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Kicillof buscará darle impronta propia al PJ bonaerense y sumar 200 mil nuevos afiliados para potenciar su candidatura

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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inició su mandato al frente del Partido Justicialista bonaerense con un par de objetivos particulares a corto plazo, que buscarán fortalecer su objetivo general: llegar a la discusión electoral del 2027 con una estructura que le permita coronarse como el candidato presidencial del peronismo. Es una carrera de largo aliento y, con el PJ bonaerense bajo su control, busca ganar oxígeno político para fortalecer su posición frente a los distintos sectores del peronismo, además de sumar apoyos clave de cara a las próximas definiciones dentro del partido y el escenario electoral.

Para eso buscará, en principio, acelerar afiliaciones. No es nada nuevo. Cada vez que hay un recambio de gestión al frente del PJ se plantea el mismo objetivo: campaña de afiliación. Esta vez no es la excepción. Según el intendente de La Plata y flamante secretario de formación política del partido, Julio Alak, el partido tiene 1.300.000 afiliados. Alak dijo que espera llevar ese número a 1 millón y medio. El jefe comunal de la capital bonaerense será parte activa de la vida diaria del PJ de Kicillof. O al menos lo intentará. El resto de los consejeros sigue de cerca los movimientos del intendente platense, a quien le endilgan cierta necesidad de atención. “Entra a los codazos para la foto”, ya dejan correr algunos integrantes del nuevo consejo tras la reunión del partido.

El viernes fue anfitrión. La sede del partido, de hecho, fue construida durante su gestión anterior como intendente. “Se me decía el otro día que en Europa, el gobernador advertía que uno de los partidos socialistas tenía ocho mil afiliados. Nosotros partimos de un millón doscientos mil afiliados en la provincia, vamos a llegar a un millón quinientos, con una capacitación que Axel considera que es clave”, planteó Alak luego del encuentro de este viernes. El co-mando del PJ es clave para el platense en su interés de ser candidato a la sucesión de Kicillof en 2027.

Kicillof delegó la cuestión organizativa del PJ en un grupo de personas. Alak buscará estar allí. La vicegobernadora, Verónica Magario, tiene un rol asegurado. El día de la reunión fue el equipo de la matancera quien hizo entrar a los consejeros de cara no tan conocida para la gente de seguridad que estaba apostada en la puerta.

Otro es el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque. El funcionario, junto a algunos intendentes, fue uno de los que inicialmente planteó puertas adentro que Kicillof tenía que hacerse de la presidencia del PJ. Kicillof bajó de su auto acompañado por Larroque.

El diputado provincial e intendente en uso de licencia de Almirante Brown, Mariano Cascallares, es otro de los dirigentes en los que eligió reposar Kicillof para el ordenamiento del PJ. Cascallares fue uno de los negociadores del Movimiento Derecho al Futuro durante el proceso de renovación de autoridades en la “paritaria” con el kirchnerismo. Ahora será el Secretario General del PJ. Tendrá a su cargo la puesta en marcha de una app del PJ para -también por ese medio- generar más afiliaciones. Si bien no se podrá afiliar directamente por la app, porque no lo permite la ley, sí funcionará a modo de preafiliación. Todas las cuestiones organizativas pasan por la Secretaría General que comandará Cascallares.

Otro que también fue parte de esa negociación fue el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Quedó como vicepresidente II del PJ, detrás de Magario. Bajo ese rol, Otermín ya se mueve con cierta autonomía. Inició desde hace algunos meses recorridas por la provincia. En cada visita distrital por fuera de Lomas, hace una reunión con los PJ locales. Y, como Alak, también tiene intenciones de estar en la danza de nombres para la sucesión de gobernador. Otermín tendrá que mediar en las diferencias en el PJ. De hecho, es uno de los canales de diálogo que hay entre Kicillof con Máximo y Cristina Kirchner. Ahora será bajo un rol institucional. El cristinismo imprime la campaña Cristina Libre también en el PJ de Kicillof. En la reunión del viernes la senadora Fernanda Raverta y el diputado Ariel Archanco -ambos de La Cámpora- pidieron incluir el tema en el documento final. Lo consiguieron. En el MDF plantean que le dan lugar a las demandas del cristinismo.

“Agradecemos a Máximo, actual presidente del Congreso, por su vocación de lograr la unidad del peronismo de la Provincia. Manifestamos nuestro respaldo a Cristina, la presidenta del Partido Justicialista en el orden nacional. Defendemos el planteo de Axel y el Gobierno de la Provincia frente a un Gobierno nacional que abandona a los bonaerenses quitando recursos claves para la seguridad, la educación y la salud”, esgrimió Otermín tras el encuentro.

En la reunión en La Plata, además de escuchar a un consejero por sección electoral y rama, el gobernador instruyó a los consejeros seccionales que visiten los PJ distritales. Una orden que también recayó sobre los ministros y funcionarios, pese a que varios no forman parte formal del Consejo como por ejemplo el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que si bien no tiene un cargo oficial en la herramienta partidaria sí hay gente de su espacio dentro del partido como, por ejemplo, la titular del OPISU, Romina Barrios, que ocupa un lugar como consejera suplente dentro del consejo de la Mujer.

Acompañado de todos estos dirigentes -Magario, Alak, Larroque, Cascallares y Otermín- es que dio una rueda de prensa Kicillof tras su primera reunión al frente del consejo del partido. Máximo Kirchner, saliente presidente del Consejo y actual titular del Congreso no estuvo en La Plata. Mantuvo actividades en la provincia de Santa Fe.

En lo inmediato el 14 de mayo se lanzarán los cursos de formación política que tendrán cuatro módulos. El lanzamiento estaría a cargo del propio Kicillof: uno sobre política internacional, en un contexto de permanente beligerancia; otro sobre el estado de situación de América Latina; un tercer espacio sobre la coyuntura política y económica del país y un cuarto capítulo dedicado al “movimiento nacional y popular”.

Otro tema es darle relevancia a los presidentes de los 135 PJ locales. En definitiva, garantizar desde la provincia de Buenos Aires, que Kicillof tenga una sólida estructura que le permita sentarse en la mesa de negociación el año que viene y que el PJ de su provincia acompañe. Además, poner al PJ bonaerense en línea con el resto de los PJ provinciales. Por ejemplo, el de Misiones que días atrás terminó su proceso de normalización con la resolución de la junta partidaria —en el marco de la elección interna que hubo— que proclamó a Héctor Humada como su nuevo presidente. Se impuso ante la línea cristinista y desde el peronismo que está con Kicillof también fue leído como una victoria.

El resto pasará por el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y acciones de otros espacios, como por ejemplo los encuentros que viene haciendo la Jefa de Asesores del gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez. A partir de la Corriente Nacional de la Militancia de la provincia de Buenos Aires, la funcionaria está al frente de un grupo de reuniones seccionales en pos de la candidatura de Kicillof. Este sábado se reunió con intendentes y referentes de la Segunda sección electoral. Semanas atrás hizo lo propio en la Cuarta. “Axel es la alternativa al modelo de ajuste y abandono”, planteó este sábado. La acompañaron el diputado provincial e intendente en uso de licencia de Exaltación de la Cruz, Diego Nanni; el intendente de Salto, Ricardo Alessandro. Los presidentes de los PJ de Zárate, Leandro Matilla y de Pergamino, Ramiro Baguear, entre oros.

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Los aliados presionan a Bullrich por Ficha Limpia en el Senado y se le suma otro problema sin resolución

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La jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, festejó días atrás el arribo a los 70 años con salud -lo más importante-, pero sin un control del recinto que terminó de perder la semana pasada y luego de una caótica sesión que llevó a pensar, entre líneas, la incongruencia entre operar una eventual candidatura y no poder ordenar, ni siquiera, a su propio bloque. Mientras transcurren los meses y la Casa Rosada ve el freno de leyes que desea, y cómo los dialoguistas le despluman las iniciativas a la ex ministra de Seguridad, el vaso de Ficha Limpia se llenó y está a dos gotas de rebalsar, con legisladores que comenzaron a hartarse de las volteretas de la porteña y actuarían en los próximos días.

Semanas atrás, Coto señaló delante de senadores -cotejable con la versión taquigráfica de ese encuentro-, en la primera reunión para analizar la reforma política, que no había “ninguna intención de tratar todo junto”. No fue lo que planteó la porteña el martes: reconoció que no convoca a la comisión porque “no están los votos” para la ley completa, algo que ya se sabía. El problema de la mentira que saltó en esa cumbre es que el titular del PRO, Martín Goerling (Misiones) ya pule un borrador de dictamen junto a la filo radical Edith Terenzi (Chubut) y, ni bien se abra una oportunidad, propondrían a quienes integran Asuntos Constitucionales que firmen un despacho. Engloba recomendaciones de otros legisladores que empujan articulados parecidos sobre Ficha Limpia.
La senda de esta novela parece más despejada este año, salvo para la “casta”. El Gobierno libertario dice odiarla aunque, cada vez que puede, parece ser funcional a ella. Meses atrás, Infobae contó que, en esta ocasión, la mayoría absoluta de 37 ya estaría asegurada, en base a quienes ya la votaron y quienes representan bancadas que defienden Ficha Limpia. Por eso hay que prestar atención al llamado de atención de Goerling, que semanas atrás recibió de Mauricio Macri una sugerencia clara para acelerar la iniciativa. Anteayer, el misionero participó de un evento en su provincia junto a Gastón Marra, principal impulsor del proyecto en representación de movimientos ciudadanos.
El inconveniente para Bullrich es que, de no haber novedades, dialoguistas ya analizan realizar una reunión similar en la propia Cámara alta y dejar expuesta la negativa -ahora, reconocida– de la porteña y los hermanos Milei para no tratar Ficha Limpia -si es que no se vota en conjunto con la reforma política-, que es el máximo aspiracional del kirchnerismo. Cuando se cayó la ley, en mayo de 2025, el interbloque lo celebró como un gol en un mundial. Ese día también voló la témpera justicialista que algunos intentan usar para venderse como alejados del kirchnerismo. Son los más peligrosos y los primeros que, después, agachan la cabeza. La foto de la reciente conferencia de prensa para criticar la “injusta condena” contra la ex presidenta es una muestra de ello. Otros, más pícaros, juegan a diferenciarse y llevan y traen información.
Lo que demuestra todo esto es que la brújula del peronismo está rota desde mucho tiempo y no hay nadie que quiera, busque o desee de verdad el único insumo vital para el peronismo: el poder. Encima, en Diputados y el Senado votan de manera diferenciada como si fuese algo habitual y rutinario. La distancia entre los representantes y la militancia se encuentra más abultada que nunca y sólo sobreviven aduladores, un puñado de operadores y los otrora poderosos gobernadores, una “liga” más pintada que nunca. Bajo todo esto, celebran que los libertarios dilaten el tratamiento de Ficha Limpia, enviada a siesta. La última de Bullrich: avaló que Asuntos Constitucionales trabaje la semana próxima -miércoles- para la ley “Hojarasca” y un convenio de “Creación del Parque interjurisdiccional marino Monte León”. Silencio y zigzagueo sobre lo otro. Pretende, al día siguiente, que los “friendly” vayan al recinto y le den los votos para el proyecto de propiedad privada, que será más fileteado y desagradará al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

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El escándalo Adorni desató una crisis en el Congreso y complica la agenda legislativa de Milei

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Manuel Adorni

En los pasillos del Congreso no se habla de otra cosa. El escándalo que desató la declaración jurada de Manuel Adorni tensionó al máximo la relación de los libertarios y sumó nuevos obstáculos a una agenda legislativa que ya venía complicada para el Gobierno.

Mientras la oposición junta votos para avanzar con una interpelación y amenaza incluso con una moción de censura para remover al jefe de Gabinete, el oficialismo busca esquivar las esquirlas y sumar apoyos para conseguir alguna victoria legislativa antes de que termine el Mundial. Se mantienen firmes en su intención de sesionar el 24 de junio, para darle media sanción al Super RIGI y para aprobar definitivamente el pago a los holdouts.

El enojo de los aliados se palpa en el aire, a través de comunicados públicos y trascendidos en off dejaron en claro que esperan que Adorni dé un paso al costado para evitar situaciones incómodas en el recinto.

El partido de Macri adelantó que no aportará votos para una interpelación en el Congreso, pero no dejó margen de dudas. “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, le recriminaron a través de la cuenta oficial del PRO. Tampoco quieren verse obligados a sostener a un “cadáver político” y quedar expuestos ante la opinión pública.

En la misma sintonía se encuentran la UCR y el MID. Los radicales plantearon que “la ejemplaridad en la función pública no es una opción, es una obligación indelegable”, pero tampoco se mostraron dispuestos a jugar a fondo con la interpelación.

La agenda de Milei en el Congreso ya venía complicada. De todos los proyectos que envió en los últimos meses más de la mitad se encuentran empantanados, principalmente en el Senado, donde se ha generado un verdadero cuello de botella.

La reforma política (eliminación de las PASO) sigue sin conseguir el visto bueno de los aliados del PRO, la UCR y de varios gobernadores. También perdieron impulso la reforma del régimen de Zonas Frías ante los temores de las provincias del norte de que el Gobierno no cumpla sus promesas y la ley Hojarasca. Por su parte, la tan comentada nueva ley de sociedades ni siquiera comenzó a discutirse de forma seria al igual que el flamante proyecto de ludopatía.

En tanto, la reforma de la ley de etiquetado frontal comenzó a discutirse pero no tiene fecha para ir al recinto y el Tratado de Patentes quedó en stand by a la espera de señales concretas del gobierno de Trump respecto de la política de aranceles.

A pesar de todo, los libertarios convocaron a dos plenarios de comisión para la semana que viene con el objetivo de dictaminar el Super RIGI y el pago a los Holdouts. La idea es ir al recinto el 24 de junio, antes de que se termine el Mundial, que podría marcar un momento bisagra en la relación con los gobernadores.

En la bancada libertaria se muestran confiados en que conseguirán los votos para aprobar el nuevo régimen de grandes inversiones y destacan que las reuniones del ministro del Interior Diego Santilli con media docena de mandatarios fueron positivas.

En cambio, no son tan optimistas con la nueva ley de Lobby. En la última sesión informativa todas las Asociaciones Civiles, Sindicatos y Cámaras empresarias que participaron de la reunión informativa criticaron la redacción. Los libertarios adelantaron que aceptarán cambios pero no estaban seguros de lograr un consenso amplio.

De todas formas, las novedades del caso Adorni seguirán marcando el pulso de la agenda, porque incluso los aliados más cercanos reconocieron que en caso de que sea procesado por la Justicia será difícil frenar una interpelación.

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Unidad del Peronismo: señales de distensión, la advertencia de Máximo y la condición de Kicillof

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Quienes rodean y conocen muy bien a Axel Kicillof dicen que el Gobernador atiende el teléfono siempre. Siempre es siempre. También cuando en la pantalla aparece el apellido Kirchner, sea cual sea el nombre que lo acompañe. Y dicen también que hacen falta menos intermediarios y más voluntad constructiva entorno al diálogo. Si hay intenciones de hablar y priorizar los acuerdos por sobre las rencillas del pasado, la posibilidad de llegar a un punto medio caerá por su propio peso.

Las chances de que haya un diálogo que destrabe la interna de los últimos años está latente. Sobre todo por la necesidad imperiosa de buscar un acuerdo amplio que contenga a las distintas vertientes del peronismo y que anule los túneles por donde se mandan misiles llenos de palabras. Hoy parece una utopía, pero en todo el kirchnerismo, y en el peronismo en su máxima expresión, saben que es una realidad inevitable.

Kicillof está dispuesto a hablar con el que haya que hablar para buscar acuerdos que beneficien a la fuerza política en su conjunto. “Si la propuesta de diálogo es constructiva, Axel va a estar, porque en el peronismo no sobra nadie”, le afirmó a Infobae un funcionario de primera línea del gobierno provincial. De esos que se sientan en la mesa chica donde se toman las decisiones más importantes.

El mensaje, en ese sentido, es similar al que Máximo Kirchner mandó el viernes desde Paraná, Entre Ríos, en su segunda salida en el año por fuera de los límites bonaerenses. “El peronismo no está en condiciones de excluir a nadie. Sí de dar todos los debates y discusiones internas”, sostuvo. La propuesta es concreta. Hay que hablar, pero esa conversación no será un camino de rosas.

Pero la cuestión de fondo es el para qué. El motivo por el que van a intentar dejar la desconfianza de lado para poder articular un plan común. El Gobernador ata su voluntad de reunirse a temas que valgan la pena para el conjunto. “Si la reunión es para hablar de temas que tengan que ver con el futuro del espacio, Axel va sin problemas. Pero si es para decirle que todos los males del peronismo son culpa de él, no”, sentenció el mismo funcionario.

El Gobernador tiene sobre la mesa un puñado de temas que necesitan del consenso de los principales sectores del justicialismo. Entre ellos figura la re reelección de los intendentes bonaerenses; el regreso de las PASO a la provincia, luego de la suspensión del año pasado; y la ingeniería para sumar nuevos aliados al frente electoral.

El peronismo debe empezar a puntear el mapa de acuerdos electorales en el segundo semestre del año. Porque es un trabajo que lleva tiempo. Algunos de los dirigentes que lo hicieron durante el 2018 y 2019, para armar el Frente de Todos, advierten que esa construcción de hormiga necesita meses, viajes, llamados, acuerdos y puntos de encuentro respecto a los beneficios y los perjuicios que cada uno pone en juego.

Es por eso que si la interna entre Kicillof y los Kirchner sigue envolviendo cualquier discusión que atraviese al peronismo, se convierte en una traba que anula el armado de un nuevo dispositivo electoral potente. En ese sentido, el diálogo operativo que hubo entre el Gobernador y el líder de La Cámpora para organizar el funeral del Indio Solari, generó esperanza dentro del universo del PJ, donde esperan que se empiece a aceitar la conversación entre las partes.

En el cristinismo ya han dado algunas señales claras de querer retornar a una etapa de diálogo. Advierten que hubo intentos de algunos dirigentes que juegan de intermediadores que no prosperaron. En el entorno de Kicillof consideran que no es así, que no hubo un llamado concreto y que solo algunos allegados dejaron saber que existía una voluntad.

No parece haber trabas mayúsculas para que se coordine una reunión donde el diálogo por el bien común de la mayoría pase por encima de las diferencias y los enojos que van a seguir vigente en el tiempo. En definitiva, si hay algo por lo que el peronismo se caracterizó en su historia es por el pragmatismo y la flexibilidad de sus dirigentes. No es una distancia insalvable.

Uno de los temas que divide las posturas entre ambas partes es la reivindicación al rol de Cristina Kirchner y la defensa permanente de su situación judicial. En el cristinismo le pasan factura al Gobernador por no tener en el vértice de su agenda el pedido de libertad de la ex presidenta de la Nación. Kicillof sostiene su postura de defensa pero para el sector de CFK es poco. Creen que no se juega lo suficiente por su mentora política. La historia sin fin.

En los últimos días dentro del justicialismo empezó a haber un giro respecto a la consigna para defender a la ex mandataria. Son varios los que creen que hay que pasar de “Cristina libre” a “Cristina inocente”. Cambiar el reclamo y mantenerlo en el tiempo. El sector más cercano a ella presiona para que el pedido sea permanente y en todas las tribus del peronismo. En el sector más alejado entienden que lo mejor es que cada uno le hable al público que crea conveniente y la fuerza no se desgaste con tantos reproches cruzados.

En el caso de la primer consigna, algunos dirigentes entienden que, de cara a la sociedad, el peronismo queda como un espacio que quiere la libertad de una de sus líderes a cualquier costo. Lo que hay que mantener, entonces, es la idea de que el proceso penal estuvo viciado, que existe una persecución política y que sus condiciones de detención son peores que la de los presos condenados por crímenes de lesa humanidad.

En los hechos, la situación de CFK es un tema que nadie puede esquivar en el peronismo y que trae muchos cruces internos. Ningún sector tiene la fuerza suficiente para imponerle al otro los parámetros del reclamo y la hoja de ruta que deben llevar adelante. La discusión de la renovación y la reorganización aún no ha tomado el volumen suficiente para pasar por encima de ese debate que proponen en el mundo K. Algunos creen que ese tiempo llegará antes de que culmine el año. Porque la unidad del peronismo para enfrentar las elecciones, con los lugares en juego que hay en los entramados de poder, es más importante que las posturas de las líneas internas.

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