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GNL: “Lamentablemente, muy rápido, el tiempo nos empieza a dar la razón”, dijo Susbielles

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Si bien aclaró que Bahía Blanca ya dio una vuelta de página y se concentra en la concreción de nuevos proyectos, el intendente Federico Susbielles sumó hoy un nuevo capítulo a la novela surgida en torno al megaproyecto exportador de GNL que encabeza YPF.

Durante un acto realizado en la sede de la Unión Industrial para celebrar el 32 aniversario de la institución, el jefe comunal recordó que el 30 de julio pasado, cuando se conoció la decisión de la petrolera nacional de mudar la iniciativa a Punta Colorada, Río Negro, abandonando los años de estudio y trabajo volcados para su concreción en el puerto bahiense, dijo que ahora sólo restaba saber si ese anuncio iba a ser una mala noticia para Bahía Blanca o un problema para todos los argentinos.

“Me parece que, lamentablemente, de manera muy rápida el tiempo nos empieza a dar la razón”, dijo en torno a lo que, a su entender, fue enmascarado como supuestas situaciones económicas o competitivas.

“El tiempo lo va a seguir transparentando y viendo de qué manera va a haber hasta un cambio de composición accionaria”, dijo en torno a la muy probable salida de Petronas como socio mayoritario.

A su entender, el tiempo terminará precisando cómo aquello, que llegaba a ser un proyecto transformador en materia de licuefacción, con una planta en tierra, y una potente captadora de empleo, va a terminar siendo algo que no va a transformar ni la matriz económica, productiva y de empleo ni en Río Negro ni en la Argentina.

“Me parece que el tiempo lo está diciendo. Pero en ese tiempo, a esos intereses que nos tocó enfrentar, hubo que ponerle el cuerpo y la ciudad tuvo una posición valiente que defendió orgullosamente sus ventajas técnicas para el proyecto.

“Porque –agregó–, cuando a los intereses económicos les aparecen obstáculos en los objetivos que persiguen atacan, algunas veces a través del Poder Judicial, a través de los medios de comunicación y a veces en los dos lugares”.

Y fue en ese marco que Susbielles efectuó un reconocimiento al presidente de la Unión Industrial de Bahía Blanca, Gustavo Fabián Elías, por el compromiso evidenciado en defensa de los intereses de la ciudad.

“Quiero hacerle un reconocimiento a uno de los que le tocó, como a nadie en estos tiempos, poner el cuerpo por ese proyecto y por la ciudad. Yo lo conozco mucho a Gustavo (Elías) y hemos hablado infinidad de veces acerca de la ciudad.

“Quienes me conocen saben que soy una persona humilde, que sabe correr en el centro, pero que peleo y trabajo mucho por el bien común y por la búsqueda productiva de la ciudad de cara al futuro. Y quiero decir que es una persona generosa, capaz de construir consensos y que hoy trabaja también junto a todos los sectores empresarios para que podamos hacer realidad ese futuro que Blanca tiene por delante”.

“El momento de Bahía Blanca”

Para Susbielles, este es el momento de Bahía Blanca. “La nuestra es una ciudad resiliente. Lo es desde que nació, en 1828,  donde fuimos el extremo sur de la Argentina, hasta ahora. Los bahienses, en momentos cuando parece que tenemos todo en contra, más nos juntamos”, enfatizó.“Entonces me parece que es muy importante en este momento, primero dejar de quejarnos en las circunstancias. El escenario nacional es complejo y la situación económica es difícil, eso está más que claro, pero la realidad es que para esas circunstancias se van a abrir también oportunidades”, indicó.

En tal sentido, dijo que si el modelo es un modelo de sinergia público – privado, Bahía Blanca se encuentra en una gran posición.

“Tenemos grandes empresas que quieren crecer, que quieren invertir, tenemos un puerto que a mí particularmente me llena de orgullo. Y voy a hacer una reflexión con eso.

“Si alguien ataca, en cualquier escenario, siempre se ataca a lo más fuerte, a lo más diferencial, y si atacan al puerto, quiere decir que es porque tenemos ahí una gran ventaja competitiva”.

Luego insistió en que este es un momento ideal para la ciudad, por lo que se deben construir consensos y pensar en Bahía Blanca, sin mezquindades.

“Yo lo vengo diciendo, a veces Dios obra de maneras, digamos, misteriosa y lo que pareció que era una puerta que se cerraba (por el proyecto GNL), hoy está claro que son muchas puertas que se abren. Creo que las características que el puerto de Bahía Blanca tiene, que lo ha instituido y mantenido fuerte en estos años, es su capacidad de diversificación.

“Entonces –agregó–,  si nosotros hacíamos un gran proyecto para la Argentina, de 1.500 hectáreas en toda la tierra del puerto, atado a un commodities, eso podía ser bueno hoy, pero el día de mañana podía cambiar y ser malo. Entonces en buena hora  que quizás el puerto y su directorio estén evaluando hoy varios proyectos que sumados van a generar una cantidad muy importante de toneladas y van a generar el empleo que Blanca necesita”

Antes de Susbielles había hecho uso de la palabra el titular de la UIBB, Gustavo Elías, quien tras recordar que este es el primer aniversario sin la presencia física de su impulsor, Edgardo Levantesi, en 1992, destacó la unión puesta de manifiesto por las distintas entidades locales detrás del proyecto GNL, con el intendente municipal a la cabeza.

“Ha liderado una situación muy traumática como lo fue el temporal de diciembre pasado y luego el tema GNL. Eso nos ayudó también a pensar que la unión hace a la fuerza y lo que nosotros denominamos milagro bahiense, es habernos puesto firmes en decir acá estamos, tenemos todo esto y debemos ser capaces de hacer sentir nuestra voz y nuestro esfuerzo”, puntualizó.

“Una prueba de ello fue la batalla que dimos por el GNL, batalla que creo que hay que seguir haciéndola, mostrando la capacidad de nuestro puerto, la fuerza institucional que tiene el mismo, sus cuadros técnicos, su liderazgo y la representación de todos sus componentes, los que hacen este puerto sea lo que es”.

En cuanto a la UIBB, dijo que se trata de una institución que está en la calle, no en un escritorio, bregando por la defensa de los intereses de sus asociados.

“Quiero agradecerle a Federico Susbielles y a la política que lidera. Nosotros acompañamos señor intendente y lo hacemos de la manera en que podemos. Esta lógica de encuentros entre todas las fuerzas institucionales de Bahía ha hecho milagros. Tenemos un futuro enorme por delante, futuro por el que tenemos que seguir peleando”, sostuvo.

Durante el acto también tuvo lugar la firma de un convenio de colaboración mutua con el Instituto Petroquímico Argentino. La rúbrica estuvo a cargo de Gabriel Rodríguez Garrido, director ejecutivo del IPA, y el presidente de la UIBB, Gustavo Elías.

Luego, como ya es tradición, se entregó el premio Forjador, que reconoce a quienes, con esfuerzo fundacional, impulsaron las actividades industriales en Bahía Blanca y la región, recayendo en esta oportunidad tal distinción en Leo Thomas, de Excell Consulting y en Héctor Horacio Pérez HHP Servicios Villarino S.A.

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Mariano Recalde cuestionó la reforma laboral que impulsa el Gobierno: “Le baja los derechos a los trabajadores”

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En la antesala de una sesión clave en el Senado, el senador de Fuerza Patria, Mariano Recalde, criticó en duros términos el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Según subrayó durante una entrevista en Infobae en vivo, la iniciativa “le baja los derechos a los trabajadores” y no genera condiciones para la creación de empleo. El debate legislativo, previsto para este miércoles, enfrenta a oficialismo y oposición en torno a más de doscientos artículos que buscan modificar de forma integral el régimen laboral argentino.

El senador opositor argumentó que el proyecto representa un retroceso en materia de derechos laborales. Insistió en que “no hay un solo artículo que mejore la vida de quienes trabajan”, y enumeró una serie de puntos que, a su entender, perjudican tanto a empleados como a pequeñas y medianas empresas: “Todo lo que está, se está achicando. No es la jornada de trabajo de ocho horas. Desde 1929 que se consiguieron las ocho horas de trabajo y esta ley la tira por la borda. Una conquista centenaria de los trabajadores”.

La reforma, que será discutida artículo por artículo, introduce cambios en licencias, indemnizaciones, contribuciones patronales y el régimen de pago de haberes, entre otras áreas. Recalde expuso que “no se amplía la licencia por paternidad, no se mejoran ni las licencias ni las vacaciones” y advirtió sobre la reducción de la licencia por enfermedad, así como la reducción en el pago durante ese período.

“Un trabajador se enferma y va a cobrar el cincuenta por ciento de su salario básico”, señaló, al tiempo que cuestionó la eliminación de la gratuidad y del límite de extracción en las cuentas sueldo.

El dirigente peronista también reprobó la orientación económica de la reforma, que a su juicio prioriza incentivos a la especulación financiera y la desregulación por sobre la industria nacional. Repasó que durante los gobiernos kirchneristas, según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo y ARCA, “se inscribieron doscientas treinta y tres mil empresas”, incluso cuando regían dobles indemnizaciones y licencias extendidas: “Los derechos laborales no fueron un impedimento para que lleguen las inversiones, para que se abran empresas, para que las empresas abran sucursales”.

En el mismo sentido, el legislador recordó que experiencias previas de flexibilización laboral en la Argentina no generaron el efecto esperado. “Con De la Rúa dijeron que iban a crear empleo. Terminamos con el pico de desempleo más alto de la historia argentina. Con Menem, flexibilización laboral dos veces, en el 90, en el 94. Terminamos con 18% de desempleo”, subrayó. Citó incluso estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que, según mencionó, muestran que “nunca se creó empleo bajando derechos”.

Recalde puso el foco también en el impacto de la reforma en el sistema de indemnizaciones y en la tercerización laboral. Afirmó que el nuevo esquema “favorece la interposición fraudulenta de personas insolventes para no cumplir con las obligaciones” y elimina normas antifraude que, en su visión, protegían a los trabajadores: “El que cumple con la ley no tiene juicios. El que las hace, las paga. Y con este gobierno, el que las hace, las paga es menos en materia laboral, porque eliminaron las sanciones por trabajo negro”.

En cuanto a la situación de las pequeñas y medianas empresas, Recalde diferenció entre quienes cumplen con la legislación y aquellos que evaden sus obligaciones. “Todas las empresas que despiden sin causa tienen que pagar una indemnización. Y si no es solvente, es un problema para el trabajador”, explicó, y señaló que la reforma “favorece la tercerización y la evasión”.

El debate parlamentario se da en un contexto de acuerdo entre oficialismo y sectores dialoguistas del Senado que, según informó Infobae, consensuaron modificaciones importantes al dictamen original. Entre los cambios, se destaca la eliminación de una baja en Ganancias para grandes empresas, la reducción menor de contribuciones patronales y ajustes en el fondo de indemnizaciones. Pese a estas correcciones, Recalde reiteró que “no hay una sola que le dé un beneficio al trabajador”.

Por último, el senador de Fuerza Patria rechazó la eliminación de sanciones para empleadores con trabajadores no registrados y cuestionó la amnistía implementada con la ley Bases, que, según relató, no tuvo impacto positivo en la generación de empleo.

Respaldándose en cifras oficiales, concluyó: “Hace un año y medio hicieron una amnistía, una moratoria, un perdón a todos los que tenían trabajo negro con la ley Bases, con la promesa de que con esa modificación, con la eliminación de las multas, que incrementaban las indemnizaciones, a partir de ahí los empresarios no iban a tener miedo de contratar y ahí se iba a generar empleo. El tema es que pasó en un año y medio, cerraron 21.900 empresas”.

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La CGT enfrenta una reforma laboral con cambios que no alcanzan y una movilización llena de riesgos

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La CGT reaccionó en silencio ante los cambios en la reforma laboral anunciados por Patricia Bullrich. No hubo elogios, obviamente, pero tampoco críticas a ese combo de modificaciones que deja a salvo (pero no tanto) las arcas sindicales a través del mantenimiento limitado de las cuotas solidarias y la eliminación de la rebaja a las contribuciones patronales para las obras sociales.

“Los cambios no nos conforman y seguimos negociando”, admitió un jefe cegetista a Infobae pocas horas antes de una suerte de “supermiércoles” en el que todo indica que se aprobaría la reforma laboral en el Senado y que la zona del Congreso será un termómetro del malestar sindical por el proyecto de Javier Milei.

¿Lo que anunció Bullrich fue fruto de acuerdos con la CGT o un gesto unilateral del Gobierno hacia el poder sindical? El hermetismo de los gremialistas es muy sugestivo. El oficialismo hizo concesiones ante algunos reclamos cegetistas, sobre todo al mantener intactos los fondos para las obras sociales y sostener las cuotas solidarias, aunque seguirán igual que ahora hasta 2028 (luego dejarán de ser obligatorias y no podrán cobrarse sin el consentimiento de los trabajadores) y el descuento no podrá superar el tope del 2% de los salarios.

Otro alivio para la CGT es la eliminación del artículo que quitaba la obligatoriedad de que los empleadores sean agentes de retención de las cuotas de afiliación sindical. El nuevo texto, de todas formas, no contempla lo que prevé la ley actual: la recaudación también de “otros aportes”, que abarca a las cuotas solidarias.

Pese a sus reclamos, la CGT no logró quitar del proyecto ni suavizar la estricta reglamentación del derecho de huelga, la obligación de pedir autorización para realizar asambleas sindicales en los lugares de trabajo ni el tope de 10 horas mensuales pagas a los delegados para realizar actividades gremiales, entre otros puntos.

Los planteos de la CGT, además, tampoco se reflejaron en los anuncios de Bullrich sobre la ultraactividad de los convenios (se buscaba que no se cayeran al vencimiento, sino que existiera un período para renegociarlos) y la prelación de los convenios por empresa (aspiraba a que que esos acuerdos no rompieran el piso convencional establecido por los sindicatos con personería).

Toda la civilizada oposición que mostraron los líderes cegetistas ante el avance de la reforma laboral contrastó con la violencia verbal de algunos dirigentes ultraopositores como Rodolfo Aguiar, líder de ATE (“los gobernadores que avalen esta reforma estarán firmando su propia sentencia de muerte”) y Daniel Yofra, titular de Aceiteros (“vamos a prender fuego el país a través de una huelga por tiempo indeterminado”).

Las repudiables amenazas de ambos dirigentes le darán un contexto inquietante a la movilización de esta tarde ante el Congreso, convocada por la CGT para descomprimir el malestar interno, pero que mostrará en la calle un abanico de posturas radicalizadas que hacen temer una postal semejante a la que soportó Mauricio Macri en 2017 con el debate legislativo sobre la reforma previsional.

¿Funcionará a pleno el aparato sindical para llenar la calle de manifestantes? La anterior concentración contra la reforma laboral, que se hizo el 18 de diciembre en la Plaza de Mayo, mostró una convocatoria poco contundente. Ahora, el clima adverso contra el proyecto oficial es mucho mayor en las filas sindicales, aunque también creció en la CGT el temor a hechos de violencia y a los reclamos de un “paro general ya” de los sectores duros que incomodaría a los dialoguistas de la central obrera que hablan (y seguirán hablando) con el Gobierno.

La actitud de la CGT ante la administración Milei causa debates internos sugestivos. En la última reunión del Consejo Directivo, un líder dialoguista propuso una movilización contra la reforma laboral y descartó un paro general: “El último que hicimos, en mayo, no fue tan bueno”. Y despotricó contra algunos colegas que “hacen un acting de combativos, se graban proponiendo paros de 24 o 48 horas y después no hacen las huelgas”.

El dilema de la CGT es qué hacer para frenar o suavizar el proyecto oficial mientras la crisis profunda que atraviesa el sindicalismo no ponga en evidencia su pérdida de poder sin precedentes. Aun está abierta la herida en el orgullo sindical que dejaron algunos gobernadores que no les contestaron los llamados a los líderes cegetistas para hablar sobre la reforma laboral o cancelaron sus audiencias con ellos, como sucedió hace una semana y los obligó a cancelar una gira por el interior.

Algunos gestos del sindicalismo dejan al desnudo la impotencia por no haber podido sumar apoyos políticos suficientes a su rechazo a la reforma laboral del Gobierno. Por eso los dichos de Aguiar y Yofra o los paros que los sindicatos aeronáuticos harán este miércoles, de 15 a 18, que provocarán demoras en Aeroparque y Ezeiza, y los metrodelegados concretarán en los subtes de 21 a 23.30: ¿perjudicar a los pasajeros influirá en la votación de la reforma laboral en el Senado?

Es la herramienta que tienen los sindicatos para expresar su protesta y, a la vez, la mejor publicidad favorable que podrían hacerle a la reglamentación del derecho de huelga en los servicios esenciales que promueve el Gobierno.

Cambios en la reforma laboral que no alcanzan, una movilización callejera llena de riesgos y dirigentes que generan un clima violento o castigan a la gente común son algunas de las piezas de este rompecabezas del sindicalismo que parece imposible de armarse.

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Mauricio Macri prepara una agenda federal para reactivar al PRO de cara al 2027

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Mauricio Macri comenzó, lentamente, a pensar en el 2027, y un encuentro en Puerto Madryn, a principios de marzo, será el puntapié inicial de una recorrida federal para reactivar a la dirigencia del PRO, cortar la sangría de dirigencia hacia otros espacios políticos y cambiar la narrativa en torno al partido amarillo -y su liderazgo-, de cara al 2027.

Desde el entorno del ex presidente, y ante la consulta de Infobae, aseguran que no se trata de una agenda proselitista en modo de candidato, sino fortalecer la estructura interna partidaria, recuperar volumen territorial y reunirse con gobernadores e intendentes aliados, “para conformar una propuesta innovadora” para el próximo turno electoral.

Todo este proceso se da en medio de cuestionamientos de varios dirigentes, tanto en privado como en público, por el estilo “ambiguo” de Macri para conducir al PRO, sobre todo en cuanto a la relación con los hermanos Milei y La Libertad Avanza. El ex senador Federico Pinedo fue explícito durante un reportaje con este medio publicado a mediados de enero: “El PRO necesita lo que necesita cualquier proyecto político, objetivos claros y un liderazgo que convoque”.

La recorrida de Macri por el país es, por el momento, una declaración de intención. Más allá de confirmar su participación en la edición 2026 del Foro PescAR, el encuentro nacional de la industria pesquera que se llevará a cabo el próximo 5 de marzo en Puerto Madryn, organizado por la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACH) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), no hay aún otros eventos confirmados.

En este marco, no pocos dirigentes amarillos esperan una convocatoria a la próxima reunión del consejo partidario, clave para definir una hoja de ruta institucional de cara a lo que viene. Este encuentro se debería realizar en las próximas semanas.

Mientras tanto, la atención esta semana gira en torno al Congreso. En diputados, este martes hubo una reunión de bloque convocada por Cristian Ritondo, para definir criterios de cara a la sesión del próximo jueves, donde se discutirá el nuevo proyecto de Reforma Penal Juvenil, con una serie de cambios pactados con la oposición dialoguista. La iniciativa contempla que la edad mínima de imputabilidad sea desde los 14 años, que se detallen las partidas presupuestarias que harán efectivas el tratamiento de la ley y que se baje la pena máxima para menores de veinte a quince años.

El bloque amarillo empujó estos cambios. “¿Por qué 14 y no 13 como propuso el Gobierno? Fundamentalmente por una cuestión de prudencia científica y de realidad operativa. Por un lado, no hay consenso médico ni psicológico sobre si un chico de 12 o 13 años comprende plenamente la criminalidad de sus actos. Tanto la Convención de Naciones Unidas, en su observación general número 24 relativa a los derechos del niño en el sistema de justicia juvenil, y estudios en neurociencias advierten que a esa edad el pensamiento abstracto aún está en desarrollo. Ante la duda, más allá de lo que uno crea, es decir, sin que implique tomar partido, lo más prudente parece ser esperar a que se consolide un criterio científico”, planteó un importante diputado del PRO.

Y amplió: “Por otro lado, somos conscientes que hoy el Estado tiene enormes dificultades para alojar y tratar a los menores que ya están en el sistema. Sabemos que bajar la edad implica un esfuerzo grande en términos de infraestructura y bajar la edad a 13 años duplicaría la población de internos de un día para el otro. La propia Corte Suprema ya alertó al Poder Ejecutivo sobre la falta de infraestructura. Sin lugares adecuados, la ley nacería muerta”.

“¿Por qué 14 y no 15 (o mantener los 16)? Hay que tener un criterio de realidad. Mantener el límite en 16 años nos deja casi aislados (solo Cuba tiene ese régimen en la región) y pensar en los 15 años, como sucede en los países nórdicos (Finlandia, Noruega), ignora nuestra realidad. Argentina debe alinearse con el estándar de democracias occidentales comparables y de la región: Alemania, España, Italia, Chile, Uruguay y Colombia, entre otros, fijan la imputabilidad en los 14 años. Es el punto de equilibrio más razonable”, completó.

Por otro lado, el miércoles será el turno del Senado, donde se discutirá la Reforma Laboral que impulsa el oficialismo. Ayer, martes, se reunió la mesa política del Gobierno en Casa Rosada para definir los puntos más controvertidos. Hay más de 20 artículos en revisión y concesiones a la CGT.

También hubo señales al gobierno porteño en la previa de la discusión legislativa: suscribió un acuerdo para trasferir las competencias sobre la Justicia Laboral a CABA. El convenio, que deberá ser aprobado por el Congreso (ya ingresó al Senado) y la Legislatura porteña, establece un régimen progresivo para que los nuevos tribunales laborales de la Ciudad comiencen a funcionar y asuman competencias sobre las causas iniciadas después de la entrada en vigencia del acuerdo. Las causas previas, en cambio, seguirán bajo la órbita de la Justicia Nacional hasta agotar la doble instancia.

Según el texto del convenio, CABA recibirá todas las competencias relativas a conflictos individuales de trabajo, pero quedarán excluidos del traspaso y seguirán bajo jurisdicción federal:

  • Los conflictos colectivos y la negociación colectiva.
  • Los temas de asociaciones sindicales y personería gremial.
  • Las competencias del Pacto Federal del Trabajo que no hayan sido delegadas.
  • Las causas laborales donde sea parte el Estado Nacional.
  • Los recursos contra decisiones administrativas dictadas por autoridades nacionales.

De esta manera, el fuero federal mantendrá atribuciones clave en materia sindical y de relaciones laborales colectivas.

En tanto, el acuerdo prevé una transición ordenada y las causas iniciadas antes del día de entrada en vigencia seguirán en la Justicia Nacional del Trabajo. A su vez, la ejecución de las sentencias se trasladará al nuevo fuero porteño y las causas nuevas irán al Fuero del Trabajo porteño, y las comprendidas en materias excluidas, al fuero contencioso administrativo federal.

Además, una vez aprobado el acuerdo, se dispondrá el cierre inmediato de los juzgados laborales nacionales vacantes y de la Sala VII de la Cámara Nacional del Trabajo, según el listado del Anexo I. El cierre total del fuero laboral nacional se realizará de manera progresiva.

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