El Gobierno aplicará este invierno un esquema transitorio para evitar que el fuerte aumento en el costo del gas importado por barco (GNL) se traslade de manera inmediata a las tarifas residenciales durante los meses de mayor consumo. Lo postergará al menos hasta noviembre.
La Secretaría de Energía financiará durante el invierno las compras de GNL -cuyo costo promedia cinco veces más que el gas local- que las distribuidoras le harán a Enarsa.
El esquema apunta a que amortiguar las tarifas de gas de los usuarios prioritarios (hogares, hospitales y escuelas) durante el invierno, cuando la demanda es muy alta, y su efecto en la inflación. Va en línea, además, con la decisión de bonificar el 75% del precio del gas durante mayo para quienes tienen asistencia estatal en el marco de los subsidios focalizados.
Así Energía financiará la compra de GNL que las distribuidoras hagan entre este mes y octubre. Representa entre 150 y 200 millones de dólares, según calculó la consultora Inviú.
La idea oficial es que gran parte del GNL importado lo compren las industrias y grandes usuarios (entre ellos las generadoras de electricidad) a precio internacional para evitar restricciones. Pero, si hay que cubrir los picos de demanda prioritaria, parte de los cargamentos se utilizarán para ese fin.
El mecanismo que se utilizará es el de las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA’s), por el cual cada dos meses las distribuidoras trasladarán a los usuarios las variaciones en los costos. En mayo, ese factor incidió en que las tarifas de gas subieran 5,6%.
Cuánto gas se consume en la Argentina en invierno
En los últimos años, el consumo de hogares y otros sectores prioritarios promedió los 60 millones de metros cúbicos diarios desde mayo. Y los picos que pueden superar los 120/150 mm3 en los días más fríos del invierno.
Eso fue lo que sucedió en 2024, cuando hubo cortes a mediados de mayo y en julio, en medio de la escasez del producto -tanto nacional como importado-. En ese momento, se activó un comité de crisis para evitar cortes a hogares.
Para este año, el Gobierno confía en que los privados actuarán para satisfacer la demanda, dadas las medidas que se fueron aplicando y aun cuando todavía el país tiene que importar GNL para cubrir los picos de consumo invernales.
En ese contexto, el monitoreo se focaliza en que no falte gas en momentos en que con la llegada del frío se registró un salto en la demanda prioritaria que pasó de un promedio de 40/45mm3 diarios a casi 60 en apenas días.
Algunas distribuidoras habían cortado a fines de abril el servicio de manera temporal a estaciones de GNC e industrias con contratos interrumpibles.
Fuentes del sector consultadas por TN remarcaron que esas restricciones no tuvieron que ver con faltantes en la oferta de gas. Sino que se dieron más porque las previsiones de consumo se quedaron cortas: hubo un salto en la demanda prioritaria muy por encima de lo que tenían contratado las distribuidoras, lo que obligó a ajustes puntuales, aclararon.
Fuente: TN