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¿Con o sin Milei? La UCR acelera la discusión interna en dos provincias claves para La Libertad Avanza en el 2027

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Con la renovación de las autoridades nacionales de la UCR, los principales dirigentes de la provincia de Buenos Aires y Córdoba iniciaron conversaciones para resolver las divisiones internas que derivaron en una de las peores elecciones en la historia del partido en esos territorios. Con el fortalecimiento de La Libertad Avanza, algunos correligionarios exigen que se adelanten las elecciones partidarias para definir la estrategia de alianzas y posibles candidaturas. De fondo, crecen las denuncias cruzadas por acuerdos tras bambalinas con los oficialismos locales.

La UCR bonaerense transitó en el último año la judicialización de la interna para suceder a Maximiliano Abad, tras un resultado ajustado entre Miguel Fernández (candidato oficialista) y Pablo Domenichini (Evolución); una dura derrota en la elección del 7 de septiembre dentro de la alianza Somos; y, para las legislativas nacionales, el sello de la UCR estuvo ausente por primera vez en la historia desde el regreso de la democracia. Con ese panorama complejo, en diciembre se fijó un cronograma para la renovación de autoridades pero, según pudo saber Infobae, un sector exige que se adelante la fecha.

El senador Abad es uno de los principales dirigentes que reclaman el adelantamiento de las elecciones internas. En su entorno aseguran que cuenta con el apoyo de Daniel Salvador y Gustavo Posse y, además, que existe un acercamiento con Evolución después de varios cruces y tensiones. Todo lo contrario sucede con Miguel Fernández que, pese a haber sido impulsado por el ex presidente del Comité para sucederlo, hoy quedó en veredas enfrentadas con el senador.

El último movimiento de Fernández en la Legislatura bonaerense generó un fuerte malestar dentro de la UCR. La senadora Natalia Quintana, cercana al dirigente de Trenque Lauquen, integró el nuevo bloque Hechos-UCR Identidad con María Emilia Subiza, que responde a los hermanos Passaglia, y Marcelo “Chuby” Leguizamón (PRO). “Es furgón de cola de los Passaglia”, chicaneó un dirigente radical molesto por el movimiento que dejó a Nerina Neumann en soledad. Otros deslizan que fue un acuerdo gestado por el propio Axel Kicillof.

¿A qué se debe el apuro de Abad por adelantar las elecciones internas fijadas para septiembre?, se preguntan sus adversarios, que le recuerdan que su espacio apoyó el cronograma electoral. Cerca del senador aseguran que hoy el partido está en una situación de extrema debilidad, un diagnóstico que comparten los de Evolución. “Hasta el PJ fijó el mes de marzo para votar sus autoridades”, se comparan e insisten en que urge una discusión estratégica para el 2027, para darle “legitimidad, volumen y movilización” al partido.

Además, como adelantó este medio, Abad cree que el año que viene será el momento para que todos los radicales compitan en sus territorios. En la lista está el propio senador, que analiza ser candidato a intendente en Mar del Plata. También aparecen Karina Banfi para Bahía Blanca, Mauricio D’Alessandro en San Martín y Posse para recuperar San Isidro. El mayor desafío es encontrar un candidato a gobernador, como también sucede para el puesto presidencial.

Quienes se oponen al adelantamiento del cronograma electoral, entre ellos Miguel Fernández, creen que es muy pronto para hablar de candidaturas y que, en todo caso, la UCR se debe un debate profundo sobre la identidad radical y hacia dónde va el partido. Además, le bajan el tono a la disputa con Abad pero advierten: “Acá nadie es dueño de nada y hay que dejar de contar porotos al aire”.

El panorama en Córdoba es similar, aunque con una agravante: un sector de la UCR ya conversa con La Libertad Avanza para conformar una alianza y competir contra Martín Llaryora en el 2027. Insisten en que el partido centenario comparte electorado con Javier Milei y creen que la mejor estrategia es repetir la alianza que conformaron Alfredo Cornejo en Mendoza y Leandro Zdero en Chaco. Para sumar más tensión, Rodrigo de Loredo se lanzó como candidato a gobernador e hizo una muestra de musculatura con un almuerzo de fin de año con un grupo importante de intendentes.

De Loredo repite entre sus allegados que no está interesado en dar pelea por el Comité que hoy preside su aliado Marcos Ferrer. Por una desprolijidad en el cronograma del 2025 y una intervención judicial, Ramón Mestre se presentó para las legislativas con la histórica Lista 3. El intento del ex jefe de la bancada radical en Diputados por acordar con La Libertad Avanza fracasó y quedó afuera de la competencia. Los libertarios cordobeses lo acusan de tener actitudes egocéntricas y mezquinas para con sus propios correligionarios. “Rechazó el puesto 3 en la lista y, en lugar de proponer a Soledad Carrizo, se fue solo”, recuerdan.

En esta provincia, a diferencia del territorio bonaerense, las autoridades partidarias estarían dispuestas a adelantar la elección interna para antes del Mundial de Fútbol que se realizará en el mes de junio. Para esa disputa se anota Mestre, quien por estos días hace cuentas con los números que le dejaron las últimas elecciones. En sus anotaciones asegura que, de los 70 mil que lo votaron en octubre, un porcentaje importante podría apoyarlo para las internas de la UCR.

“Rodrigo se cree que es el dueño del partido y se autoproclama candidato, pero sí o sí tiene que pasar por la interna partidaria”, asegura Mestre, quien además relativiza la fortaleza territorial de De Loredo. “Hay un 60% del partido enojado con él por su relación con La Libertad Avanza. Fue un mal presidente de bloque y encima no renovó su banca”, ejemplifica.

En la discusión también alzó la voz Javier Bee Sellares, flamante vicepresidente del Comité Nacional, que tiene un pie en el gobierno de Corrientes pero que busca volver a la escena radical cordobesa. En diálogo con Infobae, ponderó la necesidad de adelantar las elecciones internas y la modernización del sistema de votación de los afiliados. “El electorado pareciera estar al lado de La Libertad Avanza por miedo al kirchnerismo. Si nosotros articulamos una posición propia podemos ser competitivos o árbitros”, analizó el dirigente, a quien algunos mencionan como candidato a intendente de la capital.

Tanto en Córdoba como en Buenos Aires hay un importante despliegue territorial de la UCR, pese a los resultados negativos en las últimas elecciones. En la provincia mediterránea tiene más de 140 intendentes y cerca de 30 en territorio bonaerense. Un dato tentador para La Libertad Avanza que, a diferencia de los radicales, tiene un candidato presidencial competitivo pero carece de representantes territoriales. La renovación de autoridades en ambos distritos se convierte en una herramienta crucial para definir la estrategia del 2027.

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El trabajo silencioso de Bullrich, los plazos electorales que evalúa y el conflicto que evita Javier Milei

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Desde hace algunos meses, cada vez que Patricia Bullrich marcó una diferencia con el resto de la cúpula de La Libertad Avanza o insinuó tener ambiciones de competir por la Presidencia, en el Gobierno, e incluso el propio Javier Milei, buscaron minimizar la situación, negar cualquier tipo de tensión y enfocarse en solucionar el conflicto y fortalecer el vínculo con una de las figuras más fuertes que tiene el oficialismo actualmente, aunque en privado esos gestos molestan y crece la desconfianza.

A mediados de este año, especialmente luego de la salida de Manuel Adorni del Gabinete, a la senadora se la comenzó a mencionar como la posible candidata en la ciudad de Buenos Aires, pero con el tiempo empezó a circular nuevamente la versión de que sería la compañera de fórmula del jefe de Estado el año que viene.

“Sin comentarios”, le responde ella a su círculo íntimo cada vez que le consultan si le entusiasma esa idea de estar en la boleta como aspirante a vice, lo cual la mantendría dentro de la Cámara alta que ya conoce, aunque con un rol más importante.

El objetivo de la dirigente es claro: quiere llegar a lo más alto del Poder Ejecutivo para continuar con el proceso de apertura económica, ordenamiento de la macro y reformas que comenzó Milei, aunque evita especificar a partir de cuándo.

“Nunca pensé que tuviera aspiraciones presidenciales inmediatas. Ella dijo ‘en el 2031′, fue muy clara. No sé por qué lo distorsionan tanto”, sostuvo a Infobae una persona de extrema confianza del líder libertario.

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Economía y ley de Tierras: el Gobierno, frente a los daños por sus propios giros y un discurso sin límites

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Mensajes en las redes, un nuevo viaje internacional, platea de empresarios: todo vale para exponer un discurso que oscila entre el reciclado de promesas de bienestar y un discurso sin límites que atribuye a la acción de enemigos los datos de la economía que deshacen pronósticos anteriores. En proceso acelerado de campaña, con indisimulables internas que juegan en contra, Javier Milei marca los picos de la línea libertaria, que difunden -y en algunos casos amplifican- funcionarios, legisladores y tuiteros. El discurso incluye ya sin vueltas un corrimiento de plazos para las promesas económicas, acompañado por una profundización del relato sobre intentos desestabilizadores -sin soporte, algo agravado porque es dicho desde el máximo escalón del Gobierno- y algunos giros que también enredan al oficialismo.

En ese último sentido, el más reciente sacudón fue producido por una inesperada decisión de la Corte Suprema de Justicia que, al rechazar un amparo de ex combatientes de Malvinas -ingrediente significativo en el actual contexto-, dejó vigente el artículo del decreto presidencial que permite la venta de tierras a extranjeros sin límite alguno. El cambio de clima político/social explica en buena medida el impacto. Pasaron casi tres años desde la presentación de aquél recurso y más de dos desde la primera resolución judicial favorable. Otros momentos. En todo caso, ese artículo en particular no asomaba como el principal foco de tensión por el famoso DNU 70.

El punto es que en los últimos meses, especialmente después de la bandera por Malvinas en el Mundial, la cuestión de la soberanía fue creciendo en el temario público. Existen consideraciones diferentes entre consultores sobre la intensidad del hecho, pero está claro que todo vuelve a ir de la mano con las prevenciones sobre su uso político. Y el agregado significativo es que en el caso del mileismo, no representa una línea sino un giro. También, en las consideraciones más amplias sobre la cuestión de la soberanía.

La movida en este terreno fue atribuida por entero a Santiago Caputo, que, en lo personal, habría recuperado terreno doméstico frente a Karina Milei. La primera señal estuvo alimentada por el imaginario -más amplio que lo estrictamente futbolero, pero asociado a la huella mundialista- sobre una enorme y organizada campaña antiargentina. El Gobierno había quedado descolocado frente a la repercusión del episodio del “trapo” con la leyenda por Malvinas que bajó de una tribuna y terminó desplegado por jugadores de la Selección.

El Presidente avanzó entonces en la nueva línea. Se hizo cargo personalmente de potenciar el tema: llegó a acusar directamente a Brasil y apuntó con menos intensidad a México. En el primer caso, fue otra señal de su apuesta directa en la campaña brasileña: este domingo se enfrentan en primera vuelta Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

Como sea, y por variados intereses propios -no sólo la apuesta regional alineada con Donald Trump-, el oficialismo colaboró con el clima que se venía insinuando. Curioso, tal vez no lo advirtió cuando, a contramano, se cerró en la intención de avanzar sin cambios con el proyecto original de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluía entre otros puntos sensibles la venta de tierras a personas y capitales extranjeros. Hizo más que ruido y afectó las alianzas en el Congreso. Finalmente, el Gobierno debió aceptar en el Senado la poda de ese capítulo -también de Manejo del Fuego- para aprobar la iniciativa. El debate había quedado dominado por la ley de Tierras.

Por entonces, y en medio de los cruces con los críticos del proyecto -no sólo opositores duros, sino una amplia gama de espacios no libertarios-, Pablo Quirno dejó una frase con posterior eco político: dijo que el concepto de soberanía territorial era “anticuado”. Resultó un punto de arrastre para el canciller por la sucesión cronológica de los hechos: aquella votación del Senado fue el 7 de agosto y menos de un mes después, el 3 de septiembre, Milei realizaba la cadena nacional por Malvinas.

Está claro que todos tomaron nota de lo ocurrido en el terreno legislativo y, además, el recorrido violeta siguió adelante. Esa combinación de política y clima más amplio alimenta ahora el oleaje generado por la referida decisión de la Corte, al punto que el propio tribunal decidió difundir una comunicado –algo inusual– para explicar que no se pronunció sobre la cuestión de fondo. Dijo que rechazó el amparo por una cuestión de legitimidad de los impulsores -con criterio restrictivo, según sus críticos- y que siguen abiertas instancias judiciales, además del camino legislativo.

El segundo síntoma lo constituye la incomodidad del Gobierno, que queda otra vez frente a un tema que ya le produjo costos y enfrenta una inesperada alteración de sus planes legislativos. La oposición volvió a apuntar contra el DNU y decidió impulsar una sesión especial en Diputados para mediados de este mes. La suerte de esa movida es un interrogante. Pero alcanza para que el oficialismo analice alternativas. Necesita sumar aliados y provinciales detrás de alguna propuesta que deje de lado el artículo 154 de aquel decreto presidencial. Por ahora, ideas variadas: impulsar una nueva ley, retomar el texto de propiedad privada con cambios, incluir el tema en el texto de la ley por Malvinas.

Los tiempos corren y en el plano judicial, para salvar el límite marcado por la Corte, asoman posibles jugadores legítimos. Puede ser alguna provincia en manos de gobernadores que no suelen responder a Olivos. Y también, legisladores. Por lo pronto, ya lo hicieron Miguel Angel Pichetto y Nicolás Massot, que dejaron planteada la intención de recurrir directamente a la Corte si se demora la primera instancia judicial.

No es este el único que coloca a la gestión libertaria frente a contradicciones en su propio discurso. Es notable en materia económica. Y lo exponen Milei y Luis Caputo, protagonistas centrales de esta especie de costo autoprovocado en materia narrativa. El Presidente viene utilizando hasta escenarios internacionales para tratar de sostener el viraje en sus pronósticos, considerados al menos inoportunos en filas propias.

El ejemplo más notorio tiene que ver con la evolución de la economía, que alguna vez el Presidente graficó con una frase soez sobre la velocidad del crecimiento. Y que el ministro definió, en abril, como el inicio de los “mejores” dieciocho meses de la economía. Cambiaron los tiempos y también las condiciones que demandaría ese vuelco. Primero desde Nueva York y esta semana desde París, Milei ató todo al resultado de los comicios del año que viene. “Si somos reeelectos, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”, dijo.

Pero no sólo eso. En la mirada de Olivos, los problemas tienen origen ajeno. Y los cambios de proyecciones -por ejemplo, la inflación con un cero adelante- son atribuidos a movimientos desestabilizadores. Milei repitió en estos días que enfrentó siete intentos de golpe, cuarenta proyectos en contra del equilibrio fiscal y hasta apuestas de algunos operadores de los mercados. Agregó otro ingrediente: “Gente haciendo actos terroristas en la calle”. Eso último, asociado a sus dichos sobre la expulsión o freno unos treinta mil “terroristas” que pretendían ingresar al país.

Está claro que ese cuadro carece de datos que lo sostengan. Asoma como parte de la acelerada carrera electoral, jugada desde el primer día a la polarización extrema con el kirchnerismo: una batalla que no deje espacio para ninguna propuesta diferente. Es una estrategia básica, con pinceladas cada vez más visibles de lo que suele calificarse como “campaña del miedo”.

“El kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo”, llegó a anatematizar Luis Caputo. ¿Suma o resta con ese tipo de declaraciones? La respuesta asoma en el doble ensayo de hacer campaña en esos términos y transmitir un mensaje de otro tono al mundo empresarial. Resulta difícil el intento de hacer equilibrio entre alarmar sobre riesgos ciertos de un triunfo opositor y, al mismo tiempo, negar esa posibilidad para no generar un efecto contractivo.

Ese es un riesgo. Y en cualquier caso, efecto directo de los giros y desmesuras del discurso. No se trata sólo de una cuestión de estilo.

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Con los números ajustados para el quórum, la oposición apela a la presión social para derogar el DNU 70

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“Dependemos del clima social para empujar a algunos bloques”. A dos semanas de la sesión especial en la que se tratará la derogación del mega DNU 70, la emergencia en discapacidad y los proyectos sobre mora y endeudamiento, la oposición todavía está lejos de tener el quórum garantizado y varios bloques provinciales especulan con su silencio.

Al igual que sucederá con otros debates clave, como la eliminación de las PASO y el Presupuesto 2027, los gobernadores -especialmente los del norte- tendrán la palabra final. Pero muchos de ellos estuvieron recorriendo París junto al presidente Milei y en las filas del oficialismo reina el optimismo.

“No tienen los números, de ninguna forma”, calculan los libertarios. La convocatoria estuvo respaldada por Unión por la Patria (92), un sector de Provincias Unidas (8), el Frente de Izquierda (4), Primero San Luis (2), la Coalición Cívica (2), Encuentro Federal (2), Defendamos Córdoba (1) y Coherencia (1). Una base de 112 a la cual los más optimistas suman tres diputados misioneros de Argentina Federal y otros cinco cordobeses de Provincias Unidas que responden al gobernador Martín Llaryora. “Están complicados para no dar quórum porque la senadora Vigo -del mismo espacio- estuvo muy activa con el tema de la venta de tierras y en Córdoba la movilización fue tremenda”, señalaron.

Por su parte, el oficialismo también ronda las 120 voluntades: La Libertad Avanza (95), PRO (12), UCR (6), MID (2), Producción y Trabajo (2), Por Santa Cruz (1), La Neuquinidad (1) y Adelante Buenos Aires (1).

Ante este panorama, los votos definitorios serán los de Independencia (3), que responden directamente al gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo, Elijo Catamarca (3), con terminal en Raúl Jalil, y Argentina Federal (5), donde pisa fuerte el salteño Gustavo Sáenz. Por eso en la oposición observaron con preocupación el clima amistoso y las selfies que Jaldo y Sáenz se tomaron con Milei y Luis Caputo en París, durante la Argentina Week. “¿Vos pensas que los que están en Francia con Milei van a volver para ir en contra del Gobierno?”, planteó un diputado que ponía en duda que la oposición llegue al quórum.

Si bien los libertarios aclaran que la estrategia parlamentaria se terminará de definir el próximo martes en la reunión de la Mesa Política, entre las opciones disponibles se destacan volver a incluir un capítulo de Tierras en la ley de Propiedad Privada que tuvo media sanción del Senado o presentar un texto aparte que se trataría en una eventual sesión el 21 de octubre, junto a los proyectos de endeudamiento y discapacidad.

El oficialismo consiguió quedarse con los dictámenes de mayoría tanto en endeudamiento como en discapacidad y con algunas concesiones podría asegurarse una mayoría en ambos temas, esto también serviría para desinflar la sesión opositora.

De hecho, entre los bloques que apoyaron con disidencias la propuesta de LLA en Discapacidad no ocultaban su enojo con la oposición más dura por haber mezclado los temas en una misma sesión. “Están usando una causa noble para asegurarse el quórum”, lamentaron.

Por otro lado, los libertarios consideran que la discusión sobre la venta de tierras a extranjeros perderá intensidad a raíz de una novedad anunciada por el Gobierno desde Francia.

Según explicaron, el Programa de Ciudadanía por Inversión de Argentina, a través del cual los extranjeros que acrediten haber realizado inversiones relevantes en el país podrán solicitar la ciudadanía argentina, hace que la ley de tierras “no tenga sentido”.

Esta iniciativa, presentada por Luis Caputo y Diego Santilli durante un encuentro de Argentina Week, habilitará trámites desde el cuarto trimestre de 2026 y destinará los recursos recaudados a reforzar la posición fiscal y financiera nacional. Quienes completen el trámite también obtendrán el pasaporte argentino.

Los solicitantes podrán optar entre realizar un aporte directo, no reembolsable, al Tesoro Nacional de USD 350.000 o suscribir un título público a tasa cero creado específicamente para el programa por USD 800.000.

“Con esta medida cualquier extranjero podría tener nuestra ciudadanía y comprar tierra de manera ilimitada. Además le significará un problema a los argentinos que viajen a Europa. La Unión Europea ya había advertido que de suceder esto, impondría un visado a los argentinos, porque nacionalidades que hoy no pueden entrar sin visa a Europa, lo podrían hacer comprando nuestra ciudadanía”, publicó en sus redes sociales la diputada peronista Florencia Carignano, ex directora nacional de Migraciones.

A partir de este martes, el oficialismo comenzará a mostrar sus cartas y la oposición enfrentará el desafío de mantener el tema candente en la opinión pública para fomentar la movilización social.

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