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Rebelión en la galaxia libertaria: Milei avanza sobre el caos interno

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Manuel Adorni intentó mediar. A pesar de su debilidad interna, se juntó con Santiago Caputo y le preguntó por qué salía tan fuerte contra Martín Menem. “Porque esta vez tengo las pruebas”, le contestó el asesor. Fue el lunes. Al otro día se involucró el propio Javier Milei, que salió a exculpar al presidente de la Cámara de Diputados de estar detrás de una cuenta fake para dañar al Gobierno. Lejos de alinearse, Caputo mandó a su tropa a decir que le mentían al Presidente, una desautorización al propio Milei que hizo escalar la pelea hasta límites sin fronteras.

Mañana los ministros se verán las caras en el tedeum, que se espera áspero para la Casa Rosada, y la reunión de gabinete posterior que, al final, volverá a ser ampliada, con la idea de dejar atrás la guerra interna. Una fiesta de interpretaciones para el marciano citado por Milei si llegara a aparecer por la galaxia libertaria en plena rebelión.

En ese escenario de oposición ausente y enemigos internos, Milei avanza en la administración de su propio caos, intenta surfear la debilidad en acuerdo con los gobernadores y ciertos datos económicos que le devuelven una foto en sepia de la recuperación que tanto espera. Por ahora parecen ser instantáneas. El crecimiento intermensual que mostró la economía en marzo, de 3,5%, se vería interrumpido en abril. “Se viene el serruchito”, anticipan cerca del palacio de Hacienda sobre la base de algunos datos negativos.

La consultora PxQ, de Emmanuel Álvarez Agis, muestra varios rubros en retroceso. Molienda de oleaginosas y soja dan 8,1 y 8,8% abajo, la liquidación del agro muestra una caída del 15% y los despachos de cemento, 7,6% de retroceso. En patentamiento de autos la baja es de 7,2% y de motos, más moderada, en 0,2%. Equilibra también expone datos similares y anticipa una caída de 1,0% interanual y 1,5% desestacionalizada. De todas maneras, proyecta para 2026 una suba del 2% promedio anual.

El serrucho resurge sin nafta en la motosierra. Lo advirtió Luis Caputo al confesar que debe concentrarse en la recaudación porque ya no tiene más margen para el ajuste. Analistas del mercado tomaron la declaración como un desafío al propio Milei, que al otro día se despachó con una baja de retenciones en su discurso en la Bolsa de Cereales, de manera sorpresiva con la idea de recuperar la iniciativa política en medio de los escándalos permanentes en los que navegan los libertarios.

En círculos económicos cercanos al oficialismo explican que la referencia del titular del Palacio de Hacienda se inscribe en una imposibilidad política de avanzar con otros recortes, como una reforma previsional. No la pueden hacer. No es viable políticamente. Ese será el gran eje de debate si Milei logra reelegir. Si se mantiene en el cargo más allá de 2027 la reforma previsional y los regímenes jubilatorios especiales serán lo primero a tocar. Por ahora no están dadas las condiciones para avanzar. También lo pide el Fondo Monetario Internacional. No por nada sigue demorada y sin fecha de presentación la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que reduciría en un 0,4% del PBI la recaudación de contribuciones de la seguridad social. Con la baja muy gradual de retenciones, la alternativa de recaudar más sería vía privatizaciones, pero entre los economistas hay consenso en que solo tapa uno o dos meses. Para más no alcanza. La otra posibilidad sería subir retenciones al petróleo, algo que ya hizo con el convencional en marzo, cuando estalló la guerra en Irán.

Lo que no se puede perder es el superávit, que ya está finito”, dicen en la Casa Rosada para explicar las palabras de Caputo. “Sin eso nadie más te cree”, agregan.

El 2027 es un año de fuertes vencimientos de deuda. Son cerca de US$31.000 millones. Por los niveles de riesgo país actual, el mercado descuenta que el Gobierno va a pagar. La gran duda es de dónde va a salir la plata. Con cepo que permanecerá para las empresas, según anunció esta semana el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli, es difícil que el riesgo país baje más para permitirle a Caputo salir al mercado internacional. Esa inestabilidad va a acompañar de manera permanente al Gobierno hasta las elecciones. El “somos nosotros o el caos” que aplicó el año pasado podría ser riesgoso pasados ya cuatro años de gestión.

A pesar del dato positivo de marzo y el récord de exportaciones, la semana termina con números poco alentadores sobre el consumo masivo. La calle sigue gélida. Según el Indec, las ventas en supermercados cayeron 5,1% interanual en marzo, autoservicios mayoristas disminuyeron 7,2% interanual y 1,4% respecto de febrero y en los centros de compras las ventas bajaron 13,3% interanual y solo subieron 1,5% con respecto al mes previo. La baja de precios por la competencia que habilitó la importación tampoco se tradujo en una mejora en las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar que a precios corrientes en el primer trimestre bajaron 12,4% respecto a 2025. Los datos oficiales que Milei quiere que lea el marciano que citó esta semana indican también una pérdida sustancial de confianza empresarial. Según el Indec, dato oficial, ese índice bajó 4,4%.

Los gobernadores están

El escenario de vaivenes económicos lo encuentra a Milei mejor posicionado desde la política. Si algo demostró esta semana es que la Casa Rosada está logrando consolidar el acuerdo con los gobernadores peronistas no kirchneristas. Ya no hay plata. Las planillas de flujos provinciales incluso dejaron de publicarse el 13 de mayo. Esa fue la última actualización. Si hubo fondos extras se conocerán más adelante. Pero el pacto es político-electoral. Los gobernadores necesitan que el Gobierno no les plante candidatos en sus distritos. Y como la mayoría desdobla las elecciones, hay provincias en las que en febrero ya comienzan con el cierre de listas. Ese es el acuerdo detrás del quórum garantizado y las votaciones favorables que se termina llevando el oficialismo en el Congreso, como la media sanción al nuevo régimen de zona fría. Ahora le queda el paso por el Senado.

Esta semana arrancará el debate en comisión para llevarlo a sesión los primeros días de junio. “Va a salir arañando”, pronostican fuentes oficiales, pero se muestran confiados en que podrán darle sanción definitiva. En Diputados terminó aprobado con 132 a favor, 105 rechazos y 4 abstenciones. Aportaron a ese número Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalaqcua (Misiones), los tres gobernadores dispuestos a sostener a Milei. Esta vez se desmarcó Raúl Jalil (Catamarca). Y se sumaron Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco). Todos hacen el doble juego. Algunos dan quórum, otros garantizan votos. El desbande de Provincias Unidas, el otro espacio provincial, aportó también a la matemática oficial.

La aprobación fue acompañada con la promesa de Caputo de una compensación por zona cálida sobre la tarifa eléctrica en provincias de altas temperaturas. No quedó escrito en el proyecto de ley. Es una hoja que se distribuyó entre los diputados, escrita en word, que se titula “Resolución Bonificaciones y Bloques adicionales de verano y primavera para zonas bioambientales Ia, Ib y IIb (Muy cálidas y Cálidas)”. Tiene un costo aproximado anual de entre US$ 71 y 95 millones.

El debate dejó posicionados a los gobernadores Martín Llaryora, de Córdoba y Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, a la cabeza de los reclamos contra la medida. Sobre todo el cordobés, que aprovechó un tema sensible para su distrito, que se verá fuertemente afectado por el recorte de subsidios. Es una diferenciación bien personal. No está para forzar el emplazamiento a comisión para debatir la interpelación a Adorni, por ejemplo, pero en esta iniciativa hizo punta. Las encuestas que circulan en el llaryorismo muestran una merma en la intención de voto a Milei en la provincia. Compiten por electorados similares y cualquier tema que lo diferencie será su bandera. Al gobierno nacional no le interesa acordar, ante las chances reales de poder hacer pie en el distrito.

Llaryora, que tiene diálogo con Axel Kicillof, hasta se imagina una gran primaria de todo el arco opositor, con el bonaerense incluido. “Sólo hasta ahí”, dicen quienes lo frecuentan, quitando toda posibilidad de sumarse a un frente que incluya al kirchnerismo duro. Pero su interés está puesto en la reelección y que el schiarettismo no le juegue en contra. Una encuesta de Delfos de abril pasado que el gobernador compartió con Kicillof ya mostraba cierta “fatiga” en el clima social y un “descreimiento” sobre el gobierno nacional con una imagen presidencial con 26% de positiva, 9,5% de irregular y 64,1% de negativa. En Santa Fe, Pullaro enfrenta un escenario menos adverso pero su vice y jefa del bloque de PU, Gisela Scaglia, votó en contra de la medida. Lo anticipó recién el martes previo a la sesión, por Whatsapp, al resto de la bancada. Antes había anunciado que iba a votar a favor.

Reseteo

El jueves apareció nuevamente el Milei presidente. Abandonó el panelismo en el que se había enfrascado la semana anterior, volvió a ponerse el traje y salió a recuperar la agenda con el anuncio de la baja de retenciones. En el mercado alertan sobre una jugada al filo. Sucede que la disminución de la alícuota para la soja comenzará recién en enero del año que viene y bajará mes a mes. “Se viene la fiesta del silobolsa”, alertaban en el campo. En pleno año electoral, no aparecen demasiados incentivos para vender antes de llegar al valor más bajo.

En su discurso, Milei se defendió y volvió a pedir tiempo. “Le ganamos 13 votaciones a los kukas. Vaya que es gestión eso. ¿Saben lo que es meterles un 13 a 0?”, se ufanó. “Y después dicen que no hay gestión, qué quieren que hagamos”, insistió, tratando nuevamente de bajar los decibeles de la pelea interna. “El equipo de gobierno es uno, son Gardel con guitarra eléctrica”, los ensalzó. Dijo además que el cambio “no es instantáneo” ni “hay atajos”. “En la hoja es fácil hacer las cuentas. Lleva tiempo, lleva laburo”, explicó.

El Presidente parece dispuesto a convivir con los escándalos permanentes. Adorni no logra salir del ostracismo político. No presentó su declaración jurada, como había prometido después de la apurada de Patricia Bullrich, y no lo hará en lo inmediato. Posiblemente, confiesan en su entorno, los papeles recién lleguen con el Mundial. Quienes están cerca del jefe de Gabinete ya empezaron a recomendarle que dé un paso al costado. Adorni no lo hace. Cree que en el llano será más difícil frenar la avanzada judicial. “Es al revés, cuando no sea más funcionario, nadie se acuerda más de él”, explican quienes lo conocen.

Le juega a favor que el peronismo es un limbo sin liderazgo, donde conviven sectores mayoritarios que no tienen ganas de forzar un quórum para echarlo. En la oposición planean un nueva convocatoria tras el fracaso de esta semana, pero todavía está lejos de concretarse.

Hoy el mayor obstáculo discursivo que se le presenta a Milei es Mauricio Macri, que revivió el proyecto de presentar un candidato del PRO en las próximas elecciones. En los hechos, su partido colabora en cada cruzada del Gobierno, pero en las palabras, el ex presidente representa a un adversario. En la Casa Rosada sostienen que lo hace solamente para forzar un acuerdo en la Ciudad y desestiman cualquier posibilidad de que termine como candidato. Con Victoria Villarruel dispuesta a jugar, el voto de derecha se dispersa. Fue llamativo el cierre de la presentación de Macri en Mendoza el viernes por la noche. “El PRO tiene que estar listo (…) es difícil desarmar tanta perversión, tanta oscuridad, que es en lo que se está convirtiendo el Gobierno hoy pero también necesitamos una agenda de construir, y cuando llegue ese momento todos ustedes tienen que estar listos”.

El otro problema es Patricia Bullrich. Karina Milei está muy molesta. “Nosotros salimos a poner la cara por ella cuando le voló la cabeza a un fotógrafo”, le recuerdan, ante la cerrada defensa que hizo la Casa Rosada y Adorni en particular de la represión que hirió duramente a Pablo Grillo. Difícil que el tedeum de mañana y la reunión de gabinete logren ordenar el descontrol interno.

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Intendentes buscan armar una mesa para ordenar la interna, mientras Cristina Kirchner emerge en la centralidad

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“De alguna forma vamos a tener que ordenar esto”. La frase corresponde a un intendente de la Tercera sección electoral por el peronismo y que forma parte del espacio de Axel Kicillof. Ajustados por la gestión diaria, los intendentes no dejan de lado la rosca política y el posicionamiento hacia el 2027. Hay distintos ítems en el temario. Pero uno que es un punto de partida: que tanto desde el sector de Kicillof como el de Cristina -o Máximo- Kirchner encuentren un punto de conexión. ¿El objetivo de máxima? Llegar a una mesa política que ordene la discusión que desde hace semanas volvió a encederse.

Son varios los intendentes que piensan en este esquema e incluso algunos que reportan a uno u otro espacio. A la par, el cristinismo empezó a desplegar movilizaciones hasta San José 1111 con varios dirigentes bonaerenses. En los últimos días, por la esquina del barrio Constitución pasaron el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, y la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar; el senador provincial y referente de La Cámpora en Avellaneda -donde gobierna el kicillofista, Jorge Ferraresi– Emmanuel González Santalla; el intendente de Lanús, Julián Álvarez; la presidenta del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout. La idea, como había adelantado Infobae, es darle centralidad a CFK a un año de su condena. Se trata de movilizaciones que culmiarán con un gran acto el 20 de junio próximo en Parque Lezama, a 15 cuadras del departamento donde cumple su condena domiciliaria.

En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) plantean que el cristinismo seguirá en la confrontación interna buscando instalar el reclamo por Cristina Libre y que desde ese slogan buscarán esmerilar a Kicillof. Cerca del gobernador todavía molesta el reclamo hecho hacia su figura en el acto del PJ bonaerense en el teatro Coliseo Podestá, cuando un grupo de militantes pidió por la libertad de CFK y desplegó una bandera cuando estaba por empezar a hablar el gobernador bonaerense.

Pero Cristina Kirchner no solo mantiene comunicación -en la medida de sus posibilidades, ya que endurecieron las condiciones de detención- con dirigentes aliados o que directamente la reconocen como su conductora. Según pudo saber Infobae, semanas atrás un intendente del conurbano mantuvo una conversación telefónica con la expresidenta. La todavía presidenta del Partido Justicialista preguntaba cuáles eran las principales demandas en su distrito. La respuesta era coincidente con lo que la dirigente imaginaba: “Es una situación parecida a finales del 2018”.

Se anotan allí, en la óptica del intendente, estancamiento en algunas actividades productivas y caída en el consumo interno, además del aumento en la demanda laboral. “Ella ve lo mismo”, le dice el intendente en cuestión a este medio. Para ese jefe comunal, la campaña Cristina Libre “no puede ser la base del discurso. Yo estoy de acuerdo con que a Cristina hay que liberala, que está proscripta, pero no me ven con el cartelito, porque no creo que sea lo mejor”, lanza. También advierte que el esquema de Kicillof tampoco genera una apertura; más bien todo lo contrario. “A Máximo no lo invitaron a la primera reunión del Consejo del PJ. No es lo que yo hubiera hecho”, lanza el dirigente y agrega: “Si es tu primera reunión como presidente del PJ bonaerense después de lo que fue esa negociación, tenés que armar una reunión con los presidentes de los 135 municipios, invitarlo a Máximo y a todos los que no están dentro del consejo también”.

En el cristinismo reconocen que la interna o las diferencias pueden disminuir si Kicillof le reconoce a Cristina Kirchner “lo que vale”, y que si el gobernador bonaerense, concurre a San José 1111 la discusión se termina o se ordena. Ante este posicionamiento, cerca de Kicillof contestaron ante la consulta de Infobae: “Nosotros creemos que si nos dejan de hacer cosas como la del teatro -Coliseo Podestá- también se arregla”.

En algún momento Axel y Máximo van a tener que sentarse. Hablamos, pero es una decisión de la superestructura”, plantea otro intendente. Muchos de ellos se vieron el martes en el Salón Dorado de la Gobernación, en un acto para hacer un repaso de la política sanitaria a nivel general y cargar las tintas contra el ajuste en el área por parte de la gestión de Javier Milei. A algunos les llamó la atención que no hubo una instancia posterior de reunión de tipo más política. “Yo vine porque necesito ambulancias para mi distrito, es la verdad”, sinceró un intendente del conurbano, sin conocer demasiado el contenido fino de la convocatoria.

En el medio del desconcierto sobre cómo se va a ordenar la interna y con la intención de generar un marco de acercamiento, que también tiene una tercera pata que es el Frente Renovador de Sergio Massaestá la gestión. Entre los intendentes también se comparte un diagnóstico: la emergencia que atraviesan los distritos en algunas cuestiones. Desde las finanzas locales hasta las demandas de la población. Allí hay cierto reclamo, también, al gobierno bonaerense. “Una licitación para el Río Salado está bien, pero hoy la prioridad tiene que ser otra: salud, bala y comida”, describe un intendente de la populosa Tercera sección electoral. Aclara que, por “bala”, se refiere a seguridad. Por eso los jefes comunales están pulseando por una ley para regular las policías locales o municipales.
Entre el pedido de un grupo de intendentes para gestionar una instancia de acercamiento con el kirchnerismo, también aparece el reclamo a Kicillof para “definir prioridades”, en gestión. En paralelo, el armado político del mandatario bonaerense viene expandiéndose para tener un sustento propio hacia 2027.

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Radiografía y laberintos de la reforma electoral del Gobierno que ingresó hace un mes en el Senado

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La ambiciosa reforma política que envió el Gobierno al Senado cumplió un mes. Si bien es reciente su aterrizaje, hasta ahora no hay nada para entusiasmarse o celebrar, ya que la iniciativa se convirtió en una bomba de tiempo no sólo para la Casa Rosada, sino también para sectores dialoguistas que ven, desde cerca, los laberintos y dilaciones que generan las volteretas oficialistas y que empujan, a muchos amantes de statu quo, hacia la meta habitual: que nada de lo involucrado se vote.

En medio de todo esto, aparecen aliados que no procuran -ni desean- romper el buen clima que se generó en la Cámara alta desde diciembre pasado. Tampoco regalarse extra ante la Casa Rosada, que siempre se queja por tener que negociar leyes que luego festeja. Poca memoria de lo que fue el Poder Legislativo en la primera mitad de la gestión.

Hoy, las condiciones para discutir una reforma política son, a priori, aceptables: año par, no hay elecciones cerca ni estallidos económicos y el Presupuesto 2027 llegará recién en septiembre. Sólo hay mermeladas virtuales para que los ingenuos repliquen y olviden lo importante. Bien efímero, pero contundente, con estrategia y narrativa. Si no rinde, no odiar lo suficiente a los periodistas.
Lo que sí ocurrió en las últimas semanas fue la aceleración de las pre-campañas nacional y provinciales. Ahí es donde juegan todos, ya sea titulares, suplentes y, sobre todo, los marginales. Los últimos abundan y distorsionan, de vez en cuando, el panorama. Rufus, Mickey, Pluto, etcétera. Quienes sí avanzan son los elefantes que pasean, delante de todos, sin ser detectados. Y, en poco, arranca el Mundial.
Para arrimarse a comprender los laberintos vigentes, al proyecto en cuestión hay que dividirlo en tres vertientes: dinamitar las PASO, profundas modificaciones electorales -financiamiento, estructura de los partidos políticos, avales, “lista completa” en Boleta Única de Papel, y unión de comicios presidencial y locales, entre otros- y la criptonita de Ficha Limpia. A primera vista, un enlatado difícil de “encarar”.
La administración central ya convirtió esta táctica en algo habitual y nadie debe mostrarse sorprendido. Octubre de 2025 ratificó el rumbo y, encima, ahora se negocia -antes, “por todo y contra todos”-, lo cual enaltece aún más la tarea de los seis senadores que acompañaron desde el comienzo a Javier Milei, a quienes enviaron a Vietnam con un tenedor.

A dicho lote habría que agregar a la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Entre todos ellos -y ayuda de bloques ajenos, tampoco olvidar-, ganaron semanas clave cuando las papas tomaban temperatura. Hasta llevaban propuestas para amortiguar trompadas inevitables en el recinto, rechazadas sin cesar por Balcarce 50. Pasó hace cinco minutos, aunque la memoria es limitada. Como la mecha.

La política nunca es personal; sí, muy ingrata. Después de eso sí aparece la exposición innecesaria de Villarruel que fomenta un sector ínfimo de su equipo. Otros tantos, en cambio, la cuidan al extremo y son fieles. Son sutiles diferencias con quienes se auto perciben monjes negros. No llegan a ser, ni siquiera, fotocopias en “hot sale”.

Con la disección del proyecto consumada, se asoman las complejidades. Para las PASO, un Congreso más arisco en cuanto a votos sancionó la suspensión de las mismas en 2025. No significa que deba ser ése el único destino, aunque varios ya la pincelan como la máxima aspiración, y con la suerte de ese lado. Otros, con más años, empiezan a ver entre grietas y perciben que este debate aplica tanto para aliados como al propio Gobierno libertario.

Por lo que vi estas semanas, te puedo decir que ellos no tienen ninguna intención que avance la ley”, reflexionó ante Infobae un experimentado senador. Desde otro despacho premium fueron más osados: “¿Por qué sólo insisten con las PASO en nosotros? ¿Me vas a decir que, sacando a Milei, no hay ningún aspirante que quiera jugar ahí? Por favor. Además, tienen varias ‘figuritas’. Si se juntan todos ahí, nos revientan en 2027“. En esto coinciden peronistas, kirchneristas y otras bancadas.

La frase se oyó el mismo día en el que empleados confiaron a este medio que vieron ingresar a la Cámara alta, con una discreción no asegurada, al híper macrista y ex multi seguridad Eugenio Burzaco. El Congreso siempre fue un lugar de encuentros. Algunos, más juguetones que otros.

De nuevo en la iniciativa, la pata de partidos políticos parece haber llegado algo tarde, según las pulsaciones a la que está acostumbrado el Poder Legislativo. “Si me tengo que guiar por las preguntas de la única reunión que hizo la comisión de Asuntos Constitucionales, te diría que habría que hacer una docena más para invitar a expositores. Son demasiados ítems a resolver. En vez de actuar, mandaron la discusión a la heladera. No tengo por qué hacerme cargo de eso. No soy oficialista”, resumió un legislador.

Para el final, la frutilla que en la báscula ya marca una tonelada: Ficha Limpia. Los zigzagueos de si se podía separar de la reforma política o no terminaron con la orden de la Casa Rosada: todo junto o, como aliciente, la insólita picardía de dictaminar ambos articulados el mismo día. Hasta diputados karinistas fueron a hacer lobby días atrás. Uno de ellos no sabía que todo esto precisa mayoría absoluta y que, por caso, las ausencias no son un arma a utilizar en estas situaciones. Ya van más de dos años y medio de gobierno.

En la última sesión, los bloques dialoguistas pensaron en pedir una preferencia -con dictamen de comisión- para el próximo convite en el recinto. No gatillaron. Fue el último gesto a cambio de una convocatoria de Asuntos Constitucionales, que comanda el libertario fueguino Agustín Coto. No sucedió y sólo se llamó para firmar el despacho de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El senador no estuvo, ya que se encontraba de viaje.

La jefa oficialista y dueña del control senatorial, Patricia Bullrich, deslizó que quizá no se sesione la semana próxima -puñado de ausentes- y todo pasaría a la siguiente. La Cámara alta debe aprobar un acuerdo con dos holdouts y girarlo rápido a Diputados. Se vencía a fines de mayo -los diputados karinistas del lobby, en una nube y ni enterados de esto- y se acordó una prórroga hasta que termine junio. Un funcionario de Economía y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, dieron la cara días atrás y respondieron las preguntas de la oposición. Toda la oposición valoró el gesto.

De esta manera, se regresa al punto inicial. Ante el problema que se avizora, no se vislumbran soluciones. Nadie quiere romper, pero tampoco hacerse cargo de la mochila. Si se convoca en Asuntos Constitucionales, y de cumplirse las predicciones de aliados -sin sorpresas mediante-, se activaría un movimiento. Ya hay un borrador con un par de cuestiones a saldar: si correrá para cargos electivos y -además- de gobierno, o cuántos delitos se contemplarán. Si no, la sesión se convertirá en un ring.

Si al arribar a dicha instancia afloran las miradas hacia los costados, se conocerá con demasiada anticipación el resultado de la compulsa. Una medalla que nadie quiere colgarse. Mientras tanto, el kirchnerismo se desangra en votaciones divididas -letal la de Carlos Mahiques para continuar, por cinco años, como camarista federal- y cumbres de bancada que abarcan gritos, furia, reproches y lágrimas.

En un canal paralelo de la galaxia vuelan los simpáticos misioneros renovadores que noquearon Ficha Limpia en 2025 –Carlos Arce, que contrató a una modelo y a los pocos días la echó, tras consultas de Infobae, y Sonia Rojas Decut-, quienes ahora apoyan en su distrito una Ficha Limpia que mezcla en la licuadora multas de tránsito, prisiones preventivas y causas elevadas a juicio para impedir postulaciones. En este ambiente de elevado raciocinio se analizan leyes en el Congreso.

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¿Vuelve JxC? Las conversaciones de Mauricio Macri con radicales y peronistas y los escenarios para el 2027

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En los últimos 37 días, Mauricio Macri se reunió con los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Martín Llaryora (Córdoba). Salvo el encuentro con el dirigente peronista, que tuvo lugar en CABA, el expresidente se trasladó a los territorios que hoy gobiernan los mandatarios radicales. En paralelo, durante un acto en la localidad bonaerense de Vicente López, se escuchó el pedido militante de “Mauricio Presidente”, pero el líder del PRO pidió calma.

¿Qué implican estos movimientos políticos? Cerca de Macri dejan trascender todo tipo de rumores: que busca “mostrarse vigente” y que puede hablar con todos salvo el kirchnerismo, “que es el enemigo”; que lo invitan y que genera expectativa en terceros por lo que que pueda aportarles; o que es un mensaje directo a los hermanos Javier y Karina Milei. “No jodan mucho, que si llega a medir, tiene con quienes armar y competirles o podría ser la tabla que te cruza del otro lado y evita el naufragio“, se entusiasmó un importante dirigente del PRO ante la consulta de Infobae.

Las definiciones en torno al 2027, insisten en la sede partidaria de Balcarce 412, serán a fin de año, después del Mundial de Fútbol y dependerán de la fortaleza o debilidad del gobierno en ese momento. ¿Vuelve Juntos por el Cambio, aggiornado a los nuevos tiempos? La reunión que mantuvo con Llaryora, que no se anunció y de la que no hubo foto de rigor, abre el interrogante sobre la posibilidad de incorporar la pata peronista. Quizá, la foto será post evento deportivo, cuando Macri visite al gobernador en Córdoba.

De todas formas, desde Provincias Unidas y desde el PRO son cautos: “Es muy apresurado” y “está todo muy verde”, señalaron a este medio sobre la posibilidad de reeditar la coalición electoral que llevó a Macri a la Presidencia en 2015. Sin embargo, las encuestas que muestra una caída en el apoyo a Javier Milei abre un mundo de posibilidades.

En el macrismo prevén un escenario en 2027 de alianzas por distrito. Una de las preocupaciones principales es la Ciudad de Buenos Aires y la necesidad de retener el poder que controla desde hace casi 20 años. Todos los escenarios para Jorge Macri están abiertos: desde un acuerdo con LLA hasta intentar una alianza multipartidaria que excluiría a Horacio Rodríguez Larreta. Sobre esto, un dirigente cercano al exjefe de Gobierno porteño aseguró a Infobae: “¿Por qué no acordaría o iría a una PASO con la parte racional del peronismo? Me escuchás hablar a mí y lo escuchás hablar a (Leandro) Santoro en muchísimos temas, y te digo que hay bastante coincidencia”.

En Mendoza, por ejemplo, los radicales no descartan un Juntos por el Cambio ampliado, pero con La Libertad Avanza adentro. Insisten en que la avenida del medio no es una opción para ganar elecciones. Pero agregan una condición más: con la crisis social y económica que al Presidente le provocó una pérdida de votantes, es imposible pensar a los libertarios liderando la coalición. Sería un panorama totalmente distinto al del año pasado, cuando los gobernadores estaban obligados a someterse a las condiciones de la hermanísima. De hecho, en esta provincia se envalentonan con mantener su hegemonía con la caída de Luis Petri de la lista de sucesores a Cornejo.

En la provincia de Buenos Aires, el PRO impulsa un escenario similar. Cristian Ritondo, titular bonaerense del partido y jefe del bloque en Diputados, ya se manifestó a favor de una candidatura del actual ministro del Interior, Diego Santilli, para suceder a Axel Kicillof. En sintonía, Pablo Petrecca, presidente de la bancada amarilla en el senado provincial, aseguró a Infobae: “Vengo planteando hace tiempo que para ganar la Provincia de Buenos Aires hay que armar algo similar a JxC, pero ampliado, con el PRO, la UCR, la Coalición Cívica, el vecinalismo, un sector del peronismo y LLA”.

Córdoba y Santa Fe

Hay versiones que aseguran que la reunión que mantuvo Macri con Llaryora la semana pasada estuvo protagonizada por algunos reproches. El encuentro forma parte de las conversaciones que mantiene en reserva con líderes y empresarios del círculo rojo, como el CEO del Grupo TechintPaolo Rocca.

En cuanto al gobernador cordobés, le habría recordado su negativa a incorporar a Juan Schiaretti a Juntos por el Cambio durante la campaña de 2023. En aquel entonces, el expresidente se había inclinado por Patricia Bullrich en la interna entre palomas y halcones. Rodríguez Larreta y Gerardo Morales insistían en la necesidad de ampliar el frente, pero no lo lograron.

Hoy hay otros intereses que unen a Llaryora con Macri. El PRO de Córdoba está prácticamente absorbido dentro del gobierno provincial y el resto – liderado por dirigentes referenciados con Bullrich que se quedaron con la presidencia del partido – trabaja en una alianza con La Libertad Avanza. El armado también cuenta con un sector de la UCR y el apoyo de Luis Juez, quienes respaldarían la candidatura de Gabriel Bornoroni. Algunos dicen que el peronismo local negocia con Macri el lanzamiento de su aliado Rodrigo de Loredo para dividir el voto opositor en la provincia mediterránea. Son solo rumores dentro de una larga lista de pases de factura y reproches de los ex Juntos por el Cambio de Córdoba.

Maximiliano Pullaro también se prepara para recibir a Macri en Santa Fe, a inicios de junio. En una de las provincias con fuerte presencia de los sectores productivos, la figura del expresidente es vista con buenos ojos. Además, recientemente el PRO local terminó de completar su incorporación a la coalición gobernante con el traspaso de Federico Angelini. El aliado de Bullrich tenía una fuerte interna con Gisela Scaglia, exgobernadora y diputada nacional.

Por otro lado, y como adelantó este medio, hubo una reunión de los mandatarios en el Comité Nacional que sirvió como una muestra de unidad tras varios periodos de internas y denuncias cruzadas. En ese encuentro se hizo un análisis detallado de cómo está el partido en todo el país con un objetivo claro: retener el poder en los territorios que hoy gobiernan y analizar alternativas para conquistar nuevos municipios y provincias.

Un candidato presidencial propio es una misión casi imposible para la UCR, pero la reunión del pasado jueves fue un paso importante para cerrar una de las tantas internas. Por primera vez hubo un mensaje unificado y ninguno de los presentes dejó trascender reproches o quejas por la conducción. Se llegó a una decisión clave que evitará rispideces: cada territorio sellará las alianzas que necesite para retener el poder. Atrás quedaron las peleas por acercamientos a los libertarios o las acusaciones por la kirchnerización de algunos referentes.

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