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Cambio clave para las elecciones: el Gobierno no descarta una alianza más grande en la Provincia para ganarle al kirchnerismo

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La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete configuró un movimiento de magnitudes tanto en la política ejecutiva del Gobierno como en la electoral. Si bien los altos mandos del partido libertario siguen con idéntica influencia, el ascenso del exministro del Interior genera aún más expectativa sobre la estrategia que se utilizará para las elecciones a gobernador en la provincia de Buenos Aires.

En la reunión que tuvo con Javier Milei y Karina Milei el último fin de semana en la Quinta de Olivos, Santilli les reiteró que sus dos principales prioridades de cara al año próximo son lograr la reelección del Presidente y acelerar la gestión política del Gobierno, algo a lo que se le suma la prioridad de lograr la aprobación de la reforma electoral.

Hábil con las palabras. Santilli les hizo saber que, después de esos dos objetivos, está en segundo plano su intención de ser el candidato de la coalición entre La Libertad Avanza y el PRO para la gobernación bonaerense. Los Milei le tienen reservado ese rol debido a su buen desempeño electoral tanto en 2021 como 2025, así por cómo viene comportándose al interior del oficialismo.

“La verdad es que como candidato cumple con todos los requisitos. Mide bien, tiene buen perfil y supo cómo comportarse con el karinismo, se fue ganando la confianza de todo ese entorno”, afirmaron en la Casa Rosada.

No es un panorama sencillo el que Santilli tiene por delante. La Jefatura de Gabinete se ha configurado como una verdadera silla eléctrica, ejecutando a tres funcionarios en dos años y medio. Los tres -Nicolás Posse, Guillermo Francos y Manuel Adorni- eran de altísima estima de Milei en sus respectivos momentos. Pero el timing con el que “el Colo” llega es distinto ya que, a nivel interno, la disputa de poder parece más resuelta que nunca en favor de la hermana presidencial. Así, quienes lo conocen afirman que con cuidar la gestión ya tiene altísimas posibilidades de mantenerse como la principal carta para competir contra el kirchnerismo en la Provincia.

En los últimos días circularon versiones acerca de que Santilli habría conseguido desplazar a Sebastián Pareja en la consideración del armado electoral nacional de La Libertad Avanza. Esto es desmentido desde ambas partes.

“Realmente no vemos ningún cambio. No hay una reconfiguración del mapa bonaerense al interior del oficialismo. Seguís teniendo a Karina Milei como presidenta del partido y a Pareja como su hombre en la Provincia. El único cambio es Santilli como jefe de Gabinete, que sí es importante”, afirman desde el entorno del ministro coordinador.

En tanto, en el karinismo son enfáticos en decir que la connivencia entre Pareja y Santilli debe seguir como siempre y que no son figuras opuestas, sino las dos caras de una misma moneda. “Sebastián es quien está desde el comienzo del armado electoral de La Libertad Avanza. Nunca la cagó, y eso se valora muchísimo. No hay forma que se desprenda de él como se especuló en los últimos días. Todo sigue exactamente igual”, afirman.

Aunque parece que falta como para hablar de candidatos, los libertarios no descuentan que el peronismo adelante las elecciones bonaerenses. Eso hace que los vínculos entre LLA y el PRO comience a tomar forma de manera casi automática. Operadores libertarios de la Provincia afirman que todavía no hay un candidato, aunque el que está claramente posicionado, tanto por imagen como por preferencia del Presidente, es Santilli.

En el entorno de Pareja no niegan que él haya pensado en una eventual candidatura, pero sabe que, a priori, en la Quinta de Olivos hay una decisión tomada.

El presidente provincial de LLA afirma en privado que se entiende con Santilli y que no se han estado pisando los talones. Para evitar cualquier tipo de interpretación de interna, hace meses que puso como condición a su equipo del exministro del Interior fuera invitado a todos los eventos partidarios en la Provincia.

En el último año, Pareja desarrolló una estructura propia que quiere seguir profundizando en diferentes ámbitos. Tiene su militancia a través de La Púrpura, que realizó eventos en diferentes secciones de la provincia; su agrupación universitaria denominada Crear + Libertad, que está bajo la órbita de Universitarios Por la Libertad (UPL); y una usina de dirigentes denominada Escuela de Formación, Debate y Análisis Político (EFDAP). Con esta última prevé terminar para fin de año una suerte de guía de propuestas para ser presentadas el año próximo en la contienda electoral. También habrá una novedad para agosto, donde busca realizar una edición internacional de lo que denominó Foro Alberdiano. Esto será un “retiro” con dirigentes libertarios bonaerenses, de otras provincias y de partidos conservadores de diferentes países para debatir políticas públicas.

La consideración que Santilli tiene con la cúpula del Gobierno y la que Pareja tiene como armador provincial parecen no estar en discusión. Lo que sí podría ser materia de debate es la estrategia en materia de alianzas de cara a la contienda electoral.

En el PRO creen que hay que evitar cualquier tipo de dispersión en la oferta. “Cada voto cuenta. La evidencia empírica te demuestra que cuando más junto vas, más posibilidades tenés de ganarle al peronismo en la Provincia”, afirman.

En ese sentido, creen necesario tener conversaciones con la UCR bonaerense, que comanda políticamente el senador Maximiliano Abad, con quien Santilli y Lule Menem tienen diálogo por las negociaciones que ellos buscan comandar por las reformas de Milei. Creen que a eso se le deben sumar algunos partidos vecinalistas, según el distrito.

“No hay opción de ir separados si queremos vencer al kirchnerismo. Todas las fuerzas que quieran el cambio, que quieran dejar atrás el abandono de Kicillof, tenemos que ir juntos. Eso incluye al PRO, a la Libertad Avanza, al radicalismo y a todo espacio que comparta ese objetivo y visión de cambio. Tenemos que aprender de 2023 donde Kicillof reeligió porque las fuerzas del cambio fueron separadas. Ese error no lo podemos volver a cometer. Necesitamos un frente lo más amplio posible”, opinó ante Infobae una fuente de peso del PRO bonaerense.

Esto es algo que no descartan en la cúpula del partido. Si bien el parejismo no ha tomado una posición contundente por el momento, entienden que el oficialismo bonaerense hará todo lo posible para mantener el bastión de la provincia de Buenos Aires. “Nuestra tarea es la de conducir el proceso electoral que lleve el proyecto de Javier Milei a la Gobernación. Estamos trabajando, analizando las estrategias y conversando con todos los actores políticos para entender su predisposición a ser parte de nuestra propuesta”, afirman voceros oficiales del espacio.

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Círculo rojo: el campo minado por el que avanza Milei y las inquietudes en torno a la visita de León XIV

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Javier Milei

Este martes, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, tiene agendada una reunión en el Vaticano para ultimar los detalles de la visita de León XIV, al que le preparan un raid vertiginoso de 72 horas en la Argentina. Colombo llegará a ese encuentro con una carpeta ancha con información sobre la “realidad argentina” para darle en mano al Papa, que tiene datos precisos sobre el país y que, además, será visitado por dos de los jefes de la CGT en el marco de una delegación internacional que estará en la Santa Sede el mes próximo.

El martes, la Iglesia argentina debería terminar por informar en Roma qué lugares y actividades tendría León XIV entre la capital, Buenos Aires y Córdoba, una agenda apretada de USD10 millones diarios y una delegación de 85 funcionarios vaticanos que la Santa Sede empezará a confirmar en las próximas semanas cuando una nueva avanzada proveniente de la capital italiana llegue a nuestro país. Esa compleja logística -el Papa tiene previsto recorrer todos los tramos por tierra en la capital y la provincia de Buenos Aires- se comenzó a analizar a mediados de semana en el encuentro que Karina Milei encabezó en Casa Rosada con autoridades de la CEA, una cumbre en la que la hermana del presidente casi no habló -apenas lo hizo-, pero a los funcionarios e invitados les alcanzó para darse cuenta de que el poder real del gobierno pasa exclusivamente por ella. “Todo está concentrado en su figura”, reconoció un secretario de Estado que participó del encuentro. En ella y en Mara Gorini, la sombra de la secretaria general, una funcionaria que ostenta un dominio total sobre buena parte del gabinete y que, según las fuentes, tendrá un papel fundamental en la transmisión de la visita papal.

Javier Milei podrá jactarse, con razón, por ser el primer presidente desde Ricardo Alfonsín en recibir a un jefe del Estado vaticano. Pero puertas adentro del Gobierno existe cierta inquietud por el contenido del mensaje con el que arribará a la Argentina León XIV, que sigue la línea pastoral de Francisco, con fuerte impronta en lo social y, por ejemplo, un rechazo a los conflictos bélicos, en particular a los enfrentamientos en Medio Oriente y al “genocidio” que Jorge Bergoglio puntualizó en reiteradas oportunidades en la Franja de Gaza, atacada sistemáticamente por el estado de Israel, una operación alentada por Milei desde que llegó a la Presidencia.

Para el Gobierno, la visita papal es toda una prueba de fuego. Fuentes oficiales y de la Iglesia resaltaron que el Ejecutivo aconsejó o propició la idea de que las acciones y eventos del Papa tuvieran aforo limitado. No prosperó. Habrá, por caso, una gran celebración en el monumento a los españoles, sobre la avenida Libertador, como parte de los actos que contemplarán además una visita a la Casa Rosada para entrevistarse con el Presidente, un homenaje a Francisco en la catedral metropolitana, un evento en la UCA, un encuentro con funcionarios y embajadores en el Palacio Libertad, una misa multitudinaria presuntamente en el estadio de River Plate, la celebración en la basílica de Luján y la visita a Córdoba, y está bajo análisis una actividad en la cárcel de Devoto, en la capital. Pero una de las paradas que incluyó la CEA, y que sería ratificada próximamente por la Santa Sede -ya hubo una primera avanzada semanas atrás de funcionarios vaticanos y de seguridad del Ejecutivo local- podría agregarle a la gira un plus de incomodidad para el gobierno: la visita de León XIV al Cottolengo Don Orione, una institución que trabaja por la inclusión social de unas 400 personas con discapacidad en Claypole, en territorio bonaerense. Meses atrás, la Conferencia Episcopal reclamó al Gobierno por el atraso en los fondos para esa obra; se abrió entonces una mesa en el Ministerio de Salud y tras varias reuniones se destrabaron las deudas hasta que se regularizaron los pagos, con atrasos en torno a los 60 días, “lo normal para el Estado”. Esa acción descomprimió el reclamo de la Iglesia. ¿Pudo haber tenido que ver la resolución con la posible visita papal? Que el Vaticano haya avanzado en la selección de ese proyecto inclusivo en Almirante Brown ya es toda una señal en sí misma.

Los cuestionamientos públicos de la Iglesia por la situación social, y la posibilidad de que el Papa, más allá de su misión pastoral, se haga eco de esa agenda vinculada con la Doctrina Social es una opción que inquieta al Ejecutivo. A principios de mes, en la homilía por San Cayetano, el arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, que participó de la reunión de la semana pasada en Casa Rosada, aludió al pensamiento que el Papa citó en la exhortación apostólica Dilexi Te, centrada en el cuidado de la Iglesia a los pobres, que había empezado a preparar Francisco. Allí, León XIV cuestiona las “ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados”. En San Cayetano, García Cuerva advirtió que “la libertad económica no puede ser absoluta”, y abundó: “No queremos resignarnos a que el trabajo sea una mercancía ni a que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes”.

“Los Papas, en general, suelen ser buenos invitados”, reflexionó un vaticanólogo. Recuerda, por ejemplo, el viaje de Francisco a Bangladesh del 2017, en plena crisis humanitaria por los cientos de miles de refugiados Rohingya de Myanmar que el pontífice evitó mencionar en su discurso oficial con el nombre de esa etnia, como un gesto al gobierno local.

El Presidente, aseguran, siente fastidio con la Iglesia argentina porque considera que debería tener más apoyo por algunos de los lineamientos que pregona en su batalla cultural, como su rechazo al aborto. Desde que asumió, por caso, no recibió ni una sola vez de manera oficial a la cúpula de la Conferencia Episcopal, ni siquiera para el tradicional saludo de fin de año. Por el contrario, sí trabó una alianza muy cercana con los evangélicos nucleados en ACIERA.

Esa fricción, azuzada por el modelo económico libertario, se hizo palpable desde la asunción de Milei, más allá de los lazos que existen entre la Iglesia y algunos sectores del Gobierno. Reconocen, incluso, el trabajo de Sandra Pettovello, que cortó la intermediación de los planes sociales y reforzó las asignaciones, una medida popular que impactó de manera directa en las organizaciones barriales. Aunque destacan, sin embargo, que esa política pública desconcentró y desarmó la red comunitaria de muchas de esas organizaciones; en paralelo, el narcotráfico hizo desastres en ese tejido social. Hay curas en el territorio que admiten que deben tener autorización de esas bandas criminales para permear con actividades en algunos barrios del Gran Buenos Aires.

A propósito, ¿existen fricciones, detrás de la organización de la visita del Papa entre el ministerio de Capital Humano y la Cancillería? ¿Qué rol tiene Agustín Caulo, el secretario de Culto, que responde a Santiago Caputo?

¿Cambio de clima? Milei se encamina a la visita papal de noviembre en un campo minado con varios frentes abiertos, que abarca a empresarios, periodistas, sindicalistas y hasta a un sector de los aliados que empezaron a percibir un cambio de clima en el Gobierno y en la relación con un sector de la sociedad. El Presidente se muestra irascible con ese posicionamiento del círculo rojo. Esa irascibilidad lo lleva a recluirse en Olivos: recién la última semana reapareció públicamente tras varios días aislado en la quinta presidencial, lo que alimentó su particular estilo de conducción de la gestión. Hay funcionarios con los que apenas interactúa, y a muchos ni siquiera los conoce. Esa escisión de la gestión, sumada a la internas palaciegas, obturan o paralizan sectores de la administración.

Primero en su disertación en el hotel Alvear, y después en Rosario, en la noche del viernes, Milei hizo gala de esa irritabilidad, de mal humor por los análisis que el periodismo y los economistas realizan sobre los datos de la macro, en particular por los niveles récord de morosidad. El informe de agosto de la Secretaría de Defensa al Consumidor de la CGT concluyó que un 58,7% de la población adulta -19.4 millones de argentinos y argentinas- está endeudada, y que 4.7 millones están en mora. El viernes, en Rosario, el Presidente dijo que su gobierno no tiene nada que ver con esa situación.

Para el Gobierno es un problema porque esa faceta disruptiva e histriónica que desplegó Milei en sus primeros años de gestión, y que le valió un reconocimiento de buena parte de la sociedad, empieza a erosionar su imagen. Los resultados de una serie de estudios focales encargados por el círculo rojo empresarial y político arrojaron que uno de los reclamos es por mayor “empatía” por parte de Milei.

Ese presumible cambio en el humor social permea al establishment empresarial, político y sindical, que, por fuera de La Libertad Avanza, sondean la posible oferta electoral de cara al 2027. Los tiempos parecieran haberse acelerado: el famoso “reloj de arena”, una metáfora que Cristina Kirchner utilizó en sus redes, en marzo del 2025, para señalar el comienzo de una fase crítica de la gestión. El apuro o no en la definición de la oferta electoral es un debate que atraviesa al peronismo. Tras su visita a Chaco, a mediados de semana, Axel Kicillof contaría luego en charlas privadas que en varios tramos de esa gira le pidieron que se lanzara formalmente como candidato.

Esa urgencia también está presente en sectores del sindicalismo. Gerardo Martínez y Cristian Jerónimo, dos de los jefes de la CGT, almorzaron esta semana con Emilio Monzó y Nicolás Massot junto a otros sindicalistas de gremios más modestos para tantear la seriedad del proyecto en torno al banquero Jorge Brito, que coquetea con una postulación por dentro o fuera del peronismo. Tanto Martínez como Jerónimo aspiran a moldear una central obrera más vinculada al nuevo mercado del trabajo, y con menos tufillo K. Otros grupos, encabezados por el aeronavegante Juan Pablo Brey, aún auspician al pastor Dante Gebel, que prepara dos estadios en la capital para fin de año.

El círculo rojo empresario, por fuera de los sectores dinamizadores del crecimiento económico, también monitorea con creciente inquietud el proyecto de reelección presidencial. En su presentación del jueves, en el Council of the Americas, el mandatario apenas fue aplaudido. El diario Clarín consignó, por ejemplo, que Martín Rappalini, jefe de la UIA, siguió el discurso desde el bar del hotel. Algunos de los asistentes notaron además que el Presidente tuvo poco eco de aplausos cuando agradeció al “Coloso” Federico Sturzenegger. Luis Caputo“Toto”, no estaba en primera fila porque había acusado unas líneas de fiebre. Zafó del aplauso: en Economía dicen que el ministro enfureció con su colega por el paro de los prácticos navales que paralizó el comercio marítimo a principios de mes tras la oficialización del decreto 690 que desregula el servicio de practicaje. ¿Hay también discrepancias por el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central que empezará a discutirse esta semana en el Congreso?

Entre los gobernadores empezaron, en simultáneo, a suscitarse movimientos que pararon antenas de la Casa Rosada. El más significativo fue el de Hugo Passalacqua, de Misiones, que terminó con el dominio de décadas de Carlos Rovira: el ex hombre fuerte de esa provincia, que parecía invencible, volvió de un viaje por París y se dio cuenta de que el actual gobernador lo había vaciado de poder. Passalacqua recibió el miércoles a una delegación de dirigentes del peronismo, a los que les dijo que no apoyaría las listas colectoras que en algún momento propuso el oficialismo como moneda de cambio para suspender las primarias. Cerca de Diego Santilli subrayaron que los votos para avanzar en esa dirección están en suspenso, pero que confían en obtenerlos en algún momento. A la par del misionero sorprendió Gustavo Sáenz, de Salta, que en una entrevista con Infobae al Mediodía resaltó, con un parafraseo alfonsinista, que con el “equilibrio fiscal no se come, no se cura ni se educa”, y dijo que no es lo mismo “equilibrio fiscal que equilibrio social”. Horas después, anunciaron ambos que conformarán esta semana un nuevo bloque en Diputados.

Todos esos movimientos, y otros más subterráneos, encuentran al gobierno desmembrado entre sus diferentes tribus internas. Dicen que Caputo, el consultor estrella del presidente, está “más tranquilo”: hay quienes interpretan esa definición como la decisión del estratega de empezar a “soltar” de a poco el proyecto y enfocarse en sus intereses, que son muchos, y variados, en torno a la administración libertaria. En su entorno mostraron alguna preocupación por algunas cuestiones, como la investigación por el fentanilo contaminado y las implicancias que podría tener ese expediente en la cúpula de Salud. Rodrigo Lugones, hijo del ministro, estuvo la semana pasada en el país.

Patricia Bullrich, en tanto, refuerza su agenda: este viernes volvió a machacar con la necesidad de apuntalar el crecimiento económico a los sectores a los que no llega el “derrame”, en disonancia con el discurso oficial. Mientras tanto, el jefe de Gabinete avanza sobre diversas áreas bajo el paraguas de Karina Milei, a cargo de la estrategia política: la hermanísima se debate entre el violeta y un posible acuerdo con el PRO amarillo. Esa negociación todavía es incipiente: por eso ella habilitó recorridas por la capital.

Cuántos de todos esos movimientos cuentan con el aval o el conocimiento del presidente sigue siendo una verdadera incógnita. Milei le dedica una cantidad considerable de horas diarias a las redes sociales, a pesar de que la intensidad del relato libertario bajó notoriamente en X, en parte porque Las Fuerzas del Cielo mermaron su apoyo al gobierno en esa red social.

El presidente elige sus peleas personales, sus propias batallas. Esta semana, por ejemplo, reposteó mensajes de foristas en los que se ponía en duda la participación de Fernando Cerimedo en el intento de feminicidio contra Nadia Beller en Bolivia mientras todo el universo digital libertario se desmarcaba del polémico consultor que fue fundamental en la campaña del 2023. Ayer, en Radio Mitre, dijo que ya no formaba parte de su equipo. El viernes, por decisión de la justicia boliviana, Cerimedo fue enviado a una prisión del altiplano. Antes, dejaron trascender que se había desprendido de las acciones que todavía retenía en La Derecha Diario -en su creación, en el 2021, Juan Pablo Carreira, funcionario cercano a Caputo, fue parte de la sociedad madre, Madero Media Group- en favor del español Javier Negre, un lobista con influencias en sectores de la derecha regional e incluso con muy buena llegada al partido republicano de Estados Unidos: fuentes bolivianas aseguraron que alguna vez se jactó en Mar-a-Lago de su llegada al gobierno de Rodrigo Paz. La salida de José Luis Lupo del Ministerio de la Presidencia de Bolivia, de principios de mes, habría tenido que ver con esa injerencia de Negre y Cerimedo.

En octubre, un mes antes de las elecciones de medio término norteamericanas y de la visita papal a nuestro país, Milei llegará a Estados Unidos para participar de una “gala hispana” organizada por Latino Wall Street, una plataforma ligada a La Derecha Diario.

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Resurge la tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich por el estancamiento del proyecto para eliminar la PASO

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El Gobierno oscila, según el sector político interno, en el diagnóstico sobre las negociaciones de la ley que más le importa aprobar a Karina Milei: la reforma política. En la Casa Rosada se muestran muy confiados, en especial cerca de la Secretaria General de la Presidencia. Pero en el mundillo de Patricia Bullrich, donde tienen el pulso del Senado, son abiertamente pesimistas: dicen que los votos no están, ni estarán.

“El fin de la PASO está bloqueado”, aseveran, sin pelos en la lengua. En ambos espacios sólo coinciden en que está firme la determinación de debatir el futuro de la PASO en el recinto en septiembre, o a lo sumo, octubre. “Diciembre está demasiado lejos”, deslizan tras las versiones de que se patee la discusión hasta el límite para forzarla.

El pesimismo de la jefa de los libertarios en el Senado se debe a los números que registra en la Cámara alta. “No es una cuestión de sonrisas, o no, esto es dos más dos”, dijeron en el bloque. Pero también a que está desencantada con la mesa política y con la (falta de) estrategia de Karina Milei.

Corrió el rumor de que la ex PRO se sintió herida cuando la dejaron fuera de la reunión con Cristian Ritondo y Fernando De Andreis, enviados por Mauricio Macri a la Casa Rosada. Pero ella les comentó a los propios esta semana que se sintió aliviada al ver que no la habían convocado.

Cree que esas reuniones son fútiles porque el oficialismo termina borrando con el codo lo que escribió con la mano.

La recorrida de Karina Milei con Pilar Ramírez en la Ciudad de Buenos Aires a la semana siguiente de haber sentado las bases para un acuerdo electoral con los amarillos fue un ejemplo de las dinámicas de Karina Milei que Bullrich critica.

También le reprocha que busque figurar en las primeras planas a pesar de tener el 70 por ciento de imagen negativa. “Lo de Santa Fe fue alevoso”, dijeron, en relación a la cantidad de fotos y apariciones de la hermana presidencial durante la visita a la Bolsa de Comercio de Rosario, el viernes a la noche.

En Balcarce 50 admiten que Karina Milei apuró los gestos con el PRO y las recorridas por la ciudad por pura preocupación. A nivel nacional, por la merma en la imagen del Presidente. Y a escala local, porque detectaron que Jorge Macri estaba venciéndolos por diez puntos en las encuestas. Y al ver que en el mundo porteño violeta nadie estaba activando, desde hace largas semanas, bajó un mensaje: “Hay que volver a la calle”.

En Gobierno todos disimulan el malestar con Patricia Bullrich. Por lo bajo son más sinceros: “Está endemoniada”, dijo al final de esta semana un asesor nacional, luego de la serie de tuits donde Bullrich le pedía a la administración que integra que las mejoras económicas de la macro lleguen a la “vida cotidiana” de los argentinos. Exactamente el tipo de mensajes que Milei y Caputo deleznan.

Por lo pronto, el Gobierno se muestra confiado en el resultado de la sesión del próximo “supermiércoles”, donde se debatirá una bateria de temas de relevancia para el oficialismo, aunque mucho menos acuciantes que la reforma política. Los libertarios pronostican una sesión muy larga, y reconocen que están ajustados. “El peligro es que el peronismo se robe diputados sueltos”, dijo un armador. Así de justos están, pero aún así creen tendrán luz verde para todo el combo.

Lo mismo decían con respecto a Propiedad Privada y se les terminó complicando. La diferencia a su favor, alegan, es que, en estos temas, “no hay internas” en el mileismo.

La visita del Papa

Karina Milei no sólo posa para las fotos, sino que se pone al frente de los temas de relevancia. Y está decidida a digitar -y capitalizar para sí misma- la llegada del Papa.

El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, que había formado parte de la gestión de la histórica visita, salió a celebrar la confirmación en el prime time de las noticias apenas se confirmaron las fechas. Pero poco después, en la primera reunión oficial para empezar a diseñar el operativo con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, se puso a la cabeza la hermana del Presidente.

Quirno quedó pintado”, dijeron en Balcarce 50 sobre el canciller que responde a Santiago Caputo y dejó de manejar la relación de manera directa con la Santa Sede -la copó “el Jefe” con su gente- a pesar de haber sido uno de los artífices de las gestiones para que se concrete la visita.

Es un capítulo más de la interna con el principal asesor presidencial. “Santiago sigue siendo tan influyente como siempre y maneja la botonera. Pero el tema papal se lo quedó ella, sin dudas”, sostuvieron en Balcarce 50.

Dicen en el oficialismo que Milei trajo a colación el tema del aborto para exagerar las coincidencias con la doctrina de la Iglesia. “Es parte de su batalla cultural personal y coincide”, deslizaron.

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Senado: pese a la resistencia de aliados, el oficialismo quiere sesionar y Bullrich afina la estrategia para lograrlo

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Tras jornadas repletas de teléfonos descompuestos y diferencias entre los ritmos de la Casa Rosada, el Senado y los propios legisladores, el oficialismo anunció la convocatoria a Labor Parlamentaria para el miércoles próximo, con el fin de sesionar el jueves. El inconveniente de la jugada es que algunas bancadas dialoguistas sugirieron no acelerar sin tener precisiones y, por ese motivo, los libertarios preparan imanes para atraer a aliados y abrir el recinto.

“Empezamos la semana con la idea de buscar un tema que justificara una sesión. No se encontró. El mismo lunes, el oficialismo insinuó que no se iría al recinto hasta septiembre. A los dos días cambiaron de opinión y empezaron a enviar mensajes a los chats para reactivar todo. Voy a venir igual, pero no soy empleado del Gobierno. Siguen sin entenderlo. Además, ya es más que evidente que los dialoguistas estamos quedando dentro de una interna ajena, con operaciones sin cesar. Es, justamente, lo que menos necesitamos ahora”, sentenció un referente aliado a Infobae.

El domingo pasado, este medio contó que la bancada de La Libertad Avanza (LLA), que comanda la porteña Patricia Bullrich, quería sesionar con pliegos judiciales -dos son clave y motivo principal de toda la parafernalia- y tratados internacionales listos para ser votados. El inconveniente era la falta de un proyecto “fuerte” ante la resistencia para sancionar la ley “Hojarasca”, que elimina normas vetustas.

La iniciativa es uno de los “chiches” del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien se convirtió -algunas veces, se lo ganó- en el blanco predilecto de legisladores de todo tipo -incluido oficialistas-, aunque la realidad ya es más que evidente y pincela que no se trata de un funcionario -la excusa fácil, para no perder un segundo en razonar-, sino de un problema político sin solución a la vista. Por eso es más sencillo mirar hacia otro lado, menos al propio.

¿Cuáles son los confites que ofrecerán libertarios en los próximos días? Primero, un festival de declaraciones de todo tipo. No sería suficiente. Por ello, se agendó un otro plenario para analizar la posibilidad -faltan ajustar clavijas- de avanzar con una iniciativa sobre mercado de carbono. Implicaría potenciales fondos para provincias y privados, en el fondo. “Una a favor. Si me aseguran el dictamen te justifico la sesión, por más que lo nuestro quede para una votación en septiembre. Si no, sopa de nuevo”, se oyó desde un experimentado despacho.

Un tercer bombón sería el comienzo de la discusión del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) que desean radicales representados por su titular, Eduardo Vischi (Corrientes), con piso de USD 12.000.000 para compañías que superen los límites de la mediana empresa. Desde LLA sueñan con atar esto al Súper RIGI del Gobierno y destrabar todo en un mismo paquete.

Otras ley de Sturzenegger con reuniones informativas y sin previsión de luz verde fue la relacionada con Sociedades, con cambios ya anunciados por Bullrich. No obstante, lo que más llamó la atención en el Senado fue el más que promocionado anuncio, con bombos y platillos, del “acuerdo” entre la Casa Rosada y gobernadores para el proyecto que disminuye las “zonas frías” y agrega “zonas cálidas”. La desconexión entre lo que sale desde Balcarce 50 y lo que ocurre en la Cámara alta se resuelve con un “dos más dos”. La pregunta es básica: si existiera el tan celebrado consenso, ¿por qué no se llama a la comisión para acelerar el tema?

Un ítem importante a considerar es que, de los articulados que hay en pie y se acumulan en el Senado, hay bancadas aliadas que no quieren quedar expuestas ante votaciones complejas. El caso más claro es el de zonas frías. Eso lo percibe Bullrich y por ello la dilación. De más está decir que no todos los dialoguistas tienen terminal en un gobernador. Esto implica una preocupación extra.

En este lote aparecen libres pensadores que, ante ciertos índices económicos, reclaman “una para la gente”. Y se cansaron de acompañar a un Ejecutivo que, cuando puede, lanza dardos venenosos. Casi gratis, del otro lado, el kirchnerismo disfruta la nueva realidad y aguarda los movimientos libertarios para arañar, de a poco, mayor protagonismo. La última vez casi llega tarde con propiedad privada y, en vez de claridad, prefirió armar un insólito circo por un tuit con acuarela críptica. Por eso es que Javier Milei, pese a datos que no acompañan, insiste en resaltar que, por ahora, compite contra él mismo.

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