Minutos después de tomarle juramento a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, Javier Milei se convirtió en el primer presidente argentino en asistir a la celebración -anticipada- del Día de la Independencia de EEUU en la residencia del embajador estadounidense en Buenos Aires. Lo hizo acompañado por buena parte del gabinete, bailó al ritmo de Y.M.C.A., de Village People, se sacó todas las fotos que le pidieron y recibió otro respaldo explícito del gobierno de Donald Trump a su gestión, con un llamado a profundizar “ahora” la alianza bilateral.
La velada se realizó en el Palacio Bosch, sede de la residencia del embajador Peter Lamelas, en el marco del 250° Aniversario del 4 de Julio. El Presidente no habló durante la celebración, pero subió al escenario para compartir con el representante diplomático los himnos de Argentina y de Estados Unidos. Luego, y flanqueado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei escuchó de manera atenta el discurso oficial, el show de Jefferson Starship, legendaria banda de rock formada en 1974 y la breve presentación de Fátima Flórez.
Durante su discurso, Lamelas fue explícito sobre el mandato que recibió de Washington. “El presidente Donald Trump me envió aquí a la República Argentina con una misión clara: avanzar la relación entre los Estados Unidos y la Argentina, apoyar esta nueva etapa de cambio y de transformación, y trabajar junto con el gobierno del presidente Milei para fortalecer una alianza”, afirmó. Y remarcó que la fórmula “America First” no implica exclusión: “America First no significa América solo, significa América unidos con nuestros socios”.
El llamado a la inversión fue uno de sus ejes centrales. “Es ahora el momento de confiar en la Argentina. Es ahora el momento de invertir en la Argentina. Es ahora el momento de abrir puertas y cerrar acuerdos, generar empleos y construir juntos”, enumeró el diplomático.
Además, Lamelas tendió un puente directo entre su propia historia personal y el rumbo político de la Argentina, al recordar que llegó de niño a Estados Unidos desde Cuba en un buque de la Cruz Roja tras huir del régimen comunista. El embajador relató que al salir de la isla, los agentes del régimen los llamaron “gusanos” y “traidores a la revolución”. “Soy cubano de nacimiento, americano por la gracia de Dios”, sostuvo Lamelas ante los presentes. Con ese marco, vinculó su historia a la gestión libertaria: “Con coraje como el presidente Milei aquí tiene, como el León“.
La celebración reunió a buena parte del gabinete nacional y a representantes del mundo empresarial y diplomático. Entre los funcionarios presentes estuvieron el canciller Pablo Quirno, los ministros Alejandra Monteoliva (Seguridad), Carlos Presti (Defensa), Federico Sturzenegger (Modernización), Mario Lugones (Salud), el asesor presidencial Santiago Caputo y el secretario de Cultura, Leandro Cifelli. Santilli asistió más tarde, permaneció unos minutos y se retiró.
Del sector privado participaron el banquero Jorge Brito; el presidente de YPF, Hugo Marín; y los empresarios Natalia Denegri, Mario Montoto y Juan Neuss, entre otros. Del ámbito judicial, el fiscal Carlos Stornelli. También participaron los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alberto Weretilneck (Río Negro), y Martín Llaryora (Córdoba), y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Del cuerpo diplomático, estuvieron presentes los embajadores Erick Hoeg (Unión Europea), Gerhard Mayer (Austria), Hoshino Yoshitaka (Japón), Eyal Sela (Israel), entre otros, y los diputados Luis Petri, Cristian Ritondo, Damián Arabia, Celeste Ponce, Juliana Santillán, Martín Menem y Bertie Benegas Lynch, Nicolás Mayoraz. También los senadores Patricia Bullrich, Ezequiel Atauche, Carolina Losada y Flavia Royón, y la ex canciller Diana Mondino.
Antes del discurso de Lamelas, el conductor Iván de Pineda anunció una “sorpresa especial”: se trató de un saludo en video por parte del propio Trump, pero sin mencionar de manera particular a la Argentina. “Los sucesos del 4 de julio de 1776 no solo fundaron los Estados Unidos de América, sino que pusieron en marcha una revolución de la libertad humana en todo el mundo. Antes de la Revolución Americana, prácticamente todo el mundo, a lo largo de la historia, estaba gobernado por reyes. Dicen que soy un rey, ¡yo no soy un rey!“, sostuvo el mandatario de EEUU.
Y agregó: “Estamos agradecidos por todos nuestros amigos y aliados alrededor del mundo, y les agradecemos que se sumen a esta celebración, y esperamos seguir trabajando estrechamente con ustedes para hacer que Estados Unidos y nuestros amigos sean más fuertes, más seguros, más ricos, más libres y más grandes que nunca. Tenemos el país más pujante del mundo en este momento, en cualquier lugar. Hace un par de años no nos iba tan bien. Ahora mismo es el país más pujante, todos lo saben, en cualquier parte del mundo, y es un honor ser su amigo”.
Por el aniversario 250 del Día de la Independencia, los salones de la residencia se transformaron en eventos temáticos de la cultura de Estados Unidos, como un salón de jazz o con referencias a industria de Hollywood. El evento se enmarcó, además, en la campaña que Lamelas denominó “Freedom Two Fifty”, una iniciativa de la embajada que durante todo 2026 recorrerá distintos puntos del país con actividades de diplomacia cultural.
Más allá de la presencia en la residencia diplomática, Milei tenía estipulado viajar hacia Estados Unidos para participar de los festejos centrales del 4 de julio en ese país. Según supo Infobae, ese viaje se podría reprogramar para otra fecha. Ayer, el mandatario también modificó su agenda oficial al cancelar su presentación en la cumbre de líderes del Mercosur en Paraguay. Lo hizo en medio de una creciente tensión con Lula da Silva y tras reunirse en Buenos Aires con el senador carioca y candidato a presidente Flavio Bolsonaro.