El presidente Javier Milei y la cúpula del Gobierno optaron por emitir menor cantidad de declaraciones públicas el domingo. Consideran que dieron las señales y las lecturas necesarias el sábado y, en particular, en las horas posteriores al operativo en Caracas. Ahora llega un momento en el que el futuro político de Venezuela está íntimamente relacionado en cómo Estados Unidos maneja sus negociaciones con la cúpula del chavismo.
Casi que se trata de un estado de wait and see para la Casa Rosada. “Por ahora vamos a acompañar el proceso de transición que describió Donald Trump”, postularon desde un influyente despacho.
El mismo sábado de la captura y extracción del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Trump había afirmado que Estados Unidos “gobernaría” Venezuela. Ese dicho fue matizado al día siguiente por Marco Rubio, secretario de Estado, al decir que Washington mantendría una suerte de “cuarentena” militar sobre las exportaciones de petróleo para poder influir sobre el nuevo liderazgo político que se está moldeando en Caracas. El tenor de algunas declaraciones van moldeándose según las horas.
Lo que sí es una certeza es que la Casa Blanca eligió a Delcy Rodríguez como la funcionaria a cargo en la transición. Ahora se habla de coaccionar al gobierno venezolano para que pueda implementar cambios de políticas que permitan, al mismo tiempo, pensar en una eventual transición política hacia más adelante.
Rodríguez es considerada por Trump y su cúpula como la funcionaria de la dictadura que más capacidad tiene para entender las reformas que quiere Washington. Fue una de las responsables de terminar con algunas políticas de corte socialistas hacia otras aperturistas.
Es por eso que en Estados Unidos están dispuestos a darle la oportunidad de que la economía venezolana pueda mejorar a través de inversiones petrolíferas. En caso de reticencia, Trump ya avisó que dará el visto bueno a una segunda oleada de ataques.
Son aspectos en los que la Casa Rosada elige no meterse. Milei solo manifestó que está de acuerdo con que los Estados Unidos avancen en las medidas que crean necesarias y que si precisan cualquier tipo de apoyo suyo, “lo van a tener”.
“Vamos a colaborar en todo lo que sea posible para que, resueltos los problemas de la transición, haya un Gobierno democrático y republicano en Venezuela”, afirmaron desde la cúpula del Gobierno. “Nuestro apoyo a la Casa Blanca es incondicional. Somos los únicos en la región que estamos dispuestos a ese tipo de colaboración”, marcó otro importante funcionario de Balcarce 50.
A través de diferentes declaraciones de funcionarios como de dependencias oficiales, el Gobierno había dado a entender que la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, era una de las figuras clave que debía participar en este corto plazo como parte de la transición política. Aún más importante, Milei había dicho en su primera entrevista pública después del operativo que Edmundo González Urrutia “ganó las elecciones, tiene un mandato por cumplir y es el Presidente electo”.
Horas después, Trump relativizó el papel de González Urrutia para poder atravesar el proceso político de los próximos meses y dijo que Corina Machado “no tiene el respaldo ni el respeto” para estar al frente del país.
Se trata de una lectura con la que la Casa Rosada se encolumnó luego. “Maduro armó un Estado propio en el que las estructuras políticas, empresariales y militares le siguen jurando fidelidad. Si Estados Unidos deja todo como está, el chavismo va a seguir en el poder. Pero si colocan a alguien de la nada como a González Urrutia, el país se va a convertir en Siria. No tenía la legitimidad como líder opositor, ni siquiera cuando fueron las elecciones dos años atrás. Tiene que ser partícipe de un diálogo posterior junto a Corina Machado, que tiene más pasta. Pero ahora es todo complejo”, explica un integrante de la Mesa Política de Milei.
Es así que, ante la sensibilidad del caso, en las altas esferas de la Casa Rosada solo se limitan a decir que estarán a disposición de la administración de Donald Trump “para colaborar en lo que sea necesario”. Mientras tanto, miran con expectativa a lo que dice y hace Delcy Rodríguez.
Funcionarios con altísimo nivel de diálogo con Washington presumen que los hechos terminarán conduciendo a un acuerdo para la transición futura. “No veo que vaya a haber una segunda oleada de ataques”, marca esta fuente, pero creen que todo estará muy tenso por el próximo mes.
Rubio dijo en una declaración reciente a NBC News que la ventana de oportunidad para que la presidenta interina accione a los designios de la Casa Blanca es de “dos o tres semanas, dos o tres meses”. “Tendrán que decidir ahora qué dirección quieren tomar, y esperamos que elijan una dirección diferente a la que eligió Nicolás Maduro. En última instancia, esperamos que esto conduzca a una transición integral en Venezuela“, indicó el secretario de Estado.
En Casa Rosada miran con atención a si Rodríguez puede escindirse de la postura más contundente que mantuvieron las Fuerzas Armadas de Venezuela, dirigidas de manera directa por el ministro de Defensa, GJ (EJ) Vladimir Padrino López.
“Nosotros desde aquí exigimos la pronta liberación de nuestro comandante y de su primera dama. Esto representa una amenaza contra el orden global. (…) Si hoy fue contra Venezuela, mañana puede ser contra cualquier país. Rechazamos este colonialismo. Chávez vive y la patria sigue. Independencia o nada, leales siempre”, declaró en una conferencia de prensa realizada ayer.
Milei no tiene una agenda pública hasta este jueves, comunicaron voceros oficiales de la Presidencia. Coincidentemente, ese día se dará la apertura del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesus María, en la provincia de Córdoba. Se prevé que vayan varios integrantes de La Libertad Avanza, incluso el mismísimo Presidente.
Hasta el momento, desde los despachos de la Presidencia no se reportaron conversaciones formales o informales entre Milei con Corina Machado o González Urrutia. Sí se informaron comunicaciones con la administración de Donald Trump.
“Durante el día de ayer y en la mañana de hoy hemos mantenido intercambios con altos funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos, con miembros del Congreso, con los principales centros de pensamiento y con cámaras empresarias, con el objetivo de transmitir el apoyo inequívoco del Presidente Javier Milei a la operación llevada adelante por los Estados Unidos que culminó con la captura del dictador y narcoterrorista Nicolás Maduro“, comunicó el sábado por la tarde el embajador de Argentina en Estados Unidos, Alec Oxenford.