Conecta con nosotros

Destacado

Kicillof desembolsó más de $14.000 millones a municipios y le hizo un reclamo a Diego Santilli

Publicado

en

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, reunió este lunes a intendentes de distintos sectores políticos para hacer un repaso de la situación económica y financiera que atraviesa la gestión bonaerense. Se trató de una charla netamente económica de la que participaron los intendentes de Avellaneda, Magdalena Sierra; de Colón, Waldemar Giordano; de Coronel Dorrego, Juan Carlos Chalde; de Ezeiza, Gastón Granados; de Lezama, Myriam Mongay; de Navarro, Facundo Diz; de Pilar, Federico Achával; de Pellegrini, Sofía Gambier; de Quilmes, Eva Mieri (interina); de Rivadavia, Juan Martínez; de Tres Arroyos, Pablo Garate; de Veinticinco de Mayo, Ramiro Egüen; y de Zárate, Marcelo Matzkin, quienes habían llegado a La Plata para la firma de leasing a través del Banco Provincia.

Según contaron algunos intendentes que participaron del encuentro, el gobernador volvió a enfatizar sus críticas al modelo económico del gobierno de Javier Milei y, en ese esquema, ponderaron la posibilidad de sostener la política de leasing. “Con nada, por lo menos tenemos esta herramienta. De otra manera no podría comprar todas las camionetas que vamos a comprar si no es con estos créditos el Banco”, planteó un intendente al salir de la firma que se llevó adelante en el Salón Dorado de la Gobernación.

“Frente a un gobierno nacional que ve a los bancos públicos como instituciones a erradicar, en la provincia creemos exactamente lo contrario: nuestra banca permite acompañar a los bonaerenses y amortiguar los efectos de la crisis que generan las políticas económicas de Milei”, describió el gobernador ante intendentes.

También les pidió a los intendentes que paguen el sueldo de los trabajadores municipales a través del Banco Provincia, mecanismo que fortalecería a la banca pública bonaerense. Los jefes comunales alertaron sobre el nivel de endeudamiento que tienen las familias, incluso muchas con el propio Banco; algo que reconoce el titular de la entidad Juan Cuattromo y que, en algunos casos, lleva a situaciones complejas de sobreendeudamiento en el marco informal y los métodos de cobrabilidad de esa mora. Básicamente, los ajustes de cuenta.

“Mientras el sector privado están en proceso de achicamiento, el Banco Provincia sigue expandiéndose con un único objetivo: atender las necesidades de nuestro pueblo”, expuso el mandatario bonaerense.

Según se informó oficialmente, con la “Línea Municipios 2026” de Provincia Leasing, los municipios pueden acceder a financiamiento para adquirir maquinaria, equipamiento médico y de seguridad, vehículos y bienes destinados a obras públicas y servicios urbanos.

Interna de lado y la lupa sobre la Nación

Como contó Infobae, Kicillof definió correrse públicamente de los cruces de la interna; aunque la dinámica de la discusión puertas adentro rige los días dentro del peronismo. En pos de su construcción política, el mandatario reunió este lunes a intendentes de distintos espacios políticos. Si bien se trató de un encuentro de carácter institucional, había representantes del Frente Renovador, del MDF y de La Cámpora. También vecinalistas, del PRO y de la UCR.

A los suyos, el gobernador le bajó la orden de no contestar lo que considera acusaciones de distintos espacios del peronismo. “El enemigo es Milei”, repite puertas adentro. En esa línea se mueve el ministro de Gobierno, Carlo Bianco, que hace las veces de vocero de la gestión bonaerense y, también, de los asuntos políticos.

Este lunes, en su habitual conferencia de prensa, el funcionario deslizó que los municipios que firmaron los acuerdos con el Banco Provincia “responden a distintas fuerzas políticas y eso implica que hasta el último día de gestión nosotros vamos a seguir llevando adelante lo que nos pidió el Gobernador, que es trabajar con los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires, no importa la fuerza política que gobierne, no importa si son municipios del conurbano, del interior, no importa si son municipios chicos, grandes”.

“El gobernador Kicillof sigue gobernando para todos los bonaerenses, para todos los municipios. Lamento decir, a diferencia del Gobierno nacional todavía no nos contestó ni el Whatsapp, ni la nota formal, ni nos dio una reunión, ni nada de eso“, agregó Bianco; quien la semana pasada solicitó una reunión formal con el nuevo Jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli.

Buenos Aires también viene reclamando que la Nación le autorice la toma de créditos con organismos multilaterales como la CAF o el BID para la ejecución de obra pública. Denuncian que Santilli y Caputo no dan el aval como sucede con otras provincias y que se debe meramente a una cuestión política. En una reciente entrevista con Infobae, Santilli planteó que “cuando Buenos Aires tenga que rollear deuda, la Nación va a estar. Esa es la posición política y filosófica del Presidente. Me reuní con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, con quien tenemos diferencias muy importantes. Sin embargo, encontramos un acuerdo respecto de la caja jubilatoria, por ejemplo”.

¿Dialogar para qué? ¿Para una foto? Si el propio Kicillof no fue al Pacto de Mayo. No quiere bajar impuestos; al contrario, los aumenta. La presión fiscal sobre la industria en la provincia de Buenos Aires es 34% más alta que en Córdoba y 30% más alta que en Santa Fe. No quiso acompañar la ley de reiterancia, que apunta a terminar con la puerta giratoria. No acompaña la ley penal juvenil, que ya resolvió prácticamente todo el mundo. No acompañó el RIGI y, de esa manera, la provincia pierde inversiones. Entonces vuelvo a la misma pregunta: ¿dialogar para qué? Si es dialogar para chamuyar y para sacarse una foto, no. Él es quien no quiso avanzar en ningún acuerdo“, consideró Santilli sobre el pedido del gobierno bonaerense.

La dinámica es reconocida por los intendentes. Muchos jefes comunales tienen diálogo subterráneo con Santilli o con dirigentes de su entorno. Sin embargo, admiten que en lo público, la línea del gobierno “es confrontar” y no habrá foto acuerdista ni en el corto ni el mediano plazo.

Advertisement

Destacado

Javier Milei hablará en un evento de la FIA y crecen los gestos políticos para que vuelva el Gran Premio de Argentina a la Fórmula 1

Publicado

en

Han pasado cerca de 30 años desde que se corrió un Gran Premio de la Fórmula 1 en Argentina. Fue en 1998, cuando el Autódromo Oscar y Juan Gálvez vio ganar al piloto de Ferrari, Michael Schumacher. Desde entonces, Buenos Aires quedó afuera del calendario que la FIA, la Federación Internacional del Automóvil, dispone para organizar el campeonato más popular de ese deporte. Eso podría cambiar en los próximos años.

A partir del próximo 31 de agosto, la Ciudad recibirá el Congreso Americano FIA 2026, que se extenderá al miércoles 3 de septiembre y podría ser el gesto definitivo que marque el regreso de Argentina como sede del calendario de la Fórmula 1. Este evento regional volverá a hacerse en el país después de 15 años y tendrá como institución anfitriona al Automóvil Club Argentino (ACA), que actúa como representante oficial de la FIA, que ya confirmó la asistencia de su presidente, Mohammed ben Sulayem.

La novedad que Infobae pudo confirmar en las últimas horas es que quien irá a la inauguración del congreso será el presidente Javier Milei. “Está confirmado”, indicó una fuente inobjetable que trabaja en la organización de esa apertura, que lo tendrá como encabezando con un discurso ese lunes a las 11 de la mañana luego de las disertaciones de ben Sulayem y el titular del ACA, César Carman.

También está prevista la participación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno; y el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli.

La política detrás de la vuelta de la F1 a Argentina

Infobae pudo saber de fuentes gubernamentales que los dos primeros fueron quienes encabezaron las gestiones políticas de los últimos meses para tratar de propiciar una consideración de la FIA sobre la Argentina. En esa misma línea también está el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, que también participará del evento para dar detalles de los avances que se están haciendo sobre las obras del Autódromo de Buenos Aires, que estarían terminadas en febrero para dejar la pista lista para recibir tanto al MotoGP como a la Fórmula 1.

Hace tiempo que se viene especulando con la idea de que Argentina vuelva a tener un Gran Premio. No solo por la historia que el país tiene en la Fórmula 1 con destacados pilotos como Juan Manuel Fangio (ganador de cinco campeonatos del mundo), José Froilán González y Carlos Reutemann; sino por la presencia de Franco Colapinto como piloto de la parrilla desde hace dos años, primero como conductor de la escudería Williams y ahora con Alpine.

Durante su participación en un evento de la Federación Internacional de Turismo (FIT) en septiembre de 2024, Scioli anunció que había conversado con Milei para traer a la Fórmula 1 a Argentina. “Yo me voy a ocupar porque lo hablé con el Presidente”, afirmó.

Al ser consultado por senadores en el marco del Informe de Gestión N°141 del entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se reveló que se había desarrollado un encuentro con Stefano Domenicali, presidente y consejero delegado de la Fórmula 1, Torben Olsen, jefe de Desarrollo de Carreras, y el presidente del Automóvil Club Argentino, César Cárman, para manifestar el interés y, también analizar la posibilidad de que la máxima categoría del automovilismo mundial vuelva a la Argentina.

A partir de esa reunión se explora la posibilidad de que en el 2027, Argentina pueda incorporarse al circuito mundial, desarrollándose la carrera en el autódromo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A dichos efectos, se están enviando los lineamientos correspondientes para comenzar a articular avances en dicho cometido”, respondió el Gobierno.

El Gobierno de la Ciudad confirmó a Infobae que en febrero ya estarán terminadas las obras de renovación y adecuación del Gálvez, el cual precisó recontruir su traza y su infraestructura para poder estar en línea con los requerimientos de las organizaciones que llevan la F1 y el MotoGP.

Continue leyendo

Destacado

Los proyectos para paliar el endeudamiento ganan terreno en el Congreso y tensionan al Gobierno

Publicado

en

La mesa de entrada de la Cámara de Diputados se va llenando de proyectos de distintos legisladores de la oposición que apuntan a resolver un tema que hoy se volvió central en la discusión política y en la cotidianeidad de los ciudadanos: el endeudamiento de las familias.

Mientras el Gobierno nacional intenta, a través de todos sus voceros —sean legisladores, ministros o el propio Presidente—, establecer que es un problema entre privados en el que no se va a inmiscuir, los legisladores de la oposición acumulan casi 30 proyectos con diferentes soluciones a la mora y al papel que debe tener el Estado nacional en esa resolución.

Las propuestas incluyen planes de refinanciación, topes al peso de las cuotas sobre los ingresos, regulaciones al crédito y mecanismos especiales para consumidores que ya no pueden cumplir con sus obligaciones. La acumulación de proyectos plantea un desafío para la oposición y un problema para el oficialismo y sus socios parlamentarios.

Para los primeros, esa cantidad de iniciativas genera una fragmentación de los votos que dificulta avanzar. “Obviamente que cada uno entiende que el propio es mejor y es difícil encontrar puntos en común para avanzar con uno solo si hay buena cantidad de proyectos y varios de ellos nacen del mismo bloque”, explicó el autor de uno de los ya presentados.

Para La Libertad Avanza el conflicto es que esa cantidad demuestra que el tema está instalado y que existe el riesgo real de un acuerdo parlamentario para avanzar. “Si eso sucede, se veta”, reflexionó un libertario con cierta frialdad. En el caso de los socios el impacto podría ser más de carácter político: con seis millones de personas endeudadas y la mitad en modo incobrable, será difícil diferenciarse del discurso oficial.

La idea de avanzar en una especie de “emergencia crediticia” genera más que resquemor en el oficialismo, que en medio de todo esto busca que los bancos sean quienes lo resuelvan.

La oposición, en cambio, quiere avanzar, y los proyectos —del peronismo, de la izquierda y de sectores de Provincias Unidas y lo que era Innovación Federal— se van acumulando en busca del número que les permita hacerlo.

En ese contexto comenzaron las conversaciones, porque sin el apoyo del bloque del radicalismo y del PRO la oposición sabe que debe recorrer el camino “largo” para llegar al principio del debate.

“Hay que conseguir el número para poder ir al recinto y a partir de ahí emplazar a las comisiones para tratar el tema porque los libertarios no las abren para esto. Después necesitamos acordar para bajar la cantidad de proyectos y dictaminar. Y ahí, nuevamente, conseguir el número para ir al recinto”, explicó un diputado opositor. “Y necesitamos un número importante para que los socios de LLA no tengan opción y se sumen”, agregó.

Los números hoy no están, pero todos hacen cuentas. Las reuniones se multiplican en los pasillos del Palacio Legislativo y en las comisiones, donde se puede ver cómo los legisladores de los diferentes bloques conversan sobre el tema.

Marchas

El jueves pasado se realizó una movilización al Ministerio de Economía de la Nación. La CGT, la UTEP y las dos CTA marcharon a la sede de la cartera para visibilizar una crisis de morosidad. Jorge Sola, secretario general de la CGT, estuvo presente y habló con los canales de televisión: “Marchamos al Ministerio de Economía a mostrar esta pandemia de endeudamientos que está atravesando a la ciudadanía argentina. Efectivamente, no es un asunto entre privados, es una responsabilidad de la política económica del Gobierno. El endeudamiento lo produce el proyecto político del gobierno, efectivamente tienen la responsabilidad”, remarcó. La discusión respecto del rol del Gobierno se enmarca en la desregulación de las tasas que pueden cobrar las entidades financieras, y también en el impacto del DNU 70/2024, que, entre otras cosas, permite que no haya piso ni techo.

Continue leyendo

Destacado

A la par del debate por el Código Penal, el Gobierno trabaja en una reforma de la Justicia: los detalles

Publicado

en

A pesar de que todavía sigue frenado el envío del nuevo Código Penal por diferencias internas, el Gobierno ya trabaja en un proyecto para reformar todo el Poder Judicial, que contempla la eliminación de algunos tribunales y la creación de otros, con el objetivo de mejorar el funcionamiento del sistema.

La iniciativa, aunque ya está bastante avanzada e incluso tendría un posible nombre -que podría generar algún comentario pícaro por sus siglas, si se llega a confirmar-, todavía está en manos del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.

De acuerdo con lo que pudo saber Infobae, el texto va a abordar varios aspectos de cómo funciona actualmente este sector, aunque el cambio principal es la reorganización de juzgados federales.

Para esto, el oficialismo quiere modificar la ley de Organización de la Justicia Federal y, por ejemplo, bajar de 12 a ocho los juzgados de primera instancia de Comodoro Py y de 13 a nueve los integrantes de la Cámara Federal de Casación Penal, la última instancia penal por debajo de la Corte Suprema.

“La propuesta va más allá de eso, no solo se van a cerrar determinados tribunales, sino que también se van a abrir otros. Todo esto se está pensando todavía”, explicó a este medio una persona que está trabajando en el tema.

Aunque no es el efecto prioritario al que el Gobierno está apuntando, sí esta iniciativa se envía al Congreso y se aprueba, también se van a reducir las vacantes en el Poder Judicial, una problemática de larga data en el ambiente.

“Hay que ver cómo queda finalmente redactado, pero posiblemente también ayude con eso. Lo estamos terminando”, precisó la fuente consultada.

Para el Ejecutivo, esta situación viene siendo un dolor de cabeza y, aunque ya envió 203 pliegos al Senado en lo que va del año (144 para jueces, 26 para fiscales, 25 para defensores y cuatro listas de conjueces), hasta el momento solo fueron designados 96 funcionarios.

En este contexto, otros 85 candidatos siguen a la espera de acuerdo parlamentario y en la Casa Rosada se pusieron la meta de alcanzar unas 300 postulaciones antes de fin de año y reducir la vacancia judicial del 35% inicial al 27 por ciento.

La iniciativa también apunta a una fuerte disminución de causas que todavía están en trámite y en una nueva distribución del poder dentro de los juzgados, reduciendo las subrogancia.

Asimismo, el Ministerio de Justicia evalúa transferir a las provincias los fondos que queden disponibles por esa reducción de cargos y, al mismo tiempo, seguirá impulsando el traspaso de la Justicia nacional ordinaria a la Ciudad de Buenos Aires, una deuda que lleva décadas.

Dentro de este proceso, de todas formas, hay un capítulo que el Gobierno maneja con cautela: los juzgados con competencia electoral en cada lugar del país, sobre todo teniendo en cuenta que el año que viene hay presidenciales.

Estos despachos intervienen en cuestiones sensibles para la construcción territorial de poder, como la oficialización de listas, la personería de los partidos y el calendario de votación.

Por otra parte, el Ejecutivo todavía tiene pendiente el envío al Congreso del nuevo Código Penal, una iniciativa que quedó trunca por diferencias de criterios entre los propios miembros del oficialismo.

Aunque en la mesa política aseguran que “es probable que este sea el próximo asunto para discutir”, todavía no hay un consenso respecto del texto que finalmente se presentará.

El proyecto original se presentó a finales del 2025 y fue elaborado por un equipo de especialistas en la materia encabezado por el abogado y Doctor en Ciencias Jurídicas, Jorge Buompadre.

El grupo estuvo compuesto por los jueces Mariano BorinskyMaría Eugenia CapuchettiRicardo Ángel Basílico Julio César Báez, y los juristas Carlos Alberto ManfroniHoracio Jaime Romero VillanuevaFernando Oscar SotoValeria Onetto Mercedes Rodríguez Goyena.

Los expertos entregaron un primer borrador que consistía en un Código completamente renovado -el que está vigente data de 1921- y que contenía un total de 912 artículos.

Este prototipo había sido autorizado por el entonces ministro saliente, Mariano Cúneo Libarona, pero fue congelado cuando llegó su sucesor, Mahiques, que decidió revisarlo antes de mandarlo al Congreso.

Tan solo unos días después, el funcionario fue a la Quinta de Olivos para reunirse con el Presidente y sugerirle postergar el proyecto para trabajar en otro “que contenga más el espíritu libertario”.

Puntualmente, Mahiques propuso implementar “otra técnica” para, “en lugar de hacer tantos agregados, modificar la base del Código actual“ y que así la nueva versión no sea tan pesado el contenido.

“En la transición, trabajaremos junto al Congreso de la Nación en el endurecimiento de penas, la armonización de las mismas y en la incorporación de nuevos delitos“, precisó el ministro en aquel momento.

Sin embargo, cuando el proyecto reducido llegó a la Secretaría de Legal y Técnica no pasó el filtro de María Ibarzábal Murphy, que responde al asesor presidencial, Santiago Caputo, quien se inclina por la modificación total.

A partir de ese momento, entre el Ministerio de Justicia y la Secretaría circularon varios borradores que fueron revisados y rechazados hasta que se llegó a una última versión que, si bien no es un Código entero, sí es más amplio que el paquete de leyes que pretendía presentar Mahiques.

Se trata de una iniciativa que incluye unos 300 artículos y que ya contaría con consenso por parte de los dos sectores en pugna, aunque cerca del consultor político remarcan que podrían continuar presionando hasta llegar a los 500.

En el oficialismo algunos sospechan que una maniobra similar podría repetirse con la reforma judicial, aunque otras fuentes afirman que esta vez el contenido ya fue acordado y no debería bloquearse.

Continue leyendo
Advertisement

Trending