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Política Nacional

Alberto Fernández asumió la presidencia del Mercosur

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El presidente asumió este miércoles la presidencia pro témpore y declaró: “me hago cargo en un momento difícil pero con mucho entusiasmo”.

El presidente Alberto Fernández asumirá este jueves la presidencia pro témpore del Mercosur, en el marco de la 57ma. Cumbre de presidentes de los Estados Partes y Estados Asociados, con el propósito de “consolidar y fortalecer” el bloque regional.

“Me hago cargo en un momento difícil, pero con mucho entusiasmo”, dijo y siguió: “En memoria del querido Tabaré Vázquez, asumo la función que me asignan con todo el compromiso y el amor que siento por este continente”.

La cumbre se realizó en forma virtual debido a las restricciones por la pandemia de coronavirus desde las 11 y el mandatario participará desde la Residencia Presidencial de Olivos.

También participaron de manera virtual los jefes de Estado de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y de la república Federativa de Brasil, Jair Bolsonaro.

Fernández asumió el cargo hasta el 30 de junio de 2021, de manos de su par de Uruguay Luis Lacalle Pou, quien estuvo a cargo este último semestre. Allí, se realizará un balance del período anterior y se definirán nuevos desafíos del bloque regional.

Alberto Fernández habló del Mercosur como “una política de Estado” y expresó además que “es una vocación de nuestros pueblos”.

Asimismo, Fernández desde Olivos, dijo: “Tengo el sueño de un Mercosur distinto, convertido en nave insignia del desarrollo sustentable, innovación tecnológica e inclusión social”.

“Argentina tiene expectativas de los acuerdos que puedan cerrarse” entre el Mercosur y otros bloques, pero dijo que “se trata de firmar instrumentos realistas y posibles, que ayuden a mejorar la competitividad sin afectar nuestro empleo”, remarcó Alberto Fernández.

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Amnistía Internacional publicó una carta abierta al papa León XIV antes de su visita a Argentina

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A pocos días de que el papa León XIV pise suelo argentino, Amnistía Internacional (AI) le dirigió una carta abierta en la que le pidió que, durante sus encuentros con las autoridades y la sociedad del país, haga un llamado a garantizar los derechos de los sectores más vulnerables. El documento, difundido este jueves, abarca desde la situación de las personas con discapacidad hasta la criminalización de la protesta, e interpela directamente al pontífice en cada una de las paradas que tiene previstas entre el 8 y el 11 de noviembre en Buenos Aires, Córdoba y Luján.

El Papa llegará a la Argentina el próximo domingo. Su agenda incluye un encuentro con el presidente Javier Milei, visitas a comunidades religiosas y sociales, misas multitudinarias en Buenos Aires y Córdoba, y un recorrido por el complejo penitenciario federal el último día de su estadía, el martes 11, antes de continuar su gira latinoamericana hacia Perú. Es en ese marco donde AI construyó su carta: cada sección del documento se apoya en uno de los lugares o encuentros programados por el pontífice para introducir una preocupación concreta sobre la situación de los derechos humanos en el país.

La organización abrió el texto con una bienvenida al Santo Padre y con el reconocimiento de que su visita “representa una oportunidad especialmente significativa para poner en el centro del debate público la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad de los Estados de proteger los derechos de todas las personas”. Desde ese punto de partida, AI trazó un recorrido por lo que describió como un proceso de retroceso en la protección social y en las garantías civiles bajo la actual administración, aunque aclaró que reconoce los desafíos económicos que enfrenta el país y la necesidad de que las autoridades tomen decisiones para superarlos.

La carta sostiene, sin embargo, que “ninguna política económica puede desentenderse de sus consecuencias sobre los derechos humanos”.

Uno de los primeros puntos específicos de la carta se apoya en la visita que León XIV realizará al Cottolengo Don Orione de Claypole, en el conurbano bonaerense. AI señaló que ese encuentro tendrá lugar en un contexto de “profunda preocupación” por la sostenibilidad de las prestaciones destinadas a las personas con discapacidad. Las demoras en los pagos estatales, las dificultades de financiamiento de las instituciones y las controversias en torno a la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad generaron, según el documento, incertidumbre para miles de personas y sus familias. La propia Conferencia Episcopal Argentina ya había advertido públicamente sobre la gravedad de esa situación.

En materia laboral, AI recordó que el encuentro del Papa con representantes del mundo del trabajo evoca el legado de la encíclica Rerum Novarum de León XIII, que reconoció la dignidad del trabajo y el derecho de los trabajadores a organizarse. En el presente, la organización advirtió que una de cada cinco personas con empleo vivía en un hogar pobre durante el primer semestre de 2026, y cuestionó la reforma laboral aprobada en febrero por considerar que debilita las condiciones de trabajo, restringe la negociación colectiva y limita el ejercicio del derecho de huelga.

El documento también señaló la situación de los jubilados, quienes enfrentan dificultades para acceder a ingresos suficientes y, en muchos casos, se manifiestan pacíficamente para reclamar mejores condiciones de vida. Según AI, esas protestas recibieron en ocasiones respuestas policiales desproporcionadas.

El tercer bloque de la carta está orientado al encuentro del pontífice con jóvenes. AI describió a esa generación como la que enfrenta “importantes obstáculos para estudiar, trabajar y construir un proyecto de vida”, con dificultades concretas en el financiamiento de las universidades públicas y en materia de salud mental. Pero el eje central de esa sección fue el deterioro del clima de debate público: la organización documentó el uso desproporcionado de la fuerza en manifestaciones pacíficas, así como ataques y hostigamiento contra periodistas y organizaciones sociales.

AI también advirtió sobre la expansión de herramientas estatales de vigilancia basadas en reconocimiento facial e inteligencia artificial, que, a su criterio, plantean interrogantes sobre la privacidad y la libertad de expresión. El documento citó la encíclica Magnifica Humanitas del propio León XIV para señalar que esas tecnologías deben estar sujetas a controles democráticos y garantías efectivas para los derechos humanos.

La visita al establecimiento penitenciario federal el 11 de noviembre fue otro de los puntos de apoyo del documento. AI recordó que esa actividad se producirá en un contexto en el que el Gobierno acaba de reducir la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años, una medida que la organización rechaza por considerar que prioriza el castigo sobre la protección de adolescentes. También señaló que la Procuración Penitenciaria —el organismo encargado de controlar las condiciones de detención en las cárceles federales— sigue sin titular designado.

La carta reclamó atención del Estado sobre las condiciones de detención, el acceso a la salud dentro de los establecimientos, la prevención de la violencia institucional y las posibilidades de reinserción social para las personas privadas de libertad.

En el tramo final, AI amplió su planteo hacia colectivos que, aunque no forman parte del itinerario oficial del Papa, atraviesan situaciones que el documento considera críticas. La organización denunció los recortes presupuestarios en políticas de prevención y atención de la violencia de género, el debilitamiento de la Educación Sexual Integral (ESI) y la reducción de programas de prevención del embarazo no intencional en la adolescencia. También expresó preocupación por los discursos que estigmatizan a las personas LGBTI+ y por las restricciones al acceso a derechos de las personas migrantes.

En el cierre de la carta, AI le pidió al pontífice que aproveche sus encuentros con las autoridades y la sociedad argentina para promover el trabajo digno, la justicia social, la protección de los sectores vulnerables, la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica, y para “rechazar toda forma de violencia, discriminación y exclusión”.

León XIV comenzará su visita apostólica a la Argentina el próximo 8 de noviembre.

La carta completa de Amnistía Internacional a León XIV

Su Santidad, Papa León XIV:

Desde Amnistía Internacional queremos darle una cálida bienvenida a nuestro país. Su visita representa una oportunidad especialmente significativa para poner en el centro del debate público la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad de los Estados de proteger los derechos de todas las personas, especialmente de aquellas que enfrentan mayores situaciones de vulnerabilidad.

La Argentina atraviesa un momento de profundas transformaciones económicas, sociales e institucionales. En los últimos años hemos documentado y expresado nuestra preocupación por decisiones gubernamentales que afectan el ejercicio de derechos fundamentales, debilitan mecanismos de protección social y restringen el espacio para la participación y el disenso.

Reconocemos los desafíos económicos que enfrenta nuestro país y la necesidad de que las autoridades adopten decisiones para superarlos. Sin embargo, ninguna política económica puede desentenderse de sus consecuencias sobre los derechos humanos. Los Estados tienen la obligación de garantizar niveles esenciales de protección, evitar medidas discriminatorias y evaluar especialmente sus impactos sobre quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Los lugares que usted ha elegido visitar durante su estadía en la Argentina ofrecen una oportunidad para reflexionar sobre algunos de estos desafíos.

La dignidad y los derechos de las personas con discapacidad

Su visita al Cottolengo Don Orione de Claypole tendrá lugar en un contexto de profunda preocupación por la sostenibilidad de las prestaciones y los apoyos destinados a las personas con discapacidad.

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Mauricio Macri no irá a la misa del papa León XIV en medio de las tensiones con su primo Jorge Macri

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La visita del papa León XIV a la Argentina abrió un nuevo capítulo en la interna de la familia Macri. Mauricio Macri finalmente decidió que no asistirá a la misa del próximo lunes 9 de noviembre, en el Monumento de los Españoles, en Palermo, porque busca evitar un encuentro con su primo Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y quien le cursó la invitación. El episodio deja expuesto el deterioro de un vínculo atravesado desde hace meses por el distanciamiento personal y los desacuerdos políticos.

La convocatoria al ex presidente había sido confirmada a principios de esta semana. Su nombre integraba la lista de invitados especiales del Gobierno porteño y estaba asignado un lugar en el sector destinado a las autoridades. Sin embargo, una presencia que inicialmente parecía segura quedó descartada. Para Mauricio Macri, la posibilidad de compartir la ceremonia con su primo se volvió un impedimento, pese a la relevancia institucional y religiosa de la primera visita de León XIV al país.

Según pudo saber Infobae de fuentes políticas calificadas del PRO, el motivo central de la negativa es su resistencia a encontrarse con Jorge Macri. La situación llegó al Gobierno nacional, cuyos interlocutores se comunicaron con el ex mandatario para pedirle que hiciera el esfuerzo de asistir. La Casa Rosada busca que el fundador del PRO participe de una de las actividades principales de la visita papal, más allá de las diferencias que mantiene con el jefe de Gobierno porteño.

La novedad adquiere una dimensión particular porque el Gobierno nacional resolvió no convocar a los expresidentes argentinos a la recepción institucional del domingo en el Palacio Libertad. Como informó Infobae el martes, la Casa Rosada dejó fuera de esa convocatoria a quienes ejercieron la jefatura del Estado, aunque invitó a los 24 gobernadores, diputados, senadores y a la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Una invitación que está pendiente

La decisión del gobierno nacional de excluir a los ex mandatarios de las actividades oficiales alcanzó a Mauricio Macri, Alberto Fernández, Cristina Kirchner (quien cumple prisión domiciliaria por el caso Vialidad), Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá

Mauricio Macri aparecía como la excepción dentro de esa ausencia de ex mandatarios, ya que recibió una invitación del Gobierno de la Ciudad para asistir a la misa del lunes. La convocatoria no partió de Javier Milei, sino de Jorge Macri, y corresponde a una actividad distinta de la recepción que organiza el Poder Ejecutivo nacional. La reserva de un lugar entre los invitados especiales se interpretó como una posibilidad para que el expresidente formara parte de la visita del Pontífice sin alterar el esquema protocolar de la Casa Rosada.

Ahora el escenario se modificó. La no presencia del fundador del PRO se debe a una decisión personal, vinculada menos con el protocolo de la visita papal que con las dificultades que atraviesa la relación entre los dos dirigentes de la familia.

Las tensiones entre Mauricio y Jorge Macri no son recientes, aunque durante buena parte de los últimos meses ambos intentaron evitar que las diferencias derivaran en una confrontación pública. El vínculo reúne cuestiones familiares, discrepancias sobre la administración de la Ciudad y una disputa por la conducción política del PRO en el distrito que el partido gobierna sin interrupciones desde 2007.

El deterioro se acentuó después de las elecciones legislativas porteñas de mayo de 2025. En esos comicios, el PRO llevó a Silvia Lospennato como primera candidata y terminó tercero, detrás de La Libertad Avanza, que postuló a Manuel Adorni, y del peronismo, encabezado por Leandro Santoro. El resultado abrió una discusión interna sobre la estrategia electoral, la gestión porteña y la preservación del principal bastión político del macrismo.

El ex presidente comenzó a cuestionar distintos aspectos de la administración de la Ciudad y reclamó cambios para recuperar la iniciativa política. Jorge Macri, que llegó a la jefatura de Gobierno en diciembre de 2023 después de una extensa trayectoria como intendente de Vicente López, defendió a su equipo y su autonomía para tomar decisiones.

Esa diferencia de criterios profundizó el debate sobre los espacios de poder y la autoridad dentro del PRO. Mauricio Macri conserva la presidencia partidaria y una influencia decisiva en la estrategia nacional. Jorge Macri, en cambio, conduce el gobierno porteño y pretende competir por su reelección en 2027.

El vínculo también se convirtió en un factor para las negociaciones con La Libertad Avanza. En julio, Infobae informó que la Casa Rosada condicionaba las conversaciones sobre un eventual acuerdo electoral en la Ciudad a un ordenamiento previo de la interna de los primos. Los interlocutores libertarios advertían que las diferencias entre ambos dificultaban la construcción de una posición común del PRO.

La situación volvió a quedar expuesta en septiembre, cuando otra reconstrucción publicada por este medio detalló los desacuerdos sobre el control político del partido y la gestión porteña. Las diferencias excedían una discusión administrativa: alcanzaban el posicionamiento de ambos dirigentes y el reparto de las decisiones sobre el futuro electoral de la Ciudad.

En ese contexto hubo intentos de acercamiento que no resolvieron el conflicto. Los primos mantuvieron reuniones y compartieron algunas actividades públicas, pero esas apariciones no bastaron para recomponer plenamente el vínculo. A mediados de octubre, incluso, trascendió que distintos interlocutores buscaban mediar entre ambos. Entre ellos fue mencionado Daniel Angelici, un dirigente con vínculos personales y políticos con los dos sectores.

Jorge Macri intentó restarles gravedad a los desacuerdos en público. El 15 de octubre, durante una entrevista televisiva, reconoció que había diferencias con Mauricio, aunque las atribuyó a perspectivas distintas sobre la administración de la Ciudad.

“Son miradas de gestión”, explicó entonces el jefe de Gobierno. También sostuvo que su primo le reclama de manera permanente nuevas medidas para mejorar el funcionamiento del Ejecutivo porteño. “Él siempre pide más, pero son discusiones normales”, afirmó.

En esa misma intervención aludió a planteos sobre la eficiencia administrativa, la reducción de impuestos y la concesión de los medios públicos de la Ciudad. Según explicó, algunas de esas propuestas surgieron en conversaciones con el expresidente y se incorporaron a la agenda de gestión.

La explicación de Jorge Macri apuntaba a presentar las diferencias como parte de una relación política habitual entre dos dirigentes que integran un mismo espacio, aunque ocupan responsabilidades distintas. Sin embargo, las dudas de Mauricio sobre su participación en la misa del Papa indican que el distanciamiento excede aquellas declaraciones.

La cuestión tiene impacto en el PRO. El partido enfrenta el desafío de definir su vínculo electoral con La Libertad Avanza de cara a 2027, en un escenario en el que el oficialismo nacional busca disputar el poder en la Ciudad. El distrito es el principal territorio de gobierno del macrismo y una parte central de su identidad política.

Mauricio Macri debe resolver una estrategia que preserve la autonomía de su partido sin clausurar la posibilidad de un entendimiento con el oficialismo nacional. Jorge Macri, a su vez, necesita reunir las condiciones políticas para buscar un segundo mandato. Ambas definiciones están conectadas, aunque no responden necesariamente a los mismos intereses.

Las diferencias entre los primos quedaron incorporadas a esa negociación. El 30 de octubre, Mauricio Macri reconoció públicamente que las conversaciones con La Libertad Avanza no habían registrado avances significativos. La situación de la Ciudad seguía entre los principales puntos de desacuerdo.

Los motivos de la invitación

En medio de esas tensiones, la visita de León XIV generó una situación que no estaba contemplada en la organización política de la celebración. La misa del lunes será uno de los eventos centrales del viaje apostólico y reunirá en Palermo a autoridades de distintos espacios partidarios, además de miles de fieles.

La invitación del Gobierno porteño a Mauricio Macri tuvo un sentido institucional. Se trata de un ex presidente de la Nación que también gobernó la Ciudad durante dos mandatos consecutivos, entre 2007 y 2015. Su presencia entre las autoridades especiales resultaba consistente con la convocatoria diseñada para la ceremonia.

El problema surgió cuando la invitación quedó ligada a la posibilidad de un encuentro con Jorge Macri. La resistencia del ex presidente a compartir ese ámbito con su primo llevó a que interlocutores de ambos sectores intervinieran para que se concrete su participación.

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Kicillof y el cristinismo pausaron la interna: Máximo Kirchner presidirá el Congreso del PJ bonaerense

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El peronismo en la provincia de Buenos Aires transitó las últimas 24 horas para definir los movimientos formales que el PJ bonaerense debía ejecutar como partido. Este miércoles, el gobernador Axel Kicillof encabezó una reunión del Consejo en la que se ratificó que Máximo Kirchner presidirá el Congreso partidario. Se proclamará el próximo 21 de noviembre en La Plata, bajo una modalidad híbrida.

El entendimiento llegó luego de una reunión que Kicillof y Kirchner mantuvieron el martes en La Plata. También participaron la vicegobernadora Verónica Magario; los intendentes Mariano Cascallares, de Almirante Brown, y Federico Otermín, de Lomas de Zamora; y el jefe del bloque de diputados bonaerenses de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli. Este miércoles se formalizó en un encuentro más amplio, con la presencia de los consejeros.

El encuentro previo permitió resolver la distribución de responsabilidades partidarias antes de la reunión del Consejo. Kicillof conserva la presidencia del PJ provincial y el líder de La Cámpora quedará al frente del Congreso, uno de los órganos de mayor peso en la estructura interna.

La decisión representó una tregua entre el Movimiento Derecho al Futuro, el sector político que responde al gobernador, y el cristinismo. El acuerdo no eliminó esas diferencias, pero evitó que se trasladaran a una reunión convocada para cumplir con requisitos estatutarios.

El gobernador explicó que el Congreso del PJ bonaerense se realizará el 21 de noviembre y tendrá una modalidad mixta. Parte de las autoridades estará en La Plata y el resto de los congresales participará de forma virtual.

“No va a ser de esos congresos multitudinarios, sino que una parte se va a hacer acá en La Plata, donde va a estar la mesa, y el resto va a ser virtual”, detalló.

La convocatoria tendrá como una de sus funciones centrales la designación de los congresales bonaerenses ante el Congreso Nacional del Partido Justicialista. Kicillof señaló que la reunión responde también a exigencias legales vinculadas al funcionamiento formal de la fuerza.

“Tenemos plazos y hoy estamos cumpliendo esos plazos también, con lo cual es muy importante para nosotros que el partido esté absolutamente dentro de la norma”, señaló el gobernador, quien presidió una mesa rectangular escoltado por el resto de las autoridades partidarias: Verónica Magario y Federico Otermín, como vicepresidentes; Mariano Cascallares como Secretario General y el intendente de La Plata, Julio Alak, en calidad de anfitrión.

El Consejo partidario avanzó, además, en la designación de autoridades que seguían pendientes en distintas secretarías. Kicillof también destacó el funcionamiento de una aplicación para realizar preafiliaciones. La iniciativa integra una campaña para fortalecer la estructura territorial y administrativa del PJ bonaerense, mientras las principales referencias del peronismo buscan ordenar la vida interna sin anticipar definiciones electorales.

La reunión del Consejo incluyó una evaluación de la situación económica, política y social del país. Luego de las intervenciones, el partido emitió un comunicado en el que se incluyó un reclamo para que Cristina Kirchner “recupere sus derechos políticos”.

El pronunciamiento fue una de las señales hacia el sector cristinista. La situación de la expresidenta ocupa un lugar central en la agenda de La Cámpora y de los dirigentes que la acompañan dentro del peronismo bonaerense.

La incorporación del pedido permitió que el documento final expresara una posición común entre sectores que mantienen diferencias respecto de la organización política y la proyección del espacio. El acuerdo institucional, de ese modo, combinó la definición de cargos con una declaración política que ratificó el respaldo a Cristina Kirchner.

Kicillof evitó presentar la reunión como el inicio de una alianza interna más amplia. Consultado sobre si se abría una nueva etapa de diálogo, respondió que existen diferencias y debates, aunque sostuvo que los distintos sectores comparten la necesidad de ofrecer una respuesta frente a la situación económica y social.

“Más allá de las diferencias, lo que hay que dar es una respuesta a nuestro pueblo, a la provincia y a la nación para generar una alternativa”, afirmó. Planteó además que el peronismo debe mostrarse “fuerte” frente al Gobierno nacional.

El tema electoral no formó parte del debate central del Consejo. Durante la reunión no se discutieron candidaturas, alianzas ni eventuales mecanismos para ordenar la competencia interna de cara a los próximos comicios.

Sin embargo, el gobernador sí se refirió a las conversaciones que mantiene con legisladores, gobernadores y dirigentes de distintos espacios opositores por la discusión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y otros cambios electorales que pueda impulsar el Gobierno nacional. “El peronismo lo que está tratando de hacer es defender los derechos electorales de la gente”, expresó el gobernador en una rueda de prensa una vez finalizada la reunión.

También criticó la relación entre la Casa Rosada y los gobiernos provinciales. Sostuvo que la Nación redujo recursos destinados a las provincias para luego utilizar la asistencia financiera como una herramienta de negociación política. “Es látigo y billetera”, definió.

Aunque el tema no se trató en la reunión formal, Kicillof sí admitió que forma parte de las conversaciones políticas. “Hay muchísimos casos de intendentes que habían estado un período, dos períodos, lo que sea, y no los votaron de nuevo y perdieron”, afirmó. El gobernador agregó que espera que avance una discusión legislativa sobre el tema, aunque evitó involucrarse en el mecanismo que podría utilizarse para modificar la normativa.

La cuestión es relevante para numerosos jefes comunales de distintos espacios políticos. En el peronismo hay varios intendentes que reclaman revisar los límites vigentes para sostener la continuidad de sus gestiones. Sin embargo, el Frente Renovador de Sergio Massa viene reiterando su rechazo a la modificación de la legislación vigente.

La reunión del Consejo definió una distribución de responsabilidades que permite sostener la convivencia entre los principales sectores del peronismo bonaerense. Kicillof seguirá al frente del PJ provincial, Kirchner presidirá el Congreso partidario y el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, continuará en la Junta Electoral.

La fórmula no resuelve las diferencias entre el kicillofismo y el cristinismo, pero establece un esquema institucional que evita una confrontación inmediata. La próxima prueba será el Congreso del 21 de noviembre, donde el PJ bonaerense deberá designar a sus representantes ante la conducción nacional del partido.

Hasta entonces, la prioridad de los sectores internos será sostener el acuerdo alcanzado en La Plata y evitar que la disputa por el liderazgo vuelva a ocupar el centro de la escena, con un Kicillof sin mayores alternativas que disputar una candidatura presidencial el año que viene.

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