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Por qué hay que votar a Massa

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“Hay dos clases de dolor: el dolor que te hace fuerte y el dolor inútil, ese dolor que solo provoca sufrimiento. No tengo paciencia por las cosas inútiles”, así lo dijo Frank Underwood en la serie norteamericana ‘House of Cards’. Hoy los argentinos ya no tienen tiempo para los inútiles, ni para las cosas inútiles. Por eso no es Javier Milei.

Hace apenas una semana, más de 100 economistas internacionales reconocidos advirtieron que una victoria del candidato de Libertad Avanza el próximo fin de semana sería, en pocas palabras, un salto al infierno para los argentinos. “Si bien las soluciones simples pueden ser atractivas, es probable que causen una devastación en el mundo real a corto plazo”, señalaron en su carta afamados intelectuales de los números, como lo son Thomas Piketty, Jayati Ghosh, Branko Milanović y José Antonio Ocampo, entre otros.

Durante el debate, Milei sostuvo nuevamente la necesidad de dolarizar la economía. Esto significa el reemplazo del peso argentino por el dólar estadounidense como moneda de curso legal. Esto implica que una persona que gana 200 mil pesos a un valor actual de dólar libre -tomamos esa referencia porque el candidato libertario asegura que eliminaría los cepos- de 925, cobraría 216 dólares. ¿Qué alquiler en la actualidad es menor a ese sueldo promedio? ¿Ignorancia, irrealidad o delirio? Cualquiera de las formas deja a 40 millones de argentinos afuera. No hay tiempo para cosas sin sentido.

En la misma noche, Milei hizo agua en relaciones internacionales. No pudo desarrollar, por un profundo desconocimiento, cómo funciona el comercio entre países y privados. Una ineptitud preocupante para un candidato a presidente. El embajador argentino en Suiza, Gustavo Martínez Pandiani, en referencia a los planteos del candidato, alertó: “La diplomacia no es un buen lugar para hacer amateurismo. No se puede jugar como si fuera el TEG. Todos los Estados del mundo, y especialmente los más ricos, invierten enormes recursos en agregados comerciales para abrir mercados para sus empresas. Sin ese trabajo sería prácticamente imposible llegar a exportar para las pymes”.

La incapacidad del libertario fue tan grosera que se olvidó de la existencia de la Organización Mundial del Comercio, creada en 1995, que brinda el soporte jurídico e institucional que explica el 98% del comercio mundial. Es decir, ningún país decidió renunciar a su política comercial externa, o más bien, a la posibilidad de incidir en las operaciones comerciales entre privados mediante la fijación de aranceles, la utilización de medidas de defensa comercial o la determinación de requisitos técnicos o sanitarios. Es imposible pensar las relaciones comerciales sin presencia del Estado. No existe en el mundo real.

El 28 de agosto pasado, los gobiernos de Estados Unidos y China acordaron, ese lunes, la conformación de un grupo de trabajo con el objetivo de “buscar soluciones a cuestiones comerciales y de inversiones”, de acuerdo con el reporte del Departamento de Comercio estadounidense. De esta manera, la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, y su par chino, Wang Wentao, sellaron el acuerdo en el marco de una reunión en Beijing en la que ambas potencias participaron con sus delegaciones. Según el comunicado, la secretaria de Comercio estadounidense expresó que ambos países comparten “700.000 millones de dólares en intercambios comerciales”, por lo que resulta “extremadamente importante que tengamos relaciones estables”. También afirmó que se encuentran “por supuesto, en desacuerdo sobre varias cuestiones”, pero Raimondo consideró que es posible “avanzar si somos directos, abiertos y pragmáticos”. Las dos economías más importantes del mundo se sientan a negociar porque se necesitan. Estados Unidos comercializa con China. Uno de los países más importantes de la historia moderna precisa, pese a sus diferencias, de China. Este es el mundo real. Según Milei, Argentina puede prescindir de su relación con el país asiático. Hoy, ni los argentinos ni el mundo tienen más tiempo para discusiones inútiles.

Milei y el expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, han hecho pública su relación y apoyo infinidad de veces. Han coincidido en varios temas y el candidato de Libertad Avanza ha adelantado que varias de las políticas aplicadas por Bolsonaro las pretende experimentar en Argentina, tales como políticas internacionales, ambientales, económicas y sociales, entre otras. ¿Cómo le fue a Brasil con Bolsonaro? El hambre y el empobrecimiento de una parte de la población son el legado que deja el presidente Jair Bolsonaro tras cuatro años de gobierno, junto a la deforestación descontrolada. Además, los incendios dolosos se intensificaron, situándose en el nivel más crítico desde 2010. La economía también se vio duramente impactada durante la gestión de Bolsonaro, situación que el mandatario atribuye a la pandemia, a la política de aislamiento social implementada por los gobernadores y a la crisis energética agudizada a nivel mundial. Lo cierto es que la deuda pública de Brasil creció exponencialmente durante su gestión y terminó siendo el 78% del PIB.

El aumento exponencial de armas y municiones entre los coleccionistas brasileños es otro resultado de su gestión. Su obsesión por “armar al pueblo para que no sea esclavo” es más que conocida. En la presentación de su candidatura, en julio de 2018, Bolsonaro prometió que su primera iniciativa como presidente sería liberalizar la posesión de armas para civiles. Lo intentó en varias ocasiones, pero el Congreso y la Corte Suprema tumbaron todos los decretos. No obstante, encontró otro camino para armar a la población. En tres años, el número de armas registradas por cazadores, coleccionistas y tiradores se triplicó, alcanzando el millón, según datos de los institutos Igarapé y Sou da Paz. La región amazónica experimentó un aumento del 700%, con un aumento consecuente de homicidios. ¿Esto es lo que se quiere repetir en Argentina? ¿Estos son los ejemplos para salir adelante?

Los argentinos no tienen más tiempo para discusiones que no representan su sentido y composición histórica. Argentina no es un país armado. Su tasa de 7,4 armas de fuego en manos de civiles cada 100 habitantes se encuentra, según Small Arms Survey, por debajo de la mayoría de los países de la región. Una reciente encuesta realizada en mayo de 2023 a nivel nacional reflejó que el 77% de las personas encuestadas se mostró en contra de “la libre portación de armas de fuego”. La participación de la sociedad en el plan de desarme permitió retirar de circulación más de 200.000 armas de fuego entre 2007 y 2022. Por los resultados alcanzados durante sus primeros años, en 2013, ese programa fue premiado a nivel internacional como una política modelo.

Las leyes sobre restricción de armas de fuego aprobadas en el Congreso de la Nación en los últimos años también reflejan ese consenso, con votaciones afirmativas al control de armas y al desarme prácticamente unánimes. Diversos estudios confirman que la mayor presencia de armas de fuego en una sociedad, lejos de disminuir el delito, contribuye al aumento de la violencia, el delito y las muertes. Y, a la inversa, las políticas de control se relacionan con una reducción de esos problemas. El caso de Estados Unidos, el país con más armas de fuego en manos de civiles del mundo —120 armas por cada 100 personas—, es paradigmático. Su tasa de homicidios fue 7,5 veces mayor que la tasa de otros países de altos ingresos, lo cual suele atribuirse a su tasa de homicidios con armas de fuego, que es casi 25 veces mayor. Desde matanzas masivas, algunas de ellas en escuelas, hasta un mayor número de suicidios y feminicidios, los efectos de la libre circulación de armas de fuego han sido ampliamente verificados en otros países.

Volvamos a la elección “más importante de los últimos 100 años”.

La lógica de los encuestadores siempre indicó lo contrario a lo que sentía el metro cuadrado que habita la gente. Algunos ejemplos contemporáneos: hace apenas unos meses, todas las consultoras vaticinaban la imposibilidad del oficialismo de llegar al balotaje. La fragilidad de un frente que tenía un candidato poco competitivo que quedaba cinco puntos debajo del candidato mediático y sin experiencia, Javier Milei. “La gente no come vidrio”, decía mi abuela.

Esto que pasaba arriba de la pirámide también sucedió abajo. En la provincia de Buenos Aires, tras las PASO, los estudiosos de las estadísticas vaticinaban una elección cerrada y Axel Kicillof terminó ganando con una diferencia de 20 puntos con respecto al segundo. Otro caso podría ser el distrito de Lanús: el candidato que presentaba el oficialismo era un seguramente perdedor, pero los vecinos de la ciudad no quisieron que esto fuera así y eligieron a Julián Álvarez, quien se quedó con un amplio triunfo que lo llevó a recolectar el 44,6%.

Para seguir con la provincia más poblada, deseada y complicada de Argentina: las consultoras se equivocaron en Quilmes; Mayra Mendoza fue reelegida con un 51%; no acertaron en Hurlingham, donde el candidato de Unión por la Patria, Damián Selci, se consolidó con un 45%, superando por más de 13 puntos a su competidor de Juntos por el Cambio.

Para la próxima, hay otros datos a los cuales habría que prestar mayor atención. El consumo de medios en tiempos de híperconectividad parecería resultar menos azaroso. Veamos qué dice IBOPE, que se especializa en la medición del rating en Argentina. En lo que va del año, el promedio del canal de noticias LN+ es de 1,73, claramente una pantalla crítica del candidato a presidente, Sergio Massa. El segundo canal de noticias más importante del país, TN, también opositor al oficialismo, acumula hasta esta parte un promedio de 2 puntos de rating. Mientras que, del otro lado, C5N ha logrado un promedio anual de 2,10 y Crónica, otro grupo mediático más oficialista en esta arbitraria separación, acumula 1,63. ¿Sumamos a los opositores con los opositores y a los oficialistas con los oficialistas? No. Los argentinos ya no tienen más tiempo para sumas que no les sumen.

Massa tendrá una gran labor: la de reconstruir una falta de representatividad que dejó a los argentinos faltos de tiempo y, sobre todo, de paciencia. Así se explica Milei. Incluso el candidato de Unión por la Patria deberá darle valor a los símbolos que le dan vida al ejercicio cotidiano del poder. Un profesional como el actual ministro de Economía no desconoce que todo aquello que tocó el actual presidente Alberto Fernández carece de atributo. Solo un dedicado, obsesivo del detalle y los rincones del Estado, puede encarar la tarea.

Argentina necesita volver a tener un jefe de Estado, uno con temple, firmeza y humildad, que pueda velar por los intereses de las mayorías, con una burguesía criolla que comprenda las necesidades actuales y aproveche la coyuntura histórica. La unidad necesita la conducción de un sacerdote de este oficio. Massa ha macerado su sabiduría, sobre todo su momento justo y exacto. Lo ha creado. Ha tenido la ayuda de la sacerdotisa, su método, su brújula y su descanso. Ese lugar donde puede volver cada vez que se pierde y necesita la lectura de un oráculo confiable. Eso es un líder.

Los argentinos ya no tienen tiempo para experimentos televisivos sin conocimientos que no ubiquen al país en el lugar que le corresponde en el mundo. Los argentinos ya no tienen tiempo para frágiles emocionales que no comprendan las oportunidades y las capacidades de quienes habitan este suelo. Los argentinos ya no tienen tiempo para las promesas incumplidas. Los argentinos ya no tienen tiempo para no hacerse cargo de la responsabilidad de la Argentina que se viene, porque el contexto los obliga. Porque ya no tienen tiempo es que no es Milei. Porque ya no hay tiempo es que es Massa. Y porque la respuesta siempre fue la política. Porque es su tiempo.

Según la teoría hegeliana, el pensamiento va avanzando desde una afirmación inicial o tesis, a la que se opone una segunda idea o antítesis, y con ello se llega a una afirmación nueva o síntesis, que es la combinación superadora de las otras dos ideas y así sucesivamente. Como dijo el periodista Carlos Pagni: “Menem fue la tesis, Néstor fue la antítesis y Massa es la síntesis”.

Fuente: Infobae

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El Congreso cierra sus puertas hasta febrero y el Gobierno buscará durante el receso los votos para la reforma laboral

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El período de sesiones extraordinarias del Congreso llegó a su fin y el gobierno de Javier Milei fue el último en cantar victoria con la aprobación del Presupuesto 2026 y la ley de Inocencia Fiscal. El Palacio Legislativo mantendrá sus puertas cerradas hasta principios de febrero y los libertarios deberán aprovechar el receso para asegurarse los votos de varios proyectos clave. El más importante, sin dudas, será la reforma laboral, que busca “modernizar” la legislación para dinamizar el empleo privado. Aunque la agenda legislativa también incluirá la reforma del Código Penal, el compromiso de “estabilidad fiscal y monetaria” y una modificación de la Ley de Glaciares que favorezca los emprendimientos mineros en zonas hoy protegidas.

La intención original del Gobierno era avanzar en el Senado con la media sanción de la reforma laboral antes de que termine el año. Pero el traspié que significó que la oposición lograra rechazar en Diputados el capítulo del Presupuesto donde estaban incluidas las derogaciones de las leyes de emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario obligó a Patricia Bullrich a replantear su estrategia.

La jefa del bloque de senadores de LLA no quiso correr riesgos al ver el comportamiento sinuoso de algunos gobernadores aliados y ordenó postergar el debate de la reforma laboral hasta el 10 de febrero. Ahora el ministro del Interior Diego Santilli será el principal responsable de asegurarse el respaldo de las provincias para la reforma que inaugurará la segunda mitad del gobierno de Milei.

Al mismo tiempo, el Gobierno continuará negociando con la CGT, que endureció su postura en los últimos dos meses y realizó un paro nacional el 18 de diciembre sin demasiado impacto político. Entre los puntos más sensibles para los sindicatos figura la limitación al cobro de cuotas solidarias a trabajadores no afiliados y la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos.

Entre los principales cuestionamientos de la oposición también se destacaron las críticas a la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que reemplazaría al sistema de indemnización tradicional y utilizaría un 3% de los aportes, monto que dejaría de percibir la ANSeS.

Por su parte, en la Cámara de Diputados anticipan que la actividad se retomará recién a fines de febrero con el ingreso de la reforma del Código Penal, que incluye el endurecimiento de muchas penas.

A pesar del éxito del Presupuesto y de las buenas perspectivas que entusiasman al oficialismo respecto a las reformas pendientes, el saldo general del año legislativo fue muy negativo para el gobierno de Milei.

Entre marzo y noviembre se sancionaron apenas once leyes -el número más bajo de la última década- y solo dos fueron impulsadas por el oficialismo. Durante todo 2025 la oposición controló la agenda y logró aprobar aumentos para universidades, jubilaciones, para los hospitales pediátricos y para el área de discapacidad, también intentó modificar la forma de reparto de los Aportes del Tesono Nacional y del impuesto a los combustibles líquidos.

Milei recurrió al veto presidencial en siete oportunidades para bloquear todos los proyectos que a su entender ponían en riesgo el equilibrio fiscal pero la oposición logró revertir tres vetos (discapacidad, universidades y Garrahan). Finalmente el Gobierno nunca ejecutó los aumentos, con el argumento de que el origen de los fondos no estaba estipulado.

Los libertarios apuestan a que el recambio legislativo, que convirtió a LLA en la primera minoría en Diputados y también lo dejó fortalecido en el Senado, más la dispersión de la oposición, marquen el inicio de una nueva etapa que les permita avanzar con su agenda de reformas.

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Solo 11 leyes sancionadas, vetos y tensión entre oficialismo y oposición: los números del Congreso en 2025

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El Congreso de la Nación cierra un 2025 muy marcado por la estrategia del oficialismo y la oposición. La Libertad Avanza buscó durante todo el año sostener alianzas que venían “golpeadas” por promesas incumplidas y, con eso, apostar a aguantar el embate de la oposición que luego del primer año libertario -en donde se mostró dialoguista- empezó a moverse en busca de alianzas “temáticas” para contener el avance de un Gobierno que -aún con minoría parlamentaria- mostró un modelo de hacer política desprejuiciado y poco común para los parámetros del Palacio Legislativo.

En este esquema, mientras el Poder Ejecutivo seguía con su política de “acelerar en las curvas”, el Congreso trabajó durante el 2025 con el “freno de mano”, lo que tuvo como consecuencia uno de los peores años en lo que se refiere a la sanción de leyes. En los números fríos de las estadísticas el Congreso 2025 cerró su período de sesiones con 11 leyes aprobadas, 7 vetos del Poder Ejecutivo y 5 DNU rechazados.

Según el relevamiento que realizó el sitio web especializado Directorio Legislativo, en el 2025 que tuvo 52 semanas se realizaron 22 sesiones. Pero lo que muestra que los libertarios fueron con el freno de mano y que a la oposición le costó encontrar puntos de encuentro fue que el 50 % de las veces que se abrió el recinto fue por sesiones especiales, es decir, a pedido de los legisladores y no por la propia agenda parlamentaria.

Esto fue consecuencia de la estrategia libertaria que decidió cerrar las comisiones, lo que obligó a la oposición a tener que realizar emplazamientos para poder ir a debatir los temas. Esto generó una dificultad mayor para el tratamiento parlamentario ya que la oposición necesitaba abrir el recinto para obligar a abrir las comisiones que comanda el oficialismo e hizo que el camino para la aprobación de una ley se hiciera mucho más largo.

A la hora de explicar el por qué de esta baja producción legislativa -la menor en los últimos 10 años- un diputado opositor hizo referencia a lo difícil que fue el proceso parlamentario. “Primero hay que juntar el número para abrir el recinto, después los votos para emplazar a la comisión. Ir a la comisión y obtener dictamen, volver a conseguir los 129 diputados para tener el quórum e ir al recinto, los votos para aprobarlo. Ir al Senado, pasar por el mismo proceso; para que el Ejecutivo lo vete y empezar todo de nuevo“.

Esta estrategia parlamentaria que impulsó La Libertad Avanza que significó un freno importante a la actividad parlamentaria y que incluyó el cierre de las comisiones -hubo 20 emplazamientos a las comisiones solo en Diputados en 2025, un récord histórico– también quedó reflejada en las autorías de las leyes que se trataron y aprobaron.

En 2025 el Congreso sancionó 11 leyes, de las que 3 son acuerdos internacionales que habían quedado pendientes de la presidencia de Alberto Fernández, y ocho iniciativas las cuales fueron todas presentadas por los bloques de la oposición y varias fueron vetadas por el Ejecutivo. En este esquema aparecen la declaración de emergencia en Bahía Blanca, dos aumentos para jubilaciones, la Emergencia en Discapacidad (votada 4 veces), la modificación a los aportes del Tesoro de la Nación a las provincias, el financiamiento de universidades nacionales (votada 4 veces), la Emergencia en Salud Pediátrica y la Ley Nicolás.

Uno de los pocos movimientos que impulsó el oficialismo en el período de sesiones ordinarias fue la designación de jueces de la Corte Suprema de Justicia. En abril de este año el Senado rechazó los pliegos de los 2 candidatos del Ejecutivo para el Máximo Tribunal de Manuel García-Mansilla, que primero asumió en comisión vía un Decreto presidencial y luego renunció, y Ariel Lijo. Ninguno de los magistrados obtuvo el acuerdo del Senado y eso dejó sin efecto la única decisión parlamentaria que empujó la administración de La Libertad Avanza durante el período de sesiones ordinarias en el 2025.

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Javier Milei se prepara para comenzar el 2026 enfocado nuevamente en la agenda internacional

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Javier Milei

Luego de un año de altibajos, que finalizó con una victoria en el Congreso, el presidente Javier Milei se prepara para comenzar el 2026 con una nueva agenda internacional que lo llevará una vez más a Davos y a los Estados Unidos. En ese marco también espera reunir a líderes globales de derecha en Buenos Aires.

En primer lugar, y como hace cada enero desde que asumió al frente de la Casa Rosada, el libertario viajará a la ciudad suiza para participar del Foro Económico Mundial, donde volverá a brindar un discurso crítico del colectivismo.

“Lo hizo en el 2024, lo repitió en el 2025 y muy probablemente lo haga de nuevo ahora y en cada oportunidad que vaya a tener en el futuro, porque es nuestra posición, es nuestra ideología”, sostuvo al respecto una fuente diplomática.

El evento se realizará del 19 al 23 de enero en la comuna Klosters-Serneus, bajo el lema “Un espíritu de diálogo” y con la asistencia de más de 3 mil líderes de diferentes sectores y países.

En esta oportunidad, los debates se centran en cinco desafíos: la cooperación en un mundo en disputa, la apertura de nuevas fuentes de crecimiento, la inversión en las personas, el despliegue responsable de la innovación y la creación de prosperidad dentro de los límites planetarios.

En su última disertación en este encuentro, Milei generó polémica al cuestionar los organismos en los que se “promueve la agenda LGBT” y puso como ejemplo el caso de “dos americanos homosexuales que, enarbolando la bandera de la diversidad sexual, fueron condenados a cien años de prisión por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años”.

“Quieren imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres solo si así se autoperciben y nada dicen de cuando un hombre se disfraza de mujer y mata a su rival en un ring de boxeo o cuando un preso alega ser mujer y termina violando a cuanta mujer se le cruce por delante en la prisión”, sostuvo aquella vez.

Por otra parte, el Presidente tiene previsto viajar a los Estados Unidos para firmar personalmente el acuerdo de libre comercio con ese país, una vez que el tratado, en el que todavía se está trabajando, ya esté finalizado.

“Los acuerdos comerciales suelen ser muy laboriosos, llevan mucho tiempo, especialmente en la parte técnica. Entendemos que el canciller, Pablo Quirno, lo tiene como uno de sus principales temas y en cualquier momento vamos a conocer finalmente el texto. No podemos dar precisiones porque no las tenemos y porque, efectivamente, los equipos siguen intercambiando información y cuestiones que hacen a la parte técnica”, explicó al respecto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante la conferencia de prensa que dio el martes en Casa Rosada.

De acuerdo con lo que precisaron varias fuentes oficiales a Infobae, el Gobierno busca que el tratado sea rubricado pronto para que pueda entrar en vigencia lo antes posible, pero para eso están ultimando detalles con la contraparte norteamericana.

A mediados de noviembre pasado, la Casa Blanca publicó un comunicado en el que confirmó que ya se había alcanzado un convenio marco con la gestión libertaria para avanzar hacia un programa de “comercio e inversión recíprocos”.

Según informó semanas atrás la administración de Donald Trump, el tratado contempla el acceso mutuo a mercados para productos clave, particularmente en recursos naturales, acero, aluminio y carne de res.

Tal como anticipó este medio, la idea de Milei es viajar a Washington D.C. cuando ya esté todo listo para firmar el acuerdo con su contraparte republicana, con la que además tiene una afinidad ideológica.

En tanto, entre abril y mayo el libertario volará a Londres para reunirse con dirigentes ingleses de derecha, por lo que se convertirá de esta manera en el primer presidente argentino en visitar el Reino Unido desde la guerra de Malvinas.

Así lo confirmó el propio mandatario en una reciente entrevista que brindó a un prestigioso medio británico, durante la cual también sostuvo que el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas se va a mantener y “no es negociable”.

En reiteradas ocasiones, el libertario reconoció que una de las figuras históricas que admira es a la ex primera ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher: “Hubo una guerra y a nosotros nos tocó perder. Eso no quiere decir que uno no pueda considerar que quienes estaban en frente eran personas que hacen bien su trabajo. Y no solo la admiro a ella, también a Ronald Reagan en Estados Unidos. Y admiro profundamente a Winston Churchill. ¿Y cuál es el problema?”, remarcó.

Por último, en estos meses el jefe de Estado también planea convocar a una cumbre de líderes mundiales de derecha, que posiblemente se realice en Buenos Aires, para consolidar una alianza estratégica que oficie de contrapeso a los gobiernos populistas.

Aunque todavía no hay una fecha para este evento, la intención es reunir a los presidentes José Antonio Kast (recientemente electo en Chile), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador) y Santiago Peña (Paraguay), a los que también se podría sumar Nayib Bukele (El Salvador).

 

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