Conecta con nosotros

Destacado

Tras el triunfo con Glaciares, el Gobierno buscará discutir una ley clave para el vínculo con Estados Unidos

Publicado

en

Luego del triunfo que significó para el oficialismo la aprobación definitiva de la ley de Glaciares, el Gobierno se prepara para debatir en el Congreso la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), una norma clave para las relaciones con los Estados Unidos.

En el acuerdo de libre comercio que firmó meses atrás con Washington, la Argentina se comprometió a cumplir con una serie de puntos, entre los cuales está el de sancionar esta medida antes del próximo 30 de abil.

La contraparte norteamericana está especialmente interesada en que se modernice a nivel local toda la legislación vinculada a la propiedad intelectual, ya que advierte que se trata de una de las regiones con más complicaciones en esta área.

En el informe “Special 301″ del 2025, por ejemplo, la Oficina del Representante de Comercio de la Casa Blanca señaló que nuestro país “continúa presentando desafíos de larga data y ampliamente conocidos para las industrias intensivas” y menciona como caso paradigmático “el mercado físico de La Salada, en Buenos Aires”.

“Las ventas de falsificaciones en otros lugares físicos siguen siendo elevadas, con aumentos repentinos en la venta de productos falsificados en ferias pequeñas, por vendedores ambulantes ilegales y en el Barrio Once”, remarca el estudio.

Para que entre en vigencia, las autoridades nacionales no solo tienen que lograr que el acuerdo comercial sea ratificado en el Congreso, sino que también deben aprobar otras normas complementarias, como este tratado sobre patentes.

Si bien la Argentina es miembro de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) y firmó el Convenio de París, todavía no se adhirió al PCT, que ha sido históricamente una cuestión de intenso debate interno.

Ahora, la el oficialismo quiere volver a discutir la cuestión y analiza hacerlo retomando un proyecto que ya consiguió media sanción en el Senado en 1998, pero nunca se votó en Diputados.

Aunque la regla general es que una iniciativa venza un año después de su aprobación parcial si no es tratada por la otra Cámara, esto no aplica para los convenios internacionales.

Sin embargo, la cúpula libertaria todavía está planificando la estrategia que se llevará adelante: algunos integrantes del espacio aseguran que ya la semana que viene se va a presentar el texto, mientras que otros actores involucrados reconocen que se podría demorar un poco más.

En cuanto al contenido, en la Casa Rosada sostienen que la iniciativa de la década de los 90 va a ser enviada con modificaciones, por lo que necesariamente deberá volver al Senado después de que se apruebe en Diputados.

“Se van a hacer retoques, porque estamos hablando de un texto muy viejo, tiene algunas cosas que quedaron obsoletas y además se tiene que adaptar a los requisitos del acuerdo que firmamos con Washington ahora”, manifestó un miembro del cículo íntimo de Javier Milei.

Por el contrario, algunas de las fuentes que están trabajando desde hace meses en el proyecto aseguraron a Infobae que eso no es necesario y que, por lo tanto, lo más probable es que se envíe la misma propuesta de la época de la presidencia de Carlos Menem, para aprovechar la media sanción y reducir los tiempos parlamentarios.

“La media sanción del Senado de 1998 es el instrumento correcto y suficiente para avanzar. No es necesario ni conveniente reabrir el debate con un nuevo proyecto de ley”, explicó un integrante del Gabinete que está atrás de la redacción.

El conflicto, puntualmente, está en que la medida que se debatió en ese momento no incluía la posterior actualización de los plazos de ingreso al tratado, que se detallaron en el artículo 22, adoptado recién en 2001.

Al respecto, el funcionario remarcó que los cambios adoptados por la Asamblea de la Unión PCT y vigente desde el 1° de abril de 2002, únicamente extendió el plazo estándar de entrada en fase nacional de 20 a 30 meses a partir de la fecha de prioridad. “Esta es la reforma más relevante para los solicitantes desde la creación del tratado”, señaló.

Sobre la necesidad de un nuevo proyecto, la posición oficial es que “el PCT opera como un sistema unitario administrado por la OMPI”, por lo que “no existen versiones paralelas del tratado para distintos adherentes”.

“Quien adhiere, ingresa al sistema tal como está configurado al momento de la adhesión, con su texto consolidado y su Reglamento vigentes”, sostuvo.

Además, se aclaró que la iniciativa con media sanción “no genera por sí sola el riesgo de quedar atrapados en el plazo de 20 meses”, porque “la modificación de 2001 se aplica a todos los Estados contratantes sin necesidad de ratificación parlamentaria separada”.

EN este sentido, la fuente consultada indicó que, frente a eventuales dudas, “puede subsanarse mediante una declaración al momento del depósito del instrumento de adhesión ante la OMPI”, una opción que “ha sido aclarada e indicada por el propio organismo internacional”.

“El mecanismo de incompatibilidad del artículo 22 del PCT es opt-in: solo si Argentina notifica expresamente al Director General de la OMPI la incompatibilidad del plazo de 30 meses con su legislación interna, se aplicaría el plazo de 20 meses. En ausencia de tal notificación, el plazo de 30 meses opera como regla por defecto, con independencia del texto de la ley aprobatoria”, se argumentó.

Advertisement

Destacado

“Estamos sufriendo”: Kicillof le respondió a Santilli y criticó a Milei en una cumbre de gobernadores

Publicado

en

Un día después de haber participado en las negociaciones para evitar que la oposición sesione para voltear el DNU 70/2023, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, salió a decir que los gobernadores deberían inquietarse ante una eventual victoria de Axel Kicillof y el regreso del kirchnerismo al poder.

Las declaraciones se producen en la etapa final de las tratativas entre los operadores políticos de la Casa Rosada y los gobernadores para que se suspendan las PASO y se cierren acuerdos electorales con vistas al año próximo. Hay casi una decena de los jefes provinciales que están dispuestos a acordar un apoyo político rotundo al Gobierno en el Congreso a cambio de que La Libertad Avanza compita con una “baja intensidad” en sus distritos.

Aun así, los acuerdos todavía no se están cerrando. En el Gobierno afirman que la gran mayoría de ellos ya dio su palabra para votar la Reforma Política, pero que falta acordar una estrategia para competir el año próximo, tanto a nivel nacional como en el plano de las provincias. “Las negociaciones se están haciendo más largas de lo que esperábamos”, afirmaron esta mañana a Infobae desde una de las provincias más cercanas a la Casa Rosada.

Ante el aletargamiento de las negociaciones, Santilli dijo esta mañana en Radio Mitre: “Los que deberían estar preocupados son los gobernadores. Imaginemos que el kirchnerismo vuelva y gane Kicillof”. En ese sentido, enumeró: “Te sacan la coparticipación a la Ciudad. En el sur avanza otra vez la toma de tierras. ¿Qué va a pasar con Neuquén y Río Negro, ese Abu Dabi y Dubái? ¿Qué va a pensar Córdoba si le vuelven a poner la 125, el gobernador de Santa Fe que lo dejan solo de nuevo contra el narcotráfico, qué va a pensar San Juan que se está poniendo de punta en el proceso minero argentino, o Salta?”. La selección de los ejemplos da pistas de las provincias con las que le gustaría acordar.

El jefe de Gabinete estará este viernes en el Centro de Convenciones de Buenos Aires para asistir a la Cumbre Federal de Logística que organiza el Consejo Federal de Inversiones (CFI), por el que pasaron gobernadores de distinto espectro político. Esta mañana participaron en un panel conjunto Axel Kicillof (Buenos Aires), Elías Suárez (Santiago del Estero), Martín Llaryora (Córdoba) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos).

La alocución de los primeros mandatarios tuvo partes con críticas a la administración nacional, algo esperable dado que no son cercanos al Gobierno. “Se está discutiendo dónde nos vamos a ubicar en la cadena alimenticia: si la Argentina va a ser presa o si va a participar de los lugares donde se acumula”, dijo Kicillof durante su alocución.

“Me parece que es central darse una perspectiva nacional de planificación. No podemos pensar que el interés nacional va a tener su mejor evolución si se somete a intereses que no son propios [en referencia a los vínculos del Gobierno con Estados Unidos]. Es fundamental que tengamos un plan que permita una Argentina más integrada y una Argentina más federal. Y hoy estamos sufriendo todos la interrupción de toda la obra pública desde el nivel nacional”, concluyó.

Por su parte, Llaryora criticó la visión del Gobierno respecto a las políticas de infraestructura: “La Nación no construye ni un bicicletero, sino se meten en un programa nacional de infraestructura, cada provincia puede hacer cosas, pero necesitamos un programa nacional”. Y agregó: “Sin infraestructura no existe la posibilidad de la llegada de inversión. Sin infraestructura no podés construir un parque industrial. El octavo país más grande del mundo no se puede mover en camión, no puede no tener salidas. El desarrollo de toda esta potencia argentina necesita un acuerdo básico”.

Santilli estará esta tarde junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en un panel con funcionarios del Ejecutivo Nacional. También se prevé la asistencia del gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. Una vez finalizado, el ministro coordinador tiene agendada una reunión bilateral con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, que busca acercar posiciones para un acuerdo político para las elecciones nacionales.

Ayer se dilucidaron cuáles son los gobernadores que están dispuestos a colaborar con la Casa Rosada, incluso en situaciones de altísimo voltaje.

El gobierno nacional logró evitar la sesión impulsada por la oposición gracias al aporte de varios gobernadores aliados, que ordenaron a sus diputados ausentarse del recinto. Los casos más determinantes fueron los de Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Carlos Sadir (Jujuy): ninguno de los legisladores que responden a ellos —Gisela Scaglia, José Núñez, los tres diputados de Jaldo, además de María Inés Zigarán y Jorge Rizzotti— bajó al recinto. También colaboró el chubutense Ignacio Torres, que restó el voto de Jorge Ávila.

En el bloque de Gustavo Sáenz (Salta) hubo divisiones: Pablo Outes y Bernardo Biella asistieron, pero Yolanda Vega se ausentó alegando enfermedad, mientras que otros diputados cercanos al salteño, como Gustavo González (Formosa) y Claudio Álvarez (San Luis), tampoco se presentaron. Finalmente, la oposición quedó a ocho votos de alcanzar el quórum necesario de 129 legisladores.

En el peronismo también hubo fisuras favorables al oficialismo: pese a que Martín Llaryora mantiene una relación “oscilante” con Javier Milei, uno de sus diputados, Ignacio García Aresca, contribuyó a bloquear la sesión con su ausencia, al igual que Alejandra Torres, mientras que el resto del bloque cordobés —Juan Schiaretti, Carolina Basualdo, Carlos Gutiérrez y Juan Brügge— sí asistió para respaldar a la oposición.

También resultaron sorpresivas las ausencias de Agustín Tita y Estela Neder, vinculados a los gobernadores Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Elías Suárez (Santiago del Estero), respectivamente. En contraste, el catamarqueño Raúl Jalil, pese a ser uno de los mandatarios más cercanos a la Casa Rosada, mantuvo a sus tres diputados del bloque Elijo Catamarca en la sesión, en defensa de la Ley 26.737.

Santilli se mostró optimista sobre las chances del Gobierno de avanzar con la reforma política. “Nosotros vamos camino a lograr un proceso que los ciudadanos desean”, destacó Santilli. “Decían que no íbamos a tener el número para sacar las reformas estructurales y salieron. Yo estoy convencido. ¿Qué diputado o senador va a estar en frente de la sociedad que no quiere votar seis veces o que le cueste USD 200 millones una elección para dirimir la interna de los partidos políticos? Creo que vamos a estar bien y vamos a tener reforma electoral”, cerró.

Continue leyendo

Destacado

Bullrich acusó al procurador penitenciario de trabar el traslado de presos de Devoto y exigió que vaya al Senado

Publicado

en

La senadora Patricia Bullrich presentó un proyecto de resolución para exigir explicaciones a Ariel Cejas Meliare, procurador penitenciario adjunto a cargo de la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN), por las actuaciones del organismo ante el traslado de detenidos desde Devoto al nuevo complejo federal de Marcos Paz. La iniciativa le atribuye una conducta que, según la legisladora, obstaculiza el vaciamiento y cierre de la cárcel porteña.

El proyecto, ingresado por la Mesa de Entradas del Senado el miércoles 14 de octubre, reúne nueve pedidos de información sobre las gestiones de la Procuración, los criterios para asignar plazas, las condiciones de alojamiento y los controles de seguridad. Bullrich solicitó que el funcionario entregue un informe “pormenorizado, documentado y por escrito” dentro de los 15 días hábiles posteriores a una eventual aprobación de la iniciativa.

Por ahora, se trata de una presentación parlamentaria. Para que el requerimiento sea formal, deberá contar con el aval de la Cámara. La senadora busca que Cejas Meliare responda, entre otros puntos, por las intervenciones judiciales de la PPN durante la reorganización de la población carcelaria.

El cuestionamiento central figura en el tercer punto del proyecto. Bullrich le reclama que explique la “flagrante contradicción institucional” entre los reclamos históricos por mejores condiciones de habitabilidad y la oposición judicial al cierre de la cárcel. “Explique la flagrante contradicción institucional de exigir durante años la mejora de las condiciones de habitabilidad, para luego oponerse judicialmente al cierre definitivo y traslado inminente de los internos del Complejo Penitenciario Federal de la CABA (Cárcel de Devoto)”, plantea el texto.

La iniciativa define al penal, inaugurado en 1927, como un establecimiento “manifiestamente obsoleto”. Además, cuestiona las mesas de trabajo promovidas por la Procuración, que —según la interpretación de la senadora— demoran la relocalización de los internos e interfieren con el convenio firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires para avanzar con la clausura.

La Justicia rechazó el hábeas corpus colectivo, pero exigió notificaciones

La ofensiva de Bullrich se produjo mientras la controversia ya registraba decisiones judiciales en dos instancias. El jueves 15 de octubre, la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el rechazo del hábeas corpus colectivo y correctivo que había promovido la PPN por el traslado de internos a Marcos Paz.

La resolución fue firmada por los camaristas Rodolfo Pociello Argerich y Hernán Martín López. Los jueces mantuvieron el criterio de primera instancia, aunque ordenaron precisiones sobre la comunicación de los traslados a las defensas y los tribunales, además del acceso de los inspectores penitenciarios a los establecimientos.

La presentación de la Procuración alcanzó a 326 detenidos. El organismo cuestionó que algunos movimientos se realizaran sin informar con anticipación los destinos a las defensas y a los juzgados intervinientes. También advirtió sobre el impacto para quienes estudiaban en el Centro Universitario Devoto, dentro del programa UBA XXII, y para los internos con salidas transitorias.

El juez Santiago Bignone, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 60, rechazó la acción colectiva, de acuerdo con el dictamen del fiscal Pablo Recchini. Entendió que no se acreditó una afectación colectiva actual ni un riesgo cierto e inminente de agravamiento ilegítimo de las condiciones de detención. Añadió que los reclamos por derechos individuales debían ser tratados por los magistrados competentes en cada caso.

La Cámara sostuvo esa decisión. Aunque señaló que las notificaciones no se ajustaron por completo al protocolo, concluyó que no se había demostrado un perjuicio concreto que justificara anular los traslados ya efectuados. Los jueces también consideraron que el regreso de internos a sectores de Devoto inhabilitados por razones de seguridad podía agravar sus condiciones de alojamiento.

Sin embargo, la resolución dispuso garantías para los próximos movimientos. La Cámara encomendó al juez Bignone exigir al Servicio Penitenciario Federal (SPF) el cumplimiento de los artículos 11 y 12 del Protocolo de Traslado de Personas Privadas de Libertad, que prevén comunicaciones a los órganos judiciales y las defensas con al menos 72 horas de anticipación. También ordenó garantizar de inmediato el ingreso del personal de la Procuración para inspeccionar y monitorear las cárceles.

Tras la sentencia, la PPN afirmó en un comunicado que no se opone al cierre de Devoto ni a la reorganización de plazas carcelarias. Sostuvo que su intervención apunta a asegurar planificación, transparencia y respeto de la ley y de los derechos de las personas detenidas. Bullrich, en cambio, considera que las actuaciones del organismo afectan una decisión del Poder Ejecutivo para desocupar el penal.

El proyecto reclama explicaciones por las plazas, las camas dobles y los controles de seguridad

El traslado de internos desde Devoto comenzó el domingo 11 de octubre, luego de años de demoras en la puesta en marcha del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. En las primeras dos jornadas, el SPF llevó 609 personas, más del 40 % de la población del penal porteño, al nuevo establecimiento, que tiene capacidad para 2.232 plazas.

Bullrich respalda su planteo en el convenio interjurisdiccional acordado en 2018 y ratificado por la Legislatura porteña mediante la Resolución 100/LCABA/18. En los fundamentos, sostiene que la redistribución de los detenidos debe avanzar hacia establecimientos adecuados y cuestiona que la Procuración busque influir sobre el destino específico de las vacantes del nuevo complejo.

El cuarto requerimiento le pide a Cejas Meliare que detalle “los fundamentos legales por los cuales la PPN pretende arrogarse facultades de administración penitenciaria exclusivas del Poder Ejecutivo”. De acuerdo con el proyecto, el organismo pretende que el penal de Marcos Paz sea utilizado de manera prioritaria para alojar a detenidos que permanecen en dependencias policiales de la Ciudad de Buenos Aires, un criterio que Bullrich dice que bloquea la reubicación planificada de la población de Devoto.

Los dos primeros puntos de la iniciativa se refieren a las camas dobles en dependencias del SPF. La senadora solicita que se informe si la Procuración pidió, promovió o avaló su incorporación en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza o en el CPF II de Marcos Paz. También requiere conocer los fundamentos técnicos y jurídicos de un eventual cambio de posición frente a advertencias anteriores sobre “la sobrepoblación, el hacinamiento y los estándares mínimos de habitabilidad”.

Otro de los pedidos se concentra en el vínculo de los detenidos con sus familias. Bullrich busca que el funcionario explique cómo compatibiliza los planteos de la PPN sobre los efectos de trasladar internos fuera de Buenos Aires con las gestiones para derivar de forma progresiva a personas alojadas en comisarías y alcaidías porteñas a cárceles federales de distintas jurisdicciones.

La senadora también reclama precisiones sobre la transferencia a la Ciudad de las competencias penitenciarias por delitos no federales y sobre la construcción de infraestructura modular con 400 plazas adicionales en terrenos del SPF. El proyecto consulta si la Procuración acompañó, objetó o rechazó esas alternativas y bajo qué argumentos. A la vez, solicita comparar las inspecciones y acciones judiciales impulsadas en dependencias de fuerzas federales con las desarrolladas en establecimientos de la Policía de la Ciudad.

Uno de los puntos aborda posibles relaciones institucionales. Bullrich pide identificar si exfuncionarios, exagentes o empleados de la Procuración con licencia cumplen funciones en áreas penitenciarias del Gobierno porteño. Si fuera así, solicita que se informen los mecanismos destinados a “preservar la independencia, imparcialidad y objetividad” del organismo. El texto aclara que el planteo es un pedido de información y no supone, por sí mismo, la existencia de un conflicto de intereses.

El capítulo final se enfoca en las restricciones al ingreso de teléfonos celulares particulares en sectores de máxima seguridad. La senadora reclama que Cejas Meliare explique “los verdaderos motivos por los cuales la Procuración se resiste activamente” a cumplir las disposiciones vigentes. Según el proyecto, el ingreso de dispositivos personales en zonas restringidas “atenta directamente contra las directivas orientadas a desarticular el accionar del crimen organizado desde el interior de las cárceles”.

Cejas Meliare ocupa el cargo de procurador penitenciario adjunto y conduce el organismo por la vacancia de la titularidad. La Comisión Bicameral Permanente de la Defensoría del Pueblo del Congreso ratificó su continuidad el 20 de noviembre de 2024. La PPN, creada por la Ley 25.875, tiene autonomía funcional y facultades para inspeccionar cárceles, examinar las condiciones de detención y promover actuaciones de protección de derechos, mientras que el Poder Ejecutivo administra el sistema penitenciario federal.

La iniciativa de Bullrich todavía deberá atravesar el trámite parlamentario. Mientras tanto, el cierre de Devoto seguirá bajo las condiciones fijadas por la Justicia: el rechazo del hábeas corpus colectivo y la obligación de que el SPF cumpla con las notificaciones previas y facilite las inspecciones durante los traslados.

Continue leyendo

Destacado

Giro forzado del discurso de Milei frente a la realidad de la economía

Publicado

en

Javier Milei

La realidad de la economía está remodelando en estas horas el discurso libertario. Y resulta especialmente significativo el giro expuesto por Javier Milei. El cambio más evidente hace a los tiempos prometidos -imaginados- para coronar un crecimiento sin antecedentes históricos y de impacto social amplio, palpable. El oficialismo proyectaba que esos resultados iban a marcar este año, con proyección al 2027, y allanarían naturalmente el camino electoral del oficialismo. Ahora, posterga los tiempos mejores para el 2028 y trata de atarlos al plan reeleccionista.

Es normal o al menos repetido: cuando los números de la economía son negativos o insuficientes para los planes electorales, la política tiene que cubrir ese frente y, más, jugar para sostener expectativas, confianza. El primer paso en esa dirección es el alineamiento de la interna, que en el caso libertario cruje en continuado y coloca el foco de manera creciente en los resultados económicos.

Eso mismo abre un interrogante sobre a quién le habló el Presidente cuando salió a enfatizar su respaldo a Luis Caputo. Lo planteó como una respuesta a supuestos movimientos en el mundo empresarial -los mercados, en primer lugar- contra el ministro. Pero según la lectura que se hace en medios políticos supera ese destinatario.

Milei dijo que “quieren limar” al jefe de Economía, justo cuando el funcionario busca cerrar las tratativas con el FMI. El eco histórico parece claro, pero las circunstancias no son ni de lejos las que alimentaron operaciones de ese tipo en otras etapas. Y tampoco asoma una oposición que se imagine en los umbrales de la Casa Rosada y pueda mover fichas en el tablero internacional.

El origen del ruido es otro. Y el problema es que, en rigor, las demandas domésticas sobre la política económica no desaparecen a pesar de la dureza presidencial para rechazar cualquier planteo de esa naturaleza. Milei fue más que enfático ante funcionarios y legisladores. Y ni siquiera toleraría señalamientos sobre la necesidad de mejorar “la velocidad” con que se traducirían los “logros” para el común de la gente, bajo el imaginario según el cual la “macro” no impacta aún en la “micro”.

La única voz en público que expuso esa inquietud doméstica fue la de Patricia Bullrich. Otros lo dejan trascender. Pero la cuestión con la jefa del bloque de senadores violetas fue potenciada por un gesto de Milei, al convocarla para mantener un encuentro mano a mano que, por supuesto, no podía tener carácter reservado. Eso colocó a Bullrich en un escalón superior del oficialismo, por el peso que se le estaría reconociendo -más a allá de las tensiones con Karina Milei– y por la preocupación de Olivos frente al impacto externo de este tipo de señalamientos en las filas libertarias.

Milei, en público, busca reducir el tema a un problema de operaciones -externas al circuito violeta- para desgastarlo. Y en ese terreno, se desborda discursivamente y alimenta o genera inquietudes por cuenta propia.

Acaba de hablar de un tema especialmente sensible para desechar cualquier posibilidad de tormentas en el año electoral. Negó cualquier posibilidad de una “corrida” con el dólar, algo que economistas serios, no alineados con el Gobierno, descartan. Visto así, puso de hecho sobre la mesa una cuestión que no aparece como amenaza. Dejó dudas, sí, sobre la carga de la “bazuca” de dólares que -dijo- el Gobierno tendría para enfrentar intentos “desestabilizadores”. Habló en un momento de US$ 75.000 millones. Antes, la cifra mencionada por el Gobierno era de US$ 50.000 millones y últimamente, escaló a US$ 125.000 millones en las declaraciones del Presidemte.

No es el único tramo discursivo que alimenta interrogantes sobre la “estrategia comunicacional” del Gobierno, en sentido amplio, es decir, también gestual. Al hacer su defensa cerrada de Caputo, Milei dijo que tiene una relación “simbiótica” con el ministro y calificó como una “pelotudez del tamaño de una casa” suponer que pueda ser reemplazado.

Como es habitual, sostuvo que las especulaciones de ese tipo son parte de operaciones para desgastarlo. Pero ocurre que aún en esa hipótesis, surge que un ingrediente notable fue aportado por el propio Presidente, cuando decidió convocar al economista Alberto Ades para que exponga ante el Gabinete. Caputo no asistió a ese encuentro.

En un punto, la simbiosis con el ministro se produce. El giro forzado del discurso expone una doble coincidencia: la exposición del tema no sólo aquí sino además fuera del país y el plazo más dilatado para las promesas de una mejora “histórica” de la economía.

Milei lo dijo de diferente modo en declaraciones a la prensa y en sus últimos viajes a Nueva York, París y Washington. Caputo aprovechó también un tramo del encuentro del FMI, en Tailandia. El Presidente afirmó que el 2028 será el “mejor año económico de la historia” argentina, si logra su continuidad en las próximas elecciones. “Si el Gobierno es reelecto, el 2028 va a ser el mejor año de nuestra historia”, redondeó el ministro.

El implícito de tales declaraciones es que el 2026 va a camino cerrar lejos de los pronósticos optimistas difundidos en el inicio del año. Quedan desdibujadas por completo previsiones incluidas en el actual Presupuesto: entre las más notables, la inflación anual de sólo el 10 por ciento y el crecimiento de 5 puntos porcentuales del PBI. Informes de consultoras privadas y, después, estimaciones del FMI y del Banco Mundial modificaron a la baja las predicciones en esos renglones. Y el INDEC agrega sus informes habituales.

Esta semana, el número más esperado fue el del IPC. El registro de la inflación de septiembre expuso una leve alza sobre agosto: 1,9% intermensual, es decir, dos décimas por encima del mes previo. Anota 33,4% interanual y 23,6% acumulado en nueve meses. El Gobierno dejó trascender cierto alivio porque la medición no superó otra vez los 2 puntos porcentuales, pero para algunos economistas parece difícil que se aleje sólidamente de esa marca.

Se suman algunos sobresaltos, como la trepada de precios mayoristas, que anotaron una suba del 3,2% en septiembre, atribuida sobre todo al incremento del petróleo y del gas. También se suceden números previsibles, como los de la producción industrial manufacturera, que marcó en agosto un repunte (1,9%) sobre el muy mal resultado de julio y expone una caída del 3,2% respecto del mismo mes del año pasado. La semana que viene, el foco estará puesto en el estimador de agosto sobre la evolución económica y en los informes sobre ventas en supermercados, mayoristas y shoppings.

Los números impactan sobre el discurso.

Continue leyendo
Advertisement

Trending