Conecta con nosotros

Destacado

La campaña arrancó en la playa: los planes de Alberto Fernández y Scioli, las intrigas de la UCR y el avance de Larreta y Macri

Publicado

en

La dirigencia política puso primera a la campaña electoral en la Costa Atlántica, donde el presidente Alberto Fernández dio un primer paso para tallar en la interna del Frente de Todos con la mira en la provincia de Buenos Aires, mientras Daniel Scioli ensaya para una candidatura y Gerardo Morales intenta contener una rebelión en la UCR a la vez que tiende puentes con Horacio Rodríguez Larreta.

El escenario elegido fueron las ciudades de Mar del Plata y Pinamar. Casi toda la plana mayor del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio desembarcó allí durante el fin de semana y hubo dos fotos de alto impacto político de cara a la elecciones 2023: la de Fernández con 17 intendentes bonaerenses y la de Rodríguez Larreta con Morales, titular de la UCR.

La cumbre que organizó Fernández en la residencia presidencial de Chapadmalal tuvo dos dimensiones: la búsqueda de apoyo para el juicio político a la Corte Suprema al que varios gobernadores peronistas le sacaron el cuerpo y tratar de hacerse un lugar en el armado electoral de la Provincia, clave para las presidenciales pero también para la interna del Frente de Todos.

El territorio bonaerense es prioridad para la vicepresidenta Cristina Kirchner y su hijo, Máximo Kirchner, presidente del PJ provincial. La relación entre ellos y el jefe de Estado sigue rota y, en ese contexto, la cumbre de Chapadmalal constituyó un primer paso de Fernández hacia su declarado objetivo de que “todos tengan un lugar” en la construcción electoral del oficialismo y que no haya un único “dueño de la decisión”.

Por esa razón, el dato central del encuentro en la localidad vecina de Mar del Plata no fue tanto la concurrencia de ese grupo de intendentes que, según evaluaron fuentes oficialistas consultadas por iProfesional, en su mayoría mantienen cierta distancia del kirchnerismo duro, sino la del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuyos intereses podrían empezar a confluir con los del Presidente.

Campaña en la playa: ¿señal de Kicillof en la cumbre de Alberto Fernández?
Si bien Kicillof es una figura identificada con el kirchnerismo, por estos días se mueve en una sintonía distinta que la de La Cámpora. Como contó iProfesional, un sector del peronismo bonaerense agita la posibilidad de que se lance a la carrera presidencial, pero el gobernador está decidido a resistir y pelear por su reelección en la Provincia.

En esa puja, Kicillof presta atención a la alianza que mantiene Máximo Kirchner con el jefe de Gabinete bonaerense e intendente de Lomas de Zamora en uso de licencia, Martín Insaurralde, dirigente de diálogo fluido con la vicepresidenta que se prepara para lanzarse como candidato a gobernador y disputarle al ex ministro de Economía su lugar en La Plata.

Si bien esa interna está controlada y apaciguada por el momento, hay una posible bifurcación en el horizonte de Kicillof y de Máximo Kirchner que podría ser funcional a la estrategia de Alberto Fernández de lograr una gran primaria (PASO) en el Frente de Todos para que compitan todos los que quieran.

La asistencia de Kicillof al encuentro de intendentes con Fernández sirvió también como una más de las señales que viene dando hacia adentro del oficialismo sobre su decisión de quedarse en la Provincia para buscar otros cuatro años de mandato. A ello se suma que el Presidente y el gobernador ya tienen un tema que los hermana: la pelea por retener los fondos coparticipables que la Nación le recortó a la Ciudad de Buenos Aires para destinarlos a la Provincia.

En la cumbre de Chapadmalal no se conversó sobre la interna que se empieza a perfilar en el territorio bonaerense, según pudo averiguar iProfesional, sino que se habló de la situación general de la Provincia de cara a las elecciones. No obstante, todos los presentes sabían que hay un tema importante a resolver para marzo o abril.

El regreso de Scioli: ¿candidato de unidad?
En el encuentro que organizó Alberto Fernández también se destacó la presencia de Scioli, quien había llegado días antes a Mar del Plata para realizar una recorrida por la popular playa Bristol, donde saludó y se sacó fotos con los turistas. La lectura electoral sobre ese movimiento fue casi inmediata.

Como había adelantado iProfesional, el actual embajador en Brasil no descarta ser candidato a presidente una vez más. Su visita a Mar del Plata constituyó un primer ensayo y algunas de las encuestas que se publicaron en los últimos días ya empezaron a medirlo.

“Daniel siempre está ahí por su nivel de conocimiento y su trabajo. Puede llegar a ser candidato, porque todos lo conocen y han trabajado con él”, destacaron fuentes de su entorno a este medio. En efecto, el ex gobernador bonaerense habla seguido con Fernández, quien le elogia su “lealtad”, y nunca rompió su relación con Cristina Kirchner, que lo impulsó en las presidenciales de 2015.

Mientras Fernández le baja el tono a su proyecto de reelección pero lo mantiene latente para sostener la pulseada con el kirchnerismo y la vicepresidenta evalúa opciones para retener alguna cuota de poder después de diciembre, en el Frente de Todos hay quienes estiman que Scioli podría ser un candidato de unidad si el ministro de Economía, Sergio Massa, mantiene su decisión de no competir.

Las intrigas de la UCR empezaron en Mar del Plata: ¿rebelión contra Morales?
La foto que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, compartió con los radicales Gerardo Morales y Martín Lousteau en Mar del Plata alimentó la posibilidad de que Juntos por el Cambio tome el camino de las “fórmulas cruzadas” entre el PRO y la UCR, algo que se evalúa hace varios meses.

No obstante, también agitó las aguas en el partido radical, donde varios dirigentes de peso empiezan a cuestionar el estilo de conducción de Morales. “Hay una disconformidad general, que se va a notar en la cumbre que convocó Gerardo en Mar del Plata”, señaló a iProfesional un operador de la UCR.

En efecto, a esa reunión convocada para este lunes adelantaron su ausencia los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes) y Omar Suárez (Mendoza), además del ex presidente del partido Alfredo Cornejo. En algunos sectores del partido le critican a Morales haber ido “demasiado rápido al pie de Larreta”, según supo este medio.

Esa es la lectura que algunos popes del radicalismo hicieron sobre el encuentro que mantuvo el presidente del partido con Rodríguez Larreta, en el que conversaron junto a Diego Santilli, Lousteau y los referentes económicos Hernán Lacunza (del larretismo) y Eduardo Levy Yeyati (del radicalismo) sobre un futuro plan económico, de acuerdo a lo informado oficialmente.

No es, sin embargo, la única crítica interna que le hacen a Morales. Según las fuentes consultadas, empezaron a generar malestar en las filas radicales “las formas de Gerardo, como eso de proponer públicamente a Manes una interna cerrada por la candidatura presidencial del partido”. Creen que con ese tipo de acciones pueden “aniquilar” la unidad que la UCR logró construir en el último tiempo.

Macri también va a Mar del Plata: ¿volverá a verse con Larreta?
La campaña playera no será ajena al ex presidente Mauricio Macri, que también estará en Mar del Plata el próximo 12 de enero para presentar su libro “Para qué”, uno de los elementos con los que logró volver a gravitar en la interna de Juntos por el Cambio y empezar a tallar en la pulseada que se libra en el PRO, entre Larreta y la titular de partido, Patricia Bullrich.

La presentación se dividirá en dos, una será en el salón de eventos La Normandina y la otra en el hotel Costa Galana. Además de las definiciones que el ex presidente deje durante el evento, la expectativa del PRO está puesta en las presencias de otros dirigentes de la alianza opositora, donde se multiplican los candidatos y se complejiza el camino a las PASO.

Rodríguez Larreta, en principio, no tiene en su agenda asistir al evento, según pudo averiguar iProfesional. No se descarta que eso cambie con el correr de los días, pero lo cierto es que la relación con el ex presidente atraviesa un momento muy particular.

La semana pasada se encontraron en Cumelén. Fue poco lo que trascendió de esa reunión, pero se sabe que están sondeando la posibilidad de un entendimiento para la campaña electoral dado que Macri mantiene el suspenso sobre una eventual candidatura presidencial y Rodríguez Larreta advierte que no se bajará de la suya, sin importar lo que haga el ex presidente.

Cerca de Patricia Bullrich por el momento no confirmaron si asistirá al evento de Macri, pero la ex ministra de Seguridad tiene una mayor cercanía discursiva e ideológica con el ex presidente y busca su apoyo para la campaña, aunque tampoco ella está dispuesta a salirse de la carrera presidencial.

Advertisement

Destacado

Milei y la batalla por el relato: señales cruzadas y la pelea por sostener la convicción del cambio

Publicado

en

Javier Milei cerró una semana en la que casi ningún dato importante vino solo. La inflación de agosto bajó al 1,7% y volvió a darle al Gobierno una señal potente para sostener que el programa económico avanza en la dirección prevista. Casi al mismo tiempo, la industria y la construcción retrocedieron y encendieron luces amarillas sobre la actividad y el empleo. La política ofreció una secuencia parecida: el oficialismo atravesó una sesión compleja en Diputados sin resignar algunos de sus límites fiscales, pero la oposición celebró haberlo obligado a convivir con una agenda que incluye morosidad y discapacidad. Buenas y malas noticias. Señales cruzadas.

Ese contraste puede convertirse en una clave del próximo tramo de Milei. La discusión ya no pasa por demostrar que el cambio era necesario. El desafío es más político: conseguir que las señales favorables alcancen para preservar la convicción de que el cambio avanza mientras espera que el resto de los indicadores empiece a alinearse.

En el seno del oficialismo predomina una mirada optimista sobre el presente y, sobre todo, sobre el futuro. La baja de la inflación es el argumento principal. Milei todavía no ganó esa batalla, pero mostró que puede ganarla. Para su electorado, ese resultado se convirtió en un activo difícil de subestimar: ofrece una prueba de que algunas de las promesas más audaces del programa pueden transformarse en resultados.

La convicción dominante en la Casa Rosada es que, si el rumbo no se altera, la estabilización terminará trasladándose a salarios, inversión, actividad y empleo. No hay una discusión interna relevante sobre preservar el equilibrio fiscal ni sobre la orientación general del programa. Sin embargo, esa lectura no es absolutamente unánime. En algunos sectores empiezan a aparecer, en voz baja, advertencias sobre la velocidad con la que esos resultados deben llegar.

Las diferencias no son sobre el rumbo. Son sobre el reloj.

Los indicadores económicos y el costo político

Los datos de actividad conocidos esta semana alimentaron esas prevenciones. La producción industrial manufacturera cayó en julio un 4,9% interanual y un 5% frente al mes anterior, mientras que la construcción retrocedió un 4,5% contra un año atrás y un 4,6% en la comparación mensual desestacionalizada. Son dos sectores sensibles porque detrás de sus estadísticas hay empleo, proveedores y pequeñas y medianas empresas.

Pero la inflación de agosto fue de 1,7%. Y ese número cuenta otra historia.

La coexistencia de ambos fenómenos explica por qué sería apresurado sacar una conclusión definitiva. Los datos todavía no cuentan una única historia. Por eso, la batalla política se desplaza hacia la capacidad de convertir algunos resultados favorables en tendencia antes de que los negativos formen un relato de desgaste.

Fernando Marull, un economista con fuerte llegada al círculo rojo, aportó otro elemento que conecta economía y política. Según su cálculo, los salarios privados perdieron alrededor de 5% entre agosto de 2025 y marzo de este año, pero recuperaron aproximadamente tres puntos entre abril y agosto, acompañando la desaceleración inflacionaria. Todavía están unos dos puntos por debajo de octubre de 2025.

Marull observó además que el apoyo al Gobierno siguió un recorrido parecido: cayó mientras retrocedían los salarios y frenó su deterioro cuando empezó la recuperación. La conclusión no es que el oficialismo tenga asegurada una recomposición política. Sí muestra que la baja de la inflación puede convertirse en algo más que un éxito macroeconómico si termina trasladándose al poder adquisitivo.

Durante buena parte del gobierno de Milei, la inflación concentró una porción enorme de la conversación económica. Su reducción modifica también las demandas sociales. Si los precios dejan de ser la preocupación dominante, la atención se desplaza hacia el empleo, el salario, los servicios, el consumo y la posibilidad de ahorrar.

La última encuesta de la Universidad de San Andrés muestra ese movimiento con nitidez. La falta de trabajo aparece como el principal problema del país, con 39%, seguida por los bajos salarios, con 36%. La inflación queda bastante más atrás, con 17%.

La misma medición muestra la estrechez con la que se mueve buena parte de las familias. Al 40% de los consultados los ingresos les alcanzan justo para cubrir los gastos mensuales, sin capacidad de ahorro. Otro 37% dice que no le alcanza: 18% utiliza ahorros o recorta gastos y 19% tuvo que endeudarse.

Son datos que el Gobierno observa sin abandonar su tesis principal: la solución no consiste en alterar el programa, sino en darle tiempo. Pero explican por qué algunos funcionarios empiezan a prestar más atención a sectores medios, jóvenes y adultos jóvenes que pueden reconocer el descenso de la inflación y, simultáneamente, sentir que todavía viven con poco margen.

AtlasIntel registró otra señal: la percepción sobre el mercado laboral es ampliamente negativa y el desempleo ya aparece entre las preocupaciones principales. La Universidad de San Andrés, por su parte, muestra una aprobación oficialista de 35% y una insatisfacción general elevada. Pero cuando la pregunta se traslada directamente a 2027 aparece una paradoja políticamente más importante: La Libertad Avanza registra 24% y el peronismo, 23%, con una cantidad muy importante de electores todavía sin definición.

El malestar existe. Lo que todavía no existe es una traducción automática de ese malestar en una alternativa electoral.

Ese es uno de los activos de Milei. La oposición puede complicar al Gobierno, pero todavía no consiguió construir una opción nacional que concentre el descontento. Entre quienes desaprueban la gestión, según la Universidad de San Andrés, 36% elegiría hoy al peronismo; entre quienes aprueban al Gobierno, 65% votaría a La Libertad Avanza.

La política parlamentaria también entregó una escena de interpretaciones contrapuestas.

En Diputados, oficialismo y oposición terminaron votando juntos, por 249 votos contra uno, el envío a comisión de iniciativas vinculadas con morosidad y discapacidad. Para los bloques opositores fue una victoria: sostienen que consiguieron doblegar la resistencia oficial y obligar al Gobierno a discutir dos asuntos con fuerte sensibilidad social.

La lectura en la Casa Rosada es diferente. Allí afirman que el cronograma ya estaba encaminado, que la votación terminó de formalizar un esquema conocido y que, además, consiguieron evitar que el proyecto sobre morosidad fuera enviado a la Comisión de Presupuesto. Ese detalle es importante: impide que la discusión nazca necesariamente asociada a una solución con costo fiscal.

La oposición consiguió instalar una agenda. El Gobierno consiguió procesarla sin abandonar uno de sus límites centrales. El episodio anticipa un problema que probablemente se repetirá: cómo responder a nuevas demandas sin desarmar el equilibrio fiscal que Milei considera una condición indispensable para sostener la estabilización.

El gran escenario de esa discusión será el Presupuesto 2027.

Los gobernadores llegarán a esa negociación pensando en un año electoral. Reclamarán obras, recursos y compromisos que puedan mostrar en sus provincias. La Casa Rosada tendrá que conciliar esas demandas con su disciplina fiscal y contará, además, con una herramienta para administrar políticamente la relación con mandatarios aliados, dialoguistas y opositores.

Los gobernadores saben que el Presupuesto será una de las últimas grandes oportunidades para asegurar recursos antes de entrar plenamente en la carrera de 2027. El Gobierno necesita votos para aprobar la ley de leyes y allí puede ordenar parte de su futura arquitectura política.

La reforma electoral completa ese tablero. La eliminación o una nueva suspensión de las PASO sigue entre los objetivos de la Casa Rosada y existe un límite temporal exigente. La Cámara Nacional Electoral advirtió que las reformas relevantes deben resolverse con suficiente anticipación. En los hechos, la discusión tiene que definirse este año si se pretende que las nuevas reglas rijan en 2027.

El calendario político empieza así a correr más rápido que el calendario económico.

Mientras el Gobierno espera que la estabilización termine de consolidar salarios, inversión y actividad, tiene unos meses para resolver el Presupuesto, las reglas electorales y los acuerdos con gobernadores. El año próximo ya será, inevitablemente, un año presidencial.

Malvinas y la disputa por el rumbo

Hay otro terreno en el que Milei buscó ampliar su agenda: Malvinas.

El Presidente habló extensamente del tema en la última reunión de Gabinete. El Gobierno avanzó con decisiones políticas y judiciales frente a las empresas vinculadas con la explotación petrolera en las islas, mientras Pablo Quirno y Carlos Presti viajaron a Tierra del Fuego para avanzar en las obras de la Base Naval Integrada.

La nueva definición de Donald Trump, que dejó abierta la posibilidad de participar de una eventual negociación, agregó un elemento inesperado. Falta saber hasta dónde puede llegar, pero la Casa Rosada considera que existe una oportunidad para mover un escenario diplomático históricamente rígido.

Malvinas permite, además, a Milei ampliar el registro de su Presidencia: Defensa, soberanía, recursos estratégicos y política exterior ofrecen una agenda distinta de la discusión económica cotidiana.

En medio de esas señales cruzadas aparece una convicción que Santiago Caputo sintetizó algunos días atrás. “Reminiscencias de mediados de ‘22. Falta un año para las elecciones. Diagnósticos apresurados y conclusiones atemporales. La paciencia es una virtud. Para variar, no la ven. Todo marcha acorde al plan”, escribió el estratega presidencial.

La frase resume la visión mayoritaria del núcleo de poder. El oficialismo cree que muchos diagnósticos vuelven a cometer el mismo error: convertir cada dificultad coyuntural en una tendencia definitiva. Confía en que el tiempo terminará confirmando la dirección del programa.

Pero esa batalla no se libra solamente con estadísticas.

Según pudo saber Infobae, en las últimas reuniones Milei volvió a expresarse con particular dureza contra el periodismo. En una de esas conversaciones llegó a definir a los periodistas como “el enemigo”. La intensidad no es novedosa, pero adquiere otro significado en esta etapa. Cuanto más contradictorias sean las señales económicas y políticas, más importante será para el Presidente la disputa sobre cómo deben ser interpretadas.

Milei nunca concibió esa discusión como neutral. Cree que una parte del sistema político, económico y mediático intenta erosionar la confianza sobre el rumbo y que esa pérdida de confianza puede convertirse en una profecía autocumplida: menos inversión, menos actividad y más dudas.

La búsqueda de adversarios cumple, además, una función conocida en el mileísmo: ordena a los propios. Cuando el escenario ofrece datos contradictorios, la confrontación ayuda a organizar una explicación y preservar la cohesión de quienes todavía creen en el proyecto.

Eso no significa que el Gobierno pueda resolver con discurso aquello que la economía no resuelva. En el propio oficialismo saben que la variable decisiva seguirá siendo material. El salario tendrá que recuperarse, el empleo deberá mostrar mayor fortaleza y la inversión tendrá que pasar de los anuncios a la economía real.

Milei no necesita que todos los datos sean buenos. Ningún gobierno puede lograrlo. Necesita algo más difícil: que suficientes datos empiecen a contar la misma historia.

Que la baja de la inflación termine acompañada por una recuperación sostenida del salario. Que esa mejora se traduzca en consumo. Que industria y construcción recuperen actividad. Que la estabilidad atraiga inversión y genere empleo. Y que, en política, el Presupuesto, la reforma electoral y los acuerdos con los gobernadores permitan transformar la estabilización en una coalición capaz de llegar competitiva a 2027.

La semana que terminó no ofreció una respuesta definitiva. Ofreció señales cruzadas.

La pelea de Milei será conseguir que esas señales no erosionen la convicción de que el cambio sigue avanzando antes de que los resultados empiecen a converger. En ese tránsito se jugará buena parte de la próxima etapa de su Gobierno.

Porque el Presidente todavía conserva algo decisivo entre quienes lo acompañan: la certeza de que la Argentina está intentando un camino diferente. El desafío ahora es que esa certeza pueda apoyarse cada vez menos en la promesa y cada vez más en una secuencia de resultados.

Continue leyendo

Destacado

El Papa León XIV llamó a construir un progreso que “no deje nuevas ruinas a su paso” en un encuentro con empresarios y movimientos sociales del continente

Publicado

en

El secretario general de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Alejandro “Peluca” Gramajo, participó este sábado de una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano, en el marco del cierre del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: Diálogo Socio-Ambiental Norte-Sur, celebrado en Roma entre el 10 y el 12 de septiembre. Durante el encuentro, el dirigente gremial le entregó al Sumo Pontífice un informe de diagnóstico de más de 60 páginas sobre el deterioro social y económico de la Argentina, mientras que el pontífice, en su discurso ante los participantes del mundo, sostuvo que los grandes desafíos sociales y tecnológicos de la época “requieren responsabilidad compartida” y llamó a que el desarrollo actual “no deje nuevas ruinas a su paso”.

El encuentro, organizado de forma conjunta por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Pontificia Comisión para América Latina y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), convocó a dirigentes sindicales, empresarios, académicos, bancos de desarrollo y movimientos populares de todo el continente. La iniciativa nació hace cinco años por impulso del papa Francisco, con antecedentes previos en Washington y Bogotá, con el objetivo de promover el diálogo social y profundizar el vínculo de la Iglesia con las organizaciones comunitarias.

La delegación argentina que asistió a la cumbre estuvo integrada por los dirigentes sindicales Gerardo Martínez, de la Confederación General del Trabajo (CGT) y miembro titular del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y Cristian Jerónimo, uno de los tres cotitulares de la central obrera; Gramajo, en representación de la UTEP; Marta Pujadas, presidenta del Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico de la Organización de los Estados Americanos (OEA); Daniel Funes de Rioja, presidente de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), y el sacerdote Carlos “Charly” Olivero, coordinador de Comunidades Organizadas.

La audiencia se realizó el sábado en el Palacio Apostólico Vaticano, al cierre de tres jornadas de diálogo desarrolladas en la Casa Generalicia de La Salle, en Roma.

“Qué humanidad queremos construir”: el mensaje central del Papa

En su discurso, pronunciado en español e inglés, León XIV saludó también a representantes de la Conferencia Eclesial Amazónica, de organismos internacionales, bancos regionales de cooperación, empresas, fundaciones, centrales sindicales, cámaras de empleadores y universidades, según recogió Vatican News. El pontífice remarcó que la amplitud de esa representación confiere un interés particular al encuentro, ya que reúne a actores con responsabilidades decisivas en la vida social, económica y cultural, y sostuvo que su presencia expresa la voluntad de traducir el diálogo en modelos de desarrollo “más humanos, sostenibles y solidarios”.

El Papa vinculó el encuentro con el llamado que había formulado ante el Colegio Cardenalicio el 10 de mayo de 2025 a sostener un “diálogo valiente y confiado con el mundo contemporáneo”. Explicó que ese diálogo no constituye para la Iglesia una actividad secundaria, sino parte de su misión evangelizadora, que exige mirar de frente la realidad de quienes padecen con mayor gravedad las consecuencias de los cambios sociales, económicos y tecnológicos.

Frente al avance de la tecnología y la inteligencia artificial, el pontífice planteó que la pregunta decisiva no es si aceptar o rechazar determinadas herramientas, sino “qué humanidad queremos construir y qué lugar tendrá en ella cada persona”. En ese marco, llamó a recuperar la lógica de la subsidiariedad y valoró la iniciativa de la Iglesia en las Américas para promover una Agenda de Responsabilidad Compartida Norte-Sur de Cooperación Multisectorial. “Los grandes desafíos sociales requieren responsabilidad compartida, participación y colaboración entre los distintos cuerpos de la sociedad”, sostuvo, de acuerdo con la transcripción difundida por el medio vaticano.

Referencias a la encíclica Magnifica Humanitas y advertencia sobre la polarización

León XIV retomó conceptos de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, sobre la necesidad de un principio de unidad que oriente el pluralismo hacia fundamentos comunes. “Escuchar verdaderamente las diferencias no significa diluirlas, sino aprender a discernirlas y a buscar, desde ellas, aquello que puede servir al bien de todos”, afirmó, y advirtió sobre el riesgo de las narrativas polarizadas en una época en la que “el enfrentamiento puede convertirse fácilmente en instrumento de poder”.

En la parte de su alocución pronunciada en inglés, el Papa se refirió a las “res novae”, las nuevas realidades de la época, y señaló la responsabilidad de las empresas, llamadas a reconocer el trabajo y la dignidad como medidas de éxito, y de los ciudadanos, convocados a cultivar la responsabilidad y el sentido de la verdad. Citó su propia encíclica para sostener que las tensiones y diferencias “pueden convertirse en fuerzas creativas cuando están guiadas por la responsabilidad compartida”.

Sobre la Doctrina Social de la Iglesia, aclaró que no se trata de un manual de principios y normas que deba aplicarse mecánicamente, sino de un proceso de discernimiento compartido, cuyo valor no puede medirse solo por el número de personas que respaldan un consenso, sino por el impacto que ese consenso tiene “en la vida de quienes poseen menos poder para defenderse”.

La imagen de Nehemías y el llamado a “reconstruir lo que se ha derrumbado”

Al cierre de su intervención, el pontífice recurrió a la figura bíblica de Nehemías, reconstructor de Jerusalén, como imagen de una tarea colectiva. “Al igual que Nehemías, deben entrar en las obras de la historia —laboratorios de investigación, empresas tecnológicas, escuelas, medios de comunicación, instituciones y comunidades locales— para reconstruir lo que se ha derrumbado y proteger lo que está amenazado”, señaló, en una cita textual de Magnifica Humanitas.

El Papa concluyó con un llamado a cultivar una “cultura de la negociación” que contribuya a la paz, y expresó su deseo de que “el progreso de nuestra época no deje nuevas ruinas a su paso” y que todo lo que se construya sea “un hogar y un refugio para todos, empezando por los más necesitados”. La audiencia finalizó con el rezo conjunto del Padre Nuestro y la bendición apostólica.

El Papa retomó nuevamente la figura de Nehemías para remarcar que este no reconstruyó Jerusalén solo, sino que convocó a su pueblo y cada persona asumió la parte que le correspondía. Bajo esa lógica, cerró su discurso con una convocatoria directa a los presentes: “Ahora les toca a ustedes reconocer qué parte de esta labor compartida se les ha confiado. Que el progreso de nuestra época no deje nuevas ruinas a su paso, y que todo lo que construyamos sea verdaderamente un hogar y un refugio para todos, empezando por los más necesitados”.

El cuestionamiento de la UTEP a las cifras oficiales de pobreza

En paralelo al discurso papal, el informe entregado por Gramajo cuestiona la metodología con la que el Estado argentino mide la pobreza. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el segundo semestre de 2025 —última medición oficial disponible— el 21% de los hogares se encontraba por debajo de la línea de pobreza, lo que incluía al 28,2% de las personas. Dentro de ese universo, el 4,8% de los hogares estaba bajo la línea de indigencia, es decir, el 6,3% de las personas. En términos absolutos, esto representa 2.145.000 hogares pobres, que incluyen a 8.474.000 personas, y 494.000 hogares indigentes, con 1.884.000 personas en esa condición.

El documento sostiene que esa medición subestima sistemáticamente la privación real. Según un estudio del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG Data) citado en el informe, si se actualiza la línea de pobreza con los patrones de consumo reales y se incorpora el costo del alquiler, la pobreza real trepa al 39% de los hogares, casi el doble de la cifra oficial, lo que equivale a 4 millones de hogares pobres frente a los 2,1 millones que reporta el INDEC. En términos de población, ese “sinceramiento metodológico” eleva la pobreza al 48% y deja fuera de las estadísticas oficiales a más de 6 millones de personas.

Empleo informal, cierre de empresas y salarios por debajo de la canasta básica

El informe dedica un extenso apartado a la desestructuración del mercado laboral. De acuerdo con datos del INDEC citados en el documento, la tasa de informalidad alcanzó el 43% en el último cuatrimestre de 2025, con picos del 57,3% entre los varones de hasta 29 años y del 59,7% entre las mujeres de ese mismo rango etario. Esto implica que más de nueve millones de trabajadores realizan sus tareas sin aportes jubilatorios ni cobertura de seguridad social.

En materia de cierre de empresas, el documento cita un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) según el cual, entre 2023 y marzo de 2026, la cantidad de empleadores registrados cayó de 512.357 a 485.909, una contracción de 26.448 empresas, equivalente a 31 cierres por día. El fenómeno explica, en parte, la pérdida de 341.396 puestos de trabajo en ese período.

El informe también compara los ingresos con el costo de vida: el salario de un empleo formal ronda en promedio 1.200.000 pesos (unos 800 dólares), mientras que el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) establecido por el Gobierno para julio de 2026 es de 372.400 pesos y el costo de la canasta básica total para una familia de cuatro integrantes se ubica en 1.500.000 pesos.

Uno de los ejes centrales del informe es la eliminación del Programa Volver al Trabajo, que otorgaba una asignación fija de 78.000 pesos mensuales a más de 900.000 personas de entre 18 y 49 años. El programa era la continuidad del Salario Social Complementario (SSC), equivalente al 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil, congelado a valores de noviembre de 2023, lo que —según el documento— derivó en una pérdida de poder adquisitivo estimada en el 74% por efecto de la inflación.

Tras un amparo judicial que la UTEP obtuvo con base en el principio de no regresión de derechos sociales, los pagos se sostuvieron hasta que, en julio de 2026, la Sala I de la Cámara Federal de San Martín revocó la medida cautelar. Así, agosto de 2026 fue el primer mes sin el pago de los 78.000 pesos para el universo de beneficiarios. El 7 de agosto, día de San Cayetano, la organización presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia, que fue denegado, aunque el litigio de fondo continúa abierto.

El desfinanciamiento de las obras en los barrios populares

El informe también detalla el impacto de la disolución del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), decretada en mayo de 2025. Según el documento, la medida implicó una reducción del 94% en los desembolsos previstos, con perjuicio para más de 200.000 familias. Los fondos que estaban destinados a las obras fueron reasignados: 204.000 millones de pesos en letras del Tesoro y bonos, 64.000 millones en un fondo común de inversión y 95.600 millones en cuentas del Banco Nación.

De acuerdo con relevamientos del Centro para la Integración Socio Urbana (CISUR) y la fundación Fundar citados en el informe, el FISU había ejecutado o tenía en marcha 1.394 obras —1.277 de integración socio urbana y 117 de desarrollo de lotes con servicios—, de las cuales 474 estaban finalizadas (34%) y 330 con un avance superior al 50% (24%). El fondo había generado, además, 23.900 lotes con servicios, más de 250.000 mejoras de vivienda a través del programa Mi Pieza y 850.000 Certificados de Vivienda Familiar, con más de 1.300 barrios beneficiados por al menos una obra.

El propio documento describe la magnitud del déficit estructural en los barrios populares registrados en el ReNaBaP, que agrupan a más de 5.600 asentamientos con cerca de 5 millones de habitantes: el 92% carece de conexión formal de agua, el 98% no tiene acceso formal a gas natural, el 97% no cuenta con red cloacal formal y el 66% depende de conexiones eléctricas irregulares. Un relevamiento de CISUR de mayo de 2026 agrega que el 96,93% de los hogares presenta al menos una situación de déficit habitacional, el 48% acumula más de un problema simultáneo y el 10% habita viviendas calificadas como irrecuperables. El informe cita, además, un dato de mortalidad diferencial: la edad promedio de fallecimiento en los barrios populares es de 60,6 años, frente a los 71,6 años del promedio nacional.

En el capítulo dedicado a la emergencia alimentaria, el informe sostiene que la inseguridad alimentaria dejó de ser un problema coyuntural para transformarse en un rasgo estructural, con un salto que —según los datos citados— viene escalando desde el 15,7% registrado en 2014. El documento remarca el rol que cumplen las organizaciones de la economía popular ante el retiro estatal: solo el Banco de Alimentos Buenos Aires distribuyó durante 2025 7,28 millones de kilos de alimentos, equivalentes a más de 21,8 millones de platos, a través de 1.335 organizaciones y con alcance a 354.027 personas.

El informe señala también que entre el 70% y el 80% de quienes coordinan, cocinan y sostienen los comedores comunitarios son mujeres que realizan esa tarea de forma no remunerada, un trabajo de cuidado que —según una estimación citada en el documento— representa el 15,9% del Producto Bruto Interno (PBI) del país si se contabilizara el total de las tareas domésticas y de cuidados no remuneradas.

Infancia, salud mental y consumos problemáticos

El documento dedica un capítulo específico al impacto de la crisis sobre la niñez. Según los datos allí consignados, correspondientes al primer semestre de 2025, el 45,4% de los niños y niñas de entre 0 y 14 años vivía en hogares bajo la línea de pobreza y el 10% en la indigencia. Además, el 36,8% de los chicos de entre 6 y 17 años “aprende poco o podría aprender más” y el 18,1% presenta síntomas de tristeza o ansiedad, según la percepción de sus adultos de referencia.

En materia de salud mental, el informe cita indicadores según los cuales una de cada cuatro personas en la Argentina (entre el 26,7% y el 28,1%) presenta algún problema de esa índole. El 49% de los argentinos refirió sufrir estrés y ansiedad frecuentes durante 2025, el 8,7% declaró padecer depresión mayor y los trastornos vinculados al consumo de sustancias afectarían a cerca del 10% de la población. Sobre este último punto, el documento advierte que la experiencia territorial de los dispositivos comunitarios registra “situaciones de inicio en niñas y niños de apenas 8 y 9 años en contextos de alta vulnerabilidad social”, a lo que se suma el crecimiento de las apuestas en línea entre los más jóvenes.

Frente a ese diagnóstico, la delegación de la UTEP expuso ante el Papa lo que definió como la “reserva moral, productiva y comunitaria” de la economía popular. En ese marco, presentó el trabajo de las promotoras territoriales, una propuesta de Estatuto Laboral y la plataforma cooperativa Cuidarnos, un proyecto que conecta a familias que requieren cuidados con trabajadoras capacitadas en la atención de adultos mayores.

Gramajo vinculó esta iniciativa con los debates en torno a la encíclica Magnifica Humanitas: “Si la tecnología queda en manos de unos pocos, sólo agrava la exclusión y profundiza el pluriempleo”, había señalado el dirigente antes de la audiencia, y sostuvo que Cuidarnos “demuestra que la tecnología puede estar al servicio de la dignidad humana”.

El pedido de la UTEP de cara a la llegada del Papa al país

Al cierre de la jornada, desde la UTEP remarcaron la expectativa que genera la visita papal en los barrios populares. “Con inmensa gratitud en el corazón y una profunda esperanza comunitaria, le transmitimos que nuestro pueblo lo espera con los brazos abiertos para su histórica visita pastoral en noviembre. Su llegada a la Argentina será un abrazo indispensable para aliviar el alma de los que sufren y una llama viva para reafirmar que la paz social solo se construye garantizando la sagrada agenda de Tierra, Techo y Trabajo”.

En diálogo con Infobae, Alejandro Gramajo destacó las palabras del León XIV quien afirmó que: “El diálogo con el mundo no constituye para la Iglesia una actividad secundaria, sino que pertenece a su propia misión evangelizadora. La Iglesia anuncia el Evangelio en medio de las circunstancias concretas en las que viven los pueblos y, por ello, está llamada a mirar de frente la realidad de hombres y mujeres”.

Su Santidad también destacó: El imperativo del Evangelio de cuidar a los pobres exige, además, que esa mirada se dirija de modo particular hacia quienes padecen con mayor gravedad las consecuencias de los cambios sociales, económicos y tecnológicos.”

Continue leyendo

Destacado

Milei y dos eventos de la “batalla cultural” en Estados Unidos, con el reclamo por Malvinas de fondo

Publicado

en

Javier Milei

Dos flyers muy similares, con la misma foto de Milei, circulan para dos actividades distintas en las que, confirmaron fuentes oficiales, participará Javier Milei en Estados Unidos. Una será en septiembre, la otra en octubre. Ambas se montan sobre la “batalla cultural” libertaria, y se organizaron antes de que el Presidente y Santiago Caputo instalaran la “causa Malvinas” como bandera principal del Gobierno, hace dos semanas. Ahora, los encuentros se celebrarán con un trasfondo internacional más pesado: la tensión con el Reino Unido, reactivada en los últimos días, y la relación de Milei con Donald Trump a semanas de las elecciones legislativas en Estados Unidos del 3 de noviembre.

Milei mantiene en pie ambas visitas, a pesar de que La Derecha Diario organiza el segundo encuentro en la capital de EE.UU. y eso remite a Fernando Cerimedo. Casualmente, la fecha en que está previsto que declare la expareja del fundador del medio coincide con la visita de Milei a Nueva York para el primer encuentro. “No tiene que ver una cosa con la otra, además él (por Cerimedo) vendió su parte mucho antes de la organización de este evento”, dijeron en la cúpula violeta.

Milei acaba de suspender el viaje que tenía previsto a Reino Unido, en medio de la escalada por Malvinas. Fuentes oficiales no descartan que use ambas tribunas para reivindicar el reclamo argentino, además de defender la administración Trump y exponer su programa económico ante audiencias integradas, fundamentalmente, por empresarios y banqueros de Manhattan, miembros de la comunidad judía y diplomáticos.

El evento de septiembre: invitado por su paso por la ONU

El primero es en Nueva York, el 23 de septiembre. Milei fue contactado directamente por la Fundación Federalismo y Libertad (FyL), con sede en Tucumán, que a su vez actuó tras el contacto del International Republican Institute (IRI), instituto con sede en Washington que tuvo a Marco Rubio en su board y quería sumar al Presidente a su nómina de invitados. El anfitrión será Citibank, que puso auditorio propio en sus oficinas centrales de Nueva York para la actividad que, aseguran los organizadores, tendrá acceso gratuito, pero por invitación exclusiva. El espacio tiene capacidad para unas 400 personas.

Milei ya tenía trato con FyL: en diciembre de 2024 viajó a Tucumán para la Cena Anual de la fundación, donde recibió el premio “Juan Bautista Alberdi”. En marzo de este año pasó por otro de sus foros, y antes de llegar al poder solía participar de sus actividades, al menos anualmente.

La invitación a este encuentro, según pudo reconstruir este medio, surgió porque desde FyL ya sabían que Milei estaría en Nueva York por la Asamblea General de la ONU —la fecha del discurso por la Argentina no está confirmada— y le pidieron al Presidente un espacio de una hora para una conferencia. La confirmación llegó unas tres semanas antes del anuncio oficial, que se hizo esta semana.

La consigna del encuentro de la organización tucumana, que cerrará Milei, es “Valores democráticos, libertad económica y seguridad estratégica”, y estará representada Atlas Network, con la que FyL coopera en programas de educación.

El evento de octubre: organizado por La Derecha Diario

El segundo es en Washington, el 14 de octubre, en el Andrew W. Mellon Auditorium: la Official Hispanic Heritage Gala, organizada por La Derecha Diario junto con Latino Wall Street, la plataforma fundada por Tony Delgado y Gabriela Berrospi. Milei figura como invitado de honor y expositor, aunque en la Casa Rosada ni confirman ni desmienten su participación; en el entorno libertario sostienen que “todo es dinámico”.

A diferencia de la cita de FyL, esta tiene un condimento adicional: Fernando Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y ex accionista del medio, fue aprehendido en Bolivia e imputado por femicidio en grado de tentativa por el ataque a balazos contra su expareja, Nadia Beller, que declarará el 23 de septiembre —el mismo día del evento en Nueva York— desde Bolivia. Cerimedo no figura como organizador de la gala de octubre, pero su vínculo con el portal que la impulsa es directo: lo fundó y fue uno de sus dueños hasta que, en 2024, el empresario español Javier Negre le compró la mitad. Desde La Derecha Diario, sin embargo, aseguraron que no son los organizadores principales, sino la plataforma financiera Latino Wall Street.

En la Casa Rosada repiten una frase sobre por qué Milei iría, si finalmente confirma: “Él cree mucho en la batalla cultural. Si va, es para darle volumen a eso”.

La primera actividad será en la previa de las elecciones de inicios de septiembre. La segunda coincide con el Debate General de alto nivel de la 81ª Asamblea General de la ONU, que va del 22 al 28 de septiembre, donde Milei realizará su tercera intervención. En los discursos del 2024 y 2025 donde el jefe de Estado cuestionó a las Naciones Unidas y ahora se espera vuelva a hacer lo propio. Aunque ahora en otro contexto.

Esta vez la Asamblea tiene lugar en medio de un cuadro de tensión con el Reino Unido, después de que Trump, ayer, declarara que un conflicto entre Reino Unido y Argentina podría transformarse en un “potencial desastre” y se ofreciera como mediador, algo que en el Gobierno vieron con buenos ojos. “Cada vez que Trump se involucra es un gol para nosotros. Seguramente lo haga porque le conviene a él, y existe la posibilidad de que cuando solucionen sus temas nos dejen de prestar atención. Mientras tanto, tenemos que aprovechar”, dijo un importante dirigente nacional.

Continue leyendo
Advertisement

Trending