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Según el CREEBBA, Bahía registró en julio la inflación más alta en lo que va del año

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El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca Argentina (CREEBBA) informó este miércoles que la inflación de julio en Bahía Blanca fue del 6,2%.

Dicha cifra representa no solamente la más elevada en lo que va del año, sino que también implica el valor más alto de los últimos 12 años en la ciudad. Además, el CREEBBA informó que variaciones inflacionarias similares se registraron en septiembre de 2019 y octubre de 2018, cuando hubo subas del 6%.

El organismo destacó que el mayor aumento a nivel capítulos tuvo lugar en indumentaria con un alza del 12,2%. Los mayores incrementos fueron del 33,7% en calzado para mujer, 23,9% en telas, 21,6% en ropa exterior para hombre y 21,2% en artículos de joyería y relojería.

En segundo lugar se ubicó esparcimiento, el cual tuvo un crecimiento de precios del 11,0% y mostró cambios del 25,9% en hotel y excursiones, 10,5% en juego, juguetes y rodados y 8,6% en cines y teatros.

El podio lo completó equipamiento y funcionamiento al evidenciar una suba del 8,5%. Este capitulo mostró variaciones del 22,0% en artículos de ferretería, 15,9% en electrodomésticos y 16,4% en aparatos de sonido y televisión.

Por su parte, el capitulo alimentos y bebidas presentó un incremento del 7,5% como consecuencia de los siguientes aumentos: pastas frescas (19,8%), cacao y sus derivados (17,5%), azúcar (17,2%), cerveza, (16,9%), pescados y mariscos frescos (16,7%), masas precocidas y tapas (15,7%) y verduras, tubérculos y legumbres frescas (15,1%).

Cabe informar que con el 6,2% registrado en julio, la variación en comparación al igual mes de 2021 fue del 61,7% y el acumulado anual se ubicó en 40,8%.

 

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Milei abrirá las sesiones ordinarias del Congreso: nueva hegemonía libertaria, paquete de reformas y desbandada peronista

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El próximo domingo 1° de marzo, a las 21, el presidente Javier Milei volverá a pararse frente a los 257 diputados, los 72 senadores y la vicepresidenta Victoria Villarruel para inaugurar el período ordinario de sesiones. Será su tercera apertura. La escena es conocida: cadena nacional, recinto colmado, liturgia libertaria. Pero el contexto es inédito.

Si esta semana no ocurre ningún cataclismo político ni un imprevisto de último momento, Milei llegará al recinto después de haber cumplido los tres objetivos que se había trazado para las sesiones extraordinarias de diciembre y febrero. Consiguió la aprobación del Presupuesto, algo que la Argentina no lograba desde hacía dos años fiscales, y entre jueves y viernes el Gobierno se encamina a sancionar la baja de la edad de imputabilidad —nuevo régimen penal juvenil— y la reforma laboral. Dos reformas que durante años fueron anatema para el peronismo y que hoy avanzan bajo un Gobierno no peronista.

Ese dato explica el clima que atraviesa la Casa Rosada: Milei llegará, si no hay contratiempos, victorioso. Pero no se trata solo de entusiasmo. Se trata de poder.

Si bien Milei todavía necesita 34 diputados y 16 senadores para alcanzar mayoría propia, lo relevante es que el peronismo duro -sobre todo el identificado como kirchnerista- ya dejó de tener poder de veto. La aritmética sigue siendo exigente, pero la correlación política cambió de manera dramática.
El Congreso que escuchará el discurso -que ya empezó a borronearse- no es el mismo que hace un año. En las filas de La Libertad Avanza la disciplina es hoy un dato tangible. El oficialismo logró condensar conducción interna después de desmalezar disidencias, rebeldías y libres pensadores que habían llegado -como todo en el ecosistema libertario- de manera aluvional.

El kirchnerismo supo gobernar las lealtades parlamentarias mediante látigo y chequera; La Libertad Avanza lo hace con látigo, pero sin chequera. Gestiona con una administración homeopática de recursos nacionales. No hay premios exuberantes; hay agenda y presión.

Del otro lado, el peronismo transita un proceso de desorientación y desconcierto. En el Senado, el bloque quedó reducido a 28 miembros y podría caer a 25 con la ruptura inminente de parte de Convicción Federal. La jujeña Carolina Moisés podría arrastrar a otros dos senadores que ya fueron acusados de “traición” por haber acompañado iniciativas de la Casa Rosada. El presidente del bloque, el formoseño José Mayans, dejó una frase brutal en una comisión, que expone de manera cabal el paisaje entero: “Acá hacen lo que se les canta las pelotas”. No fue una provocación. Hablaba de los senadores del Gobierno, pero podría caberle perfectamente a los de sus filas.

En Diputados, el deterioro adquirió ribetes grotescos. Florencia Carignano desenchufó cables en plena sesión de la reforma laboral. Horacio Pietragalla llevó cadenas al estrado donde Martín Menem presidía el debate, en un operativo de demolición que fracasó por la resistencia de Luis Petri a dejarse correr de la conducción del cuerpo, y la sagacidad parlamentaria de Silvana Giudici.

Esos antecedentes explican la inquietud que atraviesa despachos del Ejecutivo y del Congreso ante la apertura del domingo. “Seguro que la van a querer pudrir. No esperamos nada bueno de los kukas”, desliza, sin eufemismos, un operador oficialista. La pregunta circula en los pasillos: ¿Qué se traerán entre manos los creativos del kirchnerismo para la noche del 1° de marzo?

Sin embargo, el margen de maniobra opositor parece acotado. El paro general del viernes pasado no logró consolidar una dinámica sostenida de conflictividad. En el Gobierno nadie cree que la CGT pueda arrastrar nuevamente a todos los gremios a una medida de igual magnitud en el corto plazo. Tampoco imaginan que Roberto Fernández, el jefe de la UTA, vuelva a paralizar los colectivos. Los tambores de guerra suenan, pero se escuchan poco.

En el edificio histórico de la calle Azopardo se podrían excusar en la estrategia de la judicialización para disimular la incapacidad de hacer una contundente demostración de fuerza, cuando las manos se levanten para convertir en ley la reforma laboral.

Según pudo confirmar Infobae, el Presidente prepara un discurso que promete una dosis recargada de reformas. Este medio anticipó que Milei pidió al menos diez propuestas a cada ministerio y a la Jefatura de Gabinete. Son insumos para la narrativa que pronunciará desde la tarima.

No piensa hablarle solamente al Congreso; piensa hablarle a la sociedad. La narrativa de la “batalla cultural” volverá a ser el eje. Javier y Karina Milei quieren cumplir la promesa formulada desde la campaña: convertir este período en “el Congreso más reformista de la historia”Sergio “Tronco” Figliuolo contó que Karina le agradeció con esa referencia cuando aceptó ser candidato. Es la vigencia plena del TMAP —Todo Marcha Acorde Al Plan— de Santiago Caputo. El apetito reformista estaba presente en el diseño mismo de las listas.

El peronismo y FATE como síndrome

Mientras La Libertad Avanza se consolida como centro de gravedad de la política, el peronismo se desordena y enfrenta el riesgo de consolidar una federación de partidos provinciales, sin una conducción nacional, que unifique posiciones y establezca estrategia comunes.

El cierre de FATE, la fábrica de neumáticos de Javier Madanes Quintanilla, concentra -como un Aleph borgeano- la forma y el fondo del modelo que Milei impulsa en la economía y la política.

Su idea la planteó el 24 de septiembre de 2024, durante la celebración del Día de la Industria. Revisitar esas definiciones sirven en este contexto de dispersión opositora, después de un año de asedio y resistencia parlamentaria:

“Con el aumento en competitividad que traerán las reformas profundas que estamos emprendiendo va a haber un boom industrial genuino, que todavía no podemos ni siquiera imaginar. ¿Esto quiere decir que todos van a ganar? No, porque eso sería mentir (…) cuando aparecen estos procesos, algunos progresan, otros se adaptan y algunos también quedan en el camino. Aquí tenemos que ser sinceros, somos pocos y nos conocemos bien. Muchos han disfrutado por demasiado tiempo del beneplácito que el conjunto de los argentinos les dio en subsidios, exenciones y aranceles a la competencia. Tuvieron décadas de cazar en el zoológico, amparados en el cuento de preparar su matriz productiva y modelo de negocios para poder competir en su propia ley”.

No fue una metáfora al pasar. Fue un programa. La destrucción creativa no era un concepto académico sino una advertencia económica y a la vez política. El fin de un modelo implica costos, reconversiones y también desplazamientos.

La pregunta que sobrevuela el recinto es si el peronismo no está atravesando su propia versión de ese proceso. Sin haber colgado todavía el cartel de cierre, exhibe síntomas de desgaste estructural: minoría inédita en el Senado, escenas grotescas en Diputados, descoordinación e incapacidad de bloquear reformas que durante años consideró intocables.

El domingo próximo, cuando Milei hable ante el Congreso, no estará simplemente inaugurando un período legislativo. Estará consolidando una hegemonía que no se mide solo en bancas, sino en capacidad de imponer agenda, ritmo y marco conceptual. La hegemonía no se proclama. Y bajo las luces del recinto, Milei podrá mostrar que ya la ejerce.

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Integración o aislamiento, esa es la cuestión

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Durante años, la Argentina debatió su inserción internacional en términos polarizados: apertura o proteccionismo, globalización o repliegue, mercado o Estado. Todo en clave de pensamiento único. El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur representa una alternativa: abandonar la lógica binaria y construir una política de Estado cimentada en reglas, previsibilidad y cooperación estratégica.

La reciente votación en la Cámara de Diputados, que reunió apoyos de diversos espacios políticos, marcó un punto de inflexión. No fue simplemente un trámite parlamentario, sino una señal institucional relevante. En un país atravesado por la grieta, lograr consensos sobre una decisión estratégica envía un mensaje nítido hacia el interior y el exterior: la Argentina puede construir compromisos por encima de sus disputas coyunturales.

Esa señal, hoy, vale más que cualquier beneficio arancelario.

El acuerdo con la Unión Europea va más allá de lo comercial: es un entendimiento político entre dos regiones con una misma matriz democrática. En un contexto internacional de tensiones geopolíticas, guerras comerciales y repliegues nacionalistas, elegir el multilateralismo y las reglas comunes constituye una definición de identidad.

Diversas voces interpretaron la última decisión judicial en Europa como un escollo. Pero más bien se trata de una instancia que puede extender los plazos y, al mismo tiempo, fortalecer la solidez jurídica del acuerdo. Si el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se expide favorablemente, la votación en el Parlamento Europeo dispondrá de una base institucional más robusta. Más claridad normativa implica mayor previsibilidad. Y la previsibilidad es un activo central para el desarrollo.

Mirando hacia atrás, el Mercosur surgió con una impronta política antes que comercial. Raúl Alfonsín y José Sarney imaginaron el bloque como una garantía democrática para América del Sur. La Unión Europea nació de la misma fuente, tras las tragedias del siglo XX. Este acuerdo retoma esa tradición: consolidar cooperación para evitar retrocesos y proyectar estabilidad.

Desde la perspectiva económica, las cifras lo confirman: involucra a 700 millones de personas y cerca del 20% del PBI mundial. Para la Argentina, implica acceso preferencial a uno de los mercados más sofisticados, reducción de aranceles para la mayoría de los productos exportables y un marco normativo que habilita la planificación de inversiones a largo plazo.

Aún más relevante es el cambio de lógica. Integrarse es competir, innovar, elevar estándares y la calidad institucional. Comprender que el desarrollo no depende únicamente del tipo de cambio o de los precios internacionales, sino de la capacidad de generar confianza.

El impacto será federal. La Provincia de Buenos Aires, con peso en carnes, lácteos y cereales, tendrá un rol clave. También las economías regionales pueden registrar transformaciones que potencien su perfil exportador.

En el sector pesquero se advierte un ejemplo concreto: mientras el acuerdo contempla arancel cero para langostinos, calamares y merluza, la Argentina mantiene un régimen de retenciones que perjudica su competitividad ante socios regionales. La integración externa exige coherencia interna. No resulta viable promover apertura y competitividad hacia afuera manteniendo distorsiones en el ámbito doméstico.

El desafío no se limita a aprobar un tratado. Implica asumir que la competitividad sistémica —instituciones sólidas, infraestructura moderna, educación de calidad, innovación y estabilidad normativa— será indispensable para aprovechar la oportunidad.

La votación en Diputados probó que es posible construir acuerdos amplios cuando el interés estratégico prime sobre la coyuntura. Ese consenso deberá consolidarse en el Senado en los próximos días y proyectarse hacia futuro.

La integración no debilita la soberanía. La fortalece cuando se apoya en reglas, instituciones y visión de largo plazo. El acuerdo Unión Europea–Mercosur constituye una oportunidad concreta para demostrar que el país está dispuesto a recorrer ese camino.

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La revancha de Milei por Fate, el pronóstico del Gobierno sobre la economía y los cargos sensibles que podría conseguir en la Justicia

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Quinta de Olivos, miércoles por la mañana. Javier Milei se levantó, miró su teléfono y vio la ratificación de una decisión que circulaba desde hace meses en el circuito de empresarios industriales: era el anuncio del cierre de Fate. A pocas horas de que se dictaminara la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el Presidente supo que esa bomba mediática impactaría en la agenda de la semana, sumando tensión a un contexto signado por el inminente paro nacional de la CGT.

El cimbronazo que iba a producir la noticia hizo trabajar desde temprano a los guionistas de la Casa Rosada. Estos lanzaron un escueto mensaje que reflejaba la narrativa que debía seguir el Gobierno, la cual indicaba que la crisis de Fate no era nueva, que su cierre se producía por años de conflictividad gremial —SUTNA, el sindicato de los trabajadores del neumático, es uno de los más combativos a nivel nacional— y por las restricciones cambiarias que agravaron la situación.

“Lamentamos que hayan llevado a la empresa a una situación terminal, pero el Gobierno debe propiciar la competitividad de las empresas en beneficio de todos los argentinos”, afirmaron. El norte de la política macroeconómica del Gobierno no se puede tocar.

Horas más tarde, el tenor de la discusión cambió. Un interlocutor le preguntó al Presidente sobre la noticia, desafortunada no solo para los trabajadores sino también para el Gobierno ante la necesidad de impulsar una reforma laboral que ya era altamente cuestionada por algunos artículos, como el de las licencias médicas. “Casualidad cero”, respondió Milei.

La interpretación del hecho continuó“Es un corrupto y un golpista”, acusó. El apuntado no era otro que el presidente de Fate y, al mismo tiempo, de Aluar, Javier Madanes Quintanilla. Otro metalúrgico del círculo rojo —semanas atrás lo había sido el CEO de Techint, Paolo Rocca— señalado directamente por el aparato oficialista.

Por coincidencia, Milei había agendado un encuentro con Manuel Adorni a las 10 de la mañana, tres horas antes de partir a Washington para participar del Consejo de Paz de Donald Trump. Terminaron hablando de este suceso y de lo costoso que el cierre de Fate podía ser para la narrativa del programa económico. “Fue hecho a propósito. Pidió cepo durante dos años. Le vamos a meter una conciliación obligatoria”, fue una de las conclusiones inmediatas de la audiencia, según supo Infobae.

Más que resolver la cuestión de la empleabilidad, la idea era forzar a que la compañía no pudiera cerrar las indemnizaciones ese día y que a los 920 empleados despedidos se les adicionaran los 15 días (con 5 días de posible prórroga) que dure la conciliación. “El infortunio de esa medida les va a salir caro”, dijeron en el Gobierno minutos después de haberle pedido a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que instruyera al secretario de Trabajo, Julio Cordero, para que notificara al directorio de Fate sobre esa medida. El resto es historia.

Qué se viene en la economía después de Fate, según el Gobierno

El caso de la histórica fábrica de neumáticos se vincula inevitablemente con cifras oficiales que son cada vez más mencionadas en los medios. Las últimas cifras de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación informaron que el empleo asalariado registrado en el sector privado cayó en noviembre pasado un 0,2% respecto al mes anterior, lo que implicó la pérdida de 13.100 puestos laborales. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) informó que en noviembre hubo una reducción neta de 21.938 empresas con empleados respecto a diciembre de 2023.

Las altas esferas de la Casa Rosada no minimizan la importancia de estas cifras, al menos en privado. Pero afirman que se trata de efectos más o menos esperados ante un cambio sustancial del régimen macroeconómico.

“En el modelo que impulsa Milei, donde la apertura económica y la eliminación de regulaciones genera un shock competitivo, es inevitable una transición de industrias donde Argentina no es competitiva y no pueden hacer frente a esa competencia, mientras otras donde sí lo somos crecen y se desarrollan”, sostiene un integrante clave del Gobierno.

Javier Milei interpretó con agudeza la desesperación social por bajar la inflación en 2023. A propios y extraños les marcaba que ese era el job description por el que había sido electo. De hecho, la baja sustantiva de la dinámica inflacionaria fue clave para la elección legislativa del año pasado: más del 40% de la sociedad le dio un voto de confianza para continuar con su programa. La recuperación económica no estaba en la misma magnitud que el éxito de la desinflación, pero el Gobierno pareció prometerle a los electores que con un Congreso más alineado se podían hacer las reformas que consolidaran el camino del crecimiento.

El nuevo terreno de disputa entre oficialismo y oposición es sobre quién logra imponer su narrativa respecto de si el modelo económico del Gobierno genera o destruye trabajo.

Esto está presente en los equipos comunicacionales de Milei. Ayer por la tarde, el secretario de Comunicación y Medios de la Nación, Javier Lanari, retrucó a las críticas por “la crisis de Milei” utilizando como caso testigo que Carrefour finalmente no se irá de Argentina y que invertirá más de 300 millones de dólares en más de 100 sucursales, generando 2.500 nuevos puestos de trabajo hasta 2027. Las inversiones encuadradas en el RIGI también permiten alimentar los argumentos oficiales: la minera Vicuña anunció la semana pasada más de USD 7.000 millones en inversiones hasta 2030. Por ese motivo, el Gobierno desplegará un fuerte operativo de promoción para lo que será el Argentina Week, que se desarrollará el mes próximo en Estados Unidos.

En el Gobierno describen que los principales ganadores del modelo macroeconómico son el agro, la minería, el sector petrolero y la economía del conocimiento. Admiten que las industrias, particularmente las ubicadas en las periferias de los conurbanos, pueden tener mayores dificultades de adaptación a las nuevas condiciones del régimen aperturista que propone Milei.

Ante la noticia de Fate, la Unión Industrial Argentina (UIA) recordó que la industria perdió casi 65.000 trabajadores en los últimos dos años. La oposición, en tanto, asegura que la reforma laboral no generará empleo. Y si lo hace, que no será suficiente para compensar las pérdidas que se producirán en los próximos meses.

Las negociaciones por la reforma laboral han mostrado que Milei y sus asesores son más pragmáticos de lo que demuestran. Salvo temas sensibles como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la ultraactividad y la prelación de los convenios por empresa, La Libertad Avanza cedió ante pedidos de sindicatos, cámaras empresarias y gobernadores; y sacó el proyecto más puro que podía sacar. Queda por ver qué planes tienen para el resto del año para desarrollar su programa político-económico.

Por lo pronto, una fuente de la mesa política asegura que hay margen para seguir con la hoja de ruta y que “arriba de 4% de crecimiento la gente lo va a empezar a notar en el bolsillo, en el comercio y en el empleo”.

Otra fuente agrega: “Para mí siguen siendo más los ciudadanos que se benefician del impacto de la baja de la inflación y la baja de los precios en bienes que los que hoy se perjudican. Es difícil determinar la profundidad del malestar social y más difícil es determinar qué ocurría primero, si el fuerte crecimiento o el agotamiento de la paciencia”.

En esa carrera, el oficialismo tiene diversas reformas en mente. Una de ellas es la tributaria, aunque ciertos funcionarios dudan de si debe implementarse en el corto plazo. “Es como el huevo y la gallina. Si te baja la recaudación no podés bajar impuestos porque incumplís la meta fiscal o, para cumplirla, tenés que ajustar más aún”, afirman.

Los planes del oficialismo tienen mayores posibilidades de concretarse siempre que no haya una alternativa política razonablemente estructurada que pueda interpelar al electorado con una mirada diferente. “Hasta el momento no existe”, dice, con alivio, un estratega libertario.

El nuevo horizonte político que tienen los libertarios

Pese a la noticia de Fate, estas últimas dos semanas fueron intensas en términos de señales políticas: La Libertad Avanza logró aprobar en ambas cámaras una reforma laboral con cambios audaces. Se demostró que el esquema de coordinación política actual está aceitado y que el oficialismo encontró los aliados justos para conseguir los votos necesarios para impulsar iniciativas difíciles.

Diversos integrantes de la mesa política reconocen que están sólidos. Otros son más escépticos y creen que hay una interna que se soslaya porque los resultados acompañan. “El día que esto se incline un poco van a salir los trapitos al sol y puede espiralizarse”, indica uno de ellos, aunque prefiere evitar ese escenario. Por el momento, las cosas marchan bien.

En particular, en el Gobierno observan lo que sucedió con la votación por la reforma laboral en el Senado: 42 votos positivos contra 30 negativos, a seis de la mayoría especial que se precisa para nombrar cargos de altísima relevancia en términos judiciales. Si se negocian ciertas ausencias, el número clave para conseguir los dos tercios baja. Es decir, el oficialismo está muy cerca de poder llenar casilleros clave de la Justicia sin la asistencia del kirchnerismo.

El sector ligado a Santiago Caputo, que maneja la agenda judicial del Poder Ejecutivo, tiene intenciones de enviar más de 50 pliegos para jueces federales. Observan con atención lo que podría ser una futura negociación respecto de los cargos para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque hay otros dirigentes que opinan que no hay que apurarse con ese tema. “Si la actual conformación no nos hizo problemas y podemos dosificar los esfuerzos para otras negociaciones, ¿por qué meternos en las charlas por la Corte?”, se preguntó un integrante del oficialismo.

La preocupación en la Justicia gira en torno al estado de las vacancias en los juzgados federales. Miremos lo que sucede en Santa Fe.

El Juzgado Federal de Reconquista quedará sin juez titular luego de que Aldo Alurralde asuma en la Corte Suprema provincial propuesto por el gobernador Maximiliano Pullaro. El Juzgado Federal de Rafaela está vacante luego de que su extitular, Marcelo Bailaque, presentara su renuncia (aceptada por Milei), antes de que el Consejo de la Magistratura iniciara un jury de enjuiciamiento para removerlo por presuntas investigaciones vinculadas a complicidad con el narcotráfico.

La jueza federal de Primera Instancia N° 2 de Rosario, Sylvia Aramberri, presentó su renuncia en mayo del año pasado y sigue sin un reemplazo formal. El Juzgado con competencia electoral de Santa Fe también permanece vacante, aunque desde hace finales de 2024. Ahora lo subrroga el juez federal de Venado Tuerto, Antonio Cuello Murúa, luego de que antes tuviera ese cargo el juez federal Gastón Salmain, que está a cargo del Juzgado Federal N°1 a pesar de haber sido procesado semanas atrás por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.

Estas acusaciones se enmarcan en una causa donde, junto a dos personas más, está acusado de manipular un expediente judicial para favorecer a un fideicomiso con la salida de 10 millones de dólares a cuentas del exterior. Pese a tener prisión preventiva, esta no se efectivizó debido a que tiene inmunidad de arresto por ser juez. ¿Es verdad que Salmain está con altísimas chances de subrogar un juzgado federal por no haber reemplazantes? Situaciones insólitas de la vida judicial argentina, aunque en los pasillos tribunalicios ya están acostumbrados: “Es como el amor: lugar que no lo ocupa uno, lo ocupa otro”.

Volviendo a la esfera nacional, en la Justicia observan dos asuntos: que el Gobierno demostró tener números importantes en el Senado y que la oposición está desarticulada. “Me parece que deberían mirar menos en negociaciones por la Corte ahora. Si el año que viene consiguen números similares a 2025 van a poder nombrarlos más fácil y hasta pueden soñar con cambiar la Constitución”, opinan.

Hay quienes aconsejan mirar que en el Consejo de la Magistratura hay cerca de 16 vacantes de altísima influencia en trámite: desde tribunales orales federales hasta juzgados de instrucción, cámaras federales y casación penal federal. De cualquier manera, todos los ojos se posan sobre los cuatro concursos que se están realizando sobre los Juzgados 6, 9, 11 y 12 de Comodoro Py; un sitio que cualquier futuro exfuncionario querría tener a su favor.

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