Conecta con nosotros

Destacado

Entre Malvinas y la economía: el Gobierno busca evitar que la agenda se le escape

Publicado

en

La euforia del presidente Javier Milei sigue al tope tras la cadena nacional por las islas Malvinas. Pero con el correr de los días la agenda empieza a dispersarse. Y el Gobierno vuelve al riesgo de perder el eje de la discusión. Dos temas irrumpieron con fuerza. Dos temas de la realidad cotidiana. El primero, el dato oficial del INDEC sobre la actividad de la industria y la construcción, dos sectores clave para que la economía traccione. El segundo, una oposición que conseguirá este mediodía el quórum para abrir el Congreso y debatir temas que el Gobierno quiere cerrar: morosidad y discapacidad.

En cuanto a la industria, fue un golpe durísimo la variación interanual de la industria. La actividad cayó un 4,9% en comparación con julio de 2025. En la medición mensual se registró un retroceso del 5,0% frente a junio de 2026. Incluso durante el acumulado de los primeros siete meses del año, obtiene un retroceso del 2,6% frente al mismo período de 2025.

En la construcción hubo un pantallazo similar, ya que acumuló una baja del 4,5% frente a julio del año pasado. Sin embargo, logró conservar una variación positiva del 1,7% en el acumulado del año, según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC).

Este mediodía, además, la oposición conseguirá el quórum necesario para abrir el recinto y plantear una agenda incómoda para el oficialismo. Según supo Infobae, Martín Menem modificó la estrategia y el bloque libertario también se sentará para comenzar la sesión. Luego, apuntarán a cuestiones reglamentarias para clausurar el avance de los bloques más combativos.

El último relevamiento QMonitor de la consultora QSocial Big Data circuló entre funcionarios de Casa Rosada el martes por la tarde. Los números fueron malos para el oficialismo. Según la encuesta, el clima social alcanzó su peor registro histórico: la evaluación negativa de la situación actual del país trepó al 55%, 6 puntos más que el mes anterior, y el 59% considera que el país está peor que cuando asumió Milei, también un nuevo máximo de la serie.

La evaluación de la situación económica nacional sigue sin mejorar: el 48% cree que la economía del país está mal. Además, el 75% de los hogares tuvo que recortar gastos para llegar a fin de mes y el 60% no cuenta con capacidad de ahorro. Según su director, Lucas Klobovs, los datos reflejan la disparidad y heterogeneidad de los indicadores económicos del país: “El crecimiento se concentra en unos pocos sectores económicos, el consumo online crece mientras el consumo tradicional cae. La encuesta refleja eso mismo: algunas leves mejoras en el plano personal que se combinan con otros datos negativos a nivel individual y general”.

Pocas horas más tarde, la encuesta de Atlas Intel y Bloomberg, que acertó con precisión los resultados del 2023, mostró el deterioro de la opinión sobre el gobierno de Milei en el último año, aunque reflejó una leve mejora en los últimos meses. El rechazo llegó al 52,7% en las últimas semanas, después de tocar un 59% en marzo, en coincidencia con un momento de aceleración inflacionaria. Quienes creen que la gestión es “excelente” rondan el 31,5%, mientras que la opinión regular se ubica en 15,8%, también en ascenso en los últimos meses.

La reforma electoral empieza a entrar en un laberinto complicado. Los votos no están. Lo repite el jefe de gabinete Diego Santilli en cuanta reunión de mesa política hay. Es lo mismo que viene diciendo hace meses Patricia Bullrich, que el jueves tendrá el desafío de abrochar proyectos del Poder Ejecutivo. “Le vamos a dar la sesión. Pero será para biocombustibles y Hojarasca. No vemos nada más en el corto plazo”, sentenció un legislador radical del interior del país a Infobae. “Esto es ley por ley. Sobre todo después de lo que pasó con Tierras”.

En materia electoral el escenario, no hace falta aclararlo, puede cambiar. Quienes arman estrategias pisan con cuidado. Hay una espesa bruma por lo que cada acuerdo puede ser revisado en cuestión de días. Quienes arman estrategias pisan con cuidado. Hay una espesa bruma por lo que cada acuerdo puede ser revisado en cuestión de días. La desconfianza avanza, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. ¿En qué punto? Si no se eliminan las PASO y la elección bonaerense se desdobla, la pregunta es la siguiente. Los libertarios deberían acompañar la candidatura de Diego Santilli. Luego, los del PRO deberían hacer lo mismo con la de Javier Milei.

En el medio de las dos elecciones, habrá cierre de listas para diputados nacionales. Eso significa que los libertarios deben confiar en la palabra del PRO para la presidencial. Y los del PRO deben confiar en la palabra oficialista de que no habrá traiciones a la hora de armar el listado de legisladores. En el partido de Mauricio Macri dudan. Y citan ejemplos concretos de palabra empeñada y no respetada. El primero, el acuerdo que había para que Cristian Ritondo sea el titular de la comisión bicameral de la SIDE. Karina Milei decidió, a último momento, que ahí iría Sebastián Pareja. Para sumar dudas, es Pareja quien negocia con Santilli el armado bonaerense. También recuerdan lo sucedido en la Auditoría General de la Nación (AGN). Un lugar era, supuestamente, para Jorge Triaca, exministro de Trabajo de Macri. Martín Menem negoció con el kirchnerismo y quedó la salteña Pamela Caletti.

Después hay otros síntomas que preocupan en las últimas horas. La ultra mileísta Leila Gianni, siempre dispuesta al mensaje vulgar para llamar la atención en redes sociales, ahora pasó a ser ultra opositora del proyecto libertario y acusó al espacio de pagos de coimas a cambio de contratos. ¿Qué pasó en el medio? Las teorías son dos. Como ella es de La Matanza hay quienes creen que Fernando Espinoza pudo haber negociado un pacto de no agresión.

Sin embargo, todas las miradas apuntan a la “tercera vía” peronista. Es decir el armado por fuera del kirchnerismo. El nombre de Emilio Monzó recorre los caminos. En esa zona Pareja tiene como mano derecha a Luis Ontivero. Los manejos por esos pagos dejan mucho que desear. Leila ahora será un problema. “Tiene mucha información. Y no hay canal de TV que no la invite”. A 89 kilómetros de ese municipio está Zárate. Allí gobierna el PRO. El intendente, hombre de Ritondo, se llama Marcelo Matzkin. Envió un proyecto de reforma para la costanera. Obtuvo los votos. Pero La Libertad Avanza votó en contra. El jefe comunal se quejó por lo sucedido. Nadie entendió la jugada. Hay un dato que pasó desapercibido de Marcos Juárez.

Si bien nacionalizar una elección de 26 mil votos es un error obvio, el aumento del ausentismo puede ser un signo de alerta. No en términos de riesgo democrático, no es la intención entrar en ese debate ahora. Sino en que el Gobierno deberá buscar otra vez la expectativa que generó Milei en 2023 para que el votante agotado quiera ir a la urna. En 2025 el ausentismo en esa ciudad de Córdoba fue del 25%. En 2019 escaló al 27%. En 2022 fue del 36% y este año tocó el 38%.

Sin embargo, algo ya se ha repetido. El descontento no es capturado por la oposición. Por ahora, el peronismo se debate entre cruces en actos, chicanas por redes sociales y títulos que no llevan a ningún lado. Algo distinto se vio ayer en el hotel Savoy de la ciudad de Buenos Aires en un evento homenaje a José Manuel De La Sota. Sergio Massa apareció junto al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora. También estuvo Juan Schiaretti.

Del sindicalismo, Luis Barrionuevo. Massa se cruzó con el jefe de gabinete de Kicillof, Carlos Bianco. También se sentó Juan Manuel Olmos. Generó revuelo otra presencia. La del banquero Jorge Brito que coquetea con una candidatura que se definirá, seguramente, a fin de año. Quienes vieron en sus oficinas al empresario lo notaron con entusiasmo nunca visto por “jugar” en el 2027.

Los organizadores del evento invitaron a las autoridades de La Cámpora. Se encargaron de hacerle llegar una directa a Máximo Kirchner. Pero ni él ni otras autoridades de la agrupación fueron. “No los dejan salir”, bromeó un intendente ante Infobae. El de Tigre luego se fue para San Fernando. Allí cenó con intendentes que buscan alguien que los escuche. No les había ido bien ni con Kicillof ni con Máximo.

El gobernador viene de subirle un impuesto al juego. Gracias a un texto de la ley que se aprobó durante la gestión de María Eugenia Vidal propuso un 2% sobre los premios de los slots. El cálculo en La Plata es que habrá ingresos de entre 35 y 40 mil millones de pesos por mes. Los bingueros gritaron, aunque no de manera oficial. Según pudo saber este medio, habrá presentaciones judiciales. “Nos clavaron. Nos enteramos hoy mismo, nos hicieron mierda. Todavía tenemos que ver cómo reaccionar”, dijo uno de los operadores más importantes de la provincia a este medio.

Advertisement

Destacado

El trasfondo de la nueva jugada de Bullrich: cuáles son las chances de que se produzca su “Plan B”

Publicado

en

Hace meses que Patricia Bullrich viene publicando videos que tienen un propósito comunicacional pensado hasta el más mínimo detalle, tanto por el momento en el que se lanza como por los elementos que se muestran y los que no. Ayer por la tarde reunió a cinco dirigentes de su círculo más chico en el Senado y decidió proceder con una nueva jugada. En ese instante difundió en redes una foto suya con el texto “se vienen cositas”. Ese anuncio no tardó en concretarse: este viernes por la mañana publicó un sugerente video que volvió a poner interrogantes sobre su futuro político.

El video de 28 segundos juega con diferentes tomas. Un plano aéreo del Palacio del Congreso, un paneo del recinto del Senado, la banca en la que se sienta, la silla de la Presidencia de la Cámara (ocupada por el Vicepresidente de la Nación) y, hacia el final, solo aparece la mismísima Bullrich. “Patricia sabe de la fuerza de los argentinos. Patricia conoce Argentina”, figura como descripción del video.

“Hasta ahí pensaba que era otro de los videos que suele hacer, aunque me pareció que faltaba algo”, reconoció un importante legislador de La Libertad Avanza, que se enteró más tarde que la clave de todo ese montaje estaba en la música de fondo, la versión instrumental de “Es un secreto”, el clásico de reggaetón del dúo puertorriqueño Plan B. Muchos de quienes se enteraron por las redes de la existencia de esa canción, terminaron sacándose el sombrero por la elección.

La alusión al dúo Plan B remite a lo que sucedía en los albores de la administración de Mauricio Macri, cuando su popularidad se desdibujaba al calor de la crisis económica y había integrantes del PRO que impulsaban un Plan V, en referencia a una eventual candidatura de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal. Esto no quiere decir que haya una correlación con el panorama político-económico actual, pero la elección es sugerente.

Quienes están cerca de Javier Milei afirman que no hay un panorama similar y que la nueva movida comunicacional de la senadora configura “otra de muchas”. “Me parece que está muy bien, está en línea con lo que viene expresando con algunos gestos particulares”, agrega otro funcionario. Al igual que en los casos anteriores, la Casa Rosada eligió no recoger el guante.

Esta saga de videos comenzó en febrero cuando celebró la media sanción de la reforma laboral con un clip musicalizado con “Vogue”, de Madonna. En junio recurrió a “Se dice de mí”, de Tita Merello, en la versión de La Joaqui, tras diferenciarse de Milei por el pliego de una jueza federal. En septiembre sacudió los despachos de la Casa Rosada con “No me importa”, de Lali Espósito, luego de denunciar que el Gobierno le había ocultado cambios en materia de discapacidad incluidos en el Presupuesto 2027.

Continue leyendo

Destacado

El Gobierno se ilusiona con un triunfo de Bolsonaro: la apuesta de Milei y qué creen que puede cambiar

Publicado

en

A horas de que se defina el futuro político de Brasil, un socio estratégico para la Argentina, en la Casa Rosada se ilusionan con un triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje y creen que la eventual victoria del dirigente de derecha puede representar un punto de inflexión en la relación bilateral de los países, muy tensa en los últimos años, y, sobre todo, para los planes de Javier Milei de avanzar con una agenda de crecimiento para la Argentina y de apertura comercial en la región.

La apuesta del Gobierno por el opositor de Luiz Inácio Lula da Silva no es nueva. Meses atrás, el líder libertario viajó a San Pablo para respaldarlo en un acto de campaña, un gesto que derivó en un conflicto diplomático luego de algunas declaraciones contra el actual mandatario de la nación vecina y contra uno de los integrantes del tribunal supremo.

Pese a ese nivel de involucramiento por parte del Presidente cuando la reelección del referente del socialismo estaba casi garantizada, según pudo saber Infobae, no habrá una delegación argentina en los comicios de este domingo.

Fuentes del entorno de Milei explicaron a este medio que la decisión responde a cuestiones de seguridad, debido a la presencia de bandas criminales consideradas peligrosas en Brasilia, lo que vuelve complejo cualquier operativo de traslado para una comitiva.

El perfil bajo del oficialismo argentino contrasta con los gestos del kirchnerismo, que tuvo a la diputada Victoria Tolosa Paz, por ejemplo, fotografiándose con Lula en un gesto de respaldo tras los malos resultados en la primera vuelta, en el que terminó segundo.

En contraste, en el búnker de Bolsonaro no se mostraron representantes de La Libertad Avanza (LLA) y lo mismo ocurrirá en el balotaje: ni Juliana Santillán, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, ni su par en el Senado, Bruno Paoltroni, viajaron a Brasil este fin de semana.

Tampoco lo harán funcionarios del Gabinete ni otros posibles delegados nacionales, como Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, quien consideró que su lugar en la línea de sucesión presidencial no era compatible con una actividad política de esta magnitud, ya que piensa que significaría intervenir en el proceso democrático.

De esta manera, el único libertario que estará en Brasilia será el diputado Damián Arabia, cercano a Patricia Bullrich, en medio de la tensión que la ex ministra de Seguridad mantiene con el resto de la cúpula del Gobierno.

Recientemente, Bolsonaro le pidió a Bullrich que le envíe un video de respaldo dirigido especialmente a las mujeres de Brasil, un segmento decisivo en una elección, que llega según los últimos sondeos con pronósticos ajustados.

Más allá de la decisión sobre la comitiva, lo que domina las conversaciones puertas adentro de la Casa Rosada es la expectativa sobre lo que podría significar para la región un cambio de signo político en el Palacio de Planalto.

En el Gobierno local interpretaron el reciente debate presidencial como una señal favorable para Bolsonaro, a quien calificaron de “muy sólido” frente a un Lula que, según la lectura oficial, “mostró su decrepitud”. De todos modos, son cautos con el pronóstico y calculan que el balotaje “va a seguir siendo muy ajustado”, a pesar de que el enfrentamiento televisivo entre los candidatos “ayudó mucho”.

El motivo de fondo detrás de ese entusiasmo tiene que ver con una lectura geopolítica más amplia. Uno de los funcionarios que sigue de cerca la campaña brasileña y que mantiene informado a Milei sobre su evolución, en paralelo al canciller Pablo Quirno, explicó por qué consideran que lo que suceda del otro lado de la frontera trasciende ampliamente lo bilateral.

“Es mucho más importante de lo que parece. Europa va camino a una guerra mundial sí o sí y Brasil es una potencia económica enorme que tiene buen trato tanto con los países asiáticos como con los americanos, a nivel comercial, olvidándonos de lo político, que va aparte. Si se alinean los intereses económicos y políticos de una nación, suelen crecer muchísimo”, sostuvo.

Para esa fuente, el escenario internacional actual potencia la relevancia de lo que ocurra en la región, ya que, “en un contexto donde se viene una devastación, que a Brasil lo gobierne algo racional va a ser un golazo”.

“Podemos tener alianzas en todos los niveles con un bloque latinoamericano, sacando a México, que es muy importante. Que por lo menos que haya cuatro años de coherencia en Latinoamérica es un golazo, porque de esa manera atraes a todos los capitales que se están yendo de Europa, que se resguardan en otros activos”, planteó.

Esa expectativa se conecta de manera directa con uno de los objetivos que Milei viene sosteniendo desde el inicio de su gestión, que es el de flexibilizar las reglas del Mercosur, un bloque que bajo la conducción de Lula se mostró reacio a introducir cambios estructurales y que el Gobierno argentino considera un freno para sus planes de apertura comercial.

“El Mercosur no sirve más. La ley no es monolítica, todo cambia todo el tiempo. Creer que algo que se hace hoy va a servir para mañana es un acto de soberbia estatal. Hay que darle suficiente flexibilidad a las instituciones para que se adapten permanentemente”, afirmó la misma fuente.

El funcionario reconoció que modificar el esquema actual del bloque “va a ser una tarea titánica”, si es que finalmente se avanza en ese sentido, porque se trata de un organismo “muy complejo”, pero destacó que “ya hay varias ideas sueltas” y “se puede ir diseñando un nuevo esquema”.

Con ese horizonte, en la Casa Rosada esperan el resultado del domingo con la convicción de que un triunfo de Bolsonaro no solo sumaría un nuevo aliado ideológico en la región, sino que también podría destrabar una de las principales complicaciones que el Gobierno identifica para avanzar con su agenda de libre comercio dentro del bloque sudamericano.

Continue leyendo

Destacado

El Gobierno navega cortocircuitos internos por el proyecto Malvinas y apura un dictamen para el martes

Publicado

en

Javier Milei

La postergación del proyecto Malvinas, la “causa” que abraza Javier Milei e instrumenta Santiago Caputo desató cortocircuitos en el Gobierno, donde intentan navegarlas para evitar la habitual escalada de cielistas vs. territoriales. Mientras buscan calmar las aguas, puertas adentro negocian con los aliados. Los esfuerzos apuntan a que el texto que el presidente adoptó como caballito de batalla y que generó dudas en la oposición llegue al recinto lo antes posible.

En privado y sin avisar a nadie, Caputo y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal, recibieron ayer a la mañana a la diputada Silvina Giudici y a Adrián Pagán, secretario parlamentario de la Cámara Baja y cercano a Martín Menem, para pulir los detalles de la iniciativa. Y coincidieron en incorporar algunos cambios que, aclararon, “no serán sustanciales”.

Admiten que se tomaron sugerencias del PRO, la UCR, el MID y el PJ, tanto en el régimen sancionatorio como en el resto del proyecto. “Lo mejoraron, y eso que ya era bueno”, deslizó una alta fuente de Balcarce 50 a Infobae.

No habrá división de la iniciativa, como pedía la oposición, que insiste en votar solo el título referido a las sanciones contra empresas del paquete “soberanía de Malvinas”. Tampoco tocarían el capítulo de sanciones por injerencia extranjera ni la integración del Consejo de Seguridad Nacional. Sobre este último, remarcan que es un órgano del Poder Ejecutivo y que no debe entrar ningún legislador, después de los dardos contra el kirchnerismo y Victoria Villarruel por “intentar colarse” en el eventual órgano. Los parlamentarios están contemplados entre los miembros no permanentes, solo para casos de competencia legislativa, dijeron.

Del “lado” de Diputados, el equipo que negocia el texto con Caputo está integrado por Giudici, Laura Rodríguez Machado, el titular del bloque, Gabriel Bornoroni, Mariel Castelnuovo y Federico Mayoraz. Todos muy cercanos, al menos en el plano legislativo, a Martín Menem. Dicen en su círculo que el titular de la Cámara Baja “siempre busca consensos con los aliados”. También en el bloque están convencidos de que el próximo martes van a tener dictamen.

El tema generó fricciones entre las Fuerzas del Cielo y los Menem, que ya venían de varios chispazos: la discusión por el rol de los jóvenes en la campaña tras el triunfo de Bolsonaro y el debate sobre el islam. Pero este caso amenazó con ser más grave.

En el sector de Caputo sospechan que desde el propio oficialismo, los Menem desde Diputados quieren impulsar cambios a un texto del Ejecutivo que lleva la firma, en las sombras, del asesor presidencial. Cuando el titular de la Cámara Baja dejó el expediente fuera del temario de la sesión del 21 de octubre, esas sospechas crecieron en la Casa Rosada: creyeron que no estaban colaborando por su animadversión hacia Caputo.

“Martín Menem es capaz de entregar hasta la causa Malvinas con tal de que no se anote un ‘gol’ Santiago, que en realidad es una de las prioridades del Presidente”, disparó un alto dirigente de las Fuerzas del Cielo, también en off.

En la presidencia de la Cámara lo niegan. Aseguran que Menem no se mete en el proyecto, que lo que hay son “discusiones técnicas” y que no “traba nada” ni juega en contra de nada. Atribuyen cualquier diferencia a la oposición y a los aliados, y sostienen que la ley terminará saliendo. “Se hace el mayor esfuerzo para que salga”, dijeron en Diputados para desligarse de cualquier acusación de otro bando violeta.

Fuentes del oficialismo y del bloque libertario admiten una discrepancia, pero la acotan a un punto. Unos cambios, o la no aceptación de una propuesta de los aliados, llegaron a último momento, cuando peligraba la sesión. Por eso el equipo decidió esperar hasta después del miércoles. “La realidad es que se trabajó en equipo”, insisten. Aseguran además que, luego de la reunión de Caputo y los representantes legislativos ayer, viernes, quedó “todo ok”. “Los gobernadores dan el visto bueno, pero algún diputado marca un tema de redacción y las cosas se demoran”, esgrimieron.

A ese frente se suman los reparos de Washington. En especial los que transmitieron los enviados de Donald Trump el jueves, sobre las sanciones que podrían alcanzar a empresas estadounidenses vinculadas, directa o indirectamente, con actividades en las islas. Por ahora, en Balcarce 50 no confirman si habrá cambios en los efectos sobre compañías asociadas a otros proyectos. Sí se esperan modificaciones en el polémico capítulo sobre sanciones a publicaciones periodísticas “con injerencia extranjera”.

El reloj corre. La Casa Rosada pretendía contar con media sanción antes de que termine octubre, y esa meta depende de que el dictamen salga el martes. “Estamos muy cerca”, repiten en el bloque libertario.

Continue leyendo
Advertisement

Trending