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Círculo rojo: Milei encerrado en su sistema de toma de decisiones y los intereses cruzados en la casa matriz del PRO
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2 meses haceen
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Mayra Pastor
Según Javier Milei, todo se reduce a una conspiración en su contra: la investigación sobre el crecimiento patrimonial aún inexplicado de Manuel Adorni, el posicionamiento de Mauricio Macri, los números sobre la lenta y heterogénea recuperación de la actividad económica, las declaraciones de los consultores no alineados con el discurso oficial, los rechazos en el Congreso y las editoriales de los periodistas. También la guerra feroz y a cielo abierto entre Karina Milei, los primos Martín y Eduardo Menem, “Lule”, y Santiago Caputo y Las Fuerzas del Cielo, la agrupación que creció gracias a los beneficios del consultor estrella del presidente, que esta semana alcanzó su máximo nivel de tensión por una disputa intrascendente en redes sociales que blanqueó por qué esa pelea no tiene retorno.
Pero la puja en torno a una cuenta atribuida al presidente de la Cámara baja, que alimentó el último capítulo de la interna, el más dañino, en una de las semanas con mejores noticias para el gobierno de los últimos meses -un par de victorias en Diputados, la publicación del EMAE con un crecimiento interanual en 14 de 15 sectores de la economía, el envío de una batería de proyectos al Parlamento y el casi seguro anuncio de la visita del Papa León XIV al país para noviembre próximo-, expuso además a un presidente incapaz de resolver una disputa entre sus dos principales colaboradores. La pregunta ya no es quién le miente a Milei, como deslizó públicamente el militante Daniel Parisini -una semana atrás se abrazó con el mandatario en los estudios del streaming Carajo-, si no quién cuida al Presidente.
El sistema de toma de decisiones de Milei arrastra desde hace tiempo serias deficiencias, y la guerra declarada de esta última semana terminó por desnudar esas falencias. El Presidente eligió la confabulación -dijo que la exposición del contenido de la cuenta Periodista Rufus con críticas durísimas sobre la gestión y, en particular, sobre Las Fuerzas del Cielo, había sido “algo prefabricado para generar un problema”– y la revalorización de la figura de Caputo -“es como un hermano para mí”, aseguró- para ocultar que no puede resolver la puja interna ni reconfigurar el triángulo de poder que diseñó a mediados del 2024 cuando echó a Nicolás Posse.
“Al menos se blanqueó la interna, ahora ya es un tema de ellos. Javier demostró que no puede hacer nada”, opinó un altísimo dirigente libertario que accede a la intimidad de los hermanos Milei y que sigue con preocupación la pelea, como el resto del gabinete. Este lunes volverán a verse las caras, tras el Tedeum en la Catedral.
Milei reformuló su esquema de toma de decisiones en mayo del 2024, cinco meses después de asumir, con la salida de Posse, que había desplegado un control casi total sobre la gestión. Hasta ese momento, Karina Milei se reservó para sí la estrategia política, la construcción de la estructura partidaria y la llave para acceder a la intimidad presidencial; Santiago Caputo, la comunicación y algunas gestiones especiales. Cuando salió eyectado Posse –¿intentó, sin éxito, volver a acercarse en los últimos tiempos a sus anteriores empleadores?-, el Presidente tuvo que reestructurar de urgencia la administración: con su hermana dedicada al partido, y ante la escasez de recursos humanos, delegó en su consultor principal buena parte de la gestión y, en especial, áreas muy sensibles de la administración, como ARCA, la SIDE, transporte y el control sobre empresas del Estado. Caputo se convirtió, durante todo el 2024 y parte del 2025, en un asesor todoterreno, concentró poder real, y se erigió, junto a un grupo selecto de colaboradores, como el interlocutor más sólido con el sindicalismo, el establishment empresario, los medios y el Congreso. También con la Justicia. Ese sistema colapsó el año pasado, en las elecciones de octubre, con el triunfo soberbio de La Libertad Avanza y el empoderamiento de la hermanísima, que se vio amenazada por el avance del consultor.
Fue en ese momento que Karina Milei ideó la contraofensiva, consolidó su relación con los Menem y decidió contrarrestar a su rival interno, primero en la estrategia política y el vínculo con el Congreso, después en el avance sobre la relación con la Justicia y más tarde en la supervisión de los gastos y el funcionamiento de la SIDE, con la jefatura de la comisión bicameral de fiscalización de ese organismo, ahora en manos de Sebastián Pareja. Antes de eso, obturó los intentos de Caputo de reservarse para su sector el Ministerio del Interior y la Jefatura de Gabinete con la elección de Diego Santilli y Adorni, en este último caso, un experimento a todas luces fallido.
A Milei, esa guerra entre su hermana de sangre y su hermano de la vida lo sensibiliza: se dispara su propio índice de irascibilidad. Múltiples versiones dan cuenta de que, frente a la primera contraofensiva de su hermana, en Justicia –una jugada que dinamitó el statu quo del Poder Judicial y habilitó a un rediseño de los sectores en pugna con epicentro en la Corte Suprema y en Comodoro Py-, el Presidente volvió a reunirse con mayor frecuencia con su consultor estrella, y que incluso se declaró, puertas adentro, imposibilitado de frenar cualquier movimiento de su hermana.
Los motivos detrás de la incapacidad de Milei de frenar la sangría interna son múltiples, de acuerdo a las fuentes. Por fuera del costado emocional, el más recurrente es que necesita sí o sí de sus dos principales colaboradores. En el caso de Caputo pesan además, según las fuentes, los contactos que construyó con la administración republicana, y la capilaridad en un buen número de áreas de la gestión doméstica que incluyen, a las mencionadas, desde YPF y Salud a dependencias de Economía en las que ejerce una enorme influencia su hermano Francisco. Y licitaciones híper sensibles como la demoradísima del Belgrano Cargas o la hidrovía del río Paraná-Uruguay, la más importante de esta gestión. El reciente viaje a Washington estuvo teñido, como se contó en esta sección, con ese proceso: enviados de la administración norteamericana ya habían viajado al país el mes pasado, alertados por una posible injerencia china con una de las empresas oferentes.
Pero por fuera de esa interna descarnada que, contrario a lo que declaró Martín Menem, por ahora no se resolvió “en el vestuario”, Milei blanqueó con el tiempo un estilo de liderazgo muy particular, alejado de cualquier lógica conocida hasta el momento, atravesado por vaivenes emocionales y el contenido de sus relaciones personales. Ayer se confirmó, por ejemplo, que no se invitó a Victoria Villarruel al tedeum de este lunes. Milei privilegia afinidades a cualquier protocolo político e institucional. Existe un patrón común: no hay lugar para el disenso y, mejor aún, si se incluye una mimetización con el estilo presidencial. No importa si hay inexperiencia entre la dirigencia libertaria, o racionalidad. En una columna reciente publicada en el The New York Times, la abogada y periodista Amanda Taub analizó la influencia de lo que definió como “empleados mediocres” en los nuevos liderazgos globales y en procesos de pauperización de las democracias actuales. “Resulta que los aspirantes a autoritarios no necesitan dotar a sus regímenes de verdaderos creyentes ideológicos, ofrecer incentivos extremos ni imponer castigos draconianos para hacerse con el poder. Simplemente tienen que averiguar cómo captar a su mano de obra ideal: los frustrados y los mediocres”.
El Presidente, para colmo, evita involucrarse en áreas de la gestión que no le interesan. Alguna vez, en Olivos, frente a un grupo de interlocutores reconoció que, por fuera de las redes, solo le dedica tiempo a la economía, a la seguridad -en especial cuando Patricia Bullrich controlaba el ministerio- y a que Sandra Pettovello tenga todas las herramientas disponibles para llevar adelante la administración de Capital Humano. Es llamativo: hay rubros muy delicados por los que ni siquiera se interesa, como la SIDE. Es más: ni siquiera conoce al jefe de los espías, tampoco le llegan los reportes diarios. Está enfocado en la economía, que el jefe de Estado está seguro de que empezará a mostrar mejoras sostenidas en la diaria en los próximos meses. También su ministro de Economía, que, sin embargo, en la semana, en una entrevista televisiva, lanzó una frase muy sugestiva que pasó desapercibida: “Tenemos que recaudar más, seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”, dijo. Traducido: ya tiene escaso margen para la motosierra. En abril, las partidas no indexadas dentro del gasto primario del Estado alcanzó el 30%, el nivel más bajo desde el 2008, según publicó el viernes la consultora Empiria, de Hernán Lacunza y Nicolás Gadano.
El affaire Santiago Caputo-Martín Menem expuso también un proceso de devaluación de la palabra presidencial. El último indicio había tenido lugar más de dos semanas atrás, cuando Bullrich pidió públicamente que Adorni presentara de manera urgente su declaración jurada. Fue el 6 de mayo por la tarde. Esa noche, desde el avión, de regreso de Estados Unidos, Milei pidió salir por televisión para explicar que, efectivamente, su jefe de Gabinete cumpliría “inmediatamente” con aquello que horas antes había spoileado la ex ministra de Seguridad.
Hasta ayer, sábado 23, no hubo novedades en la Oficina Anticorrupción. Durante la semana, su hermano Francisco, denunciado en la Justicia, tuvo que rectificar su propia declaración jurada. Pero pasó algo aún peor: Bullrich presentó su rendición patrimonial, una manera poco elegante de volver a diferenciarse del jefe de Gabinete.
Intereses cruzados en la casa matriz. En tándem, un grupo de dirigentes cercanos a la jefa del bloque de LLA en el Senado también se presentó en la OA para declarar los bienes y el patrimonio correspondientes al 2025, y el jueves, el subsecretario de Intervención Federal del ministerio de Seguridad, Federico Angelini, del PRO, referenciado en la ex ministra, presentó su renuncia al cargo.
Los movimientos de Bullrich de los últimos meses, y la crisis en el sistema de toma de decisiones y, con ello, el quiebre con un sector del establishment, hicieron que el círculo rojo empezara a mirar a la senadora con mayor interés de cara al 2027. “Si dependiera de ella, en su escala de prioridades, primero es presidenta, después vicepresidente y si no, se queda como senadora”, resaltó un dirigente cercano. Dicen, en su entorno, que no quiere ser jefa de Gobierno porteño, y que esa posibilidad no figura hoy entre sus prioridades, más allá de que en las últimas semanas volvió a recorrer la capital e incluso se mostró con Karina Milei en una reunión partidaria. “Te das cuenta que a Patricia no le interesa la ciudad, es forzado”, se sinceró un legislador que participó de aquel encuentro.
Colaboradores de la ex ministra explicaron, sin embargo, que es difícil pronosticar una aventura presidencial por fuera del proyecto libertario. Sin embargo, esta semana corrieron versiones de un posible operativo clamor, posterior al Mundial, encabezado por legisladores, y hasta se mencionó a la posibilidad de algunos gobernadores que podrían empezar a insinuar un experimento con la senadora a la cabeza. Alimentó esas suspicacias el lanzamiento de fines del mes pasado del Partido Popular Federalista -con alcance nacional- en la capital, en un restorán del centro, en manos de Pedro Braillard Poccard, vicegobernador correntino, como plataforma ofrecida a Bullrich, que tiene una relación muy fluida con la familia Valdés, en especial con el ex gobernador. “Partidos sobran, pero no es el momento”, abundaron desde el bullrichismo.
Lo cierto es que el escándalo alrededor del patrimonio de Adorni, que ya había puesto reparos durante la campaña del año pasado cuando aún no habían estallados las denuncias judiciales y todavía gozaba de cierta popularidad, complicó los planes porteños de La Libertad Avanza en un distrito, como la capital, decisivo para la alianza con el PRO, en el que se negocian múltiples intereses cruzados.
Es que es la primera vez en 20 años, desde que Mauricio Macri desembarcó en la ciudad de Buenos Aires hasta convertirla en la casa matriz del PRO, que ese partido que hegemonizó el territorio por dos décadas tiene chances reales de perderlo. Esa desesperación hizo que el año pasado el jefe de Gobierno, Jorge Macri, adelantara el calendario y llevara al PRO a una derrota categórica que implosionó el vínculo entre los primos que ya de por sí históricamente fue oscilante. Esa decisión tuvo el sello del catalán Antoni Gutiérrez-Rubi, cuyo contrato fue rescindido insólitamente por redes sociales tras el tropiezo electoral de mayo el 2025: la estrategia ahora está centralizada en Facundo Calegari, con muy buen contacto con el expresidente, tanto que alguna vez intentó un acercamiento entre el jefe del PRO y Santiago Caputo, al que también conoce muy bien.
En un sector del círculo rojo, y en sectores cercanos al expresidente, azuzan una posible candidatura presidencial de Macri en el 2027 que, para él mismo, tiene un solo objetivo: generar el mayor músculo político para llegar a una eventual mesa de negociaciones con el gobierno en la que pueda resguardar a la capital, el distrito que le dio sustento político y económico en estas dos décadas a la maquinaria del PRO y que lo catapultó a la Presidencia. Para Macri, retener la ciudad es una obsesión que lo desvela.
Una mejora en la percepción de la gestión y mayor debilidad por parte de La Libertad Avanza fueron las razones que llevaron al jefe de Gobierno a pensar en que los hermanos Milei podrían necesitar un acuerdo con él y su primo el próximo año. Por eso el alcalde derechizó su discurso -los estudios focales pedían mayor “nitidez”-, en paralelo a un mayor orden en su administración que fue posible, en buena medida, gracias a la intervención de Daniel Angelici, “El Tano”, desde hace meses el hombre más influyente de la gestión local, desde el Ejecutivo y la Legislatura al Poder Judicial, con relación directa con los principales actores del ecosistema porteño: desde los Macri, Juan Manuel Olmos y Víctor Santa María a Horacio Rodríguez Larreta, los jefes del radicalismo, dirigentes y operadores de LLA y hasta Nicolás Caputo, que en su momento impulsó al expulsado Carlos Frugoni, con un paso por la administración de la capital. A propósito, el vínculo entre “Nicky” y el expresidente sigue mucho más frío que en los mejores años de Macri. Angelici trabaja para la reelección del jefe de Gobierno, aunque fuentes cercanas no descartan una apertura a negociaciones amplificadas.
En La Libertad Avanza juran que, por ahora, la hermana del Presidente niega de cuajo un posible acuerdo con el PRO como sí propicia, por ejemplo, Bullrich. Es más: en una reunión reciente con militantes digitales en Olivos, el propio Presidente ratificó que no quiere un acuerdo en la capital. Recomiendan seguir, por caso, a la diputada Lilia Lemoine, que es la voz de Milei, que le dedica cada tanto posteos muy duros al jefe de Gobierno. “Si la economía mejora y el presidente hace campaña, al que pongas va a ganar”, aventuró un referente libertario. A pesar de que la constitución porteña exige el 50 más 1 de los votos para sortear la segunda vuelta.
En ese contexto, Jorge Macri se reserva la potestad de fijar el calendario electoral. En usinas de la política porteña comenzó a circular últimamente que el jefe de Gobierno podría inclinarse por impulsar un cronograma concurrente o, en todo caso, ensayar un “súper domingo” junto a varios distritos controlados por gobernadores de la zona media como Córdoba o Santa Fe si, llegado el caso, se avanza en un experimento de centro como en su momento fue la experiencia de Juntos por el Cambio. Es parte de una serie de conversaciones que el expresidente Macri empezó a tener con algunos jefes provinciales como Martín Llaryora, a pesar de que varios de ellos aún no le confían al jefe del PRO.
El peronismo sigue con especial atención esos movimientos. Análogamente a la construcción de una alternativa nacional, todavía muy incipiente por fuera del proyecto de Axel Kicillof, en la capital se propiciaron en los últimos tiempos ámbitos de debate cruzados e hipótesis pre-electorales entre las que se incorporó a la figura de Rodríguez Larreta, decidido a intentar volver a la Jefatura de Gobierno. Es tal el nivel de confusión que generó la experiencia libertaria y el desorden de las ofertas opositoras que recientemente hasta se llegó a discutir la posibilidad de sumar al ex jefe de Gobierno a una alternativa nacional más amplia del peronismo. Se trata, en definitiva, de los deseos de un sector del establishment que empuja a figuras como el banquero Jorge Brito. Existen, en paralelo, conversaciones entre Rodríguez Larreta y Sergio Massa, viejos amigos.
El ex jefe de Gobierno necesita llegar a fin de año con una intención de voto por encima de los 15 puntos para meterse en la conversación y conformar una alianza con otros actores del centro hacia la izquierda si es que el PRO termina concentrado desde el centro hacia bien la derecha. El legisaldor abrió, en medio, una ronda de diálogos con el peronismo, en particular con Olmos, que se posicionó como una figura central en el PJ. Se especula, en esa línea, con el balotaje como objetivo, y conformar para eso una coalición más amplia que apunte a derrotar a la centroderecha. ¿Puede el peronismo ir en la capital detrás de la figura del ex jefe de Gobierno, o volverá a apostar por un dirigente propio como en estos años? ¿Es negocio pactar con Rodríguez Larreta? Y si lo es, ¿para quién? Hoy suena a una quimera, en especial cuando faltan definir una serie de cuestiones antes de fin de año, con foco en el mes de noviembre: mientras todo el sistema político esté atento a las elecciones intermedias de Estados Unidos, cuyo resultado puede tener una incidencia directa en el último tramo de la gestión de Milei, deberá definirse la renovación del PJ de la capital -si es que no se prorroga la conducción actual- y a los nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura nacional. Dos instancias en las que el peronismo porteño tendrá que decidir si hay acuerdo o si, por el contrario, se abre el escenario para una disputa con el kirchnerismo. Es clave, en ese sentido, el rol de Olmos, de Mariano Recalde y de Paula Penacca, cada vez más cercana a Máximo Kirchner, el jefe de La Cámpora que sigue enfrascado en su pelea con Kicillof. El gobernador está cansado de las internas, pero no va a responder públicamente, a pesar de la insistencia de un sector y de las ofertas que le acercaron algunos consultores para cambiar de estrategia. En la provincia de Buenos Aires dejó de reunirse la mesa política que aglutinaba a todos los sectores del peronismo por la fricción entre las facciones. Habrá que ver si sucede algo similar a principios de semana, pero en La Libertad Avanza.
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Kicillof defiende las PASO para consolidarse como candidato y evitar la negociación con el kirchnerismo
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6 horas haceen
14 julio, 2026Por
Mayra Pastor
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, sigue defendiendo la instancia de elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Cree que esa herramienta le permitirá imponerse en la discusión interna que atraviesa el peronismo desde hace tiempo. Así lo hizo saber su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, este lunes. El funcionario y vocero del Gobierno bonaerense planteó que “ante un candidato a la derecha vamos a tener que tener un candidato fuerte del campo popular, del peronismo”. Para quienes forman parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), ese candidato debe ser Kicillof y la mejor forma de serlo es a partir de las Primarias.
Sin embargo, todo está amañado a la suerte que tenga el Jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, en su cruzada para eliminar las PASO. Es una de sus misiones que están atadas, en parte, a las conveniencias de los gobernadores que aportarán los votos en el Congreso de la Nación. Como dio cuenta Infobae, el Gobierno aún no logra avanzar con su objetivo de cambiar la ley electoral. No dispone del respaldo suficiente en el Senado de la Nación ni del apoyo interno necesario para sostener con firmeza las modificaciones que propone. En las conversaciones apareció la idea de un sistema de listas colectoras como moneda de cambio con gobernadores. Serían para listas legislativas. La senadora nacional, Patricia Bullirch, admitió disidencias con esa idea. Más allá de los caminos, lo que busca el Gobierno es la reelección de Milei. En el peronismo miran la estrategia del Gobierno, pero no hay una posición unificada sobre cómo enfrentarse a este cuadro de situación.
“La derecha va a tener un solo candidato. Creo yo que será Milei o quien en el círculo rojo decida. Hoy está en las PASO. Nosotros creemos que ese es el mejor instrumento posible para definir una candidatura única del campo popular, en tanto en cuanto haya distintos sectores que quieran representar al pueblo argentino desde una mirada asociada al campo popular”, planteó este lunes Bianco.
El peronismo buscará llegar con las PASO vigentes a la definición de candidaturas. Pero la pregunta que emerge es qué pasaría si efectivamente el gobierno logra eliminar el esquema de Primarias. En ese caso, hoy contrafáctico, el peronismo cuenta en principio con dos alternativas: por un lado, buscar un esquema de consenso balanceado en el armado de las listas donde entrará fuertemente en discusión la sucesión bonaerense de Axel Kicillof y efectivamente, quién encabezará esa fórmula presidencial. Es un proceso complejo por el que ya pasó el peronismo en el armado de listas provinciales para las elecciones de 2025, que fueron separadas de las de diputados nacionales. Por el otro: ir en caminos paralelos. Algo que, a priori, creen distintos sectores resultará en una reelección de Milei en primera vuelta. Es posible también hacer una interna partidaria de afiliados, aunque es un escenario aún más complejo que alcanzar una lista de consenso electoral. “Tiene que haber un candidato único del campo popular si queremos ganar. Ahora, si queremos perder o si algún sector piensa en perder, querrá dividir al campo popular. Nosotros no queremos dividir al campo popular. Queremos mantenernos unidos, que haya un solo candidato. Sencillo.”, dijo Bianco este lunes. Cuando se le repreguntó quién creía que buscaba dividir “al campo popular”, evitó dar nombres.
La discusión del armado peronista empieza a tomar forma y entrará en una nueva fase una vez finalizado el Mundial 2026. En el kirchnerismo también hay movimientos en este plano. Máximo Kirchner y Mayra Mendoza están activos. El diputado nacional se mostró con el intendente de Carmen de Areco, Iván Villagrán, en una charla en su distrito. Semanas atrás, Villagrán había dicho que el líder de La Cámpora podría ser un candidato presidencial del peronismo. Mayra Mendoza se mueve en clave bonaerense. En Areco, Kirchner desplegó un discurso con filtro nacional hablando sobre el acuerdo con el FMI, la relación del kirchnerismo con el mundo empresarial, Vaca Muerta y otros ítems. Todos, encuadrado en la referencia a la expresidenta, a quien volvió a postular electoralmente: “Cuando nosotros proponemos que sea nuestra candidata no queremos joder la vida y el destino a nadie. No es que estemos haciendo alguna maldad. Entendemos que es la mujer más capacitada porque, aparte, les puedo asegurar que, si fuera hombre, no estaría en la situación en la que está.
La Cámpora propaga la tesis de Cristina Libre, pero a la par se prepara para disputar territorialmente en la provincia de Buenos Aires. Un objetivo es el municipio de La Matanza, el distrito de mayor peso electoral de la provincia de Buenos Aires. El diputado y jefe del bloque de Fuerza Patria en la Cámara alta, Facundo Tignanelli, buscará abrirse paso internamente en el vasto distrito que gobierna Fernando Espinoza. El jueves encabezó la jornada La Matanza con Cristina con una movilización a San José 1111. Desde allí cuestionó al intendente y a la vicegobernadora, Verónica Magario. “Es lamentable que tanto el intendente Fernando Espinoza como la vicegobernadora se hayan alejado de Cristina y no estén hoy dando desde la gestión municipal las respuestas que los vecinos necesitan”, cuestionó.
Por su parte, Mendoza habló este fin de semana en el segundo Encuentro de Mujeres Peronistas de la Octava Sección que se realizó en La Plata. Participaron dirigentas del cristinismo. Mendoza también le habló a la discusión interna: “Aquellos que hoy efectivamente se prueban el traje y creen que pueden ser candidatos del peronismo a presidentes el año que viene, entre nosotras y con la franqueza que nos caracteriza, quiero que sepamos que todos esos compañeros a los que respeto, pero les falta una condición, una cualidad básica. A esos compañeros que creen hoy que pueden ser candidatos en nombre del peronismo, les falta lo que a Cristina le sobra. A ellos les falta coraje y a Cristina le sobra coraje”. Máximo Kirchner, Mayra Mendoza y el senador nacional Eduardo De Pedro, podrían ser las cartas que empuje el kirchnerismo para una negociación por la sucesión bonaerense.
“Nos hacen un favor, que sigan hablando”, consideró un dirigente de primera línea del MDF, ante las declaraciones que distintos referentes cristinistas lanzaron este fin de semana. Kicillof bajó la línea de no responder hacia afuera. No en vano es que de momento no haya planeada ninguna actividad abierta del MDF. De momento, en La Plata, interpretan que la forma de ordenar la discusión es con unas PASO. “Están manipulando el sistema electoral con las modificaciones que están planteando para ganar la elección, para que reelija a Milei. Por lo tanto, nosotros nos tenemos que oponer a eso. Queremos tener un candidato único. Después tendremos que discutir el método para definir ese candidato único. Para nosotros, el más eficiente creo que son las PASO, que justamente quiere sacar Milei”, remarcó Bianco.
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Milei busca instalar su agenda, pero choca con los límites de sus proyectos, el clima del Congreso y el Mundial
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6 horas haceen
14 julio, 2026Por
Mayra Pastor
Javier Milei comenzó la semana reuniendo otra vez a sus legisladores para ratificar que la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central constituye un objetivo superior del Gobierno. Parece claro que, de todos modos, ocuparía el segundo renglón del listado que empuja el Ejecutivo, detrás de la reforma electoral, pieza principal del plan reeleccionista. El tema es que, precisamente porque el oficialismo no logra articular en la práctica esa nómina de prioridades, el Congreso sigue exponiendo escasa actividad. Y la intención de instalar una agenda propia choca con los límites de las propias iniciativas si lo que se busca es generar interés social, con el agregado del Mundial en el máximo escalón de ansiedad colectiva.
El Presidente muestra interés personal en el tema del Banco Central y en ese línea, expone un despliegue llamativo para lo que suele ser su actividad en la Casa Rosada. Su mensaje a los bloques de LLA, y por extensión a los aliados del oficialismo, se cruza con el orden de prelación transmitido por Karina Milei: anulación de las PASO, un segundo capítulo de Inocencia Fiscal y el recorte de zonas frías con subsidios al consumo de gas. Las negociaciones no son fáciles y demandan tiempo, además de fotos, especialmente con jefes provinciales y socios legislativos. Eso, sin contar el efecto negativo de las internas sobre las tratativas con otros espacios.
El oficialismo -en rigor, sus operadores- transmiten la idea de que los primeros pasos para “recuperar” iniciativa política dejaron atrás los costos provocados por el caso Adorni, cuyo desarrollo judicial -incluidos los tiempos- alimentan interrogantes, en reserva, al igual que consideraciones sobre el daño. Se verá, pero en sentido práctico, los bloques libertarios deben ajustar sus movimientos para salir del estado de virtual inactividad del Congreso, primero por la serie del ex jefe de Gabinete y ahora por las dificultades prácticas del oficialismo.
Milei convocó a los diputados y senadores de la LLA para anticiparles lineamientos del proyecto sobre el Banco Central, algo que como título había planteado hace pocos días en un encuentro similar, convocado por Karina Milei con el pretexto formal de presentarles a Diego Santilli ya como jefe de Gabinete. Fue un gesto para exponer su afirmación de poder. Los legisladores esperan ahora que finalmente el proyecto cobre forma y llegue a sus manos. La explicación es que está en el tramo último de elaboración, tarea a cargo de Luis Caputo y Santiago Bausili, con aportes de Federico Sturzenegger.
En la oposición, la espera es matizada por recelos, al margen de las chicanas sobre declaraciones mileistas de otros tiempos que hablaban del fin del Banco Central. El énfasis en garantizar la autonomía efectiva de la entidad hace ruido frente al funcionamiento de Bausili, apegado a Economía. Pero por el momento, todos están aguardando la letra de la iniciativa, fuera de la renovada carga sobre la gestión kirchnerista y con la mirada puesta, a la vez, en los alcances del mecanismo local de shutdown que anticipan desde el Gobierno.
La cuestión inmediata es otra. Son varios los proyectos que por diferentes razones están trabados o muestran tibios avances. El Senado tiene previsto sesionar el jueves, aunque circulan dudas sobre el quórum, y no especialmente por alguna movida de la oposición. Es una especulación que alude a posibles ausencias de legisladores después de las semifinales del Mundial -que paralizarán todo el miércoles- y la cercanía del receso de invierno.
El temario, desde ya, expone los objetivos y también los problemas del oficialismo. El punto central es el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, largamente demorado y recortado o modificado en varios tramos del articulado. Por debajo, asoma la línea judicial desplegada por el oficialismo desde que Juan Bautista Mahiques encabeza el ministerio de Justicia. Algunos pliegos enviados por el Ejecutivo alimentan miradas sobre intereses que trascienden la valoración de antecedentes. Esta vez, se trataría del mantenimiento en el cargo de un camarista del fuero laboral con edad para jubilarse. No habría margen para demorar el pliego.
Figuran en la columna de pendientes otros proyectos del Gobierno, entre los que se destaca el recorte de subsidios al consumo de gas en zonas frías. Es una negociación complicada, que incluye un tema ajeno al gas y que cuesta cerrar por la resistencia de gobernadores de provincias afectadas por la iniciativa. Son reparos que no compensarían apoyos de mandatarios beneficiados en el rubro de energía eléctrica. El texto de Inocencia Fiscal II todavía no fue enviado y su tratamiento derivaría para agosto.
Por encima de todo, el interés del mileismo está puesto en la reforma electoral y, es sabido, especialmente en la anulación de las PASO. A diferencia de los otros proyectos mencionados, el sistema de primarias vigente ofrece al oficialismo al menos un punto de contacto con el interés de franjas de la sociedad, según diversas encuestas: impacta el tema de los fondos que demanda. Y la cuestión del “gasto de la política” va de la mano con el mal o escaso uso de este mecanismo de selección de candidatos. Llamativo: el peronismo, en etapa inicial del kirchnerismo, impulsó la ley en base a su interés del momento, pero prefirió el armado de listas en los escritorios en lugar de las votaciones entre sectores internos.
Con todo, no es una negociación sencilla y lo viene registrando Santilli, en los contactos con gobernadores, a pesar de las imágenes de sintonía con la Casa Rosada. Es una iniciativa a la medida del plan libertario, un tanto anticipada y -como otros movimientos- atada al objetivo de “dejar atrás” el caso Adorni. Fuera del texto enviado al Congreso, fue sumada la idea regresiva de las listas colectoras. Por ahora, no cierran los números, más allá de las desconfianzas internas. Supera la tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich, mientras desde las cercanías de Santiago Caputo celebran la intención de negociar con los jefes provinciales, aunque con un toque ácido porque reivindican la idea como propia y previa a la decisión de la secretaria General.
Los gobernadores no presentan un cuadro homogéneo. Y hasta algunos aliados expusieron rechazo al planteo del Ejecutivo, entre ellos el tucumano Osvaldo Jaldo, el mendocina Alfredo Cornejo, el jujeño Carlos Sadir. Otros más alineados, como el catamarqueño Raúl Jalil apoyan, aunque advierten sobre la necesidad de un fuerte consenso para cambiar la ley electoral. Y hasta se agregan señales de respaldo, aunque algo ambiguas. El más reciente interlocutor de Santilli fue el sanluiseño Claudio Poggi, sin peso en el Congreso, que expresó respaldo a la anulación pero dejó abierta también la alternativa de la suspensión.
Por ahora, el final que espera el Gobierno no está cerrado. Pero ni las demoras con sus proyectos, ni los cambio a negociar, ni los éxitos, ni las frustraciones impactan mucho en estas horas. Se viene la definición del Mundial. Y la Selección está ahí.
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Milei evalúa blindar al INDEC en el proyecto de ley que reforma la Carta Orgánica del Banco Central
Publicado
6 horas haceen
14 julio, 2026Por
Mayra Pastor
Javier Milei recibió ayer a legisladores nacionales para explicar detalles de un proyecto que aún no nació y que buscará reformar la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) para modificar los cambios instrumentados por la entonces titular de la entidad, la kirchnerista Mercedes Marcó Del Pont, en 2012. En medio de consultas y opiniones nada trascendentes de varios invitados, el diputado y titular de la comisión de Legislación General de la Cámara baja, Santiago Santurio, realizó una advertencia que llamó la atención al jefe de Estado antes de enviar la iniciativa al Congreso: blindar al INDEC para evitar picardías -en el futuro- desde las administraciones centrales.
Según pudo reconstruir Infobae, las explicaciones del primer mandatario apuntaron, como ya fue informado desde que se conoció la intención de la Casa Rosada de presentar un articulado sobre este tema, restringir al máximo cualquier ventana que encuentre un gobierno de turno para aumentar la base monetaria, más la utilización indiscriminada -bolsillo del payaso- de utilidades y dividendos. Seguido a ello, Milei remarcó la diferencia entre una situación con inflación a la de deflación, que llevaría -según la ley en estudio- a otro tipo de medidas.
A partir de ese momento es cuando Santurio recordó las causas judiciales del kirchnerismo relacionadas con las cifras del INDEC -algunas, en curso- y planteó que sería prudente revisar todo esto ante hipotéticas “subdeclaraciones” de inflación. A diferencia de las “preguntontas” -así califican desde despachos sobre los que hacen uso de la palabra delante del Presidente, en este tipo de cumbres-, el diputado por Buenos Aires recibió un guiño. Todo lo que implique o signifique no emitir dinero, será aplaudido en Balcarce 50.
Tras horas de finalizado el cónclave, el diputado Damián Arabia (La Libertad Avanza-Ciudad de Buenos Aires) señaló a este medio: “La única función será preservar el valor de la moneda de todos los argentinos. Se va a prohibir el financiamiento del Tesoro, tanto de manera indirecta como directa desde el Banco Central, así como restringir utilidades. Además, se va a fortalecer el esquema de gobernanza y a endurecer el régimen de responsabilidades y sanciones para futuras autoridades”.
El convite contó con parte de los principales funcionarios del Ejecutivo, quienes mantendrán este martes una nueva reunión de la denominada “mesa política” con el fin de peinar, entre otras cuestiones, el camino legislativo. Lo cierto es que hay en mente varios proyectos que aún no se materializaron y muchos más que ya se mandaron al Congreso y siguen en ansiosa espera. A diferencia de lo que uno presuponía en marzo último, Diputados se movió más rápido que el Senado y quedó con un sendero más ligero que el que enfrenta ahora la jefa libertaria, Patricia Bullrich, en la Cámara alta.
De hecho, para el jueves al mediodía hay una sesión programada allí. Hay una urgencia oficialista por el pliego judicial para que continúe en vigencia el camarista Víctor Pesino, relacionado con la reforma laboral -si no se aprueba antes de fin de mes, el magistrado se tendrá que jubilar- y la aprobación de la ley de inviolabilidad de propiedad privada que desea el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y que la oposición dialoguista ya se la desplumó a la propia Bullrich, sin defensa alguna de parte de la porteña.
En las últimas semanas, ya post dictamen de las comisiones de Asuntos Constitucionales; y de Legislación General, aparecieron 13 borradores extra. “Y vamos por la versión 14 para el jueves”, reconocieron anoche desde el oficialismo senatorial. Ya se dinamitó -previo a la firma del despacho- el capítulo relacionado con barrios populares y persisten quejas sobre venta de tierra a extranjeros y el manejo de fuego.
Todo esto podría saldarse, siempre y cuando el pleno logre reunirse pasado mañana. Precisará de 37 sentados. Algunos ya anunciaron que arrancó el receso invernal en sus provincias y quizá no aparezcan. En filas libertarias mantienen, por ahora, la calma. De hecho, de manera preventiva, la semana pasada ya se dejó fijada una sesión para los primeros días de agosto próximo, como una especie de premio consuelo, para que la lupa no esté direccionada ante una potencial caída del encuentro y la clásica acusación a legisladores -a veces, infundada e injusta- en cuanto a que no trabajan. En las preguntas de ayer a Milei, tan solo un diputado logró llamar la atención.







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