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Milei afirmó que el préstamo del FMI servirá para terminar de controlar la inflación

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El presidente de la Nación, Javier Milei, recomendó hoy en su cuenta de la red social X la lectura de la columna de opinión que envió y se publicó en el diario La Nación. Bajo el título “Acuerdo con el FMI: sanear el BCRA para terminar con la inflación”, el Presidente argumentó que el préstamos del organismo internacional servirá para consolidar la baja de la inflación.

La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta de dinero, ya sea porque subió la oferta, cayó la demanda o ambas cosas, lo cual reduce el poder adquisitivo del dinero, esto es, todos los precios en unidades monetarias suben. A su vez, este mecanismo no es instantáneo, ya que la política monetaria opera con un rezago que oscila entre 18 y 24 meses. Esto es, dada la demanda de dinero, aun cuando uno fije la cantidad de dinero, la inflación tardará en desaparecer entre un año y medio, y dos años. Esta situación se vuelve más tediosa, si en el origen existían restricciones cuantitativas en los distintos mercados aunado a controles de precios, lo cual genera un sobrante monetario que implica una mayor tasa de inflación de corto plazo”, afirmó Milei.

En cuanto a la inflación, el presidente señaló que para “terminar con el problema de la inflación de una vez y para siempre requiere considerar de modo explícito las operaciones que los distintos agentes realizan con el Banco Central y cómo esto impacta en sus distintas hojas de balance. Puesto en otros términos, no solo hay que mirar qué está pasando con los flujos, sino también con los stocks”.

Además, respecto al saneamiento del Banco Central, el mandatario señaló: “Si el patrimonio del BC fuera negativo, dado que en el activo suelen existir bienes con un valor real independiente de lo que pase con el poder adquisitivo del dinero, ello implica que para reestablecer el equilibrio patrimonial el nivel de precios debe subir para licuar los pasivos monetarios y de ese modo alinearse con el valor de los activos. De ello surge que cuanto mayor sea el deterioro patrimonial del BC, mayor será el nivel de precios que permite sanear su balance. Así, dicho nivel de precios de largo plazo contra el nivel actual nos muestra la tasa de inflación subyacente de la economía”.

La columna completa

La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta de dinero, ya sea porque subió la oferta, cayó la demanda o ambas cosas, lo cual reduce el poder adquisitivo del dinero, esto es, todos los precios en unidades monetarias suben. A su vez, este mecanismo no es instantáneo, ya que la política monetaria opera con un rezago que oscila entre 18 y 24 meses. Esto es, dada la demanda de dinero, aun cuando uno fije la cantidad de dinero, la inflación tardará en desaparecer entre un año y medio, y dos años. Esta situación se vuelve más tediosa, si en el origen existían restricciones cuantitativas en los distintos mercados aunado a controles de precios, lo cual genera un sobrante monetario que implica una mayor tasa de inflación de corto plazo.

Por otra parte, la dinámica con la que suben los distintos precios (dólar, transables, mayoristas, minoristas y los salarios) depende del origen del desequilibrio. Finalmente, aun sin desequilibrio monetario, para la misma escala nominal de la economía, los precios relativos suelen cambiar, lo que implica que cuando algunos suben, otros deberán caer por la simple cuestión de que la cantidad de dinero está fija.

Si bien la explicación anterior es muy potente tanto desde la argumentación como desde el punto de vista empírico, terminar con el problema de la inflación de una vez y para siempre requiere considerar de modo explícito las operaciones que los distintos agentes realizan con el Banco Central y cómo esto impacta en sus distintas hojas de balance. Puesto en otros términos, no solo hay que mirar qué está pasando con los flujos, sino también con los stocks. En este sentido, el balance del Banco Central (BC), como el del resto de los agentes, muestra que su patrimonio neto surge de la diferencia entre sus activos y sus pasivos. Por ende, si uno pensara en el último día de nuestra existencia física, dado que el dinero emitido por el BC no tiene poder de compra alguno en el más allá, todos deberían liquidar sus tenencias monetarias antes de partir. Por ende, si el BC tuviera un patrimonio neto a mercado no negativo, podría rescatar sus pasivos monetarios sin que haya sobresaltos en el nivel de precios.

Por otra parte, si el patrimonio del BC fuera negativo, dado que en el activo suelen existir bienes con un valor real independiente de lo que pase con el poder adquisitivo del dinero, ello implica que para reestablecer el equilibrio patrimonial el nivel de precios debe subir para licuar los pasivos monetarios y de ese modo alinearse con el valor de los activos. De ello surge que cuanto mayor sea el deterioro patrimonial del BC, mayor será el nivel de precios que permite sanear su balance. Así, dicho nivel de precios de largo plazo contra el nivel actual nos muestra la tasa de inflación subyacente de la economía. Por lo tanto, para terminar con la inflación no basta con trabajar sobre los flujos, sino que resulta fundamental recomponer el equilibrio de stocks (patrimonio del BC).

Dentro de este marco, en el caso del BCRA, sus activos se componen de reservas internacionales y títulos públicos emitidos por el gobierno nacional. En cuanto al pasivo, en el mismo se encuentra la base monetaria (circulante en poder del público y encajes de los bancos) y la deuda remunerada, que en su momento se llamaron Lebac, luego Leliq y después Pases. En este sentido, cuando suben los pasivos del Banco Central, ya sea por emisión de pesos contra títulos públicos que no tienen mercado, es decir, emisión espuria, o por el devengamiento de intereses de los pases, el patrimonio del Banco Central se deteriora aumentando la inflación presente y futura.

Desde esta perspectiva, es muy simple entender por qué desde la salida de la convertibilidad hemos venido soportando niveles de inflación crecientes hasta 2023. En primer lugar, por la estafa descomunal de la pesificación asimétrica, lo cual implicó que la política se robó US$14.000 millones que respaldaban la base monetaria en 2001; y que a dinero de hoy ajustado por la inflación americana serían US$30.000 millones. La segunda estafa fue el Fondo del Bicentenario, cuando por el capricho electoral de Cristina Kirchner se extrajeron del BCRA US$10.000 millones, que a dinero de hoy serían US$15.000 millones. Sin embargo, el saqueo de los políticos vía el Banco Central no se acaba con esas dos estafas monumentales, sino que a eso hay que sumar los US$25.000 millones de la venta de aire en el dólar futuro durante 2015 y los US$40.000 millones de las SIRA en 2023. Esto significa que, en los últimos 25 años, la política, mediante el BCRA, les robó a los argentinos US$110.000 millones. Por lo tanto, ante semejante destrucción del activo del BCRA, no debería sorprender el desastre inflacionario que hemos vivido en los últimos veinte años. Y, dado que el dólar es un precio más de la economía, es casi natural que se haya multiplicado por 1200 veces.

En función de todo esto, para terminar con la inflación de una vez por todas y para siempre, desde que asumimos el poder hemos trabajado en dos líneas simultáneas. Por un lado, cortamos el flujo de emisión de dinero. Esto se logró cortando de raíz tanto el déficit del Tesoro Nacional como el cuasifiscal del BCRA que se generaba por el devengamiento de intereses de los pasivos remunerados. Es por ello que la base monetaria amplia permanece constante desde mediados del año pasado. Esto es, la escala nominal de la economía está constante y la inflación que se observa obedece a los rezagos de la desastrosa política monetaria K y la eliminación del sobrante monetario no titulizado.

Por otro lado, se trabajó de modo activo en la regularización de los stocks, entre lo que se destaca un rate-off (reconocimiento de pérdida de valor) en títulos públicos por cerca de US$45.000 millones y de ir pasando deuda del BCRA al Tesoro, dado que el origen de dicha deuda yacía en el déficit fiscal financiado con emisión monetaria. Es más, como parte de esta tarea el stock de deuda bruta consolidada cayó en US$20.000 millones. Sin embargo, aún falta un paso adicional y ahí es donde aparece el nuevo acuerdo con el FMI. Así, el dinero que ingrese del FMI, el Tesoro lo utilizará para cancelar parte de su deuda con el Banco Central, de modo tal que la deuda bruta no sube y en caso de que la misma se utilice para rescatar títulos cuyo valor de mercado está debajo la par, la misma caerá. Por lo tanto, el acuerdo con el FMI busca restaurar el patrimonio del BCRA, para que de este modo la inflación sea solo un mal recuerdo del pasado.

A su vez, se podría objetar que, si bien la deuda bruta no sube, hay un cambio en el acreedor. Sin embargo, este argumento implicaría aceptar que la política querría seguir estafando a los argentinos vía inflación, lo cual no sólo es aberrante por su efecto negativo en el crecimiento, sino por cómo golpea sobre los segmentos más vulnerables de la población. También, se podría señalar que estamos cambiando impuestos explícitos por un impuesto implícito no legislado, lo cual es falso porque la deuda bruta no sube. Y si así fuese, ante la necesidad de un mayor resultado fiscal el mismo lo alcanzaremos recortando el gasto. En definitiva, nada nos detendrá en nuestra tarea de exterminar la inflación y hacer grande a la Argentina nuevamente. (DIB)

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Julio llegó con la campaña: los Milei enterraron a Adorni y encendieron los motores para la reelección

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El martes por la tarde, un dirigente de la mesa chica que tiene Diego Santilli miraba a su jefe político asumir al frente de la Jefatura de Gobierno, en Casa Rosada. El ahora jefe de gabinete abrazaba al presidente y, llamativamente, también a Manuel Adorni. Estaba maravillado al observar la presencia de 14 gobernadores. Esa misma noche, mantuvo mensajes con los libertarios bonaerenses para aceitar el trabajo para la campaña electoral del 2027.

El ministro, aún afiliado al PRO, dio un paso clave para ser el candidato a gobernador de Buenos Aires, con la venia de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia dio la señal de largada cuando el fin de semana terminó de afinar el lápiz. Santill, jefe de gabinete. Mantiene el Ministerio del Interior bajo su órbita con Gustavo Coria, de su entera confianza. Manejará cuantiosos recursos y tendrá todos “los fierros” del Estado para la campaña bonaerense.

Deberá coordinar con Sebastián Pareja, diputado nacional y mano derecha de Karina en el territorio. La idea es que el ministro sea el candidato, pero que las listas y los nombres distritales queden en manos libertarias. “Karina no va a negociar el sello. El problema que tiene es que el elegido por Javier, que era José Luis (Espert) se cayó con la avioneta de Machado”, cuentan.

El otro candidato puro era Manuel Adorni para la Ciudad de Buenos Aires. Invirtieron mucho para hacerlo crecer y cayó, igual que Espert, en desgracia. A pesar del tropiezo, la hermana del Presidente aceleró y se encargó de intervenir de manera directa el bloque de senadores libertarios que comanda Patricia Bullrich. Cuentan en su entorno que quedó enojada por dos cuestiones. Primero, por el enfrentamiento público a su figura que hizo la senadora. Segundo, y no menos importante, por lo que consideran errores de estrategia parlamentaria en el manejo de la crisis de Adorni. ¿Un error o algo deliberado? Lo concreto es que se puso al frente de la conversación y delegó en la senadora Nadia Márquez la confianza.

Uno de los objetivos de los hermanos Milei con estos cambios fue avanzar en la gestión. El otro, para nada secundario, fue para dar el brazo a torcer en la negociación con el PRO. Hubo una novedad interesante en estas decisiones. Por primera vez, Santiago Caputo y su equipo estuvieron de acuerdo en los pasos a seguir. Inclusive se encargaron todo el fin de semana de celebrar los cambios. Hace más de 60 días que en Casa Rosada miden la imagen de los dirigentes de la derecha y, sobre todo, los del PRO. Cada aparición de Mauricio Macri molestó y por eso no fue casual que Javier Milei saliera a pegarle al corazón económico de la gestión de Cambiemos. “El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default“, afirmó el mandatario.

La Libertad Avanza quiere mandar un mensaje que no admite dobles interpretaciones. Es el mismo que envió el Presidente en 2025 cuando armaron las listas. Hay tábula rasa para todos. Siempre y cuando el liderazgo sea vertical. Y sea violeta, no amarillo. Por eso el ascenso de Santilli fue celebrado tanto dentro de las filas del PRO, más allá de Macri. El expresidente ya no maneja con el dedo el espacio y le es cada vez más difícil encontrar dirigentes que lo acompañen sin fisuras. “Ya están todos adentro. La campaña está corriendo. Si el peronismo desdobla en Buenos Aires la elección más importante es en menos de 9 meses. Y tenemos que terminar de cerrar en Capital Federal. Milei 2027 ya está en marcha”, reconoció un armador libertario a Infobae.

Mientras el Gobierno entiende que la reelección es con el PRO adentro (o todo lo que se permita el espacio), en el peronismo la idea de una negociación abierta parece alejarse cada vez más, aunque siempre quede esa última esperanza. La pelea entre Axel Kicillof y Cristina Fernández se puede explicar, de manera resumida, de la siguiente manera. El gobernador bonaerense cree que llegó su momento de competir y quiere ser independiente de la expresidenta para no ser “el Alberto de Cristina”.

Su ruptura, aún no oficial, con San José 1111 hizo que muchos eligieran un bando. Así, exministros como Sergio Berni, que planteaban que Kicillof sería “un gran presidente” y valoraban su método de conducción, ya no tienen problemas en plantear que no puede ser el candidato peronista y que habrá que buscar otro que los represente. En La Cámpora creen -con razón- que Kicillof quiere quedarse con los votos que pueda tener Cristina (muchos o pocos, de acuerdo a las fuentes consultadas) sin entregar nada a cambio.

Cerca de Kicillof estallaron de furia: “Lo que hicieron en Lezama (el discurso de Máximo contra Kicillof) fue el primer capítulo de su nueva etapa. Lo del Congreso en La Plata tirándonos a nosotros fue otro. Es a cara descubierta y bajo la dirección de CFK”, argumentaron. “Por algo mandaron a Mario Ishii y a Berni a quedarse con jefatura de bloque y vicepresidencia. Son hombres bomba”, definieron.

Hoy son tres los caminos que aparecen en el horizonte peronista. El primero es que finalmente haya una negociación cara a cara entre Kicillof, Cristina y Sergio Massa, por ahora en silencio pero en movimiento. El segundo es una interna partidaria. Kicillof de un lado y Cristina del otro. Al no poder competir, puede poner a un aliado o delfín. ¿Puede ser el hombre de Tigre? Imposible saberlo hoy. El tercero, menos probable pero no descartado, es que cada uno tenga su lista y compita por su cuenta. Al estilo del PJ en 2003, cuando se presentaron Carlos Menem, Rodríguez Saá y un tal Néstor Kirchner.

¿Se puede comparar con otras internas del pasado? Quienes recuerdan la de Antonio Cafiero contra Carlos Menem en 1988 insisten en que no había candidatos prohibidos. Hoy Cristina lo está. El cálculo que hacen en “la orga” es si ir con Kicillof y entregar esos votos, la pregunta es a cambio de qué. Eso, repiten, no está planteado en ninguna reunión. Si la estrategia es ir a una interna, Cristina estará en la boleta. “Y que la Justicia diga que no puede. Tener la noticia de impacto, para luego sí buscar un vice que se presente. Pero que el escenario sea claro”, agregan.

Por eso Máximo insiste con Cristina candidata. En la ecuación de ganar, Cristina cree que tiene la mayor cantidad de votos. En ese camino interpretativo, la pregunta es cómo hacer que esas condiciones de ese triunfo favorezcan al espacio de la expresidenta. Ese es el planteo. “La tensión es porque ella ve que le quieren dar dos diputados. Y lo que ella exige es una negociación para que todos obtengan un triunfo. No es la muerte de nadie, pasa que ustedes son unos exagerados”, aventuró un peronista bonaerense a este cronista.

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Crece el malestar en el PRO por las reiteradas críticas de Milei a Mauricio Macri

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Las últimas declaraciones de Javier Milei contra Mauricio Macri en una entrevista que brindó ayer, donde lo acusó de “estafar a los argentinos” con el denominado “reperfilamiento” de la deuda durante su gestión presidencial, volvieron a generar malestar en las filas del PRO. Es una tensión que transita en paralelo a la reestructuración en el organigrama nacional que representa la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y el cambio de rol de Diego Santilli, que hace equilibrio entre ambos espacios políticos.

En diálogo con el canal de streaming Neura, Milei se refirió al proceso económico que atravesaba el país a mediados de 2019, durante la administración de Cambiemos. “El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default“, afirmó el mandatario. No fue la primera vez que realiza esta crítica: la semana pasada, en un acto en la Fundación Faro, ya había utilizado el mismo argumento.

Desde el PRO, la respuesta no tardó en llegar. Un importante dirigente del partido señaló a Infobae que “las descalificaciones no ayudan a resolver los problemas de la Argentina ni a construir los acuerdos que el país necesita”. El mismo dirigente apuntó a una contradicción en el discurso presidencial: “Llama la atención que el Presidente use ese tipo de calificativos para referirse a un gobierno que dejó un legado importante para el cambio que hoy dice representar”. Y recordó: “Gran parte de su gabinete fueron funcionarios de Macri”.

Un dirigente histórico del partido, con trayectoria desde su fundación en la Ciudad de Buenos Aires, fue más directo. “Milei tiene que seguir haciendo de Milei para tapar el agujero que le hizo Adorni a su relato. Y a Macri le tiene que prender una vela todos los días: le armó el gabinete“, sostuvo. Y añadió: “Milei debería preocuparse porque el sueldo de los argentinos no alcanza, el empleo privado no crece, las jubilaciones son menos que un plan social y las deudas familiares siguen creciendo. Los argentinos necesitan más y mejores resultados y menos soberbia”.

Hernán Lacunza, el ministro de Economía que anunció el “reperfilamiento”, también se refirió a las críticas de Milei. “En las últimas dos semanas ha invocado un suceso de hace siete años. Aunque sospecho que, de cara a 2027, la población estará más ávida de escucharnos sobre el presente y el futuro, la oportunidad sirve para acordar que lo importante es evitar que la nave con 47 millones de pasajeros se declare en emergencia, porque una vez ocurrido, el aterrizaje forzoso suele ser una opción mejor que una catástrofe”, señaló en un largo post en X.

Y agregó: “No son ajenas a su gobierno las turbulencias en el proceso electoral de medio término en 2025, que dispararon el riesgo país y desplomaron la demanda de pesos a niveles absurdos, al final sorteadas con pericia pero también con una asistencia del Fondo Monetario y un puente financiero del Tesoro de Estados Unidos”.

“Sabe usted que el “default en pesos” tuvo más que ver con lo que venía que con lo anterior. De hecho, nada de eso habría sucedido si Mauricio Macri hubiera renovado su mandato, ya que habría conservado el crédito voluntario que dispuso hasta el día anterior a las elecciones primarias de agosto”, completó.

La tensión se produce en un momento político de señales contradictorias entre ambos espacios. La situación de Santilli es emblemática. El nuevo Jefe de Gabinete, por ejemplo, participó el mes pasado de un encuentro político en la sede del PRO de la calle Balcarce junto a Cristian Ritondo, jefe del bloque amarillo en Diputados, y un grupo de intendentes bonaerenses.

El propio Macri celebró la designación de Santilli en sus redes sociales, y fue un paso más allá al revelar una conversación telefónica entre ambos antes del anuncio oficial. En la cúpula libertaria interpretaron que Macri intentó adjudicarse el nombramiento de Santilli como un logro propio.

En tanto, la designación de Santilli generó expectativa pero también cautela en el PRO porteño. Los dirigentes reconocen que atravesaban una posición política incómoda con todo lo que venía ocurriendo alrededor del caso Adorni, y no solo por las negociaciones políticas de cara a 2027: la Ciudad de Buenos Aires necesita aceitar las cadenas de pago de la deuda que la Nación mantiene con el distrito en materia de coparticipación. “Tuvimos que hacer muchos ajustes presupuestarios, no estamos para tirar manteca al techo en términos económicos y por cosas que no dependen de nosotros; no estamos para generar más ruido ahí”, señalaron a Infobae fuentes del espacio.

A su vez, la legisladora porteña Silvia Lospennato se refirió a la ambiguedad de la relación PRO-LLA. “Este es un gobierno de La Libertad Avanza, no es un cogobierno con el PRO, no se planteó de esa manera”, afirmó a radio Continental Lospennato distinguió entre el apoyo que el partido brindó al oficialismo y una alianza formal: “El apoyo del presidente Macri fue un apoyo que no tuvo condicionamientos. No estuvo condicionado a un programa económico, político, social compartido, como hubiera sucedido si se hubiera producido una alianza electoral”.

Sobre el rumbo hacia 2027, la legisladora fue cauta: “Ahora tenemos que generar nuestra propia propuesta y ver si esa propuesta es compartida por otros. Nosotros creemos que este proceso fue en muchos sentidos virtuoso, pero que le faltan cosas”. Señaló entre esas diferencias el manejo del caso Adorni: “Nos pareció que no se estaba avanzando con la celeridad y la ejemplaridad que eran necesarias”.

En la entrevista en Neura, Milei defendió el manejo económico de su administración y contrastó su gestión con la del expresidente. Sostuvo que, a diferencia del gobierno de Cambiemos, el suyo “honró todas las deudas” al llevar adelante el programa de estabilización. Atribuyó el riesgo país actual —que el JP Morgan ubica en torno a los 420 puntos básicos— a la “mochila histórica” del país, y aseguró que el riesgo propio de su administración ronda los 60 puntos básicos. Ante la consulta sobre si había hablado con Macri, Milei respondió que todos los que quieran apoyar el cambio son bienvenidos, pero aclaró: “Eso no implica negar la historia”.

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Ya sin Adorni, Javier y Karina Milei recibirán a diputados y senadores para dejar atrás internas y ordenar la agenda

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Como en otros momentos de fuerte tensión dentro del partido, el presidente Javier Milei se pondrá al frente de la discusión para tratar de poner orden en el equipo y dar vuelta la página, esta vez tras la salida de Manuel Adorni del Gobierno y con el objetivo de recuperar el control de la agenda en el Congreso.

Luego de meses de polémicas y cruces por la situación del ahora ex jefe de Gabinete, finalmente el mandatario nacional aceptó la renuncia del funcionario y nombró en ese lugar a Diego Santilli, un dirigente de amplia trayectoria política y con buenos vínculos con las provincias, diputados, senadores y, sobre todo, el PRO.

Aunque hay un cierto malestar en el oficialismo por los intentos de Mauricio Macri de adjudicarse como un triunfo la designación del “Colo”, también prima la necesidad de reconstruir la confianza con uno de los principales aliados parlamentarios.

Es que, durante el tiempo en el que se sostuvo a Adorni, una de las principales críticas que se le hacían a Milei, incluso miembros de la cúpula libertaria, era que la gestión estaba paralizada, tanto en lo administrativo como en cuanto a la sanción de leyes.

El Poder Ejecutivo tenía previsto ir a un ritmo de cerca de 10 reformas por mes, meta que quedó muy lejos cuando denunciaron al entonces jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito.

Cómo consecuencia del debate en torno al funcionario, el oficialismo no pudo ni siquiera terminar de aprobar el tratado de patentes, Hojarasca, el Súper RIGI, la inviolabilidad de la propiedad privada, el nuevo Código Penal o la eliminación de las PASO, todos proyectos que se plantearon a comienzos de este año.

Ahora de que Adorni no está más en el medio, el Presidente quiere retomar estas iniciativas, pero sabe que para eso debe reordenar al equipo y dar un mensaje de aliento.

Por este motivo decidió ponerse él mismo al frente de la reunión con diputados y senadores de La Libertad Avanza a la que había convocado la secretaria general, Karina Milei.

El encuentro se llevará adelante a partir de las 9:30 en el salón Héroes de Malvinas, en la planta baja de la Casa Rosada, y participarán todos los integrantes del bloque en ambas Cámaras.

Será también la presentación formal de Santilli como jefe de Gabinete y de Ignacio Devitt, como su Vice, con quienes los legisladores, de todas formas, ya conversaban.

La hermana del mandatario nacional busca estar más presente en la diaria parlamentaria y es por eso que, además de llamar a este cónclave, también fue agregada a los grupos de WhatsApp que tenían los representantes en el Congreso.

“Estoy segura de que va a ser una reunión muy positiva, de trabajo, para fortalecer la agenda legislativa del Gobierno, coordinar los próximos desafíos y compartir los objetivos de gestión para esta etapa“, consideró ante Infobae una de las senadoras oficialistas.

En este sentido, la dirigente aseguró que el Presidente “mantiene un diálogo permanente con todos para seguir impulsando las reformas que los argentinos votaron y que el país necesita”.

“Hay un compromiso muy claro de todo el bloque para acompañar ese rumbo y avanzar en las transformaciones que requiere el país”, agregó.

En el lugar estará, por ejemplo, la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, que fue una de las referentes del espacio más críticas de Adorni.

La ex ministra de Seguridad tuvo declaraciones públicas muy fuertes en contra del funcionario, pero ahora irá a la Casa Rosada para escuchar las órdenes de los Milei.

No es la primera vez que el Presidente decide interceder personalmente ante un conflicto interno: ya a finales del 2023, cuando había varios legisladores molestos por una falta de liderazgo claro y amenazaban con romper, el entonces mandatario electo los juntó en el hotel donde se estaba hospedando para alinearlos, en ese momento con la ayuda de Guillermo Francos.

Más cerca en el tiempo, recibió a propios y aliados en la Quinta de Olivos poco antes de que se votaran los vetos a la moratoria previsional, el aumento a los jubilados y la emergencia en discapacidad.

En noviembre último, también en el salón Héroes de Malvinas, antes conocido como Pueblos Originarios, recibió a 100 legisladores de La Libertad Avanza para explicar el Presupuesto que se iba a tratar por esa fecha en el Congreso.

Para esta ocasión, y para estar cerca de la gestión en las primeras horas de Santilli como jefe de Gabinete, tuvo que suspender un viaje que tenía previsto a Asunción, Paraguay, donde se realizó la cumbre del Mercosur.

También es probable que suspenda su visita a los Estados Unidos, según pudo saber este medio, debido a que su par norteamericano, Donald Trump, todavía no confirmó ningún acto con mandatarios extranjeros con motivo de los 250 años de la independencia de ese país.

Durante esa gira, Milei iba a participar además de la Conferencia de Sun Valley, en Idaho, un evento que reúne a los empresarios más importantes del mundo.

El problema es que el encuentro finalmente se realizará del 9 al 13 de julio, pero el mandatario quiere estar el 8 en Tucumán para la vigilia del aniversario de la independencia argentina.

En este contexto, la única actividad que estaba planificada originalmente y que sigue en pie es la llegada de la Fragata Libertad al puerto de Nueva York, también para celebrar la emancipación estadounidense.

Sin embargo, el canciller, Pablo Quirno, consideró que no era razón suficiente como para organizarle un viaje al Presidente y, en su lugar, le pidió al embajador ante la Washington, Alec Oxenford, que representa a la Nación en ese festejo.

Así las cosas, a menos de que Trump retome la idea de hacer un brindis con invitados extranjeros en la Casa Blanca, lo más seguro es que Milei no viajará a los Estados Unidos en el corto plazo.

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