Conecta con nosotros

Destacado

Entre intendentes y funcionarios, el peronismo empieza a mostrar posibles candidatos para la gobernación bonaerense

Publicado

en

No solo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, empezó a transitar el recorrido hacia la elección del 2027 dentro del peronismo. Por ahora, el mandatario bonaerense lo circunscribe más a la cuestión discursiva y a conversaciones informales con gobernadores del peronismo que a gestos más concretos, como visitas por fuera de su provincia. Pero en el territorio bonaerense y en el marco de su sucesión —ya que no tendrá otra reelección— también empiezan los movimientos. Distintos dirigentes muestran intenciones de estar en la discusión de una candidatura a la gobernación en 2027.

En las últimas semanas, quien empezó a moverse es el intendente de La Plata, Julio Alak. El jefe comunal de la capital provincial sonó como posible titular del PJ bonaerense en el marco de un acuerdo entre Kicillof y el kirchnerismo. De haberse dado esa instancia, el mandatario platense contaría con la estructura del Partido Justicialista casi a su disposición. Sin embargo, la conducción del peronismo terminó en manos del propio Kicillof, en un acuerdo entre el MDF y el kirchnerismo. Pero Alak no se quedó quieto.

Días atrás recibió en su distrito al intendente de Esteban Echevarría, Fernando Gray. En la lógica política del peronismo no se trata de un intendente más, sino que fue el primer dirigente en oponerse a la conducción de Máximo Kirchner al frente del PJ bonaerense en 2021. Desde ahí tomó distancia del eje intendentista y en los últimos años mostró una postura crítica a La Cámpora, pero sin sumarse al esquema del MDF. “Me alegra profundamente ver cómo en estos pocos meses la capital bonaerense ha ordenado profundamente su gestión y proyecta un amplio programa estratégico de gobierno”, lo elogió Gray, tras la reunión que mantuvieron en La Plata. Además, lo describió como “un gran amigo”. En paralelo al despliegue propio que pueda empezar a hacer, Alak también busca solidificar lo que es el MDF.

Esta semana y luego de haberse juntado con un dirigente del peronismo refractario a la figura de Kirchner, el intendente de La Plata se reunió con un jefe comunal de La Cámpora. Fue público el acuerdo que selló con el intendente de Lanús, Julián Álvarez. De una punta a la otra. “Con el joven y brillante intendente de Lanús, Julián Álvarez, firmamos un convenio de cooperación y asistencia técnica entre los municipios de Lanús y La Plata para promover la cultura, la educación y el turismo”, mostró en sus redes el intendente platense que transita por su cuarto período al frente del ejecutivo local. Ambos compartieron funciones en el Ministerio de Justicia durante la presidencia de Cristina Kirchner.

Otra dirigente que empezó a moverse más allá de su propio cargo es la diputada e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza. La quilmeña es una de las apuestas del kirchnerismo y de las principales voces de Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires. Mantiene sus diferencias con el gobernador bonaerense en lo que se refiere a la estrategia y conducción política del peronismo. Si bien en la apertura de sesiones bonaerenses coincidió en el diagnóstico hecho por Kicillof —en cuanto al impacto del recorte de fondos de parte de la administración de Javier Milei— también se diferenció del mandatario provincial por no haber hecho mención a la detención de la expresidenta Cristina Kirchner ni reclamar por su libertad. “Nos sumamos al reclamo por los fondos que el gobierno de Javier Milei le debe a nuestra provincia y los exigimos en cada momento que tenemos oportunidad; entendemos que hay obras como las hidráulicas de los arroyos San Francisco y Las Piedras en Quilmes, que corresponden a la PBA y no se están haciendo, por esta asfixia nacional”, fue parte de lo que dijo tras la apertura de sesiones. La gestión de las obras hidráulicas de los arroyos que atraviesan Quilmes será parte de su agenda como diputada. Esta semana participó de un encuentro organizado por la Red Mercociudades y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, en la ciudad de Niteroi, Brasil. El objetivo fue buscar crédito internacional para el desarrollo de esas obras que también tienen impacto en los municipios de Almirante Brown, Presidente Perón, Florencio Varela y Avellaneda.

Pero Mendoza, además, es parte activa de la campaña #CristinaLibre con la que el kirchnerismo busca sostener en agenda el pedido de libertad para la expresidenta que transita su prisión domiciliaria en San José 1111 en el marco de la causa Vialidad; una condena que además alcanza la inhabilitación perpetua para el ejercicio de la función pública. Esta semana que estuvo en Brasil también planteó esa agenda. Compartió reuniones en la sede del Partido de los Trabajadores (PT) con la Secretaria de Mujeres del PT, Catarina Farías y la Secretaria estadual del combate contra el racismo del PT, Rose Cipriano. Allí, en el partido cuyo líder es el presidente brasilero, Luiz Inácio Lula Da Silva, llevó el pedido por la libertad de CFK.

En proyección hacia 2027, la quilmeña está empezando a recorrer municipios. La semana que inicia tiene previstas tres recorridas: una por La Matanza y otras dos por distritos de la Segunda sección electoral. Además, participará de algunas aperturas de sesiones en diferentes concejos deliberantes.

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, es otro de los que, producto de su función, desde hace tiempo recorre toda la provincia. Combina la gestión de la obra pública bonaerense con la articulación política. Desde su rol tiene llegada a todos los intendentes —del peronismo y la oposición— y además es un de los negociadores políticos de Kicillof en algunas ocasiones como sucedió con la integración del consejo del Partido Justicialista bonaerense.

Solo en las últimas semanas, el ministro estuvo en La Plata, Tapalqué, Bahía Blanca, Azul y Campana recorriendo obras y firmando acuerdos para nuevos procesos. Cuenta con el respaldo de un grupo de intendentes del interior y del conurbano. Además, es uno de los que tiene a su cargo la expansión del MDF por fuera de la Provincia. Encabezó la lista de Fuerza Patria por la Primera sección electoral en las elecciones provinciales del año pasado, pero Kicillof definió que no asumiera su banca de senador provincial y que siguiera en su cargo ministerial. Algunas voces dentro del peronismo advierten que, de haberse quedado en la Cámara alta, el gobernador no hubiera resignado la vicepresidencia I del Senado que quedó en manos del intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii.

Por el sector de Cristina, además de Mayra Mendoza, la intandenta de Moreno, Mariel Fernández, es otra de las dirigentes con aspiraciones de gobernación a partir de 2027 en Buenos Aires. “Yo me animo a todo. Es la voluntad de militante de transformar las cosas”, dijo a finales del año pasado durante una entrevista con el streaming Uno Tres Cinco, al ser consultada sobre la posibilidad de buscar una candidatura provincial en las próximas elecciones.

“Creo realmente en la política como un instrumento de transformación. Y si lo puedo hacer en la provincia de Buenos Aires como lo hice Moreno, ¿por qué no? Con otra lógica, construyendo con otros, entendiendo un vínculo del Estado y la comunidad. No se pueden pensar las políticas de Estado desvinculadas de la comunidad. Eso tiene que poder cambiarse justamente porque es la esencia del peronismo”, agregó.

Fernández empezó a moverse. Primero en la discusión del PJ bonaerense. Quiso ir por la presidencia, pero cuando se definió que sería Kicillof dio un paso al costado. Sin embargo, las pintadas en algunos puntos del conurbano ya empezaron con la frase: Se viene Mariel”. Con la estructura del Movimiento Evita y una relación de cercanía con Cristina Kirchner, buscará ser parte de las conversaciones. Durante el feriado de carnaval llevó a las murgas de Moreno a la puerta del domicilio de la expresidenta en el barrio de Constitución. Este verano, también desplegó su campaña de instalación en la costa atlántica.

En el peronismo, la discusión por la sucesión de Kicillof -que en diciembre del 2027 terminará su segundo mandato consecutivo como gobernador y no podrá ser reelecto- está atravesada por varios factores. Primero, si seguirá vigente la ley que limita las reelecciones indefinidas. De ser así, serán 82 los jefes comunales sin chances de ir por otro mandato. En el sistema político reconocen que se generará “un cuello de botella” entre los intendentes. Si hay modificaciones a la normativa, la cuestión podría descomprimirse.

Por otro lado, también empezó a correr la idea de que el gobernador podría sostener el desdoblamiento electoral en 2027. En La Plata aseguran que mientras las PASO sigan vigentes, la estrategia varía. Sin embargo, no descartan que pueda repetirse un desdoblamiento.

Advertisement

Destacado

Milei no le suelta la mano a Adorni, el encuentro reservado de Karina y Bullrich y el gesto que esperaban los aliados

Publicado

en

El jueves, Patricia Bullrich había dicho en público, otra vez, lo que pocos se animaban a decir en voz alta: que la situación patrimonial de Manuel Adorni no era un error sino una omisión ética, y que la Justicia tendría la última palabra. Cuarenta y ocho horas después, Karina Milei apareció en el cumpleaños de Bullrich. El gesto no pasó desapercibido para nadie que siga de cerca la geometría del poder dentro de La Libertad Avanza.

El sábado a la noche, en la terraza del bar Uno —a metros del Congreso—, Bullrich festejó sus 70 años con un grupo de unas 50 personas entre amigos de la política y de la vida, según pudo confirmar Infobae. El salón fue alquilado por los propios invitados y los gastos se dividieron a la romana. Había sido un viernes intenso: el día de su cumpleaños real, lo había pasado con su familia extendida. El sábado era la noche de los suyos. En un momento de la velada llegaron Karina Milei y Pilar Ramírez. No fue una visita protocolar. En medio del escándalo Adorni, con el oficialismo en estado de crisis y una ofensiva opositora sobrevolando el Congreso —con el Senado forzando una citación anticipada y Diputados queriendo iniciar una interpelación y posterior moción de censura—, la secretaria general de la Presidencia eligió ese lugar para estar. Eso habló por sí solo.

Puertas adentro del oficialismo, el gesto fue leído como lo que era: una señal de que, más allá de las turbulencias, el vínculo entre Karina y Bullrich se mantiene intacto. Para los aliados que venían mirando con inquietud el nivel de tensión interna, fue exactamente el gesto que esperaban ver.

Milei sostuvo a Adorni desde las redes

Mientras la tormenta política sacudía los despachos de Casa Rosada, Javier Milei eligió el domingo para hacer pública su posición. Sin pronunciarse directamente sobre las explicaciones patrimoniales de su jefe de Gabinete, el Presidente reposteó en su cuenta de Instagram un mensaje de un militante libertario que auguraba que el mandatario saldría fortalecido por sostener a Adorni, como había ocurrido —según el texto— con otras operaciones en su contra. En X hizo lo propio con una columna del escritor libertario Leonardo Facco que enmarcaba el caso bajo el título “Adorni y la defensa del ahorro”. El mensaje presidencial era nítido: no hay marcha atrás.

La estrategia de Milei espeja la del propio Adorni. Desde que se conoció el salto patrimonial de más de 500.000 dólares en su última declaración jurada —justificado en operaciones con bitcoins realizadas entre 2013 y 2018 y en ahorros que, según sus propias palabras, nunca habían sido declarados formalmente— el jefe de Gabinete intentó encuadrar su situación como un caso de evasión antes que de enriquecimiento ilícito. La frase “ahorramos en negro como todos los argentinos” resumió esa estrategia y, tal vez, le costó más de lo que calculó.

En ese contexto, la diputada Lilia Lemoine —que responde de manera vertical a Javier y Karina Milei— fue la voz libertaria que salió públicamente a defenderlo, tanto en las redes sociales como en la televisión. A través de su cuenta de X, calificó a Adorni de inocente y atribuyó las denuncias a una operación política de Marcela Pagano, diputada que desde hace más de un año se convirtió en una de las voces más críticas del oficialismo dentro del propio Congreso. La aparición de Lemoine no fue casual: es la espada mediática que Milei reserva para las batallas que considera propias. Su salida pública a defender a Adorni fue, en ese sentido, una extensión de la misma señal que el presidente había dado desde sus redes.

La mesa política y el diálogo áspero

El jueves, horas antes del cumpleaños de Bullrich, la mesa política se había reunido en Casa Rosada con una atmósfera que nadie describió como distendida. Adorni encabezó el encuentro junto a Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli, Ignacio Devitt y Eduardo y Martín Menem. Luis Caputo no estuvo. Lo que ocurrió en esa sala, según fuentes que hablaron con Infobae, tuvo un momento de tensión.

En ese ámbito, Adorni le reclamó a Bullrich que la exposición pública de las consideraciones sobre su situación podían perjudicar al Gobierno. La respuesta de la titular del bloque de senadores oficialistas no fue conciliadora: le marcó la diferencia entre las reglas que rigen el manejo del dinero privado y las obligaciones éticas que impone el ejercicio de un cargo público, y adelantó que en el Congreso la moción de censura podía prosperar. Karina Milei intervino para defender a su hombre de confianza. Santiago Caputo intentó bajar la tensión, aunque reconoció ante los presentes que las mediciones propias mostraban un daño enorme: un nivel de penetración negativa en la sociedad que, según los trabajos de campo que supervisa, no tenía antecedentes en la gestión.

El diagnóstico que circulaba en el entorno de Bullrich era más crudo todavía. Analistas especializados que siguieron la conversación en redes registraron que el 97% de las menciones sobre las explicaciones de Adorni eran negativas —un índice que, según le dijeron a Infobae, no tenía precedentes—. La paradoja central era que Adorni seguía convencido de que había actuado bien y de que lo que le ocurrió a él le ocurre a todos los argentinos. Pero hay una diferencia que el oficialismo no puede ignorar: Adorni es funcionario público. Y había dicho públicamente que no tenía nada que ocultar. Es una opinión que —dicen los que hablaron con ella este fin de semana— Bullrich comparte.

La propuesta rechazada y el fantasma de Kueider

Según pudo saber Infobae, en conversaciones reservadas se propuso que Adorni solicitara al menos una licencia hasta que el fiscal Gerardo Pollicita definiera los próximos pasos de la investigación por enriquecimiento ilícito y el panorama judicial se aclarara. La propuesta no tuvo recepción. Karina es, en este momento, el principal sostén político del jefe de Gabinete, y su posición no tiene fisuras visibles. “No es Karina la que lo sostiene, no se confundan. Es una decisión que tomó el Presidente que Karina ejecuta”, explicó a Infobae una de las personas que estuvieron sentadas en la mesa política.

Lo que sí tiene fisuras es el escenario parlamentario. En el Senado circula con insistencia la comparación con el caso Kueider: el senador entrerriano que iba a ser suspendido y terminó siendo expulsado en cuestión de horas, cuando el efecto cascada llevó a que nadie quisiera pagar el costo político de sostenerlo. La analogía inquieta a los propios: si la presión opositora se intensifica, sostener a Adorni en una votación podría volverse inviable para los aliados. La destitución requiere 37 votos en el Senado —mayoría absoluta— y el kirchnerismo ya presentó el pedido de interpelación como paso previo.

La fecha del 2 de julio para la presentación de Adorni ante la Cámara alta fue el resultado de negociaciones que Bullrich encaró con los bloques dialoguistas para ordenar los tiempos y reducir la presión. Un senador aliado confirmó a Infobae que la fijación de la fecha descomprimió bastante la situación e hizo menos probable una acción inmediata. El propio Diego Santilli pasó el viernes y el fin de semana al frente de las negociaciones con gobernadores y legisladores aliados para explicar la situación y consolidar apoyos, según supo este medio. Las señales que llegaban desde ese flanco eran, por el momento, más tranquilizadoras: los senadores y diputados que responden a los gobernadores habían comprometido no sumarse a la ofensiva que impulsa, principalmente, el kirchnerismo.

El miércoles hay Labor Parlamentaria y el caso Adorni tendrá protagonismo. En el oficialismo predomina una cautela que no alcanza para disimular la incomodidad: la estrategia es sostener, llegar al 2 de julio y ver cómo evoluciona el escenario judicial. Por ahora, la fecha funciona como válvula. Pero en el Senado saben que las válvulas, cuando la presión es suficiente, también ceden.

Continue leyendo

Destacado

En medio de días complejos, Adorni trabaja en el informe de gestión con el que busca cambiar el eje de la discusión

Publicado

en

Como anticipó en su cuenta de X, Manuel Adorni prepara el informe de gestión que espera dar durante el mes de julio en la Cámara de Senadores. Lo hace en medio de los complejos días que transita luego de la presentación de la declaración jurada, en la que intentó explicar su situación patrimonial en el marco de la investigación judicial por supuesto enriquecimiento ilícito, y la presión de la oposición a la que se plegaron los aliados.

Con el respaldo del presidente Javier Milei, el ministro coordinador anticipó la fecha, prevista inicialmente para agosto, y espera presentarse durante los primeros días de julio. Según supo Infobae de fuentes que integran el equipo de Jefatura de Gabinete, la mesa política analiza la posibilidad de convocar la sesión el jueves 2 de julio o el martes 7 del mismo mes en la previa al receso invernal que inicia el 19. “Aún no lo cerramos, lo estamos evaluando”, confesó uno de sus integrantes.

Tanto la vicepresidenta Victoria Villarruel como sectores aliados y exponentes de la oposición reclaman que el funcionario se presente en lo que queda del mes de junio en cumplimiento de sus deberes como funcionario. Sin embargo, en Balcarce 50 aseguran que “no dan los tiempos” para concretarlo. “Hay decenas de personas que trabajan en el armado: receptan las preguntas, las filtran, las dividen por ministerios. Es imposible y a ellos no les importa”, explicaron ante este medio.

De las conversaciones previas participan la senadora Patricia Bullrich, quien mantuvo fuertes críticas para con el accionar de Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. A principios de esta semana, la Secretaría de Asuntos Estratégicos enviará la nota formal a la Cámara Alta para concretar la convocatoria y será la encargada de recopilar el listado de preguntas de los bloques.

Si bien el mandatario y la plana completa del Gabinete estuvieron presentes durante el primer informe del ministro coordinador en la Cámara de Diputados, que tuvo lugar el pasado 29 de abril, desde el entorno del exvocero descartan que se repita la asistencia de los integrantes del Poder Ejecutivo. “No tendría sentido”, argumentan.

Con la determinación por anticipar el cronograma, los libertarios buscan frenar el pedido de interpelación instrumentado por el Partido Justicialista que intenta avanzar con una ofensiva parlamentaria contra el funcionario en ambas cámaras. Con la firma de siete senadores, la bancada que lidera José Mayans reclama convocar a una única sesión para “interpelar y votar la destitución“. Como anticipó este medio, la bancada peronista aspira a tratarlo el miércoles en Labor Parlamentaria.

“Con esto estamos frenando el pedido del PJ de interpelación”, planteó un funcionario de la administración libertaria. “Ir directo busca desactivar los intentos de impulsar la moción de censura de algunos senadores con agenda propia como los radicales y los que responden a algunos gobernadores”, coincidió otra voz del espacio.

Lo cierto es que las explicaciones patrimoniales de Adorni, quien sostuvo que en 2013 ganó 300.000 dólares con inversiones en Bitcoin, reavivaron el tema que desde hace tres meses protagoniza las primeras planas de los principales medios de comunicación.

Tras la presentación de la declaración jurada, el funcionario evalúa los pasos que dará para su “reconversión” con intención de dejar atrás la polémica que parece no tener fin. Desde su entorno revelaron que mantendrá un perfil bajo y se concentrará en la confección del informe que brindará en la Cámara de Senadores. “La idea es ir a dar la cara. No dejarse correr por la oposición ni por senadores que responden a determinados gobernadores”, argumentó una fuente involucrada en la tarea.

En Casa Rosada anticipan que, como en Diputados, habrá una instancia en la que el jefe de Gabinete hará referencia al contenido de su declaración jurada y después expondrá sobre la gestión. A posterior, responderá preguntas de las bancadas. También funcionará un equipo de seguimiento político coordinado por Ignacio Devitt con intención de organizar las respuestas de las consultas que surgen en tiempo real.

En Balcarce 50 redoblan esfuerzos por intentar dar vuelta la página de la polémica. Sin éxito, ven cómo el tema escala en el plano mediático y judicial. “Todo se subordinó a la estrategia judicial. Incluso, el Gobierno”, se sinceró un alfil violeta ante este medio. La fiebre mundialista parece no alcanzar y ya nadie desconoce la parálisis que la crisis genera en la gestión cotidiana y que el oficialismo intenta disimular mediante la agenda legislativa.

El Senado asoma como la próxima escala de una crisis que el oficialismo busca dejar atrás. Aunque el Gobierno apuesta a que el informe de gestión marque un punto de inflexión, por ahora la política sigue girando alrededor de los cuestionamientos a Adorni.

Continue leyendo

Destacado

Un año de Cristina Kirchner en prisión: los viajes de Máximo, la nueva consigna y otro “banderazo” en Parque Lezama

Publicado

en

El martes 17 de junio se cumple un año desde que Cristina Kirchner empezó a cumplir la prisión domiciliaria en su departamento de la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución. El kirchnerismo no llegó a esa fecha en silencio. Este domingo hubo una movilización en la puerta de su edificio. El sábado 20, Día de la Bandera, habrá un acto en el Parque Lezama. En paralelo, desde hace semanas, Máximo Kirchner recorre el interior del país —Santa Fe, Entre Ríos y lo que viene— en una dinámica que su entorno describió a Infobae como la actividad central de su nueva etapa política: llevar el mensaje del kirchnerismo a los sectores del peronismo que, en su diagnóstico, se sienten “huérfanos”.

Tres movimientos distintos. Una misma lógica: el kirchnerismo, decidido a mostrarse en actividad, pese a la detención de Cristina.

La cronología judicial del caso tiene una precisión que en el cristinismo manejan con cuidado. La condena quedó firme el 10 de junio de 2025, cuando la Corte Suprema confirmó la sentencia de seis años de prisión e inhabilitación perpetua en la causa Vialidad. La detención efectiva llegó una semana después: el Tribunal Oral Federal N.º 2 le otorgó un plazo de cinco días hábiles y, antes de que venciera, resolvió concederle la prisión domiciliaria por razones de edad —72 años— y de seguridad. La decisión fue comunicada el 17 de junio de 2025. Desde entonces, la ex presidenta cumple la condena en el departamento de Constitución.

Fuentes con acceso directo al entorno de la ex presidenta cuestionaron ante Infobae las condiciones que el tribunal impone para el cumplimiento de la pena. Las restricciones son estrictas: reuniones de dos horas como máximo por semana, con hasta tres personas por encuentro. Para un espacio que construye buena parte de su identidad alrededor de su figura, esas limitaciones no son solo un problema logístico. Son, en la lectura kirchnerista, una forma de silenciamiento político que excede la lógica penitenciaria. Y ese argumento —la inhabilitación perpetua como “proscripción”, la “persecución” como continuación de la condena— es parte central del relato que el espacio lleva a la calle, a los actos y, desde este domingo, a la nueva consigna.

La movilización del domingo la encabezó Mayra Mendoza, ex intendenta de Quilmes y actual diputada bonaerense. Empezó a la tarde y terminó entrada la noche. La militancia cubrió la esquina de San José y Humberto Primo con banderas, luces y cánticos. Cristina Kirchner salió a saludar desde el balcón del piso dos de su departamento. Desde ese balcón desplegaron una bandera argentina con la leyenda que el kirchnerismo estrena de cara a las elecciones de 2027: “De San José a La Rosada. Cristina libre y gobernando”.

La consigna “De San José a La Rosada”

La frase no surgió de la improvisación. Según pudo reconstruir Infobae a partir de fuentes con acceso al núcleo político que rodea a la ex presidenta, la consigna fue discutida durante las últimas semanas y respondió a una decisión estratégica concreta: llevar la situación judicial de Cristina Kirchner al plano de la disputa electoral, sin quedarse solo en la denuncia por persecución. San José es el departamento de Constitución donde cumple la condena. La Rosada es el horizonte que el kirchnerismo declara abierto.

Hay, sin embargo, un dato fáctico que la consigna no puede ignorar. Cristina Kirchner fue condenada a seis años de prisión efectiva e inhabilitada a perpetuidad para ejercer cargos públicos. Bajo el régimen legal vigente, esa inhabilitación le impide ser candidata a cualquier cargo. Para que eso cambie, debería producirse algún tipo de reversión de la condena, algo que, en el estado actual del proceso judicial, resulta fácticamente imposible. El kirchnerismo lo sabe. La consigna no es, entonces, un programa electoral en sentido estricto: es una declaración política, una forma de sostener la centralidad de Cristina Kirchner en el espacio y de presentar su situación judicial como una proscripción antes que como una condena firme.

La elección no está exenta de debate interno. En distintos sectores del peronismo —incluido el entorno de Sergio Massa, como pudo reconstruir este medio en los últimos días— circula la lectura de que la consigna “Cristina inocente” sería más eficaz que “Cristina libre”, porque interpela menos a la interna judicial y más a la legitimidad política de la condena. La nueva consigna va por otro camino: no solo reivindica la inocencia, también proyecta a Cristina Kirchner como candidata y como presidenta. Es una apuesta más alta, con más exposición y con más potencia movilizadora para la base militante. En el cristinismo, la calcularon así.

El 20 de junio y la amplitud que busca La Cámpora

Esta semana no se prevén actos masivos —aunque no se descartan movilizaciones de organizaciones políticas y sociales, sobre todo el martes 17— y el momento de mayor concentración llegará el sábado 20 de junio. La Cámpora tiene organizado un acto en el Parque Lezama —el mismo escenario del año pasado, cuando el kirchnerismo convocó a días de que la condena quedara firme— con convocatoria a las 15. Se espera la presencia de militancia, dirigentes, intendentes, diputados y senadores nacionales y provinciales de todo el país. El orador principal será Máximo Kirchner. Y, aunque fuentes de la organización admitieron a Infobae, que una comunicación en vivo de Cristina Kirchner será difícil de concretar dadas las restricciones judiciales, no se descarta que haya un mensaje grabado dirigido a la militancia.

Lo que el kirchnerismo quiere mostrar el 20 de junio no es solo volumen de convocatoria: es amplitud. La semana pasada hubo una reunión en la sede del PJ Nacional que, según pudo saber Infobae, funcionó como instancia de organización y que en el cristinismo se presenta como señal de que el acto excede a La Cámpora: estuvieron la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, y el de Lomas de Zamora, Federico Otermín, dos dirigentes que no pertenecen a la estructura camporista, pero que reconocen el liderazgo de Cristina Kirchner y se comprometieron en actos de apoyo. Que intendentes del conurbano por fuera de La Cámpora puedan participar del acto no es un dato menor en el mapa interno del peronismo bonaerense, donde las tensiones entre el kirchnerismo y el kicillofismo siguen sin resolverse del todo.

Máximo Kirchner recorre el interior

En paralelo a esa agenda porteña, Máximo Kirchner desarrolla otra línea de acción. Este fin de semana estuvo en Paraná. Semanas atrás visitó dos localidades de Santa Fe. Y, según pudo saber Infobae a partir de fuentes con conocimiento directo de su agenda, el plan contempla recorrer gran parte del territorio nacional durante lo que resta de 2026 y a lo largo de 2027. Incluso durante el tiempo que dure el Mundial.

Los viajes responden a un diagnóstico que dirigentes del kirchnerismo transmitieron a este medio: hay una parte importante del peronismo que se siente “huérfana”. Sin conducción clara, sin referente que la interpele directamente, sin un relato que la contenga en el nuevo escenario político que abrió el gobierno de Javier Milei. Máximo Kirchner sale a buscar a esos sectores. No con la lógica de la campaña electoral —las fuentes fueron enfáticas ante Infobae en aclarar que los viajes no tienen, por ahora, abordar cuestiones de candidaturas— sino con la del dirigente que lleva el mensaje donde el mensaje no llega solo.

Ese movimiento tiene un contenido concreto, una línea que viene desarrollando en cada encuentro y que puede leerse como una reformulación de consignas kirchneristas adaptadas al debate económico actual: hay que lograr justicia fiscal para lograr equilibrio fiscal. Es otra forma de decir que los números de la macroeconomía tienen que cerrar con la gente adentro, que el equilibrio no es un fin en sí mismo sino parte del desarrollo de un país que no deje a nadie afuera. La formulación actualiza una consigna que el propio espacio usó en 2023, pero le añade una carga de denuncia que se adapta al contexto del ajuste libertario.

Esta dinámica de recorrida nacional es algo que Máximo Kirchner no podía hacer el año pasado. Era presidente del PJ bonaerense, responsabilidad que lo ataba a la provincia y lo condicionaba en la gestión de las tensiones internas. Ese rol lo asumió Axel Kicillof, que es al mismo tiempo gobernador bonaerense, presidente del PJ provincial y tiene un proyecto presidencial. Máximo Kirchner es hoy, en términos formales, un diputado nacional. Y esa aparente reducción de estatus es, en los hechos, una liberación: puede moverse, viajar y hablar con dirigentes de todo el país sin la carga de tener que rendir cuentas por la conducción del peronismo bonaerense.

Hay una división de roles que el cristinismo construye para este tramo del ciclo político, aunque no la enuncia de manera explícita. Cristina convoca desde el balcón, graba mensajes y sigue siendo —como quedó demostrado este domingo en Constitución— la figura capaz de movilizar a un sector relevante de la militancia peronista. Máximo sale al país, lleva el mensaje y va a buscar a los que se sienten sin brújula. Él tiene la movilidad que ella no tiene. Ella conserva una centralidad que ningún otro puede reemplazar.

“Habla con todos. Está bien, está fuerte y está muy pendiente de todo”, resumió ante Infobae una fuente con acceso habitual a la ex presidenta.

A un año de la detención efectiva, el kirchnerismo tiene consigna nueva, un dirigente decidido a recorrer el país con su voz y un acto en preparación.

Continue leyendo
Advertisement

Trending