Destacado
Milei-Macri, del abrazo al ninguneo: la trama detrás de los movimientos de un PRO incómodo
Publicado
2 meses haceen
Por
Mayra Pastor
20 de noviembre de 2023. Javier Milei y Mauricio Macri se funden en un efusivo abrazo ante la sonrisa indisimulable de una Patricia Bullrich que ya piensa en pintarse de violeta aunque todavía es la ex candidata de Juntos por el Cambio para ocupar el máximo cargo ejecutivo del país. “Supo escuchar la voz de los jóvenes y el hartazgo de millones de personas postergadas y empobrecidas”, arenga el líder amarillo. Todo es algarabía ante el hombre que venció a Sergio Massa y al siempre poderoso aparato peronista.
29 de julio de 2024. El fraude de Nicolás Maduro en Venezuela todavía flota en el aire cuando Javier Milei palmea la espalda de Mauricio Macri y lo acompaña a la intimidad de la Quinta de Olivos para degustar las milanesas que ya elogiaron en reuniones anteriores. La vibra ya no es la misma: el ex mandatario no lo dice, pero sigue enojado por el destrato que sintió durante la firma del Pacto de Mayo en Tucumán: “Quince horas de vuelo desde Europa para dejarlo expuesto en un acto a la intemperie y sin siquiera una foto”, es la queja de sus colaboradores. Pero la charla es amena y los mano a mano, sin la presencia de Karina, fluyen y funcionan.
31 de octubre de 2025. El intercambio de ideas entre Milei y Macri se corta de repente y la tensión interrumpe la cena. El fundador del PRO no puede creer lo que escucha: Guillermo Francos afuera y Manuel Adorni premiado como nuevo jefe de Gabinete. No hay nada más que hablar. Y, ya en el auto de regreso a su vivienda en Acassuso, es el propio expresidente el que tipea las palabras que encienden la mecha: “La salida de un hombre con capacidad y equilibrio”, “reemplazado por otro sin experiencia”, “decisión desacertada”, “falta de resolución de las conocidas disputas internas del gobierno”, son apenas un puñado de las frases que se difunden en el ámbito político a la velocidad de la luz.
27 de abril de 2026. Milei contrasta los números de su gestión con los que logró el espacio amarillo entre 2015 y 2019: según el inquilino del Sillón de Rivadavia, todos los guarismos son mejores en la actualidad y no antes. Mauricio Macri esconde su perplejidad apurando un pan que hay sobre la mesa, único alimento disponible mientras se extiende un largo discurso en la cena anual de la Fundación Libertad. Los que están cerca le explican la situación: “A Javier le molesta el ruido de los cubiertos, así que van a servir la comida más tarde”. El liberal libertario divisa a su ex compañero de tertulias entre las primeras filas del evento, pero después de los aplausos finales se retira de Parque Norte por una puerta trasera y sin saludar a nadie.
15 de mayo de 2026. Desde el escenario del Club Centro Galicia de Vicente López, Macri agita a su tropa después de una semana en la que su propio avispero terminó más inquieto que nunca. Los comunicados del PRO con diferencias sobre los movimientos de La Libertad Avanza (“acompañar el cambio no es aplaudir todo”) y con sentencias elocuentes (“el próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación”) activaron suspicacias internas y externas. “Este es un partido que, aunque convenga callar, dice lo que piensa”, dice ahora ante casi mil dirigentes y militantes. “¡Mauricio Presidente!”, se animan entre las butacas. Pero el hombre no los deja seguir: “No hablemos de elecciones. No es momento”.
Pasaron novecientos días desde el inicio del cálido vínculo Milei/Macri en 2023 hasta la frialdad reinante entre los dos en este 2026. “907 y contando, para ser exactos. No parece tanto, ¿no?”, pregunta de forma retórica un funcionario que trabajó con los dos. Y se responde solo: “Es muchísimo para los tiempos y ritmos de la política”. En efecto, de los elogios mutuos de antaño al nulo vínculo de hoy las coincidencias ideológicas mutaron en desencuentros permanentes. Ahí radica la explicación profunda, según la visión de esa misma persona, de por qué “Mauricio ya no habla con Javier, pero volvió a hablarle al famoso Círculo Rojo”. Y eso, analiza, incomoda a todos: al mandamás libertario, porque no quiere tutores; a Karina, porque no quiere socios; a Patricia Bullrich, porque siempre juega su campeonato individual; a Diego Santilli y Cristian Ritondo, porque negocian acuerdos territoriales con LLA; a los gobernadores del PRO, porque necesitan plata, obras y vínculo con la Nación; y al propio partido que gobernó el país, porque todavía no sabe si están viviendo un relanzamiento o administrando la flaqueza de sus músculos.
Aunque con matices y disidencias internas, en el riñón de Macri afirman que quiere fortalecer el espacio que comanda. En esa línea, como admiten una decena de sus miembros consultados por Infobae, intenta destacar sus atributos justo cuando la gestión mileísta empieza a mostrar límites en su praxis, problemas de convivencia y desgaste social.
Hábil a la hora de tensar sin romper, Macri dosifica e intercala respaldos y reclamos a veces con la sutileza de un bisturí y en otras ocasiones con la brutalidad de una motosierra. Y si bien su teléfono nunca dejó de sonar, viene sorprendido con la cantidad de empresarios que volvieron a pedirle encuentros privados; la reunión con el magnate Paolo Rocca del Grupo Techint, cuyos detalles dejaron trascender adrede, sirvió para decirle a los que manejan los hilos económicos de Argentina que en principio no está en sus planes ser candidato pero sí construir un espacio distinto al que eligió la población en el último balotaje. Sin embargo, jura que aún no ve en el horizonte de la centroderecha un perfil de dirigente que lo entusiasme del todo.
“Es tan consciente de su bajo piso de imagen como de la volatilidad de este momento y que su figura crece a la par de la caída de Milei”, razonan los que lo tratan seguido y siguen la evolución de las mediciones de opinión pública. Esos mismos laderos lo ven bancando el rumbo macroeconómico y renegando por el estancamiento de la actividad. Y lo escuchan despotricar que el caso Manuel Adorni, con las novedades a cuentagotas en el expediente que investiga presunto enriquecimiento ilícito, es el símbolo de todos los males que aquejan a los libertarios. ¿Riesgo kuka o tiros pegados en el pie? En sus oficinas dibujan muecas de ironía.
Envalentonado, fue el mismo ex número uno de Boca el que pensó, corrigió y dio el OK para publicar la primera parte de una serie de comunicados que tomaron por sorpresa a propios y ajenos. Es que los textos, que bajo el título “Manifiesto Próximo Paso” levantan el tono hacia la administración libertaria, no fueron coordinados con la mesa ejecutiva del partido, ni con los gobernadores e intendentes propios, ni con los principales alfiles del Congreso. Jorge Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres, Guillermo Montenegro, Cristian Ritondo y hasta el ministro del Interior Diego Santilli, entre muchísimos otros, se enteraron cuando el posteo ya daba vuelta en las redes sociales. “Salimos con un planteo que tiene adjetivos muy duros que parecen ser más el resumen del humor de Mauricio que una estrategia de largo plazo. Esa nunca es una buena jugada. Y la cosa se pone peor si los que toman esa decisión tampoco tienen tan claro su compromiso de jugar en 2027”, se enoja uno de los ignorados. Otro suelta la lengua: “El movimiento cayó como el culo y nos dejó incómodos. Nadie está de acuerdo con el tono ni con el contenido. Si seguimos así vamos a ser un partido cada vez más chico y con menos representación”. Y uno más: “No tenemos en claro si esto es una manera de instalarlo para las elecciones generales. Pero la verdad es que la aventura de Macri presidente es una fantasía de los cuatro o cinco tipos que lo rodean. Es todo falopa porque sólo lo apoya su núcleo duro, duro, duro”.
Pese a estos pensamientos, persiste entre una parte de la dirigencia de Propuesta Republicana un malestar, en ocasiones traducido en bronca, por la falta de gratitud del ecosistema liberal para los que se sienten garantes de la gobernabilidad: citan, por ejemplo, los reiterados esfuerzos del bloque amarillo para acompañar iniciativas de LLA y hasta el apoyo que mostraron incluso en el bloqueo de los pedidos de interpelaciones al jefe de Gabinete. Con todo, Santilli desde la Rosada y Ritondo desde Diputados buscan achicar las rispideces para, con especial atención en la provincia de Buenos Aires, abrir la puerta a posibles acuerdos y alianzas para enfrentar al Partido Justicialista.
Conscientes del ruido, cerca del titular del PRO no niegan la desavenencias pero le bajan la importancia a la necesidad de un debate interno: “¿Qué partido político consensúa todo con cada uno de sus miembros? ¿El kirchnerismo coordina con los mandatarios provinciales? ¿Y los violetas? La queja por no avisar con anticipación es un berrinche del ego de los dirigentes”. Y reafirman la que definen como la “intención” del máximo líder del espacio: “¿No se puede ser alternativa sin ser oposición? Mauricio quiere que haya la mayor cantidad de candidatos del PRO a lo largo y a lo ancho de todo el país. Así que no lloren: está trabajando para eso”. Como corolario, ponen sobre la mesa el último estudio de las consultoras TresPuntoZero y La Sastrería: por fuera de la alta desaprobación actual del oficialismo (66%), el informe indica que apenas el 17,6% de los encuestados se identifica políticamente con La Libertad Avanza, guarismo que en diciembre de 2025 superaba el 30%.
Mauricio Macri no tiene pensado aflojar con su mini-gira pre Mundial: sus próximas paradas serán Mendoza, Entre Ríos y Santa Fe. Y habrá más, en otros puntos del país que supo gobernar durante cuatro años.
En ese tablero de tiranteces, Patricia Bullrich ocupa un casillero aparte tanto para el actual como para el expresidente. La senadora construyó un estatuto de excepción dentro del equipo: agenda sin coordinación con la vocería oficial, declaraciones que no pasan por ningún filtro previo y silencios calculados. Una escena desconocida para la mayoría: hace unos días la dirigente pasó a saludar fugazmente a algunos periodistas que criticaban a Milei durante una reunión especial de la comisión de Libertad de Expresión del Senado.
“El Jefe” le tolera la autonomía a regañadientes porque evalúa que tiene ya demasiados frentes abiertos como para sumar uno nuevo. Pero esa paciencia forzada tiene límites: en la última reunión de gabinete, Milei le pidió a los gritos que no lo interrumpiera y, al menos por ahora, las quejas públicas de la ex titular de la cartera de Seguridad sobre el patrimonio de Adorni y los pataleos en privado sobre el rumbo económico tienen en la Casa Rosada la misma recepción que un mensaje de voz sin escuchar. En paralelo, sospechan: ¿se les está escapando algo ahora que la vieron saludando ante las cámaras al mismísimo Macri? En la mesa chica de “Pato” sostienen que, “si hubiera algo raro”, el macrista Fernando de Andreis no la hubiera criticado como la criticó esta misma semana.
En la Quinta de Olivos, los hermanos Milei se mofan de los movimientos del que antes llamaban cariñosamente “el presi”. Están enojados y no tienen problema en admitirlo más con gestos que con palabras. De hecho, en los despachos oficiales aseguran que “el destrato y la ausencia de saludo de Javier hacia Mauricio” fue una decisión que corrió por cuenta del propio mandatario. Pero agregan un dato no revelado hasta el momento: que fue Karina la que le pidió expresamente a los organizadores de la gala de la Fundación Libertad que no acomodaran a Macri en la misma mesa que ellos. Detalles que dicen todo.
Más allá de estos desplantes, en el mundillo libertario reina la indiferencia y una actitud burlona ante cada movimiento de sus aliados naturales. Sin ir más lejos, después de los comunicados del PRO un ministro compartió en un chat interno un posteo en X del usuario @GorilaNoZurdos que reza: “Milei terminó los piquetes, Macri no. Milei bajó la inflación, Macri no. Milei eliminó ministerios, Macri no. Milei consiguió superávit, Macri no. Milei hizo las reformas, Macri no. Milei bajó el gasto, Macri no. Milei bajó la pobreza, Macri no. Milei cortó curros, Macri no. Milei sacó el cepo, Macri lo puso”.
El remate del mensaje es más hiriente aún y despertó reacciones con corazones y risas en ese grupo de WhatsApp selecto: “Es indiscutible: Milei hizo lo que Macri no supo, no pudo o no quiso hacer”.
Te podría gustar
Destacado
Julio llegó con la campaña: los Milei enterraron a Adorni y encendieron los motores para la reelección
Publicado
29 minutos haceen
1 julio, 2026Por
Mayra Pastor
El martes por la tarde, un dirigente de la mesa chica que tiene Diego Santilli miraba a su jefe político asumir al frente de la Jefatura de Gobierno, en Casa Rosada. El ahora jefe de gabinete abrazaba al presidente y, llamativamente, también a Manuel Adorni. Estaba maravillado al observar la presencia de 14 gobernadores. Esa misma noche, mantuvo mensajes con los libertarios bonaerenses para aceitar el trabajo para la campaña electoral del 2027.
El ministro, aún afiliado al PRO, dio un paso clave para ser el candidato a gobernador de Buenos Aires, con la venia de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia dio la señal de largada cuando el fin de semana terminó de afinar el lápiz. Santill, jefe de gabinete. Mantiene el Ministerio del Interior bajo su órbita con Gustavo Coria, de su entera confianza. Manejará cuantiosos recursos y tendrá todos “los fierros” del Estado para la campaña bonaerense.
Deberá coordinar con Sebastián Pareja, diputado nacional y mano derecha de Karina en el territorio. La idea es que el ministro sea el candidato, pero que las listas y los nombres distritales queden en manos libertarias. “Karina no va a negociar el sello. El problema que tiene es que el elegido por Javier, que era José Luis (Espert) se cayó con la avioneta de Machado”, cuentan.
El otro candidato puro era Manuel Adorni para la Ciudad de Buenos Aires. Invirtieron mucho para hacerlo crecer y cayó, igual que Espert, en desgracia. A pesar del tropiezo, la hermana del Presidente aceleró y se encargó de intervenir de manera directa el bloque de senadores libertarios que comanda Patricia Bullrich. Cuentan en su entorno que quedó enojada por dos cuestiones. Primero, por el enfrentamiento público a su figura que hizo la senadora. Segundo, y no menos importante, por lo que consideran errores de estrategia parlamentaria en el manejo de la crisis de Adorni. ¿Un error o algo deliberado? Lo concreto es que se puso al frente de la conversación y delegó en la senadora Nadia Márquez la confianza.
Uno de los objetivos de los hermanos Milei con estos cambios fue avanzar en la gestión. El otro, para nada secundario, fue para dar el brazo a torcer en la negociación con el PRO. Hubo una novedad interesante en estas decisiones. Por primera vez, Santiago Caputo y su equipo estuvieron de acuerdo en los pasos a seguir. Inclusive se encargaron todo el fin de semana de celebrar los cambios. Hace más de 60 días que en Casa Rosada miden la imagen de los dirigentes de la derecha y, sobre todo, los del PRO. Cada aparición de Mauricio Macri molestó y por eso no fue casual que Javier Milei saliera a pegarle al corazón económico de la gestión de Cambiemos. “El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default“, afirmó el mandatario.
La Libertad Avanza quiere mandar un mensaje que no admite dobles interpretaciones. Es el mismo que envió el Presidente en 2025 cuando armaron las listas. Hay tábula rasa para todos. Siempre y cuando el liderazgo sea vertical. Y sea violeta, no amarillo. Por eso el ascenso de Santilli fue celebrado tanto dentro de las filas del PRO, más allá de Macri. El expresidente ya no maneja con el dedo el espacio y le es cada vez más difícil encontrar dirigentes que lo acompañen sin fisuras. “Ya están todos adentro. La campaña está corriendo. Si el peronismo desdobla en Buenos Aires la elección más importante es en menos de 9 meses. Y tenemos que terminar de cerrar en Capital Federal. Milei 2027 ya está en marcha”, reconoció un armador libertario a Infobae.
Mientras el Gobierno entiende que la reelección es con el PRO adentro (o todo lo que se permita el espacio), en el peronismo la idea de una negociación abierta parece alejarse cada vez más, aunque siempre quede esa última esperanza. La pelea entre Axel Kicillof y Cristina Fernández se puede explicar, de manera resumida, de la siguiente manera. El gobernador bonaerense cree que llegó su momento de competir y quiere ser independiente de la expresidenta para no ser “el Alberto de Cristina”.
Su ruptura, aún no oficial, con San José 1111 hizo que muchos eligieran un bando. Así, exministros como Sergio Berni, que planteaban que Kicillof sería “un gran presidente” y valoraban su método de conducción, ya no tienen problemas en plantear que no puede ser el candidato peronista y que habrá que buscar otro que los represente. En La Cámpora creen -con razón- que Kicillof quiere quedarse con los votos que pueda tener Cristina (muchos o pocos, de acuerdo a las fuentes consultadas) sin entregar nada a cambio.
Cerca de Kicillof estallaron de furia: “Lo que hicieron en Lezama (el discurso de Máximo contra Kicillof) fue el primer capítulo de su nueva etapa. Lo del Congreso en La Plata tirándonos a nosotros fue otro. Es a cara descubierta y bajo la dirección de CFK”, argumentaron. “Por algo mandaron a Mario Ishii y a Berni a quedarse con jefatura de bloque y vicepresidencia. Son hombres bomba”, definieron.
Hoy son tres los caminos que aparecen en el horizonte peronista. El primero es que finalmente haya una negociación cara a cara entre Kicillof, Cristina y Sergio Massa, por ahora en silencio pero en movimiento. El segundo es una interna partidaria. Kicillof de un lado y Cristina del otro. Al no poder competir, puede poner a un aliado o delfín. ¿Puede ser el hombre de Tigre? Imposible saberlo hoy. El tercero, menos probable pero no descartado, es que cada uno tenga su lista y compita por su cuenta. Al estilo del PJ en 2003, cuando se presentaron Carlos Menem, Rodríguez Saá y un tal Néstor Kirchner.
¿Se puede comparar con otras internas del pasado? Quienes recuerdan la de Antonio Cafiero contra Carlos Menem en 1988 insisten en que no había candidatos prohibidos. Hoy Cristina lo está. El cálculo que hacen en “la orga” es si ir con Kicillof y entregar esos votos, la pregunta es a cambio de qué. Eso, repiten, no está planteado en ninguna reunión. Si la estrategia es ir a una interna, Cristina estará en la boleta. “Y que la Justicia diga que no puede. Tener la noticia de impacto, para luego sí buscar un vice que se presente. Pero que el escenario sea claro”, agregan.
Por eso Máximo insiste con Cristina candidata. En la ecuación de ganar, Cristina cree que tiene la mayor cantidad de votos. En ese camino interpretativo, la pregunta es cómo hacer que esas condiciones de ese triunfo favorezcan al espacio de la expresidenta. Ese es el planteo. “La tensión es porque ella ve que le quieren dar dos diputados. Y lo que ella exige es una negociación para que todos obtengan un triunfo. No es la muerte de nadie, pasa que ustedes son unos exagerados”, aventuró un peronista bonaerense a este cronista.
Destacado
Crece el malestar en el PRO por las reiteradas críticas de Milei a Mauricio Macri
Publicado
34 minutos haceen
1 julio, 2026Por
Mayra Pastor
Las últimas declaraciones de Javier Milei contra Mauricio Macri en una entrevista que brindó ayer, donde lo acusó de “estafar a los argentinos” con el denominado “reperfilamiento” de la deuda durante su gestión presidencial, volvieron a generar malestar en las filas del PRO. Es una tensión que transita en paralelo a la reestructuración en el organigrama nacional que representa la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y el cambio de rol de Diego Santilli, que hace equilibrio entre ambos espacios políticos.
En diálogo con el canal de streaming Neura, Milei se refirió al proceso económico que atravesaba el país a mediados de 2019, durante la administración de Cambiemos. “El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default“, afirmó el mandatario. No fue la primera vez que realiza esta crítica: la semana pasada, en un acto en la Fundación Faro, ya había utilizado el mismo argumento.
Desde el PRO, la respuesta no tardó en llegar. Un importante dirigente del partido señaló a Infobae que “las descalificaciones no ayudan a resolver los problemas de la Argentina ni a construir los acuerdos que el país necesita”. El mismo dirigente apuntó a una contradicción en el discurso presidencial: “Llama la atención que el Presidente use ese tipo de calificativos para referirse a un gobierno que dejó un legado importante para el cambio que hoy dice representar”. Y recordó: “Gran parte de su gabinete fueron funcionarios de Macri”.
Un dirigente histórico del partido, con trayectoria desde su fundación en la Ciudad de Buenos Aires, fue más directo. “Milei tiene que seguir haciendo de Milei para tapar el agujero que le hizo Adorni a su relato. Y a Macri le tiene que prender una vela todos los días: le armó el gabinete“, sostuvo. Y añadió: “Milei debería preocuparse porque el sueldo de los argentinos no alcanza, el empleo privado no crece, las jubilaciones son menos que un plan social y las deudas familiares siguen creciendo. Los argentinos necesitan más y mejores resultados y menos soberbia”.
Hernán Lacunza, el ministro de Economía que anunció el “reperfilamiento”, también se refirió a las críticas de Milei. “En las últimas dos semanas ha invocado un suceso de hace siete años. Aunque sospecho que, de cara a 2027, la población estará más ávida de escucharnos sobre el presente y el futuro, la oportunidad sirve para acordar que lo importante es evitar que la nave con 47 millones de pasajeros se declare en emergencia, porque una vez ocurrido, el aterrizaje forzoso suele ser una opción mejor que una catástrofe”, señaló en un largo post en X.
Y agregó: “No son ajenas a su gobierno las turbulencias en el proceso electoral de medio término en 2025, que dispararon el riesgo país y desplomaron la demanda de pesos a niveles absurdos, al final sorteadas con pericia pero también con una asistencia del Fondo Monetario y un puente financiero del Tesoro de Estados Unidos”.
“Sabe usted que el “default en pesos” tuvo más que ver con lo que venía que con lo anterior. De hecho, nada de eso habría sucedido si Mauricio Macri hubiera renovado su mandato, ya que habría conservado el crédito voluntario que dispuso hasta el día anterior a las elecciones primarias de agosto”, completó.
La tensión se produce en un momento político de señales contradictorias entre ambos espacios. La situación de Santilli es emblemática. El nuevo Jefe de Gabinete, por ejemplo, participó el mes pasado de un encuentro político en la sede del PRO de la calle Balcarce junto a Cristian Ritondo, jefe del bloque amarillo en Diputados, y un grupo de intendentes bonaerenses.
El propio Macri celebró la designación de Santilli en sus redes sociales, y fue un paso más allá al revelar una conversación telefónica entre ambos antes del anuncio oficial. En la cúpula libertaria interpretaron que Macri intentó adjudicarse el nombramiento de Santilli como un logro propio.
En tanto, la designación de Santilli generó expectativa pero también cautela en el PRO porteño. Los dirigentes reconocen que atravesaban una posición política incómoda con todo lo que venía ocurriendo alrededor del caso Adorni, y no solo por las negociaciones políticas de cara a 2027: la Ciudad de Buenos Aires necesita aceitar las cadenas de pago de la deuda que la Nación mantiene con el distrito en materia de coparticipación. “Tuvimos que hacer muchos ajustes presupuestarios, no estamos para tirar manteca al techo en términos económicos y por cosas que no dependen de nosotros; no estamos para generar más ruido ahí”, señalaron a Infobae fuentes del espacio.
A su vez, la legisladora porteña Silvia Lospennato se refirió a la ambiguedad de la relación PRO-LLA. “Este es un gobierno de La Libertad Avanza, no es un cogobierno con el PRO, no se planteó de esa manera”, afirmó a radio Continental Lospennato distinguió entre el apoyo que el partido brindó al oficialismo y una alianza formal: “El apoyo del presidente Macri fue un apoyo que no tuvo condicionamientos. No estuvo condicionado a un programa económico, político, social compartido, como hubiera sucedido si se hubiera producido una alianza electoral”.
Sobre el rumbo hacia 2027, la legisladora fue cauta: “Ahora tenemos que generar nuestra propia propuesta y ver si esa propuesta es compartida por otros. Nosotros creemos que este proceso fue en muchos sentidos virtuoso, pero que le faltan cosas”. Señaló entre esas diferencias el manejo del caso Adorni: “Nos pareció que no se estaba avanzando con la celeridad y la ejemplaridad que eran necesarias”.
En la entrevista en Neura, Milei defendió el manejo económico de su administración y contrastó su gestión con la del expresidente. Sostuvo que, a diferencia del gobierno de Cambiemos, el suyo “honró todas las deudas” al llevar adelante el programa de estabilización. Atribuyó el riesgo país actual —que el JP Morgan ubica en torno a los 420 puntos básicos— a la “mochila histórica” del país, y aseguró que el riesgo propio de su administración ronda los 60 puntos básicos. Ante la consulta sobre si había hablado con Macri, Milei respondió que todos los que quieran apoyar el cambio son bienvenidos, pero aclaró: “Eso no implica negar la historia”.
Destacado
Ya sin Adorni, Javier y Karina Milei recibirán a diputados y senadores para dejar atrás internas y ordenar la agenda
Publicado
44 minutos haceen
1 julio, 2026Por
Mayra Pastor
Como en otros momentos de fuerte tensión dentro del partido, el presidente Javier Milei se pondrá al frente de la discusión para tratar de poner orden en el equipo y dar vuelta la página, esta vez tras la salida de Manuel Adorni del Gobierno y con el objetivo de recuperar el control de la agenda en el Congreso.
Luego de meses de polémicas y cruces por la situación del ahora ex jefe de Gabinete, finalmente el mandatario nacional aceptó la renuncia del funcionario y nombró en ese lugar a Diego Santilli, un dirigente de amplia trayectoria política y con buenos vínculos con las provincias, diputados, senadores y, sobre todo, el PRO.
Aunque hay un cierto malestar en el oficialismo por los intentos de Mauricio Macri de adjudicarse como un triunfo la designación del “Colo”, también prima la necesidad de reconstruir la confianza con uno de los principales aliados parlamentarios.
Es que, durante el tiempo en el que se sostuvo a Adorni, una de las principales críticas que se le hacían a Milei, incluso miembros de la cúpula libertaria, era que la gestión estaba paralizada, tanto en lo administrativo como en cuanto a la sanción de leyes.
El Poder Ejecutivo tenía previsto ir a un ritmo de cerca de 10 reformas por mes, meta que quedó muy lejos cuando denunciaron al entonces jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito.
Cómo consecuencia del debate en torno al funcionario, el oficialismo no pudo ni siquiera terminar de aprobar el tratado de patentes, Hojarasca, el Súper RIGI, la inviolabilidad de la propiedad privada, el nuevo Código Penal o la eliminación de las PASO, todos proyectos que se plantearon a comienzos de este año.
Ahora de que Adorni no está más en el medio, el Presidente quiere retomar estas iniciativas, pero sabe que para eso debe reordenar al equipo y dar un mensaje de aliento.
Por este motivo decidió ponerse él mismo al frente de la reunión con diputados y senadores de La Libertad Avanza a la que había convocado la secretaria general, Karina Milei.
El encuentro se llevará adelante a partir de las 9:30 en el salón Héroes de Malvinas, en la planta baja de la Casa Rosada, y participarán todos los integrantes del bloque en ambas Cámaras.
Será también la presentación formal de Santilli como jefe de Gabinete y de Ignacio Devitt, como su Vice, con quienes los legisladores, de todas formas, ya conversaban.
La hermana del mandatario nacional busca estar más presente en la diaria parlamentaria y es por eso que, además de llamar a este cónclave, también fue agregada a los grupos de WhatsApp que tenían los representantes en el Congreso.
“Estoy segura de que va a ser una reunión muy positiva, de trabajo, para fortalecer la agenda legislativa del Gobierno, coordinar los próximos desafíos y compartir los objetivos de gestión para esta etapa“, consideró ante Infobae una de las senadoras oficialistas.
En este sentido, la dirigente aseguró que el Presidente “mantiene un diálogo permanente con todos para seguir impulsando las reformas que los argentinos votaron y que el país necesita”.
“Hay un compromiso muy claro de todo el bloque para acompañar ese rumbo y avanzar en las transformaciones que requiere el país”, agregó.
En el lugar estará, por ejemplo, la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, que fue una de las referentes del espacio más críticas de Adorni.
La ex ministra de Seguridad tuvo declaraciones públicas muy fuertes en contra del funcionario, pero ahora irá a la Casa Rosada para escuchar las órdenes de los Milei.
No es la primera vez que el Presidente decide interceder personalmente ante un conflicto interno: ya a finales del 2023, cuando había varios legisladores molestos por una falta de liderazgo claro y amenazaban con romper, el entonces mandatario electo los juntó en el hotel donde se estaba hospedando para alinearlos, en ese momento con la ayuda de Guillermo Francos.
Más cerca en el tiempo, recibió a propios y aliados en la Quinta de Olivos poco antes de que se votaran los vetos a la moratoria previsional, el aumento a los jubilados y la emergencia en discapacidad.
En noviembre último, también en el salón Héroes de Malvinas, antes conocido como Pueblos Originarios, recibió a 100 legisladores de La Libertad Avanza para explicar el Presupuesto que se iba a tratar por esa fecha en el Congreso.
Para esta ocasión, y para estar cerca de la gestión en las primeras horas de Santilli como jefe de Gabinete, tuvo que suspender un viaje que tenía previsto a Asunción, Paraguay, donde se realizó la cumbre del Mercosur.
También es probable que suspenda su visita a los Estados Unidos, según pudo saber este medio, debido a que su par norteamericano, Donald Trump, todavía no confirmó ningún acto con mandatarios extranjeros con motivo de los 250 años de la independencia de ese país.
Durante esa gira, Milei iba a participar además de la Conferencia de Sun Valley, en Idaho, un evento que reúne a los empresarios más importantes del mundo.
El problema es que el encuentro finalmente se realizará del 9 al 13 de julio, pero el mandatario quiere estar el 8 en Tucumán para la vigilia del aniversario de la independencia argentina.
En este contexto, la única actividad que estaba planificada originalmente y que sigue en pie es la llegada de la Fragata Libertad al puerto de Nueva York, también para celebrar la emancipación estadounidense.
Sin embargo, el canciller, Pablo Quirno, consideró que no era razón suficiente como para organizarle un viaje al Presidente y, en su lugar, le pidió al embajador ante la Washington, Alec Oxenford, que representa a la Nación en ese festejo.
Así las cosas, a menos de que Trump retome la idea de hacer un brindis con invitados extranjeros en la Casa Blanca, lo más seguro es que Milei no viajará a los Estados Unidos en el corto plazo.







Trending
-
Política Bahía7 años hace
Meneses: “Somos el gobierno que más obras ha hecho”
-
Destacado3 años hace
“Nos robaron hasta el 25 de mayo”, sostuvo Uset y apuntó contra el Gobierno Nacional
-
Destacado3 años haceEl Liberalismo se alista con presencia plena en los 22 distritos de la sección
-
General6 años hacePor dónde y qué días pasan los camiones recolectores de basura
-
Destacado3 años haceEl gobernador se reunió con Osvaldo Barcelona, presidente de Metrogas
-
Destacado3 años hace
Javier Milei confirmó quien será su compañera de fórmula: “Es brillante”
-
Política Bahía6 años hace
Sistema de Estacionamiento Medido y Pago
-
General6 años hace
Envían al Concejo Deliberante un proyecto para liberar la primera hora de parquímetro
