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El Gobierno empieza a mover la reforma laboral, busca dormir a Diputados y anota una alerta de la CGT

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El decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso confirmó lo que se esperaba: el Gobierno apuesta centralmente a la reforma laboral en el Senado y busca evitar sobresaltos en Diputados que alteren la agenda deseada. El oficialismo ya comenzó a moverse con contactos -formales e informales- y en un punto, las dos movidas se cruzan: las negociaciones con gobernadores tienen como objetivo sumar apoyos al proyecto de legislación del trabajo en la Cámara alta y tantear compromisos que permitan bloquear en la Cámara baja cualquier intento opositor para voltear el DNU de los servicios de inteligencia.

La vuelta a la actividad legislativa fue anotada por el Ejecutivo para el 2 de febrero y, en caso de la reforma laboral, con la intención de votar en el Senado diez días después. De hecho, se puso en marcha la Comisión de Trabajo y el oficialismo ratificó su posición. Dice que está dispuesto a negociar algunos aspectos del proyecto, aunque sin tocar el dictamen de comisión. En otras palabras, la intención es ir al recinto con un trato cerrado que no altere el ritmo que pretende Olivos también como dato político. El punto es si eso garantiza un trámite similar en la otra Cámara y sin estribaciones más allá del Congreso.

En ese tablero inicial, el oficialismo anota en estas horas una alerta sindical. En el discurso, tanto Patricia Bullrich como los jefes de la CGT se declaran abiertos al diálogo, pero eso va de la mano con planteos de máxima. Del lado violeta sostienen que no aceptarán cambios sustanciales, mientras que desde el frente sindical advierten sobre una posible judicialización si el texto sale tal como llegó al Congreso.

Jorge Sola, uno de los tres integrantes de la conducción cegetista, acaba de plantearlo sin vueltas. Cuestionó el proyecto en líneas generales -sin precisiones-, y advirtió que sin modificaciones, tiene destino de planteo a la Justica por “inconstitucional”. Está claro que el dirigente del gremio del seguro -de fuerte formación sindical, según destacan algunos de sus pares- no intentó una discusión puntual de los temas que inquietan a la CGT, sino advertir sobre el camino fangoso que debería recorrer la noma sin aval gremial. Es un mensaje también al empresariado.

El panorama en ese terreno no resulta un dato político menor. El clima ya se había agitando antes de fin de año en la justicia nacional del trabajo, porque junto al proyecto circulaban versiones sobre una avanzada que trascendía por mucho el proyecto de traspaso del fuero al ámbito porteño. Y además, en primeros cruces de información con jefes sindicales, expertos en la materia señalaban posibles focos de reclamos judiciales: desde la extensión del criterio de servicios esenciales en caso de medidas de fuerza, hasta la derivación de ingresos del sistema previsional hacia un Fondo de Asistencia Laboral para cubrir indemnizaciones.

Esa advertencia sindical asoma más inquietante que los pasos que anuncia la CGT en espejo con las negociaciones del Gobierno para asegurarse apoyo de los jefes provinciales. En esa línea, descontada la posición del kirchnerismo duro, apuntan a reunirse con gobernadores de diferente color político. Incluyen a peronistas que no responden a UxP (Tucumán, Catamarca, Salta), al núcleo de Provincias Unidas (Santa Fe y Córdoba), y a provinciales (Santa Cruz, Río Negro).

Ese, en rigor, es el terreno en el que el Gobierno se viene manejando con mayor dedicación, como lo expuso la sanción del Presupuesto 2026 a fines de diciembre. Fue una larga negociación. Y todo indica que seguirá siendo así, proyecto por proyecto, en tratativas que combinan el interés de Olivos y los reclamos de los gobernadores: según el caso, ATN, fondos de cajas de jubilaciones, deudas por el pacto fiscal, obras postergadas.

El oficialismo es optimista sobre los apoyos a la reforma laboral. Diego Santilli viene retomando conversaciones: no hubo desatención por el receso legislativo, fuera de algunos días más calmos. Por lo pronto, el ministro suma viajes a provincias. Estuvo a principios de la semana con el salteño Gustavo Sáenz y tiene agendadas visitas al entrerriano Rogelio Frigerio y al neuquino Rolando Figueroa. Antes -por diferentes motivos, que en general no excluyeron el tema legislativo- recorrió buena parte de lo que fue JxC: encuentros con el mendocino Alfredo Cornejo, el chaqueño Leandro Zdero, el chubutense Ignacio Torres y el sanjuanino Marcelo Orrego.

Fuentes legislativas consideran que el punto difundido como central en la agenda con las provincias -la reducción de ingresos por Ganancias- no sería una traba insalvable, porque el cambio en ese impuesto, de fuerte impacto en la coparticipación federal, podría ser gradual. Más atención generarían otros renglones del proyecto, sobre todo en cuanto a potencial litigiosidad.

Las otras iniciativas incluida en la convocatoria a sesiones extraordinarias no proyectan olas. En principio, trasciende consenso sobre el impulso para acelerar la aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El oficialismo espera un trámite razonable para la designación de un embajador. Y la ley de glaciares demandaría tiempos más largos que los de esta etapa, con fecha de finalización para el último viernes de febrero.

El Gobierno postergó otros proyectos, densos y que generan dudas sobre su redacción final, como la reforma tributaria. Con todo, asoma un punto de inquietud que supera el manejo propio del oficialismo. Se trata del DNU que reforma la estructura de la SIDE y dispone cambios alarmantes en las atribuciones de los servicios de inteligencia.

En este caso, no importa si el Congreso está en período ordinario, extraordinario o de receso. El DNU puede ser tratado en cualquier momento cumplido el plazo formal. Pero, naturalmente, depende de la oposición en sus distintas vertientes conseguir número para dar la batalla. No está claro por ahora el panorama, especialmente en el Senado. Y los operadores violetas trabajan para bloquear una movida opositora en la Cámara baja. Lo hacen a la par de la búsqueda de apoyos para la reforma laboral. El costo de los tratos también puede ser mayor.

El Gobierno -como las anteriores gestiones desde la época de Néstor Kirchner– cuenta con una ventaja: el rechazo vale si lo votan las dos cámaras del Congreso. Herencia de CFK, creadora de la ley que así lo dispone para blindar el poder.

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El PRO presiona al Gobierno y condiciona su apoyo político a la renuncia de Manuel Adorni

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El diagnóstico de los dirigentes más cercanos a Mauricio Macri sobre la situación de Manuel Adorni, que hasta ayer mantenían en privado, pero ahora también en público, es contundente. Para el PRO, el Jefe de Gabinete “tiene que presentar la renuncia, no esperar a que se lo digan”. Y, ante la consulta de Infobae, advirtieron: “Es un papelón que hace daño y hace aún más difícil el acompañamiento”.

El comunicado que el partido difundió el jueves, tras la presentación por parte del funcionario nacional de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA), donde incorporó USD 513.000 no declarados, que atribuyó a inversiones en bitcoin realizadas entre 2013 y 2018, fue en el mismo sentido, pero en un tono más institucional, y calificó la situación como “irreversible” y que Adorni “mintió al Congreso sin justificación”. El viernes fueron un paso más: “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”.

Cerca del expresidente no entienden cómo escaló la situación de Adorni a un punto de no retorno y lamentan, sobre todo, que opaque los “buenos resultados” que tuvo en las últimas semanas el equipo económico. “El Gobierno está obteniendo muy buenas noticias, baja del riesgo país, de la inflación, temas de los que nadie habla. No sabemos por qué no renuncia o no lo dejan renunciar”, cuestionaron.

El diputado Fernando De Andreis, secretario general del partido y mano derecha de Macri, fue explícito. “La situación no da para más. Se le está pidiendo un esfuerzo enorme a los argentinos y de repente estas actitudes la tiran afuera”, afirmó. Además, y en diálogo con radio Mitre, descartó que manifestarse a favor de una moción de censura en el Congreso, como impulsa el peronismo y otros partidos opositores, sea el camino del PRO. “No hay número para eso y además va a ir al Senado en julio”, señaló, y añadió que la solución depende del Ejecutivo: “Acá el Gobierno le tiene que terminar de poner el cascabel al gato y dar vuelta la página urgente”.

“Todo es mentira. Nos hace perder el tiempo tratar de analizar en detalle lo que dijo. Cuando fue al Congreso, acompañamos. Cuando dijo que tenía todo en regla, también. Pero evidentemente, todo era una mentira de principio a fin”, cuestionó.

En este marco, el peronismo en el Senado apura una sesión única para interpelar y votar la destitución del Jefe de Gabinete. En Diputados, en tanto, la oposición convocó a una sesión especial y busca votos para una moción de censura para el próximo martes 23 de junio. Este mecanismo le otorga al Congreso la capacidad de remover al funcionario con la mayoría absoluta de ambas Cámaras si se considera que ha incurrido en actos, omisiones o conductas que comprometan su responsabilidad política.

Según supo Infobae, el presidente del bloque, Cristian Ritondo, convocó a una reunión para el próximo martes para coordinar una postura parlamentaria. El viernes hubo reuniones virtuales, y mucho enojo. “No hay mucho margen. No veo margen político para bancar esto. Previo a la moción de censura, interpelémoslo, sería una salida. Cuando me dijeron que lo habían citado para el 23, en un primer momento pensé que le daban tiempo para que renuncie”, señaló a Infobae un diputado del PRO.

Y agregó: ”No se entiende. Los logros que podés exhibir quedan tapados. Ahora, prefiero que este tema que generó el Gobierno lo resuelva el Gobierno. Prefiero interpelarlo a resolverle el problema desde el Congreso con una moción de censura”. Otro legislador nacional, ante la consulta de este medio, expuso la disyuntiva que atraviesa el partido amarillo: sumarse a un reclamo de todo el arco opositor, incluido el kirchnerismo, o quedar como defensores del Jefe de Gabinete. Hay una delgada línea, argumentan algunos, entre apoyar o ser cómplices.

“No hay nada definido. La energía está puesta en que el gobierno tome una decisión antes del llamado a sesión”, afirmó.

Un dirigente bonaerense con un importante cargo partidario también se manifestó crítico: “No se le puede decir a los argentinos que está bien ahorrar en negro, que evadir impuestos no tiene consecuencias, que el dinero apareció porque alguien lo prestó o porque se encontró un pendrive. Esas explicaciones no están a la altura de la responsabilidad que exige un cargo público”, señaló.

“¿Con qué autoridad se le pide a un vecino, a un comerciante o a un trabajador que cumpla con sus obligaciones tributarias, si quien integra el gobierno relativiza el cumplimiento de las mismas. Una cosa es respaldar el rumbo económico de un gobierno y otra muy distinta es resignar los estándares de transparencia e integridad. La honestidad en la función pública no es optativa ni negociable. Sin transparencia no hay confianza, y sin confianza es imposible construir instituciones sólidas”, agregó a Infobae.

Por otro lado, el legislador porteño Darío Nieto, que hizo una extensa publicación en X para explicar los “supuestos” movimientos de Adorni con Bitcoin, destacó en Infobae en Vivo que “Lo verificable es el movimiento, no la titularidad. Adorni podría haber arreglado a posteriori con alguien que sí hizo esos movimientos en su momento para justificar el incremento patrimonial”, advirtió.

El legislador, también muy cercano a Mauricio Macri, también puso en duda que el Jefe de Gabinete haya pertenecido a la comunidad cripto argentina de 2013: “Era una comunidad muy chica, se conocían todos, y hasta ahora no encontré a nadie que lo conozca de esa época”.

Para Nieto, la salida debe provenir del propio Ejecutivo antes de que el asunto llegue al Congreso. “Mi opinión es que el presidente debería hacer renunciar a Adorni antes de llegar a ese punto”, afirmó, al tiempo que señaló que una interpelación sería, como mínimo, inevitable si el funcionario no da un paso al costado. “Adorni debería renunciar sin duda. Es insostenible esto”, remarcó.

La presión sobre Adorni no proviene solo del PRO. Tras un pedido de presidente de la bancada amarilla, Martín Goerling Lara, la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para el miércoles próximo con el objetivo de citar al jefe de Gabinete a presentar su informe de gestión ante el Senado durante junio, tras no haberlo hecho en mayo. El bloque de la UCR acompañó ese reclamo.

El propio Adorni anunció el jueves que concurrirá al Senado en julio a dar su informe de gestión, mientras que el presidente Javier Milei fue uno de los primeros en repostear mensajes de apoyo al funcionario en las redes sociales.

Los pedidos para que el Jefe de Gabinete de un paso al costado también provienen de la UCR, la Coalición Cívica, el peronismo cordobés. Se suman, incluso, a los pronunciamientos de miembros del Gobierno como Patricia Bullrich y Victoria Villarruel, las únicas dos que se animaron -por ahora- a decir en público lo que piensan en privado.

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Se calienta la puja por la sucesión de Kicillof: el PJ le pide que defina si habrá PASO y si va a desdoblar

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Distintas terminales del peronismo en la provincia de Buenos Aires aguardan iniciar conversaciones con Axel Kicillof de cara a la estrategia electoral para las elecciones de 2027. Una vez finalizado el mundial, esperan llegar a esa instancia y tener precisiones sobre qué hará el gobernador. Mientras, el mandatario provincial avisa que no es tiempo de candidaturas, sino de construcción política.

Los últimos movimientos políticos de Kicillof se parecieron bastante a una candidatura presidencial. Un viaje a Córdoba, en el mes de mayo; otro a Corrientes en junio que incluyó una reunión con su par correntino Juan Pablo Valdés y antes, en abril, una gira por España.

Más allá de si será candidato o precandidato presidencial por el peronismo, hay un imperativo y es que no podrá ir por otro mandato en la provincia de Buenos Aires. En 2027 asumirá otro gobernador o gobernadora; por eso en el peronismo empiezan a mover fichas. Un grupo de intendentes trabaja para ser una pata más de los tres sectores que conviven en el peronismo bonaerense dentro de Fuerza Patria: el kirchnerismo, el Movimiento Derecho al Futuro y el Frente Renovador. Se trata de los intendentes mediáticamente conocidos como el Grupo AFA que integran -germinalmente- Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Gastón Granados (Ezeiza). Este grupo viene trabajando para sumar más dirigentes y sentarse en la mesa decisoria del peronismo bonaerense. Lo explicó esta semana Granados. El intendente de Ezeiza dijo que buscarán participar de la instancia de definiciones para conseguir un candidato -o candidata- a la gobernación y que el mismo tiene que ser intendente. “Los candidatos tienen que ser los mejores y no tengo dudas de que tienen que ser intendentes. Podemos ser la cuarta pata de la mesa para que no quede chueca”, dijo días atrás en declaraciones al streaming Uno Tres Cinco.

Para este grupo de intendentes esta vez no hay margen de “aceptar” candidaturas sin consenso. “No vamos a aceptar el dedo de nadie. Si ello llega a ocurrir nosotros vamos a competir”, detalló Granados quien a la vez planteó que “son momentos donde hay que empezar a tomar decisiones para ir definiendo cuestiones como las PASO o si se va a desdoblar o no”. Admiten que presentarán boleta propia si las condiciones lo ameritan.

En lo que respecta a las PASO en la provincia de Buenos Aires, en La Plata suelen sostener que están atadas a lo que vaya a suceder a nivel nacional. Javier Milei apuró la eliminación de las Primarias en el Congreso, básicamente para que no funcionen como una primera vuelta, pero por el momento no puede reunir los votos.

Buenos Aires tiene una ley propia de Primarias y más allá de que se eliminen o no esos comicios en el orden nacional, Kicillof tiene autonomía para llevar adelante las PASO fechándolas cuando considere. Para su eliminación deberá contar con el aval de la Legislatura bonaerense, como ocurrió el año pasado.

Pese a este escenario, por el momento difuso, distintos dirigentes del peronismo se mueven y esperan a que Kicillof defina qué hacer, cómo ordenar la estrategia en la provincia de Buenos Aires. Hay un factor que rodea toda definición que vaya a tomar Kicillof: Cristina Kirchner. La ex presidenta retiene caudal electoral dentro del propio peronismo. La Cámpora se aferra a esto como uno de los puntos accesorios detrás del pedido y del clamor de Cristina Libre. De hecho, esta semana, el diputado nacional Máximo Kirchner planteó que su madre sea candidata en 2027. Antes se debe revocar la pena que pesa sobre 6 años de prisión —ya cumplió uno esta semana— e inhabilitación perpetua para el ejercicio de la función pública. “Queremos que Cristina pueda ir a elecciones. Y si la sociedad quiere elegirla, que la vote y el que no quiera votarla, que no la vote”, dijo esta semana en una entrevista con C5N. Aseguró también que ”hay un montón de argentinos que quieren votarla, no quieren votar otra cosa. No quieren votar candidatos por default”. No mencionó explícitamente a Kicillof, pero casi.

Para el grueso de la dirigencia peronista el encuentro entre la expresidenta y Axel Kicillof debería ser inevitable. Dado el contexto, es el mandatario bonaerense quien debería acercarse hasta San José 1111. El fallecimiento del Indio Solari reanudó el diálogo entre el mandatario y el líder de La Cámpora. Solo se circunscribió a ese evento de trascendencia nacional.

Saber si Kicillof va a separar la elección bonaerense de la nacional es otra demanda de intendentes. Con los resultados de la elección de septiembre del año pasado, para los intendentes del peronismo, esa decisión fue acertada. En la mayoría de los casos lograron retener las mayorías en los concejos deliberantes. Para el kirchnerismo fue la ruptura definitiva con Kicillof. Lo volvió a plantear el exministro de Seguridad bonaerense y actual jefe de bloque de Fuerza Patria en el Senado bonaerense, Sergio Berni. Ante periodistas, el dirigente trazó ese diagnóstico. También dijo no saber qué quiere hacer Kicillof. “Yo no lo escuché decir que quiere ser candidato. Y suponiendo que quiera ser candidato, ¿qué va a representar al peronismo o la izquierda progresista albertista?”, presionó. Si Kicillof define desdoblar los comicios y adelantar las elecciones provinciales —que en definitiva es uno de los escenarios que maneja—, también podría pedir una licencia como gobernador para encarar una campaña presidencial. En ese caso, sería la vicegobernadora Verónica Magario, quien quedaría a cargo del Ejecutivo provincial.

Berni, también pidió por unas PASO para definir candidaturas y promovió incluso a su esposa y diputada nacional Agustina Propatto, a una listado que cada vez tiene más apellidos: el intendente de La Plata, Julio Alak; el de Pilar, Federico Achával; la jefa comunal de Moreno, Mariel Fernández; el de Lomas de Zamora, Federico Otermín; el de Avellaneda, Jorge Ferraresi -quien subió acciones tras la intervención en la despedida al Indio Solari-; el de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini; el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis. Kicillof quisiera que su sucesor sea el ministro de Gobierno, Carlos Bianco.

Hoy, la apuesta de La Cámpora es la diputada provincial e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza, quien también -como Kicillof- mantuvo algunos viajes en el último tiempo. Además de la campaña Cristina Libre, en sus giras, Mendoza buscó financiamiento externo para las obras de la cuenca del arroyo San Francisco-Las Piedras y se ha vuelto una voz de referencia para el cristinismo en cuestiones provinciales. De ese listado, son Mariel Fernández y Katopodis quienes vienen recorriendo la provincia con más velocidad que el resto.

Otro actor que por ahora espera es el Frente Renovador de Sergio Massa. Para el exministro de Economía y otrora candidato presidencial del peronismo, un buen candidato a la gobernación bonaerense por su espacio sería el jefe comunal de San Fernando, Juan Andreotti.

En las definiciones a tomar por Kicillof aparecen también otros temas como las reelecciones indefinidas a los intendentes. Hoy, modificar esa ley a partir de un acuerdo político asoma complejo. Como contó Infobae, hay una alternativa dando vueltas y es que lo resuelva la Suprema Corte de Justicia provincial. Sin embargo, ahí se abre otra puerta: las vacantes en el máximo tribunal que actualmente funciona con tres de sus siete miembros. En el Ejecutivo dejaban correr que aún hay tiempo. La respuesta automática del ministro Bianco al respecto es que el gobernador lo definirá “de acuerdo a los criterios de oportunidad, mérito y conveniencia”.

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El Gobierno sostiene a Adorni, pero desconfía del compromiso de Bullrich para defenderlo en el Senado

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El Gobierno sigue decidido a sostener en el cargo a Manuel Adorni, a pesar de que las más recientes explicaciones del jefe de Gabinete, lejos de blindarlo, terminaron de convencer al arco político de activar los resortes institucionales para forzar su salida.

Javier y Karina Milei se quedaron en silencio después de la entrevista que le dio Adorni a LN+, y que funcionó como parteaguas. Las contradictorias versiones del jefe de Gabinete sobre el crecimiento de su patrimonio provocaron que incluso miembros del propio oficialismo -por Patricia Bullrich- lo repudiaran. Pero la cúpula del Gobierno dejó trascender off the record que Adorni se mantiene intacto como ministro coordinador, e inclusive que planean que retome nuevamente sus conferencias de prensa con anuncios de gestión a partir de la semana que viene.

En paralelo a esta pulsión por fingir demencia, a lo largo y ancho del oficialismo se impuso ayer una sensación de abatimiento y preocupación por la embestida opositora en el Congreso, donde desde los distintos partidos presentaron sendos pedidos de interpelación y una moción de censura que podrían determinar una salida forzada de Adorni.

Una de las preocupaciones centrales en Balcarce 50 surge por la sospecha de que Patricia Bullrich, que le marcó la cancha a Adorni dos veces, no trabaje para reunir los votos que le permitan a los Milei resistir la arremetida del kirchnerismo. La jefa del bloque de senadores libertarios se llamó a silencio después de sacudir el tablero del oficialismo y transformarse en la única referente del Gobierno dispuesta a plantear públicamente una crítica directa a Adorni. Y en su entorno, evasivos, aseguraron que por ahora no se sentó a evaluar cómo procederá en el Senado.

Una posibilidad de salvataje para el Gobierno sería que los karinistas Martín y Lule Menem, junto al ministro del Interior, Diego Santilli, se dediquen a reunir los votos con los gobernadores más allá de Bullrich. Pero la eventual reticencia de la jefa del bloque de LLA en el Senado los inquieta.

El panorama luce desolador para el oficialismo. Todavía ven en el horizonte un margen de negociación con los gobernadores aliados y con algunos radicales. Pero vislumbran una muy probable negativa a ayudarlos de parte de los aliados de PRO y de la UCR, como del llamado “cordobesismo”. Y el antecedente reciente del fracaso de los Menem para retirar el pliego de la jueza Verónica Michelli en el Senado, la semana pasada, les augura problemas. Creen que están muy lejos de conseguir las voluntades para proteger a Adorni.

Además, en el Gobierno temen por la inminencia de un desenlace negativo forzado. Adorni buscó dilatar los tiempos y postergar su informe de gestión ante el Senado hasta “julio”, pero sin fijar fecha. Y la moción de censura podría demorarse algunas semanas, en caso de que se trate en la comisión de Asuntos Constitucionales. Pero hay temor en LLA por la posibilidad de que la oposición logre tratar sobre tablas la moción de censura contra Adorni, lo cual podría precipitar una definición.

En caso de que Adorni fuera destituido, se pregunten en La Libertad Avanza, ¿Milei volvería a designarlo como jefe de Gabinete? En la Casa Rosada no contestan a esa pregunta, que les parece propia de una realidad distópica. Pero en LLA deslizaron que la Constitución no lo prohíbe.

Mientras hacen proyecciones de posibles escenarios, en el Gobierno se impone el mutis por el foro. Solo en off the record ningunearon el comunicado donde el PRO prácticamente pidió remover a Adorni. “Son posiciones partidarias. No interferimos”, sostuvieron cerca de Karina Milei.

Milei rechaza la presión de Macri para echar a Adorni. Pero puertas adentro se pimponean nombres Para su eventual reemplazo. Unos apuestan por el canciller, Pablo Quirno, pero muchos están convencidos de que de no hay lugar para a otro que no sea Martín Menem, quizá el karinista más puro. Y hay quienes mencionan a la titular de Capital Humano, Sandra Pettovello, de buena relación con los hermanos presidenciales. Por lo pronto Adorni está resguardado al calor de sus jefes y no parece registrar que el resto de los propios le quitaron el apoyo.

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