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Política Nacional

Pichetto advirtió a Juntos por el Cambio: “No hay que subestimar al Frente de Todos”

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El auditor General de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, afirmó que no hay que “subestimar al kirchnerismo en la competencia”, ya que es el espacio político que aún mantiene el “poder electoral” y dejó en claro que no se lo puede descartar de la pelea de las elecciones 2023.

“En algún momento el Frente de Todos va a tener un candidato. No hay que subestimar el poder electoral que todavía tienen. Tienen un gran control económico sobre la estructura social, sobre la llegada a los sectores populares”, remarcó Pichetto en las últimas horas en diálogo con Radio Rivadavia.

Al mismo tiempo, aseguró que la vicepresidenta Cristina Kirchner perdió fuerza en su decisión de ser candidata cuando pronunció su renunciamiento, tras la sentencia del juicio de la causa Vialidad.

“El tema de Cristina Fernández está en revisión”, lanzó el auditor General de la Nación y señaló que “se está hablando de un operativo clamor por parte La Cámpora”.

“Fue un acto en el que se dejó llevar por lo emocional y el impacto de la sentencia”, reflexionó.

Por último, de cara a las elecciones presidenciales de 2023, consideró que “la fórmula con Mauricio Macri tiene una gran potencia”, al recordar que “ha tenido el 41% de los votos de la Argentina” y han “seguido estando activos y trabajando todo este tiempo”.

Igualmente sostuvo: “No voy a condicionar la decisión de Macri en función de la fórmula”, concluyó.

Fuente: Ámbito

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Milei acelera con su agenda de reformas: cada Ministerio tiene en carpeta más de 10 proyectos para 2026

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Javier Milei ya completó más de la mitad de su mandato. Aunque el plazo formal para que termine su presidencia es de un año y nueve meses, los márgenes para poder proponer proyectos y reformas se acotará de manera sustancial en la medida que pase el tiempo. Tal y como sucede en los años de elecciones presidenciales, los incentivos de actores opositores dialoguistas de actuar en tándem con el oficialismo se reducen. Y la Casa Rosada lo sabe.

En la Mesa Política consideran que a la presidencia de Milei le quedan solo unos meses más para impulsar iniciativas de alto calibre en el Congreso. Estiman que en el segundo semestre la relación ya se va a empezar a “empastar”. “Vamos a tener que competir con algunos de los que hoy nos acompañan. Por eso lo más relevante hay que hacerlo lo antes posible”, afirman.

El Presidente no solo quiere avanzar con premura con la reforma laboral para que esté sancionada para antes del 1 de marzo. Y es que en su discurso de la Apertura de Sesiones Ordinarias buscará darle dimensión a las pretensiones reformistas que todavía le quiere imprimir a la parte final de su gestión, pidiendo apoyo para otros proyectos que considera nodales.

Así lo asegura una fuente inobjetable. “Hay todo un paquete de reformas que se estarán enviando durante 2026″, avisa, para dar cuenta de que al oficialismo no solo le resta por tramitar aquellos que le quedarán pendientes de las Extraordinarias, así como las anunciadas reformas del Código Penal y la Tributaria, entre otras.

Milei les ha asegurado a sus colaboradores que tiene un menú variopinto de reformas para desplegar a lo largo de este año. De hecho, Infobae supo que todos los Ministerios tienen en carpeta varios proyectos y medidas que todavía no se conocen. “Tienen preparados por lo menos 10 paquetes de reformas cada uno”, aseguró una máxima fuente. La gran mayoría de estos permanecen en extremo hermetismo.

Con la sanción de la reforma laboral, el Gobierno busca dar un mensaje fuerte a los mercados de que puede impulsar proyectos de altísima sensibilidad, consiguiendo una mayoría negociada en ambas cámaras, no sin tener que ceder partes significativas del proyecto y lidiando con un clima tenso en las calles.

“El Gobierno está logrando triunfos legislativos importantes, al menos en la media sanción. Aún tiene pendiente consolidarlos en la sanción definitiva. Así como cuando empezás a perder las derrotas se encadenan, cuando ganás se genera un circuito virtuoso. Nos veo fortalecidos. Pero para consolidarlo tenemos que cerrar las sanciones definitivas”, opinó un importante estratega oficialista.

El Poder Ejecutivo había logrado enviar una señal política fuerte con la votación de 42 votos afirmativos y los 30 en contra que había obtenido la semana pasada. Con el traspié de la redacción del artículo de las licencias médicas, la oposición busca modificar otros aspectos en la Cámara de Diputados. La orden de la Casa Rosada es que el proyecto salga sí o sí.

Y es que Milei les habla a los suyos de la importancia que tiene la progresividad de las reformas. Considera que para que lanzar la reforma tributaria, primero debe estar la laboral. Y que para que se generen las condiciones para la previsional deben primero tramitarse las dos anteriores por una determinada cantidad de tiempo. “Recién debería poder presentarse después de las próximas elecciones presidenciales”, aseguran, de mínima, en el entorno más cercano del Presidente.

¿Qué se puede esperar en el corto plazo? Con las medidas que ellos consideran adecuadas para promoverlo, en Balcarce 50 buscan ampliar las condiciones para la llegada de inversiones y proyectos en el país. También para liberalizar el esquema comercial. Es en ese plano que buscarán terminar de sancionar el Acuerdo Mercosur-Unión Europea, así como enviar los aspectos nodales del Tratado Comercial con Estados Unidos que precisan ratificación parlamentaria.

Dado que un sector de los equipos técnicos de la Presidencia consideran que es asimilable a un tratado internacional, la adhesión de Argentina al Consejo de Paz que lidera Donald Trump también tendrá será presentado en el Congreso este año. Queda como cuenta pendiente que el Senado tramite el placet de Fernando Iglesias como embajador en la Unión Europea y Bélgica.

Este último podría tratarse el 26 de febrero en el Senado junto con la Ley de Glaciares, el convenio Mercosur-UE y la baja de la edad de imputabilidad en menores hacia los 14 años. Ese habría sido el temario de conversación en el encuentro reciente que hubo en la Quinta de Olivos entre Milei y la jefa de bloque de La Libertad Avanza en ese recinto, Patricia Bullrich. “No se habló de la reforma laboral ahí, se focalizó en otros proyectos”, dijo una fuente inobjetable.

Tal y como lo adelantó Infobae, el Gobierno Nacional planea retomar las iniciativas que quedaron excluidas del presupuesto 2026 y la reforma laboral, en particular el contenido del Capítulo XI y varias disposiciones impositivas, con el objetivo central de avanzar en la reducción de impuestos y aliviar la presión tributaria sobre empresas y personas.

La administración libertaria analiza cómo equilibrar la reducción de impuestos con la estabilidad de las cuentas públicas. Se debate un esquema de simplificación tributaria, que incluya una rebaja en Ganancias para personas y estímulos para los mercados, junto con la eventual implementación de un “IVA dividido”, según adelantó el propio ministro Caputo.

Aún sin precisiones técnicas, los funcionarios avanzan en el diseño de un proyecto legislativo que reúna casi todos los asuntos originalmente incorporados en el capítulo XI, con excepción de la Ley de Financiamiento Universitario, para cuyo tratamiento el Gobierno ya propuso un enfoque alternativo, aunque sin la adhesión del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que el lunes publicó un comunicado rechazando tajantemente la alternativa oficial y pidiendo la apertura urgente de paritarias.

De los temas pendientes que quedaron pendientes por la caída del Capítulo XI del Presupuesto está el proyecto que extiende el régimen de promoción para las energías renovables, el cual se prorroga por veinte años la estabilidad tributaria para ese sector. Hubo tratativas para que se pueda colocar en extraordinarias, pero cuando las negociaciones por la reforma laboral monopolizaron los esfuerzos oficiales, se decidió que se envíe en ordinarias: está en evaluación enviar solo ese apartado o una reforma energética más amplia, debido a que quedó afuera la modificación del régimen de zona fría.

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Kicillof avanza en su proyecto electoral: la nueva identidad en el centro del país y los conflictos sin cerrar con La Cámpora

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Axel Kicillof tiene el pie sobre el acelerador de su proyecto político. Esta vez no habrá un Clio negro, como el que aún tiene Carlos Bianco, para unir las rutas argentinas del mapa electoral. El desafío es más grande que en el 2018, cuando la mesa chica del kicillofismo empezó a girar, dándole un tono épico y colorido a las recorridas, por toda la provincia de Buenos Aires con la candidatura a gobernador como bandera. Esta vez el proyecto es nacional y necesitará de una logística más grande y compleja.

A través de un puñado de dirigentes de su círculo más cercano, el gobernador bonaerense empezó a construir en los últimos tres meses pequeñas centrales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en algunas provincias del país, con el fin de darle volumen a su armado político y expandir la iniciativa electoral que lo tiene como actor principal.

En esa estructura laboral que articula, desde la provincia de Buenos Aires hacia el interior del país, están los ministros bonaerenses Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Cristina Álvarez Rodríguez y Andrés “Cuervo” Larroque; los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Fernando Espinoza (La Matanza); y el ex jefe comunal de Florencio Varela e histórico dirigente del peronismo provincial, Julio Pereyra.

Aún no hay fecha definida para que Kicillof desembarque en persona en alguna provincia. Lo que sería el primer gran paso para darle forma a su construcción nacional. Ese movimiento es el que esperan algunos dirigentes del interior del país, que no ven a ningún otro nombre tan decidido como el economista a edificar un proyecto nacional.

En el kicillofismo creen que hay muchos nombres propios del interior que están en un lugar de demasiada comodidad y que no empujan desde sus provincias la reactivación de un debate nacional del peronismo. “Están a la espera de que Axel se mueva. Ellos también se tienen que mover. Y después veremos cómo se acoplan ellos o como nos acoplamos nosotros”, indicaron cerca del gobernador bonaerense.

En ese sentido, en La Plata creen que el freno que muchos dirigentes se autoimponen, advirtiendo que no se puede hacer ningún movimiento político hasta tanto no se resuelva la interna bonaerense, es “una excusa berreta”. Una traba que generan para “no activar” un plan de acción de cara a la construcción de un proyecto político opositor que enfrente a Javier Milei el año que viene.

Uno de los grandes desafíos que tiene Kicillof por delante es desembarcar en las cuatro provincias del centro del país, que son muy importantes en términos electorales, ya que concentran el 24% del padrón electoral. Sumado a la provincia de Buenos Aires, que tiene el 37%, en total aglutinan más de la mitad de los electores del país. Se trata de Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Cuatro lugares donde el kirchnerismo tiene una fuerte resistencia.

“Es real que el electorado de esas provincias es refractario al kirchnerismo, pero en especial a CFK y La Cámpora. El desafío es quebrar esa lógica y plantear algo nuevo. Sin renegar de dónde venís, pero que proponga un diálogo nuevo con los cordobeses, los mendocinos, los entrerrianos y los santafesinos”, precisaron en el entorno más chico de Kicillof.

En La Plata apuestan a que Kicillof “puede hablarle a los ciudadanos de cada provincia sobre lo que les interesa”, y de esa forma “romper barreras y mitos”, respecto al posicionamiento del peronismo bonaerense sobre las matrices productivas del interior. “No tenemos que quedar presos de ninguna definición, más allá de las ideas de las que estamos convencidos”, le planteó a Infobae un funcionario de estrecha relación con el Gobernador.

Tal vez el primer paso para romper esos muros que dividen posturas ideológicas sea mantener el diálogo abierto con algunos gobernadores en base a la gestión. En los últimos meses Kicillof ha mantenido comunicaciones con el cordobés Martín Llaryora por la reforma laboral, con el santafesino Maximiliano Pullaro por el conflicto policial en su provincia y con el chubutense Ignacio Torres por los incendios forestales del sur.

Esos diálogos son fluidos y en buenos términos, pero son todos vinculados a la gestión. No hay, por ahora, rosca política que cruce los encuentros telefónicos. Pero es posible que, con el correr del año, las propuestas para converger en un armado opositor comiencen a aparecer con mayor definición.

Kicillof también tiene conversaciones abiertas con los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), dos peronistas que han funcionado como aliados estratégicos de Milei en los dos primeros años de su mandato. Son dos mandatarios que el año pasado, cuando se acercó el momento de los comicios, se desmarcaron del Presidente y la buena relación que los une, para reafirmar la identidad peronista local que los ha distinguido a lo largo de los años. El proyecto peronista necesita de todos, aseguran en el kicillofismo.

Existe una idea que sobrevuela al peronismo bonaerense y a algunas terminales de Provincias Unidas, y tiene que ver con la posibilidad de construir, en un unidad, una coalición amplia y consistente que pueda ser una alternativa a la expresión libertaria de Javier Milei. Que de acá a mitad del año que viene haya una articulación de voluntades y tribus que tengan como objetivo principal combinar posturas sobre políticas públicas y armar un esquema político amplio y nacional.

En el peor de los casos, en el kicillofismo apuestan a que esos sectores provinciales no jueguen en contra de proyecto a nivel país que tenga como eje al peronismo. Imaginan una suerte de acuerdo táctico que contribuya, indirectamente, a la propuesta que hoy encarna Kicillof.

“Si en esas provincias no podemos ganar, tenemos que tratar de perder por menos que antes”, reflexionó un funcionario del gabinete bonaerense respecto al centro del país. Es una estrategia que al peronismo le sirvió en el 2019, cuando el Frente de Todos, liderado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner, abrió las puertas de la Casa Rosada.

En La Plata están convencidos que el armado en el centro del país llevará más tiempo que en otros lugares, pero que Kicillof tiene una buena base para crecer. “Tenemos mucho espacio para construir la identidad del nuevo proyecto político que queremos encarnar”, precisaron cerca del gobernador bonaerense. Es un desafío complejo y el tiempo corre cada vez más rápido, pero el mandatario provincial se tiene confianza.

En paralelo, el mandatario provincial debe resolver algunas tensiones con La Cámpora que aún están vigentes. Después de acordar la renovación de autoridades del PJ Bonaerense, el próximo escollo en el camino es llegar a un acuerdo por tres lugares del Senado bonaerense: la vicepresidencia primera, la secretaría administrativa del cuerpo y la presidencia del bloque peronista.

El lugar que en La Plata no están dispuestos a ceder es la vicepresidencia primera, espacio que quieren que ocupe la bahiense Ayelén Durand. En los hechos, es la sucesión directa de Verónica Magario que, al mismo tiempo, es quien debe suceder a Kicillof en caso de licencia. En el kicillofismo quieren toda la línea sucesoria ordenada y alineada a la conducción del Gobernador. Esa es una discusión latente con el sector de CFK.

La relación entre Kicillof y el cristinismo siguen igual de mal que siempre. Hay una tensión permanente en el vínculo político. Con Cristina y Máximo Kirchner no se habla. Con el paso de los meses, cada uno de esos actores tendrán que decidir en qué lugar jugar dentro de la partida electoral. A partir de ese momento empezará a quedar más claro si existe la posibilidad de un proyecto en unidad o si en el futuro los espera un divorcio traumático.

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Reforma laboral: el Gobierno encapsula el error no forzado del artículo 44 y busca frenar reclamos de último momento

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Un artículo agregado por Patricia Bullrich que probó el famoso “si pasa, pasa”; un vídeo donde la misma senadora sobreactuó personalismo tras la aprobación y una respuesta con tono canchero por parte del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Todo eso tuvo el inesperado error del Gobierno con el artículo 44 de la reforma laboral.

A partir de hoy a las 14, las comisiones de la Cámara de Diputados lo tendrán que subsanar. El dictamen está asegurado. El Gobierno decidió sacar el artículo. No redactarlo de nuevo ni buscar una alternativa. “No sale”, le dijeron sus aliados. “Ellos quieren dejar el pago reducido por algunas enfermedades. Eso sigue trabando algunas cuestiones”, había dicho una diputada de bloque dialoguista a este medio entrada la tarde. Luego se confirmó la novedad. “Es increíble que estemos discutiendo esto en lugar de una gran reforma”, se quejó ante Infobae un funcionario de Casa Rosada.

El mayor error, que aún hoy Karina Milei le reprocha a Bullrich, es que el paso en falso generó críticas envalentonadas y una oposición que estaba dormida, con ganas de despertarse. Hasta el PRO aprovechó para jugar a ser opositor a cambio de una modificación. Lo cierto es que cambios el mismo día de la sesión hubo por todos lados. Uno fue, por ejemplo, el cambio de fechas para modificar el financiamiento del INCAA. Se pasó para el 2028. ¿Su titular, Carlos Pirovano, estaba al tanto? El funcionario reconoció ante Infobae que se enteró “al leerlo” en el proyecto presentado.

Pirovano es uno de los administradores del ajuste que cumplió con creces la política de Milei. Redujo al INCAA de 850 a 250 empleados. Y con la mitad de los edificios (8 a 4). Es decir, echó al 30% de la plantilla. Quienes manejan el poroteo oficialista saben que, si bien los números están, las idas y vueltas de los últimos días generaron un dolor de cabeza extra para el titular de la Cámara, Martín Menem. Una legisladora con experiencia parlamentaria no quiso aventurar un número: “Nos sobran para abrir. Y tenemos los votos para todos los capítulos. Pero nos quedamos ahí”, planteó mientras le mostraba a este cronista el “sistema de poroteo” con promedio de las últimas votaciones y hasta cuando cada legislador se paró o se sentó de acuerdo al proyecto en cuestión. Mañana jueves, mientras se debata en el recinto, habrá un paro general de la CGT que, presionada por las bases, debió salir a anunciar la medida de fuerza que hoy a las 11 será comunicada con mayores detalles.

La conversación pública también giró. La consultora Analogías puso la lupa sobre la cobertura mediática y la conversación en redes sociales sobre la reforma durante febrero de este año. Respecto a diciembre de 2025, el Gobierno perdió el control de la narrativa. El estudio concluyó que la reforma ya no se discute, principalmente, como una “modernización”, sino como una disputa de poder (43,6%). Además, explicaron, con los detalles de los cambios para el asalariado, pasó a predominar una postura neutral (40,1%) respecto del apoyo explícito al Gobierno, con apenas el 8,6%. En redes sociales (X), la estructura de la conversación pasó de ser binaria (Gobierno vs. Sindicatos) a tripolar: Apareció una comunidad de “Desconfianza Generalizada” (23,4%) que rechaza tanto al Gobierno de Milei como a la CGT.

“Les bajamos las cargas patronales un 85 por ciento para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. No salgo de mi asombro!”, disparó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. Quizás el último informe del INDEC sobre la utilización de la capacidad instalada pueda acercarle una respuesta. Por encima del promedio general estuvieron la refinación del petróleo (87,1%), papel y cartón (65,0%), productos alimenticios y bebidas (63,6%), sustancias y productos químicos (58,6%) e industrias metálicas básicas (57,5%). Por debajo, en clara retracción (con despidos incluidos), estuvo la industria automotriz (31,2%), más de diez puntos menos (44,2%) que diciembre de 2024. Caucho y plástico se derrumbaron al 33,4% y textiles al 35,2%.

El centro CEPA marcó, en base a datos oficiales, la retracción de empresas y empleados registrados. La comparación entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 marcó una disminución de empresas de 512.357 a 490.419. Es una contracción de 21.938 empresasSon 30 empresas por día. ¿Y los trabajadores? En ese mismo lapso se redujo en 272.607 puestos de trabajo. Un empresario del rubro de la zinguería lo ejemplificó ante Infobae: “La caída en mi sector hizo que todos los que compiten conmigo despidieran gente. Nadie escapó a esa situación”. Ante la pregunta de qué espera de la reforma laboral, reconoció: “Que despedir no sea tan caro. Porque si no cierro”. Un clima de época.

En la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof se prepara para un año intenso en materia de gestión. Con el tema del Presupuesto como eje principal y conflictos que se pueden suceder antes del comienzo de clases. Los gremios docentes aún no aceptaron la paritaria propuesta por el Poder Ejecutivo. Por un lado, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) rechazó el aumento del 3% para el mes de febrero y ya anunció una medida de fuerza. El otro de los gremios, SUTEBA tampoco aceptó la propuesta, con una salvedad. El sector que conduce Roberto Baradel no llamó a un paro. ¿Comienzan las clases? “No es momento de sacar los pies del plato”, dijo a Infobae un funcionario de la mesa chica de Kicillof.

La respuesta de los gremios salió de la política partidaria: “Las bases nos reclaman. La inflación empieza a ser un problema de nuevo y al docente -con razón- le importa poco de quién es la culpa. El salario no alcanza”, sentenciaron. El dato que publica la provincia es que la Nación tiene una deuda de 14,7 billones de pesos. “Así y todo no cortamos nunca la asistencia”, afirmaron. Hay un ejemplo concreto. La provincia compra, en materia alimentaria, 7 millones de toneladas por mes. Para comparar la cantidad, vale ir al dato que dejó Mauricio Macri. En ese entonces, Nación compraba 8 millones del total país. El ajuste de Javier Milei sumado al problema social bonaerense generaron esta cifra. “Milei ajusta y nosotros contenemos. Encima nos apuntan a nosotros”, agregó un intendente del conurbano.

Aunque más allá de la gestión, el otro problema del gobernador es la desconfianza reinante en cada ministro y funcionario que juega entre el Ejecutivo y La Cámpora. A esta hora aún no se sabe quién conducirá el bloque en el Senado. El entorno de Máximo Kirchner cree que Kicillof ya obtuvo su premio con el PJ bonaerense y que no le dan los números dentro de la bancada para imponer uno propio. Pero el gobernador no quiere saber nada con el liderazgo de un K. Cree que puede jugarle en contra en algún proyecto oficialista. Hace bien en desconfiar.

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