La caída de Nicolás Maduro al frente del gobierno de Venezuela, tras el operativo desplegado por las fuerzas estadounidenses y ordenado por el presidente Donald Trump, tuvo su correlato discursivo en la dirigencia política argentina, donde el peronismo optó por condenar la acción estadounidense en el país sudamericano, omitiendo referirse a la figura de Maduro. En este marco, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se vio obligado a pronunciarse al respecto. Un pronunciamiento en el que volvió a diferenciarse de la posición del presidente Javier Milei y en el que también mostró un discurso de carácter más nacional y de política regional.
En los últimos años, Venezuela fue un tema complejo para el peronismo y más aún para el kirchnerismo. Sin embargo, la posición en la que coincidieron las distintas vertientes del partido opositor al gobierno de Javier Milei es que debía primar la no intervención de Estados Unidos o de cualquier país en conflictos de otras naciones y la resolución de conflictos internacionales mediante el diálogo internacional. Eso ratificó Kicillof este sábado ya en horas del mediodía, cuando distintas terminales políticas empezaban a marcar su posicionamiento.
“Argentina tiene una larga tradición en el diálogo internacional y la defensa de la soberanía y la integridad territorial, en la prohibición del uso de la fuerza y en la solución pacífica de las controversias internacionales”, esbozó el mandatario bonaerense. Lo hizo luego de que otros del peronismo se expresaran en la misma sintonía. Incluso algunos de sus ministros bonaerenses, como Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad), quien planteó: “Repudiamos la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Estas acciones violentan el derecho internacional, atentan contra la soberanía del pueblo venezolano y sientan un peligroso precedente para la región y el mundo”.
La posición del gobernador bonaerense distó de la que hizo uno de sus colegas del panperonismo, pero que mantiene una buena relación con la Casa Rosada, como el tucumano Osvaldo Jaldo, quien aseveró que —con su accionar— Donald Trump “sacó un dictador de Venezuela”. Jaldo fue por más y agregó que “ojalá Estados Unidos pueda seguir avanzando con esta decisión, que significa limpiar al mundo de dictadores, limpiar el mundo de terroristas y limpiar el mundo de narcotraficantes, que tanto daño hacen a la Argentina, a nuestros hijos y a nuestros nietos. Si alguien no toma la decisión de limpiar el mundo de drogas, como lo está haciendo el presidente de los Estados Unidos, la vamos a pasar mal”.
También, y previsiblemente, Kicillof volvió a diferenciarse del presidente Javier Milei. Mientras que el mandatario argentino remarcaba que la detención de Maduro significó “la caída de un régimen de un dictador”, el gobernador bonaerense esgrimió que “este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente”.
Kicillof se mostró en sintonía con los presidentes de la región que optaron por condenar el accionar de Estados Unidos como Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil), Claudia Sheinbaum (México), Gustavo Petro (Colombia) y Yamandú Orsi (Uruguay). Con ellos, el gobernador bonaerense mantiene diálogo en mayor o menor grado de fluidez.
En las aspiraciones y construcción nacional que planea empezar tejer Kicillof en este 2026, con el objetivo de llegar fortalecido internamente al 2027, la situación de Venezuela y qué posición tomar al respecto es ineludible.
El caso de Venezuela le adelantó los tiempos. Por estos días el mandatario mantiene una agenda de baja exposición por ser los primeros días del año; pero a partir de mediados de enero acelerará las recorridas de gestión con especial énfasis en puntos turísticos de la provincia de Buenos Aires.
Bajo ese contexto es que planeaba y planea confrontar con las políticas económicas de Javier Milei y darle un cariz más federal a su discurso. En la Provincia de Buenos Aires proyectan una temporada de bajo consumo y signada por el ajuste obligado por la falta de recursos propios. Por ejemplo, en 2023 —último verano de gobierno peronista a nivel nacional y provincial— los paradores ReCreo se instalaron en Chascomús, Mar de Ajó, Mar del Plata, Villa Gesell y Monte Hermoso. Este año solo habrá en Villa Gesell y General Alvarado (Miramar).
El 14 de enero inaugura las llamadas Conferencias de Verano, en las que mantiene una reunión ampliada con distintos sectores productivos de los puntos turísticos bonaerenses y luego hace una especie de balance y algún anuncio si están dadas las condiciones. La primera de esta jornada está pautada que sea en el municipio del Partido de la Costa, donde gobierna el peronista Juan De Jesús y luego lleve adelante la conferencia en Villa Gesell; municipio a cargo del kicillofista Gustavo Barrera.
Una semana después, el encuentro con empresarios y productores tendrá lugar en Chascomús, bajo la gestión de Javier Gastón. El miércoles 28, el gabinete provincial se reunirá en San Pedro, encabezado por Cecilio Salazar, para destacar la oferta turística de la región. En febrero, la agenda continuará en Carmen de Patagones, con Ricardo Marino como anfitrión, y la siguiente conferencia será en Quequén el miércoles 11. Luego, el encuentro productivo pasará a Lobos, único municipio de la Tercera sección gobernado por el PRO. Toda una novedad, la locación elegida. El ciclo cerrará el 25 de febrero en Mar Chiquita, distrito a cargo de Walter Wischnivetzky, tradicional sede de actividades provinciales.