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Mahiques confirmó cuándo enviará los pliegos de jueces y nombrará veedores en la AFA: “Milei quiere una Justicia cercana, confiable y rápida”
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3 meses haceen
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Mayra Pastor
A una semana de haber asumido como ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques empezó a tomar las primeras decisiones de alto impacto político e institucional de su gestión. En una entrevista con Infobae, confirmó que este mes comenzará a enviar al Senado una primera tanda de pliegos para cubrir vacantes judiciales y que entre mañana y el martes firmará la designación de veedores en la Asociación del Fútbol Argentino, quienes deberán revisar los balances de la entidad.
Se trata de dos definiciones relevantes para un Ministerio que enfrenta una agenda cargada desde el inicio. Por un lado, el Gobierno busca empezar a descomprimir un sistema judicial que arrastra más de 300 cargos vacantes entre jueces, fiscales y defensores, una situación que afecta el funcionamiento de distintos fueros en todo el país. Por otro, deberá resolver un expediente administrativo iniciado en la gestión anterior del ministerio, en el marco de la investigación sobre los manejos contables en la AFA.
Según explicó el funcionario, la decisión de avanzar con los pliegos responde a una instrucción directa del presidente Javier Milei, con quien habló sobre el funcionamiento del sistema judicial el mismo día de su jura. “Milei quiere una Justicia cercana a la gente, confiable, rápida. El servicio de justicia tiene una deuda con la sociedad, el presidente quiere saldarla y ese es su objetivo”, afirmó Mahiques.
En esa conversación, agregó, también abordaron otros temas de la agenda judicial que interesan particularmente al jefe de Estado, entre ellos, el impulso al juicio por jurados en el ámbito federal, una figura prevista en la Constitución desde 1853 pero que todavía no fue implementada en ese nivel.
Respecto del envío de pliegos al Senado, el ministro explicó que el Ministerio de Justicia está terminando de actualizar la información administrativa y los antecedentes de los candidatos que integran las ternas elaboradas por el Consejo de la Magistratura. Una vez completado ese proceso, comenzará a enviar una primera tanda de nominaciones para avanzar con las designaciones.
Mahiques aclaró que el criterio para esa primera etapa no será político sino de funcionamiento. “La prioridad son los fueros que están colapsados”, explicó. Entre ellos mencionó al fuero de familia, al civil, al penal ordinario de instrucción de la Ciudad de Buenos Aires y a la Cámara Penal Económica, donde —según describió— la falta de magistrados ya impacta directamente en el servicio de justicia.
La otra decisión concreta que dejó la entrevista tiene que ver con la AFA. El ministro confirmó que entre mañana y el martes firmará la designación de los veedores propuestos durante la gestión anterior, quienes deberán revisar los balances de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
Según explicó, al llegar al ministerio pidió el expediente —que tiene cerca de 400 fojas—, lo analizó personalmente y concluyó que no presentaba irregularidades administrativas. Por eso, está prevista la inminente designación de Rubén Miguel Pappacena, un contador que integra el cuerpo de peritos de la Corte; y del abogado Agustín Ortiz de Marco, experto en derecho civil y comercial.
El funcionario detalló que el trámite ya inició el circuito interno previo a su firma, que incluye la intervención del nuevo titular de la Inspección General de Justicia. Una vez completado ese paso, señaló, firmará la resolución para formalizar la designación de los veedores.
Durante la entrevista con Infobae, Mahiques también detalló otras prioridades de su gestión. Entre ellas, mencionó la implementación del sistema acusatorio en las jurisdicciones donde todavía no rige, el envío al Congreso del proyecto de reforma del Código Penal impulsado por el Gobierno y la apertura de un diálogo institucional con la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Sobre el sistema acusatorio, sostuvo que el proceso de implementación debe continuar, aunque advirtió que su aplicación requiere que estén dadas determinadas condiciones institucionales y operativas. Según planteó, para que el modelo funcione es necesario contar con fiscales suficientes, infraestructura, capacitación, recursos humanos y herramientas tecnológicas adecuadas.
En ese contexto, adelantó además que ya solicitó una reunión formal con los integrantes de la Corte Suprema. Según explicó, uno de los principales temas que espera abordar con el máximo tribunal será la cobertura de vacantes judiciales, una preocupación que el máximo tribunal viene señalando desde hace tiempo.
El ministro también se refirió al proyecto de reforma del Código Penal que el Gobierno presentó el año pasado y que incluye un endurecimiento de penas y la incorporación de nuevas figuras delictivas. Según explicó, antes de enviarlo al Congreso quiere que especialistas vinculados a los jueces de la Corte puedan revisar el texto y emitir una opinión técnica sobre el trabajo realizado.
“Es una deuda histórica”, sostuvo el funcionario al referirse a la necesidad de actualizar el Código Penal, que tiene más de cien años de vigencia. En ese sentido, señaló que el proyecto tiene más de 900 artículos y que su intención es terminar de estudiarlo junto con expertos antes de avanzar con el envío al Parlamento.
En el tramo final de la entrevista, Mahiques rechazó las especulaciones políticas que surgieron en las últimas semanas sobre su llegada al ministerio en medio de las discusiones que rodean al fútbol argentino. “No vengo a salvar ni a perseguir a la AFA”, afirmó.
LA ENTREVISTA A JUAN BAUTISTA MAHIQUES
—Primero quiero que me cuente cómo fue el desembarco en el Ministerio y cuáles son las prioridades sobre las que está trabajando hoy.
—Fue un desembarco lindo. Yo conozco este ministerio, ya trabajé acá entre 2015 y 2019. Así que llegué y conocía a mucha gente.
—¿Lo encontró cambiado el Ministerio?
—No, poco. Pero llegar como ministro… la vez pasada que estuve lo había imaginado, en algún momento lo había soñado. Así que llegar como ministro fue muy emotivo, muy fuerte. Un lindo desembarco y un lindo desafío.
—La propuesta para llegar a ser ministro la explicó varias veces, pero quiero que la reconstruya. Concretamente, ¿fue una convocatoria de Karina Milei, de Santiago Viola? ¿Cómo fue el contacto para que usted termine tomando este compromiso?
—Fue la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien me lo ofreció formalmente. Lógicamente lo había hablado con el Presidente de la Nación. Pero quien me lo ofreció formalmente fue ella. Inmediatamente lo acepté porque es algo que me interesa muchísimo y me gusta. La verdad es que en esta semana que llevo estoy muy contento y feliz de estar acá.
—Hay muchos temas para hablar: las ternas de candidatos a jueces, la definición del Código Penal, qué va a pasar con la Corte Suprema. También quiero hablar sobre la AFA, pero primero quiero meterme en el tema de los jueces, porque el propio presidente Javier Milei planteó que era una de sus prioridades para este año legislativo. ¿Cómo están trabajando y qué se puede esperar para los próximos días o semanas?
—Sí, el Presidente lo tiene como un objetivo prioritario. Quiere que haya una Justicia ágil, rápida, cercana a la gente. Y si hay una justicia sin jueces y sin fiscales, esa velocidad, esa agilidad y esa cercanía no se pueden dar. Entonces la prioridad —o una de las prioridades— es esa. Lo hablamos con el Presidente el día que asumí. Estamos actualizando todos los datos y todos los expedientes de los candidatos de las ternas y, en breve -cuando estemos en condiciones administrativas de mandar los candidatos- los mandaremos.
—Quiero hacerle una pregunta técnica. Durante los primeros dos años de gestión del presidente Javier Milei, tal vez con otro ministro, con Mariano Cúneo Libarona, se hablaba sobre la definición de las ternas y el tema de completar la Justicia. Con todos esos expedientes que estaban tramitados, ¿qué van a hacer? ¿Van a revisar, van a proponer otros? ¿Cómo va a ser operativamente esa definición?
—El procedimiento para la designación de un magistrado es muy complejo, porque intervienen todos los poderes del Estado…
—Porque son trescientos cargos, más o menos. ¿O más?
—Hasta donde tengo entendido, 313.
—Entre jueces, camaristas y fiscales.
—Entre jueces, defensores y fiscales de distintas instancias. La designación de un magistrado es un proceso muy complejo en el que intervienen todos los poderes del Estado. Una vez que llega al Ministerio de Justicia, después de todo ese proceso —salvo excepciones, que las hay—, el Consejo de la Magistratura ya hizo un trabajo previo. Ese organismo es el encargado de evaluar, sancionar o incluso remover a aquellos magistrados que no tengan las capacidades o la idoneidad necesarias.
Una vez que alguien está en una terna es porque, en principio, demostró capacidad, idoneidad y valores. Pasó exámenes escritos, orales y audiencias en el Consejo de la Magistratura. Es decir, todos los que llegan a una terna son personas capacitadas para ejercer la magistratura.
Después, el Presidente tiene la facultad de elegir uno de esos tres candidatos y mandar ese pliego al Senado. ¿Qué ha pasado estos dos años? O más, porque en realidad el gobierno anterior tampoco cubrió vacantes. Yo desconozco cuál fue el motivo por el cual no se mandaron pliegos. Yo llego y tengo claro que es una prioridad, que es una deuda que hay que saldar y, lo más importante, que el Presidente quiere hacerlo. Entonces elegiremos de esa terna un candidato, evaluando sus antecedentes, y lo mandaremos al Senado.
—Usted publicó la semana pasada que iban a revisar la situación impositiva y los antecedentes de cada uno de esos ternados. ¿Por qué había que hacer eso? ¿No se había hecho antes?
—Sí, pero es un trámite administrativo que se tiene que actualizar. En el medio hay concursos que vienen desde 2017 o 2018. Yo, estando en el Consejo de la Magistratura como representante del Ejecutivo, aprobé concursos que todavía están acá.
—Claro, volvió a encontrarse con esos expedientes de antes.
—Sí. En ese transcurso se actualizaron varias veces los antecedentes y las condiciones impositivas. Pero en el medio esa situación puede haber variado esa situación. Entonces, antes de mandarlos hay que volver a actualizarlos y asegurarse de que esté todo en orden.
Lo mismo pasa con los conjueces. Hay una lista amplia que aprobó el Consejo de la Magistratura y que también hay que actualizar, en cuanto a antecedentes y condiciones impositivas para poder mandarla al Senado y que el Senado pueda aprobarla. Hoy no tienen acuerdo del Senado y esa es otra de las razones por las cuales hay vacantes que terminan siendo subrogadas por jueces, que incluso están en otra provincia, a 400 kilómetros de distancia.
—Respecto de esas listas y de esa definición, ¿el Presidente o usted como ministro tienen alguna prioridad sobre qué cubrir primero? Porque en algún momento trascendió que iban a ser los camaristas. También está la cuestión de Comodoro Py, donde hay cuatro vacantes de jueces y eso hace muy complejo el funcionamiento de ese fuero. ¿Hay alguna prioridad?
—Sí. Puntualmente en el caso de Comodoro Py, los concursos todavía están en trámite en el Consejo de la Magistratura.
—Siguen todavía.
—Sí. La de los jueces y la de los fiscales, en la Procuración General. Se llamó a concurso hace poco, así que es un trámite que todavía falta y no hay ninguna vacante para cubrir que esté acá en el Ejecutivo: ni los juzgados de primera instancia, ni de la Cámara de Casación, ni de la Cámara Federal. No hay nada acá en el Ejecutivo.
—Bien.
—En cuanto a las prioridades, desde mi punto de vista, son los fueros que están colapsados. Hay fueros que están realmente colapsados. El fuero de familia está colapsado, el fuero civil está colapsado. El fuero penal ordinario de instrucción de la Capital Federal está con la mitad de sus miembros. La Cámara Civil.
—Cámara Penal Económica.
—La Cámara Penal Económica tiene cuatro vacantes de seis. Esos son los lugares que necesariamente hay que cubrir con urgencia, porque no dan abasto. Los jueces no dan abasto, tienen mucho trabajo. La justicia civil, la justicia penal ordinaria, la justicia de familia… hay mucho trabajo y hay mucha vacancia. Entonces creo que esas son, por lo menos desde mi punto de vista, las prioridades.
—Porque uno piensa en la Justicia y en las vacantes de los tribunales y lo primero que piensa es si va a haber alguna prioridad, entre comillas, política sobre esas coberturas. ¿Hay algún criterio que no sea de funcionamiento? ¿Se entiende la pregunta?
—No hay una prioridad política. Hoy la prioridad para cubrir las vacantes de la Justicia es que la Justicia funcione bien, para que dé la respuesta que tiene que dar. Y la Justicia del día a día, la Justicia cercana a la gente, es la justicia penal de instrucción, civil, de familia, comercial.
—La semana pasada trascendió —y pudimos confirmar— que hubo varias reuniones, tanto acá en el Ministerio como en la Casa Rosada, para tratar este tema. ¿Hubo alguna definición? ¿Hablaron sobre la cuestión política de los apoyos legislativos que pueden tener estas propuestas? Y le pregunto también: ¿hay alguna fecha concreta de cuándo van a elevar esos pliegos?
—Estos pliegos los vamos a elevar en cuanto estemos en condiciones administrativas de hacerlo.
—¿Fecha?
—En breve. Estoy esperando que me traigan los expedientes con las actualizaciones e inmediatamente mando algunos pliegos, una tanda de pliegos. Esos pliegos no debieran tener inconvenientes.
—¿Podría ser en marzo?
—Sí, mi idea es que sea en marzo.
—En semanas entonces.
—Si es por mí, en días. Pero no quiero decir algo porque estoy esperando las condiciones administrativas para mandarlos.
—Le quiero hacer una pregunta antes. ¿Qué le dijo el Presidente? Porque usted no lo conocía personalmente.
—No, lo conocí el día de mi jura.
—Es atípico que eso ocurra.
—Evidentemente confía en el criterio de la Secretaría General de la Presidencia.
—Digo, que un presidente tome la decisión de nombrar a un ministro al que no había conocido antes es singular, o al menos atípico.
—Puede ser que no sea habitual.
—¿Y en esa primera charla de qué hablaron? ¿Qué le dijo el Presidente?
—Me dio tranquilidad, me manifestó su apoyo y su confianza en mi desempeño. Y me dijo lo que quería.
—Lo que se pueda contar, ¿qué le dijo?
—Quiere una justicia cercana a la gente, confiable, rápida. El servicio de justicia tiene una deuda con la sociedad, porque los tiempos no son lo que la sociedad pretende. Tampoco necesariamente tienen que ser los tiempos de la Justicia lo que la sociedad pretende; son tiempos diferentes. Pero está claro que hay una deuda y el Presidente quiere saldarla, y ese es su objetivo. Después, puntualmente, hablamos de temas que a él le interesan, como el juicio por jurados.
—A ver.
—Es una deuda de la Constitución del 1853 que el presidente tiene claro. La idea es que haya una injerencia popular en las decisiones judiciales, que se instaure de una vez por todas el juicio por jurados. Es un tema que vamos a estudiar y proyectar para que, de una vez por todas, en el ámbito federal se puedan dar y podamos tener juicios por jurado.
—Retomamos el tema de la política. El gran problema que tuvieron este gobierno y gobiernos anteriores es la falta de acuerdo político para que esos jueces sean nombrados. ¿Ustedes tienen una estrategia para eso? ¿Cree que van a tener los votos? ¿Qué rol puede tener el kirchnerismo en esa discusión?
—Yo creo que no debería haber problema, porque ese problema existió para acuerdos que requerían mayorías agravadas. En el caso de un magistrado de primera instancia, de Cámara o de tribunales inferiores —que no sean la Corte Suprema, la Procuración o la Defensoría General— la mayoría es simple. Hoy el Gobierno, con sus aliados y con senadores que entienden que es necesario cubrir las vacantes del sistema judicial, entiendo que no debería haber problema.
Es lo lógico que pase en un sistema democrático, que pasó siempre. Y en este proceso ni siquiera se intentó, porque no es que se mandaron los acuerdos y se rechazaron. Hubo un rechazo a acuerdos que requerían mayoría agravada. Con mayoría simple no hubo ningún rechazo.
—Entre esas listas de primeros magistrados van a haber de provincia, me imagino.
—¿Juzgados federales de provincia?
—Juzgados federales de provincia.
—Probablemente sí, probablemente haya alguno. Hay un montón de vacantes: tribunales orales, cámaras.
—Algunos con competencia electoral incluso.
—Sí, hay algunos con competencia electoral.
—Vinculado a este tema, a partir de la aprobación de la reforma laboral está la eliminación —o la disolución paulatina— de la Justicia Nacional del Trabajo. Hubo recursos judiciales y amparos contra esa decisión. ¿Cuál va a ser el trabajo que va a hacer el Gobierno sobre ese tema?
—Ya hubo un rechazo de una medida cautelar que presentó la CGT. Es una causa que está en trámite. Sobre el tema no tengo mucho más para decir.
La Justicia Laboral es una justicia que también está diezmada por las vacantes. La Cámara laboral, si mal no recuerdo, tiene la mitad de sus integrantes y la otra mitad está vacante. En ese sentido, ese traspaso a la Justicia local —o que quede como una Justicia de transición para ocuparse de los temas que hoy existen en la Justicia Nacional del Trabajo— pareciera ser menos conflictivo, porque hay muchísimas vacantes.
Ahora, también hay que evaluar si parte de la Justicia Laboral tiene algún tipo de injerencia a nivel federal. Hay temas que pueden considerarse federales, temas gremiales y demás. Es un tema que hay que estudiar.
—No es que le van a bajar la persiana y de un día para el otro desaparece la Justicia Nacional del Trabajo.
—No. De un día para el otro no puede desaparecer una estructura como la Justicia Laboral. Sí hay una ley y hay que tener en cuenta que la Justicia local de la ciudad de Buenos Aires tiene que tener una Justicia Laboral, como la tienen todas las provincias. Después hay que evaluar si hay temas de la justicia laboral que pueden ser de competencia federal o no. Eso es algo que hay que estudiar. Lo que sí está claro es que la ciudad de Buenos Aires tiene que tener una justicia local del trabajo y de todos los fueros.
LA CORTE Y EL RÉGIMEN ACUSATORIO
—Otro de los temas vinculados con las vacantes es la Corte Suprema y también la Procuración, que requieren mayorías agravadas en el Senado de dos tercios. ¿Qué definición hay? Porque el Presidente planteó que no iban a pactar con el kirchnerismo para esas designaciones.
—No hay mucha más definición, ya lo dijo el Presidente.
—Está claro, pero la Corte que piensa usted, ¿es una Corte para completar vacantes como la actual o podría tener otra fisonomía distinta a la de cinco miembros?
—Yo ya lo dije en varias oportunidades: la Corte hoy funciona muy bien. Incluso, según las estadísticas, está dando respuesta a más expedientes de los que podía resolver teniendo la integración completa.
Hoy no es el momento para discutir la integración de la Corte. Lo dijo el Presidente: no están dadas las mayorías. Cuando se entienda que se puede acceder a un diálogo y llegar a los dos tercios para completar la Corte, la Procuración y la Defensoría General —que también está vacante— se hará. Hoy no están dadas las condiciones. No es una necesidad principal, ni una prioridad del Gobierno cubrir esa vacante.
—¿La Procuración tampoco?
—No, tampoco. Hasta que no haya una posibilidad de acuerdo razonable para llegar a los dos tercios…
—Se lo pregunto porque está en plena aplicación el sistema acusatorio, donde el rol del procurador general va a tener una relevancia mayor que la que tiene ahora. ¿Piensan que podría ser parte del mismo paquete, jueces de la Corte y procurador, o es una definición que todavía no está?
—No, para mí es una definición que no está: que sea jueces de la Corte y procurador al mismo tiempo, no lo sé. Lo que sí sé es que para implementar el sistema acusatorio hay que estar en condiciones. Implementarlo por implementarlo, por decir “lo implementamos en tal o cual lugar”, para mí es un error, es destinarlo al fracaso si no están dadas las condiciones.
¿Cuáles son las condiciones? Tener magistrados, infraestructura, tecnología, recursos humanos y capacitación. Si no está todo eso, implementarlo para mí es un error. Eso lo tengo claro, muy claro.
—¿Esa es una definición que usted compartió con el Presidente?
—Sí.
—Porque la gestión anterior quería acelerar ese proceso, independientemente de todo esto que está contando usted. ¿Para usted es mejor “parar la pelota” hasta que estén dadas todas las condiciones y después aplicarlo?
—Yo creo que hay que implementarlo. El Presidente cree que hay que implementarlo. No hay duda de que hay que implementarlo. De hecho, es hasta extraño que en parte del país se aplique y en parte no. Tan extraño que hoy la Cámara Federal de Casación tiene que resolver expedientes de provincias con sistema acusatorio y de provincias con sistema mixto.
Que hay que implementarlo, no hay duda. Ahora, la gestión anterior habrá entendido que en los lugares donde se implementó estaban dadas las condiciones, y está bien. Pero ahora hay que evaluar si en los lugares donde queda implementarse están dadas esas condiciones.
—Ahora, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires o en la ciudad de Buenos Aires —que tal vez fue más tema de agenda por su lugar en la agenda pública— tienen dudas y están planteando que faltan recursos, funcionarios y capacitación. ¿Usted comparte ese análisis que hicieron, por ejemplo, asociaciones de magistrados?
—Sí. La provincia de Buenos Aires ya tiene algunas jurisdicciones donde se aplica. Las próximas jurisdicciones, si mal no recuerdo, eran La Plata y San Martín. Yo llegué hace una semana, pero estamos viendo. Sí sé, porque vengo del sistema, que hay lugares donde faltan un montón de fiscales. Entonces me parece que es sentido común.
—La ciudad de Buenos Aires es un ejemplo.
—Me parece que es sentido común. Si faltan fiscales, que son los encargados, a partir de la implementación del sistema acusatorio, de llevar adelante la investigación, pareciera que el sentido común indica que hasta que esos lugares no se cubran —o por lo menos en un porcentaje alto— no tiene sentido aplicarlo.
Eso es un detalle, pero otro es capacitarlos. Hay que capacitarlos, ponerles recursos humanos, tecnología y estructuras edilicias.
—Sí, computadoras, sillas, todo. Y eso no está todavía garantizado.
—En algunos lugares sí y en otros no.
—Hablo, por ejemplo, de la ciudad de Buenos Aires…
—Bueno, la ciudad de Buenos Aires, seguro. Es evidente: le faltan cuatro fiscales de doce.
—Imposible aplicarlo…
—Difícil.
EL DEBATE POR EL NUEVO CÓDIGO PENAL
—Hay otro tema que quedó pendiente de la gestión anterior: el nuevo Código Penal que se había presentado. De hecho, el propio Presidente lo presentó con el anterior ministro y con Patricia Bullrich en su condición de ministra. ¿Qué va a pasar con ese Código Penal, que establecía un endurecimiento de las penas y sumaba tipos penales? Era un trabajo muy grande. ¿Qué va a pasar con ese proyecto?
—Un gran trabajo: 913 artículos, si mal no recuerdo. Lo estoy leyendo, pero quiero que tenga un visto por parte de la Corte Suprema, obviamente por los expertos, así como participaron muchos profesores y magistrados.
—Yo lo escuché decir que quería que lo vea la Corte. ¿La Corte no había visto ese proyecto?
—No, la Corte no estaba convocada, no fue parte. Entonces, así como participaron un montón de profesores y magistrados, me parece bueno y saludable que los expertos que la Corte designe para este tema lo vean y emitan su opinión, siempre académica. Después de eso, sí mandarlo. A ver: es una deuda pendiente, histórica. El Código Penal tiene más de cien años.
—Una de las leyes que se aprobó, además de la reforma laboral —que incluía el capítulo de la justicia laboral— fue la baja de la imputabilidad. ¿El Ministerio tiene alguna tarea para la aplicación de esa ley, que baja la edad de imputabilidad a los 14 años?
—Sí. Es una tarea que se tiene que llevar adelante entrelazando el Ministerio.
—Porque los diputados y senadores levantaron la mano y aprobaron, pero después hay que empezar a implementar eso, que implica un montón de cosas.
—Un desafío enorme.
—Por eso le pregunto.
—Un desafío enorme, donde la última opción es la pena privativa de la libertad. Pero en el medio hay que hacer un trabajo intensísimo entre distintos ministerios del Gobierno: el Ministerio de Seguridad, de quien hoy depende el Servicio Penitenciario; todos los organismos o áreas de las que dependen las medidas alternativas a la pena.
El tema de las tobilleras electrónicas; el Ministerio de Capital Humano, que también tiene que aportar en todo lo que es contención. Es un trabajo enorme, dificilísimo, que se va a empezar a llevar a cabo ahora. De hecho, ya me reuní con la ministra de Seguridad para hablar, entre otras cosas, de este tema.
—Vamos a entrar ya en el tramo final del reportaje, sobre el tema AFA. No sé si queda algún tema relevante de los que está trabajando desde el Ministerio que no hayamos tocado y que quiera mencionar.
—No, a grandes rasgos es lo que hablamos. Mis prioridades son la cobertura de vacantes, la implementación del Código Procesal Penal, el envío del Código Penal y la implementación del juicio por jurados. Después hay muchísimos temas.
EL VÍNCULO CON LA CORTE SUPREMA
—Con el tema de la Corte, ¿usted se va a reunir con los jueces del máximo tribunal?
—Sí, ya le pedí una reunión formal a la Corte.
—¿Y tiene fecha?
—Todavía no tuve respuesta, pero será en breve.
—Fuentes de la Corte dicen que recibieron bien su designación. ¿Usted tiene alguna relación con los ministros de la Corte?
—No sé cómo lo recibieron. Sí conozco a los ministros de la Corte, por supuesto. Tengo la mejor imagen de ellos. Muy buena relación institucional, así que entiendo que será en breve la reunión. Es una presentación formal, protocolar.
—¿Tiene algún tema específico para hablar con ellos, además del Código?
—La Corte está preocupadísima por la cobertura de vacantes. Hace mucho tiempo que está exhortando a que se cubran. El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, es también el presidente del Consejo de la Magistratura. Es decir, hay una necesidad explícita de la Corte respecto de la cobertura de vacantes. Ese va a ser, entiendo, el primer y principal tema.
LA AFA Y EL GOBIERNO
—Pasemos al tema de la AFA. Uno de los temas relevantes que tiene que definir -y que tiene cierta urgencia o cierta prioridad- es la designación de veedores. Quería saber cómo está ese trámite, porque hasta donde sabíamos, o lo que había trascendido públicamente, el trámite había terminado y estaba a la espera de su firma. ¿Cómo está ese tema?
—Es un tema administrativo. Cuando llegué, pedí el expediente, lo miré el fin de semana. Son cerca de cuatrocientas fojas. Quería ver que no hubiera ninguna irregularidad en la propuesta de los veedores de la gestión anterior.
—Lo que había trascendido era que el expediente estaba arriba del escritorio del ministro esperando la firma. ¿Eso cómo está?
—No, eso no es así. Primero porque no existe expediente físico como para que esté arriba de un escritorio. Es todo digital. Cuando llegué el expediente estaba en guarda, entonces pedí que lo saquen para que me lo impriman y poder verlo.
Lo vi, lo estudié y confirmé que el trámite no tenía problemas administrativos ni ninguna irregularidad. Entonces pedí que empiece el camino para que me llegue a la firma. En ese proceso interno de los trámites administrativos tenía que pasar primero por el nuevo titular de la IGJ.
—Alejandro Ramírez.
—Alejandro Ramírez, que hoy salió su designación. Así que él lo estará firmando hoy o mañana y me lo elevarán a mí. A más tardar entre lunes y martes estaré firmando la designación.
—¿Y van a ser las mismas personas que había propuesto la gestión anterior?
—Las mismas personas que propuso el anterior inspector General de Justicia.
—Porque una de las sorpresas cuando usted llegó fue que se fue el anterior titular de la IGJ, que había tenido un perfil muy alto, Daniel Vítolo. También se fue el titular de la UIF y varios funcionarios que trabajaban con Cúneo Libarona. ¿Por qué tomó esa decisión?
—No entiendo por qué causó sorpresa. Si quieren ponerle “purga”, pónganle el nombre que quieran, pero es lo que hacen todos los ministros cuando llegan. Es la lógica: llega un ministro y llega con su gente de confianza para cada una de las áreas.
Yo llegué y, como es habitual, pedí la renuncia a todos los funcionarios políticos. En este caso puntual, por el perfil que había tenido el anterior inspector General de Justicia, se generó todo un revuelo cuando en realidad no debería haberse generado.
Elegí a una persona intachable, con antecedentes en la materia. Después ustedes se hicieron eco de algunas particularidades, como que había litigado contra la AFA o que estaba a favor de las sociedades anónimas deportivas, cosas que yo ni siquiera había visto ni tenido en cuenta. Lo que sí tuve en cuenta es que es una persona intachable y por eso lo puse en el lugar que ocupaba el doctor Vítolo.
—Queda la Secretaría de Derechos Humanos y también la Oficina Anticorrupción. ¿Ya tiene definidos esos cargos?
—Sí, la Oficina Anticorrupción ya tiene nombre. Es una jueza de la ciudad de Buenos Aires que además es consejera de la Magistratura, con más de 27 años en la Justicia.
—¿Quién es?
—Gabriela Zangaro.
—¿Todavía no está definido el subsecretario de Derechos Humanos?
—No, todavía estamos evaluando perfiles. También designamos al titular de la UIF, otra persona intachable, Matías Álvarez.
—Fiscal, ¿no?
—Fiscal federal coadyuvante de la Procuraduría de Narcotráfico. Trabajó en temas de narcotráfico y lavado de dinero, estaba trabajando en Rosario. Personas de carrera, sin ningún alineamiento político. La verdad que estoy muy contento con el equipo que estamos armando.
—Esta semana estuvieron ante la Justicia Pablo Toviggino, como tesorero, y Claudio Tapia, como presidente de la AFA, por una de las causas presentadas por ARCA. ARCA es un organismo del Gobierno, la IGJ también. ¿Cómo ve usted este tema desde su lugar de ministro? La AFA plantea que es víctima de una persecución política.
—En mi rol de ministro no tengo nada que decir sobre causas en trámite. Hay muchas causas en trámite, esta es una de ellas. Hay otras en distintas jurisdicciones y en distintas instancias. Todo está muy atravesado y mezclado.
Como ministro de Justicia, me parece imprudente hablar para un lado o para el otro. Lo único que puedo decir es que es un tema que me es ajeno, que no tengo absolutamente nada que ver y lo miro desde otro lugar.
—Se lo pregunto porque técnicamente usted va a poner la firma sobre una decisión que afecta a la AFA.
—No sé si afecta o no. Es lo que corresponde. Hay una investigación y sospechas de que algunos balances por ahí no fueron como dicen. Un organismo del Gobierno propuso que vayan veedores para ver si eso es así o no, y yo seguí con esa lógica.
—Se lo pregunto también porque surgieron muchas especulaciones sobre si su llegada al ministerio tenía que ver con encontrar algún tipo de acuerdo con la AFA. El presidente lo dijo que con su designación no iban a “salvar” a Tapia y Toviggino.
—En primer lugar, ratificarlo: yo, ni nadie viene a salvar a nadie. A nadie. No es nuestra función, no es mi función. Nadie me lo pidió. No vengo a salvar ni a perseguir a nadie. Yo tengo otra función. Mis facultades no son salvar o ayudar o perseguir a alguien. Me generó sorpresa tanto revuelo que se armó por si yo conocía o no a alguien en mi vida privada anterior a ser ministro y cómo se le dio tanta trascendencia.
—Y la última pregunta tiene que ver con su padre. En el Congreso está el pliego para extender la función judicial de Carlos Mahiques, que está próximo a cumplir 75 años. También trascendió un supuesto cumpleaños en una propiedad atribuida a Pablo Toviggino. ¿Su padre o usted estuvo allí?
—Yo vi esas imágenes que pasaron hasta el cansancio, donde decían que había una fiesta con karaokes, con casinos y que nosotros estábamos. Todo falso. Jamás participamos de una fiesta así.
Mi padre está transitando el proceso para que el Senado —si Dios quiere— le dé acuerdo para seguir cinco años más. Mi padre hace 52 años que está en la Justicia y para mí es un ejemplo.
—¿Por qué?
—Por la vocación que tiene. Yo nací y mi padre ya era juez. Tenía tres o cuatro años y mi padre era juez. En mi casa había amenazas, el teléfono sonaba a cualquier hora. Yo me crié con eso, vi y viví toda mi vida la pasión con la que se desempeñaba en cada función: primero como juez provincial, después como camarista, como fiscal, como juez nacional, hasta llegar a donde está hoy. Obviamente está en un lugar que genera muchas cosas. En el medio hay gente que lo quiere y gente que no lo quiere.
—¿Usted se reconoce como parte de la “familia judicial”?
—Sí. Soy de una familia en la que hay varios integrantes que son o fueron magistrados.
—¿Eso es una virtud o un defecto para este cargo?
—Ni virtud ni defecto. Soy alguien que conoce el sistema. Vengo de adentro de la Justicia. Toda mi vida estuve en la Justicia. Tengo 45 años y estoy desde los 19. Nunca estuve del otro lado. Conocer el sistema, con sus falencias y sus virtudes, creo que es una virtud para ocupar un lugar desde el que se puede ayudar, redireccionar cosas que no están bien y corregir. Yo lo vería como una virtud.
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Milei no le suelta la mano a Adorni, el encuentro reservado de Karina y Bullrich y el gesto que esperaban los aliados
Publicado
19 horas haceen
15 junio, 2026Por
Mayra Pastor
El jueves, Patricia Bullrich había dicho en público, otra vez, lo que pocos se animaban a decir en voz alta: que la situación patrimonial de Manuel Adorni no era un error sino una omisión ética, y que la Justicia tendría la última palabra. Cuarenta y ocho horas después, Karina Milei apareció en el cumpleaños de Bullrich. El gesto no pasó desapercibido para nadie que siga de cerca la geometría del poder dentro de La Libertad Avanza.
El sábado a la noche, en la terraza del bar Uno —a metros del Congreso—, Bullrich festejó sus 70 años con un grupo de unas 50 personas entre amigos de la política y de la vida, según pudo confirmar Infobae. El salón fue alquilado por los propios invitados y los gastos se dividieron a la romana. Había sido un viernes intenso: el día de su cumpleaños real, lo había pasado con su familia extendida. El sábado era la noche de los suyos. En un momento de la velada llegaron Karina Milei y Pilar Ramírez. No fue una visita protocolar. En medio del escándalo Adorni, con el oficialismo en estado de crisis y una ofensiva opositora sobrevolando el Congreso —con el Senado forzando una citación anticipada y Diputados queriendo iniciar una interpelación y posterior moción de censura—, la secretaria general de la Presidencia eligió ese lugar para estar. Eso habló por sí solo.
Puertas adentro del oficialismo, el gesto fue leído como lo que era: una señal de que, más allá de las turbulencias, el vínculo entre Karina y Bullrich se mantiene intacto. Para los aliados que venían mirando con inquietud el nivel de tensión interna, fue exactamente el gesto que esperaban ver.
Milei sostuvo a Adorni desde las redes
Mientras la tormenta política sacudía los despachos de Casa Rosada, Javier Milei eligió el domingo para hacer pública su posición. Sin pronunciarse directamente sobre las explicaciones patrimoniales de su jefe de Gabinete, el Presidente reposteó en su cuenta de Instagram un mensaje de un militante libertario que auguraba que el mandatario saldría fortalecido por sostener a Adorni, como había ocurrido —según el texto— con otras operaciones en su contra. En X hizo lo propio con una columna del escritor libertario Leonardo Facco que enmarcaba el caso bajo el título “Adorni y la defensa del ahorro”. El mensaje presidencial era nítido: no hay marcha atrás.
La estrategia de Milei espeja la del propio Adorni. Desde que se conoció el salto patrimonial de más de 500.000 dólares en su última declaración jurada —justificado en operaciones con bitcoins realizadas entre 2013 y 2018 y en ahorros que, según sus propias palabras, nunca habían sido declarados formalmente— el jefe de Gabinete intentó encuadrar su situación como un caso de evasión antes que de enriquecimiento ilícito. La frase “ahorramos en negro como todos los argentinos” resumió esa estrategia y, tal vez, le costó más de lo que calculó.
En ese contexto, la diputada Lilia Lemoine —que responde de manera vertical a Javier y Karina Milei— fue la voz libertaria que salió públicamente a defenderlo, tanto en las redes sociales como en la televisión. A través de su cuenta de X, calificó a Adorni de inocente y atribuyó las denuncias a una operación política de Marcela Pagano, diputada que desde hace más de un año se convirtió en una de las voces más críticas del oficialismo dentro del propio Congreso. La aparición de Lemoine no fue casual: es la espada mediática que Milei reserva para las batallas que considera propias. Su salida pública a defender a Adorni fue, en ese sentido, una extensión de la misma señal que el presidente había dado desde sus redes.
La mesa política y el diálogo áspero
El jueves, horas antes del cumpleaños de Bullrich, la mesa política se había reunido en Casa Rosada con una atmósfera que nadie describió como distendida. Adorni encabezó el encuentro junto a Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli, Ignacio Devitt y Eduardo y Martín Menem. Luis Caputo no estuvo. Lo que ocurrió en esa sala, según fuentes que hablaron con Infobae, tuvo un momento de tensión.
En ese ámbito, Adorni le reclamó a Bullrich que la exposición pública de las consideraciones sobre su situación podían perjudicar al Gobierno. La respuesta de la titular del bloque de senadores oficialistas no fue conciliadora: le marcó la diferencia entre las reglas que rigen el manejo del dinero privado y las obligaciones éticas que impone el ejercicio de un cargo público, y adelantó que en el Congreso la moción de censura podía prosperar. Karina Milei intervino para defender a su hombre de confianza. Santiago Caputo intentó bajar la tensión, aunque reconoció ante los presentes que las mediciones propias mostraban un daño enorme: un nivel de penetración negativa en la sociedad que, según los trabajos de campo que supervisa, no tenía antecedentes en la gestión.
El diagnóstico que circulaba en el entorno de Bullrich era más crudo todavía. Analistas especializados que siguieron la conversación en redes registraron que el 97% de las menciones sobre las explicaciones de Adorni eran negativas —un índice que, según le dijeron a Infobae, no tenía precedentes—. La paradoja central era que Adorni seguía convencido de que había actuado bien y de que lo que le ocurrió a él le ocurre a todos los argentinos. Pero hay una diferencia que el oficialismo no puede ignorar: Adorni es funcionario público. Y había dicho públicamente que no tenía nada que ocultar. Es una opinión que —dicen los que hablaron con ella este fin de semana— Bullrich comparte.
La propuesta rechazada y el fantasma de Kueider
Según pudo saber Infobae, en conversaciones reservadas se propuso que Adorni solicitara al menos una licencia hasta que el fiscal Gerardo Pollicita definiera los próximos pasos de la investigación por enriquecimiento ilícito y el panorama judicial se aclarara. La propuesta no tuvo recepción. Karina es, en este momento, el principal sostén político del jefe de Gabinete, y su posición no tiene fisuras visibles. “No es Karina la que lo sostiene, no se confundan. Es una decisión que tomó el Presidente que Karina ejecuta”, explicó a Infobae una de las personas que estuvieron sentadas en la mesa política.
Lo que sí tiene fisuras es el escenario parlamentario. En el Senado circula con insistencia la comparación con el caso Kueider: el senador entrerriano que iba a ser suspendido y terminó siendo expulsado en cuestión de horas, cuando el efecto cascada llevó a que nadie quisiera pagar el costo político de sostenerlo. La analogía inquieta a los propios: si la presión opositora se intensifica, sostener a Adorni en una votación podría volverse inviable para los aliados. La destitución requiere 37 votos en el Senado —mayoría absoluta— y el kirchnerismo ya presentó el pedido de interpelación como paso previo.
La fecha del 2 de julio para la presentación de Adorni ante la Cámara alta fue el resultado de negociaciones que Bullrich encaró con los bloques dialoguistas para ordenar los tiempos y reducir la presión. Un senador aliado confirmó a Infobae que la fijación de la fecha descomprimió bastante la situación e hizo menos probable una acción inmediata. El propio Diego Santilli pasó el viernes y el fin de semana al frente de las negociaciones con gobernadores y legisladores aliados para explicar la situación y consolidar apoyos, según supo este medio. Las señales que llegaban desde ese flanco eran, por el momento, más tranquilizadoras: los senadores y diputados que responden a los gobernadores habían comprometido no sumarse a la ofensiva que impulsa, principalmente, el kirchnerismo.
El miércoles hay Labor Parlamentaria y el caso Adorni tendrá protagonismo. En el oficialismo predomina una cautela que no alcanza para disimular la incomodidad: la estrategia es sostener, llegar al 2 de julio y ver cómo evoluciona el escenario judicial. Por ahora, la fecha funciona como válvula. Pero en el Senado saben que las válvulas, cuando la presión es suficiente, también ceden.
Destacado
En medio de días complejos, Adorni trabaja en el informe de gestión con el que busca cambiar el eje de la discusión
Publicado
19 horas haceen
15 junio, 2026Por
Mayra Pastor
Como anticipó en su cuenta de X, Manuel Adorni prepara el informe de gestión que espera dar durante el mes de julio en la Cámara de Senadores. Lo hace en medio de los complejos días que transita luego de la presentación de la declaración jurada, en la que intentó explicar su situación patrimonial en el marco de la investigación judicial por supuesto enriquecimiento ilícito, y la presión de la oposición a la que se plegaron los aliados.
Con el respaldo del presidente Javier Milei, el ministro coordinador anticipó la fecha, prevista inicialmente para agosto, y espera presentarse durante los primeros días de julio. Según supo Infobae de fuentes que integran el equipo de Jefatura de Gabinete, la mesa política analiza la posibilidad de convocar la sesión el jueves 2 de julio o el martes 7 del mismo mes en la previa al receso invernal que inicia el 19. “Aún no lo cerramos, lo estamos evaluando”, confesó uno de sus integrantes.
Tanto la vicepresidenta Victoria Villarruel como sectores aliados y exponentes de la oposición reclaman que el funcionario se presente en lo que queda del mes de junio en cumplimiento de sus deberes como funcionario. Sin embargo, en Balcarce 50 aseguran que “no dan los tiempos” para concretarlo. “Hay decenas de personas que trabajan en el armado: receptan las preguntas, las filtran, las dividen por ministerios. Es imposible y a ellos no les importa”, explicaron ante este medio.
De las conversaciones previas participan la senadora Patricia Bullrich, quien mantuvo fuertes críticas para con el accionar de Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. A principios de esta semana, la Secretaría de Asuntos Estratégicos enviará la nota formal a la Cámara Alta para concretar la convocatoria y será la encargada de recopilar el listado de preguntas de los bloques.
Si bien el mandatario y la plana completa del Gabinete estuvieron presentes durante el primer informe del ministro coordinador en la Cámara de Diputados, que tuvo lugar el pasado 29 de abril, desde el entorno del exvocero descartan que se repita la asistencia de los integrantes del Poder Ejecutivo. “No tendría sentido”, argumentan.
Con la determinación por anticipar el cronograma, los libertarios buscan frenar el pedido de interpelación instrumentado por el Partido Justicialista que intenta avanzar con una ofensiva parlamentaria contra el funcionario en ambas cámaras. Con la firma de siete senadores, la bancada que lidera José Mayans reclama convocar a una única sesión para “interpelar y votar la destitución“. Como anticipó este medio, la bancada peronista aspira a tratarlo el miércoles en Labor Parlamentaria.
“Con esto estamos frenando el pedido del PJ de interpelación”, planteó un funcionario de la administración libertaria. “Ir directo busca desactivar los intentos de impulsar la moción de censura de algunos senadores con agenda propia como los radicales y los que responden a algunos gobernadores”, coincidió otra voz del espacio.
Lo cierto es que las explicaciones patrimoniales de Adorni, quien sostuvo que en 2013 ganó 300.000 dólares con inversiones en Bitcoin, reavivaron el tema que desde hace tres meses protagoniza las primeras planas de los principales medios de comunicación.
En Casa Rosada anticipan que, como en Diputados, habrá una instancia en la que el jefe de Gabinete hará referencia al contenido de su declaración jurada y después expondrá sobre la gestión. A posterior, responderá preguntas de las bancadas. También funcionará un equipo de seguimiento político coordinado por Ignacio Devitt con intención de organizar las respuestas de las consultas que surgen en tiempo real.
En Balcarce 50 redoblan esfuerzos por intentar dar vuelta la página de la polémica. Sin éxito, ven cómo el tema escala en el plano mediático y judicial. “Todo se subordinó a la estrategia judicial. Incluso, el Gobierno”, se sinceró un alfil violeta ante este medio. La fiebre mundialista parece no alcanzar y ya nadie desconoce la parálisis que la crisis genera en la gestión cotidiana y que el oficialismo intenta disimular mediante la agenda legislativa.
El Senado asoma como la próxima escala de una crisis que el oficialismo busca dejar atrás. Aunque el Gobierno apuesta a que el informe de gestión marque un punto de inflexión, por ahora la política sigue girando alrededor de los cuestionamientos a Adorni.
Destacado
Un año de Cristina Kirchner en prisión: los viajes de Máximo, la nueva consigna y otro “banderazo” en Parque Lezama
Publicado
19 horas haceen
15 junio, 2026Por
Mayra Pastor
El martes 17 de junio se cumple un año desde que Cristina Kirchner empezó a cumplir la prisión domiciliaria en su departamento de la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución. El kirchnerismo no llegó a esa fecha en silencio. Este domingo hubo una movilización en la puerta de su edificio. El sábado 20, Día de la Bandera, habrá un acto en el Parque Lezama. En paralelo, desde hace semanas, Máximo Kirchner recorre el interior del país —Santa Fe, Entre Ríos y lo que viene— en una dinámica que su entorno describió a Infobae como la actividad central de su nueva etapa política: llevar el mensaje del kirchnerismo a los sectores del peronismo que, en su diagnóstico, se sienten “huérfanos”.
Tres movimientos distintos. Una misma lógica: el kirchnerismo, decidido a mostrarse en actividad, pese a la detención de Cristina.
La cronología judicial del caso tiene una precisión que en el cristinismo manejan con cuidado. La condena quedó firme el 10 de junio de 2025, cuando la Corte Suprema confirmó la sentencia de seis años de prisión e inhabilitación perpetua en la causa Vialidad. La detención efectiva llegó una semana después: el Tribunal Oral Federal N.º 2 le otorgó un plazo de cinco días hábiles y, antes de que venciera, resolvió concederle la prisión domiciliaria por razones de edad —72 años— y de seguridad. La decisión fue comunicada el 17 de junio de 2025. Desde entonces, la ex presidenta cumple la condena en el departamento de Constitución.
Fuentes con acceso directo al entorno de la ex presidenta cuestionaron ante Infobae las condiciones que el tribunal impone para el cumplimiento de la pena. Las restricciones son estrictas: reuniones de dos horas como máximo por semana, con hasta tres personas por encuentro. Para un espacio que construye buena parte de su identidad alrededor de su figura, esas limitaciones no son solo un problema logístico. Son, en la lectura kirchnerista, una forma de silenciamiento político que excede la lógica penitenciaria. Y ese argumento —la inhabilitación perpetua como “proscripción”, la “persecución” como continuación de la condena— es parte central del relato que el espacio lleva a la calle, a los actos y, desde este domingo, a la nueva consigna.
La movilización del domingo la encabezó Mayra Mendoza, ex intendenta de Quilmes y actual diputada bonaerense. Empezó a la tarde y terminó entrada la noche. La militancia cubrió la esquina de San José y Humberto Primo con banderas, luces y cánticos. Cristina Kirchner salió a saludar desde el balcón del piso dos de su departamento. Desde ese balcón desplegaron una bandera argentina con la leyenda que el kirchnerismo estrena de cara a las elecciones de 2027: “De San José a La Rosada. Cristina libre y gobernando”.
La consigna “De San José a La Rosada”
La frase no surgió de la improvisación. Según pudo reconstruir Infobae a partir de fuentes con acceso al núcleo político que rodea a la ex presidenta, la consigna fue discutida durante las últimas semanas y respondió a una decisión estratégica concreta: llevar la situación judicial de Cristina Kirchner al plano de la disputa electoral, sin quedarse solo en la denuncia por persecución. San José es el departamento de Constitución donde cumple la condena. La Rosada es el horizonte que el kirchnerismo declara abierto.
Hay, sin embargo, un dato fáctico que la consigna no puede ignorar. Cristina Kirchner fue condenada a seis años de prisión efectiva e inhabilitada a perpetuidad para ejercer cargos públicos. Bajo el régimen legal vigente, esa inhabilitación le impide ser candidata a cualquier cargo. Para que eso cambie, debería producirse algún tipo de reversión de la condena, algo que, en el estado actual del proceso judicial, resulta fácticamente imposible. El kirchnerismo lo sabe. La consigna no es, entonces, un programa electoral en sentido estricto: es una declaración política, una forma de sostener la centralidad de Cristina Kirchner en el espacio y de presentar su situación judicial como una proscripción antes que como una condena firme.
La elección no está exenta de debate interno. En distintos sectores del peronismo —incluido el entorno de Sergio Massa, como pudo reconstruir este medio en los últimos días— circula la lectura de que la consigna “Cristina inocente” sería más eficaz que “Cristina libre”, porque interpela menos a la interna judicial y más a la legitimidad política de la condena. La nueva consigna va por otro camino: no solo reivindica la inocencia, también proyecta a Cristina Kirchner como candidata y como presidenta. Es una apuesta más alta, con más exposición y con más potencia movilizadora para la base militante. En el cristinismo, la calcularon así.
El 20 de junio y la amplitud que busca La Cámpora
Esta semana no se prevén actos masivos —aunque no se descartan movilizaciones de organizaciones políticas y sociales, sobre todo el martes 17— y el momento de mayor concentración llegará el sábado 20 de junio. La Cámpora tiene organizado un acto en el Parque Lezama —el mismo escenario del año pasado, cuando el kirchnerismo convocó a días de que la condena quedara firme— con convocatoria a las 15. Se espera la presencia de militancia, dirigentes, intendentes, diputados y senadores nacionales y provinciales de todo el país. El orador principal será Máximo Kirchner. Y, aunque fuentes de la organización admitieron a Infobae, que una comunicación en vivo de Cristina Kirchner será difícil de concretar dadas las restricciones judiciales, no se descarta que haya un mensaje grabado dirigido a la militancia.
Lo que el kirchnerismo quiere mostrar el 20 de junio no es solo volumen de convocatoria: es amplitud. La semana pasada hubo una reunión en la sede del PJ Nacional que, según pudo saber Infobae, funcionó como instancia de organización y que en el cristinismo se presenta como señal de que el acto excede a La Cámpora: estuvieron la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, y el de Lomas de Zamora, Federico Otermín, dos dirigentes que no pertenecen a la estructura camporista, pero que reconocen el liderazgo de Cristina Kirchner y se comprometieron en actos de apoyo. Que intendentes del conurbano por fuera de La Cámpora puedan participar del acto no es un dato menor en el mapa interno del peronismo bonaerense, donde las tensiones entre el kirchnerismo y el kicillofismo siguen sin resolverse del todo.
Máximo Kirchner recorre el interior
En paralelo a esa agenda porteña, Máximo Kirchner desarrolla otra línea de acción. Este fin de semana estuvo en Paraná. Semanas atrás visitó dos localidades de Santa Fe. Y, según pudo saber Infobae a partir de fuentes con conocimiento directo de su agenda, el plan contempla recorrer gran parte del territorio nacional durante lo que resta de 2026 y a lo largo de 2027. Incluso durante el tiempo que dure el Mundial.
Los viajes responden a un diagnóstico que dirigentes del kirchnerismo transmitieron a este medio: hay una parte importante del peronismo que se siente “huérfana”. Sin conducción clara, sin referente que la interpele directamente, sin un relato que la contenga en el nuevo escenario político que abrió el gobierno de Javier Milei. Máximo Kirchner sale a buscar a esos sectores. No con la lógica de la campaña electoral —las fuentes fueron enfáticas ante Infobae en aclarar que los viajes no tienen, por ahora, abordar cuestiones de candidaturas— sino con la del dirigente que lleva el mensaje donde el mensaje no llega solo.
Ese movimiento tiene un contenido concreto, una línea que viene desarrollando en cada encuentro y que puede leerse como una reformulación de consignas kirchneristas adaptadas al debate económico actual: hay que lograr justicia fiscal para lograr equilibrio fiscal. Es otra forma de decir que los números de la macroeconomía tienen que cerrar con la gente adentro, que el equilibrio no es un fin en sí mismo sino parte del desarrollo de un país que no deje a nadie afuera. La formulación actualiza una consigna que el propio espacio usó en 2023, pero le añade una carga de denuncia que se adapta al contexto del ajuste libertario.
Esta dinámica de recorrida nacional es algo que Máximo Kirchner no podía hacer el año pasado. Era presidente del PJ bonaerense, responsabilidad que lo ataba a la provincia y lo condicionaba en la gestión de las tensiones internas. Ese rol lo asumió Axel Kicillof, que es al mismo tiempo gobernador bonaerense, presidente del PJ provincial y tiene un proyecto presidencial. Máximo Kirchner es hoy, en términos formales, un diputado nacional. Y esa aparente reducción de estatus es, en los hechos, una liberación: puede moverse, viajar y hablar con dirigentes de todo el país sin la carga de tener que rendir cuentas por la conducción del peronismo bonaerense.
Hay una división de roles que el cristinismo construye para este tramo del ciclo político, aunque no la enuncia de manera explícita. Cristina convoca desde el balcón, graba mensajes y sigue siendo —como quedó demostrado este domingo en Constitución— la figura capaz de movilizar a un sector relevante de la militancia peronista. Máximo sale al país, lleva el mensaje y va a buscar a los que se sienten sin brújula. Él tiene la movilidad que ella no tiene. Ella conserva una centralidad que ningún otro puede reemplazar.
“Habla con todos. Está bien, está fuerte y está muy pendiente de todo”, resumió ante Infobae una fuente con acceso habitual a la ex presidenta.
A un año de la detención efectiva, el kirchnerismo tiene consigna nueva, un dirigente decidido a recorrer el país con su voz y un acto en preparación.







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