El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este lunes el acto de apertura de las finales de los Juegos Bonaerenses 2026, que se llevan a cabo en la ciudad de Mar del Plata. El evento, que se desarrollará entre el 19 y 23 de octubre, contará con la presencia de más de 30.000 deportistas en diferentes disciplinas.
Con críticas por la falta de inversión en el deporte, el mandatario provincial participó del inicio de las actividades junto a gran parte de su gabinete e, incluso, la convocatoria del intendente local, Guillermo Montenegro.
En la 35° edición del certamen, la provincia de Buenos Aires alcanzó un nuevo récord con más de 504.000 inscriptos, un 12% por encima de la cifra registrada en 2025. En ese sentido, Kicillof expresó: “Estamos muy felices de ver la alegría de los pibes y pibas que llegaron de toda la provincia para participar de esta etapa final de los Juegos Bonaerenses: este año alcanzamos un nuevo récord, con 504 mil inscriptos, un 12% más que el año pasado”. Además, el gobernador señaló que el resultado es producto de “un enorme esfuerzo de la Provincia y de los municipios, con una inversión muy importante para sostener y ampliar una política pública que promueve el deporte y la cultura”.
La competencia demandó una inversión de $21.000 millones por parte del gobierno bonaerense, cifra que contrasta con lo que, según el mandatario, ocurre a nivel nacional. Kicillof apuntó contra la administración de Javier Milei al sostener que “el Gobierno nacional abandona el deporte, recorta un 70% los recursos destinados al sector y prácticamente hace desaparecer los Juegos Evita”. En esa línea, el gobernador remarcó: “Nosotros seguimos invirtiendo para que cada vez más chicos y chicas puedan participar de estas actividades”.
El funcionario también hizo referencia al complejo panorama económico que atraviesan las familias bonaerenses y al papel que, a su entender, debe cumplir el Estado en ese contexto. “A muchas familias les cuesta cada vez más acceder a propuestas deportivas y culturales”, advirtió, y agregó que “es fundamental que exista un Estado que acompañe y garantice estas oportunidades”. De esta manera, el mandatario buscó posicionar a los Juegos Bonaerenses como una herramienta de inclusión social frente a un escenario de restricción presupuestaria a nivel federal.
Las finales de esta edición contemplan más de 100 disciplinas deportivas y culturales, con categorías destinadas a jóvenes, personas con discapacidad, personas trasplantadas y adultos mayores. Los participantes provienen de 135 municipios de toda la provincia, lo que convierte al certamen en uno de los encuentros multideportivos más amplios del territorio bonaerense. La sede elegida, Mar del Plata, recibirá a las delegaciones hasta el próximo 23 de octubre.
Por su parte, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, destacó la dimensión del evento al calificarlo como “la fiesta deportiva más grande del país que comparten personas con discapacidad, trasplantadas, jóvenes y adultos mayores de distintos puntos de la Provincia”. El funcionario también subrayó el impacto económico que genera la competencia en la ciudad anfitriona: “En este contexto económico tan complejo, este evento es además un impulso para el turismo, el comercio y la economía de la ciudad de Mar del Plata”, afirmó.
Los Juegos Bonaerenses constituyen la política pública deportiva de mayor continuidad en el país, con 35 ediciones ininterrumpidas dedicadas a promover el acceso a la actividad física y la expresión cultural. A lo largo de su historia, más de 20 millones de bonaerenses participaron del certamen, que también busca fomentar la identidad local y provincial entre sus competidores.
Hacia el cierre del acto, Kicillof volvió a tomar la palabra para referirse al valor que representan los juegos para la juventud: “Se habla mucho de los problemas de la juventud, pero acá vemos lo que pasa cuando hay inversión, organización y alternativas reales: miles de pibes y pibas que están felices, compitiendo y haciendo lo que más les gusta”. El gobernador concluyó: “Para nosotros es fundamental defender y fortalecer esta política pública: los Juegos Bonaerenses representan para miles de jóvenes una experiencia que los acompaña toda la vida”.
Del acto también participaron la ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis; la subsecretaria de Promoción Sociocultural, Lorena Riesgo; el senador bonaerense Jorge Paredi; el concejal de General Pueyrredón Gustavo Pulti; y diversos intendentes e intendentas de la provincia.