El gobierno de Axel Kicillof logró un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por USD 138 millones para licitar un tramo del Plan Maestro Integral de la cuenca del Río Salado que, según estimaciones, permitirá recuperar unas 400 mil hectáreas productivas en la región. Con la medida también se aspira a mitigar los riesgos habituales de sequías e inundaciones que afectan a más de 1 millón y medio de habitantes de distintos municipios del interior bonaerense. El plan integral para la obra del Salado implica también una participación del gobierno nacional, aunque —según la provincia de Buenos Aires— la administración de Javier Milei neutralizó las obras en los tramos cuya ejecución es su potestad.
Así, Buenos Aires llamará a licitar las obras de adecuación, ensanche y profundización del cauce del río Salado, en las etapas 1 y 2 del tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca, una obra integral y emblemática que atraviesa casi 500 kilómetros del territorio bonaerense. El 26 de febrero se abrirán los sobres para la licitación.
“El Plan Maestro del río Salado es una solución estructural para cuidar a nuestra gente, fortalecer el desarrollo productivo bonaerense y planificar el territorio”, expresó el ministro de Infraestructura provincial, Gabriel Katopodis, quien encabezó una reciente reunión de trabajo junto al ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, demás funcionarios y representantes de entidades agropecuarias como CARBAP, Federación Agraria Argentina, CONINAGRO, Asociación de Cooperativas Argentinas e intendentes donde impacta el Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado. Allí se les informó sobre la apertura de sobres para la licitación.
En el gobierno bonaerense se encargan de remarcar que la importancia de este tramo radica en que, una vez completado, el 45 % del plan habrá sido ejecutado durante la actual gestión, permitiendo la recuperación de 8 millones de hectáreas productivas. Entre las intervenciones contempladas se encuentra la reconstrucción de siete puentes —cinco viales y dos ferroviarios— cuya localización abarca tanto la etapa uno como la dos. El trayecto a ejecutarse con este último anuncio es de 60,26 km y se extiende desde Bragado hasta aguas debajo de la laguna Rocha, atravesando los municipios de Alberti, Bragado y Chacabuco.
“El gobernador Axel Kicillof decidió financiar la última etapa de una de las obras más estratégicas y emblemáticas de los últimos treinta años”, agregó Katopodis. El ministro advirtió que el Gobierno Nacional paralizó el tramo IV, lo que ha retrasado una instancia considerada clave. “Esta obra permite mitigar los efectos de las inundaciones, amplía la frontera agropecuaria de toda la cuenca y mejora la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses”, subrayó.
Con el acto licitatorio, la administración de Kicillof aprovechó para cuestionar la paralización de obras de carácter nacional en la cuenca del Salado. Es que desde 1997, el Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado se ejecuta, aunque con vaivenes, de manera coordinada entre la Nación y la Provincia, dividiendo el curso del río en cinco tramos. Los tres primeros tramos se encuentran finalizados: uno de 48 km en Castelli, Lezama y Pila; el segundo de 57 km entre Lezama, Pila, Chascomús y General Belgrano; y el tercero de 118 km a través de General Belgrano, General Paz, San Miguel del Monte y Chascomús.
El tramo IV, el de mayor longitud con 212 km, recorre municipios como 25 de Mayo, Bragado y Alberti, y fue ejecutado mayormente por el Gobierno Nacional. De sus cuatro etapas, tres se terminaron entre 2019 y 2023; pero los subtramos A, B y C de la etapa dos, con un total de 33,4 km, iniciados en mayo de 2023, están actualmente paralizados por falta de presupuesto.
Los recursos para su financiamiento corresponden al Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, que se nutre del 4,31 % del Impuesto a los Combustibles, y recibe transferencias directas del Ministerio de Economía. En la cartera de Katopodis argumentan que de acuerdo con el Presupuesto Abierto, desde el 10 de diciembre de 2023 este fondo ingresó $271.743 millones que debieron destinarse a obras hídricas, pero no fueron empleados en ese fin, como exige la legislación vigente.
La paralización ha generado consecuencias negativas al afectar aproximadamente 10 mil hectáreas en la Provincia. Según los cálculos oficiales, de haberse mantenido el ritmo anterior, el tramo cuatro podría haberse concluido en 2024, lo que hubiera acercado aún más la completa finalización del plan.
“Milei lleva a la Argentina por un camino equivocado cuando deja al país sin infraestructura. Obras públicas como estas son fundamentales para proyectar desarrollo, producción y trabajo”, cuestionó el ministro de Kicillof.
En tanto que el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, enfatizó el “carácter histórico” que ostenta la inversión, y resaltó que “no hay municipios ni bonaerenses de primera y de segunda”. Al mismo tiempo, celebró el inicio de la etapa final del dragado del Salado, aunque remarcó el impacto por la falta de fondos nacionales en el avance de la etapa 4.2, a pesar de la existencia de un fondo hídrico específico recaudado con este objetivo: “No podemos dejar de reclamar por la paralización de la etapa 4.2 por parte del gobierno de Milei, a pesar de que existe el Fondo Hídrico conformado por recursos que se recaudan con este fin”.
El plan también contempla la protección ambiental y la conservación de los humedales situados en el área de influencia de las obras. Además, incluye proyectos específicos como el Nodo de Bragado, que facilitará el manejo más eficiente de los excedentes hídricos y la defensa del territorio, impactando a una vasta zona de la Región Hídrica Área Pampeana Central, de 2,8 millones de hectáreas y partidos como 9 de Julio, Bragado y Lincoln, entre otros.