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Pablo Quirno destacó las definiciones de Trump sobre Malvinas, pero aclaró: “No vemos en este momento una mediación”

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Tras una semana de fuertes definiciones y novedades respecto de la causa Malvinas, el canciller Pablo Quirno aseguró que el objetivo del Gobierno es “recuperar la soberanía de las islas Malvinas mediante el diálogo diplomático”, destacó que “hoy tenemos mayores herramientas para poder defender nuestros intereses” y, si bien resaltó el impacto que tuvieron las declaraciones de Donald Trump sobre la controversia con el Reino Unido, aclaró que “no estamos viendo en este momento una mediación o algo por el estilo”. En una entrevista con Infobae, el ministro de Relaciones Exteriores explicó los alcances de la ofensiva diplomática y jurídica que se puso en marcha por decisión del presidente Javier Milei, defendió el fortalecimiento de la presencia militar argentina en el Atlántico Sur, pero advirtió que “el uso de la fuerza no tiene ningún lugar en esta disputa”.

En una extensa entrevista realizada en los estudios de la redacción de Infobae, Quirno anticipó parte de la agenda de Milei en la Asamblea General de las Naciones Unidas, reveló qué falta para concretar el primer viaje oficial de Karina Milei a China y analizó el impacto que podrían tener en la Argentina las próximas elecciones en Estados Unidos, Brasil e Israel. Se refirió en duros términos a la decisión de Lula da Silva de retirar embajadores y abrió la puerta a normalizar las relaciones diplomáticas con Venezuela. Además, explicó la posición del Gobierno frente a la posibilidad de frenar o regular el desarrollo de la inteligencia artificial, defendió los alcances del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y habló de los preparativos para la visita del papa León XIV, las amenazas externas y las consecuencias de los conflictos internacionales sobre la economía argentina.

Respecto de Malvinas, Quirno consideró que la Argentina atraviesa una situación internacional diferente, en la que el acercamiento con Estados Unidos, la importancia estratégica de sus recursos naturales y las tensiones que enfrenta el Reino Unido ofrecen nuevas oportunidades para fortalecer el reclamo de soberanía. “Cada vez que Malvinas está en la boca de un presidente como Trump, evidentemente le da otra relevancia”, afirmó. Sin embargo, aclaró que la estrategia argentina tiene una dinámica propia y que, por el momento, el Gobierno concentra sus esfuerzos en ampliar las herramientas para proteger los recursos naturales del archipiélago y frenar la explotación de hidrocarburos. También explicó que las inversiones anunciadas para la Base Naval Integrada en Ushuaia y la Base Petrel forman parte de la recuperación de las capacidades de defensa y del fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur, objetivos que exceden la controversia con el Reino Unido.

El canciller explicó que uno de los principales instrumentos de la estrategia es aprovechar el atractivo económico de Vaca Muerta y de otros activos estratégicos argentinos para desalentar la participación de empresas internacionales en la explotación petrolera de Malvinas. El Gobierno propone que las compañías evalúen las consecuencias de desarrollar negocios en las islas frente a las oportunidades de inversión que ofrece el territorio continental argentino. En ese contexto, defendió la ampliación del régimen de sanciones contemplado en la nueva Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y confirmó que convocó a la Embajada de Israel por las inversiones de Navitas Petroleum, que participa del proyecto Sea Lion junto a la británica Rockhopper. Quirno reveló que planteó personalmente el tema ante las autoridades israelíes y que las conversaciones continúan, pese a la estrecha relación política entre ambos gobiernos.

El ministro también confirmó que el presidente Javier Milei tiene agendada una reunión con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, donde la Argentina volverá a plantear su reclamo por Malvinas. Además, anticipó anuncios vinculados con futuras inversiones y financiamiento, y defendió la profundidad de la alianza estratégica con Washington. Quirno sostuvo que el vínculo bilateral tiene perspectivas de continuidad más allá de los resultados electorales estadounidenses y destacó la participación argentina en distintas iniciativas impulsadas por la administración Trump. En ese marco, explicó que el Gobierno busca aprovechar su posicionamiento internacional para atraer inversiones y fortalecer su capacidad de negociación con otros países.

La relación con China también ocupó un lugar relevante en la conversación. Quirno defendió la decisión de sostener una alianza estratégica con Estados Unidos sin afectar los vínculos comerciales y financieros con Beijing, al que identificó como uno de los principales socios económicos de la Argentina y un respaldo importante para el reclamo de soberanía sobre Malvinas. En ese contexto, reveló que el viaje de Karina Milei a China permanece pendiente del cierre de negociaciones comerciales y financieras. “Estamos cerrando temas comerciales y temas financieros justamente antes de confirmar la fecha del viaje”, explicó. También rechazó que las restricciones a la participación de empresas con capital estatal en la licitación de la Hidrovía hayan sido concebidas específicamente contra China, aunque reconoció que existen consideraciones estratégicas vinculadas con la protección de infraestructura crítica.

Quirno abordó, además, las tensiones con Brasil y las diferencias políticas entre Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. El canciller sostuvo que ambos gobiernos deben preservar los vínculos institucionales, comerciales y de seguridad, pese a sus preferencias ideológicas y electorales. Al referirse a la visita de Lula a Cristina Kirchner y a las dificultades que encontraron las autoridades argentinas para reunirse con Jair Bolsonaro, dejó una definición sobre el vínculo bilateral: “Acá no hay Carmelitas Descalzas… Todos sabemos el juego que están jugando. Si ellos tienen preferencias, nosotros también tenemos preferencias”. También recordó la decisión brasileña de dejar de representar los intereses argentinos en Venezuela y reveló detalles de las gestiones que realizó con Giorgia Meloni y el canciller Antonio Tajani para que Italia asumiera esa responsabilidad.

En relación con Venezuela, el ministro abrió la puerta a una eventual normalización de las relaciones diplomáticas, después del acercamiento que se produjo a partir de la ayuda humanitaria enviada por la Argentina tras el terremoto que afectó a ese país. Quirno explicó que esa asistencia permitió recuperar canales de comunicación con las autoridades venezolanas y avanzar hacia un diálogo más constructivo, aunque aclaró que el Gobierno continúa trabajando por la liberación del argentino que permanece detenido y mantiene sus objetivos respecto del proceso político venezolano. “Eventualmente puede haber una normalización”, respondió ante una repregunta de Infobae. El canciller vinculó esa posibilidad con la evolución de la situación democrática y la necesidad de preservar canales diplomáticos para defender los intereses argentinos.

Hacia el final de la entrevista, Quirno se refirió a la próxima visita del papa León XIV, para cuya organización ya se realizaron dos avanzadas de la Santa Sede. Recordó que viajó personalmente al Vaticano por mandato de Milei para entregar la invitación oficial y destacó que el Gobierno trabaja en los detalles logísticos y de seguridad de una visita que también incluirá Uruguay y Perú. Ante la posibilidad de que los mensajes del Pontífice sobre justicia social generen tensiones con la Casa Rosada, aseguró que “no hay diferencias en valores fundamentales con la Iglesia”. El canciller también analizó las nuevas amenazas externas que el Gobierno busca incorporar a la legislación argentina, los desafíos geopolíticos de la inteligencia artificial y el impacto de los conflictos internacionales sobre la economía nacional, frente a los cuales defendió la posición fiscal y energética alcanzada por la Argentina.

LA ENTREVISTA AL CANCILLER PABLO QUIRNO

—¿Cómo está hoy la situación después de lo ocurrido en los últimos días y semanas en la relación con el Reino Unido?

—A partir de la cadena nacional del Presidente, realizada hace ya dos semanas, tenemos una situación en la que todo lo que anunció se está realizando. Salió el decreto reglamentario de la Ley 26.659, que es la ley que está actualmente en vigencia y que también estamos proponiendo modificar para tener más herramientas para defender nuestros intereses.

Una cuestión también muy importante que anunció el Presidente es el proyecto de asignación de presupuesto para la Base Naval Integrada en Ushuaia, que visitamos la semana pasada con el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti.

—En el reclamo que tiene la Argentina con el Reino Unido por Malvinas apareció un actor que durante todo el conflicto no había tenido la actitud que tiene ahora: Estados Unidos. Específicamente, Donald Trump. ¿Cómo lee el Gobierno esta intervención del presidente estadounidense, con declaraciones que tuvieron mucha potencia?

—Nuestra posición es que la Argentina diseña su propia estrategia. Está claro que Estados Unidos y el Reino Unido están teniendo algunas discrepancias, fundamentalmente sobre el conflicto en Medio Oriente y el presupuesto de Defensa. Nosotros creemos que es muy importante que cada vez que Malvinas está en la boca de un presidente como Trump, evidentemente le da otra relevancia.

En esa diferencia que están teniendo entre ellos, el presidente Trump ha utilizado de alguna manera el tema Malvinas como algo sobre lo que tienen que discutir. Nosotros, como dije recién, tenemos nuestra propia estrategia, pero está claro que Estados Unidos mencionando a Malvinas le da una relevancia a toda la discusión que la lleva a otro nivel de repercusión.

—El kirchnerismo interpreta este recrudecimiento del conflicto y la actitud que está teniendo el Gobierno como una posición oportunista. El Presidente lo rechazó y sostuvo que existe una oportunidad diferente. ¿Cómo hay que interpretar esta nueva situación?

—El Presidente fue muy claro en llamar a la unidad de la sociedad y a la unidad política en lo que es la causa Malvinas. La causa Malvinas nos interpela a todos, interpela a toda la clase política. Es algo muy cercano al corazón de todos los argentinos.

Nosotros hemos diseñado una estrategia en la que hemos identificado esta situación que, a partir del camino recorrido en estos dos años y medio, nos posiciona de una manera totalmente diferente. Argentina tiene hoy una presencia a nivel mundial distinta de la que ha tenido en el pasado.

Tanto es así que la ley que está hoy en vigencia, la 26.659, no contiene todas las herramientas que necesitamos para defender nuestros intereses.

En parte también porque Argentina no había valorizado, cosa que sí hizo este Gobierno, los activos estratégicos que nosotros tenemos: los activos energéticos, los activos mineros, que son muy necesitados en el mundo occidental.

La posición de Argentina también lleva a que su palabra sea escuchada de una manera diferente. Entonces, hoy Argentina tiene que nutrirse de diferentes herramientas para maximizar las chances que tenemos de recuperar la soberanía de las Malvinas por medios diplomáticos.

De ahí surge que tengamos que contar con una legislación que permita, básicamente, que las empresas decidan si les conviene operar ilegítimamente en Malvinas u operar ante las oportunidades que son mucho más voluminosas y más importantes en la Argentina.

Eso es lo que ha cambiado y esa es la oportunidad que nosotros mismos nos hemos creado a través del programa de credibilidad, de las inversiones que están sucediendo, de la atracción que tiene Vaca Muerta y de la atracción que tienen nuestros activos en el mundo.

Hay un montón de empresas internacionales que están mirando Vaca Muerta. Ahora tienen que decir: puestos a elegir entre Vaca Muerta y Malvinas, creemos que esa decisión va a darnos la posibilidad de defender mejor nuestros intereses.

—Después de que se presentaron las denuncias en las que estuvieron trabajando usted y el procurador Sebastián Amerio, el Gobierno británico difundió un documento en el que sostiene que la Argentina no tiene ninguna intervención y que no puede afectar las operaciones de las empresas que tienen actividad en las islas y en la plataforma marítima. ¿Qué responde a eso?

—Está claro que tenemos una diferencia fundamental en cuanto a la explotación de nuestros recursos en las islas Malvinas.

Hay resoluciones de las Naciones Unidas al respecto, más allá de la 2065 o la 3149, que es la que dice que mientras esté en disputa la soberanía y hasta tanto eso no se resuelva, hay que abstenerse de realizar decisiones unilaterales en la zona en disputa.

Claramente, el Reino Unido está haciendo caso omiso a eso. Ese ha sido nuestro reclamo constante, pero está claro que tenemos que nutrirnos de mayores y mejores herramientas para poder hacer que eso sea efectivo.

—¿El objetivo es conseguir una negociación con la participación de un tercero, un actor que pueda acercar a las partes, como podría ser Trump u otro país? ¿O toda la estrategia está basada en las Naciones Unidas y en la discusión jurídica y diplomática?

—La estrategia es integral, porque, como dije, también involucra nuestra inversión en defensa y tener una presencia estratégica en el Atlántico Sur.

Es algo que está pedido por las Fuerzas Armadas hace muchas décadas y que, producto del programa de gobierno que ha seguido el presidente Milei desde diciembre de 2023, se puede concretar hoy porque tenemos el espacio presupuestario para hacerlo. Eso también es muy importante, porque es la secuencia de un montón de temas.

El objetivo es recuperar la soberanía de las islas Malvinas mediante el diálogo diplomático. Y nosotros vamos a utilizar todas las herramientas que están a nuestro alcance, legales, diplomáticas, jurídicas, de defensa, de inteligencia, para defender nuestros intereses.

Eso es lo que de alguna manera ha cambiado en la Argentina. Hoy tenemos mayores herramientas para poder defender nuestros intereses.

—Quiero insistir con la pregunta. ¿Un tercero que pueda acercar a las partes es una alternativa viable?

—Hoy estamos realizando las acciones para defender nuestros intereses. Nosotros siempre hemos llamado al diálogo.

No estamos viendo en este momento una mediación o algo por el estilo, sino que tenemos que ejecutar nuestra estrategia para preservar nuestros recursos naturales en las islas Malvinas.

Por eso también la ley lo que hace es agrandar el espectro de actividades que pueden ser objeto de sanciones, porque nosotros creemos que las Naciones Unidas han dicho que no hay que realizar acciones unilaterales mientras estamos en el conflicto.

Estamos tratando de ejecutar esa resolución que, claramente, el Reino Unido no está cumpliendo.

—El Reino Unido también, entre otras decisiones que tomó, además de ese documento que emitió, anunció que va a cambiar los aviones de guerra que tiene en las islas. Ratificó que todas las operaciones militares que estaban previstas en Malvinas van a continuar, independientemente de los recortes presupuestarios que pueda haber en el Reino Unido. Flota en el ambiente la cuestión bélica.

—No hay absolutamente ninguna chance de que esto tenga un impacto o una intención bélica.

Argentina es un país de paz. Argentina está reclamando hace décadas por las islas Malvinas y lo seguirá haciendo. Es un mandato constitucional, además de que está en el corazón de todos los argentinos.

El uso de la fuerza no tiene ningún lugar en esta disputa.

—Porque la lectura que se hizo fue que la decisión de poner en marcha la Base Naval Integrada, que es una base militar, tiene el objetivo de, entre comillas, amenazar a las islas.

—No. Nosotros tenemos una postura completamente diferente.

Las Fuerzas Armadas han sido víctimas de un desarme muy profundo que hace que no tengamos las capacidades mínimas de defensa necesarias. Y lo que se está haciendo es justamente eso: recuperar esas capacidades.

Hoy por hoy, el Atlántico Sur, nuestro mar argentino, son la base de nuestro crecimiento, de nuestro posicionamiento geoestratégico y geopolítico. Eso hace que tengamos que reforzar nuestra presencia y que no perdamos oportunidades con respecto a otros países.

La Base Naval Integrada en Ushuaia, además de permitirnos tener nuestras propias capacidades de defensa, es también un polo logístico fundamental con respecto a la Antártida.

Ushuaia es el punto más cercano a la Antártida. Se pueden proveer desde ahí servicios a otros países que operan en la Antártida.

Hemos hecho mucho foco en la Base Naval Integrada en Ushuaia, pero es importante destacar que parte del proyecto también es extender la pista de aterrizaje en la Base Petrel para mejorar nuestra posibilidad de acceso a la Antártida.

Entonces, no tiene que verse de ninguna manera como algo amenazante. Claramente, cuando uno no tiene presencia de defensa, lo que termina sucediendo es que no puede defender su propia soberanía.

Por eso la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional también hace refuerzos sobre temas de defensa.

—¿Creen que existe alguna posibilidad de que el Reino Unido revise de algún modo su posición? Porque lo que hay es una respuesta taxativa, rotunda e irreductible: que la soberanía no es un tema para discutir porque ellos garantizan la autodeterminación de los isleños.

—Es una posición que ellos toman y es una posición histórica. Es una posición con la que obviamente no estamos de acuerdo y que está en el centro de la discusión.

Pero lo que pasa es que la evolución ha tenido un cariz que nos lleva a esta potencial explotación de hidrocarburos en las Malvinas.

Y eso, además de ser una decisión unilateral, está afectando recursos naturales que consideramos que son nuestros y que, además, no son renovables.

—¿Cómo leyeron lo que ocurrió esta semana con los anuncios y planteos independentistas en Irlanda, Gales y otros territorios? ¿Cómo se interpreta dentro de toda esta discusión sobre Malvinas? ¿Le sirve a la Argentina esta situación conflictiva que tiene el Reino Unido?

—Como dijo el Presidente, el Reino Unido está atravesando un período muy particular de su historia.

Estos temas internos que están teniendo, con gobiernos que son independentistas, empiezan a hacer ruido internamente, también producto de las declaraciones del propio presidente Trump, que fue quien dijo que las Irlandas deberían unirse.

A partir de ahí parece que empiezan a aparecer oportunidades o discusiones diferentes de las que ha habido en el pasado.

Obviamente, nosotros no somos parte de esa discusión, pero es interesante ver cómo Gran Bretaña y el Reino Unido defienden el principio de integridad territorial para no darles la posibilidad a Irlanda, Gales y Escocia de tener un referéndum, mientras que no reconocen el principio de integridad territorial argentino en Malvinas.

—Hay una contradicción.

—Así es.

—Ahora, respecto de la posibilidad de que haya, por ejemplo, tres banderas o una alternativa similar a la de Hong Kong, es decir, que se acuerde devolver las islas en un determinado plazo, ¿hay alguna perspectiva de factibilidad de alguno de esos caminos?

—No, a ver, yo no hablo de factibilidad de ese tipo de caminos. Nosotros estamos en el comienzo.

—Cuando digo tres banderas, me refiero a Argentina, Gran Bretaña y, por ejemplo, Estados Unidos, otro país o las Naciones Unidas.

—Hoy estamos transitando un camino en el que estamos fortaleciendo nuestra posición en función de los activos estratégicos que tenemos y que podemos hacer jugar.

Que eso lleve a una eventual solución negociada se verá en el tiempo. Pero primero tenemos que realizar estas acciones para poder frenar lo que está siendo esta explotación de hidrocarburos en Malvinas.

—Hay una empresa británica, Rockhopper, pero también está Navitas, que es una empresa de origen israelí. La Argentina, por lo menos públicamente, no se está mostrando tan intensa en ese reclamo con Israel como con Gran Bretaña. ¿Se está haciendo un reclamo para que Israel tenga alguna participación en pedir que Navitas deje de explotar un recurso que está en discusión?

—No, no creo que eso sea verdad y probablemente sea una percepción equivocada.

Desde que asumí como canciller, en noviembre del año pasado, hablé del tema con las autoridades israelíes. Saben que tenemos excelente acceso a ellas.

Hemos convocado también a la Embajada israelí y a sus autoridades cuando fue la decisión final de inversión de Navitas, y estamos en conversaciones con ellos.

Y nada nos ha impedido, tampoco, sancionar y profundizar los procesos legales que hemos iniciado hace poco.

EL CONTEXTO INTERNACIONAL, BRASIL Y VENEZUELA

—Vinculado con esto, pero ampliando el espectro y saliendo específicamente del tema Malvinas, se vienen tres elecciones internacionales muy importantes, cuyos resultados pueden modificar o impactar en el escenario internacional: las de Brasil, Estados Unidos e Israel. Si pierde Trump, ¿se debilita toda esta estrategia que está desarrollando la Argentina, con un respaldo tan fuerte del presidente estadounidense al reclamo por Malvinas?

—La decisión de Argentina de tener una alianza estratégica con Estados Unidos precede al gobierno de Trump. El presidente Milei, antes de que el presidente Trump fuera electo, dijo que quería una alianza estratégica con Estados Unidos. Evidentemente, la afinidad que tenemos con el gobierno de Trump hizo que todo ese proceso de alianza lo hayamos podido acelerar y que estemos en conversaciones estratégicas muy profundas.

La participación de Argentina en diferentes ámbitos que se han generado este último año, como el Board of Peace, el Escudo de las Américas, nuestra adhesión al marco de minerales críticos, al acuerdo Pax Silica y al acuerdo recíproco de inversiones y comercio, que también tiene un capítulo de financiamiento, habla de la densidad y la profundidad de la relación que hoy tenemos con Estados Unidos.

Eso está teniendo raíces muy profundas que no van a cambiar a partir de una elección de un lado o del otro. Nosotros seguimos contando, más allá del resultado, que esperamos que también sea bueno para el gobierno de Trump, con seguir trabajando junto a ellos para tener continuamente mayor inversión de Estados Unidos y acercar nuestros esquemas productivos, porque creemos que fundamentalmente estamos alineados hemisféricamente con Estados Unidos.

—Saliendo de Estados Unidos y viniendo más cerca, está también la elección de Brasil, de enorme importancia para la Argentina porque es nuestro principal socio comercial, vecino e integrante fundador del Mercosur. Hay una situación muy conflictiva en la relación diplomática, con los países sin embajadores. ¿Cómo está esa situación? ¿Han logrado acercarse? ¿Qué esperan?

—La posición de Argentina durante este tema con Brasil ha sido muy clara. Hemos tomado una decisión consciente y precisa: nosotros no vamos a mezclar las evidentes diferencias ideológicas y políticas con el canal institucional.

Hemos tenido muchísimas instancias en este último año en las que Brasil también ha realizado acciones contrarias a nuestros intereses. Las entendimos en ese contexto, pero nunca las llevamos al plano institucional.

Puedo dar un caso muy puntual. A las 72 horas de que Maduro fuera retirado de Venezuela, Brasil nos comunicó que, porque el Presidente había retuiteado una foto de Maduro con Lula, nos devolvía la representación argentina en Venezuela, cuando Argentina estaba atravesando un momento muy delicado, teniendo presos políticos con riesgo de vida.

Por eso hay que tener muchísimo cuidado cuando se realizan este tipo de decisiones. Nosotros aceptamos su decisión, obviamente no la compartimos. No iba en consonancia con lo que es la relación, pero de alguna manera nos la bancamos y seguimos adelante defendiendo nuestros intereses en Venezuela.

Gracias a Dios tenemos un país muy amigo como Italia, que inmediatamente nos respondió. Fue una llamada de diez minutos a Italia, cuando era casi medianoche allá, y a los diez minutos Giorgia Meloni y su canciller, Antonio Tajani, nos dijeron: “No se preocupen, nosotros vamos a cubrirlos y apoyarlos”.

Eso hizo que pudiéramos seguir teniendo cobertura de representación en Venezuela.

Lo digo para entender el diferente balance y la diferente actitud que hemos tenido ante estas diferencias ideológicas, porque nosotros creemos que siempre hay que preservar el canal diplomático y el canal de diálogo.

Hoy por hoy, el resultado es que el retiro de embajadores, a solicitud de Brasil, no ha tenido gran impacto en la relación en sí, porque la relación ya es sólida.

Tuvimos ejercicios de las Fuerzas Armadas hace poco. Estuvieron submarinos en Mar del Plata, fuerzas conjuntas que llegaron, fragatas brasileñas a Puerto Belgrano. A nivel comercial, lo mismo: tenemos excelente diálogo con empresarios brasileños que están invirtiendo en la Argentina.

Se entiende como una situación de diferencia ideológica y política en el ámbito de una contienda electoral.

—Ahora, estar a favor del opositor del presidente en ejercicio también es un posicionamiento político y personal complejo, en un mundo donde las relaciones personales muchas veces dominan la diplomacia.

—De la misma manera que Brasil tuvo preferencia por nuestros opositores en la elección de 2023 y apoyó otras cosas. También fue a juntarse con la expresidente, hoy presa, cuando vino Lula acá y mantuvo una reunión con Cristina Kirchner, cuando Argentina tenía la presidencia del Mercosur.

En ese marco, Lula fue a visitarla. Nosotros fuimos impedidos de ir a ver a Bolsonaro. Ahí tenemos una cuestión donde claramente se marca otra diferencia.

Acá vino Lula bajo la presidencia de Milei y fue a verla a Cristina Kirchner. O sea, acá no hay Carmelitas Descalzas…

—¿Qué significa eso?

—Que no hay Carmelitas Descalzas… Todos sabemos el juego que están jugando. Si ellos tienen preferencias, nosotros también tenemos preferencias.

Esa es la diferencia política y la diferencia ideológica. No tiene que alterar la cantidad de relaciones que nosotros tenemos en cuanto a temas fronterizos, temas de seguridad. Inclusive, a pesar de las diferencias, el apoyo constante de Brasil hacia Malvinas.

—Mencionó recién Venezuela y me interesaba hablar sobre ese tema porque hoy la relación diplomática está cortada. ¿Hay alguna previsión de poder normalizar ese vínculo? Estados Unidos ya ha tomado decisiones muy concretas, incluso lo ha sacado de la lista de países patrocinadores del terrorismo, entre otras medidas, y está normalizando la relación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. ¿Argentina puede estar pensando, tal vez en un futuro más próximo o más lejano, normalizar esa relación?

—La desgracia que tuvo Venezuela con el terremoto hizo que nosotros buscáramos un acercamiento a través de la provisión de ayuda.

Argentina fue el segundo país del mundo que más ayuda proveyó a Venezuela en el desastre del terremoto. Tuvimos nuestras unidades de rescate, muy capacitadas, e hicimos un operativo rápidamente ante las necesidades que tenía Venezuela.

Fuimos por encima de nuestras diferencias y esos gestos también nos ayudaron a acercarnos y a tener un diálogo que no teníamos hace bastante tiempo.

Recordemos que las autoridades venezolanas expulsaron a nuestra representación diplomática de allí y estamos teniendo un diálogo un poco más constructivo dentro de lo que son nuestros objetivos.

Recordemos también que todavía tenemos un preso político allí, que es Giuliani, y estamos tratando de que pueda ser liberado prontamente, además de otras iniciativas que tenemos en este principio de una relación más constructiva.

—¿Pero puede haber una normalización?

—Eventualmente puede haber una normalización. Nosotros deseamos que la normalización democrática de Venezuela siga su proceso y llegue pronto. Y en ese sentido estamos para ayudar.

CHINA, LA ASAMBLEA DE LA ONU Y UNA LEY EN DISCUSIÓN

—Hablaba mucho del vínculo de la Argentina con Estados Unidos y de acuerdos que muestran una profundidad en ese entendimiento. Hay un actor central en el mundo que es Estados Unidos y otro que es China. Hay una disputa geopolítica de mucha intensidad, muy compleja. ¿Qué tipo de relación está teniendo la Argentina con China? Porque, independientemente de la preferencia que ha tomado nuestro país por privilegiar el vínculo con Estados Unidos, también tiene mucho comercio con China y, al mismo tiempo, tiene un swap que fue renovado. ¿Cómo se tiene que entender la relación con China, teniendo en cuenta que el vínculo preferencial es con Estados Unidos?

—Que tengamos una alianza estratégica no significa que no tengamos otras relaciones. En el caso de China, es nuestro segundo socio comercial. En ese contexto, tenemos muchísima interacción.

Nos han provisto de ayuda financiera al gobierno anterior, que nosotros tuvimos que pagar. Y ese diálogo llevó a conversaciones con respecto a la renovación del swap, que hace poquito también fue anunciada.

Pero una cosa no quita la otra. Estados Unidos también, a pesar de sus diferencias, que son ahí uno a uno, tiene una relación comercial muy profunda con China.

Entonces, no son mutuamente excluyentes. Nosotros tenemos muy buena relación con China. Acordémonos también de que China es uno de los países que mayor apoyo nos da en nuestro reclamo por la soberanía de Malvinas.

—Ahora, cuando hubo que tomar una decisión muy concreta, como por ejemplo la licitación de la Hidrovía, dijeron: todos menos empresas que tengan capitales estatales.

—Correcto, pero eso no es una cuestión contra China. Si nosotros estamos promoviendo la inversión privada, lo que queremos es justamente que sean privados los que estén metidos ahí.

—Igual, todos leímos que era una cláusula antichina.

—No, no fue la intención, para nada.

Ahora, tenemos activos estratégicos que tenemos que proteger. Nosotros consideramos que el corredor de la Hidrovía, el Atlántico, como dije anteriormente, es un sector que para nosotros es estratégicamente muy importante.

Hay consideraciones estratégicas que nos hacen tomar ciertas decisiones que van más allá de lo económico.

Por eso, en la nueva Ley de Defensa de la Soberanía Nacional está incluida también la protección de infraestructura crítica. Para nosotros, la Hidrovía es un lugar de infraestructura crítica.

—Está pendiente la definición del viaje de Karina Milei a China. No sé si finalmente va a ir Javier Milei, pero en principio iba a viajar Karina. La fecha todavía no está definida. ¿Se sabe cuándo va a ser?

—No. No está definida porque justamente estamos en conversaciones. En el ámbito de la relación que tenemos con China, estamos cerrando temas comerciales y temas financieros antes de confirmar la fecha del viaje. Estamos a nada… ahí.

—¿Va a ser este año?

—Esperemos que sea tan pronto como lo podamos meter en la agenda, sujeto a la resolución de estas negociaciones y conversaciones que estamos teniendo en curso.

—¿Todo depende de que se definan esas negociaciones?

—Correcto. Sí, sí, es así.

—Ahora sí, viene por delante la Asamblea General de las Naciones Unidas y la participación del Presidente. Retomando lo que habíamos iniciado en el reportaje, uno descuenta que el tema Malvinas va a ser central en esa exposición. ¿Esto es correcto? ¿Va a ser así?

—No voy a hacer spoiler de la presentación del Presidente en la Asamblea, pero sí.

Las Naciones Unidas han sido constantemente el foro al que Argentina ha acudido para confirmar nuestro reclamo de soberanía. Entonces, eso no va a estar fuera de la conversación.

—¿Hay posibilidad de que haya contactos con el gobierno de Estados Unidos en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas? Pienso en Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense.

—Sí, sí. Vamos a tener reuniones con autoridades. La agenda la vamos a estar dando prontamente, antes de viajar.

Tenemos una reunión con Marco Rubio agendada. Tenemos un par de reuniones también del Escudo de las Américas.

—¿Milei con Marco Rubio?

—Sí.

Tenemos también anuncios con respecto a futuras inversiones y al financiamiento de esas inversiones, que son muy importantes.

—Dentro del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional hay dos capítulos sobre los que quiero conversar con usted. Uno es el tema de las nuevas amenazas y la posibilidad de que provengan de actores externos no estatales. ¿Cómo explica el Gobierno los fundamentos de incluir estas nuevas amenazas en una ley? ¿Qué significa para el Estado argentino y para el ciudadano común la existencia de amenazas que tal vez no son del todo claras? También está la cuestión de la influencia extranjera.

—Está claro que hoy los diferentes intereses de los países se manejan de una manera distinta de la que se han manejado en el pasado. Antes se arreglaban las cosas mediante conflictos…

—A los tiros.

—Bélicos, a los tiros, para hablar mal y pronto. Pero hoy hay un montón de herramientas que tienen los diferentes países para actuar en otros países.

Nos ha pasado a nosotros en la elección de 2023, nos ha pasado de alguna manera también en la elección de 2025.

Son amenazas estatales y no estatales que vienen de otros países y con las que nosotros tenemos que tener mucho cuidado.

Lo que estamos haciendo es nutrirnos de mayores herramientas para defendernos de esas amenazas.

Son amenazas que no son tan claras, porque, de la misma manera que el terrorismo no tiene puesta la camiseta del ejército de tal o cual país, es todo un poco más amorfo.

Esto también surge de nuestra discusión y nuestra cooperación con los países afines, que estamos preocupados por cómo esta mancha venenosa va yendo de país a país.

La buena noticia es que en los últimos diez meses han ocurrido seis elecciones en las que Argentina también ha tenido una decisión de apoyo muy firme a los candidatos que ganaron.

Bolivia, Chile, Honduras, Costa Rica, Colombia, Perú. Países que afortunadamente han decidido abrazar las ideas de libertad y, en ese sentido, la responsabilidad nuestra es apoyar ese cambio.

Porque al principio esos cambios son muy difíciles de ejecutar. Nosotros tenemos experiencia, claramente mucha experiencia en eso, y lo hemos visto recientemente en el caso de Bolivia.

Bolivia sufrió un bloqueo de casi dos meses, donde Argentina fue, de vuelta, el país que más apoyó a Bolivia ante un pedido de ellos para poder superar el bloqueo que se había realizado entre Santa Cruz y La Paz.

Volviendo a la pregunta original, todo este ensamblaje que tenemos en el proyecto de ley que hemos presentado es para poder defendernos mejor ante estas amenazas que hoy existen y que nuestra legislación no contempla.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL, EL VIAJE DEL PAPA Y LOS DESAFÍOS QUE VIENEN

—Un tema que también tuvo mucha discusión pública, sobre todo internacional, y me interesa que se exprese desde su lugar como ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, es el de la inteligencia artificial y sus riesgos. ¿Cómo está preparada la Argentina para esta discusión geopolítica sobre la inteligencia artificial? Los riesgos que entraña y la posibilidad de que se tenga que ralentizar, frenar o encontrar alguna vía de control a su desarrollo.

—Nosotros, por un tema de principios, creemos en la libertad, creemos en la iniciativa individual.

—También desde un punto de vista geopolítico.

—El tema de poner regulación, de controlar, pone en el regulador y en el controlador un poder… ¿Por qué vos vas a saber mejor que yo lo que significa que tengo que controlar? ¿Hay otros países que lo van a controlar también o nos estamos nosotros justamente cercando?

La innovación y su evolución en la historia son procesos en los que se pegan saltos muy grandes y eso es básicamente imparable.

Creo que no tenemos que tenerle miedo a esa innovación. Sí tenemos que estar preparados y hacer los deberes ante lo que es el desarrollo de la inteligencia artificial.

Un desarrollo al que Argentina puede contribuir a través de sus activos estratégicos. Como dijimos, tenemos la energía, tenemos los minerales, tenemos la economía del conocimiento.

Podemos ser un actor ahí, hasta en el propio desarrollo de nuestra inteligencia artificial, que es también un arma estratégica importante.

—Yendo hacia el final, vamos a pasar a un tema tal vez un poco más agradable, que es la visita del papa León XIV. ¿Cómo viene la organización? ¿Ya han podido terminar de definir los itinerarios? Porque estaban a la expectativa de que la Santa Sede resolviera finalmente estas cuestiones. ¿Cómo están encarando esta etapa y qué esperan de la visita? Y, no menos importante, ¿qué tema puede resultar incómodo para el Gobierno?

—Nosotros tenemos una alegría enorme de que el Papa venga a la Argentina. Es la primera vez que viene un Papa después de 39 años a la Argentina y creo que esa es la noticia.

Tenemos un líder mundial importantísimo en la Argentina, que significa muchísimo para millones de argentinos, y creo que eso es lo primordial. En ese espíritu es que el Gobierno ha gestionado la invitación y ha hecho las gestiones para que venga.

—Usted personalmente le entregó la carta.

—Sí, fui personalmente, por mandato del presidente Milei, al Vaticano y hablamos con las autoridades. Continuamos ese diálogo.

Tuvimos, a partir del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el acercamiento con la Iglesia argentina y, de esa manera, hemos podido tener la excelente noticia de que el Papa viene.

La venida de un Papa significa una responsabilidad muy grande en cuanto a organización y seguridad.

Ya hemos tenido dos avanzadas del Vaticano, que además tiene la tarea descomunal de visitar tres países, dos países más que Argentina, porque va a Uruguay y Perú.

Todo ese armado de logística es muy especial y también es muy especial para nosotros todo lo que tiene que ver con el dispositivo de seguridad para recibir a una figura como el Papa.

—¿Está preparada la Argentina para eso?

—Sí, está muy preparada Argentina.

Hemos tenido y venimos llevando a cabo reuniones internas y con las autoridades del Vaticano, justamente para que todo salga perfectamente bien.

Tenemos la experiencia. Acordémonos de que tuvimos hace pocos años el G20, donde tuvimos veinte líderes mundiales. Todo salió perfectamente bien.

Estamos terminando los detalles logísticos y organizativos de la visita, que va a ser una fiesta para Argentina.

—¿No va a ser medio incómodo cuando el Papa hable de justicia social y de una agenda que tal vez pueda resultar incómoda para el Gobierno?

—Tenemos que pensar una cosa, porque acá estamos constantemente fijándonos en lo que puede ser una tensión y un conflicto.

El presidente Milei debe ser el presidente argentino que más públicamente ha defendido el derecho a la vida. El presidente Milei debe ser el presidente mundial que más públicamente habla de defender los valores occidentales fundados en la civilización judeocristiana.

El presidente Milei fue el que redujo la pobreza a la mitad.

No hay diferencias en valores fundamentales con la Iglesia.

Todo lo que se quiera armar alrededor tiene que partir de esa base, de la base de que este es un presidente que defiende la vida, que defiende la propiedad privada como crecimiento de las personas.

—Una última pregunta. Hay un conflicto grave en torno al estrecho de Ormuz y en todo Medio Oriente. Está también el conflicto en Europa entre Ucrania y Rusia. La Argentina está bastante lejos de esas zonas. ¿Estos conflictos, que son tan graves, pueden tener algún impacto o generar un desafío nuevo para la Argentina y para su gestión como canciller?

—Nosotros estamos en contra de todo tipo de conflicto armado. Somos un país de paz y queremos que se resuelvan esos conflictos.

Ahora bien, hay dos cosas que están sucediendo. Una es que Argentina está geográficamente lejos de las zonas de conflicto y eso también le da un mayor valor a nuestros activos estratégicos.

Por otro lado, lo que también sucede es que Argentina puede contribuir a la solución de esos problemas a través de su participación en el Board of Peace. Argentina hoy tiene ese asiento en el mundo.

Pero hay que entender muy bien que lo que ha sido la fortaleza macroeconómica del país es lo que nos ha blindado. No solo la distancia geográfica, sino nuestra situación macroeconómica actual.

Nosotros no tenemos déficit fiscal y no tenemos déficit energético. Si estos conflictos armados, como el de Medio Oriente, nos agarraban en el gobierno anterior, con déficit fiscal y con déficit energético, hubiéramos tenido problemas muchísimo mayores.

Lo que está sucediendo hoy es completamente anormal con respecto a la historia argentina.

La fortaleza macroeconómica que hoy tiene Argentina le permite blindarse, de alguna manera, de los conflictos que suceden y de un shock externo.

Tienen impacto, evidentemente, porque tienen impacto en el precio de los combustibles. Pero sería muchísimo peor ese impacto si tuviéramos déficit fiscal y déficit energético, como les sucede a países que tienen que pagar más por el combustible aumentando su déficit fiscal.

Nosotros estamos, de alguna manera, blindados por esta situación.

Esas son defensas que construimos nosotros y eso también es importante destacarlo, porque la posición que tiene hoy Argentina en el mundo es que somos el único país en el G20 que tiene superávit energético y superávit fiscal.

—Una rareza.

—Es una rareza. Pero eso también lleva a que miren lo que estamos haciendo de manera muy detenida.

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En plena puja por sus vacantes, la Corte bonaerense también le reclama a Kicillof ampliar juzgados

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La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires elevó en las últimas semanas una serie de pedidos al Poder Ejecutivo y a la Legislatura para ampliar la estructura judicial, crear 40 cargos de magistrados suplentes, reorganizar las Cámaras de Apelación en lo Contencioso Administrativo y cubrir puestos que ya fueron creados por ley, pero aún no funcionan. Las iniciativas se suman a la presentación realizada para impulsar la autarquía económico-financiera del Poder Judicial y al reclamo previo para completar las cuatro vacantes del máximo tribunal, que hoy cuenta con solo tres de sus siete miembros.

Los planteos, admiten en el Poder Judicial, revelan una agenda institucional que excede el funcionamiento interno de la Corte. El tribunal busca que el Ejecutivo y las dos cámaras legislativas -el Senado y la Cámara de Diputados- intervengan en decisiones vinculadas con el presupuesto, la designación de jueces, la creación de órganos y la distribución territorial de competencias. En todos los casos, la Corte sostiene que las medidas son necesarias para atender el aumento de expedientes, las vacancias y las modificaciones del mapa judicial bonaerense.

El presidente de la Corte, Sergio Gabriel Torres, el vicepresidente Daniel Fernando Soria y la jueza Hilda Kogan firmaron las resoluciones que impulsan las reformas. Son los únicos integrantes actuales del cuerpo, luego de que quedaran sin cubrir cuatro cargos.

El pedido para cubrir las vacantes del máximo tribunal de Justicia no es nuevo. La Corte ya había llevado esa preocupación a un acto institucional realizado el 28 de abril. Allí reclamó al Poder Ejecutivo y al Senado bonaerense que avanzaran con las designaciones necesarias para devolverle al tribunal su composición de siete integrantes. También presentó su proyecto de Autonomía Presupuestaria y Autarquía Económica para el Poder Judicial.

La cobertura de las vacantes parte de un acuerdo político. Un entendimiento que aún no asoma. En los seis años que lleva Kicillof al frente de su gestión no se han girado postulantes para el máximo tribunal. La última designación fue la de Torres durante la gobernación de María Eugenia Vidal. Los distintos espacios políticos esperan que el Ejecutivo abra esa instancia de negociación, que invariablemente también está atravesada por la interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires.

Cuando presentó el proyecto de ley de Autarquía Judicial, Torres sostuvo que la independencia judicial requiere autonomía financiera. La Corte argumentó que el actual esquema presupuestario condiciona la administración de recursos destinados a salarios, infraestructura, tecnología y funcionamiento de los tribunales.

En abril, la Corte exhortó formalmente al gobernador y al Senado a iniciar el proceso de designación. La Constitución bonaerense establece la intervención del Ejecutivo en la propuesta de candidatos y del Senado en la prestación del acuerdo. El reclamo no se limitó a una cuestión de representación institucional. Según expuso el máximo tribunal, la actividad asignada a siete ministros recae sobre tres.

Luego hubo reuniones de Torres con el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Dichiara, y con la vicegobernadora y también titular del Senado, Verónica Magario, para avanzar con el tema. De momento no hubo mayores novedades.

Los últimos pedidos

Fueron tres las resoluciones que los integrantes de la Corte elevaron días atrás. La Resolución 2917/26 que pide la creación de más de 60 órganos judiciales en los fueros Penal, Civil y Comercial, de Familia, Contencioso Administrativo y Laboral.

La Corte pidió, entre otras medidas, la creación de 12 Juzgados de Garantías en Junín, La Plata, Cañuelas, Lomas de Zamora, Ezeiza, Moreno-General Rodríguez, Quilmes, Florencio Varela, Pilar, Malvinas Argentinas y San Pedro. También reclamó dos Juzgados en lo Correccional y dos Tribunales en lo Criminal para La Plata, además de un órgano de cada tipo para Junín.

El documento incluye Juzgados de Ejecución en La Matanza, La Plata y Quilmes, junto con una nueva sala para la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Quilmes y el reiterado pedido de otra sala para La Matanza.

En el fuero Civil y Comercial, la Corte propuso una sala adicional para la Cámara de Apelación de San Isidro, un Juzgado en La Matanza y dos Juzgados en Malvinas Argentinas, con competencia sobre ese distrito, San Miguel y José C. Paz.

Una parte importante del requerimiento se concentra en el fuero de Familia. La resolución propone tres juzgados en La Plata, dos en Merlo, cinco en Moreno-General Rodríguez, uno en Pergamino, Quilmes, Florencio Varela y Pilar, dos en Zárate-Campana y tres en Escobar. A ese listado se agregan órganos en Coronel Rosales, Ezeiza, San Pedro y Chivilcoy, a partir del incremento de causas familiares que tramitan ante Juzgados de Paz.

El tribunal también solicitó cuatro juzgados en lo contencioso administrativo: dos para La Plata y uno para cada una de las jurisdicciones de La Matanza y Quilmes. En el fuero Laboral, pidió 12 nuevos tribunales distribuidos en La Plata, Lomas de Zamora, Ezeiza, Moreno-General Rodríguez, Quilmes, Florencio Varela, Pilar, San Martín y San Nicolás.

La resolución aclara que las nuevas dependencias deben contar con partidas presupuestarias, personal e infraestructura. La Corte advirtió que la creación de organismos sin edificios adecuados ni plantas funcionales podría profundizar la sobrecarga de las sedes existentes y la dispersión de oficinas en inmuebles alquilados o adquiridos en diferentes zonas urbanas.

La lista abarca Juzgados de Garantías en Avellaneda-Lanús, Mercedes y Malvinas Argentinas; Juzgados en lo Correccional de Moreno-General Rodríguez y Pergamino; un Tribunal en lo Criminal y un Juzgado de Ejecución Penal en Moreno-General Rodríguez; y la Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul.

También aparecen un Juzgado Civil y Comercial de Moreno-General Rodríguez, Juzgados de Familia en Tigre y Berazategui, Juzgados en lo Contencioso Administrativo en Moreno-General Rodríguez y Merlo, y Tribunales de Trabajo en La Matanza, Lomas de Zamora, San Miguel y Tigre.

La Corte reiteró, además, el pedido de llamado a concurso para el Tribunal de Trabajo de Moreno-General Rodríguez, creado por la Ley 14.864. El planteo exhibe una diferencia entre la sanción legislativa de un órgano y su funcionamiento efectivo. Para que las oficinas judiciales comiencen a operar, se requieren concursos, propuestas de candidatos, acuerdos del Senado, designaciones, recursos humanos y partidas para infraestructura.

La resolución también propone cambios en las competencias territoriales. Entre ellos, que los Tribunales de Trabajo con sede en Chacabuco y Bragado tengan jurisdicción sobre la totalidad de los departamentos judiciales de Junín y Mercedes, respectivamente. La iniciativa incluye una modificación para el Tribunal de Trabajo creado en Bahía Blanca y para el Juzgado de Garantías de San Fernando.

En el caso de los Juzgados de Familia con asiento en San Miguel, la Corte planteó que atiendan exclusivamente las causas de San Miguel, Malvinas Argentinas y José C. Paz. La finalidad declarada es adecuar el reparto de expedientes a la instalación progresiva de los órganos previstos para esa zona.

La Resolución 2918/26, registrada el 22 de septiembre, impulsa una reforma de la Ley 13.837, que regula el Cuerpo de Magistrados Suplentes. Ese sistema permite cubrir temporalmente cargos vacantes por renuncia, destitución, suspensión, fallecimiento o licencias superiores a 60 días.

La Corte propuso crear 40 nuevos cargos de jueces suplentes. El proyecto prevé 12 para los fueros Civil y Comercial, de Familia y de Paz; 18 para los fueros Penal y de Responsabilidad Penal Juvenil; nueve para el Laboral; y uno para el Contencioso Administrativo.

Los fundamentos indican que el promedio de vacantes se incrementó más de 100% desde la última determinación de la cantidad de miembros del cuerpo. En el mismo período, la cantidad total de jueces en funciones creció un 12%, debido a la apertura de nuevos organismos y a dependencias próximas a entrar en funcionamiento.

La iniciativa busca, además, rediseñar las regiones en las que se distribuyen los magistrados suplentes. El nuevo esquema contempla nueve áreas: La Plata, Quilmes y Avellaneda-Lanús; Lomas de Zamora y La Matanza; San Martín, San Isidro y Morón; Moreno-General Rodríguez, Merlo y Mercedes; Zárate-Campana, Pergamino y San Nicolás; Junín y Trenque Lauquen; Azul; Mar del Plata, Dolores y Necochea; y Bahía Blanca.

La Corte sostiene que la reorganización reducirá traslados entre departamentos judiciales alejados. El proyecto también le delega la asignación regional de los nuevos cargos y permite redistribuir puestos ya existentes, sin afectar la situación de los magistrados que se encuentren en funciones. Esa adecuación debería completarse dentro de los 180 días posteriores a la eventual entrada en vigencia de la ley.

La tercera iniciativa, elevada también el 6 de octubre, apunta a las Cámaras de Apelación en lo Contencioso Administrativo. La Corte pidió una ley para ampliar la cantidad de salas, modificar la integración de esos tribunales y redistribuir competencias entre las Cámaras de San Martín y San Nicolás.

El proyecto propone que la Cámara de La Plata tenga siete miembros, distribuidos en tres salas de dos jueces y una presidencia común. Para San Martín, San Nicolás y Mar del Plata se prevén cinco integrantes por tribunal, organizados en dos salas de dos miembros y una presidencia.

La reforma requeriría la creación de un juez adicional en La Plata y dos en cada una de las otras tres cámaras, junto con las respectivas secretarías. La Corte propuso que las nuevas salas puedan comenzar a funcionar de modo gradual y que, durante un plazo de hasta 24 meses, puedan integrarse con magistrados suplentes del fuero.

El fundamento central es el incremento de expedientes. Entre 2015 y 2025, el ingreso anual a las Cámaras Contencioso Administrativas pasó de 3.900 a 15.700 causas, con un pico de 18 mil durante 2024. La Cámara de La Plata acumuló el mayor crecimiento en ese período, con 515%, según la información incorporada al proyecto.

La Corte también propuso trasladar los departamentos judiciales de Mercedes y Trenque Lauquen desde la competencia de la Cámara de San Martín a la de San Nicolás. En 2025, 559 causas que ingresaron a San Martín provinieron de Mercedes y 143 de Trenque Lauquen. El cambio apunta a distribuir los expedientes de manera más equilibrada entre ambas alzadas.

Las tres resoluciones fueron remitidas a la Comisión Permanente del Mapa Judicial de la Provincia de Buenos Aires.

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Luis Caputo pide acelerar los acuerdos con gobernadores, pero el ala política tiene otro timing

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“Tienen que ganar los dos”. Esa frase escueta en boca de Karina Milei días antes del viaje a París fue, para los gobernadores radicales y del PRO, la señal de un clic en la conducción de La Libertad Avanza (LLA). La palabra de “El Jefe”, lo saben bien los caciques provinciales, vale más que la camaradería francesa y que las promesas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, el político profesional del Gobierno. La hermana del Presidente dio a entender que cambió la lógica de la imposición con la que se movía en el pasado. “Ganar los dos”, presupone acuerdos políticos donde Milei y los gobernadores obtienen lo que necesitan para perpetuarse en el poder.

El problema es que las palabras todavía están muy lejos de convertirse en hechos. La Casa Rosada todavía no ofrece reglas claras a los gobernadores ni es transparente sobre las concesiones que está dispuesta a hacer en materia electoral. De regreso a Buenos Aires, esta semana, los laderos de Karina comenzaron a poner peros. “Hay que trabajar primero en el acuerdo político que trae gobernabilidad y leyes. Mucho más adelante viene el acuerdo electoral y las candidaturas”, dijo a Infobae una altísima fuente de la Casa Rosada. Un colaborador del karinismo fue más llano: “Una vez que eliminemos las PASO, vemos…”.

A una semana de la “medianoche en la embajada de París”, Santilli aún no convocó a los gobernadores radicales como había trascendido. “Esta semana nada”, advirtieron cerca del ministro coordinador. Tampoco se dieron encuentros bilaterales para avanzar con los entendimientos concretos, más allá del viaje de Karina a Salta, donde hubo gestualidad con el gobernador Gustavo Sáenz y su par de Catamarca, Raul Jalil.

Los gobernadores no son ingenuos. Apenas se pinchó la atmósfera de ensoñación de la Torre Eiffel, los mandatarios provinciales comenzaron a sospechar, otra vez, que los habían engatusado. O, al menos, que todavía hay muchas dudas sobre la letra chica de ese “win win”. “Está claro que el Gobierno está en una posición de mayor debilidad y que tiene otra actitud. Pero todavía no dicen si nos van a presentar candidato. Tampoco hablamos de cómo se van a armar las listas. Y respecto a los tiempos, el Gobierno es muy ambiguo. Nosotros pretendemos que esto se resuelva antes y no después de suspender las PASO”, dijo un mandatario de una provincia grande a este medio.

En la famosa cena de la semana pasada en la embajada argentina en la capital francesa, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue el que se animó a decir sin pelos en la lengua lo que pensaban sus pares. “Si quieren acuerdos dejen de pelear por el último concejal”, soltó. Lo escuchaban Santilli, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.

“Toto” es, probablemente, el más impaciente por las contorsiones que hacen Karina Milei y su armador político, Eduardo “Lule” Menem. Frente a los gobernadores, dijo que “cuanto antes” haya un gran acuerdo político entre la Casa Rosada y las provincias, antes se verá el repunte económico y antes mejorará el humor social. Santilli acotó que, naturalmente, “cada uno tiene que llevarse lo que necesita”.

Los gobernadores se quedaron con esa idea: que el ministro de Economía y el jefe de Gabinete pretenden acelerar los entendimientos políticos para robustecer el programa económico actual y dar una señal de sustentabilidad a los tomadores de decisiones económicas.

Pero el Colo no solo negocia con los gobernadores. También tiene que hacer un trabajo fino con sus nuevos jefes políticos: los Milei y los Menem. Cuentan que un gobernador patagónico le escribió en las últimas horas para quejarse por zancadillas y videos virales elaborados por referentes libertarios que critican la gestión provincial. Santilli puso a los violetas en caja, pero la tropa se dio media vuelta y consiguió autorización de Lule Menem para seguir haciendo tropelías. Es una dinámica similar a la que se ve en la Ciudad: la lugarteniente de Karina Milei, Pilar Ramirez compartió un video en donde fijó condiciones para aprobar el presupuesto de Jorge Macri, cuando se supone que se trabaja en un entendimiento.

El lunes, a muchos colaboradores de las segundas líneas les llamó la atención que “Toto” Caputo faltara a la reunión de gabinete. En el encuentro tuvo un rol estelar el economista Alberto Ades. Si bien el experto de Harvard expuso ante los ministros sobre el impacto de la coyuntura global en la Argentina, días antes había dicho en Radio Mitre que “la economía está planchada” y creciendo a una tasa menor a la que esperaba el Gobierno. Cerca del ministro rechazaron cualquier especulación y aseguraron que Toto simplemente no se sentía bien. “Todo bien con Ades”, insistieron. Pero el tema fue comidilla de las segundas lineas del Gobierno el lunes a la noche, cuando el titular del Palacio de Hacienda apareció con buen talante en el canal de streaming Carajo, en el programa que conduce Daniel Parisini (Gordo Dan).

En esa transmisión, Caputo enfatizó que él cree que Milei ganará “en cualquier circunstancia”. Aludió a la idea que lanzó Martín Lousteau de conformar un frente amplio que incluya a todos los opositores a Milei y lanzó: “Me importa tres pitos quién está enfrente. Por mí se puede juntar Kicillof con toda la oposición: van a perder por paliza igual”.

Quedó en claro que en la cabeza del ministro asoma un escenario de polarización total: Milei más los gobernadores versus el resto del mundo. Los oficialismos que buscan perpetuarse versus la oposición que busca un giro.

El propio titular de Economía, no obstante, se frenó en un punto. “Yo pido perdón por hablar de política. Soy un atrevido. Yo en realidad lo que pienso se lo transmito en la mesa política a Karina y ya”.

Así las cosas, hoy el timing político puede sellar la suerte de toda la estrategia electoral.

Provincia por provincia

Si uno explora provincia por provincia, está claro que no habrá alianzas en todas, ni una sola modalidad de acuerdo. En la mayoría de las provincias gobernadas por el peronismo y en Córdoba, los libertarios se preparan para competir con alta intensidad.

Luego hay casos que son especialmente intrincados. En Mendoza, por ejemplo, Alfredo Cornejo no tiene reelección y aspira a definir un sucesor. Es un caso clave, porque el mandatario tiene incidencia directa sobre dos senadores que pueden inclinar la balanza de las PASO. Luis Petri, aferrado al buen resultado que tuvo en 2025 y a su excelente relación personal con el Presidente, quiere lanzarse. ¿Le dará el aparato la Casa Rosada? El exministro de Defensa, en principio, no cosecha la simpatía de los Menem.

Neuquén también es sensible. En el “emirato argentino” pisa fuerte la senadora del riñón de Karina, Nadia Márquez. Pero Figueroa ya avisó que va a adelantar las elecciones provinciales todo lo posible, quizás a febrero ¿Se bajan de la contienda los libertarios?

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La nueva embajadora de Israel le agradeció al Gobierno por su apoyo contra el terrorismo y se reunirá con Karina Milei

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El primer discurso que dio en el país la nueva embajadora de Israel en la Argentina, Ahuva Spieler Reshef, coincidió con el tercer aniversario del atentado terrorista del 7 de octubre de 2023. Ese día la organización terrorista Hamás desplegó una serie de ataques en los alrededores de la Franja de Gaza que dejaron un total de 1169 personas muertas y 251 secuestradas.

Durante un acto que la sede diplomática realizó en el Palacio Libertad, la funcionaria del primer ministro, Benjamin Netanyahu, le agradeció especialmente a la administración de Javier Milei por tomar una posición marcada en el conflicto, dando así un nuevo gesto de cercanía entre las dos naciones.

Ante un auditorio en el que también estaban representantes del gabinete libertario, legisladores y jueces, Spieler remarcó que ante este tipo de hechos “no podemos mirar hacia otro lado, tenemos que reconocerlos, condenarlos y enfrentarlos”.

“En este sentido, quiero agradecer al pueblo y al gobierno argentinos por sus valiosos accionares y por haber entendido que frente al terrorismo, la ambigüedad también puede tener consecuencias”, resaltó.

Al respecto, la embajadora recordó “que entre las víctimas y los secuestrados del 7 de octubre hubo argentinos, israelíes y personas de decenas de nacionalidades, niños, ancianos, jóvenes de un festival de música, activistas que trabajaron por la paz, familias, judíos, cristianos y musulmanes”.

“Y así fue cómo el dolor también llegó a hogares argentinos. Por eso sus nombres y la preservación de sus memorias no pertenecen solamente a la historia de Israel. También forman parte del legado de Argentina”, agregó.

El próximo viernes, a las 16, la diplomática, que viene de entregarle sus cartas credenciales al Presidente, recibirá en su oficina a la secretaria general, Karina Milei, para conversar sobre el comercio bilateral, principalmente el avance de las exportaciones de carne Kosher.

Spieler, que viene a continuar el trabajo de Eyal Sela, comenzó su discurso pidiéndoles perdón a las familias de las víctimas y de los sobrevivientes de aquel terrible atentado perpetrado por Hamás, por haber tenido que presenciar imágenes crudas de lo sucedido.

Minutos antes, la madre de uno de los jóvenes asesinados por la organización extremista, que se había ido llorando de la sala en medio de las proyecciones, manifestó su malestar por esa situación y sostuvo que “se sintió como si nuevamente no se los hubiera cuidado”.

Posteriormente, la funcionaria israelí continuó su exposición recordando cómo vivió ella misma el día en el que la agrupación terrorista lanzó su ofensiva contra el territorio de su país.

“Quisiera presentarme. Muchos de ustedes no me conocen. Soy la nueva embajadora en la Argentina y en el día de hoy estoy dando mi primer discurso oficial en este país. Como todos bien sabemos, cuando una persona se presenta, suele hablar de aquello que le define, con los pueblos ocurre algo parecido”, comenzó.

Para la diplomática, “hay sucesos que no solo pasan a formar parte de nuestra historia, sino también de quiénes somos, de cómo nos definimos”.

“El 7 de octubre es uno de esos momentos para Israel. Por eso, en esta primera ocasión en la que me dirijo a ustedes, me parece inevitable comenzar por allí. Para muchas personas, el 7 de octubre quedó asociado para siempre a una imagen. Una llamada, unos minutos que cambiaron una vida. Para mí comenzó una mañana de sábado feriado en casa con mi familia. Sonaban las sirenas. En ese momento, mis dos hijos estaban alistados en el servicio militar obligatorio. En medio de esta confusión, uno de ellos recibió un llamado. ‘El llamado’. Tenía que presentarse en su base. Hacía apenas unas horas que recién había vuelto a casa”, recordó.

En aquel momento, la funcionaria se percató de que había puesto su uniforme a lavar, por lo que todavía estaba en el lavarropas. Inmediatamente, la mujer frenó la máquina y trató de secar y planchar las prendas lo más rápido que pudo.

“Lo preparé para que pudiera cumplir con su deber. No podía detener lo que estaba pasando. No podía saber qué iba a suceder. Podía sacar, secar y planchar su uniforme. Podía prepararlo y verlo partir. Durante un largo mes no tuvo noticias de él. El 8 de octubre tuve que viajar hasta la cancillería, hasta Jerusalén. Aquella mañana la ruta estaba completamente vacía. Recuerdo ese silencio. Era como si todo un país hubiera contenido la respiración. Y en este silencio no había solamente ausencia de ruido. Había una esfera suspendida, miles de familias detenidas en el mismo instante, aferradas a un teléfono, a una noticia, a la posibilidad de que una voz al otro lado confirmara que sus seres queridos estarían vivos. Pero no todos podían esperar. Muchos salieron a buscar a los suyos, aun sin saber qué iban a encontrar”, contó.

Sostuvo que lo ocurrido “no fue una tragedia inevitable, ni un episodio más de un conflicto“, sino que se trató de “un ataque deliberado y brutal, una masacre acompañada de secuestros, torturas y violencia sexual”.

“Hamás no actúa en el vacío, recibió apoyo, financiamiento y entrenamiento de quienes buscan convertir el terror en una herramienta permanente contra Israel y el mundo occidental”, advirtió.

Al respecto, señaló que “entre estos sectores, Irán ocupa un lugar central” y mencionó los atentados que cometió también en Buenos Aires hace algunas décadas, contra la Embajada y la AMIA.

“Esta ciudad ya lo conoció, lo sufrió en su propio corazón, no una, sino dos veces. No es una diferencia de opiniones, no es un desacuerdo político, es terrorismo. Y frente al terrorismo no podemos mirar hacia otro lado. Tenemos que reconocerlo, condenarlo y enfrentarlo juntos, porque todos sabemos que quien difunde el terror necesita algo todavía más peligroso: hacer que aquello que ayer era impensable, mañana empiece a aparecer aceptable. Necesitan construir un nuevo sentido común, y ese sentido común no se construye solamente con armas y propaganda. También pueden ser financiados, legitimados y difundidos desde espacios que deberían estar dedicados al pensamiento crítico, incluso desde universidades, medios de comunicación y ámbitos académicos donde algunos prefieren disfrazar el odio de teoría y de libertad de expresión, presentar la violencia como resistencia y convertir a las víctimas en responsables“, cuestionó.

Sobre el final, Spieler reclamó “ser claros frente a quién nos financian, arman, sostienen o legitiman organizaciones terroristas” y destacó que, en ese marco, “las palabras importan, porque puede cambiar la manera en que una sociedad interpreta los hechos”.

“Tenemos que reconocerlo, condenarlo y enfrentarlo juntos. En la vida siempre vamos a recordar a quienes nos han apoyado y a quienes nos abandonaron en el peor momento de nuestra historia“, cerró.

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