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Banderazo a un año de la detención de Cristina Kirchner: la discusión que alimenta divisiones y dificulta la unidad
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2 meses haceen
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Mayra Pastor
Hay una línea divisoria que se ha convertido en un problema para el peronismo. Por esa marca invisible camina, ida y vuelta, Cristina Kirchner. De un lado, está la guardia política de su nombre, su conducción y su lugar dentro de las fronteras peronistas. Del otro lado, están las distintas vertientes justicialistas que la respetan, la reconocen, la consideran parte de un armado nacional, pero a las que no les marca el pulso de sus actividades y expresiones.
El lugar de la ex presidenta en el tiempo actual y, sobre todo, en el que viene, se ha convertido en un debate estéril. Unos les recriminan a otros que digan lo que no van a decir. Y esos otros platean análisis e hipótesis que jamás serán convalidadas del otro lado. Entonces, la discusión empieza a convertirse en una guerrilla dialéctica en la que todos pierden. O, en el mejor de los casos, reconfirman su propia verdad.
Esta tarde, en Parque Lezama, el cristinismo convocó a un banderazo por el aniversario de la confirmación de la condena de Cristina Kirchner en la causa Vialidad y su posterior detención. Será una nueva muestra de la centralidad que el sector de la ex presidenta le quiere dar al reclamo por su inocencia y su libertad. No está estipulado que se motorice una movilización a San José 1111, aunque es probable que haya una parte de la militancia que camine hasta la puerta de ese edificio donde la líder peronista pasa sus días.
Para la gran mayoría de los que estén presentes hoy CFK tiene que ocupar un lugar central en el armado opositor. Porque es la que tiene los votos, aunque esté presa. Porque es la que está pagando los platos rotos de una gestión de gobierno de la que se benficiaron todos: la gente y la política. “Sin Cristina, Kicillof no era gobernador”, suelen decir algunos camporistas que nunca se olvidan del Gobernador.
Para poder ser competitivo el año que viene y tener la posibilidad de ganar, el peronismo necesita unidad y conformar una coalición lo suficientemente amplia para que logre hacer pie. El rival a enfrentar es el ala antiperonista, que en la última elección, con la convergencia de La Libertad Avanza y el PRO, ha demostrado su poderío en las urnas. En ese sentido, el mensaje que salga de Lezama será importante. Máximo Kirchner será el único orador.
En los últimos días hubo dos hechos que volvieron a poner a la ex presidenta en el centro del debate peronista. El primero, en el comienzo de la semana, fue la viralización de un discurso pronunciado por la legisladora porteña Benerice Iánez, cercana a Andrés “Cuervo” Larroque, y que es parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que conduce Axel Kicillof.
Iáñez dijo que la ex Jefa de Estado “jode bastante las pelotas” y que “quiere ordenar desde un balcón”. Ese mensaje fue reprochado por el cristinismo, donde consideraron que lo dicho fue “una falta de respeto” y “pasó un límite”, y fue utilizado como un argumento para defender a la ex presidenta de los ataques internos. Además, y por sobre todas las cosas, rompió el clima de buena voluntad que existía para que Kicillor y Máximo Kirchner, condiciones mediante, se sentarán a hablar.
“Los peronistas de la Ciudad queremos a Cristina libre y rompiendo las pelotas”, escribió en sus redes el senador camporista Mariano Recalde, para convocar al banderazo por el aniversario de la condena de Cristina Kirchner que se realizará esta tarde en Parque Lezama. La diputada nacional Paula Penacca también utilizó esa frase de Iañez para defender a su líder. “El pueblo argentino debe ser a lo único que Cristina no le rompe las pelotas. Cristina le rompió las pelotas a los militares, a Videla y al poder económico”, sostuvo.
Son solo dos ejemplos de un discurso que se repite en otros nombres propios del cristinismo, donde resaltan que la ex mandataria tiene un alto nivel de intención de votos pese a estar presa, inhabilitada para competir y siendo víctima de un proceso de deslegitimización. “Es competitiva y la quieren sacar de la cancha a través del partido judicial”, dijo también Penacca.
El segundo hecho que amplificó el debate sobre el lugar de CFK y su causa judicial dentro de la vida del peronismo, fue lo que dijo la senadora nacional jujeña Carolina Moisés, rival interna del kirchnerismo en el extenso mundo justicialista. “Cualquier peronista que haga el razonamiento de que hay que liberar a Cristina para que sea candidata, está en Disney. Dejen de decirlo. Es imposible. Nadie va a liberar a Cristina”, sostuvo en una entrevista en el canal de streaming Gelatina.
Moisés, que es parte del esquema norteño que tiene como referentes a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), todos enfrentados al cristinismo, consideró que la posibilidad de un indulto dependerá del perfil del candidato y advirtió que si ese es el eje de la campaña electoral, quien lo cumpla, no llegará a la Casa Rosada. “Cualquier dirigente razonable va a decir que a ese perfil de candidato no lo van a votar”, explicó.
La senadora nacional dio un paso más y afirmó: “En el mundo ideal, Cristina debería estar libre y los peronistas deberíamos ganar la próxima elección. Seamos realistas. Hoy está condenada con última instancia. Es un dato de la realidad. No hay más lugar donde apelarlo. Ya está. Es injusto, hay lawfare, no corresponde, todo pasa por la corriente de la opinión”, indicó la jujeña.
“La realidad es que está presa, condenada y no puede ejercer cargos públicos. Si el peronismo no se para sobre esa realidad, y construye la opción, y seguimos pensando que hay que liberar a CFK, no llegamos. Si el candidato dice que hay que liberar a Cristina, no llega. Interpretemos a la sociedad porque sino, no construimos poder. Y el peronismo que no construye poder, no es peronismo”, fue el mensaje más fuerte que expresó Moisés.
Las respuestas públicas no tardaron en llegar. Hubo cuestionamientos de Facundo Tignanelli, Teresa García y Leila Chaher, todos cristinistas duros. Pero el salto de potencia en la confrontación fue de Mayra Mendoza. La quilmeña fue al hueso. “Buscas acomodar tu posición a que el poder del peronismo es ser más sistema y justamente es todo lo contrario. Si sos tan corajuda te espero el sábado en Parque Lezama que vamos a hacer un banderazo por Argentina (a la que está destruyendo el que vos le votas todo -Milei-) y lo charlamos ahí”, le escribió.
Moisés no se quedó atrás. “No es necesario que me invites a pelear a la plaza porque no tenes ningún argumento para responderme. A mi me encontrás siempre del mismo lado, el peronismo es algo que vos no podes entender”, le respondió en sus redes sociales. La discusión de fondo es la misma, aunque cambien las palabras, las formas o los focos. Se trata de cómo rearmar una opción competitiva y creíble del peronismo, y qué lugar ocupa Cristina Kirchner en esa estructura.
Hay dirigentes del peronismo discutiendo sobre un indulto que, según dijo el ministro de Justicia bonaerense y asesor judicial de la ex presidenta, Juan Martín Menna, Cristina Kirchner no quiere. Cada frase respecto a esa situación dispara un sobreanálisis de si el dirigente de turno que habló la quiere esconder a CFK, la quiere enaltecer o la quiere defender.
El cristinismo está en una trinchera casi en forma permanente. Confrontando contra los rivales internos, pero sin dar muestras claras de hacia donde se puede ampliar el espacio de cara al 2027. Las diferencias que existen con sus planteos sobre el lugar de CFK, el rol que debe tener en el peronismo y la fuerza de los votos que conserva, altera todas las conversaciones políticas.
Moisés, apuntada por estar en un esquema que ha jugado, y sigue jugando, como un aliado táctico de Milei en el Congreso, expresó lo que muchos dirigentes del peronismo dicen por lo bajo. Incluso, muchos que cuestionan a la dirigente jujeña en otros aspectos de su vida política. Si no lo exponen, no es porque no tengan intenciones de dar la pelea, sino porque advierten, con claridad, que esa búsqueda de la razón sobre el otro, solo genera más daño al conjunto. No hay ganadores cuando la grieta interna se agiganta. Sea por los motivos que sea.
En esa lógica se mueven los integrantes del PJ Federal, que el lunes pasado, en Concepción del Uruguay, nombraron a Cristina Kirchner en sus discursos, lo que no habían hecho en Parque Norte, con el fin de limitar y edificar su identidad. No hablaron de la consigna “Cristina libre” ni de que tiene que ser la candidata del peronismo. Pero no se olvidaron de ella.
Guillermo Michel nombró el progreso del sector avícola en Entre Ríos gracias a los prestámos del Bicentenario otorgados durante su gobierno y Juan Manuel Olmos aseguró que los sectores de poder creen que “una condena injusta contra Cristina iba a silenciar el peronismo”, postura que también ha marcado Victoria Tolosa Paz en público.
Fue una forma de bajar las tensiones y evitar cualquier tipo de confrontación. Porque, en definitiva, todos se necesitan para poder armar un gran frente y ser competitivos. Si no hay una convicción profunda, hay una necesidad segura. Cada uno por separado no tiene peso propio a nivel nacional. Lo saben todos. Desde Kicillof hasta CFK, desde Massa hasta los federales. Por eso la construcción amplia requiere de menos rencillas y más puntos de acuerdos. O de mínima, la capacidad de no plantar una pelea donde las diferencias abundan.
En el 2019, el kirchnerismo, de la mano de Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” De Pedro, tendió los puentes para el regreso a la estructura central del peronismo de Sergio Massa. El mismo dirigente que se había ido del gobierno de CFK, había fundado su espacio, había ganado una elección de medio término, les había discutido el poder de los votos y había dicho que iba a “barrer a los ñoquis de La Cámpora”.
Ese regreso de Massa fue uno de los movimientos claves para el triunfo del peronismo en las elecciones presidenciales. El pragmatismo estuvo atado a la capacidad del olvido y el perdón. Y a la necesidad de compartir un rumbo. Después, por un sinfín de motivos, la experiencia de gobierno fracasó.
Esa misma flexibilidad y aptitud es la que en la actualidad le piden muchos dirigentes del peronismo profundo al cristinismo, para sentar las bases de un armado nacional. Empezar a cerrar las heridas o, si no es posible, no abrirlas más. Porque, como dijo el papa Francisco y resaltan a menudo en las mesas políticas del justicialismo, nadie se salva solo. Y en este complejo mapa electoral que tiene el justicialismo por delante, nadie gana solo.
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Milei ya no compite “contra sí mismo”: la Casa Rosada cree que la oposición se despertó y acelera gestos
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1 hora haceen
13 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
Javier Milei sigue convencido de que compite “contra sí mismo” para obtener su reelección. El problema es que, frecuentemente, incurre en errores —como el fracaso con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada— y genera daños autoinfligidos. Es decir: a veces, compite solo y pierde. Esa derrota fue un parteaguas que dejó al Gobierno en una posición de debilidad. Y cambió el aire que se respira en la alta política: todos sienten que la oposición se empezó a despertar.
Es algo que algunos libertarios miran con preocupación. Si Milei ya no compite solo, empieza otro partido para La Libertad Avanza (LLA). Por eso, la Casa Rosada ahora comenzó a ensayar gestos de mayor generosidad con gobernadores y aliados.
“Los peronistas están viendo que son competitivos. Ven el poder más cerca y se empiezan a juntar”, advirtió ante Infobae un miembro de la mesa política de la Casa Rosada. “Nosotros perdimos meses de fortaleza. Teníamos que ser amplios cuando estábamos fuertes. Ahora que estamos en una peor posición, las negociaciones políticas nos van a costar el doble”, se lamentó.
Los gobernadores ya mostraron que no les cuesta soltar la mano del Poder Ejecutivo. El Gobierno ahora pretende acercarse a ellos y a sus viejos aliados. El último fin de semana, Karina Milei entendió que debe anudar más fuerte los acuerdos políticos. Es un sendero que podría derivar en un acuerdo electoral, pero no es solo eso: en el camino hay otros gestos, como el envío de fondos a las provincias o la habilitación de proyectos de la oposición dialoguista en el Congreso. Ahora “El Jefe” debe inspirar confianza en una serie de interlocutores que no olvidan la ambición de poder que ella supo demostrar en el pasado.
Por eso, el lunes, ella telefoneó a Mauricio Macri. Fue una charla de media hora, lo suficiente para romper el hielo y dar inicio a una negociación electoral para el 2027. El titular del PRO había perdido contacto con los Milei en octubre del año pasado, luego de la famosa visita a Olivos que terminó en cortocircuito por la renuncia de Guillermo Francos y el ascenso de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. En abril, Macri y los hermanos Milei se cruzaron en la Fundación Libertad y no se dirigieron la palabra.
Pero en las últimas semanas, muchas segundas líneas de PRO y de LLA trabajaron con muñeca política para un contacto de alto nivel entre Karina y Mauricio. Lejos quedó la pretensión del líder del PRO de hablar directamente con el presidente. “Al principio lo sorprendió. Ahora él entiende que la interlocutora es Karina, porque es ella la que tiene la última palabra en las decisiones políticas”, reconocieron cerca del ex mandatario.
Hoy, a las 11, Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem recibirán al jefe del bloque de PRO Cristian Ritondo y al diputado Fernando De Andreis (mano derecha de Macri) en la Casa Rosada. Será curioso verlo a Santilli como anfitrión: si no fuera por la presencia de “Lule” sería un encuentro más entre tres viejos conocidos. Ambas partes entienden que a todos les conviene un entendimiento electoral. Pero Macri quiere verificar primero que lo van a tratar bien. Busca reconocimiento antes de pasar a la letra chica.
Preocupación por la micro
En la reunión de mesa política, las espadas políticas del Gobierno hicieron una “autopsia” de lo ocurrido en el Senado, en una mezcla de pases de factura y verdades edulcoradas.
En un tiro por elevación a Patricia Bullrich, Martín Menem dijo que los proyectos del Gobierno deben tener una estadía corta en las Cámaras y que en cada sesión hay que tratar de pasar varias leyes.
La titular del Senado y su par de Diputados tienen una tirantez cada vez más evidente. En el bullrichismo no lo dudan: creen que detrás de la animosidad con Bullrich está la idea de desterrar su nombre de la fórmula presidencial para dejarle la candidatura a la vicepresidencia al riojano. “Obvio que hay tension. La candidatura a vice es la discusión por la sucesión del proyecto. El que se postule ahí es el heredero al trono”, dijo a Infobae un estrecho colaborador de Bullrich.
La derrota en el Senado añadió una crisis política al problema de fondo que el Gobierno arrastra por la economía de la calle. En palabras del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, “la realidad cotidiana de la gente sencilla”, que impacta cada vez más fuerte en las encuestas de opinión.
Algunos protagonistas del ala política empezaron a mostrar mayor preocupación por la situación del poder adquisitivo. Eduardo “Lule” Menem comentó a su círculo de confianza que habría que tomar medidas con las tarifas, el transporte y la morosidad. Y al titular de Diputados, su primo, lo vienen escuchando cada vez más “pragmático” en materia económica. “Están trabajando en el tema, algo se puede venir”, se ilusionan en ese campamento.
Si uno escucha la voz oficial del Gobierno, en boca de Adrián Ravier, no pareciera que esté en carpeta ninguna medida heterodoxa. “Acá no hay plan platita para ponerle dinero a los que tienen moras y que con eso paguen”, sentenció el portavoz en la última conferencia de prensa.
En el ala política también se escucharon lamentos por el objetivo de inflación (“agosto empezando con cero”) que no se pueda cumplir. Esta tarde se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec de julio, y todo indica que la cifra estará en torno a los 2 puntos (en junio cerró en 1,9%).
Las inquietudes por la situación económica son un secreto a voces en la Casa Rosada: el Presidente suele menospreciar cualquier planteo. Para Milei, cualquier corrección implicaría una profanación a su modelo ortodoxo. Él prefiere morir en su ley. “Si no hacemos un Gobierno que merezca ser reelecto, no seremos reelectos”, repitió en sus últimas entrevistas.
A los funcionarios de su mesa chica no les da lo mismo ganar o perder el año próximo. Pero Milei está cada vez más alejado de las preocupaciones de su staff. Como se adelantó en esta columna hace tres semanas, varios actores del oficialismo venían desde hace tiempo advirtiendo los problemas que generaba la voracidad desreguladora de Federico Sturzenegger. Pero el “Coloso” siempre actuó amparado por el Presidente, que lo admira. De hecho, el jefe de Estado tiene casi listo su próximo libro, “La moral como política de Estado”, y Sturzenegger es uno de los autores del prólogo (el otro autor es Santiago Caputo).
El Presidente se regodea con un grupo más acotado de referentes que lo aplauden en la red social X. El cineasta Santiago Oria y la diputada Lilia Lemoine, por caso, vienen ganando terreno en la comunicación: ya no solo tienen un rol clave en la “calle online”, sino que también lo aconsejan al jefe de Estado cuando prepara las entrevistas que brinda en medios tradicionales.
La militancia digital orgánica, en tanto, está desordenada y desmotivada. Los influencers libertarios últimamente orientaron sus contenidos hacia la agenda anti-woke, el nacionalismo y la política internacional. Cuando asoman contenidos económicos, crecen las reacciones negativas.
Proyecto herido
Las encuestas que leen en la Casa Rosada hablan de una intención de voto para Milei que oscila entre un piso de 36 puntos y un techo de 41 puntos. “El proyecto está muy herido en la opinión pública. Pero aun así Javier puede ganar porque la oposición está muy desordenada y Cristina Kirchner está más preocupada por obturar a Axel que por ganar la elección”, dijo a Infobae un consultor que tiene muy buena llegada a la Casa Rosada.
“Hay una chance de ganar en primera vuelta. Y si hay ballotage, Milei puede ganar ante un K. Si ellos se ordenan, se juntan y construyen a un candidato no kirchnerista y que no esté gastado, la historia puede ser otra”, abundó.
Los libertarios ahora tienen que ensayar su generosidad si quieren inclinar la cancha a favor de la reelección. En el Congreso caminan con pie de plomo para conseguir el premio mayor: la suspensión de las PASO en 2027. En la cúpula oficialista dan por casi caído el proyecto de reforma política tal cual se envió al Congreso (contempla la eliminación de las primarias). Pero el objetivo es asegurarse de que no haya tres estaciones electorales el año próximo.
Los acontecimientos de los últimos días obligaron a la mesa política a reordenar las prioridades en el Congreso. Se pusieron en el freezer los proyectos no prioritarios (como la Ley Hojarasca) o aquellos que huelen a impopularidad, como el anteproyecto ómnibus de desregulación de Federico Sturzenegger (aquel que contemplaba derogar la Ley del Libro).
En Diputados, Martín Menem apuesta a una sesión maratónica el 26 de agosto donde se trataría un paquete de proyectos que mezcle las iniciativas más importantes de la Casa Rosada (Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II) con otros proyectos que son de interés de los aliados. Como nunca, se escuchó a los libertarios en el Congreso muy predispuestos a aceptar cambios en los proyectos y a darle curso a los temas que piden los bloques colaboracionistas. En la sesión del 26 podría incluirse desde iniciativas de PRO hasta el proyecto para bajarle el IVA a la fécula de mandioca, que impulsa el misionero Oscar Herrera Ahuad.
En el Senado se dará continuidad a la Ley de Sociedades y al Super RIGI y se priorizará el Régimen de Zonas Frías: Diego Santilli viajó ayer a la reunión de diez gobernadores del norte del país para asegurarles que habrá una compensación —vía resolución en el Boletín Oficial— por el gasto de energía eléctrica de las “zonas calientes” durante el verano.
Más allá de los gestos actuales, los gobernadores saben que, cuando llega la negociación electoral, los libertarios son escurridizos. Ya lo vivieron en 2025. Y no quieren volver a una dinámica de imposición.
Un colaborador del karinismo reconoció: “Si los gobernadores no peronistas no acompañan a Javier, nosotros presentamos candidato en sus provincias y les sacamos los puntos que ellos necesitan para su reelección. Con muy poco los arruinamos”. Son discusiones que quedarán para septiembre. Ahora la Casa Rosada quiere recrear la confianza con un toma y daca generoso. Y para eso debe reforzar su paquete de garantías.
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El Gobierno comenzó las negociaciones por las alianzas electorales: el armado y un acuerdo sorpresa
Publicado
1 hora haceen
13 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
A poco más de un año para las próximas elecciones, el Gobierno comenzó a ordenar al partido en los diferentes lugares del país con el objetivo de fortalecer el sello antes de iniciar las negociaciones por las alianzas con los otros espacios que, no obstante, también ya se están empezando a analizar, con las experiencias previas como disparador.
Si bien la misión principal es que el presidente Javier Milei consiga un nuevo período de mandato, en La Libertad Avanza reconocen que las bancas en el Congreso también son una preocupación, por lo que el armado de listas de diputados y senadores aparece también como un factor clave.
Un primer paso lo dio reciente Karina Milei, en su rol de titular del partido a nivel nacional, cuando se comunicó con su par del PRO, Mauricio Macri, para organizar una mesa política con referentes de las dos fuerzas.
Al día siguiente de la cumbre en la que el peronismo intentó dirimir sus diferencias, funcionaria inaugurará el diálogo formal este jueves, cuando reciba en Casa Rosada, a partir de las 11:00, a los dos máximos estrategas amarillos, Cristian Ritondo, que se ocupa de ordenar a la tropa propia en la provincia de Buenos Aires, y Fernando de Andreis, el hombre de confianza del ex jefe de Estado.
Por parte del oficialismo, en tanto, asistirán, además de la propia secretaria general, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
El primero de ellos es señalado como el posible candidato en el territorio bonaerense, el más populoso de la Argentina, mientras que el segundo es el representante de los libertarios que termina autorizando o rechazando los acuerdos electorales a escala nacional.
El encuentro fue propuesto por Macri como una forma de reeditar el ámbito de debate que también tuvieron en el 2025, cuando ambos partidos decidieron competir juntos en la mayoría de los distritos.
Por el lado del PRO, remarcaron que el ex presidente expresó firmemente su deseo de “trabajar en equipo para blindar el cambio”, y además de asegurarle que quiere que al Gobierno “le vaya bien, porque si eso pasa le va a ir bien al país”.
La charla con Karina Milei duró cerca de media hora, durante la cual se trataron temas generales y se decidió avanzar con esta mesa para, sobre todo, empezar a construir confianza mutua, luego de las diferencias de los últimos días en el Congreso.
Al cortar con la secretaria general, el ex presidente informó de lo hablado a las autoridades del espacio, pero no fue hasta unas horas más tarde que se comunicó por privado con Ritondo.
Esta es una muestra de cómo está la relación con el diputado, que se muestra muy cerca del oficialismo, al punto de que viene siendo el principal promotor de la candidatura de Santilli, en el marco de una eventual alianza.
El punto de mayor conflicto entre las dos fuerzas está del otro lado de la General Paz, en la ciudad de Buenos Aire, donde no hay un acuerdo claro y florecen las rispideces.
En el entorno de Jorge Macri anticipan que el jefe de Gobierno porteño, que buscará la reelección, estaría dispuesto a hacerlo de la mano de un frente común con La Libertad Avanza.
Por el contrario, la referente violeta en CABA, Pilar Ramírez, cuestiona duramente en privado al mandatario local y sostiene que no lo necesita para ganar en el 2027 lo que fue hasta ahora el bastión del PRO.
En Entre Ríos, si bien todavía faltan algunos detalles, la Casa Rosada apoyará al gobernador Rogelio Frigerio, otra de las figuras importantes que le quedan al PRO y que piensa desdoblar los comicios para que en su provincia se vote en octubre.
“Falta para definir las listas. No hay clima electoral, ni necesidad de reforzar algo que ya está bien”, explicó a este medio una persona que conversa seguido con el desarrollista.
Un ex macrista que también está intentando acordar con la Nación es el senador Luis Juez, que le ganó el año pasado el lugar de aliado en Córdoba al radical Rodrigo de Loredo, con quien el Ejecutivo ya no tiene trato.
En ese lugar, el armador libertario es el diputado Gabirel Bornoroni, quien viene llevando adelante la coordinación del espacio y este viernes emprenderá una gira que lo llevará por las localidades de La Falda, Cosquín, San Roque y Villa Carlos Paz.
En Chubut Karina Milei también podría revalidar el arreglo con otro dirigente del PRO, Ignacio Torres, aunque allí casi que no hay diálogo co. Cesar Treffinger, el referente de LLA.
Sin embargo, los acuerdos podrían no ser solo con la gente de Macri, sino también con gobernadores de otros partidos, tal como sucedió en el 2025 cuando se formó un frente con, por ejemplo, Leandro Zdero en Chaco.
En este sentido, no se descarta que haya algún acercamiento sorpresa, como el que Ezequiel Atauche está buscando en Jujuy con el mandatario local, Carlos Sadir, del radicalismo.
“Es una de las posibilidades. Va a depender de muchas cosas, pero podrían encontrarle una vuelta. Además, serviría para terminar con la interna con Manuel Quintar, que viene en caída en la consideración“, sostuvo alguien al tanto de la situación.
Algo parecido aplicaría para San Luis, donde el senador Bartolomé Abdala, en su calidad de armador, espera instrucciones de Rosada para saber si va como candidato o acuerda con Claudio Poggi.
”Nosotros no lo necesitamos. Él tiene que hacer grandes gestos, porque la verdad es que no dependemos de nadie. No tiene ninguno de los cinco diputados ni de los tres senadores y nuestro espacio está distribuido en toda la provincia. La marca mide bien, tenemos candidato y tenemos mucha posibilidad de golearlo en la elección, si hacemos las cosas bien”, aseguran desde LLA.
En Mendoza, la discusión pasa por si el aspirante a suceder a Alfredo Cornejo es uno de los funcionarios del actual mandatario o Luis Petri, el dirigente por el que apuestan las autoridades nacionales.
Entre las provincias donde Karina Milei presentará una propuesta propia está La Rioja, donde juega el titular de la Cámara de Diputados, Martin Menem, si es que no le piden que sea el compañero de fórmula del Presidente.
Así mismo será en Tierra del Fuego, donde la figura que sobresale es la del senador Agustín Coto, aunque la confirmación llegará más adelante, porque quienes planifican los tiempos consideran que “ponerse a armar una candidatura, además de una falta de respeto al electorado de una provincia que está detonada, es un error estratégico”.
Por último, en Tucumán ya está haciendo campaña -desde hace tiempo- el ex vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, que incluso viene organizando actos y encuentros con dirigentes de esa provincia.
El ex funcionario preparó un programa de gobierno que será el eje de su discurso y que presentará próximamente para disputarle el poder a Osvaldo Jaldo, uno de los gobernadores cercanos a la Casa Rosada, pero que no va a acordar una alianza.
La medida que impulsará Catalán incluye una reforma tributaria (baja de ingresos brutos), una reducción del costo de la Legislatura, un RIGI provincial, una reforma administrativa, políticas de fomento del turismo y un hub de empresas de servicios.
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Cumbre de unidad en el PJ: Kicillof, Massa y Máximo Kirchner se reunieron para una definición electoral clave
Publicado
1 hora haceen
13 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
Una sorpresiva cumbre peronista se desarrolló ayer en la Ciudad de Buenos Aires, en el hotel Emperador, ubicado sobre la Avenida Libertador, y duró cerca de cinco horas. Una reunión que volvió a juntar a los principales dirigentes del espacio político en un hotel para poder acercar posiciones sobre temas centrales como las PASO. “Hubo un buen clima”, garantizó uno de los protagonistas. Un dato no menor entre tantas internas que atormentan al peronismo.
Del encuentro participaron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego); el senador nacional y ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora y los jefes de bloque en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
El encuentro fue convocado por ellos dos y tuvo como objetivo discutir un posicionamiento sobre las PASO, debido a que el Gobierno decidió avanzar fuerte en las dos cámaras legislativas y entre los gobernadores aliados para voltear las elecciones primarias en el corto plazo.
Milei tiene como único objetivo la reelección y ve en las PASO un escollo para lograrlo. Por eso decidió avanzar en su eliminación. Los dirigentes del peronismo coincidieron en la necesidad de sostenerlas como un instrumento clave para la oposición. Es la forma de lograr una propuesta amplia en el medio de las internas que tiene el peronismo.
“Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”, le aseguró a Infobae uno de los presentes en la reunión. Para el peronismo es clave mantener las Primarias para poder sanar las heridas internas a través de los votos. Y, además, porque sería la forma de legitimar un eventual proceso político a nivel nacional.
El encuentro se dio en un clima ameno, lejos de los enfrentamientos, públicos y privados, que se multiplicaron en el peronismo en los últimos meses. La importancia de la reunión no solo está en el tema que trataron, sino en el acercamiento de las partes que estaban en conflicto. Axel Kicillof y Máximo Kirchner no se veían desde octubre del 2025, cuando fueron las elecciones nacionales.
Tuvieron un par de contactos telefónicos cuando falleció el Indio Solari y se hicieron cargo de organizar su velorio en Avellaneda. Esa paz lograda por un hecho popular que superó las rencillas políticas se rompió a los pocos días. Desde ese momento hasta ahora en el cristinismo le apuntaron con frecuencia a Kicillof, al que acusaron de no ir a visitar a CFK y querer construir un kirchnerismo sin Cristina.
“Si todos se reunieron para lograr un acuerdo sobre un tema, es porque todos interpretaron que están bajo el mismo paraguas y que hay que trabajar en conjunto para enfrentar a Milei”, le aseguró a este medio uno de los dirigentes presentes en el encuentro. Fue una señal de acercamiento en un momento clave dentro de la discusión del peronismo respecto al proceso electoral del año que viene.
Así como Kicillof y Kirchner pasaron tiempo sin hablarse, Massa mantuvo el diálogo con ambos durante todo este tiempo. Siempre en el medio de una relación conflictiva, pero apartado, en la mayoría de los momentos, de la interna bonaerense. Los gobernadores hace tiempo que vienen reclamando un encuentro para sentar posiciones respecto a temas sensibles. El que tuvo lugar ayer fue determinante para partir el bloque de hielo que separaba al conjunto.
En la mesa también se habló del impuesto al combustible, zonas cálidas y frías y del Presupuesto, otros dos temas sensibles para la relación entre la oposición y el oficialismo. La intención es trabajar mas cerca en lo que respecta a la agenda legislativa. La caída de la ley de extranjerización de las tierras fue una señal para el peronismo de que había espacio para avanzar sobre las fisuras del gobierno nacional.
La coincidencia entre todos los presentes sobre la necesidad de mantener las PASO es un primer paso en el trabajo mancomunado del peronismo. No actuaron como terminales separadas, sino como esquema de poder unificado. La reunión ha sido una buena noticia para la dirigencia del peronismo, que tiene expectativas de negociar un acuerdo de unidad electoral.
Ahora la intención es articular un trabajo unificado para juntar voluntades en otros sectores de la oposición y plantar la resistencia a la avanzada libertaria. Para el PJ las Primarias valen oro, sobre todo en un momento donde la capacidad de lograr acuerdos es muy limitada.
La reunión puede convertirse en el primer mojón de la unidad peronista. El camino por recorrer es largo y las diferencias son muchas, pero que los principales dirigentes del peronismo se hayan sentado en la misma mesa a discutir una postura común es un paso adelante. Un movimiento clave para una fuerza política agrieta, absorbida por la desconfianza, pero que empieza a advertir que deben tejer un criterio uniforme en algunos temas para fortalecerse frente al gobierno libertario.







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