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Milei agota su crédito electoral y el círculo rojo se impacienta
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4 meses haceen
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Mayra Pastor
“No tengo los votos”, avisó Patricia Bullrich. El Gobierno igual avanzó. Presentó la reforma electoral, el último fetiche presidencial, junto con cambios a la ley de discapacidad, el nuevo proyecto de propiedad privada, otra ley de salud mental y pliegos de jueces que van y vienen. Tratamiento postergado hasta nuevo aviso. Sin sesión por lo menos hasta mayo. Un mes y medio después del inicio del año parlamentario, Javier Milei ya consumió el crédito electoral y perdió el apoyo de los aliados para avanzar con sus prometidas reformas. El Congreso volvió a convertirse en un terreno de arenas movedizas para el oficialismo y el círculo rojo se impacienta a medida que cae la imagen presidencial.
La parálisis parlamentaria obligó al Gobierno a postergar sin fecha la próxima sesión en el Senado, la cámara más favorable por la que ingresan todos los proyectos que tienen cierta urgencia oficialista. Pero la última novedad de esta semana fue la reforma electoral, redactada sin consenso partidario, que ya tiene el rechazo anticipado de los aliados del PRO y el radicalismo. “No la pienso leer”, se excusa una senadora que juega a veces de aliada. Ningún apuro.
Quedó trabado el proyecto de ley de propiedad privada, cargado de vicios que complicaría más la seguridad jurídica que busca solucionar. El proyecto choca, además, con los regímenes inmobiliarios provinciales y se suman los rechazos al proyecto de Carolina Losada sobre falsas denuncias, en el que la mayor crítica radica en la criminalización y silenciamiento a las infancias víctimas de abusos sexuales. A pesar de haber conseguido una mayoría circunstancial para sacar dictamen, no alcanza consenso para llevarlo al recinto. A eso se suma el ingreso de una nueva ley de discapacidad que va camino a ser papel mojado por el rechazo de propios y ajenos. “Invotable”, se quejan en el radicalismo. Algo parecido piensa el PRO, con menos peso en el recinto.
Para convencer a los aliados, el Gobierno incorporó el tratamiento de un proyecto de Ficha Limpia como anzuelo ante la falta de apoyo para eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Trabajó en la redacción el mismo equipo que logró cambios el año pasado, con la suspensión de esa instancia y la Boleta Unica Papel: la ex subsecretaria de Asuntos Políticos, Giselle Castelnuovo, hoy diputada, y la directora Nacional Electoral, María Luz Landívar. Si no se trata antes del Mundial, el proyecto cae. No hay posibilidades de adecuar una iniciativa de esta magnitud sin contar con al menos un año de preparación, desde licitaciones hasta avales partidarios necesarios para todo comicio.
El Gobierno actúa con un poder sincrónico de rechazo pasado. Insiste con la idea de achicar la oferta electoral al exigir mayores requisitos para competir en las elecciones presidenciales a los partidos políticos. Eso mismo intentó hace un año y no llegó a pasar la mesa de entrada. Se sacó antes del debate en comisión. Según un trabajo del politólogo Facundo Cruz, el efecto de la reforma que restringe el reconocimiento de partidos nacionales dejaría fuera de juego al FIT, el espacio de Juan Schiaretti, el de Juan Grabois o Margarita Stolbizer, por citar algunos ejemplos. Destino fracaso. Según esos cálculos, quedarían 19 de los 45 partidos vigentes (el 42%). La novedad que aporta la reforma es que ahora, los avales para el reconocimiento se pueden juntar de manera digital, lo que facilita el proceso para ponerse al día. Así y todo es improbable que avance.
Más allá del detalle, el consenso generalizado es que no están dadas las condiciones para eliminar las PASO, como sucedió el año pasado con la suspensión. “Una cosa es una elección legislativa, que puede no tener sentido la interna, y otra una ejecutiva, donde juegan un rol importante”, apuntan un dirigente de trato diario con Mauricio Macri.
El peronismo podría verse beneficiado del afán mileísta por privilegiar a los grandes partidos, los que serían la casta en sus propios términos, y bloquear el ascenso de cualquier outsider, como fue él. El PJ tiene un proyecto alternativo que circula de manera extraoficial en el que promueven fortalecer la nacionalización de los partidos políticos. Tiene puntos de contacto con la propuesta libertaria. Lo diagnostica así. “El sistema de partidos argentino se ha caracterizado históricamente por la desnacionalización de sus estructuras y por la territorialización de las estrategias electorales” y pone como ejemplo la existencia de 48 partidos de orden nacional y más de 700 distritales. El reproche histórico del kirchnerismo y el massismo a Alberto Fernández por no haber emprendido una estrategia nacional en el 2023 que dejó a Sergio Massa a 3 puntos de ganar en primera vuelta.
Además, el proyecto copia el modelo de Boleta Única de Córdoba, que habilita el arrastre partidario al sumar el tilde único para votar lista completa. Por otro lado, permite sumar los cargos provinciales en caso de que haya elecciones conjuntas. Leído como un intento del Gobierno de apurar apoyos de los gobernadores (la mayoría de ellos va a desdoblar con lo que la teoría pierde sentido), ese instrumento podría habilitarle a Axel Kicillof la posibilidad de hacer elecciones conjuntas en caso de que el oficialismo llegue golpeado a la elección y el camino del gobernador esté más allanado.
Con estos cambios el Gobierno asume un escenario de negociación con el peronismo más que con los aliados del PRO, la UCR o partidos provinciales, aunque el mayor espacio opositor se inclina por mantener las PASO frente a las disputas interna que solo el voto popular puede ordenar.
Bullrich transmitió en las reuniones de la mesa política su intranquilidad por el escenario parlamentario donde nada avanza. Trabaja en cambios, y hasta imagina un sistema alternativo de primarias con votación on line. En el mundo lo tiene Estonia. Se entrega a los ciudadanos un USB donde constan los datos personales que solo permite votar una vez o bien se puede bajar una APP. Convive con el sistema de boleta papel e incluye la posibilidad de arrepentimiento del voto on line si el ciudadano se acerca a un centro de votación y opta por la papeleta tradicional. Los tiempos se agotan para cualquier aventura. La oposición dice que lo que busca la Casa Rosada es una distracción que lo saque de la investigación de Manuel Adorni, pero nada de lo que promueve tiene consenso.
El Adornipalooza
La política nacional se mueve estos días a la espera del Adornipalooza. La presentación del informe de gestión del jefe de Gabinete el próximo miércoles en la Cámara de Diputados se convirtió en un evento de dimensiones extraordinarias. Milei confirmó que irá y es probable que Karina también, con lo que arrastrará al recinto a toda su tropa. Se habla por estas horas de que el gabinete también podría participar. “Milei se queda de principio a fin”, aclaran cerca de Adorni, para descartar que se trate solo de un acto de presencia. El operativo de seguridad en el que se está trabajando es similar a una Asamblea Legislativa. La dinámica del encuentro tendrá a Adorni haciendo su presentación durante una hora y después arranca el momento de las preguntas. No es un ida y vuelta, lo que le quita espontaneidad a las respuestas. Es habitualmente un formato que beneficia al funcionario porque las consultas se agrupan por bloque partidario y cuando llega el tiempo de responder, elige lo que quiere. Primero arrancarán los espacios políticos más chicos, esto es, la Coalición Cívica, los radicales no oficiales, Provincias Unidas; y después será el turno hacia el final de Unión por Patria. Por último, los libertarios tendrán también su momento para preguntar y tirar centros. Cristian Ritondo ya avisó que preguntará por la gestión. “No esperen que lo defendamos cuando se arme”, avisó a los violetas.
La estrategia conjunta de la oposición es no pisar el palito. Sobre todo para el kirchnerismo, que tiene la tarea de hacer preguntas concretas, sin provocar ni enredarse en grandes discursos. “Nosotros tenemos que ir solo con las preguntas y que pague el costo de no responder”, admiten en el bloque. Esperan que para el miércoles ya esté más claro el panorama de las cajas de seguridad a nombre de la mujer de Adorni, una en la sucursal Morón y otra en la de Retiro. ¿Son dos cajas o son cuatro? Esa información le falta al fiscal Gerardo Pollicita porque en el oficio de respuesta del Banco Central sobre los movimientos bancarios del matrimonio aparecen detalladas las de Betina Angeletti, y Adorni surge como titular de dos cajas sin especificar si podrían ser, en rigor, compartidas por el matrimonio. En la mira hay otro viaje, con destino internacional, más cercano, en las vacaciones de invierno de 2024, aún por corroborar.
Entramado judicial
En los tribunales federales se desató una guerra de bandas donde el Gobierno juega un rol central. El juez Ariel Lijo, que no descansa en su tarea de conseguir los votos para, se presume, ser Procurador después del fallido intento para ocupar un cargo en la Corte Suprema, se reunió con el conglomerado de gobernadores y senadores donde talla el salteño Gustavo Saénz. Estuvieron el catamarqueño Raúl Jalil y la senadora por Jujuy Carolina Moises. Todos fingen demencia a la hora de explicar que el encuentro fue en la casa del juez, pero no lo desmienten. Sonaron alertas en Balcarce 50 pero también en San José 1111. Este espacio provincial que ya se escindió de Cristina Kirchner promueve la intervención del peronismo. El gobernador de Salta mantiene lazos con la jueza María Servini y el fiscal Ramiro González. “¿Se va a animar?“, se preguntan cerca de la ex presidenta sobre la jueza. Pero Servini ya lo hizo, en épocas del gobierno de Macri, cuando sacó a José Luis Gioja y puso a Luis Barrionuevo, affaire del cerrajero mediante. En el peronismo dicen que no tiene excusa para una intervención porque el partido tiene autoridades, sus cinco vicepresidentes están en ejercicio y la próxima semana tendrá actividad.
Entre los 80 primeros candidatos mandados por el ministro Mahiques la mayoría responden a la Capital o Buenos Aires, casi no hay pliegos del interior. De ahí el interés de los gobernadores por negociar leyes por jueces, un clásico de la política. El tema es que se encuentran trabados por la interna. Una cosa es la negociación con el eje Caputo, Lorenzetti, Lijo y otra con Karina, Santiago Viola o Mahiques. Elegir el interlocutor es la clave.
Mensajes inquietantes
El círculo rojo empezó a mostrarse inquieto. Desde los jueces hasta los empresarios. En las últimas cuatro semanas el Gobierno hilvanó una seguidilla de noticias negativas en lo económico que generaron demasiado ruido en los sectores del poder. Todo comenzó con el viaje maldito a Nueva York. Más allá de Adorni, el evento de La Argyo entina Week, con un Milei sacado contra Paola Rocca en el corazón del establishment mundial, desencadenó un cimbronazo que se terminó de plasmar en la cumbre de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina. Lo que se escucha ya no son elogios, son dudas. Vuelve la pregunta de cuán sustentable es el modelo. La explicación de la inflación que dio Milei ante empresarios no dejó ningún tipo de certeza, sino todo lo contrario. El atractivo ya no es tal, al punto que el oficialismo llenó de diputados afines el evento.
Los empresarios mandan mensajes. Ya no se esconden. La reunión hace 15 días de Rocca con Macri transparentó como pocas veces ese malestar de pasillo. Cerca del ex presidente contaron que el empresario le pidió que fuera candidato presidencial y que la respuesta de Macri fue que no estaba en sus planes, pero que sí trabajaría por generar un espacio alternativo a La Libertad Avanza. No encuentra aún el candidato que lo represente. Pensó en Jorge Brito, pero está más volcado al peronismo, o a dejar pasar este turno electoral. Macri está envalentonado. Le volvió a sonar el teléfono. Se juntó con gobernadores radicales como el de Corrientes, Juan Pablo Valdes, y de Chaco, Leandro Zdero y tiene escala en Mendoza para el 8 y 9 de mayo de su tour Próximo Paso. Son ráfagas de política. Después viaje a Europa y luego el Mundial. También se reunió con lo que llama gobernadores del medio. Tiene fuerte llegada a Juan Schiaretti y entre los libertarios siempre adjudicaron el nacimiento de Provincias Unidas a una acción de Macri. El ex presidente conserva un piso bajo de imagen, pero crece a medida que cae Milei. Puede no ganar, pero sí puede hacer perder.
Más allá de la carne con puré de la cena en casa de Rocca, lo que se ve es un intento de condicionamiento en momentos en que el Presidente parece no poder remontar la caída en imagen. Llamó la atención que él mismo contara que en su encuentro con Peter Thiel, el tecnomagnate al que recibió en su despacho el mismo día que cerró la sala de periodistas de la Casa Rosada, le preguntara dos veces por la sustentabilidad de su modelo. ¿Están preocupados en el mundo por el devenir libertario o Milei quería responder en público a la presión Macri Rocca y eligió usarlo como anzuelo?
La letra chica del superávit
La radiografía económica de esta semana tampoco despejó esas dudas. La economía cayó 2,1% interanual en febrero y 2,6% con respecto a enero, lo que representa la quinta peor contracción desde 2004 excluyendo la pandemia. Las anteriores fueron diciembre de 2008 (-4%), abril de 2018 (-2,9%), septiembre de 2019 (-2,9%) y diciembre de 2023 (-2,6%). Todas fechas claves del calendario político económico. “La mayor parte de la caída se concentró en la producción de bienes (-4,4%), en tanto que la de servicios retrocedió 0,5% durante febrero. Este mayor deterioro relativo se explica por la flexibilización importadora en un contexto, no solo de apreciación cambiaria, sino también de aumento de los costos logísticos, volatilidad de la demanda y un mundo que se cierra”, explica el informe semanal del Banco Provincia. Esto se da en el contexto de que el Gobierno va por la vía monetaria para reactivar la economía: relajó encajes y llevó las tasas de interés de la zona del 30% nominal anual a la del 22,5%. “Sin embargo, en el último mes, los préstamos a las familias y las empresas casi no crecieron en términos reales (+2,3% y +2,1% nominal) y por ahora no servirían para el rebote. Con tanta mora y volatilidad de tasas, ¿servirá el crédito para reactivar la economía?”, se preguntan.
La administración central incrementó en marzo la deuda flotante en casi $ 2 billones que, de pagarla, se pasaría de un superávit de $0,48 billones a un déficit de $1,6 billones en marzo, según los cálculos de la consultora Ficonomics que dirige el diputado Emiliano Estrada. “Viste cuando te sentís con guita, pero al rato te das cuenta que todavía no pagaste el alquiler ni la tarjeta”, retrató el legislador en redes sociales.
Macri se muestra preocupado por el estancamiento económico y cree que es la obra pública la que sacará al Gobierno del parate. Está de acuerdo con el rumbo macroeconómico de ajuste fiscal pero le reprocha a Milei lo que llama la microgestión. Entiende que necesita un CEO político que lo ordene y se regocija de haber sido el único que advirtió del mal paso que estaba dando al ubicar a Adorni en la jefatura de Gabinete. Culpa a la interna por el riesgo país, que para él, no es riesgo kuka, sino riesgo Milei.
El consumo masivo tampoco acompañó la semana económica. Las ventas en supermercados cayeron 3,1% interanual en febrero, en autoservicios mayoristas fue 1,2% y bajaron 2,1% en los centros de compra, según los datos del Indec.
El economista Ricardo Arriazu abrió la semana alertando sobre el riesgo de crecimiento de la pobreza y la desocupación en el conurbano que le descarrile, dijo, a Milei el programa. Ese escenario tiene sustento en los datos. Sobre la base de las mediciones del INDEC, la Universidad Católica Argentina estimó que la pobreza pasó de 26,9% en el tercer trimestre de 2025 a 29,9% en el cuarto trimestre. El año no arrancó bien con lo cual se espera que el dato consolidado que se publicará en marzo podría dar malas noticias al Gobierno en el inicio del año electoral.
El Presidente habló de la frustración de la gente pero ratificó el plan. Atado al poste del barco, como se graficó a sí mismo. Esa expresión es la que está generando el mayor bullicio del círculo rojo. Si no hay cambio, las chances del peronismo se empiezan a ordenar solas. De ahí el apuro oficial por quitar la herramienta de las PASO.
El Gobierno tiene un horizonte más despejado en lo económico en este segundo trimestre que transita. Ahora se le volvió a complicar la política. Esa ventana incluye mayor oferta estacional de divisas por la liquidación de la cosecha gruesa y la liquidación pendiente de deuda ya colocada por empresas por unos US$3 billones que le garantiza oferta de dólares y liquidez. Este mismo trimestre que le daría respiro económico es el que lo encuentra con las cuentas en rojo en el acompañamiento político y social.
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Reforma laboral: tras el acuerdo Gobierno-CGT, se destrabó la renegociación de unos 800 convenios colectivos de trabajo
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15 horas haceen
9 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
El decreto 612, que corrigió los alcances de la reglamentación de la reforma laboral, está provocando el resultado que quería el Gobierno cuando aceptó negociar con la CGT esa norma aclaratoria que puso a salvo la caja sindical: se destrabó la renegociación de alrededor de 800 convenios colectivos de trabajo.
Es que la reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral restringió aún más las cuotas solidarias y las contribuciones patronales que financian a los sindicatos y comenzó a frenar la rediscusión de los convenios, uno de los objetivos de la administración libertaria que amagaba con naufragar.
Las negociaciones reservadas entre el Gobierno y la CGT se intensificaron a partir del 1° de junio, cuando la publicación en el Boletín Oficial del decreto 407, que reglamentó la Ley 27.802, en el que sorpresivamente, según los sindicalistas, aparecieron dos puntos que jaqueaban el financiamiento de los gremios.
Por un lado, aquella norma cambió la base de cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes pactados en los convenios colectivos de trabajo: mientras la ley decía que “no podrán superar el 2% de las remuneraciones de los trabajadores”, la reglamentación afirmaba que estaría constituida por el “salario básico convencional”, una fórmula distinta a la original que reducía potencialmente el volumen económico de esos montos acordados entre empresarios y dirigentes gremiales.
Por otro lado, la reglamentación de la reforma laboral establecía un tope del 2% que fija la Ley 27.802 para los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, algo que la norma original sólo fijaba para las cuotas solidarias, que proviene de los salarios de los trabajadores, sean o no afiliados, y va en forma directa a los sindicatos.
Esas “alteraciones” incluidas en el decreto reglamentario de la reforma laboral rompieron lo pactado originalmente entre el Gobierno y la CGT cuando se sancionó la ley y, según los dirigentes gremiales, tuvieron el sello del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el más firme detractor de las cuotas solidarias, a las que califica como “peajes sindicales”.
El efecto de la reglamentación “alterada” de la Ley de Modernización Laboral fue una oleada de presentaciones judiciales de sindicatos que interpretaron que ese decreto iba más allá que lo previsto en la propia norma. Pero, a la vez, lo que produjo fue la renuencia de empresarios y gremialistas a renegociar los convenios colectivos a la luz de esas inesperadas limitaciones.
Por eso no hubo respuesta positiva a las intimaciones enviadas a principios de junio por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, para que se renegocien los convenios colectivos de trabajo que están vencidos y que, según la Ley de Modernización Laboral, deberán actualizarse en las cláusulas sobre las condiciones de trabajo y las cuotas solidarias o aportes pactados entre las partes.
Ese escenario preocupante aceleró lo que venían conversando reservadamente el Gobierno y la CGT, y que se concretó tras la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete: un decreto que aclarara y corrigiera la polémica reglamentación de la reforma laboral.
Así, el decreto 612 fijó que la base de cálculo para el límite del 2% de las cuotas solidarias no es sólo el salario básico: también incluye todas las sumas remunerativas normales y habituales que se cobran todos los meses y que tienen origen en el convenio colectivo. Es decir, si el trabajador cobra otros ítems fijos además del básico también cuentan para calcular el aporte sindical.
En otras palabras, la nueva norma amplió la base de cálculo de las cuotas solidarias y los aportes empresariales, haciendo que los sindicatos puedan recibir más fondos que con la reglamentación anterior, pero manteniendo el límite del 2% sobre los conceptos habituales y mensuales del salario.
A la vez, en el decreto 612 se excluyeron del tope del 2% que fija la Ley 27.802 los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos que son destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, que también son cruciales para el financiamiento actual de los sindicatos.
Así se explica la tendencia actual que alivia y entusiasma al Gobierno: se destrabaron todas las discusiones para renovar los convenios colectivos y actualmente “todos los sectores están negociando, tanto los que tienen convenio de empresa como los de convenio de actividad”, según resaltaron a Infobae en despachos oficiales.
Todavía no se presentó ningún convenio actualizado ante la Secretaría de Trabajo, pero la misma fuente aseguró que representantes de varias actividades “comenzaron a consultar y manifestaron la intención de avanzar” en línea con la nueva legislación y las charlas bilaterales se mantienen en la órbita privada. Aun así, los cambios pueden demandar meses de negociaciones porque se trata de “acuerdos pensados para durar años”.
En ese sentido, en la Casa Rosada afirmaron que el sector del petróleo ya trabaja en posibles modificaciones en los convenios vinculados con la actividad y lo mismo está sucediendo en Comercio, donde el sindicato que dirige Armando Cavalieri y las cámaras iniciaron conversaciones extraoficiales para renegociar el convenio, aunque las tratativas están empantanadas por diferencias con el sector de supermercados.
Aun con cierta resistencia, los sindicatos comenzaron a aceptar la baja de las cuotas solidarias para adecuarse al tope del 2% que marca la ley. Uno de los que tenía uno de los descuentos más altos era el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), dirigido por Ricardo Pignanelli, que equivalía al 4% de la remuneración bruta. Ahora se analizaría respetar ese límite del 2% para los no afiliados y establecer el 4% de descuento salarial como cuota de afiliación.
El Sindicato de Camioneros, que lidera Hugo Moyano, también está negociando en forma reservada una reducción de aportes, aunque en este rubro el pionero fue la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), que encabeza Gerardo Martínez, que antes del decreto 612 ya se había alineado con el tope del 2% para las cuotas solidarias y el mismo porcentaje para la cuota extraordinaria empresarial, que se destina a servicios sociales, culturales y asistenciales.
Mientras, en el Gobierno en el Gobierno hicieron hincapié en una innovación que trajo aparejada la reforma laboral: las nuevas empresas exploran la firma de convenios colectivos propios con los sindicatos de actividad y se perfila una tendencia favorable hacia los convenios por empresa, sobre todo en compañías más recientes.
Aún es una incógnita si el avance en la rediscusión de los convenios colectivos de trabajo permitirá que se extiendan distintas herramientas incluidas en la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que se incorporaron en las últimas semanas en algunas actividades: una es el llamado “salario dinámico”, incluido en el acuerdo que rige para el personal doméstico, y otra es el banco de horas, que se pactó en la empresa Mirgor, fabricante de electrónica y autopartes, con el aval de SMATA.
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El oficialismo busca retomar la iniciativa en Diputados con dos leyes clave luego del traspié en el Senado
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15 horas haceen
9 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
Mientras se espera el texto final de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada —que debe enviar la Cámara Alta a la Baja para su posterior giro a las comisiones—, el bloque de LLA buscará conseguir dictamen en las próximas semanas en dos proyectos que desde la Casa Rosada impulsan por considerarlos necesarios y porque quieren retomar la racha ganadora en el Palacio Legislativo.
Según adelantaron fuentes parlamentarias tanto del oficialismo como de la oposición, la intención del bloque que comanda Gabriel Bornoroni es volver a abrir el recinto el próximo miércoles 26 de agosto con un temario que incluya la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la segunda versión de la ley de Inocencia Fiscal.
La duda en este contexto es si en el temario que trabaja La Libertad Avanza aparece el texto de inviolabilidad de la propiedad privada. “Veremos qué acompañamiento tenemos”, deslizó un diputado libertario. “En principio no va a ser para esa sesión, igual esto no implica que pronto comencemos a trabajar para tenerlo listo”, agregó.
En lo que se refiere a los otros dos proyectos de ley que impulsan el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, el riesgo que analiza el oficialismo es que se extienda el clima del Senado y que el peronismo logre seguir articulando junto a otras fuerzas. Y hay algunas señales que así lo indican.
“Están buscando recuperar la iniciativa pero el problema es que está creciendo un contexto más difícil para LLA en el Congreso. Lo del jueves en el Senado es un ejemplo de eso y ahora hay que ver cómo lo transitan, porque lo tienen que procesar”, explicó un diputado opositor. “El clima anti coloso —por Federico Sturzenegger y sus proyectos desreguladores— se está extendiendo y ya no solo abarca a los proyectos que surgen desde esa oficina sino a todo”, añadió.
El otro punto por el cual el oficialismo busca retomar la iniciativa parlamentaria es que, en los cálculos de la mesa política que se reúne en la Casa Rosada, la aprobación de algunos textos viene retrasada. “Sabemos que el segundo semestre va a ser más difícil. Algunas provincias están acelerando sus procesos electorales y eso complica porque, por un lado, está la estrategia de pintar el país de violeta y, por el otro, salimos a pedirle a esos gobernadores —a quienes les vamos a poner candidatos a competir— que nos acompañen en el Congreso. La discusión de la casta ya no sirve y lo de la alta política no tiene el mismo impacto”, explicó un libertario que hasta ahora no ha tenido discursos grandilocuentes en el recinto.
Por el lado del peronismo ya comenzó la ofensiva, y lo dejó en claro en el Senado. Todas las “tribus” que hoy conviven dentro del espacio y que no logran encontrar un punto de equilibrio que les permita avanzar con una estrategia electoral clara definieron que llegó el momento de tener un eje común en el debate parlamentario.
“Todos trabajaron para hacer caer la ley en el Senado. El que quiera verlo, lo tiene a simple vista en algunos tuits que parecen enigmáticos”, señaló una alta fuente del partido.
La semana próxima no hay llamado a comisiones para dictaminar los proyectos. La Libertad Avanza tiene que asimilar la sesión en el Senado y sopesar los riesgos en Diputados. El Congreso entró de lleno en el último semestre previo a las elecciones de 2027.
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Milei se radicaliza y pone en riesgo sus débiles alianzas
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15 horas haceen
9 agosto, 2026Por
Mayra Pastor
El Gobierno se consumió esta semana el último crédito político que le quedaba en la víspera electoral y se chocó de frente con un nuevo escenario, completamente adverso. Esta vez le costó caro. La oposición le desguazó el primer proyecto reformista que intentó Javier Milei de una tanda que incluía, según la promesa presidencial, 90 iniciativas este año. El Gobierno perdió en 24 horas la confianza de los gobernadores aliados, poniendo en serios riesgos su gobernabilidad. La radicalización lo llevó a un callejón sin salida. El todo o nada lo dejó expuesto para perder mucho más que varios capítulos de una ley. Perdió sobre todo la conexión popular.
En cuestión de horas, la mayoría de 44 senadores que ostentaba el oficialismo disparó una crisis política en sus siempre débiles alianzas que lo deja aislado hasta nuevo aviso. “Así no se puede seguir, no cumplen nada”, se quejaba el viernes, entre la bronca y la resignación, una senadora que supo tener buen diálogo con los libertarios. La Casa Rosada se vio obligada a repensar sus próximos pasos y cada proyecto que envíe tendrá que pasar la autopsia de los aliados. “La mayoría automática se terminó”, advierte otro senador.
La derrota oficialista con la caída de la mitad de la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que sufrió la baja de tres de sus seis capítulos originales, derivó en un futuro incierto para lo que sobrevivió. La oposición en Diputados se prepara para resistir mientras el Gobierno levanta el pie del acelerador. Lejos de los habituales apuros, esta vez ni se inmutó para comunicar la media sanción.
En paralelo, el peronismo se despartidizó y ganó. El desmembramiento de la ley tuvo a la Iglesia, sectores militares, científicos y artistas entre sus principales detractores. La política le dio paso a la sociedad. La mala praxis oficial terminó por coronar el fatal desenlace.
La agenda del Gobierno en el Congreso se reducirá a lo puramente indispensable. Lo más urgente será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresó por Diputados y que ya anticipan tendrá modificaciones. No la pasó bien Santiago Bausili en su primera defensa, al que acorralaron con la imposibilidad de blindar el cargo. La oposición instalará el debate de inocencia fiscal, con la imposibilidad de que los funcionarios se sumen al blanqueo permanente. El Presupuesto 2027 será otro de los temas de acá a diciembre, y se esperan definiciones sobre la reforma electoral. No hay ni un borrador de la propuesta. La desconfianza entre los gobernadores y los libertarios llega a tal punto que la opción que se analiza por estas horas es patear el debate para el próximo año. Sí. Una reforma electoral en medio de la campaña. Con este antecedente, los mandatarios no quieren darle los votos por anticipado a Milei ante el temor de que no cumpla el tácito acuerdo de dejarlos reelegir. “Si estiran el tema al año que viene los tiempos dan para la suspensión de las PASO y nada más”, vaticina un senador sobre el poco avance de las negociaciones.
Con la derrota, se terminó para el Gobierno la posibilidad de enviar leyes ómnibus. Tampoco aparece en el horizonte oficialista la idea de poder avanzar con el nuevo régimen de Zona Fría, aún sin acuerdo en el Senado.
Sin guión para la batalla cultural
La interna del Gobierno volvió a ser protagonista en el declive político de esta semana. El jefe de gabinete, Diego Santilli, se ausentó del debate. Solía instalarse en el Congreso para las sesiones clave. Esta vez nadie lo vio. Responde a Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia desconfía de Patricia Bullrich, a quien dejaron en soledad. La comunicación, que estaba centralizada en Santiago Caputo hasta el avance del karinismo, tampoco apareció. No hay guión para la batalla cultural. Ningún funcionario del Gobierno tomó como propio el proyecto al punto que el canciller Pablo Quirno dejó en evidencia la desconexión oficial cuando dio por cierta la posibilidad de que cualquier inversor extranjero podría comprarse una provincia entera. “Cuando lo escuché avisé que no acompañaba”, confesó una senadora, que se dio vuelta. Lo sacaron crudo a la cancha.
La suerte de la ley empezó a configurarse el fin de semana pasado. Bullrich sabía que no tenía los votos, pero simuló optimismo. Por eso redujo el porcentaje de extranjerización al 25%, cuando antes era ilimitado. A esa altura, el número no le daba. Fue una manera de resguardar al radicalismo, que cuando se debatió la ley de tierras en 2011 había propuesto ese tope. Entonces la ley salió con un solo voto en contra, de Juan Carlos Romero. No alcanzó. Para la conferencia se rodeó de karinistas, como Agustín Coto y Nadia Márquez, pero los senadores aliados denuncian que no había negociado los cambios con ellos. Eso precipitó la huida en masa.
Uno a uno, los gobernadores se fueron dando vuelta. Hubo rebelión de senadores. Pendientes del escenario social que se venía, avisaron a tiempo del malestar. La debilidad del Gobierno en las encuestas también juega su rol. Nadie quería quedar expuesto. Esta vez los mandatarios no se escondieron. Salieron casi de manera coordinada, el miércoles previo a la sesión, a exponer sus posturas. Primero fue Osvaldo Jaldo, de Tucumán, que sacó un comunicado para avisar por escrito y de manera oficial, que Beatriz Avila, la senadora que le responde, se había manifestado en contra. Después llegó el video de Rolando Figueroa, de Neuquén, con la confirmación de su oposición. La tarde anterior, la propia Bullrich había contado de su lado a la senadora por esa provincia, Julieta Corroza. A esa hora, la salteña Flavia Royón ya había avisado que en esas condiciones no iba a acompañar. Llamó al gobernador Gustavo Sáenz para comunicarle su decisión. Le avisó a Bullrich que tampoco contara con ella para la definición por capítulos.
La exposición que asumieron los gobernadores fue el tiro final para el debate y abrió la puerta a una nueva relación con la Casa Rosada. “Son unos prepotentes”, se le escuchó decir a uno de los senadores aliados, sobre los funcionarios. El estallido final se dio el mismo jueves de la sesión cuando en la madrugada, caía también el capítulo que modificaba el actual marco legal del manejo del fuego. Los últimos en abandonar al Gobierno fueron los senadores por Misiones, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. Le avisaron a Bullrich. Todos tuvieron la gentileza de evitarle al Gobierno la derrota explícita. El Gobierno los convenció para que acompañaran en general, lo que cumplieron. Sin ellos dos, se daba el escenario de empate y cualquier abstención podía derivar en un fracaso total. “Es la última vez, la próxima les digo que voto a favor y les voto en contra”, mascullaba otro senador, a modo de advertencia. Es cierto que para salvarse del papelón, el oficialismo contaba con la información previa de la falta de acompañamiento.
El desguace del proyecto trajo además algunas señales de alarma para los negociadores oficiales. El bloque misionero se partió, en medio de la pelea del gobernador, Hugo Passalacqua, y el mandamás provincial, Carlos Rovira. El Gobierno, que antes negociaba una vez por dos votos, ahora tendrá que hacer un doble acuerdo. El otro espacio que expuso sus diferencias internas fue el de Alejandra Vigo y Carlos Espinola, ambos con posiciones contrapuestas.
En las horas cruciales, en el peronismo cuentan que medió un llamado de Sergio Massa a pedido de Eduardo Wado de Pedro para convencer a los misioneros. Fue cerca de las 23. La oposición ya había conseguido 36 votos para que cayera el cuarto capítulo, pero para entonces temían que Corroza y Edith Terenzi se dieran vuelta. “Fue para asegurar”, contaron en el bloque. Juliana Di Tullio publicó un mensaje encubierto hacia el ex candidato presidencial, cuando al otro día de la sesión escribió en mayúsculas las iniciales del tigrense. Dicen que fue una apuesta, de las que suele hacer pagar Massa.
El debate social y el encuadre moral
El peronismo, con todas sus diferencias, consiguió enhebrar una estrategia que emprendió De Pedro cuando en medio del escándalo por la salida de Manuel Adorni, convocó a la comisión de Ciencia y Tecnología, que poco tenía que ver con el tema, para reinstalar el debate. Sucede que el proyecto se dictaminó casi sin discusión el 20 de mayo. Ya entonces Royón y otros senadores habían quitado el capítulo que eliminaba el registro de barrios populares. En ese debate silvestre aparecieron actores anónimos que se viralizaron sin más, como el ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, Martín Paleo, o el obispo de Chascomús, Juan Liébana, que habló en nombre de la Iglesia y la Pastoral Social. La bandera con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, la actitud rebelde de los jugadores de una selección tan querida, y los artistas populares y menos politizados que se sumaron sobre el final dieron forma a un sentimiento nacional que apabulló al Gobierno. Desde aquel partido contra Inglaterra Milei ya no pudo hilvanar una idea nacionalista convincente.
La falta de estímulo de los propios libertarios quedó expuesta. Según un estudio de QSocial sobre la conversación digital, el Gobierno perdió la batalla hasta por el nombre: “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” generó solo el 0,9% de las interacciones. “Ley de tierras” dominó en el 100% de las provincias. La asimetría fue brutal: por cada interacción a favor, sólo hubo 76 en contra. El interés ciudadano explotó tarde: el 52% de las interacciones se dio en los últimos 7 días y tuvo 3 capas: la académica, con 21% de interacciones, la afectiva, donde se concentró en Malvinas, con 897 mil interacciones y cultural, con inclusión de famosos de por medio, con 787.000. Según esta consultora, el tema logró instalar un “encuadre moral de la soberanía”. Para Ad Hoc, el día de la sesión, las menciones a Milei registraron un 54,3% de negatividad contra un 34,2% de positividad. En este trabajo, el tema Ley de Tierras abarcó cerca del 95% de las publicaciones, lo que indica “el alto interés de la opinión pública”. Más de 82.000 usuarios hicieron mención en redes sociales a la “ley de tierras” o la “venta de tierras a extranjeros” en agosto, con pico de publicaciones el 5 y 6 de agosto, en la previa.
De Lula a China
El Gobierno llegó de capa caída. Había arrancado la semana con la disputa diplomática con Brasil, después de que Luiz Inacio Lula Da Silva anunciara que reducía su representación en la Argentina a un vínculo solo comercial. Lo hizo por las nuevas declaraciones de Milei, en las que insistió en tratarlo de “ladrón y presidiario”. La relación comercial podría verse resentida. “Los países no se mudan”, solía decir José Pepe Mujica cuando peleaba con la Argentina por las pasteras. Lo cierto es que experimentados funcionarios del Palacio San Martín ven poco probable que pueda retomarse el diálogo con los modos de Milei. Podría verse afectada la Argentina si las grandes inversiones eligen irse a Brasil, como ya está pasando. El país vecino recibió en 2025 diez veces más inversiones, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en los que la Argentina registró el nivel más bajo entre las principales economías de América Latina. Brasil logró captar inversiones por USD 76.877 millones y el país apenas USD 3.134 millones netos. A eso se suman los últimos datos del Banco Central que muestran una cifra récord en salidas de dividendos. Se registraron salidas por USD 1.891 millones, el máximo nivel desde 2017, con apenas una inversión neta de utilidades de USD 852 millones. El flujo neto de Inversión Extranjera Directa (IED) fue positivo por USD 1.794 millones en el primer trimestre, pero representa un desplome de 62% en comparación con el mismo período de 2023, según el análisis de CEPA.
Desde Itamaraty sostienen que no van a profundizar las diferencias. El problema es que en el medio se mete la disputa entre Lula y Donald Trump, principal sostén de Milei. Estados Unidos declaró al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) como terroristas globales. Si la Argentina sigue el lineamiento norteamericano, como ha hecho con otros grupos, podría agrietarse aún más la relación con el país vecino.
El Gobierno se juega dos elecciones extranjeras como propias. Primero la de Brasil, en octubre, y un mes después, la de Estados Unidos. Esta última será la más importante en función de la dependencia económica de la Casa Rosada con el Tesoro norteamericano. Por las dudas, esta semana, sin demasiado ruido, el Banco Central renovó el swap con China. Y no sólo eso, sino que amplió el plazo de vencimiento del nuevo acuerdo, de 3 a 5 años, “lo que permitirá brindar una mayor previsibilidad sobre la continuidad de esta herramienta”, destacó la entidad monetaria en el anuncio. Está claro que el gigante asiático no va a abandonar su intento de influencia en la región, donde tiene una estrategia subnacional. Esta operación se dio en medio del silencio diplomático argentino por la denuncia de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), sobre la posibilidad de que EEUU le revoque las visas a las autoridades de la compañía por un contrato con la compañía china Huawei.
La otra derrota
A la pelea con Lula, el Gobierno sumó otra derrota política cuando debió dar marcha atrás con la decisión de “desregular” el servicio de practicaje y pilotaje que paralizó gran parte de la actividad portuaria y del comercio exterior. Fue insólito. Sturzenegger intentó regular una actividad entre privados. Hay sospechas de todo tipo respecto del accionar oficial sobre todo porque las grandes navieras se verían favorecidas por la medida. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que venía en baja por la frase “mapita” durante el Mundial, se peleó con el ministro de Modernización, y terminó dándole un cierre al asunto. En los ámbitos técnicos sostienen que el funcionario le mintió a sus colegas de gabinete. El avance que intentó y fracasó da por tierra ahora con su intención mayor, la de permitir que barcos con bandera extranjera puedan realizar transporte de cargas y pasajeros entre puertos de Argentina, es decir, transporte de cabotaje, que históricamente estuvo reservado de forma exclusiva para embarcaciones nacionales.
La pelea interna en Casa Rosada es que la mesa política le frena a Sturzenegger las iniciativas. No llama la atención que estos últimos proyectos, como la desregulación del mercado de libros o la venta de medicamentos, aparecieron “filtrados” a los medios, sin anuncio oficial. “Él los mandó a la prensa porque la mesa política se los bajaba”, sospecha un funcionario. La desconfianza avanza.
Bienvenida con emojis
La única noticia destacable que tuvo el Gobierno fue la confirmación de la visita del Papa. Milei lo celebró escuetamente, sin mostrar emociones, con dos emojis de leones, ajenos a la diplomacia. En el resumen que hace el portavoz Adrián Ravier, titulado “Una semana más cambiando la Argentina”, el hecho apareció mencionado recién en el quinto lugar. Cierra el listado de los 11 hitos destacados que el Gobierno declaró a la organización ecuatoriana Chone Killers como organización terrorista. El Vaticano venía trabajando desde el 2023 en un viaje de Francisco a la Argentina, que iba a realizarse en el 2024 y no se dio por su estado de salud. En círculos eclesiásticos aclaran que la decisión se tomó en Roma. “Por lo menos es exagerado pensar que es un triunfo diplomático del Gobierno”, refuerza una fuente al tanto de la agenda que emprenderá León XIV. La iglesia argentina ya anticipó que el mensaje que traerá podría no gustarle al Presidente. Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, planteó en la previa que la misión es “dar cuenta de cuando algo no está bien, cuando algo daña el tejido social, cuando se vulneran los derechos fundamentales de las personas”. El Gobierno la dejará pasar. “No descarten algún simbolismo fuerte con los sectores marginados de la sociedad”, se anticipa en ámbitos eclesiásticos. Es un Papa que ha tenido fuertes diferencias con Trump. También será escenario para Axel Kicillof, Martín Llaryora y Jorge Macri, los otros tres anfitriones.
Caída en los jóvenes
La debilidad política que mostró el Gobierno esta semana tiene su correlato en la sostenida baja en la imagen presidencial. La última medición de Atlas Intel para Bloomberg vuelve a tocar su récord de desaprobación con el 62,4% (el máximo fue 63). Este sondeo refleja un problema entre los jóvenes. Entre los 16 y 24 años el rechazo alcanza el 76,9% y entre los de 25 a 34 años llega a 71,9%. El otro dato llamativo es la preocupación por el mercado de trabajo. Quienes evalúan como mala la gestión en este punto llegan al 73% y el desempleo aparece dentro de los principales problemas del país, solo superado por la corrupción. Para Management & Fit, la mirada negativa futura supera a la positiva en 8,7 puntos. Entre los principales problemas la muestra destaca los aumentos de precios y las tarifas y en el plano personal, la dificultad para llegar a fin de mes sigue en primer lugar con el 24%.
Ese declive popular de Milei pesa sobre todo a la hora de las alianzas circunstanciales en un Congreso que se le va cerrando.







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