En medio los incipientes movimientos del Gobierno por dar inicio a las negociaciones que le permitan la aprobación de la Reforma Laboral, convergen posturas al interior de la administración en torno a la aceptación a los pedidos de los aliados para instrumentar cambios en el proyecto que fue diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Un sector de la administración libertaria expresó ante Infobae que no habrá lugar para flexibilizar la norma tras sostener que se vio sometida a modificaciones a lo largo de su redacción. “No hay margen para más cambios. Es un proyecto bastante consensuado”, argumentaron desde uno de los despachos de Balcarce 50.
Sin embargo, otros integrantes de la mesa chica que rodea al presidente Javier Milei no ven con malos ojos la posibilidad de dar lugar a modificaciones mínimas. “Hay chances de que alguna cuestión menor se cambie. La ley tiene que salir y somos optimistas”, contrapuso una importante fuente.
Lo cierto es que, a partir de la semana próxima, el equipo legislativo que conquistó el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal deberá dar los primeros pasos en el despliegue de la estrategia con la que apuestan a anotarse un nuevo triunfo electoral.
De esta forma, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados Patricia Bullrich se prepara para retomar las conversaciones con los bloques aliados escoltada por el ministro del Interior, Diego Santilli; los primos Eduardo “Lule” y Martín Menem, este último titular de la Cámara de Diputados; y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Ignacio Devitt.
Los movimientos serán seguidos desde cerca por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien reporta directamente al presidente Javier Milei y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el asesor presidencial, Santiago Caputo, a cargo de la estrategia.
Desde su anuncio, la reforma cosechó críticas en varios sectores de la sociedad que van desde la Confederación General del Trabajo (CGT), que se volcó a las calles en rechazo de la misma, hasta algunos gobernadores aliados que cuestionan un puñado de puntos. También la Unión Industrial Argentina (UIA) propuso el endurecimiento del articulado durante las reuniones en el marco del Consejo de Mayo. Ante ese escenario, algunas voces del Ejecutivo se vieron obligados a dar lugar a algunos planteos.
“No es la idea, pero estamos abiertos a escuchar siempre y cuando no afecte el espíritu de la reforma. El proyecto de Modernización es prioridad”, postuló otro funcionario involucrado. Algo similar plantean en el Senado, donde la segunda semana de enero funcionará un equipo a cargo de la abogada laboral Josefina Tajes, que receptará propuestas a estudiar. Dicha instancia tendrá continuidad a finales de enero y principios de febrero con un repaso del tema por parte de los senadores.
Uno de los puntos del proyecto que más dudas cosechó fue el relativo al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), a raíz del intento de modificar la forma en la que los empleadores afrontan el riesgo de las obligaciones derivadas para cubrir las indemnizaciones por eventuales despidos. De aprobarse la reforma, deberán aportar cada mes el 3% de la remuneración bruta de sus trabajadores. Desde la interlocución oficialista garantizan haber receptado las objeciones y prometen abrirse a la escucha. “Es un tema abierto, pero es muy importante que las empresas tengan previsibilidad en las contingencias”, insistieron.
“La Reforma Laboral es prioritaria, para eso la mesa debe funcionar en armonía”, definió una fuente a este medio. Pese a los matices, en las filas libertarias aseguran que “no hay ninguna disputa abierta” entre los actores involucrados que volverán a verse las caras pasado el receso vacacional concentrado principalmente en las dos primeras semanas del año.
De esta forma, Bullrich, los Menem, Santilli, Adorni y Caputo darán inicio a la temporada de intercambios para lograr cumplimentar las voluntades del presidente Javier Milei. Es que el balance post sanción de la Ley de Leyes del accionar coordinado es positivo por lo que aspiran a replicar las lógicas.
Con esa intención es que Diego Santilli viaja esta mañana rumbo a la provincia de Chubut, donde se reunirá con el gobernador, Ignacio Torres, en lo que será la primera de una serie de diez reuniones que tiene previstas para este enero. Además, se encuentra en estudio la posibilidad de desembarcar en Mendoza, San Juan, San Luis y Chaco. Es que los gobernadores reclaman claridad respecto al capítulo impositivo contenido en el articulado de la “modernización” y piden precisiones respecto al impacto específico en cada provincia.
En el ecosistema libertario hay una premisa clave: “Todo lo que no sea generación de empleo no es prioridad”. El lema responde a la obsesión por sancionar la Reforma Laboral, objetivo principal de la segunda mitad del período de sesiones extraordinarias que podría iniciar el 2 de febrero. El temario incluye además la Ley de Glaciares, tan ansiada por las provincias, y la reforma del Código Penal que quedaría para ser tratada más adelante.
Con la decisión de postergar el tratamiento de la reforma en el Senado para el 10 de febrero, y los traspiés vividos durante la sesión que trató el Presupuesto 2026 en Diputados, la exministra brindó detalles de la posibilidad de conversar algunos puntos. “Nos dejaríamos un mes y medio para poder debatirlo. Queremos tener el instrumento, no va a ser el final porque hay muchas cosas que seguramente vamos a poder tener en cuenta a la hora de lo que se discuta finalmente en ese momento. Que vean que estamos abiertos a la escucha”, supo anticipar.