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Mahiques confirmó cuándo enviará los pliegos de jueces y nombrará veedores en la AFA: “Milei quiere una Justicia cercana, confiable y rápida”
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5 meses haceen
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Mayra Pastor
A una semana de haber asumido como ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques empezó a tomar las primeras decisiones de alto impacto político e institucional de su gestión. En una entrevista con Infobae, confirmó que este mes comenzará a enviar al Senado una primera tanda de pliegos para cubrir vacantes judiciales y que entre mañana y el martes firmará la designación de veedores en la Asociación del Fútbol Argentino, quienes deberán revisar los balances de la entidad.
Se trata de dos definiciones relevantes para un Ministerio que enfrenta una agenda cargada desde el inicio. Por un lado, el Gobierno busca empezar a descomprimir un sistema judicial que arrastra más de 300 cargos vacantes entre jueces, fiscales y defensores, una situación que afecta el funcionamiento de distintos fueros en todo el país. Por otro, deberá resolver un expediente administrativo iniciado en la gestión anterior del ministerio, en el marco de la investigación sobre los manejos contables en la AFA.
Según explicó el funcionario, la decisión de avanzar con los pliegos responde a una instrucción directa del presidente Javier Milei, con quien habló sobre el funcionamiento del sistema judicial el mismo día de su jura. “Milei quiere una Justicia cercana a la gente, confiable, rápida. El servicio de justicia tiene una deuda con la sociedad, el presidente quiere saldarla y ese es su objetivo”, afirmó Mahiques.
En esa conversación, agregó, también abordaron otros temas de la agenda judicial que interesan particularmente al jefe de Estado, entre ellos, el impulso al juicio por jurados en el ámbito federal, una figura prevista en la Constitución desde 1853 pero que todavía no fue implementada en ese nivel.
Respecto del envío de pliegos al Senado, el ministro explicó que el Ministerio de Justicia está terminando de actualizar la información administrativa y los antecedentes de los candidatos que integran las ternas elaboradas por el Consejo de la Magistratura. Una vez completado ese proceso, comenzará a enviar una primera tanda de nominaciones para avanzar con las designaciones.
Mahiques aclaró que el criterio para esa primera etapa no será político sino de funcionamiento. “La prioridad son los fueros que están colapsados”, explicó. Entre ellos mencionó al fuero de familia, al civil, al penal ordinario de instrucción de la Ciudad de Buenos Aires y a la Cámara Penal Económica, donde —según describió— la falta de magistrados ya impacta directamente en el servicio de justicia.
La otra decisión concreta que dejó la entrevista tiene que ver con la AFA. El ministro confirmó que entre mañana y el martes firmará la designación de los veedores propuestos durante la gestión anterior, quienes deberán revisar los balances de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
Según explicó, al llegar al ministerio pidió el expediente —que tiene cerca de 400 fojas—, lo analizó personalmente y concluyó que no presentaba irregularidades administrativas. Por eso, está prevista la inminente designación de Rubén Miguel Pappacena, un contador que integra el cuerpo de peritos de la Corte; y del abogado Agustín Ortiz de Marco, experto en derecho civil y comercial.
El funcionario detalló que el trámite ya inició el circuito interno previo a su firma, que incluye la intervención del nuevo titular de la Inspección General de Justicia. Una vez completado ese paso, señaló, firmará la resolución para formalizar la designación de los veedores.
Durante la entrevista con Infobae, Mahiques también detalló otras prioridades de su gestión. Entre ellas, mencionó la implementación del sistema acusatorio en las jurisdicciones donde todavía no rige, el envío al Congreso del proyecto de reforma del Código Penal impulsado por el Gobierno y la apertura de un diálogo institucional con la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Sobre el sistema acusatorio, sostuvo que el proceso de implementación debe continuar, aunque advirtió que su aplicación requiere que estén dadas determinadas condiciones institucionales y operativas. Según planteó, para que el modelo funcione es necesario contar con fiscales suficientes, infraestructura, capacitación, recursos humanos y herramientas tecnológicas adecuadas.
En ese contexto, adelantó además que ya solicitó una reunión formal con los integrantes de la Corte Suprema. Según explicó, uno de los principales temas que espera abordar con el máximo tribunal será la cobertura de vacantes judiciales, una preocupación que el máximo tribunal viene señalando desde hace tiempo.
El ministro también se refirió al proyecto de reforma del Código Penal que el Gobierno presentó el año pasado y que incluye un endurecimiento de penas y la incorporación de nuevas figuras delictivas. Según explicó, antes de enviarlo al Congreso quiere que especialistas vinculados a los jueces de la Corte puedan revisar el texto y emitir una opinión técnica sobre el trabajo realizado.
“Es una deuda histórica”, sostuvo el funcionario al referirse a la necesidad de actualizar el Código Penal, que tiene más de cien años de vigencia. En ese sentido, señaló que el proyecto tiene más de 900 artículos y que su intención es terminar de estudiarlo junto con expertos antes de avanzar con el envío al Parlamento.
En el tramo final de la entrevista, Mahiques rechazó las especulaciones políticas que surgieron en las últimas semanas sobre su llegada al ministerio en medio de las discusiones que rodean al fútbol argentino. “No vengo a salvar ni a perseguir a la AFA”, afirmó.
LA ENTREVISTA A JUAN BAUTISTA MAHIQUES
—Primero quiero que me cuente cómo fue el desembarco en el Ministerio y cuáles son las prioridades sobre las que está trabajando hoy.
—Fue un desembarco lindo. Yo conozco este ministerio, ya trabajé acá entre 2015 y 2019. Así que llegué y conocía a mucha gente.
—¿Lo encontró cambiado el Ministerio?
—No, poco. Pero llegar como ministro… la vez pasada que estuve lo había imaginado, en algún momento lo había soñado. Así que llegar como ministro fue muy emotivo, muy fuerte. Un lindo desembarco y un lindo desafío.
—La propuesta para llegar a ser ministro la explicó varias veces, pero quiero que la reconstruya. Concretamente, ¿fue una convocatoria de Karina Milei, de Santiago Viola? ¿Cómo fue el contacto para que usted termine tomando este compromiso?
—Fue la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien me lo ofreció formalmente. Lógicamente lo había hablado con el Presidente de la Nación. Pero quien me lo ofreció formalmente fue ella. Inmediatamente lo acepté porque es algo que me interesa muchísimo y me gusta. La verdad es que en esta semana que llevo estoy muy contento y feliz de estar acá.
—Hay muchos temas para hablar: las ternas de candidatos a jueces, la definición del Código Penal, qué va a pasar con la Corte Suprema. También quiero hablar sobre la AFA, pero primero quiero meterme en el tema de los jueces, porque el propio presidente Javier Milei planteó que era una de sus prioridades para este año legislativo. ¿Cómo están trabajando y qué se puede esperar para los próximos días o semanas?
—Sí, el Presidente lo tiene como un objetivo prioritario. Quiere que haya una Justicia ágil, rápida, cercana a la gente. Y si hay una justicia sin jueces y sin fiscales, esa velocidad, esa agilidad y esa cercanía no se pueden dar. Entonces la prioridad —o una de las prioridades— es esa. Lo hablamos con el Presidente el día que asumí. Estamos actualizando todos los datos y todos los expedientes de los candidatos de las ternas y, en breve -cuando estemos en condiciones administrativas de mandar los candidatos- los mandaremos.
—Quiero hacerle una pregunta técnica. Durante los primeros dos años de gestión del presidente Javier Milei, tal vez con otro ministro, con Mariano Cúneo Libarona, se hablaba sobre la definición de las ternas y el tema de completar la Justicia. Con todos esos expedientes que estaban tramitados, ¿qué van a hacer? ¿Van a revisar, van a proponer otros? ¿Cómo va a ser operativamente esa definición?
—El procedimiento para la designación de un magistrado es muy complejo, porque intervienen todos los poderes del Estado…
—Porque son trescientos cargos, más o menos. ¿O más?
—Hasta donde tengo entendido, 313.
—Entre jueces, camaristas y fiscales.
—Entre jueces, defensores y fiscales de distintas instancias. La designación de un magistrado es un proceso muy complejo en el que intervienen todos los poderes del Estado. Una vez que llega al Ministerio de Justicia, después de todo ese proceso —salvo excepciones, que las hay—, el Consejo de la Magistratura ya hizo un trabajo previo. Ese organismo es el encargado de evaluar, sancionar o incluso remover a aquellos magistrados que no tengan las capacidades o la idoneidad necesarias.
Una vez que alguien está en una terna es porque, en principio, demostró capacidad, idoneidad y valores. Pasó exámenes escritos, orales y audiencias en el Consejo de la Magistratura. Es decir, todos los que llegan a una terna son personas capacitadas para ejercer la magistratura.
Después, el Presidente tiene la facultad de elegir uno de esos tres candidatos y mandar ese pliego al Senado. ¿Qué ha pasado estos dos años? O más, porque en realidad el gobierno anterior tampoco cubrió vacantes. Yo desconozco cuál fue el motivo por el cual no se mandaron pliegos. Yo llego y tengo claro que es una prioridad, que es una deuda que hay que saldar y, lo más importante, que el Presidente quiere hacerlo. Entonces elegiremos de esa terna un candidato, evaluando sus antecedentes, y lo mandaremos al Senado.
—Usted publicó la semana pasada que iban a revisar la situación impositiva y los antecedentes de cada uno de esos ternados. ¿Por qué había que hacer eso? ¿No se había hecho antes?
—Sí, pero es un trámite administrativo que se tiene que actualizar. En el medio hay concursos que vienen desde 2017 o 2018. Yo, estando en el Consejo de la Magistratura como representante del Ejecutivo, aprobé concursos que todavía están acá.
—Claro, volvió a encontrarse con esos expedientes de antes.
—Sí. En ese transcurso se actualizaron varias veces los antecedentes y las condiciones impositivas. Pero en el medio esa situación puede haber variado esa situación. Entonces, antes de mandarlos hay que volver a actualizarlos y asegurarse de que esté todo en orden.
Lo mismo pasa con los conjueces. Hay una lista amplia que aprobó el Consejo de la Magistratura y que también hay que actualizar, en cuanto a antecedentes y condiciones impositivas para poder mandarla al Senado y que el Senado pueda aprobarla. Hoy no tienen acuerdo del Senado y esa es otra de las razones por las cuales hay vacantes que terminan siendo subrogadas por jueces, que incluso están en otra provincia, a 400 kilómetros de distancia.
—Respecto de esas listas y de esa definición, ¿el Presidente o usted como ministro tienen alguna prioridad sobre qué cubrir primero? Porque en algún momento trascendió que iban a ser los camaristas. También está la cuestión de Comodoro Py, donde hay cuatro vacantes de jueces y eso hace muy complejo el funcionamiento de ese fuero. ¿Hay alguna prioridad?
—Sí. Puntualmente en el caso de Comodoro Py, los concursos todavía están en trámite en el Consejo de la Magistratura.
—Siguen todavía.
—Sí. La de los jueces y la de los fiscales, en la Procuración General. Se llamó a concurso hace poco, así que es un trámite que todavía falta y no hay ninguna vacante para cubrir que esté acá en el Ejecutivo: ni los juzgados de primera instancia, ni de la Cámara de Casación, ni de la Cámara Federal. No hay nada acá en el Ejecutivo.
—Bien.
—En cuanto a las prioridades, desde mi punto de vista, son los fueros que están colapsados. Hay fueros que están realmente colapsados. El fuero de familia está colapsado, el fuero civil está colapsado. El fuero penal ordinario de instrucción de la Capital Federal está con la mitad de sus miembros. La Cámara Civil.
—Cámara Penal Económica.
—La Cámara Penal Económica tiene cuatro vacantes de seis. Esos son los lugares que necesariamente hay que cubrir con urgencia, porque no dan abasto. Los jueces no dan abasto, tienen mucho trabajo. La justicia civil, la justicia penal ordinaria, la justicia de familia… hay mucho trabajo y hay mucha vacancia. Entonces creo que esas son, por lo menos desde mi punto de vista, las prioridades.
—Porque uno piensa en la Justicia y en las vacantes de los tribunales y lo primero que piensa es si va a haber alguna prioridad, entre comillas, política sobre esas coberturas. ¿Hay algún criterio que no sea de funcionamiento? ¿Se entiende la pregunta?
—No hay una prioridad política. Hoy la prioridad para cubrir las vacantes de la Justicia es que la Justicia funcione bien, para que dé la respuesta que tiene que dar. Y la Justicia del día a día, la Justicia cercana a la gente, es la justicia penal de instrucción, civil, de familia, comercial.
—La semana pasada trascendió —y pudimos confirmar— que hubo varias reuniones, tanto acá en el Ministerio como en la Casa Rosada, para tratar este tema. ¿Hubo alguna definición? ¿Hablaron sobre la cuestión política de los apoyos legislativos que pueden tener estas propuestas? Y le pregunto también: ¿hay alguna fecha concreta de cuándo van a elevar esos pliegos?
—Estos pliegos los vamos a elevar en cuanto estemos en condiciones administrativas de hacerlo.
—¿Fecha?
—En breve. Estoy esperando que me traigan los expedientes con las actualizaciones e inmediatamente mando algunos pliegos, una tanda de pliegos. Esos pliegos no debieran tener inconvenientes.
—¿Podría ser en marzo?
—Sí, mi idea es que sea en marzo.
—En semanas entonces.
—Si es por mí, en días. Pero no quiero decir algo porque estoy esperando las condiciones administrativas para mandarlos.
—Le quiero hacer una pregunta antes. ¿Qué le dijo el Presidente? Porque usted no lo conocía personalmente.
—No, lo conocí el día de mi jura.
—Es atípico que eso ocurra.
—Evidentemente confía en el criterio de la Secretaría General de la Presidencia.
—Digo, que un presidente tome la decisión de nombrar a un ministro al que no había conocido antes es singular, o al menos atípico.
—Puede ser que no sea habitual.
—¿Y en esa primera charla de qué hablaron? ¿Qué le dijo el Presidente?
—Me dio tranquilidad, me manifestó su apoyo y su confianza en mi desempeño. Y me dijo lo que quería.
—Lo que se pueda contar, ¿qué le dijo?
—Quiere una justicia cercana a la gente, confiable, rápida. El servicio de justicia tiene una deuda con la sociedad, porque los tiempos no son lo que la sociedad pretende. Tampoco necesariamente tienen que ser los tiempos de la Justicia lo que la sociedad pretende; son tiempos diferentes. Pero está claro que hay una deuda y el Presidente quiere saldarla, y ese es su objetivo. Después, puntualmente, hablamos de temas que a él le interesan, como el juicio por jurados.
—A ver.
—Es una deuda de la Constitución del 1853 que el presidente tiene claro. La idea es que haya una injerencia popular en las decisiones judiciales, que se instaure de una vez por todas el juicio por jurados. Es un tema que vamos a estudiar y proyectar para que, de una vez por todas, en el ámbito federal se puedan dar y podamos tener juicios por jurado.
—Retomamos el tema de la política. El gran problema que tuvieron este gobierno y gobiernos anteriores es la falta de acuerdo político para que esos jueces sean nombrados. ¿Ustedes tienen una estrategia para eso? ¿Cree que van a tener los votos? ¿Qué rol puede tener el kirchnerismo en esa discusión?
—Yo creo que no debería haber problema, porque ese problema existió para acuerdos que requerían mayorías agravadas. En el caso de un magistrado de primera instancia, de Cámara o de tribunales inferiores —que no sean la Corte Suprema, la Procuración o la Defensoría General— la mayoría es simple. Hoy el Gobierno, con sus aliados y con senadores que entienden que es necesario cubrir las vacantes del sistema judicial, entiendo que no debería haber problema.
Es lo lógico que pase en un sistema democrático, que pasó siempre. Y en este proceso ni siquiera se intentó, porque no es que se mandaron los acuerdos y se rechazaron. Hubo un rechazo a acuerdos que requerían mayoría agravada. Con mayoría simple no hubo ningún rechazo.
—Entre esas listas de primeros magistrados van a haber de provincia, me imagino.
—¿Juzgados federales de provincia?
—Juzgados federales de provincia.
—Probablemente sí, probablemente haya alguno. Hay un montón de vacantes: tribunales orales, cámaras.
—Algunos con competencia electoral incluso.
—Sí, hay algunos con competencia electoral.
—Vinculado a este tema, a partir de la aprobación de la reforma laboral está la eliminación —o la disolución paulatina— de la Justicia Nacional del Trabajo. Hubo recursos judiciales y amparos contra esa decisión. ¿Cuál va a ser el trabajo que va a hacer el Gobierno sobre ese tema?
—Ya hubo un rechazo de una medida cautelar que presentó la CGT. Es una causa que está en trámite. Sobre el tema no tengo mucho más para decir.
La Justicia Laboral es una justicia que también está diezmada por las vacantes. La Cámara laboral, si mal no recuerdo, tiene la mitad de sus integrantes y la otra mitad está vacante. En ese sentido, ese traspaso a la Justicia local —o que quede como una Justicia de transición para ocuparse de los temas que hoy existen en la Justicia Nacional del Trabajo— pareciera ser menos conflictivo, porque hay muchísimas vacantes.
Ahora, también hay que evaluar si parte de la Justicia Laboral tiene algún tipo de injerencia a nivel federal. Hay temas que pueden considerarse federales, temas gremiales y demás. Es un tema que hay que estudiar.
—No es que le van a bajar la persiana y de un día para el otro desaparece la Justicia Nacional del Trabajo.
—No. De un día para el otro no puede desaparecer una estructura como la Justicia Laboral. Sí hay una ley y hay que tener en cuenta que la Justicia local de la ciudad de Buenos Aires tiene que tener una Justicia Laboral, como la tienen todas las provincias. Después hay que evaluar si hay temas de la justicia laboral que pueden ser de competencia federal o no. Eso es algo que hay que estudiar. Lo que sí está claro es que la ciudad de Buenos Aires tiene que tener una justicia local del trabajo y de todos los fueros.
LA CORTE Y EL RÉGIMEN ACUSATORIO
—Otro de los temas vinculados con las vacantes es la Corte Suprema y también la Procuración, que requieren mayorías agravadas en el Senado de dos tercios. ¿Qué definición hay? Porque el Presidente planteó que no iban a pactar con el kirchnerismo para esas designaciones.
—No hay mucha más definición, ya lo dijo el Presidente.
—Está claro, pero la Corte que piensa usted, ¿es una Corte para completar vacantes como la actual o podría tener otra fisonomía distinta a la de cinco miembros?
—Yo ya lo dije en varias oportunidades: la Corte hoy funciona muy bien. Incluso, según las estadísticas, está dando respuesta a más expedientes de los que podía resolver teniendo la integración completa.
Hoy no es el momento para discutir la integración de la Corte. Lo dijo el Presidente: no están dadas las mayorías. Cuando se entienda que se puede acceder a un diálogo y llegar a los dos tercios para completar la Corte, la Procuración y la Defensoría General —que también está vacante— se hará. Hoy no están dadas las condiciones. No es una necesidad principal, ni una prioridad del Gobierno cubrir esa vacante.
—¿La Procuración tampoco?
—No, tampoco. Hasta que no haya una posibilidad de acuerdo razonable para llegar a los dos tercios…
—Se lo pregunto porque está en plena aplicación el sistema acusatorio, donde el rol del procurador general va a tener una relevancia mayor que la que tiene ahora. ¿Piensan que podría ser parte del mismo paquete, jueces de la Corte y procurador, o es una definición que todavía no está?
—No, para mí es una definición que no está: que sea jueces de la Corte y procurador al mismo tiempo, no lo sé. Lo que sí sé es que para implementar el sistema acusatorio hay que estar en condiciones. Implementarlo por implementarlo, por decir “lo implementamos en tal o cual lugar”, para mí es un error, es destinarlo al fracaso si no están dadas las condiciones.
¿Cuáles son las condiciones? Tener magistrados, infraestructura, tecnología, recursos humanos y capacitación. Si no está todo eso, implementarlo para mí es un error. Eso lo tengo claro, muy claro.
—¿Esa es una definición que usted compartió con el Presidente?
—Sí.
—Porque la gestión anterior quería acelerar ese proceso, independientemente de todo esto que está contando usted. ¿Para usted es mejor “parar la pelota” hasta que estén dadas todas las condiciones y después aplicarlo?
—Yo creo que hay que implementarlo. El Presidente cree que hay que implementarlo. No hay duda de que hay que implementarlo. De hecho, es hasta extraño que en parte del país se aplique y en parte no. Tan extraño que hoy la Cámara Federal de Casación tiene que resolver expedientes de provincias con sistema acusatorio y de provincias con sistema mixto.
Que hay que implementarlo, no hay duda. Ahora, la gestión anterior habrá entendido que en los lugares donde se implementó estaban dadas las condiciones, y está bien. Pero ahora hay que evaluar si en los lugares donde queda implementarse están dadas esas condiciones.
—Ahora, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires o en la ciudad de Buenos Aires —que tal vez fue más tema de agenda por su lugar en la agenda pública— tienen dudas y están planteando que faltan recursos, funcionarios y capacitación. ¿Usted comparte ese análisis que hicieron, por ejemplo, asociaciones de magistrados?
—Sí. La provincia de Buenos Aires ya tiene algunas jurisdicciones donde se aplica. Las próximas jurisdicciones, si mal no recuerdo, eran La Plata y San Martín. Yo llegué hace una semana, pero estamos viendo. Sí sé, porque vengo del sistema, que hay lugares donde faltan un montón de fiscales. Entonces me parece que es sentido común.
—La ciudad de Buenos Aires es un ejemplo.
—Me parece que es sentido común. Si faltan fiscales, que son los encargados, a partir de la implementación del sistema acusatorio, de llevar adelante la investigación, pareciera que el sentido común indica que hasta que esos lugares no se cubran —o por lo menos en un porcentaje alto— no tiene sentido aplicarlo.
Eso es un detalle, pero otro es capacitarlos. Hay que capacitarlos, ponerles recursos humanos, tecnología y estructuras edilicias.
—Sí, computadoras, sillas, todo. Y eso no está todavía garantizado.
—En algunos lugares sí y en otros no.
—Hablo, por ejemplo, de la ciudad de Buenos Aires…
—Bueno, la ciudad de Buenos Aires, seguro. Es evidente: le faltan cuatro fiscales de doce.
—Imposible aplicarlo…
—Difícil.
EL DEBATE POR EL NUEVO CÓDIGO PENAL
—Hay otro tema que quedó pendiente de la gestión anterior: el nuevo Código Penal que se había presentado. De hecho, el propio Presidente lo presentó con el anterior ministro y con Patricia Bullrich en su condición de ministra. ¿Qué va a pasar con ese Código Penal, que establecía un endurecimiento de las penas y sumaba tipos penales? Era un trabajo muy grande. ¿Qué va a pasar con ese proyecto?
—Un gran trabajo: 913 artículos, si mal no recuerdo. Lo estoy leyendo, pero quiero que tenga un visto por parte de la Corte Suprema, obviamente por los expertos, así como participaron muchos profesores y magistrados.
—Yo lo escuché decir que quería que lo vea la Corte. ¿La Corte no había visto ese proyecto?
—No, la Corte no estaba convocada, no fue parte. Entonces, así como participaron un montón de profesores y magistrados, me parece bueno y saludable que los expertos que la Corte designe para este tema lo vean y emitan su opinión, siempre académica. Después de eso, sí mandarlo. A ver: es una deuda pendiente, histórica. El Código Penal tiene más de cien años.
—Una de las leyes que se aprobó, además de la reforma laboral —que incluía el capítulo de la justicia laboral— fue la baja de la imputabilidad. ¿El Ministerio tiene alguna tarea para la aplicación de esa ley, que baja la edad de imputabilidad a los 14 años?
—Sí. Es una tarea que se tiene que llevar adelante entrelazando el Ministerio.
—Porque los diputados y senadores levantaron la mano y aprobaron, pero después hay que empezar a implementar eso, que implica un montón de cosas.
—Un desafío enorme.
—Por eso le pregunto.
—Un desafío enorme, donde la última opción es la pena privativa de la libertad. Pero en el medio hay que hacer un trabajo intensísimo entre distintos ministerios del Gobierno: el Ministerio de Seguridad, de quien hoy depende el Servicio Penitenciario; todos los organismos o áreas de las que dependen las medidas alternativas a la pena.
El tema de las tobilleras electrónicas; el Ministerio de Capital Humano, que también tiene que aportar en todo lo que es contención. Es un trabajo enorme, dificilísimo, que se va a empezar a llevar a cabo ahora. De hecho, ya me reuní con la ministra de Seguridad para hablar, entre otras cosas, de este tema.
—Vamos a entrar ya en el tramo final del reportaje, sobre el tema AFA. No sé si queda algún tema relevante de los que está trabajando desde el Ministerio que no hayamos tocado y que quiera mencionar.
—No, a grandes rasgos es lo que hablamos. Mis prioridades son la cobertura de vacantes, la implementación del Código Procesal Penal, el envío del Código Penal y la implementación del juicio por jurados. Después hay muchísimos temas.
EL VÍNCULO CON LA CORTE SUPREMA
—Con el tema de la Corte, ¿usted se va a reunir con los jueces del máximo tribunal?
—Sí, ya le pedí una reunión formal a la Corte.
—¿Y tiene fecha?
—Todavía no tuve respuesta, pero será en breve.
—Fuentes de la Corte dicen que recibieron bien su designación. ¿Usted tiene alguna relación con los ministros de la Corte?
—No sé cómo lo recibieron. Sí conozco a los ministros de la Corte, por supuesto. Tengo la mejor imagen de ellos. Muy buena relación institucional, así que entiendo que será en breve la reunión. Es una presentación formal, protocolar.
—¿Tiene algún tema específico para hablar con ellos, además del Código?
—La Corte está preocupadísima por la cobertura de vacantes. Hace mucho tiempo que está exhortando a que se cubran. El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, es también el presidente del Consejo de la Magistratura. Es decir, hay una necesidad explícita de la Corte respecto de la cobertura de vacantes. Ese va a ser, entiendo, el primer y principal tema.
LA AFA Y EL GOBIERNO
—Pasemos al tema de la AFA. Uno de los temas relevantes que tiene que definir -y que tiene cierta urgencia o cierta prioridad- es la designación de veedores. Quería saber cómo está ese trámite, porque hasta donde sabíamos, o lo que había trascendido públicamente, el trámite había terminado y estaba a la espera de su firma. ¿Cómo está ese tema?
—Es un tema administrativo. Cuando llegué, pedí el expediente, lo miré el fin de semana. Son cerca de cuatrocientas fojas. Quería ver que no hubiera ninguna irregularidad en la propuesta de los veedores de la gestión anterior.
—Lo que había trascendido era que el expediente estaba arriba del escritorio del ministro esperando la firma. ¿Eso cómo está?
—No, eso no es así. Primero porque no existe expediente físico como para que esté arriba de un escritorio. Es todo digital. Cuando llegué el expediente estaba en guarda, entonces pedí que lo saquen para que me lo impriman y poder verlo.
Lo vi, lo estudié y confirmé que el trámite no tenía problemas administrativos ni ninguna irregularidad. Entonces pedí que empiece el camino para que me llegue a la firma. En ese proceso interno de los trámites administrativos tenía que pasar primero por el nuevo titular de la IGJ.
—Alejandro Ramírez.
—Alejandro Ramírez, que hoy salió su designación. Así que él lo estará firmando hoy o mañana y me lo elevarán a mí. A más tardar entre lunes y martes estaré firmando la designación.
—¿Y van a ser las mismas personas que había propuesto la gestión anterior?
—Las mismas personas que propuso el anterior inspector General de Justicia.
—Porque una de las sorpresas cuando usted llegó fue que se fue el anterior titular de la IGJ, que había tenido un perfil muy alto, Daniel Vítolo. También se fue el titular de la UIF y varios funcionarios que trabajaban con Cúneo Libarona. ¿Por qué tomó esa decisión?
—No entiendo por qué causó sorpresa. Si quieren ponerle “purga”, pónganle el nombre que quieran, pero es lo que hacen todos los ministros cuando llegan. Es la lógica: llega un ministro y llega con su gente de confianza para cada una de las áreas.
Yo llegué y, como es habitual, pedí la renuncia a todos los funcionarios políticos. En este caso puntual, por el perfil que había tenido el anterior inspector General de Justicia, se generó todo un revuelo cuando en realidad no debería haberse generado.
Elegí a una persona intachable, con antecedentes en la materia. Después ustedes se hicieron eco de algunas particularidades, como que había litigado contra la AFA o que estaba a favor de las sociedades anónimas deportivas, cosas que yo ni siquiera había visto ni tenido en cuenta. Lo que sí tuve en cuenta es que es una persona intachable y por eso lo puse en el lugar que ocupaba el doctor Vítolo.
—Queda la Secretaría de Derechos Humanos y también la Oficina Anticorrupción. ¿Ya tiene definidos esos cargos?
—Sí, la Oficina Anticorrupción ya tiene nombre. Es una jueza de la ciudad de Buenos Aires que además es consejera de la Magistratura, con más de 27 años en la Justicia.
—¿Quién es?
—Gabriela Zangaro.
—¿Todavía no está definido el subsecretario de Derechos Humanos?
—No, todavía estamos evaluando perfiles. También designamos al titular de la UIF, otra persona intachable, Matías Álvarez.
—Fiscal, ¿no?
—Fiscal federal coadyuvante de la Procuraduría de Narcotráfico. Trabajó en temas de narcotráfico y lavado de dinero, estaba trabajando en Rosario. Personas de carrera, sin ningún alineamiento político. La verdad que estoy muy contento con el equipo que estamos armando.
—Esta semana estuvieron ante la Justicia Pablo Toviggino, como tesorero, y Claudio Tapia, como presidente de la AFA, por una de las causas presentadas por ARCA. ARCA es un organismo del Gobierno, la IGJ también. ¿Cómo ve usted este tema desde su lugar de ministro? La AFA plantea que es víctima de una persecución política.
—En mi rol de ministro no tengo nada que decir sobre causas en trámite. Hay muchas causas en trámite, esta es una de ellas. Hay otras en distintas jurisdicciones y en distintas instancias. Todo está muy atravesado y mezclado.
Como ministro de Justicia, me parece imprudente hablar para un lado o para el otro. Lo único que puedo decir es que es un tema que me es ajeno, que no tengo absolutamente nada que ver y lo miro desde otro lugar.
—Se lo pregunto porque técnicamente usted va a poner la firma sobre una decisión que afecta a la AFA.
—No sé si afecta o no. Es lo que corresponde. Hay una investigación y sospechas de que algunos balances por ahí no fueron como dicen. Un organismo del Gobierno propuso que vayan veedores para ver si eso es así o no, y yo seguí con esa lógica.
—Se lo pregunto también porque surgieron muchas especulaciones sobre si su llegada al ministerio tenía que ver con encontrar algún tipo de acuerdo con la AFA. El presidente lo dijo que con su designación no iban a “salvar” a Tapia y Toviggino.
—En primer lugar, ratificarlo: yo, ni nadie viene a salvar a nadie. A nadie. No es nuestra función, no es mi función. Nadie me lo pidió. No vengo a salvar ni a perseguir a nadie. Yo tengo otra función. Mis facultades no son salvar o ayudar o perseguir a alguien. Me generó sorpresa tanto revuelo que se armó por si yo conocía o no a alguien en mi vida privada anterior a ser ministro y cómo se le dio tanta trascendencia.
—Y la última pregunta tiene que ver con su padre. En el Congreso está el pliego para extender la función judicial de Carlos Mahiques, que está próximo a cumplir 75 años. También trascendió un supuesto cumpleaños en una propiedad atribuida a Pablo Toviggino. ¿Su padre o usted estuvo allí?
—Yo vi esas imágenes que pasaron hasta el cansancio, donde decían que había una fiesta con karaokes, con casinos y que nosotros estábamos. Todo falso. Jamás participamos de una fiesta así.
Mi padre está transitando el proceso para que el Senado —si Dios quiere— le dé acuerdo para seguir cinco años más. Mi padre hace 52 años que está en la Justicia y para mí es un ejemplo.
—¿Por qué?
—Por la vocación que tiene. Yo nací y mi padre ya era juez. Tenía tres o cuatro años y mi padre era juez. En mi casa había amenazas, el teléfono sonaba a cualquier hora. Yo me crié con eso, vi y viví toda mi vida la pasión con la que se desempeñaba en cada función: primero como juez provincial, después como camarista, como fiscal, como juez nacional, hasta llegar a donde está hoy. Obviamente está en un lugar que genera muchas cosas. En el medio hay gente que lo quiere y gente que no lo quiere.
—¿Usted se reconoce como parte de la “familia judicial”?
—Sí. Soy de una familia en la que hay varios integrantes que son o fueron magistrados.
—¿Eso es una virtud o un defecto para este cargo?
—Ni virtud ni defecto. Soy alguien que conoce el sistema. Vengo de adentro de la Justicia. Toda mi vida estuve en la Justicia. Tengo 45 años y estoy desde los 19. Nunca estuve del otro lado. Conocer el sistema, con sus falencias y sus virtudes, creo que es una virtud para ocupar un lugar desde el que se puede ayudar, redireccionar cosas que no están bien y corregir. Yo lo vería como una virtud.
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Milei ya no compite “contra sí mismo”: la Casa Rosada cree que la oposición se despertó y acelera gestos
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Javier Milei sigue convencido de que compite “contra sí mismo” para obtener su reelección. El problema es que, frecuentemente, incurre en errores —como el fracaso con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada— y genera daños autoinfligidos. Es decir: a veces, compite solo y pierde. Esa derrota fue un parteaguas que dejó al Gobierno en una posición de debilidad. Y cambió el aire que se respira en la alta política: todos sienten que la oposición se empezó a despertar.
Es algo que algunos libertarios miran con preocupación. Si Milei ya no compite solo, empieza otro partido para La Libertad Avanza (LLA). Por eso, la Casa Rosada ahora comenzó a ensayar gestos de mayor generosidad con gobernadores y aliados.
“Los peronistas están viendo que son competitivos. Ven el poder más cerca y se empiezan a juntar”, advirtió ante Infobae un miembro de la mesa política de la Casa Rosada. “Nosotros perdimos meses de fortaleza. Teníamos que ser amplios cuando estábamos fuertes. Ahora que estamos en una peor posición, las negociaciones políticas nos van a costar el doble”, se lamentó.
Los gobernadores ya mostraron que no les cuesta soltar la mano del Poder Ejecutivo. El Gobierno ahora pretende acercarse a ellos y a sus viejos aliados. El último fin de semana, Karina Milei entendió que debe anudar más fuerte los acuerdos políticos. Es un sendero que podría derivar en un acuerdo electoral, pero no es solo eso: en el camino hay otros gestos, como el envío de fondos a las provincias o la habilitación de proyectos de la oposición dialoguista en el Congreso. Ahora “El Jefe” debe inspirar confianza en una serie de interlocutores que no olvidan la ambición de poder que ella supo demostrar en el pasado.
Por eso, el lunes, ella telefoneó a Mauricio Macri. Fue una charla de media hora, lo suficiente para romper el hielo y dar inicio a una negociación electoral para el 2027. El titular del PRO había perdido contacto con los Milei en octubre del año pasado, luego de la famosa visita a Olivos que terminó en cortocircuito por la renuncia de Guillermo Francos y el ascenso de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. En abril, Macri y los hermanos Milei se cruzaron en la Fundación Libertad y no se dirigieron la palabra.
Pero en las últimas semanas, muchas segundas líneas de PRO y de LLA trabajaron con muñeca política para un contacto de alto nivel entre Karina y Mauricio. Lejos quedó la pretensión del líder del PRO de hablar directamente con el presidente. “Al principio lo sorprendió. Ahora él entiende que la interlocutora es Karina, porque es ella la que tiene la última palabra en las decisiones políticas”, reconocieron cerca del ex mandatario.
Hoy, a las 11, Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem recibirán al jefe del bloque de PRO Cristian Ritondo y al diputado Fernando De Andreis (mano derecha de Macri) en la Casa Rosada. Será curioso verlo a Santilli como anfitrión: si no fuera por la presencia de “Lule” sería un encuentro más entre tres viejos conocidos. Ambas partes entienden que a todos les conviene un entendimiento electoral. Pero Macri quiere verificar primero que lo van a tratar bien. Busca reconocimiento antes de pasar a la letra chica.
Preocupación por la micro
En la reunión de mesa política, las espadas políticas del Gobierno hicieron una “autopsia” de lo ocurrido en el Senado, en una mezcla de pases de factura y verdades edulcoradas.
En un tiro por elevación a Patricia Bullrich, Martín Menem dijo que los proyectos del Gobierno deben tener una estadía corta en las Cámaras y que en cada sesión hay que tratar de pasar varias leyes.
La titular del Senado y su par de Diputados tienen una tirantez cada vez más evidente. En el bullrichismo no lo dudan: creen que detrás de la animosidad con Bullrich está la idea de desterrar su nombre de la fórmula presidencial para dejarle la candidatura a la vicepresidencia al riojano. “Obvio que hay tension. La candidatura a vice es la discusión por la sucesión del proyecto. El que se postule ahí es el heredero al trono”, dijo a Infobae un estrecho colaborador de Bullrich.
La derrota en el Senado añadió una crisis política al problema de fondo que el Gobierno arrastra por la economía de la calle. En palabras del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, “la realidad cotidiana de la gente sencilla”, que impacta cada vez más fuerte en las encuestas de opinión.
Algunos protagonistas del ala política empezaron a mostrar mayor preocupación por la situación del poder adquisitivo. Eduardo “Lule” Menem comentó a su círculo de confianza que habría que tomar medidas con las tarifas, el transporte y la morosidad. Y al titular de Diputados, su primo, lo vienen escuchando cada vez más “pragmático” en materia económica. “Están trabajando en el tema, algo se puede venir”, se ilusionan en ese campamento.
Si uno escucha la voz oficial del Gobierno, en boca de Adrián Ravier, no pareciera que esté en carpeta ninguna medida heterodoxa. “Acá no hay plan platita para ponerle dinero a los que tienen moras y que con eso paguen”, sentenció el portavoz en la última conferencia de prensa.
En el ala política también se escucharon lamentos por el objetivo de inflación (“agosto empezando con cero”) que no se pueda cumplir. Esta tarde se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec de julio, y todo indica que la cifra estará en torno a los 2 puntos (en junio cerró en 1,9%).
Las inquietudes por la situación económica son un secreto a voces en la Casa Rosada: el Presidente suele menospreciar cualquier planteo. Para Milei, cualquier corrección implicaría una profanación a su modelo ortodoxo. Él prefiere morir en su ley. “Si no hacemos un Gobierno que merezca ser reelecto, no seremos reelectos”, repitió en sus últimas entrevistas.
A los funcionarios de su mesa chica no les da lo mismo ganar o perder el año próximo. Pero Milei está cada vez más alejado de las preocupaciones de su staff. Como se adelantó en esta columna hace tres semanas, varios actores del oficialismo venían desde hace tiempo advirtiendo los problemas que generaba la voracidad desreguladora de Federico Sturzenegger. Pero el “Coloso” siempre actuó amparado por el Presidente, que lo admira. De hecho, el jefe de Estado tiene casi listo su próximo libro, “La moral como política de Estado”, y Sturzenegger es uno de los autores del prólogo (el otro autor es Santiago Caputo).
El Presidente se regodea con un grupo más acotado de referentes que lo aplauden en la red social X. El cineasta Santiago Oria y la diputada Lilia Lemoine, por caso, vienen ganando terreno en la comunicación: ya no solo tienen un rol clave en la “calle online”, sino que también lo aconsejan al jefe de Estado cuando prepara las entrevistas que brinda en medios tradicionales.
La militancia digital orgánica, en tanto, está desordenada y desmotivada. Los influencers libertarios últimamente orientaron sus contenidos hacia la agenda anti-woke, el nacionalismo y la política internacional. Cuando asoman contenidos económicos, crecen las reacciones negativas.
Proyecto herido
Las encuestas que leen en la Casa Rosada hablan de una intención de voto para Milei que oscila entre un piso de 36 puntos y un techo de 41 puntos. “El proyecto está muy herido en la opinión pública. Pero aun así Javier puede ganar porque la oposición está muy desordenada y Cristina Kirchner está más preocupada por obturar a Axel que por ganar la elección”, dijo a Infobae un consultor que tiene muy buena llegada a la Casa Rosada.
“Hay una chance de ganar en primera vuelta. Y si hay ballotage, Milei puede ganar ante un K. Si ellos se ordenan, se juntan y construyen a un candidato no kirchnerista y que no esté gastado, la historia puede ser otra”, abundó.
Los libertarios ahora tienen que ensayar su generosidad si quieren inclinar la cancha a favor de la reelección. En el Congreso caminan con pie de plomo para conseguir el premio mayor: la suspensión de las PASO en 2027. En la cúpula oficialista dan por casi caído el proyecto de reforma política tal cual se envió al Congreso (contempla la eliminación de las primarias). Pero el objetivo es asegurarse de que no haya tres estaciones electorales el año próximo.
Los acontecimientos de los últimos días obligaron a la mesa política a reordenar las prioridades en el Congreso. Se pusieron en el freezer los proyectos no prioritarios (como la Ley Hojarasca) o aquellos que huelen a impopularidad, como el anteproyecto ómnibus de desregulación de Federico Sturzenegger (aquel que contemplaba derogar la Ley del Libro).
En Diputados, Martín Menem apuesta a una sesión maratónica el 26 de agosto donde se trataría un paquete de proyectos que mezcle las iniciativas más importantes de la Casa Rosada (Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II) con otros proyectos que son de interés de los aliados. Como nunca, se escuchó a los libertarios en el Congreso muy predispuestos a aceptar cambios en los proyectos y a darle curso a los temas que piden los bloques colaboracionistas. En la sesión del 26 podría incluirse desde iniciativas de PRO hasta el proyecto para bajarle el IVA a la fécula de mandioca, que impulsa el misionero Oscar Herrera Ahuad.
En el Senado se dará continuidad a la Ley de Sociedades y al Super RIGI y se priorizará el Régimen de Zonas Frías: Diego Santilli viajó ayer a la reunión de diez gobernadores del norte del país para asegurarles que habrá una compensación —vía resolución en el Boletín Oficial— por el gasto de energía eléctrica de las “zonas calientes” durante el verano.
Más allá de los gestos actuales, los gobernadores saben que, cuando llega la negociación electoral, los libertarios son escurridizos. Ya lo vivieron en 2025. Y no quieren volver a una dinámica de imposición.
Un colaborador del karinismo reconoció: “Si los gobernadores no peronistas no acompañan a Javier, nosotros presentamos candidato en sus provincias y les sacamos los puntos que ellos necesitan para su reelección. Con muy poco los arruinamos”. Son discusiones que quedarán para septiembre. Ahora la Casa Rosada quiere recrear la confianza con un toma y daca generoso. Y para eso debe reforzar su paquete de garantías.
Destacado
El Gobierno comenzó las negociaciones por las alianzas electorales: el armado y un acuerdo sorpresa
Publicado
7 horas haceen
13 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
A poco más de un año para las próximas elecciones, el Gobierno comenzó a ordenar al partido en los diferentes lugares del país con el objetivo de fortalecer el sello antes de iniciar las negociaciones por las alianzas con los otros espacios que, no obstante, también ya se están empezando a analizar, con las experiencias previas como disparador.
Si bien la misión principal es que el presidente Javier Milei consiga un nuevo período de mandato, en La Libertad Avanza reconocen que las bancas en el Congreso también son una preocupación, por lo que el armado de listas de diputados y senadores aparece también como un factor clave.
Un primer paso lo dio reciente Karina Milei, en su rol de titular del partido a nivel nacional, cuando se comunicó con su par del PRO, Mauricio Macri, para organizar una mesa política con referentes de las dos fuerzas.
Al día siguiente de la cumbre en la que el peronismo intentó dirimir sus diferencias, funcionaria inaugurará el diálogo formal este jueves, cuando reciba en Casa Rosada, a partir de las 11:00, a los dos máximos estrategas amarillos, Cristian Ritondo, que se ocupa de ordenar a la tropa propia en la provincia de Buenos Aires, y Fernando de Andreis, el hombre de confianza del ex jefe de Estado.
Por parte del oficialismo, en tanto, asistirán, además de la propia secretaria general, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
El primero de ellos es señalado como el posible candidato en el territorio bonaerense, el más populoso de la Argentina, mientras que el segundo es el representante de los libertarios que termina autorizando o rechazando los acuerdos electorales a escala nacional.
El encuentro fue propuesto por Macri como una forma de reeditar el ámbito de debate que también tuvieron en el 2025, cuando ambos partidos decidieron competir juntos en la mayoría de los distritos.
Por el lado del PRO, remarcaron que el ex presidente expresó firmemente su deseo de “trabajar en equipo para blindar el cambio”, y además de asegurarle que quiere que al Gobierno “le vaya bien, porque si eso pasa le va a ir bien al país”.
La charla con Karina Milei duró cerca de media hora, durante la cual se trataron temas generales y se decidió avanzar con esta mesa para, sobre todo, empezar a construir confianza mutua, luego de las diferencias de los últimos días en el Congreso.
Al cortar con la secretaria general, el ex presidente informó de lo hablado a las autoridades del espacio, pero no fue hasta unas horas más tarde que se comunicó por privado con Ritondo.
Esta es una muestra de cómo está la relación con el diputado, que se muestra muy cerca del oficialismo, al punto de que viene siendo el principal promotor de la candidatura de Santilli, en el marco de una eventual alianza.
El punto de mayor conflicto entre las dos fuerzas está del otro lado de la General Paz, en la ciudad de Buenos Aire, donde no hay un acuerdo claro y florecen las rispideces.
En el entorno de Jorge Macri anticipan que el jefe de Gobierno porteño, que buscará la reelección, estaría dispuesto a hacerlo de la mano de un frente común con La Libertad Avanza.
Por el contrario, la referente violeta en CABA, Pilar Ramírez, cuestiona duramente en privado al mandatario local y sostiene que no lo necesita para ganar en el 2027 lo que fue hasta ahora el bastión del PRO.
En Entre Ríos, si bien todavía faltan algunos detalles, la Casa Rosada apoyará al gobernador Rogelio Frigerio, otra de las figuras importantes que le quedan al PRO y que piensa desdoblar los comicios para que en su provincia se vote en octubre.
“Falta para definir las listas. No hay clima electoral, ni necesidad de reforzar algo que ya está bien”, explicó a este medio una persona que conversa seguido con el desarrollista.
Un ex macrista que también está intentando acordar con la Nación es el senador Luis Juez, que le ganó el año pasado el lugar de aliado en Córdoba al radical Rodrigo de Loredo, con quien el Ejecutivo ya no tiene trato.
En ese lugar, el armador libertario es el diputado Gabirel Bornoroni, quien viene llevando adelante la coordinación del espacio y este viernes emprenderá una gira que lo llevará por las localidades de La Falda, Cosquín, San Roque y Villa Carlos Paz.
En Chubut Karina Milei también podría revalidar el arreglo con otro dirigente del PRO, Ignacio Torres, aunque allí casi que no hay diálogo co. Cesar Treffinger, el referente de LLA.
Sin embargo, los acuerdos podrían no ser solo con la gente de Macri, sino también con gobernadores de otros partidos, tal como sucedió en el 2025 cuando se formó un frente con, por ejemplo, Leandro Zdero en Chaco.
En este sentido, no se descarta que haya algún acercamiento sorpresa, como el que Ezequiel Atauche está buscando en Jujuy con el mandatario local, Carlos Sadir, del radicalismo.
“Es una de las posibilidades. Va a depender de muchas cosas, pero podrían encontrarle una vuelta. Además, serviría para terminar con la interna con Manuel Quintar, que viene en caída en la consideración“, sostuvo alguien al tanto de la situación.
Algo parecido aplicaría para San Luis, donde el senador Bartolomé Abdala, en su calidad de armador, espera instrucciones de Rosada para saber si va como candidato o acuerda con Claudio Poggi.
”Nosotros no lo necesitamos. Él tiene que hacer grandes gestos, porque la verdad es que no dependemos de nadie. No tiene ninguno de los cinco diputados ni de los tres senadores y nuestro espacio está distribuido en toda la provincia. La marca mide bien, tenemos candidato y tenemos mucha posibilidad de golearlo en la elección, si hacemos las cosas bien”, aseguran desde LLA.
En Mendoza, la discusión pasa por si el aspirante a suceder a Alfredo Cornejo es uno de los funcionarios del actual mandatario o Luis Petri, el dirigente por el que apuestan las autoridades nacionales.
Entre las provincias donde Karina Milei presentará una propuesta propia está La Rioja, donde juega el titular de la Cámara de Diputados, Martin Menem, si es que no le piden que sea el compañero de fórmula del Presidente.
Así mismo será en Tierra del Fuego, donde la figura que sobresale es la del senador Agustín Coto, aunque la confirmación llegará más adelante, porque quienes planifican los tiempos consideran que “ponerse a armar una candidatura, además de una falta de respeto al electorado de una provincia que está detonada, es un error estratégico”.
Por último, en Tucumán ya está haciendo campaña -desde hace tiempo- el ex vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, que incluso viene organizando actos y encuentros con dirigentes de esa provincia.
El ex funcionario preparó un programa de gobierno que será el eje de su discurso y que presentará próximamente para disputarle el poder a Osvaldo Jaldo, uno de los gobernadores cercanos a la Casa Rosada, pero que no va a acordar una alianza.
La medida que impulsará Catalán incluye una reforma tributaria (baja de ingresos brutos), una reducción del costo de la Legislatura, un RIGI provincial, una reforma administrativa, políticas de fomento del turismo y un hub de empresas de servicios.
Destacado
Cumbre de unidad en el PJ: Kicillof, Massa y Máximo Kirchner se reunieron para una definición electoral clave
Publicado
7 horas haceen
13 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
Una sorpresiva cumbre peronista se desarrolló ayer en la Ciudad de Buenos Aires, en el hotel Emperador, ubicado sobre la Avenida Libertador, y duró cerca de cinco horas. Una reunión que volvió a juntar a los principales dirigentes del espacio político en un hotel para poder acercar posiciones sobre temas centrales como las PASO. “Hubo un buen clima”, garantizó uno de los protagonistas. Un dato no menor entre tantas internas que atormentan al peronismo.
Del encuentro participaron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego); el senador nacional y ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora y los jefes de bloque en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
El encuentro fue convocado por ellos dos y tuvo como objetivo discutir un posicionamiento sobre las PASO, debido a que el Gobierno decidió avanzar fuerte en las dos cámaras legislativas y entre los gobernadores aliados para voltear las elecciones primarias en el corto plazo.
Milei tiene como único objetivo la reelección y ve en las PASO un escollo para lograrlo. Por eso decidió avanzar en su eliminación. Los dirigentes del peronismo coincidieron en la necesidad de sostenerlas como un instrumento clave para la oposición. Es la forma de lograr una propuesta amplia en el medio de las internas que tiene el peronismo.
“Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”, le aseguró a Infobae uno de los presentes en la reunión. Para el peronismo es clave mantener las Primarias para poder sanar las heridas internas a través de los votos. Y, además, porque sería la forma de legitimar un eventual proceso político a nivel nacional.
El encuentro se dio en un clima ameno, lejos de los enfrentamientos, públicos y privados, que se multiplicaron en el peronismo en los últimos meses. La importancia de la reunión no solo está en el tema que trataron, sino en el acercamiento de las partes que estaban en conflicto. Axel Kicillof y Máximo Kirchner no se veían desde octubre del 2025, cuando fueron las elecciones nacionales.
Tuvieron un par de contactos telefónicos cuando falleció el Indio Solari y se hicieron cargo de organizar su velorio en Avellaneda. Esa paz lograda por un hecho popular que superó las rencillas políticas se rompió a los pocos días. Desde ese momento hasta ahora en el cristinismo le apuntaron con frecuencia a Kicillof, al que acusaron de no ir a visitar a CFK y querer construir un kirchnerismo sin Cristina.
“Si todos se reunieron para lograr un acuerdo sobre un tema, es porque todos interpretaron que están bajo el mismo paraguas y que hay que trabajar en conjunto para enfrentar a Milei”, le aseguró a este medio uno de los dirigentes presentes en el encuentro. Fue una señal de acercamiento en un momento clave dentro de la discusión del peronismo respecto al proceso electoral del año que viene.
Así como Kicillof y Kirchner pasaron tiempo sin hablarse, Massa mantuvo el diálogo con ambos durante todo este tiempo. Siempre en el medio de una relación conflictiva, pero apartado, en la mayoría de los momentos, de la interna bonaerense. Los gobernadores hace tiempo que vienen reclamando un encuentro para sentar posiciones respecto a temas sensibles. El que tuvo lugar ayer fue determinante para partir el bloque de hielo que separaba al conjunto.
En la mesa también se habló del impuesto al combustible, zonas cálidas y frías y del Presupuesto, otros dos temas sensibles para la relación entre la oposición y el oficialismo. La intención es trabajar mas cerca en lo que respecta a la agenda legislativa. La caída de la ley de extranjerización de las tierras fue una señal para el peronismo de que había espacio para avanzar sobre las fisuras del gobierno nacional.
La coincidencia entre todos los presentes sobre la necesidad de mantener las PASO es un primer paso en el trabajo mancomunado del peronismo. No actuaron como terminales separadas, sino como esquema de poder unificado. La reunión ha sido una buena noticia para la dirigencia del peronismo, que tiene expectativas de negociar un acuerdo de unidad electoral.
Ahora la intención es articular un trabajo unificado para juntar voluntades en otros sectores de la oposición y plantar la resistencia a la avanzada libertaria. Para el PJ las Primarias valen oro, sobre todo en un momento donde la capacidad de lograr acuerdos es muy limitada.
La reunión puede convertirse en el primer mojón de la unidad peronista. El camino por recorrer es largo y las diferencias son muchas, pero que los principales dirigentes del peronismo se hayan sentado en la misma mesa a discutir una postura común es un paso adelante. Un movimiento clave para una fuerza política agrieta, absorbida por la desconfianza, pero que empieza a advertir que deben tejer un criterio uniforme en algunos temas para fortalecerse frente al gobierno libertario.







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