julio indica que el promedio de los trabajadores registrados -privados y públicos- estuvo dos décimas por encima de la inflación respecto del mes anterior y quedó 3,7 puntos porcentuales por debajo en la comparación interanual. Sólo la heterogénea franja de trabajo informal, siempre motivo de discusión, supera al IPC.

Los registros de julio sobre ventas en supermercados, mayoristas y shoppings expusieron números variados, con una mejora interanual en el último rubro. Sin embargo, los tres mostraron bajas en el acumulado de los primeros siete meses del año.

El informe del EMAE mostró caídas en relación con el mes anterior (-2,9%) y también en el registro interanual (-1,4%). Como viene sucediendo desde hace rato, algunos renglones como minería, producción agropecuaria, pesca -esta vez, de manera muy significativa- muestran crecimiento y otros como industria y comercio repiten caídas.

El peor dato, claro, lo aportó el informe sobre pobreza en el primer semestre de este año. Llegó al 32,3%, que traducido a nivel nacional representa dos millones más de pobres y eleva a 15 millones el total. Las cifras exponen un crecimiento en comparación con el primer semestre del 2025 (31,6%), una diferencia que es mayor si se toman los segundos seis meses del año pasado (28,2%).

Dos datos se destacan por encima de todo. El primero: se quiebra la línea de descenso anotada a partir del pico del primer semestre del 2024 y extendida hasta el final del 2025. El segundo, más de fondo: se afirma un piso duro de pobreza, alrededor del 30%. Declaraciones en la vereda libertaria -con arrastre de autocelebración- y condenas desde franjas opositoras -con aire de chicana- sólo agregan patetismo político. Se trata del peor registro de la realidad.

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Brasil, Estados Unidos e Israel: las tres elecciones que pondrán a prueba la estrategia geopolítica de Milei

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En menos de un mes habrá elecciones en Brasil, Israel y Estados Unidos. Con matices, diferencias e intereses contrapuestos, el resultado de estos procesos impctarán de lleno en la política exterior del gobierno libertario. Javier Milei ratificó la semana pasada, en el marco de la Asamblea General de la ONU, su estrategia geopolítica y reinvindicó su cecanía con Donald Trump y Benjamin Netanyahu.

El Presidente no escatimó elogios. “Agradezco la oportunidad que me han brindado de formar parte de su círculo de amigos y socios”, afirmó durante una entrevista con Bloomberg en el Economic Club de Nueva York. Y los definió como “los dos grandes héroes de la humanidad en este momento”.

En Brasil la situación es más compleja.

El próximo 4 de octubre se celebrará la primera vuelta presidencial y, salvo una sorpresa, habrá segunda vuelta el 25 de octubre. El escenario que proyectan todas las encuestadoras es un duelo con final abierto entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, inhabilitado para presentarse tras su condena penal.

Los números más recientes —AtlasIntel/Bloomberg del 17 de septiembre, con 5.018 encuestados y margen de error de un punto porcentual— muestran al senador con 47,2% frente al 46,8% de Lula en un escenario de balotaje: empate técnico perfecto. En primera vuelta, el presidente retiene la delantera con 44,1% contra 41,7% del opositor.

Para la Argentina, el resultado brasileño tiene una carga adicional que va más allá de la ideología. Brasil es el principal socio comercial del país: el intercambio bilateral supera los 20.000 millones de dólares anuales y ningún otro mercado concentra tanto volumen de exportaciones argentinas. Sin embargo, la relación entre Milei y Lula da Silva atraviesa su peor momento, con un vínculo diplomático degradado a nivel de encargado de negocios.

El presidente argentino participó de un acto de proclamación de Flavio Bolsonaro como candidato opositor, cuestionó públicamente al mandatario brasileño y criticó al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, lo que motivó una respuesta institucional del gobierno de Brasilia: el retiro de los embajadores. Los jefes de las misiones, Julio Bitelli, por el gobierno de Lula, y Daniel Raimondi, por el gobierno de Milei, volvieron a sus respectivos países por tiempo indeterminado.

Elsa Llenderrozas, directora del Comité de Estudios de Asuntos Latinoamericanos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), describió el proceso electoral como “muy importante por varias razones”. Consultada por Infobae, señaló que una victoria de Bolsonaro “puede facilitar que se normalicen las relaciones con Argentina”, mientras que la continuidad de Lula “haría más costoso el diálogo diplomático, aunque no imposible”.

Llenderrozas también adviertió sobre el rol de Washington en la ecuación: “Estados Unidos está presionando a Brasil con sanciones políticas, aranceles unilaterales y coacciones de todo tipo”. Según su análisis, esa presión empuja al gobierno de Lula hacia China, mientras que un eventual presidente Flavio Bolsonaro “tendrá posibilidad de recomponer más rápido la relación con Trump, aunque su vínculo con Xi también será pragmático y evitará los errores iniciales que cometió su padre en el gobierno”.

Según la analista, Milei se enfrenta a una paradoja, porque “una victoria de Bolsonaro puede desplazar a Milei como aliado privilegiado de Trump en la región”. “Esa es la trampa en la que se encuentra el presidente argentino: apoyar a un candidato que puede desplazarlo de lo que considera su lugar de privilegio”, afirmó.

Por último, Llenderrozas puso el foco en una dimensión institucional. “Estas elecciones son importantes para medir la resiliencia democrática en Brasil. El temor es la reacción de un candidato como Bolsonaro, si pierde por una diferencia menor a un dígito, teniendo en cuenta lo que sucedió con la derrota de su padre y el ataque a las instituciones de gobierno”, indicó.

Israel: la primera elección tras el ataque de Hamás del 7 de octubre

El 27 de octubre, Israel celebrará las primeras elecciones desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Se pondrán en juego los 120 escaños del Knéset —el parlamento israelí— para conformar el nuevo gobierno.

Las encuestas posicionan como favorito al partido Yashar, liderado por el ex jefe del Estado Mayor del Ejército Gadi Eisenkot, con proyecciones de entre 23 y 25 escaños. El Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu aparece segundo, con alrededor de 20 escaños. La alianza Beyachad, que agrupa al ex premier Naftali Bennett con Yair Lapid de Yesh Atid, sumaría entre 12 y 16 escaños. Ningún bloque tiene asegurada la mayoría de 61 escaños necesaria para gobernar, lo que abre la puerta a negociaciones complejas tras el cierre de las urnas.

La elección tiene una resonancia particular en Argentina, que alberga la comunidad judía más grande de América Latina y la quinta del mundo. Para Milei, el resultado también importa en clave diplomática: el presidente anunció el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén y abrió vuelos directos entre ambos países.

Alejandro Melincovsky, director para Países de Habla Hispana de la Organización Sionista Mundial y ex representante para Argentina del Foro de Familias de Secuestrados y Desaparecidos, advirtió a Infobae que las encuestas en Israel deben leerse con más cautela que en otros países, dado que el voto no es obligatorio. “Mucho tiene que ver cómo se levanta alguien a la mañana, no solo a quién va a votar, sino si toma la decisión de salir a votar o no. Eso puede cambiar mucho”, señaló. Como ejemplo histórico, citó las elecciones de 1996, cuando la abstención masiva de la población árabe israelí le dio el triunfo a Netanyahu sobre Shimon Peres.

Sobre la formación de gobierno, describió tres escenarios posibles: que Netanyahu logre armar una coalición de 61 escaños, que la oposición lo logre con apoyo de partidos árabes, o que no se llegue a ningún acuerdo y el país deba convocar a nuevas elecciones. El sistema otorga 90 días para intentar conformar gobierno, con posibilidad de prórroga. Un elemento clave en ese proceso es el umbral electoral del 3,25%, que obliga a los partidos pequeños a fusionarse o arriesgarse a que sus votos “vayan a la basura” y redistribuyan entre los que sí ingresan al Knéset.

En cuanto al impacto sobre Argentina, Melincovsky sostuvo que existe consenso entre los principales candidatos —incluida la oposición— sobre mantener el vínculo con Buenos Aires. Y recordó cuando Milei visitó Israel se reunió también con Lapid, jefe de la oposición, quien “elogió el posicionamiento internacional de Argentina” y anticipó que continuaría en la misma línea.

“No importa quién llegue a ganar las elecciones: el que sea va a seguir alineándose con Argentina mientras tenga un gobierno afín”, afirmó. Y agregó que esa alineación trasciende al actual gobierno.

Los demócratas van por el Congreso

Por otro lado, el 3 de noviembre se harán en Estados Unidos las elecciones de medio término, en las que se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes (435 bancas) y 35 escaños del Senado. Las últimas encuestas favorecen a los demócratas en la batalla por la Cámara Baja, mientras que en el Senado la disputa es más pareja: Texas, Michigan, Georgia y Florida concentran los cruces más reñidos, con diferencias dentro del margen de error.

El resultado tiene consecuencia directa para la Casa Rosada. Jorge Arguello, exembajador argentino en Estados Unidos, advirtió a Infobae que “lo que ocurra en noviembre no será para la Argentina solamente un dato de la política interna norteamericana”. Para el diplomático, el gobierno de Milei “ha hecho de su vínculo con la administración Trump el eje central de su política exterior”, lo que convierte cualquier modificación del equilibrio en el Congreso en un factor de impacto directo sobre Buenos Aires.

Arguello puso el foco en lo que define como un problema de “timing”: el giro latinoamericano de Washington podría estar produciéndose justo cuando el escenario político interno podría modificarse. “Si así fuera, podría aparecer una suerte de descalce entre el ciclo político regional y el norteamericano”, señaló.

“La relación estratégica de la Argentina con Estados Unidos debería construirse con el país en su conjunto y con una perspectiva que trascienda una administración determinada”, plantéo, y añadió que Argentina necesita “multiplicar sus vínculos, diversificar sus relaciones y ampliar sus márgenes de acción, no reducirlos”.

Benjamin Gedan, investigador del Centro Stimson, planteó a este medio otra dimensión de análisis. Advirtió que si los demócratas conquistan al menos una cámara, la relación entre Milei y Trump quedará “bajo la lupa”, incluido el rescate financiero que Washington extendió a Buenos Aires. “Milei se juega todo a una sola carta y, de repente, la relación entre Estados Unidos y Argentina se ha convertido en un tema partidario en Washington, algo que no suele ocurrir”, remarcó.

Más allá de la asistencia de USD 20.000 millones que instrumentó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, a fines de 2025, antes de las elecciones legislativas, para contener la fragilidad de las reservas del Banco Central, la volatilidad cambiaria y la presión sobre los mercados financieros, esta semana se aunció el corredor Andes-Atlántico, un acuerdo que prevé inversiones de hasta USD 7.000 millones para 2027 en obras de energía, minería, transporte y telecomunicaciones.

2027 será, precisamente, el momento de Milei para competir por su reelección. En Nueva York ratificó la red internacional para sostener su figura y su gobierno. A los inversores les dejó un mensaje: “Todos los actores económicos del mundo libre saben que si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”. El nuevo mapa geopolítico que emerja de este proceso de elecciones moldeará las condiciones externas en las que Argentina deberá transitar su propio año electoral.

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Argentina Week: Milei prepara anuncios concretos para paliar la suba del riesgo país y encaminar la negociación por la PASO

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El Gobierno ultima los detalles de la segunda edición de la Argentina Week en un escenario político y económico complicado. Mientras intenta conseguir los esquivos e insondables apoyos de los gobernadores aliados para la eliminación o suspensión de la PASO, el frente económico no da tregua y el país se encuentra al borde de la recesión técnica. Javier Milei apostará a su visita de promoción en Francia para hacer “anuncios concretos” e intentar generar confianza.

En Balcarce 50 insisten en que la diferencia con el evento de promoción en Nueva York, en marzo, se verá en los resultados: buscan que París deje anuncios “concretos”, algo que en la primera edición, admiten, no ocurrió y que el Gobierno todavía arrastra como una cuenta pendiente. También, en términos de comunicación: aquel viaje fue el primer puntapié para que se destapen los movimientos del ahora ex jefe de Gabinete procesado por corrupción, Manuel Adorni.

Luego de que el riesgo país perforara la barrera de los 600 puntos en un clima de mercado que mira con dudas el ciclo electoral que se abre. De la caída del Estimados Mensual de Actividad Económica (EMAE) en julio y de la suba de la pobreza. Y con la disccusión por la reforma política y del Presupuesto 2027 enfrente, en la Casa Rosada remarcan que la lógica de este viaje será distinta a la neoyorquina de marzo, que no tuvo “anuncios concretos”.

Para la edición de París, el Gobierno anticipa una batería de definiciones formales durante los dos días, entre ellas la firma de un convenio con el GAFI -Milei lleva en la comitiva al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques- y nuevas medidas vinculadas al RIGI -también van Luis Caputo y Federico Sturzenegger-, que intentarán hacer llegar lo más ampliamente posible. Esta vez, dicen, serán más “abiertos” con la prensa, a diferencia de marzo, por eso llevarán al secretario de Comunicación, Fabián Fernández.

La visita tendrá un costado político fuerte. Mientras la discusión sobre la PASO sigue pendiente de un hilo, los Milei apuestan al viaje para asegurarse los alineamientos políticos de cara a la discusión formal en el Congreso de la aún incierta reforma política que impulsa Karina Milei y de la que Milei alardeó en su visita a Nueva York para participar en la Asamblea de la ONU.

La Casa Rosada quiere llevar a la capital francesa a la mayor cantidad de gobernadores, y hasta ayer se jactaban de la confirmación de 13 provincias, luego de que Jorge Macri terminara de confirmarles que asistirá, a pesar de las dudas. El jefe de gobierno porteño no quería concatenar tres viajes entre su recién terminada gira por Estados Unidos y una visita a Madrid que tiene prevista para la primera semana de octubre. Sumar, en el medio, un viaje adicional a París representaba el riesgo de recibir críticas por sus ausencias en la Ciudad. Pero al final, en su entorno evaluaron que el costo político de rechazar la invitación de los Milei implicaba un costo mayor. Todavía está fresca en la memoria del PRO porteño la cuenta cara que pagó Horacio Rodríguez Larreta por su excesivo foco en la proyección presidencial, que terminó jugándole en contra en el manejo cotidiano de la gestión porteña.

Además del alcalde, confirmaron Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alberto Weretilneck (Río Negro), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Claudio Vidal (Santa Cruz). En las provincias, sin embargo, deslizaron que viajan para reforzar el vínculo con el sector privado e internacional, y no significa que vayan a torcer sus voluntades o las de sus legisladores a favor del Gobierno, necesariamente.

El Presidente viajará el martes 29 y llegará a destino el 30, día en que está prevista una recepción de bienvenida. La apertura formal del evento será el 1° de octubre, con un discurso presidencial, y continuará con paneles sectoriales centrados en energía, agroindustria, pesca y economía del conocimiento e inteligencia artificial, los rubros que el Gobierno señala como los de mayor “dinamismo” para captar inversores europeos pero, señalaron, también asiáticos. En el medio, Milei mantendrá una bilateral con Emmanuel Macron el jueves por la tarde y el viernes recibirá una condecoración en el marco del Paris Economic Forum, antes de regresar al país.

Según pudo reconstruirse con fuentes oficiales, la comitiva estará integrada por Karina Milei, el jefe de Gabinete, el canciller Pablo Quirno, además de los mencionados Caputo y Sturzenegger, y Fernández-. Será la primera actividad pública juntos de Javier y Karina Milei, en medio de los rumores sobre una discusión en curso entre los hermanos.

La comitiva se hospedará en el mismo hotel en París, y las agendas del Presidente, los ministros y los gobernadores se cruzarán de manera constante durante los dos días de actividades.

También, con la del lado empresario. Ayer, desde el Gobierno confirmaron la participación de referentes de los sectores energético y agroindustrial, entre ellos Horacio Marín , Nicolás Pino, Martín Bosch y Alejandro Bulgheroni, en representación de compañías como YPF, Pluspetrol, Vista y Pan American Energy.

El operativo de promoción se despliega con la actividad económica en baja: el EMAE de julio marcó una caída intermensual de 2,9% y una variación negativa de 1,4% interanual, el peor registro mensual del año. El deterioro convive con el proceso de achicamiento industrial, con el caso de Electrolux en Rosario como uno de los más recientes y preocupantes. La empresa dejó de producir heladeras y cocinas, redujo su dotación de 750 a 150 operarios y concentró su operación en freezers y lavarropas mientras avanza hacia un esquema cada vez más basado en la importación.

La foto de la comitiva completa, para el Gobierno, funcionará como un gesto de respaldo político y empresario en un momento de sacudones que, para desligarse de responsabilidades, atribuyen exclusivamente a factores internacionales.

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