Conecta con nosotros

Destacado

El Gobierno retoma la agenda y reorganiza las negociaciones por la Reforma Laboral

Publicado

en

Pasada la primera quincena del año, la mesa política que responde al presidente Javier Milei volverá a reunirse para definir la estrategia legislativa que le permita sumar los votos necesarios para aprobar la Reforma Laboral en febrero. El intercambio, que está programado para el próximo viernes 16 de enero, intentará sintetizar las posturas que convergen en las filas libertarias para ordenar las negociaciones.
“Todavía hay temas por revisar, algunas cuestiones impositivas. La semana que viene hay reunión de mesa política y ahí definiremos”, anticipó una importante voz del Gabinete a este medio.
Con el presidente Javier Milei en actividad, mientras varios de sus ministros disfrutan de sus vacaciones, los alfiles designados por el Poder Ejecutivo se preparan para retomar la actividad y dar inicio a las negociaciones para la conquista de un nuevo triunfo legislativo. Pese a la habilitación para viajar, varios de ellos optaron por mantenerse en funciones pasadas las fiestas.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se mostró activo aunque sin visitar Balcarce 50, y fue quien resolvió anticipar la convocatoria a la reunión prevista inicialmente para el lunes 19 de enero. Otro de los que frecuentó Casa Rosada los primeros días del año fue el ministro del Interior, Diego Santilli, que este miércoles activó rondas con gobernadores que tendrán continuidad la semana próxima.
Luego de recorrer las zonas afectadas por el incendio forestas originado en El Hoyo, provincia de Chubut, el mandatario provincial local, Ignacio Torres, de zigzagueante vínculo con el Ejecutivo, reclamó la incorporación de la figura del ecocidio en el Código Penal tras los incendios forestales que arrasaron más de 2.200 hectáreas en la provincia.
Con el compromiso de atender los reclamos provinciales, el funcionario tiene previsto visitar a dos aliados: el próximo lunes 11 de enero visitará Chaco para reunirse con Leandro Zdero, y cerrará la semana el jueves en Mendoza con intercambio con Alfredo Cornejo. Este último, el pasado fin de semana oficializó listas comunes con La Libertad Avanza para competir en las elecciones municipales que se celebrarán el 22 de febrero en San Rafael, Maipú, Luján de Cuyo, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.

A varios metros distancia, los alfiles en el Congreso también se muestran en control. La jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, anticipó a este medio que desde el 16 de enero funcionará una comisión técnica, encabezada por la abogada laboralista Josefina Tajes de su riñón, que analizará con los bloques aliados las observaciones del sindicalismo y las entidades empresariales al proyecto diseñado por Federico Sturzenegger.

Desde el entorno del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, contaron a este medio que el legislador intercala horas de descanso con actividades laborales. Algo similar hace su primo, el armador del interior Eduardo “Lule” Menem que también integra la reducida delegación que acciona en respaldo a las negociaciones con el objetivo de conquistar el primer triunfo legislativo de 2026.
Por su parte, el asesor presidencial, Santiago Caputo, declinó la habilitación a vacacionar sin restricciones que habilitó Milei y pasa las calurosas tardes en su despacho ubicado en el Salón Martín Fierro.

La idea es que el próximo viernes, los interlocutores que lograron la sanción del Presupuesto 2026 y de la Ley de Inocencia Fiscal vuelvan a verse las caras en las oficinas del Ministerio del Interior para definir los próximos pasos a seguir. De esta forma, Manuel Adorni recibirá en sus oficinas a Santilli, Bullrich, los Menem, Caputo y el secretario de Asuntos Estratégicos de su área, Ignacio Devitt. Podría ser de la partida el ministro de Economía, Luis Caputo, que participa de manera ocasional.

En Casa Rosada se muestran conformes con la división de roles y esperan poder repetir el paso a paso, aunque puliendo algunas desprolijidades registradas durante la última sesión. “El esquema funciona: Patricia maneja en el Senado y pide ayuda cuando la necesita. Lo mismo hace Menem en Diputados”, sostuvo un funcionario y remarcó: “Adorni en la coordinación y en la validación de las definiciones, Santilli en coordinación con los gobernadores y Santiago opinando sobre estrategia. Todo bajo la supervisión de Karina. Por ahora, lujo”.

Como contó este medio, la posibilidad de implementar cambios en el proyecto es un tema que no está del todo saldado entre los integrantes del círculo íntimo del mandatario. Hay un importante sector, que tiene a la exministra de Seguridad a la cabeza, que ve viable la posibilidad de discutir algunos puntos como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) o el capítulo tributario que preocupa a los gobernadores. Sin embargo, convergen otras voces que se resisten al sostener que el articulado sufrió varios cambios durante el diseño y que el Ejecutivo envió al Congreso la versión definitiva.
Ante este escenario, el ministro coordinador deberá ordenar el debate y alcanzar una postura común antes de la oficialización del llamado a sesiones extraordinarias previsto para el 2 de febrero. “La Reforma laboral es prioritaria. Es necesario lograr que la mesa funcione en armonía”, precisaron ante este medio desde las filas libertarias.

También deberán definir si incorporan nuevos proyectos al temario, que incluye la Ley de Glaciares, y que quedará conformado una vez que se publique el decreto que extenderá la prórroga de la actividad en el Congreso. Por estas horas, conversan además si la Reforma del Código Penal se debate en este verano o si queda para profundizar y tratar durante el período ordinario que iniciará el próximo 1° de marzo, luego de que el mandatario inaugure la Asamblea Legislativa. “No creo que se dé. Es algo que va a llevar mucho tiempo”, contó a este medio una fuente en tema.

A un mes de la fecha programada para el tratamiento, la Casa Rosada aspira a ordenar la línea discursiva, contentar a los actores involucrados y modificar el proyecto sin afectar el espíritu de la ley para anotar la primera victoria de este 2026.

Advertisement

Destacado

El trabajo silencioso de Bullrich, los plazos electorales que evalúa y el conflicto que evita Javier Milei

Publicado

en

Desde hace algunos meses, cada vez que Patricia Bullrich marcó una diferencia con el resto de la cúpula de La Libertad Avanza o insinuó tener ambiciones de competir por la Presidencia, en el Gobierno, e incluso el propio Javier Milei, buscaron minimizar la situación, negar cualquier tipo de tensión y enfocarse en solucionar el conflicto y fortalecer el vínculo con una de las figuras más fuertes que tiene el oficialismo actualmente, aunque en privado esos gestos molestan y crece la desconfianza.

A mediados de este año, especialmente luego de la salida de Manuel Adorni del Gabinete, a la senadora se la comenzó a mencionar como la posible candidata en la ciudad de Buenos Aires, pero con el tiempo empezó a circular nuevamente la versión de que sería la compañera de fórmula del jefe de Estado el año que viene.

“Sin comentarios”, le responde ella a su círculo íntimo cada vez que le consultan si le entusiasma esa idea de estar en la boleta como aspirante a vice, lo cual la mantendría dentro de la Cámara alta que ya conoce, aunque con un rol más importante.

El objetivo de la dirigente es claro: quiere llegar a lo más alto del Poder Ejecutivo para continuar con el proceso de apertura económica, ordenamiento de la macro y reformas que comenzó Milei, aunque evita especificar a partir de cuándo.

“Nunca pensé que tuviera aspiraciones presidenciales inmediatas. Ella dijo ‘en el 2031′, fue muy clara. No sé por qué lo distorsionan tanto”, sostuvo a Infobae una persona de extrema confianza del líder libertario.

Continue leyendo

Destacado

Economía y ley de Tierras: el Gobierno, frente a los daños por sus propios giros y un discurso sin límites

Publicado

en

Mensajes en las redes, un nuevo viaje internacional, platea de empresarios: todo vale para exponer un discurso que oscila entre el reciclado de promesas de bienestar y un discurso sin límites que atribuye a la acción de enemigos los datos de la economía que deshacen pronósticos anteriores. En proceso acelerado de campaña, con indisimulables internas que juegan en contra, Javier Milei marca los picos de la línea libertaria, que difunden -y en algunos casos amplifican- funcionarios, legisladores y tuiteros. El discurso incluye ya sin vueltas un corrimiento de plazos para las promesas económicas, acompañado por una profundización del relato sobre intentos desestabilizadores -sin soporte, algo agravado porque es dicho desde el máximo escalón del Gobierno- y algunos giros que también enredan al oficialismo.

En ese último sentido, el más reciente sacudón fue producido por una inesperada decisión de la Corte Suprema de Justicia que, al rechazar un amparo de ex combatientes de Malvinas -ingrediente significativo en el actual contexto-, dejó vigente el artículo del decreto presidencial que permite la venta de tierras a extranjeros sin límite alguno. El cambio de clima político/social explica en buena medida el impacto. Pasaron casi tres años desde la presentación de aquél recurso y más de dos desde la primera resolución judicial favorable. Otros momentos. En todo caso, ese artículo en particular no asomaba como el principal foco de tensión por el famoso DNU 70.

El punto es que en los últimos meses, especialmente después de la bandera por Malvinas en el Mundial, la cuestión de la soberanía fue creciendo en el temario público. Existen consideraciones diferentes entre consultores sobre la intensidad del hecho, pero está claro que todo vuelve a ir de la mano con las prevenciones sobre su uso político. Y el agregado significativo es que en el caso del mileismo, no representa una línea sino un giro. También, en las consideraciones más amplias sobre la cuestión de la soberanía.

La movida en este terreno fue atribuida por entero a Santiago Caputo, que, en lo personal, habría recuperado terreno doméstico frente a Karina Milei. La primera señal estuvo alimentada por el imaginario -más amplio que lo estrictamente futbolero, pero asociado a la huella mundialista- sobre una enorme y organizada campaña antiargentina. El Gobierno había quedado descolocado frente a la repercusión del episodio del “trapo” con la leyenda por Malvinas que bajó de una tribuna y terminó desplegado por jugadores de la Selección.

El Presidente avanzó entonces en la nueva línea. Se hizo cargo personalmente de potenciar el tema: llegó a acusar directamente a Brasil y apuntó con menos intensidad a México. En el primer caso, fue otra señal de su apuesta directa en la campaña brasileña: este domingo se enfrentan en primera vuelta Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.

Como sea, y por variados intereses propios -no sólo la apuesta regional alineada con Donald Trump-, el oficialismo colaboró con el clima que se venía insinuando. Curioso, tal vez no lo advirtió cuando, a contramano, se cerró en la intención de avanzar sin cambios con el proyecto original de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluía entre otros puntos sensibles la venta de tierras a personas y capitales extranjeros. Hizo más que ruido y afectó las alianzas en el Congreso. Finalmente, el Gobierno debió aceptar en el Senado la poda de ese capítulo -también de Manejo del Fuego- para aprobar la iniciativa. El debate había quedado dominado por la ley de Tierras.

Por entonces, y en medio de los cruces con los críticos del proyecto -no sólo opositores duros, sino una amplia gama de espacios no libertarios-, Pablo Quirno dejó una frase con posterior eco político: dijo que el concepto de soberanía territorial era “anticuado”. Resultó un punto de arrastre para el canciller por la sucesión cronológica de los hechos: aquella votación del Senado fue el 7 de agosto y menos de un mes después, el 3 de septiembre, Milei realizaba la cadena nacional por Malvinas.

Está claro que todos tomaron nota de lo ocurrido en el terreno legislativo y, además, el recorrido violeta siguió adelante. Esa combinación de política y clima más amplio alimenta ahora el oleaje generado por la referida decisión de la Corte, al punto que el propio tribunal decidió difundir una comunicado –algo inusual– para explicar que no se pronunció sobre la cuestión de fondo. Dijo que rechazó el amparo por una cuestión de legitimidad de los impulsores -con criterio restrictivo, según sus críticos- y que siguen abiertas instancias judiciales, además del camino legislativo.

El segundo síntoma lo constituye la incomodidad del Gobierno, que queda otra vez frente a un tema que ya le produjo costos y enfrenta una inesperada alteración de sus planes legislativos. La oposición volvió a apuntar contra el DNU y decidió impulsar una sesión especial en Diputados para mediados de este mes. La suerte de esa movida es un interrogante. Pero alcanza para que el oficialismo analice alternativas. Necesita sumar aliados y provinciales detrás de alguna propuesta que deje de lado el artículo 154 de aquel decreto presidencial. Por ahora, ideas variadas: impulsar una nueva ley, retomar el texto de propiedad privada con cambios, incluir el tema en el texto de la ley por Malvinas.

Los tiempos corren y en el plano judicial, para salvar el límite marcado por la Corte, asoman posibles jugadores legítimos. Puede ser alguna provincia en manos de gobernadores que no suelen responder a Olivos. Y también, legisladores. Por lo pronto, ya lo hicieron Miguel Angel Pichetto y Nicolás Massot, que dejaron planteada la intención de recurrir directamente a la Corte si se demora la primera instancia judicial.

No es este el único que coloca a la gestión libertaria frente a contradicciones en su propio discurso. Es notable en materia económica. Y lo exponen Milei y Luis Caputo, protagonistas centrales de esta especie de costo autoprovocado en materia narrativa. El Presidente viene utilizando hasta escenarios internacionales para tratar de sostener el viraje en sus pronósticos, considerados al menos inoportunos en filas propias.

El ejemplo más notorio tiene que ver con la evolución de la economía, que alguna vez el Presidente graficó con una frase soez sobre la velocidad del crecimiento. Y que el ministro definió, en abril, como el inicio de los “mejores” dieciocho meses de la economía. Cambiaron los tiempos y también las condiciones que demandaría ese vuelco. Primero desde Nueva York y esta semana desde París, Milei ató todo al resultado de los comicios del año que viene. “Si somos reeelectos, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”, dijo.

Pero no sólo eso. En la mirada de Olivos, los problemas tienen origen ajeno. Y los cambios de proyecciones -por ejemplo, la inflación con un cero adelante- son atribuidos a movimientos desestabilizadores. Milei repitió en estos días que enfrentó siete intentos de golpe, cuarenta proyectos en contra del equilibrio fiscal y hasta apuestas de algunos operadores de los mercados. Agregó otro ingrediente: “Gente haciendo actos terroristas en la calle”. Eso último, asociado a sus dichos sobre la expulsión o freno unos treinta mil “terroristas” que pretendían ingresar al país.

Está claro que ese cuadro carece de datos que lo sostengan. Asoma como parte de la acelerada carrera electoral, jugada desde el primer día a la polarización extrema con el kirchnerismo: una batalla que no deje espacio para ninguna propuesta diferente. Es una estrategia básica, con pinceladas cada vez más visibles de lo que suele calificarse como “campaña del miedo”.

“El kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo”, llegó a anatematizar Luis Caputo. ¿Suma o resta con ese tipo de declaraciones? La respuesta asoma en el doble ensayo de hacer campaña en esos términos y transmitir un mensaje de otro tono al mundo empresarial. Resulta difícil el intento de hacer equilibrio entre alarmar sobre riesgos ciertos de un triunfo opositor y, al mismo tiempo, negar esa posibilidad para no generar un efecto contractivo.

Ese es un riesgo. Y en cualquier caso, efecto directo de los giros y desmesuras del discurso. No se trata sólo de una cuestión de estilo.

Continue leyendo

Destacado

Con los números ajustados para el quórum, la oposición apela a la presión social para derogar el DNU 70

Publicado

en

“Dependemos del clima social para empujar a algunos bloques”. A dos semanas de la sesión especial en la que se tratará la derogación del mega DNU 70, la emergencia en discapacidad y los proyectos sobre mora y endeudamiento, la oposición todavía está lejos de tener el quórum garantizado y varios bloques provinciales especulan con su silencio.

Al igual que sucederá con otros debates clave, como la eliminación de las PASO y el Presupuesto 2027, los gobernadores -especialmente los del norte- tendrán la palabra final. Pero muchos de ellos estuvieron recorriendo París junto al presidente Milei y en las filas del oficialismo reina el optimismo.

“No tienen los números, de ninguna forma”, calculan los libertarios. La convocatoria estuvo respaldada por Unión por la Patria (92), un sector de Provincias Unidas (8), el Frente de Izquierda (4), Primero San Luis (2), la Coalición Cívica (2), Encuentro Federal (2), Defendamos Córdoba (1) y Coherencia (1). Una base de 112 a la cual los más optimistas suman tres diputados misioneros de Argentina Federal y otros cinco cordobeses de Provincias Unidas que responden al gobernador Martín Llaryora. “Están complicados para no dar quórum porque la senadora Vigo -del mismo espacio- estuvo muy activa con el tema de la venta de tierras y en Córdoba la movilización fue tremenda”, señalaron.

Por su parte, el oficialismo también ronda las 120 voluntades: La Libertad Avanza (95), PRO (12), UCR (6), MID (2), Producción y Trabajo (2), Por Santa Cruz (1), La Neuquinidad (1) y Adelante Buenos Aires (1).

Ante este panorama, los votos definitorios serán los de Independencia (3), que responden directamente al gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo, Elijo Catamarca (3), con terminal en Raúl Jalil, y Argentina Federal (5), donde pisa fuerte el salteño Gustavo Sáenz. Por eso en la oposición observaron con preocupación el clima amistoso y las selfies que Jaldo y Sáenz se tomaron con Milei y Luis Caputo en París, durante la Argentina Week. “¿Vos pensas que los que están en Francia con Milei van a volver para ir en contra del Gobierno?”, planteó un diputado que ponía en duda que la oposición llegue al quórum.

Si bien los libertarios aclaran que la estrategia parlamentaria se terminará de definir el próximo martes en la reunión de la Mesa Política, entre las opciones disponibles se destacan volver a incluir un capítulo de Tierras en la ley de Propiedad Privada que tuvo media sanción del Senado o presentar un texto aparte que se trataría en una eventual sesión el 21 de octubre, junto a los proyectos de endeudamiento y discapacidad.

El oficialismo consiguió quedarse con los dictámenes de mayoría tanto en endeudamiento como en discapacidad y con algunas concesiones podría asegurarse una mayoría en ambos temas, esto también serviría para desinflar la sesión opositora.

De hecho, entre los bloques que apoyaron con disidencias la propuesta de LLA en Discapacidad no ocultaban su enojo con la oposición más dura por haber mezclado los temas en una misma sesión. “Están usando una causa noble para asegurarse el quórum”, lamentaron.

Por otro lado, los libertarios consideran que la discusión sobre la venta de tierras a extranjeros perderá intensidad a raíz de una novedad anunciada por el Gobierno desde Francia.

Según explicaron, el Programa de Ciudadanía por Inversión de Argentina, a través del cual los extranjeros que acrediten haber realizado inversiones relevantes en el país podrán solicitar la ciudadanía argentina, hace que la ley de tierras “no tenga sentido”.

Esta iniciativa, presentada por Luis Caputo y Diego Santilli durante un encuentro de Argentina Week, habilitará trámites desde el cuarto trimestre de 2026 y destinará los recursos recaudados a reforzar la posición fiscal y financiera nacional. Quienes completen el trámite también obtendrán el pasaporte argentino.

Los solicitantes podrán optar entre realizar un aporte directo, no reembolsable, al Tesoro Nacional de USD 350.000 o suscribir un título público a tasa cero creado específicamente para el programa por USD 800.000.

“Con esta medida cualquier extranjero podría tener nuestra ciudadanía y comprar tierra de manera ilimitada. Además le significará un problema a los argentinos que viajen a Europa. La Unión Europea ya había advertido que de suceder esto, impondría un visado a los argentinos, porque nacionalidades que hoy no pueden entrar sin visa a Europa, lo podrían hacer comprando nuestra ciudadanía”, publicó en sus redes sociales la diputada peronista Florencia Carignano, ex directora nacional de Migraciones.

A partir de este martes, el oficialismo comenzará a mostrar sus cartas y la oposición enfrentará el desafío de mantener el tema candente en la opinión pública para fomentar la movilización social.

Continue leyendo
Advertisement

Trending