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Lenguaje inclusivo: la el gobierno Porteño prohibió el uso de la “e”, la “x” y el “@” en las aulas
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4 años haceen
La Ciudad de Buenos Aires había presentado la semana pasada los primeros datos del país sobre el impacto de la pandemia en la educación. Los resultados de pruebas estandarizadas a alumnos en 2021 mostraron una fuerte caída en Lengua y en comprensión lectora comparando con 2019.
Ahora, y como una medida que busca “recuperar los aprendizajes perdidos”, el Ministerio de Educación porteño acaba de firmar una resolución que promete traer polémica, porque prohíbe que los docentes usen la “e”, la “x” o el “@” dentro de las aulas. Ya no se podrá decir “chiques” o escribir “todxs” frente a los alumnos.
El argumento es que, en el contexto de la emergencia educativa generada por la pandemia, esas expresiones del llamado lenguaje inclusivo son una barrera que dificulta el aprendizaje de la lectoescritura.
La resolución fue firmada este jueves por la ministra de Educación porteña Soledad Acuña y entrará en vigencia ni bien se publique en el Boletín Oficial, entre este jueves y el viernes. En su artículo 1° establece que todos los docentes del distrito, de los niveles inicial, primario y secundario, tanto de escuelas públicas como privadas, “deberán desarrollar actividades de enseñanza y realizar las comunicaciones institucionales de conformidad con las reglas del idioma español, sus normas gramaticales y los lineamientos oficiales para su enseñanza”.
La resolución también aprueba tres guías prácticas y de recomendaciones para el uso de la comunicación inclusiva (uno por cada nivel educativo), elaborados por los expertos del Ministerio. Allí exhiben a los docentes las formas en que sí se puede usar un lenguaje no sexista, porque no deforman la lengua y no ponen trabas al aprendizaje de la lectura y la escritura.
“Necesitamos terminar de eliminar todas las barreras que puedan obstaculizar el correcto aprendizaje de la lectura, de la comprensión lectora y de la fluidez tanto en la redacción como en la lectura y, obviamente, cuando empezamos a incorporar palabras distorsionadas, o formas distorsionadas del uso de la lengua, generan trabas. Por eso vamos a ordenar el uso del lenguaje dentro de las escuelas”, dijo Acuña.
¿Son muchos los docentes que usen formas inclusivo en las aulas? La ministra afirma que sí, que “pasa muy asiduamente en la Ciudad”, y que la medida no apunta a que los docentes dejen de usarlas en sus vidas cotidianas (“no nos metemos en las relaciones sociales”, dice), sino que cuando se trate de la comunicación con los alumnos en la escuela (incluso con la cartelería que habitualmente se usa como ambientes alfabetizadores, para afianzar la lectoescritura) los docentes estarán obligados a usar el “lenguaje aprobado por las reglas que regula nuestra lengua que son las de la Real Academia Española”.
Y a continuación hace una distinción. “Nosotros sabemos que el lenguaje va mutando y refleja los cambios de las sociedades. Y que cuando la RAE fija las normas, por más que busque el lenguaje neutral, no tiene neutralidad, porque el lenguaje con el genérico masculino en un contexto como el actual invisibiliza. Por eso lo que hacemos es regular y buscamos orientar el uso del lenguaje inclusivo con todas las opciones que la lengua española nos brinda sin necesidad de distorsionarlo”.
¿Cuáles son las opciones que nos brinda la lengua hoy para hablar en inclusivo sin distorsionar el lenguaje? En el Ministerio de Educación porteño explican que se podría usar la expresión “las y los” por ejemplo -siempre que no se repita mucho dentro de un texto por una cuestión de economía del lenguaje- o usar “las personas” en lugar de “los hombres” o “la sala verde puede ir al recreo” en lugar de “los chicos de la sala verde”, familias en lugar de padres, la adolescencia en lugar de los adolescentes, el equipo docente en lugar de los docentes, y así.
¿Habrá sanciones para los docentes que insistan con el uso de la “e”, la “x” o el “@” en un contexto escolar? Acuña dice que no es la idea perseguir ni generar una “caza de brujas”, pero que la resolución lo que busca es que toda la comunidad educativa tenga claro qué se puede hacer y qué no se puede hacer dentro de un aula. Y luego, como toda norma del sistema, quienes no la cumplan podrán ser sometidas a sumarios o las acciones administrativas que correspondan.
“Nosotros formarnos a chicos para que sean personas libres, y para eso tienen que poder decidir sobre la base de la información. Si son chicos que están aprendiendo a leer, que tienen dificultades en la comprensión y en la escritura con fluidez, como vimos en una gran proporción de chicos de tercer grado, y le damos textos que tienen barreras, obstáculos, como la x o el @ no les estamos permitiendo formarse correctamente. Porque no van a aprender las reglas, y no van a poder después decidir usarlas”, dice Acuña.
“La lengua tiene reglas, y lo que la escuela tiene que enseñar son esas reglas del uso del lenguaje para que todos podamos entendernos cuando nos comunicamos. Los docentes tienen la obligación de enseñar el lenguaje aprobado, que todos conocemos y respetamos”, agregó.
Hasta ahora los únicos dos antecedentes de intervención sobre el lenguaje inclusivo en las escuelas se dieron en Francia y en Uruguay. En el caso de Francia, el Ministerio de Educación desaconsejó la escritura inclusiva, mientras que Uruguay, al igual que ahora lo hace la Ciudad, dispuso mediante una circular que el uso del lenguaje en ámbitos escolares debe ajustarse a las reglas del idioma español.
Dentro de los especialistas no hay acuerdo aún entre cómo debe actuarse con la cuestión del lenguaje inclusivo dentro de las escuelas. Las sugerencias van desde la prohibición de distintas formas hasta las sugerencias o las guías de recomendaciones.
Tanto la Academia Argentina de Letras como la Nacional de la Educación se pronunciaron recientemente en contra de su uso. Esta última había señalado que “complejiza la lengua tanto como su enseñanza” y “no contribuye a señalar la igualdad de los sexos sino que, por el contrario, sugiere la existencia de una rivalidad y no de un encuentro fundamental y profundo entre ambos”.
(Clarín)
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Integración o aislamiento, esa es la cuestión
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6 horas haceen
22 febrero, 2026Por
Mayra Pastor
Durante años, la Argentina debatió su inserción internacional en términos polarizados: apertura o proteccionismo, globalización o repliegue, mercado o Estado. Todo en clave de pensamiento único. El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur representa una alternativa: abandonar la lógica binaria y construir una política de Estado cimentada en reglas, previsibilidad y cooperación estratégica.
La reciente votación en la Cámara de Diputados, que reunió apoyos de diversos espacios políticos, marcó un punto de inflexión. No fue simplemente un trámite parlamentario, sino una señal institucional relevante. En un país atravesado por la grieta, lograr consensos sobre una decisión estratégica envía un mensaje nítido hacia el interior y el exterior: la Argentina puede construir compromisos por encima de sus disputas coyunturales.
Esa señal, hoy, vale más que cualquier beneficio arancelario.
El acuerdo con la Unión Europea va más allá de lo comercial: es un entendimiento político entre dos regiones con una misma matriz democrática. En un contexto internacional de tensiones geopolíticas, guerras comerciales y repliegues nacionalistas, elegir el multilateralismo y las reglas comunes constituye una definición de identidad.
Diversas voces interpretaron la última decisión judicial en Europa como un escollo. Pero más bien se trata de una instancia que puede extender los plazos y, al mismo tiempo, fortalecer la solidez jurídica del acuerdo. Si el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se expide favorablemente, la votación en el Parlamento Europeo dispondrá de una base institucional más robusta. Más claridad normativa implica mayor previsibilidad. Y la previsibilidad es un activo central para el desarrollo.
Mirando hacia atrás, el Mercosur surgió con una impronta política antes que comercial. Raúl Alfonsín y José Sarney imaginaron el bloque como una garantía democrática para América del Sur. La Unión Europea nació de la misma fuente, tras las tragedias del siglo XX. Este acuerdo retoma esa tradición: consolidar cooperación para evitar retrocesos y proyectar estabilidad.
Desde la perspectiva económica, las cifras lo confirman: involucra a 700 millones de personas y cerca del 20% del PBI mundial. Para la Argentina, implica acceso preferencial a uno de los mercados más sofisticados, reducción de aranceles para la mayoría de los productos exportables y un marco normativo que habilita la planificación de inversiones a largo plazo.
Aún más relevante es el cambio de lógica. Integrarse es competir, innovar, elevar estándares y la calidad institucional. Comprender que el desarrollo no depende únicamente del tipo de cambio o de los precios internacionales, sino de la capacidad de generar confianza.
El impacto será federal. La Provincia de Buenos Aires, con peso en carnes, lácteos y cereales, tendrá un rol clave. También las economías regionales pueden registrar transformaciones que potencien su perfil exportador.
En el sector pesquero se advierte un ejemplo concreto: mientras el acuerdo contempla arancel cero para langostinos, calamares y merluza, la Argentina mantiene un régimen de retenciones que perjudica su competitividad ante socios regionales. La integración externa exige coherencia interna. No resulta viable promover apertura y competitividad hacia afuera manteniendo distorsiones en el ámbito doméstico.
El desafío no se limita a aprobar un tratado. Implica asumir que la competitividad sistémica —instituciones sólidas, infraestructura moderna, educación de calidad, innovación y estabilidad normativa— será indispensable para aprovechar la oportunidad.
La votación en Diputados probó que es posible construir acuerdos amplios cuando el interés estratégico prime sobre la coyuntura. Ese consenso deberá consolidarse en el Senado en los próximos días y proyectarse hacia futuro.
La integración no debilita la soberanía. La fortalece cuando se apoya en reglas, instituciones y visión de largo plazo. El acuerdo Unión Europea–Mercosur constituye una oportunidad concreta para demostrar que el país está dispuesto a recorrer ese camino.
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La revancha de Milei por Fate, el pronóstico del Gobierno sobre la economía y los cargos sensibles que podría conseguir en la Justicia
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6 horas haceen
22 febrero, 2026Por
Mayra Pastor
Quinta de Olivos, miércoles por la mañana. Javier Milei se levantó, miró su teléfono y vio la ratificación de una decisión que circulaba desde hace meses en el circuito de empresarios industriales: era el anuncio del cierre de Fate. A pocas horas de que se dictaminara la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el Presidente supo que esa bomba mediática impactaría en la agenda de la semana, sumando tensión a un contexto signado por el inminente paro nacional de la CGT.
El cimbronazo que iba a producir la noticia hizo trabajar desde temprano a los guionistas de la Casa Rosada. Estos lanzaron un escueto mensaje que reflejaba la narrativa que debía seguir el Gobierno, la cual indicaba que la crisis de Fate no era nueva, que su cierre se producía por años de conflictividad gremial —SUTNA, el sindicato de los trabajadores del neumático, es uno de los más combativos a nivel nacional— y por las restricciones cambiarias que agravaron la situación.
“Lamentamos que hayan llevado a la empresa a una situación terminal, pero el Gobierno debe propiciar la competitividad de las empresas en beneficio de todos los argentinos”, afirmaron. El norte de la política macroeconómica del Gobierno no se puede tocar.
Horas más tarde, el tenor de la discusión cambió. Un interlocutor le preguntó al Presidente sobre la noticia, desafortunada no solo para los trabajadores sino también para el Gobierno ante la necesidad de impulsar una reforma laboral que ya era altamente cuestionada por algunos artículos, como el de las licencias médicas. “Casualidad cero”, respondió Milei.
La interpretación del hecho continuó. “Es un corrupto y un golpista”, acusó. El apuntado no era otro que el presidente de Fate y, al mismo tiempo, de Aluar, Javier Madanes Quintanilla. Otro metalúrgico del círculo rojo —semanas atrás lo había sido el CEO de Techint, Paolo Rocca— señalado directamente por el aparato oficialista.
Por coincidencia, Milei había agendado un encuentro con Manuel Adorni a las 10 de la mañana, tres horas antes de partir a Washington para participar del Consejo de Paz de Donald Trump. Terminaron hablando de este suceso y de lo costoso que el cierre de Fate podía ser para la narrativa del programa económico. “Fue hecho a propósito. Pidió cepo durante dos años. Le vamos a meter una conciliación obligatoria”, fue una de las conclusiones inmediatas de la audiencia, según supo Infobae.
Más que resolver la cuestión de la empleabilidad, la idea era forzar a que la compañía no pudiera cerrar las indemnizaciones ese día y que a los 920 empleados despedidos se les adicionaran los 15 días (con 5 días de posible prórroga) que dure la conciliación. “El infortunio de esa medida les va a salir caro”, dijeron en el Gobierno minutos después de haberle pedido a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que instruyera al secretario de Trabajo, Julio Cordero, para que notificara al directorio de Fate sobre esa medida. El resto es historia.
Qué se viene en la economía después de Fate, según el Gobierno
El caso de la histórica fábrica de neumáticos se vincula inevitablemente con cifras oficiales que son cada vez más mencionadas en los medios. Las últimas cifras de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación informaron que el empleo asalariado registrado en el sector privado cayó en noviembre pasado un 0,2% respecto al mes anterior, lo que implicó la pérdida de 13.100 puestos laborales. La Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) informó que en noviembre hubo una reducción neta de 21.938 empresas con empleados respecto a diciembre de 2023.
Las altas esferas de la Casa Rosada no minimizan la importancia de estas cifras, al menos en privado. Pero afirman que se trata de efectos más o menos esperados ante un cambio sustancial del régimen macroeconómico.
“En el modelo que impulsa Milei, donde la apertura económica y la eliminación de regulaciones genera un shock competitivo, es inevitable una transición de industrias donde Argentina no es competitiva y no pueden hacer frente a esa competencia, mientras otras donde sí lo somos crecen y se desarrollan”, sostiene un integrante clave del Gobierno.
Javier Milei interpretó con agudeza la desesperación social por bajar la inflación en 2023. A propios y extraños les marcaba que ese era el job description por el que había sido electo. De hecho, la baja sustantiva de la dinámica inflacionaria fue clave para la elección legislativa del año pasado: más del 40% de la sociedad le dio un voto de confianza para continuar con su programa. La recuperación económica no estaba en la misma magnitud que el éxito de la desinflación, pero el Gobierno pareció prometerle a los electores que con un Congreso más alineado se podían hacer las reformas que consolidaran el camino del crecimiento.
El nuevo terreno de disputa entre oficialismo y oposición es sobre quién logra imponer su narrativa respecto de si el modelo económico del Gobierno genera o destruye trabajo.
Esto está presente en los equipos comunicacionales de Milei. Ayer por la tarde, el secretario de Comunicación y Medios de la Nación, Javier Lanari, retrucó a las críticas por “la crisis de Milei” utilizando como caso testigo que Carrefour finalmente no se irá de Argentina y que invertirá más de 300 millones de dólares en más de 100 sucursales, generando 2.500 nuevos puestos de trabajo hasta 2027. Las inversiones encuadradas en el RIGI también permiten alimentar los argumentos oficiales: la minera Vicuña anunció la semana pasada más de USD 7.000 millones en inversiones hasta 2030. Por ese motivo, el Gobierno desplegará un fuerte operativo de promoción para lo que será el Argentina Week, que se desarrollará el mes próximo en Estados Unidos.
En el Gobierno describen que los principales ganadores del modelo macroeconómico son el agro, la minería, el sector petrolero y la economía del conocimiento. Admiten que las industrias, particularmente las ubicadas en las periferias de los conurbanos, pueden tener mayores dificultades de adaptación a las nuevas condiciones del régimen aperturista que propone Milei.
Ante la noticia de Fate, la Unión Industrial Argentina (UIA) recordó que la industria perdió casi 65.000 trabajadores en los últimos dos años. La oposición, en tanto, asegura que la reforma laboral no generará empleo. Y si lo hace, que no será suficiente para compensar las pérdidas que se producirán en los próximos meses.
Las negociaciones por la reforma laboral han mostrado que Milei y sus asesores son más pragmáticos de lo que demuestran. Salvo temas sensibles como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la ultraactividad y la prelación de los convenios por empresa, La Libertad Avanza cedió ante pedidos de sindicatos, cámaras empresarias y gobernadores; y sacó el proyecto más puro que podía sacar. Queda por ver qué planes tienen para el resto del año para desarrollar su programa político-económico.
Por lo pronto, una fuente de la mesa política asegura que hay margen para seguir con la hoja de ruta y que “arriba de 4% de crecimiento la gente lo va a empezar a notar en el bolsillo, en el comercio y en el empleo”.
Otra fuente agrega: “Para mí siguen siendo más los ciudadanos que se benefician del impacto de la baja de la inflación y la baja de los precios en bienes que los que hoy se perjudican. Es difícil determinar la profundidad del malestar social y más difícil es determinar qué ocurría primero, si el fuerte crecimiento o el agotamiento de la paciencia”.
En esa carrera, el oficialismo tiene diversas reformas en mente. Una de ellas es la tributaria, aunque ciertos funcionarios dudan de si debe implementarse en el corto plazo. “Es como el huevo y la gallina. Si te baja la recaudación no podés bajar impuestos porque incumplís la meta fiscal o, para cumplirla, tenés que ajustar más aún”, afirman.
Los planes del oficialismo tienen mayores posibilidades de concretarse siempre que no haya una alternativa política razonablemente estructurada que pueda interpelar al electorado con una mirada diferente. “Hasta el momento no existe”, dice, con alivio, un estratega libertario.
El nuevo horizonte político que tienen los libertarios
Pese a la noticia de Fate, estas últimas dos semanas fueron intensas en términos de señales políticas: La Libertad Avanza logró aprobar en ambas cámaras una reforma laboral con cambios audaces. Se demostró que el esquema de coordinación política actual está aceitado y que el oficialismo encontró los aliados justos para conseguir los votos necesarios para impulsar iniciativas difíciles.
Diversos integrantes de la mesa política reconocen que están sólidos. Otros son más escépticos y creen que hay una interna que se soslaya porque los resultados acompañan. “El día que esto se incline un poco van a salir los trapitos al sol y puede espiralizarse”, indica uno de ellos, aunque prefiere evitar ese escenario. Por el momento, las cosas marchan bien.
En particular, en el Gobierno observan lo que sucedió con la votación por la reforma laboral en el Senado: 42 votos positivos contra 30 negativos, a seis de la mayoría especial que se precisa para nombrar cargos de altísima relevancia en términos judiciales. Si se negocian ciertas ausencias, el número clave para conseguir los dos tercios baja. Es decir, el oficialismo está muy cerca de poder llenar casilleros clave de la Justicia sin la asistencia del kirchnerismo.
El sector ligado a Santiago Caputo, que maneja la agenda judicial del Poder Ejecutivo, tiene intenciones de enviar más de 50 pliegos para jueces federales. Observan con atención lo que podría ser una futura negociación respecto de los cargos para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque hay otros dirigentes que opinan que no hay que apurarse con ese tema. “Si la actual conformación no nos hizo problemas y podemos dosificar los esfuerzos para otras negociaciones, ¿por qué meternos en las charlas por la Corte?”, se preguntó un integrante del oficialismo.
La preocupación en la Justicia gira en torno al estado de las vacancias en los juzgados federales. Miremos lo que sucede en Santa Fe.
El Juzgado Federal de Reconquista quedará sin juez titular luego de que Aldo Alurralde asuma en la Corte Suprema provincial propuesto por el gobernador Maximiliano Pullaro. El Juzgado Federal de Rafaela está vacante luego de que su extitular, Marcelo Bailaque, presentara su renuncia (aceptada por Milei), antes de que el Consejo de la Magistratura iniciara un jury de enjuiciamiento para removerlo por presuntas investigaciones vinculadas a complicidad con el narcotráfico.
La jueza federal de Primera Instancia N° 2 de Rosario, Sylvia Aramberri, presentó su renuncia en mayo del año pasado y sigue sin un reemplazo formal. El Juzgado con competencia electoral de Santa Fe también permanece vacante, aunque desde hace finales de 2024. Ahora lo subrroga el juez federal de Venado Tuerto, Antonio Cuello Murúa, luego de que antes tuviera ese cargo el juez federal Gastón Salmain, que está a cargo del Juzgado Federal N°1 a pesar de haber sido procesado semanas atrás por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato.
Estas acusaciones se enmarcan en una causa donde, junto a dos personas más, está acusado de manipular un expediente judicial para favorecer a un fideicomiso con la salida de 10 millones de dólares a cuentas del exterior. Pese a tener prisión preventiva, esta no se efectivizó debido a que tiene inmunidad de arresto por ser juez. ¿Es verdad que Salmain está con altísimas chances de subrogar un juzgado federal por no haber reemplazantes? Situaciones insólitas de la vida judicial argentina, aunque en los pasillos tribunalicios ya están acostumbrados: “Es como el amor: lugar que no lo ocupa uno, lo ocupa otro”.
Volviendo a la esfera nacional, en la Justicia observan dos asuntos: que el Gobierno demostró tener números importantes en el Senado y que la oposición está desarticulada. “Me parece que deberían mirar menos en negociaciones por la Corte ahora. Si el año que viene consiguen números similares a 2025 van a poder nombrarlos más fácil y hasta pueden soñar con cambiar la Constitución”, opinan.
Hay quienes aconsejan mirar que en el Consejo de la Magistratura hay cerca de 16 vacantes de altísima influencia en trámite: desde tribunales orales federales hasta juzgados de instrucción, cámaras federales y casación penal federal. De cualquier manera, todos los ojos se posan sobre los cuatro concursos que se están realizando sobre los Juzgados 6, 9, 11 y 12 de Comodoro Py; un sitio que cualquier futuro exfuncionario querría tener a su favor.
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Pragmático, Milei apostó a un tetris de alianzas cambiantes para conseguir su ley laboral
Publicado
6 horas haceen
22 febrero, 2026Por
Mayra Pastor
A fuerza de pactos y negociaciones, el Gobierno tendrá su reforma laboral cuando el próximo viernes el Senado termine el trámite exprés que ideó la Casas Rosada para imponerse sin sobresaltos. Es la primera gran batalla de Javier Milei en su nueva construcción política, consolidada a base de acuerdos a medida para garantizarse sus objetivos, sin distinción de castas.
El sindicalismo y los gobernadores terminaron siendo los actores centrales que habilitaron el paso seguro de la reforma laboral por el Congreso. El pacto sindical libertario incluyó nulos reclamos provinciales. No hubo una sola marcha que hiciera siquiera dudar a alguno de los mandatarios de origen peronista de la inconveniencia de colaborar con Milei. “Si apostaron al acuerdo, iban a tener esta ley”, reprocha un dirigente de peso en el peronismo sobre el accionar de la CGT. Ni un bloqueo, ni una marcha a una casa de gobierno provincial.
En la Tucumán de Osvaldo Jaldo se acumulan los reclamos de las empresas textiles que cierran. El caso emblemático es Hilado SA, que en enero dejó de producir e implicó la suspensión de 190 empleados de su planta en Los Gutiérrez. “Nadie fue a pararle la provincia”, se quejan en el peronismo. “Arreglaron ellos”, mastican bronca en el bloque. En pleno debate parlamentario, en la Catamarca de Raúl Jalil la empresa de electrodomésticos Neba arrancaba un proceso de despidos en su planta del parque industrial El Pantanillo. Tampoco hubo movilizaciones que lo hicieron pensar en abstenerse de colaborar.
El cierre de Fate cayó como una bomba en el Gobierno, en el día previo al debate en Diputados. Poco afecto a intervenir en los conflictos, esta vez la Casa Rosada intentó una jugada para ganar tiempo y evitar que la conflictividad se expandiera hasta el Congreso. Dictó casi en minutos la conciliación obligatoria que frena por 15 días hábiles los despidos. La medida solo posterga el final anunciado, pero para entonces Milei ya tendrá su nueva ley laboral. Con la sanción definitiva el viernes, la Casa Rosada apurará su promulgación. En el mientras tanto, desde el Gobierno intentaron desviar el foco de la discusión y centrarse en la responsabilidad del dueño del holding, Javier Madanes Quintanilla. “¿Conspiranoico yo?”, dejó un posteo el Presidente, para que los tuiteros salieran a descargar su malestar hacia el empresario. La Unión Industrial Argentina (UIA), que demoró en defender a Paolo Rocca al menos dos días después del “don Chatarrin” presidencial, esta vez activó más rápido un comunicado para quejarse de que la situación de Fate no era un hecho aislado. Los empresarios intentan reacomodarse al esquema de poder que se abrió desde la llegada de Milei al Gobierno. Los actores cambiaron. Rocca ya no ocupa el rol central con ascendencia en Balcarce 50. Ese lugar hoy es de la familia Bulgheroni.
En ese contexto de alta conflictividad, el oficialismo se vio obligado a ordenarse. En 48 horas dio una doble marcha atrás con el artículo del descuento salarial por enfermedad y despejó el camino en Diputados. Primero anunció que lo retocaba, en una redacción de imposible cumplimiento que calificaba a las enfermedades entre severas, incurables y degenerativas. El rechazo social fue tal que con el correr de las horas aceptó directamente su eliminación. Ya hay pases de factura con los aliados del PRO. En el bloque libertario dicen que Cristian Ritondo salió a marcarle la cancha al Gobierno en redes sociales cuando la decisión ya estaba tomada.
Con bastante más oficio, Martín Menem entendió que debía diversificar los apoyos para ampliar la base de sustentación. Su habilidad es su desconfianza. No depender de un sólo sector sino tener a varias tribus dispuestas a apoyar. Germán Martínez, el jefe de UxP, lo llamó los “packs”, pero lo cierto es que los libertarios armaron un menú de opciones a medida de las necesidades propias y ajenas. Los acuerdos terminaron siendo un tetris. El tucumano Javier Noguera dio quórum pero se ausentó en la votación. Ya estaba acordado. Lo sabía el bloque kirchnerista y lo sabían los libertarios. Está presionado por Jaldo. El acuerdo inicial que llevó a la unidad al peronismo provincial en las últimas elecciones legislativas implicaba que el diputado se quedaría en el bloque de UxP. Dirigentes provinciales dicen que Jaldo los traicionó a costa de presionar a Noguera con el ahogo financiero al municipio de Tafí Viejo, que gobierna Alejandra Rodrìguez, su mujer, y del que él fue intendente.
En el caso de los diputados por Catamarca, aportaron al quórum pero votaron en contra de la ley. No eran necesarios. El Gobierno tenía el apoyo de los legisladores de Santa Fe y Córdoba. Salta y Misiones no se despegaron de los mandatos oficiales. Permitieron el inicio de la sesión y votaron a favor, en un combo completo.
El Gobierno tenía asegurado el resultado a su favor sobre todo por el rol que jugó el bloque de Provincias Unidas, que preside Gisela Scaglia. En crisis de identidad, ese espacio no encuentra cohesión interna. Completamente divididos, decidieron mostrar algo de unidad anunciando que no darían quórum. Se desmarcó el rionegrino Sergio Capozzi, ex diputado de PRO. Ya estaba hablado que la mitad de ese conglomerado variopinto votaría a favor.
Las razones de la colaboración: fondos y algo más
El peronismo emprendió automáticamente la caza de traidores. En rigor, los gobernadores que apoyaron a Milei son dirigentes que ya están afuera del esquema en el que sigue gravitando Cristina Kirchner. No hubo fisuras en el bloque, que ya es bastante. Buena parte de la colaboración se explicará en fondos para obras que comenzarán a verse en los balances oficiales en los próximos días. Son ya razones sistémicas. Como los gobernadores peronistas que apoyaron a Mauricio Macri, incluso mayor en número que ahora. Provincias ahogadas que necesitan fondos nacionales y también un derrotero de derrotas electorales. El triunfo de Milei en las últimas elecciones se explica también por la pérdida de votos del peronismo en las provincias del Norte.
“Las encuestas me dicen que la gente quiere diálogo”, le dijo Raúl Jalil a un integrante del bloque de UxP cuando intentaba convencerlo de que no colabore con Milei. Con miedo, llegó a confesarle que si la votación era una semana después, perdía. Son gobernadores, además, electoralmente amenazados por La Libertad Avanza. Jaldo ganó gracias a la unidad, pero con un electorado conservador, difícil que pueda bloquear en 2027 el avance de la ola violenta. Deberá volver a pactar con el sector de Juan Manzur, si es que todavía tiene margen. Gustavo Sáenz perdió en Salta capital y tendrá problemas para reelegir ante el crecimiento de Emilia Orozco en su territorio. Dicen en las filas libertarias que apuesta a ser el vice de Milei. El Frente Renovador de Misiones también vio colapsar sus chances electorales cuando en octubre quedó en segundo lugar, detrás de La Libertad Avanza. Son mandatarios que no tienen, además, jefes nacionales que los ordenen. Ellos son sus propios jefes.
La sustentabilidad de los acuerdos es todavía una materia pendiente para el nuevo manual de conducción de los libertarios. Por ahora son pactos débiles, coyunturales y poco duraderos. En el Gobierno saben que el año próximo, con las elecciones en puerta, los pactos se disolverán. “¿Cuánto aguantan algunos diputados?”, se preguntan en los bloques opositores, como el caso de la periodista neuquina Karina Maureira que se quebró en llanto en plena sesión y pedía rever algunos artículos, como la derogación del estatuto del periodista, y terminó votando por su eliminación.
Entre los gobernadores de corte puramente opositor el más complicado económicamente es el riojano Ricardo Quintela. Llamó la atención en el bloque peronista la ausencia del diputado de su provincia Sergio Casas.
En plata, la reforma laboral mermará aún más las cuentas provinciales. A pesar de que lograron quitar del capítulo impositivo la baja del impuesto a las Ganancias para las sociedades, hay varias rebajas a impuestos que se coparticipan. Según cálculos de la oposición, totalizan 2285 millones de dólares, entre ellos, el impuesto a los bienes de lujo que se copartica en un 80,6%. Son los artículos que van del 191 al 196 de la ley.
Disciplina libertaria
La guardiana del número esta vez fue Silvana Giudici. Y no sólo del número. También se encargó de ordenar la sesión. Nadie podía hablar. Ni moverse. Ni pelearse. En medio del debate tuvo que ir a separar al diputado libertario Manuel Quintar, que casi la duplica en altura, que ya estaba cara a cara con el peronista Aldo Leiva. Cualquier descontrol en la sala podía provocar el levantamiento de la sesión. Por eso ahora avanzó en una sanción a Florencia Carignano por desconectar los cables de los taquígrafos. La orden era clara: sólo podían hablar 3 personas: el miembro informante, Lisandro Almirón, que pidió permiso para leer su discurso; el jefe de bloque, Gabriel Bornoroni; y la propia Giudici. Se cumplió. El bullrichismo terminó copando los bloques tanto en el Senado, con la propia Patricia al frente, como en diputados después del pase masivo de dirigentes del PRO a LLA. “Quedamos todos ordenados, incluso los macristas que se sacaron de encima a Vidal y Lospennato y ahora ya no tenen debate interno, están alineados con nosotros, ya no tienen doble identidad”, sostiene una de las principales espadas legislativas del Gobierno.
El oficialismo pasó el mayor momento de tensión sin sobresaltos. Fue apenas minutos después de las 21.30 cuando el peronismo se dio cuenta que no había quórum y propuso una moción de orden para terminar la sesión. Sonaron las alarmas. En ese momento presidía Luis Petri la sesión, que llamó rápidamente a Menem, tomó el control, y avanzó con Giudici en estirar los minutos para conseguir que los libertarios con hambre a esa hora volvieran a sentarse. La diputada contraatacó. Se vengó y pidió adelantar el cierre del debate. Finalmente hubo acuerdo.
El quórum lo consiguieron incluso holgados. “Teníamos 132, pero como lo conseguimos 10 minutos antes decidimos abrir la sesión”, aclaran los libertarios. Rocío Bonacci había pinchado un neumático en el camino e hizo rever los números. Ahí se mezcló otra desconfianza: la demora en sentarse de Fernando de Andreis, mano derecha de Mauricio Macri. A su lado explicaron que “no hay ningún mensaje subliminal”, pero las desconfianzas son hoy el mayor activo de los libertarios. El otro gobernador que aportó fue Claudio Vidal, ex dirigente sindical. “(José) Garrido es más anti K que Milei”, lo describen en el peronismo. En el Senado, los dos representantes de Santa Cruz votaron en contra, pero se desmarcaron en el FAL. Temeroso, el Gobierno había trabajado para que José María Carambia, que es abogado laboral, cambiara su voto en uno de los artículos más complicados, aunque no fue siquiera necesario.
El apoyo a la reforma laboral fue casi idéntico que en el debate del año 2000. Germán Martínez había revisado los números en la previa. Entonces salió 137 a 93. El jueves fue 135 a 115, una mejora del rechazo. Premio consuelo. El triunfo de los libertarios se magnifica aún más si se tiene en cuenta que la oposición no logró dar de baja ninguno de los títulos más polémicos. Llamó sobre todo la atención el paso sin tensión del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que estaba contenido en un único título y que podría haber caído con un acuerdo opositor. Pero sólo perdió 5 diputados. Carolina Basualdo, Carlos Gutiérrez, Jorge Rizzotti y Capozzi. La radical Karina Banfi se abstuvo. Es el Fondo que Luis Caputo admitió que usaría para financiar al Tesoro. “Nosotros buscamos recomponer el mercado de capitales. Como parte de la reforma laboral, con el FAL, se va a alimentar un nuevo mercado de capitales. Son USD 4000 millones por año que va a alimentar el mercado de capitales”, dijo el ministro en diciembre pasado cuando la contribución prevista era del 3% de cada salario y ahora es del 2,5% para las Pymes y 1% para las empresas grandes.
Contraataque judicial
El viernes mismo, a horas de la aprobación en el Diputados, los abogados de la CGT hicieron un Zoom para fijar la estrategia judicial. Es el camino más seguro, pos pacto, que el sindicalismo siempre puso como objetivo para frenar la reforma laboral. Participaron desde Huguito Moyano a Marta Pujadas, mano derecha de Gerardo Martínez, para delinear las presentaciones. Ya no habrá más paros. El mayor temor ahora es la reglamentación, donde puede meter mano Federico Sturzenegger y que queden sin efecto los cambios acordados. El sindicalismo consiguió mantener las contribuciones a las obras sociales en un 6%, el financiamiento gremial vía cuota solidaria y cuota sindical con límite del 2% y la ultraactividad de los convenios hasta que las partes se pongan de acuerdo en la suspensión.
La apuesta es aprovechar la ventana de 180 días que establece la norma para la disolución del fuero laboral y presentar ahí medidas cautelares. Cuentan a su favor con la posición de rechazo de la Asociación de Magistrados y del presidente de la asociación latinoamericana de jueces del trabajo, Roberto Pompa, que expuso en el plenario de comisiones. “Ninguno quiere ser empleado municipal”, dice un dirigente sobre el rechazo judicial al pase al ámbito de la justicia porteña. Ya hablan de $89.000 millones en indemnizaciones para todo el fuero que desaparece.
Ganar la votación, perder la discusión
Más allá del contundente triunfo parlamentario, el Gobierno no logró imponerse en términos discursivos. El artículo de las licencias por enfermedad pareció despertar a la sociedad. Nadie habló de modernización y hasta los propios diputados guardaron sus discursos en el bolsillo ante la orden de que la prioridad era aprobar la ley.
Sin dudas, el Gobierno perdió el debate digital, zona en la que suele sentirse a gusto. Durante todo el mes “se sostuvo una tendencia negativa en el sentimiento de las audiencias digitales hacia Milei, tras cuatro meses de balance positivo”, es el análisis de la consultora Ad Hoc sobre la conversación en redes, el campo de batalla libertario. Según este informe, “el debate sobre la reforma laboral le traccionó un 48,5% de negatividad” al Presidente. Tuvo un pico el 12 de febrero, con más de 225 mil menciones al tema laboral después del debate en el Senado y el escándalo del artículo 44. En volúmen, es comparable con la reacción generada por el cierre de Fate, que se llevó un 60% de negatividad.
La mayoría de las encuestas coinciden en que la imagen del Presidente se estancó, sin lograr superar el 45%, que para la magnitud y duración del ajuste igual sigue siendo alta. El índice de confianza del consumidor que elabora la Universidad Di Tella dio en febrero una caída del 4,7%. QSocial, que elabora un monitor de percepción de inflación, estableció que 7 de cada 10 argentinos se vieron obligados a recortar gastos esenciales para poder llegar a fin de mes. Para la consultora Pulso Reserch “la aprobación de gestión se ha estabilizado en torno al 44% por tercer mes consecutivo y el rechazo registra una tendencia a la baja hace 5 meses, desde las elecciones legislativas de octubre pasado”. El principal activo de Milei sigue siendo el pasado: “La responsabilidad sobre la situación económica se mantiene como uno de los principales elementos que inviste de indulgencia al gobierno: el 48% culpa al gobierno anterior y el 38% le recrimina la situación al gobierno actual”.
En el pasado se explica buena parte del éxito político del Presidente que decidió aprovechar a fondo la ventaja que le dejan sus hipotéticos oponentes.






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