Conecta con nosotros

Destacado

Los Organismos Artísticos del Sur cierran el año en el Puerto en Bahía

Publicado

en

Los Organismos Artísticos del Sur anunciaron la última presentación de los tres cuerpos artísticos en el Puerto de Bahía Blanca, este viernes 16, sábado 17 y domingo 18.

Las funciones serán a partir de las 20:30 hs, con acceso libre y gratuito para la comunidad.

“Los OAS han tenido un año realmente histórico en materia de producción artística, en cantidad de funciones, han articulado muy profundamente con la comunidad a través de nuestras escuelas, del PAMI y de las Sociedades de Fomento y además vamos a tener el orgullo de recibirlos el fin de semana en el Puerto”, expresó hoy el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto, Federico Susbielles,

El viernes abre la grilla el Ballet del Sur que va a representar parte de la obra de Astor Piazzolla, el día sábado será el turno la Orquesta Sinfónica Provincial presentando diversas piezas de música de películas y el domingo cerrará el fin de semana el Coro Estable interpretando la misa criolla de Ariel Ramírez.

“Es una propuesta pensada para la familia, para el disfrute y para que la gente pueda vivir a pleno lo mejor de nuestra cultura en el Puerto. Además, va a estar Papá Noel, así que también la invitación es para que puedan venir con los niños a dejar sus cartas y sacarse fotos”, señaló Susbielles.

La coordinadora de los OAS, Natalia Martirena , agradeció el trabajo conjunto con Puerto Cultural y analizó el trabajo del organismo a lo largo del año: “Mi rol empezó el año pasado desde la coordinación, la pandemia y la falta de un lugar físico ha sido para nosotros que venimos de las artes escénicas no sólo un desafío sino realmente una situación muy crítica, nosotros no podemos hacer home office y realmente reconstituir los organismos y volver a repensar las políticas de gestión no solo significó repensar las obras a hacer sino también pensar para quién y cómo. En el medio teníamos que ver cómo volver a nuestra sede natural que es el Teatro Municipal y también cómo volver a fortalecer nuestra autoestima y nuestro entrenamiento”.

“OAS es un enorme ecosistema que depende de instituciones y se enriquece de colaboraciones, no está en el centro de la escena el artista únicamente, hay muchos técnicos, muchos escenógrafos, realmente en Bahía y la región tenemos un proyecto de Instituto Cultural provincial a cargo de Florencia Saintout que viene a decir que la política cultural, pública y estatal es una manera no solo de pensar formas de vida sino también de saber que con eso no alcanza, para eso está el arte, para decirnos que con la vida no alcanza que hay algo más”, agregó Martirena

A través de más de 70 funciones en distintos puntos de la ciudad y la región, los OAS reconstruyeron su agenda luego de la pandemia.

En este sentido, Ramin Bajani, jefe artístico de los OAS, destacó el esfuerzo de quienes integran la entidad: “Veníamos realmente con una inercia tremenda porque había muchas ganas de volver al escenario y de encontrarse con el público, esa inercia se tradujo en una temporada récord para OAS, porque realmente la temporada ha sido la mejor de muchos años con más de 70 funciones en el año y otro de los desafíos fue la recuperación de la sede natural histórica de OAS que realmente lo seguimos trabajando y luchando día a día”.

A su turno, los directores de los tres cuerpos artísticos analizaron la situación que atravesaron a lo largo del año.

Pedro Garaban, maestro director del Coro Estable indicó: “El coro ha tenido una temporada muy variada en cuanto a repertorios, se abarcaron repertorios novedosos, con estrenos, con un proyecto muy puntual que fue muy importante este año, hecho en articulación con las escuelas secundarias de la ciudad, las cuatro escuelas de arte y con OAS, el proyecto Soy Ópera que nos permitió llevar adelante la puesta en escena de una ópera barroca, Dido y Eneas en la cual pudimos articular de diversas maneras colaboración para la producción”.

Luis Miguel Zuñiga, director del Ballet del Sur, destacó la labor de todas las personas que trabajan en la puesta en escena y el fortalecimiento del vínculo con la Escuela de danza: “Hemos tenido distintos eventos que considero superadores para la trayectoria del Ballet del Sur, hemos podido tener nuevamente coreógrafos invitados para contar nuevas historias donde la comunidad pueda vincularse desde las inquietudes que tiene la sociedad hoy en día”.

Asimismo, Luis Belforte, director de la Orquesta Sinfónica Provincial, destacó el crecimiento del cuerpo artístico: “En el caso de la Orquesta esta idea de recuperación y de poder volver a encontrarnos luego de la pandemia fue uno de los primeros objetivos. Ese desafío fue abordado desde el trabajo, hicimos más de 28 presentaciones en el año lo cual es muchísimo”.

Finalmente, la senadora provincial Ayelén Durán destacó la labor regional de los OAS y del Instituto Cultural de la Provincia: “Esto es fruto del trabajo colectivo, hay mucha gente detrás de este equipo que bregó para que este sea un buen año para los OAS, también hemos acompañado la gestión desde nuestros roles para poner en agenda por el derecho a la cultura”.

Advertisement

Destacado

Provincia acordó un 11% de aumento salarial para la Policía, más plus por uniforme y horas POLAD

Publicado

en

El Gobierno bonaerense anunció un acuerdo salarial para la policía bonaerense, que comprende un aumento del 11%, más plus compensatorio por uniforme y el valor del servicio de Policía Adicional (POLAD).

El aumento contempla un 5% en marzo y 2,5% en abril, que se suman a las subas de 2% en enero y 1,5% en febrero. Asimismo, el POLAD, a partir de febrero, logra un incremento adicional del 22,7%, acumulando al mes de abril una mejora del 36,4%.

“En un contexto económico complejo y con menos recursos por las políticas del Gobierno nacional, seguimos defendiendo el salario y las condiciones de trabajo de las fuerzas de seguridad”, indicó el ministro Javier Alonso.

Continue leyendo

Destacado

La Asesoría General de Gobierno tomó examen a 150 postulantes en la UNLP

Publicado

en

Encabezado por el asesor general de Gobierno, Santiago Pérez Teruel, se llevó a cabo el examen de suficiencia correspondiente a la tercera etapa del Programa de Incorporación de Trabajadores y Trabajadoras al organismo provincial, del que participaron 150 postulantes previamente seleccionados.

La evaluación escrita estuvo a cargo de un Comité Evaluador integrado por el jefe de Gabinete del organismo, Francisco Zannini; la responsable de la Unidad de Gestión y Coordinación con Delegaciones, Sofía Peloso; el abogado y escribano Joaquín Labarta Liprandi; y el abogado y doctor en Ciencias Jurídicas Pablo Octavio Cabral.

Conocimientos en áreas clave

Durante la jornada, que se desarrolló en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), los aspirantes debieron demostrar sus conocimientos en áreas clave vinculadas a la labor de la Asesoría General de Gobierno.

Entre los contenidos evaluados se incluyeron funciones específicas del organismo, derecho administrativo local y federal, regímenes de empleo público, contrataciones públicas provinciales e historia de la provincia de Buenos Aires, entre otros temas.

Además, las auxiliares del Comité Evaluador-las abogadas relatoras Flor Marcela Barrientos Márquez y Melisa Yanina Zoquini- participaron en las entrevistas presenciales y colaboraron en el proceso de evaluación de los candidatos.

Desde la Asesoría General de Gobierno destacaron la importancia de este programa para fortalecer la capacidad técnica del organismo y agradecieron a las autoridades de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales por facilitar las instalaciones para el desarrollo de esta etapa.

En ese sentido, expresaron su reconocimiento al decano de la facultad, Miguel Berri, y al vicedecano, Hernán Gómez, por el acompañamiento institucional que permitió llevar adelante la jornada de evaluación.

Fuente: Agencia DIB

Continue leyendo

Destacado

Memoria viva: la inundación, los bebés internados y el heroísmo silencioso de la Neo del Penna

Publicado

en

“Soy enfermera desde 2007. Trabajé en otra institución y en el Penna ya hace 11 años que estoy en Neonatología. Recuerdo que cuando comenzó a inundarse el sector del subsuelo yo ya había terminado mi jornada laboral, que es de 24 a 6, al igual que mis compañeras. Pero no pudimos volver a nuestras casas con nuestras familias: nos quedamos a evacuar a los bebés hacia algún lugar seguro. Estaba todo oscuro y nos alumbrábamos con los celulares. Solo sentíamos el agua en nuestros pies. Llamamos a las mamás que estaban en la residencia de madres, porque esa noche había 16 bebés pero no todas las madres estaban presentes”, contó Luciana Marrero.

“No estábamos preparados. Nunca pensamos que iba a inundarse de esa manera, al igual que todo Bahía Blanca. A algunos bebés los llevamos a la residencia de madres y a otros a una habitación de pediatría, ambos lugares en pisos más arriba. Nosotras mismas sacamos a los bebés hacia otro sector del hospital, entre ellos una bebé que pesaba poco más de un kilo”.

Luciana recuerda que eran 11 enfermeras y 2 médicas a cargo del sector de Neo en ese momento.
“La orden fue pura y exclusivamente nuestra, sin tener ningún protocolo de evacuación previo. Solo vimos que estaba entrando agua y no dudamos un segundo en evacuar a nuestros pacientitos. Algunas de las enfermeras se dedicaron a llamar a cada una de las familias de los bebés. A veces podíamos comunicarnos con nuestras familias, otras veces perdíamos señal. Con mis hijos por momentos estaba comunicada, por momentos se dificultaba, pero siempre confiando en que ellos iban a estar bien”.

Luciana tiene 4 hijos: Tomás de 21, Lautaro de 17, Santina de 14 y Abril de 10. Y ese día, estaban solos.
“Tomás fue el que ayudó a sus hermanos a salir de casa e ir hacia una parte más alta, ya que el agua entró muy rápido y llegó a 1,50 metros. Lautaro esa noche se había quedado en la casa de un amigo, familia a la que también tuvo que ayudar a evacuar. Mis hijos estaban solos porque mi marido, Mauro, a las 5 am ya había tenido que irse a trabajar. Mucha angustia cuando recuerdo ese día… pero con un final feliz: mis hijos se mantuvieron a salvo”.

Cerca de las 16, cuando todo era incertidumbre, llegó el jefe del servicio, Ezequiel Tronbetta, con su vehículo particular para trasladar a una mamá con su bebé, a Luciana con Amely en su pecho -que había nacido con 27 semanas de gestación- a la médica Mariana Calahorra y la enfermera Clarisa Marcos.
“Llegamos hasta cierto lugar y no podíamos pasar por el agua. Después vino una ambulancia que tampoco pudo seguir destino y finalmente un camión del ejército: ahí sí pudimos llegar a la clínica de Osecac, donde continuaron la internación estos bebés. Los otros fueron trasladados más tarde, primero los más complejos”.

“Para mí las cosas se hicieron muy bien de parte nuestra y de todas las personas que nos brindaron una mano. Tengo compañeras que se vinieron a la tarde con el agua hasta el pecho para poder relevarnos. Somos un gran equipo y de eso no hay dudas. Todos nuestros pacientes llegaron a destino, se salvaron todas esas vidas que teníamos en internación y por eso estamos más que satisfechos. Lamentablemente tengo muchas compañeras que han sufrido secuelas post inundación y que no han vuelto a trabajar en Neo y la verdad es que no cambió nada, porque en el Hospital nos ubicaron en el mismo lugar que estábamos, en el subsuelo. Pero también entiendo que debe ser muy complicado y costoso construir algo desde cero.”

Luciana no sabe por cuánto tiempo la gente recordará lo que hicieron, pero sí está segura de se pudo visibilizar el trabajo que hacen todos los días las enfermeras y médicas cuando entran al servicio de neonatología y se ponen el uniforme.
“Nuestros bebés siempre van a ser nuestra prioridad. Se vio el trabajo en equipo en un clima de catástrofe, pero siempre trabajamos de la misma manera, pensando en el bienestar de nuestros pacientes y sus familias. Agradecemos de todo corazón los mensajes hermosos que nos llegan siempre de la gente.

Ese día Ruth Flores, Carolina Cari, Andrea Ávila, Clarisa Marcos, Luciana Marrero, Romina Moya, Rocío Lagos, Marianela Coronado, Valeria Chillemi, Belén Salazar, Mercedes Careddu y las médicas Mariana Calahorra y Sonia Scardapane se “pusieron la 10”, priorizando evacuar como fuera a los bebés internados.

La foto de los enfermeros, médicos y el ejército saliendo del hospital y de Luciana Marrero, con la pequeña Amely adentro de su ropa, apoyada contra su pecho en medio de la evacuación, recorrió todo el país y se convirtió en símbolo de la inundación de Bahía Blanca. No eran solo médicos y una enfermera cargando a un bebé: era la imagen de entrega y coraje absoluta, del instinto de proteger la vida aun cuando la propia estaba en riesgo. En palabras de la propia gente, “esta foto fue la postal de la esperanza: la certeza de que, incluso en medio del agua y el miedo, había manos firmes y corazones dispuestos a salvar vidas”.

Saira Delmiro hoy tiene 17 años y sonríe junto a su hija que el pasado 15 de febrero, cumplió un año. Pero cuando nació Amely tenía 16 y un embarazo que venía complicado.
“El 7 de marzo, yo estaba en mi casa, eran cerca de las 9 de la mañana, cuando me llegó un video de la Neo toda inundada. La primera incubadora que estaban sacando era la de Amely. Me asusté muchísimo, me agarró un ataque de nervios. Mi mamá no me podía calmar”, recuerda con angustia.

Amely nació prematura, de 27 semanas. Su mamá empezó a tener contracciones a los 3 meses, cuando apenas tenía 18 semanas de gestación.
“Me hicieron un cerclaje de urgencia (para evitar abortos o partos prematuros) pero igual no llegué a las 37 semanas. Empecé con contracciones el 14 de febrero porque tenía una infección urinaria que desencadenó el trabajo de parto y llegó Amely al mundo pesando 940 gramos. Estuvo 15 días con respirador y después con CPAP, oxígeno. Estaba mal, no tenía esperanzas de vida, me habían dicho pero a mí lo que me sirvió mucho fue aferrarme a Dios, nunca creí que no iba a sobrevivir”.

En medio del caos, las comunicación de la evacuación de Amely nunca llegó.
“Llegué al Penna a las 5 de la tarde y ahí me dijeron que mi bebé ya no estaba, que a las 4 la habían trasladado. Yo lloraba porque no entendía nada. No sabía qué era Osecac, me imaginaba que era Buenos Aires. Entonces el director de la Neo con otra enfermera frenaron una camioneta que nos trasladó hasta Sarmiento, pero no se podía pasar. Nos dejaron ahí y empezamos a caminar. Llegó mi tía y mi tío, pudimos hacer una cadena para pasar porque la corriente estaba terrible. Llegamos embarradas, mojadas. Me dijeron que la podía ver, pero tenía que cambiarme. Ese día fue la primera vez que la agarré en brazos. Fue lo mejor que me pasó, sentía que necesitaba ese reencuentro”.

Hoy, un año después de la inundación Saira cuenta que Amely siguió creciendo normal, que no quedó con ninguna secuela, más que el susto cuando llueve o hay viento.
“No me explico cómo se asusta tanto porque era muy chiquita, quizá de manera inconsciente recuerde ese día. Estoy muy agradecida con todas, más con Luciana, que la cuidó con su propia vida. No nos olvidemos que ellas también corrían riesgo y, aun sabiendo que su casa se inundaba, eligieron cuidar de los bebés. Hoy puedo decir que sobrevivió, que está bien, y que esa noche nos marcó para siempre”.

Fuente: la Nueva.

Continue leyendo
Advertisement

Trending