Conecta con nosotros

Destacado

La era que se termina en el Gobierno y la advertencia de un sector si no cesa la interna: “Algo va a pasar”

Publicado

en

No es nuevo que el Gobierno esté sumido en internas irremediables que abarcan a más de un sector del oficialismo. Las disputas cruzadas entre varios de los integrantes de la mesa política existen desde hace meses. El quiebre en los vínculos internos es tal que los actores tienen más incentivos para exponerlos en el plano público que para procesarlos en privado. La convivencia interna llegó a un punto de saturación total, así como las desconfianzas mutuas.

Más que repasar lo que sucedió en la última semana, parece más preciso entender qué puede acontecer hacia adelante. Es lo que buscaba comprender un funcionario de altísimo rango que hablaba con Infobae el último viernes. “¿Cuál es tu lectura final del impacto de todo?“, preguntaba. La incertidumbre pesa hasta en las personas que hablan todos los días con el Presidente y, se supone, están encargados de conocerlo al dedillo.

La historia no se repite de manera exacta, pero muchas veces rima. Las organizaciones políticas funcionan bajo un orden que permite que la toma de decisiones fluya. Y el dato político de esta última semana es que, más que nunca, parece haber un esquema desgastado en el mismo gobierno.

Hay tres fases claramente identificables a lo largo de la presidencia Milei. La primera se dio al comienzo del Gobierno, cuando Nicolás Posse ofició como un controller absoluto de la gestión. Todo debía tener un doble chequeo y todo pasaba por su Jefatura de Gabinete. Aquello ralentizó la dinámica del Gobierno en pleno comienzo del gobierno, una fase más que convulsa. Esto determinó su partida en mayo de 2024.

La segunda vino con el ascenso de Guillermo Francos para que oficie como un verdadero coordinador de los ministerios. En paralelo a ese movimiento se constituyó el Triángulo de Hierro: Javier Milei siguió interesado particularmente en los temas económicos, Karina Milei se encargó principalmente del partido nacional y Santiago Caputo tomó el poder político (informal) al interior del Ejecutivo.

Esto entró en crisis con el comienzo de la temporada electoral. El caputismo marcó que la estrategia partidaria tenía serios efectos en la política ejecutiva, debido a que estaba en juego la futura relación con los aliados en el Congreso. Lo partidario no podía pensarse con una lógica escindida de la administración del Gobierno: ambas debían coordinarse, pero las dos alas tenían diferentes concepciones de qué debía hacerse.

Fue en ese momento que el karinismo decidió empezar a plantar bandera en diferentes partes del Ejecutivo. Así, Guillermo Francos quedó en el medio de una disputa en la que terminó siendo el único fusible. Con su renuncia, ascendió Karina a través de la colocación de Manuel Adorni y se creó la denominada Mesa Política, donde se licuaba el poder decisorio del caputismo a una mesa con más integrantes. Es la era que podría estar terminando y la que, mientras tanto, el Gobierno atraviesa un período de transición.

Una señal de crisis de esta lógica es que no se pudieron reunir esta semana producto de la metralla ao vivo que se estaba generando entre Santiago Caputo y los primos Menem; así como la disputa (más silenciosa, pero igual de conocida) entre Manuel Adorni y Patricia Bullrich. Claro está que si alguien se pelea con una persona del karinismo, termina enfrentándose de manera indirecta con Karina Milei. En el bingo de las internas posibles que se podían dar, el cartón está casi lleno. Una dinámica prácticamente imposible.

¿La crisis en la mesa política puede dar lugar a otra dinámica? No parece avizorarse algo en el horizonte, aunque, tal y como adelantó Infobae, en el karinismo hay intención de armar una mesa de reuniones con funcionarios del Poder Ejecutivo. Menos claro está si prosperará esta idea, porque eso implicaría que se marginen a Martín Menem y a Santiago Caputo, quien no tiene un cargo formal.

Tres miembros de alta relevancia en el Gobierno que hablaron con el Presidente por estos días, todos de distintas huestes, confesaron que Milei no tiene intenciones de avanzar con cambios en la dinámica interna. Al día de hoy, es el principal mediador de todas las partes. Aun así, es muy probable que exista un mensaje duro puertas adentro en la reunión de Gabinete posterior al tedeum.

Más allá de Milei, las posiciones sobre cómo se debe proceder son diversas. “Esto no puede seguir así, se tiene que solucionar”, dice un integrante de la mesa chica presidencial, que agrega: “Que muera alguien o empecemos a tirar todos para el mismo lado”. La textual deja a entrever un futuro fatalista o uno en lo que no sucede nada. Esto último es lo que cree la mayoría. El razonamiento es simple: Milei ya sentó su posición defendiendo a Menem en público y tratando a Santiago Caputo como un hermano.

Puertas adentro, Las Fuerzas del Cielo confiesan que no van a seguir ocultando lo que les parezca mal. Saben que en el último año perdieron influencia en el armado de las listas y que en el plano de la gestión el karinismo tuvo una fuerte avanzada. Esto hace que se sientan más livianos para poder apuntar contra aquellos que no se alineen con la narrativa libertaria, de la cual se sienten guardianes. Es decir, sienten que ya no tienen nada más que perder.

Su razonamiento para reaccionar de la manera en la que lo hicieron en la última semana es el siguiente: “Milei confía en Santiago y no lo echará porque tiene una simbiosis con él que no tiene prácticamente con nadie”. Es por ese motivo que Karina no podría pedir echarlo sin tener un motivo aparente. “Los Menem y su entorno tienen que encontrar una excusa para ensuciarlo. Y con la cuenta demostramos que no actuan en el vacío”, marcan.

La tensión llega hasta asuntos tan inmateriales como el orgullo de un grupo: “No es solo eso. Nos boludearon con el armado de las listas, con las decisiones en el Gobierno y además nos cancherean. ¿Te pensás que nos vamos a quedar callados? Nos tratan de traidores por putear a un ladrón de la Segunda Sección Electoral de la Provincia y ellos le faltan el respeto a Santiago, que es una de las personas más fieles al Presidente. No vamos a frenar un carajo“, explica una fuente en reserva.

En el santiaguismo se prendieron las alarmas luego de que el karinismo los desplazara del Ministerio de Justicia. El asesor presidencial venía perdiendo influencia política con los anteriores movimientos que habían ocurrido. Si seguía manteniendo una actitud pasiva, esto podría haber significado que desplazar a los “cielistas” de las diferentes áreas del Ejecutivo no tenía mucha complejidad. Con lo que hizo en estos días, Santiago está vendiendo caro su desplazamiento del Gobierno, si es que existe un interés concreto de hacerlo por parte del sector de la hermana presidencial.

Un integrante del círculo karinista opina sobre qué debería pasar con el asesor: “Lo que queremos es que no se metan en la política. Cada vez que ellos se metieron se mandaron cagadas”. Afirman que no tienen intenciones de pedir su remoción, pero ven con inquietud que las huestes digitales cielistas no hayan levantado el pie del acelerador. Afirman que si aquello sigue así “algo va a pasar” y que “se acelerará con lo que tenga que suceder”.

“El pibe [en referencia a Santiago] hizo de una cuenta anónima de 70 seguidores una cuestión de Estado. Tiene una tropa de usuarios que, varios de ellos, insultan la forma de conducción de Karina, que es la hermana del Presidente. Me suena a que fue un manotazo de ahogado. Esta semana podríamos haber mostrado los datos económicos y se estuvo hablando de esta pelotudez. No lo están cuidando al Presidente”, explica una persona de extrema confianza de Karina.

Lo curioso es que de ambos lados dicen que el Presidente está de su lado.

En el santiaguismo afirman que Milei sabe que la cuenta anónima es de Menem pero que lo defendió para evitar que haya reclamos del karinismo. A su vez, marcan que tomó la versión que le contó Santiago Oría (de que había sido algo “prefabricado”) porque quiso apegarse a algo que cortara de cuajo la versión de una conspiración.

En tanto, desde las filas del karinismo aseguran que Milei está furioso porque las cuentas digitales no cesan con el internismo en público. ¿Será verdad que dio un sugerente like en X que avalaría esta posición? Quienes se rodean con Karina dicen que su sector siempre terminó prevalenciendo. “Puede tardar más o menos; pero es como se están dando las cosas”, señalan.

Lo más probable es que la incomodidad entre ambos sectores se mantenga y que no se diagrame otro esquema político en el corto plazo. Los rumores que circulan sobre posibles cambios hablan de una renovación de la lógica política para cuando se realice el Mundial. Antes de eso, Adorni presentará su declaración jurada en la primera semana de junio. Es algo que ya lo sabe la plana mayor del oficialismo.

En el Gobierno hubo sectores que buscaron fomentar que el jefe de Gabinete se irá después de ese suceso, pero por los contactos que pudo hacer Infobae, son especulaciones o expresiones de deseo que no tienen un correlato en lo que piensan sus principales sostenes en el Gobierno.

La postura mayoritaria adentro de la Casa Rosada es que las internas afectan muy poco a la evolución de las variables económicas. Consideran que corren por dos andariveles diferentes, pero que la condición indispensable para que el proyecto libertario siga en pie es que el programa económico tenga sus anclas en buenas condiciones. “Afecta muy poco el ruido político, pero sí cuando eso te paraliza las negociaciones con la oposición”, afirma uno de los operadores libertarios.

Los ruidos en el Gobierno existen desde hace tiempo. Aun así, el oficialismo pudo sacar leyes en el Congreso. Esta semana hubo una sesión positiva en la Cámara de Diputados con tres medias sanciones. El problema es cuando no prosperan las negociaciones legislativas, ahí sí se habla de una preocupación sobre las capacidades del Poder Ejecutivo.

Hoy en día, el termómetro político no está en la Casa Rosada o en las reuniones del gabinete: está en si los ruidos son lo suficientemente grandes como para generar una parálisis en los diálogos con los gobernadores y los bloques legislativos. Los resultados se ven en el Congreso. No es casual que Milei haya dicho que quisieron “voltear” su gobierno cuando la oposición le sancionó o bloqueó leyes.

En ese sentido, en las últimas dos semanas se generó una profunda preocupación porque el Ministerio de Economía cortó importantes partidas que servían para negociar con las provincias. “Las herramientas que tiene para negociar el Colo [Santilli] son cada vez menos”, afirman. Los gobernadores aliados sostienen que siguen apoyando a la Casa Rosada en varias votaciones sensibles porque notan que hay una adhesión al rumbo oficial de parte de su electorado provincial. “Eso sí, en la medida que eso cambie, nos vamos a poner caros para ellos”, sentencian.

Advertisement

Destacado

El secretario de Discapacidad debuta en el Congreso para frenar el intento opositor de prorrogar la Emergencia

Publicado

en

La Comisión de Discapacidad de la Cámara de Diputados comenzará este miércoles a las 16 a debatir un proyecto de la oposición para prorrogar por un año la Emergencia en Discapacidad que el Congreso aprobó el año pasado. Por primera vez el principal funcionario del área, Alejandro Vilches, contestará preguntas. También lo acompañarán el subsecretario de Políticas de Acceso y Apoyos, Esteban Giler, y el subsecretario de Regulación, Certificación y Proyectos, ⁠Gianfranco Scigliano.

Antes de ocupar el cargo de secretario Nacional de Discapacidad, Vilches había sido designado interventor de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) en agosto de 2025, luego de la salida de Diego Spagnuolo en medio del escándalo por presuntas coimas y sobreprecios.

En julio de 2025, distintos bloques de la oposición lograron aprobar la ley 27.793 que declaraba la emergencia en materia de discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2026, pero prorrogable por otro año. Luego el presidente Javier Milei vetó la norma alegando que no podía cumplirse sin romper el orden fiscal, pero el Congreso logró juntar dos tercios de los votos en ambas Cámaras para poder insistir con el proyecto.

El Gobierno perdió la batalla política pero mediante un decreto dejó en suspenso la ejecución de la ley hasta que el Congreso determinara las fuentes de financiamiento e incluyera las partidas necesarias en el presupuesto nacional. Sin embargo, finalmente la Justicia intervino y ordenó la inmediata aplicación de la ley, tal cual había sido aprobada.

La normativa creaba una nueva Pensión No Contributiva por Discapacidad para Protección Social, equivalente al 70% del haber mínimo jubilatorio, compatible con empleos formales siempre que los ingresos no superen dos salarios mínimos. Además, disponía un régimen de emergencia para regularizar deudas tributarias de los prestadores (hogares, escuelas, centros de día, transportistas), con condonación de intereses y multas, y refinanciación de planes de pago vigentes y caducos. A su vez, establecía una actualización mensual automática de los aranceles del Sistema de Prestaciones Básicas de Atención Integral según el índice de movilidad. Este era uno de los principales reclamos de las familias ya que los prestadores habían dejado de brindar servicios básicos como transporte o escuelas especiales debido a que los aranceles habían quedado congelados.

Ahora la oposición impulsa una ley para hacer efectiva la prórroga por un año que estaba contemplada en el proyecto original. El proyecto, que lleva las firmas de Juan Marino (UxP), Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba), Gisela Scaglia (Provincias Unidas), Germán Martínez (UxP) y Oscar Herrera Aguad (Argentina Federal), busca extender la facultad que autoriza al Jefe de Gabinete a efectuar las modificaciones presupuestarias necesarias sin reducir los créditos de la finalidad Servicios Sociales”. “Esa es la fuente de financiamiento de la ley, y así lo resolvió la Justicia Federal”, aclaran.

En ese sentido, exponen como principal argumento la reticencia del gobierno nacional a aplicar la normativa. “La ley 27.793 tuvo, en los hechos, una fracción mínima de la vigencia real que el Congreso quiso darle. Un veto, una traba en la promulgación, un intento de derogación presupuestaria, dos años de litigio y una intimación judicial mediante. Cada una de esas etapas fue tiempo perdido para las personas con discapacidad, y ese tiempo perdido es lo que la prórroga viene a recuperar”, señalaron.

La oposición también reclamó que organizaciones civiles puedan participar de la audiencia pero el oficialismo argumentó que esa posibilidad quedará abierta para futuras reuniones de la comisión. Desde la oposición aseguran que se trata de una maniobra para estirar la discusión, por eso mantienen la convocatoria a sesión para el 9 de septiembre en la que planean emplazar a las comisiones para obligarlas a dictaminar el proyecto en una fecha determinada.

A diferencia de lo que ocurrió en 2025, La Libertad Avanza ahora cuenta con más de un tercio del recinto por lo que un eventual veto del presidente Milei no podrá ser revertido por la oposición. “No importa, hay que ver si están dispuestos a pagar el costo político otra vez cuando ya se acercan las elecciones”, opinó un diputado dialoguista.

Continue leyendo

Destacado

Senado: el Súper RIGI tendría cambios y podría regresar a Diputados tras una negociación entre libertarios y radicales

Publicado

en

En un enroque de proyectos contado por Infobae días atrás, La Libertad Avanza y los radicales del Senado intentarán avanzar con la firma de dictámenes de dos iniciativas: el Súper RIGI, que habla de inversiones -e importantes beneficios, como pago del 15% en Ganancias- por más de USD 1.000 millones en sectores que la Casa Rosada considera “industrias del futuro”; y la creación de un Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que apunta a planes desde los USD 12 millones para grandes empresas, respectivamente.

La primera ley es la que genera la mayor expectativa en el Ejecutivo, que se debatirá desde las 13 en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Economía Nacional e Inversión; y Legislación General. El texto en cuestión ya fue aprobado por Diputados, pero este mediodía se confirmaría lo que fue comentado días atrás por este medio: el articulado sufriría modificaciones de cara al recinto, lo que forzaría un regreso a la Cámara baja, en segunda revisión.

Son dos los cambios que se comentan. El primero es claro e innegociable y tomó forma días atrás cuando el director institucional de SIDERSA, Pablo Cattoni, expuso en el plenario y afirmó: “Una enmienda podría ser la introducción de requisitos adicionales que permitan el desarrollo productivo local. Por ejemplo, que todas las iniciativas incorporen un 20% de contenido nacional en bienes transables sin computar en el cupo a la obra civil, que naturalmente termina dándose en la Argentina”.

“Esta corrección no solo podría ser incluida reglamentariamente en el RIGI, sino que también se podría aprovechar en el debate parlamentario que nos convoca sobre la creación del llamado Súper RIGI. Si bien valoramos que se incorpore ese porcentaje de contratación local, creemos que habría que precisar ese concepto. Entendemos que sumar servicio y obra al compromiso puede diluir ese 20%, porque, como dijimos, de todas maneras, esto se da naturalmente con la mano de obra”, sostuvo el disertante.

Reforzó estos conceptos el presidente del Departamento PyMI de la Unión Industrial Argentina (UIA), Diego Leal. “Lo que queremos destacar –como dijo el colega– es que este proyecto destina el 20% de la inversión a bienes, obras o servicios. Es obvio que la obra civil, el movimiento de tierra y demás, sí o sí se van a hacer en el país, no se pueden importar. Pero, en este contexto internacional, nuestra propuesta es que ese 20% se destine –y que así se aclare– exclusivamente para bienes producidos en el país”, enfatizó.

En el oficialismo apuntarían a una segunda modificación sobre generaciones de redes eléctricas propias que, por ahora, no queda del todo claro. Un detalle no menor para este tema y también el de las 11: son tres comisiones en cada reunión y todas tendrán que tener quorum para dictaminar. Para una semana sin sesión y no tantos legisladores vistos ayer, será un desafío.

“Se consideran inversiones productivas a aquellas destinadas a la adquisición, elaboración, fabricación y/o importación de bienes muebles nuevos -excepto automóviles-, amortizables en el impuesto a las ganancias, así como a la realización de obras, a ser afectadas directamente al desarrollo de actividades productivas en el territorio de la República Argentina”, reza el cuarto artículo de la iniciativa del jefe radical, Eduardo Vischi (Corrientes), y de la mendocina Mariana Juri, entre otros.

Además, quedan “expresamente excluidas” las “inversiones en activos financieros, de portfolio y bienes de cambio”. Y se agrega que “sin perjuicio de los compromisos relativos a los montos mínimos establecidos”, las “inversiones productivas efectuadas en sistemas y/o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario y en bienes semovientes, serán susceptibles de promoción, independientemente del monto de la inversión involucrada, en cada caso”.

Para este proyecto están involucradas las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Legislación General; y Economías Regionales. En tanto, para las 17 de hoy se consumará un tercer cónclave por la regulación del mercado de carbono, aunque en la convocatoria aparecen invitados y, en principio, no se rubricaría un despacho. Algunos dialoguistas pujan por ello.

Continue leyendo

Destacado

¿Qué pasa si EEUU cambia su histórica posición sobre las Islas Malvinas? La opinión de los analistas y la expectativa del Gobierno

Publicado

en

Una frase, breve, pronunciada el lunes por Donald Trump en el Salón Oval puso en movimiento la maquinaria diplomática argentina sobre la cuestión de las Islas Malvinas. Siempre reviso cada posición. Es solo una de muchas”, sostuvo el presidente de Estados Unidos cuando fue consultado sobre si su gobierno reconsideraría su postura histórica sobre la soberanía del archipiélago. En Buenos Aires, el impacto fue inmediatoEl gobierno anunció una cadena nacional de Javier Milei sobre el tema y analistas consultados por Infobae dividen su opinión entre quienes ven una oportunidad histórica y quienes advierten que no hay nada concreto detrás de este movimiento.

Para el mandatario, la declaración de Trump es “algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”. Así lo afirmó en la radio El Observador este martes. El tema dominó la reunión de Gabinete, donde el canciller Pablo Quirno expuso los avances de la Cancillería en materia de soberanía sobre las islas.

Tras las palabras de Trump, y entrevistado en Infobae en Vivo, el funcionario eligió un tono medido: “Las Malvinas están en el centro del corazón de cada argentino. Es una obligación y una responsabilidad para nosotros mantener vivo el reclamo sobre la soberanía”, señaló, pero al mismo tiempo fue cuidadoso al delimitar los alcances del movimiento del líder republicano: “Sobre lo que no tenemos control, no operamos”, señaló, y agregó: “Tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras chances de que el reclamo legítimo que tiene Argentina sobre la soberanía sea escuchado”.

Diplomáticos de la Cancillería argentina, consultados por Infobae, trazaron una distinción entre el plano discursivo y el plano práctico de que efectivamente haya un movimiento por parte de EEUU. “Lo que cambia en lo discursivo y en lo declarativo de manera pública es muy fuerte, porque inclina definitivamente la balanza sobre el tema”, señalaron. “Un eventual voto abierto a favor de Argentina en la ONU -graficaron- sería muy fuerte; es más simbólico que político, aunque a efectos prácticos, en lo concreto no cambia en nada”.

No es la primera vez que Trump utiliza la carta “Malvinas” en el tablero geopolítico. Ya hubo un episodio similar en abril, cuando se filtró un correo electrónico interno del Pentágono que contemplaba revisar el apoyo estadounidense al Reino Unido como represalia por la negativa de Londres a acompañar a Washington en operaciones militares contra Irán. En aquella ocasión, el secretario de Estado Marco Rubio y el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, ratificaron la posición de neutralidad. El propio Rubio descalificó el correo filtrado definiéndolo como “solo un email”.

En las antípodas de esa cautela oficial, el asesor presidencial Santiago Caputo publicó en sus redes sociales otra visión: “Inglaterra es el pasado. Argentina es el futuro. Es saludable que los Estados Unidos revisen su postura sobre Malvinas. Sería extraño que no lo hicieran. No se puede esperar menos de un aliado estratégico”.

La reacción británica no se hizo esperar. John Healey, ministro de Hacienda del Reino Unido y primer funcionario en tomar la palabra, fue taxativo en declaraciones a The Times: “Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”. El funcionario aclaró además que no recibió “ninguna sugerencia” de funcionarios estadounidenses al respecto. El portavoz oficial del primer ministro, Andy Burnham, sostuvo que la posición de su gobierno “no ha cambiado” y que el compromiso de Londres con los isleños es “inquebrantable”.

¿Una maniobra de presión a Londres o gesto político a un aliado?

Lejos del entusiasmo del Gobierno, varios analistas consultados por Infobae coincidieron en que la declaración de Trump debe leerse en clave de política interna británica y de las tensiones con la OTAN, no como un giro genuino sobre la soberanía del archipiélago.

El politólogo Claudio Fantini planteó que hay que leer las palabras de Trump “como una advertencia, no como un anuncio”. Según su análisis, la verdadera motivación no es el debate sobre el gasto en defensa de la OTAN sino la indignación de Trump con Londres por haberle negado el uso de bases militares estadounidenses en territorio británico para operaciones vinculadas a la guerra contra Irán. “No es algo que sale de una convicción de lo que considera lo justo y lo adecuado respecto al tema de Malvinas, sino que tiene que ver con un castigo que Trump quiere hacerle a los gobiernos británicos”, afirmó Fantini, quien añadió que el componente ideológico también cuenta: se trata, en ambos casos, de gobiernos del Partido Laborista.

Para graficar la inconsistencia del mandatario, el analista político trazó una analogía con Corea del Sur. “Cuando Seúl también rechazó colaborar en el conflicto con Irán, Trump pasó a elogiar a Kim Jong-un y amenazó con reducir los ejercicios militares conjuntos, claves para mantener el equilibrio en la península coreana”, recordó. Y amplió: “Un tipo que a la mañana dice una cosa y en la tarde dice otra. Un día escribe con la mano lo que al otro día borra con el codo sin hacerse mucho problema”.

Sin embargo, Fantini fue enfático sobre qué debería hacer el gobierno argentino: “Argentina tiene que salir a subrayar esta frase y no dejarla pasar”, afirmó, y señaló que si el cambio llegara a consolidarse como política de Estado, más allá de quién gobierne en EEUU, sería “una gran noticia” para Buenos Aires.

Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, fue más directo sobre el rol de Argentina en este tablero. Para el analista político, Malvinas es el pretexto más a mano que tiene Trump para presionar al gobierno laborista de Burnham y forzarlo a elevar el gasto en defensa al 3% del PBI. El timing, aseguró, no es casual: “Coincide con los trascendidos de que el propio Healey planeaba abandonar ese compromiso para 2030, con un anuncio presupuestario previsto para el 28 de octubre”.

La motivación de fondo, según Puricelli, va más allá de la OTAN: “Hacer ganar a la extrema derecha en todos los países en los que pueda es la meta primordial de Trump.” Forzar a Burnham a recortar salud, educación y bienes públicos para financiar el gasto militar, indicó a este medio, “alimentaría el malestar del que se nutren el demagogo Nigel Farage y el partido Reform”. “Los intereses de Argentina no entran en absoluto en consideración (de Trump) en su posible revisión de la postura sobre el estatuto legal de las islas del Atlántico Sur”, concluyó.

El politólogo Andrés Malamud, investigador del Instituto de Ciencias Sociales de Lisboa, resumió su pronóstico en una línea: “Va a pasar lo mismo que con Groenlandia, nada”. La referencia no es arbitraria: a comienzos de 2025, Trump anunció con insistencia que Estados Unidos adquiriría Groenlandia -territorio autónomo bajo soberanía danesa- por razones de seguridad nacional, llegó a hablar de una “necesidad absoluta” y no descartó el uso de la fuerza. Dinamarca rechazó cualquier negociación, la comunidad internacional reaccionó con alarma y Washington no avanzó más allá de la retórica.

Más matizado en su análisis, el exembajador Diego Guelar, con pasado en las embajadas de Estados UnidosBrasil y China, consideró que un eventual giro de Washington sería positivo para Buenos Aires, pero advirtió que las palabras de Trump están lejos de constituir una decisión de Estado. “Un cambio de posición estratégica de este tipo requeriría consulta del Congreso. Debe haber una decisión de otro tipo. No alcanza con su opinión”, explicó. Y fue más específico: “Si llegara a ocurrir, cosa que dudo, Milei se lo atribuiría como un logro de su administración, y tendría razón. Sin lugar debilita la posición británica”.

En los organismos multilaterales, la posición de Estados Unidos sobre Malvinas siempre fue más compleja que la neutralidad que declara en público. En junio de 2026, el Comité de Descolonización de la ONU aprobó por consenso una resolución que exige al Reino Unido negociar con Argentina la soberanía del archipiélago -la misma que Londres sistemáticamente ignora desde 1965-.

El debate se da, además, en un contexto de creciente presión económica sobre el archipiélago. En diciembre de 2025, la israelí Navitas Petroleum —con el 65% del proyecto— y la británica Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el campo petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La Fase 1 del proyecto, con una inversión de 1.800 millones de dólares, apunta a producir 50.000 barriles diarios con primer petróleo previsto para 2028.

Es precisamente esa explotación la que el Gobierno, a través de la Cancillería, calificó de “unilateral” por parte de los británicos, algo “incompatible con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación”.

Continue leyendo
Advertisement

Trending