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El pacto sindical libertario que le dio al Gobierno su primer gran golpe político
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3 meses haceen
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Mayra Pastor
Eran las 16 y Patricia Bullrich salió raudamente del recinto. Caminó haciendo señas a su bloque para convocarlos al salón rosado. Allí se sumaron senadores del PRO y Luis Juez, mientras entraba y salía el jefe de la bancada radical, Eduardo Vischi. La jefa de los libertarios tenía que dar explicaciones y prefirió hacerlo de una sola vez y con todos. Para entonces, ya estaba circulando la última versión del proyecto de reforma laboral que dejaba consagrada la ya famosa cuota solidaria, uno de los ejes del reclamo gremial. Los radicales y lo que queda del macrismo resistieron el pacto sindical libertario, pero ya estaba sellado. El Gobierno cedió, se aseguró una media sanción por amplia mayoría, al borde de conseguir los dos tercios, y dejó desarticulada por completo a la oposición. La pureza de los aliados deberá esperar.
El estreno del nuevo escenario político derivado del resultado electoral de octubre puso a Javier Milei en un rol negociador. Fue Bullrich la que destrabó el diálogo el viernes de la semana pasada, una vez que la CGT anunció que sólo se movilizaría a la plaza del Congreso el día del tratamiento, sin decretar un paro nacional. Ese gesto fue leído rápidamente por “la muchacha”, como la renombró un dirigente sindical al que le tocó ser parte de la negociación. Patricia dejó de ser “la piba” de los ’90 por algo. “Es la única que hace política en este Gobierno”, elogió su madurez un hombre de la mesa chica sindical, que tejió vía ex militantes del peronismo porteño que hoy rodean a la senadora una relación que habilitó, al menos, una primera negociación.
Ella se cuidó de no recargar los ánimos frente a un pacto endeble, que incluyó cruces de llamadas más allá de las 3 de la madrugada. En su discurso de cierre, cuando ya tenía asegurada una holgada votación a su favor, celebró a los sindicatos que usan el fondo de cese laboral y hasta se congració con Andrés Rodriguez. “Siempre gana el gremio más razonable. ¿Qué pasa en el Estado argentino? Hay varios gremios, está ATE, UPCN, y quién gana, el gremio más razonable. Por eso UPCN tiene más afiliados que ATE, porque es más razonable, porque tiene más lógica, porque no te lleva al conflicto permanente”, lo celebró. Sus peleas, que las tuvo, las encaró con el trío de Mariano Recalde, Juliana Di Tullio o José Mayans. Para que no quedaran dudas del pacto cegetista, Bullrich les recordó que les dejaban la cuota solidaria: “No la vamos a sacar eternamente, la van a tener, pero en un máximo para que realmente no sea una lógica contraria al interés del trabajador”.
La CGT respiró. No sólo consiguió mantener ese ingreso compulsivo con limitación del 2%, sino que mantuvo el porcentaje de aportes a las obras sociales sindicales, otra de las líneas rojas que habían trazado los gremios en la previa al debate. Más allá de estas pocas concesiones, el sindicalismo no tiene nada más para celebrar. El margen de negociación se los sacó el propio Milei cuando aceptó levantar del capítulo fiscal la baja del impuesto a las Ganancias a las empresas que afectaba los ingresos provinciales. Eso sucedió el lunes y fue el quiebre para una dirigencia carente de recursos para presionar. Habían apostado todo a los gobernadores. Sin ese anzuelo, quedaron con las manos vacías. El único camino era el pacto. O radicalizarse. Eligieron lo primero.
Reproches cruzados
Dividida en al menos cinco ventanillas de negociación, la Casa Rosada apuró los acuerdos, consciente de que no podía permitirse un traspié. Dicen los gremios que la interna del Gobierno colaboró para llevarse las últimas modificaciones. “Santiago se borró dos días antes”, se quejaba un jefe sindical sobre el rol del asesor presidencial, que supo ser la única vía de acercamiento en estos años con Balcarce 50. Estuvo, pero no definió, según relatan los protagonistas. El rol central se lo llevó Bullrich, y en segundo escalón, Martín y Eduardo Lule Menem, que desde diciembre emprendieron los contactos subterráneos, línea a la que se sumaba Diego Santilli, más volcado a monitorear a los gobernadores. Siempre con desconfianzas, los gremios repiten que estos últimos fueron los que los llevaron al fracaso. “Nos cagaron (Alejandra) Vigo, (Flavia) Royón y (Carlos Espínola) Camau”, se quejaban de madrugada, cuando la votación estaba terminada. La paradoja es que Alejandra Vigo, una de las apuntadas, surgió a la vida política desde lo gremial, como presidenta del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA) en Córdoba.
El sindicalismo quedó apuntado frente a la magra cosecha que consiguió. “Priorizamos las organizaciones sindicales, sí. Estratégicamente había que mantener la estructura gremial primero para después ir por el resto”, se defendió uno de ellos. “Teníamos la presión encima, la votación estaba perdida”, recuerdan para justificarse. “Les afanamos lo importante, tenían todo para matarnos”, fue otra de las explicaciones.
En la negociación se involucró hasta el propio Milei. Fue infranqueable con el artículo que habilita los convenios por empresas frente a los de rama de actividad. Lo llamaban “el artículo Milei”. En rigor son dos: el 130 y el 131, que quedaron tal cual estaban en su versión original de diciembre pasado.
En el medio, la Casa Rosada aprovechó la ¿distracción? gremial y coló las nuevas reglas para las licencias por enfermedad, que establecen el pago del 75% o 50% del salario en caso de enfermedad. “Alguien hizo una de más”, se lamenta un libertario. Federico Sturzenegger, la otra pata que vetaba o dejaba pasar, levantó la mano tras el escándalo y fue el primero en defender el cambio. Es extraño. Muchos de los involucrados en las decisiones fingen no conocer el artículo, o argumentan que se incorporó a último momento. No fue así. Estaba en la versión final del día martes. Tuvieron más de 24 horas para darse cuenta qué votaban.
¿Cambios en Diputados?
Con ese agregado el Gobierno se abrió ahora un escenario incierto en la Cámara de Diputados, donde la oposición hace números para bloquear ese artículo y mandar de nuevo el proyecto al Senado. Desarticulados, el peronismo y los gremios ven una hendija por donde hacerle algo de ruido a Milei. “El Gobierno ya cedió todo lo que estaba dispuesto, más no va ceder”, reflexionan en Unión por la Patria sobre las bajas chances de lograr el rechazo general a la reforma.
Hay dos gobernadores que podrían ser árbitros: Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, pero ambos demostraron, al cancelar una reunión con la CGT, que no están dispuestos a darle un golpe a Milei. En el Senado se alinearon a los intereses libertarios. El poroteo opositor incluye justamente a parte del bloque de Provincias Unidas (PU), algún radical sin tierra y robarle apoyos de los siempre aliados de Innovación Federal. En principio, los 6 diputados de Córdoba y los 3 del PRO que integran PU votarían por la aprobación en general y podrían oponerse al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el otro punto de la polémica. También tienen un proyecto propio para modificar el régimen de incentivo para las medianas empresas (RIMI), que usarán como prenda de negociación. Si el tema licencias cala fuerte en el debate público, podrían hacer caer el artículo.
Un llamado de atención para la Casa Rosada fue el voto en el Senado de los integrantes de Convicción Federal, que se alinearon con el peronismo, sobre todo los representantes de Catamarca y Tucumán. Si se repite en Diputados, el escenario sería más complejo. Se abre otra negociación.
Para apurar los tiempos, el oficialismo dictaminará el miércoles próximo. Ya convocó al plenario de comisiones, pero no tiene quórum propio y necesita de los aliados. Ahí empezará a despejarse el panorama. Una opción es llevarlo al recinto al otro día, para que en caso de que le impongan cambios, el Senado pueda ratificar el proyecto original y todo quede listo para el 1 de marzo. El feriado de carnaval complica a todos. Ya circula entre los diputados la promesa oficial de modificar el artículo con el recorte de derechos en las licencias en la reglamentación posterior.
Ceder para tener más poder
El Gobierno logró dos contundentes triunfos políticos en 24 horas. De la media sanción de la reforma laboral saltó a la media sanción del nuevo régimen penal juvenil. Ahí también hizo concesiones. Retiró su propio proyecto en la previa de la sesión y aceptó dejar en 14 años la edad de punibilidad de los menores. Lejos del slogan oficial de “delito de adulto pena de adulto”, aceptó bajar a 15 años la pena máxima para casos graves y estableció una escala progresiva, y que sólo se pueda alojar a los menores en instituciones especializadas. Aunque exiguo, también incorporó $23.000 millones para su funcionamiento, algo que no contemplaba el proyecto original. La gobernabilidad exigida tras el triunfo electoral obligó a Milei a pactar. Ese pacto le ofrendó amplias mayorías, una foto que extendida, le podría facilitar en el Senado el nombramiento de jueces de la Corte.
Pero ¿por qué cedió si la aprobación estaba garantizada? En el Gobierno sostienen que quieren quitar frentes de conflicto y que lo importante era que la ley saliera. “Salir con esos números del Senado da la sensación de partido liquidado en Diputados”, apuntan como explicación. En la CGT creen que el próximo paso de Milei será ir por la ley de asociaciones sindicales.
Tras el triunfo electoral de octubre, la Casa Rosada fue desactivando conflictos. Avanzó con la actualización, aunque escasa, del nomenclador que exigía la ley de emergencia en discapacidad y la tuvo que reglamentar, y aceptó aumentos para los trabajadores del Garrahan. Ahora negocia con las universidades una nueva ley de financiamiento. El acuerdo aún no está cerrado. Incluye un reconocimiento de un 13,5% de pérdida salarial del año 2025, a pagar en tres cuotas, $80.000 millones para hospitales universitarios, la apertura de la paritaria y una actualización de la partida para mantenimiento, en espejo con lo que se acuerde en la negociación salarial. Lo que no reconocen es la pérdida del poder adquisitivo de 2024. El Gobierno tenía previsto sumar el tema en extraordinarias en los próximos días.
Avance en lo político, parate en lo económico
El avance político contrastó esta semana con el parate económico. El dato de inflación de enero, con una suba de 2,9% y un fuerte impacto en alimentos, enciende luces de alerta. La economía no reacciona. Los datos del uso de la capacidad instalada de la industria marcaron un alarmante 53,8%, el nivel más bajo en casi dos años, y las estadísticas del Indec sobre salarios registrados dejaron una foto notable en el bolsillo: cerraron el 2025 casi 3,3 puntos abajo de la inflación. El conflicto policial en Santa Fe marcó un punto de quiebre. El gobernador tuvo que aceptar una suba de haberes arriba del 40% y aclararle al resto de la administración pública que semejante cifra no se replicará. El impacto lo empezó a sentir también Axel Kicillof, con amenaza de paro de algunos gremios docentes por primera vez en toda su gestión.
El derrotero de empresas en crisis y la conflictividad laboral también está pegando de lleno en el inicio del año que el Gobierno planteó como el de la recuperación. Desde enero de 2024 hasta el 5 de febrero de este año se registraron al menos 717 conflictos en todo el país, según el último relevamiento del CEPA. El sector que encabeza el ranking es la Industria, con el 62,1% de los conflictos. Las ramas más afectadas fueron la textil, de alimentos y la metalurgia y siderurgia con despidos en un 63,6% de los casos en un contexto de pérdida de puestos de trabajo de 272.607 trabajadores registrados desde noviembre de 2023. Hay un dato llamativo: antes de la elección de octubre se registraron 21 conflictos por día; pos elección se disparó a 42 por día. Eso da cuenta de que los empresarios esperaban el resultado electoral para ajustar. Una vez aprobada la reforma laboral podría incrementarse aún más ese número.
Debate público
La inflación va ganando la conversación pública. Un informe de la consultora Ad Hoc mostró un salto en febrero, motivado por el escándalo en el Indec, con más de 206 mil menciones, la más alta en dos años, y que incluye una mirada negativa hacia el Gobierno tras la renuncia de Marco Lavagna y la suba de precios. A eso se suma la conversación digital sobre la reforma laboral. “La negatividad hacia Milei subió 3,6 puntos con respecto a su promedio de este mes. Escaló a 52,5%. La comunidad libertaria se activó para resaltar a los manifestantes violentos y validar tanto el accionar policial como la posición política oficial. No se observa una defensa positiva de la reforma, sino que la actividad de los usuarios digitales afines al Gobierno se dirigió sobre todo a deslegitimar la protesta o confrontar con dirigentes opositores”, destacan en el informe.
La efectividad política del Gobierno se choca con la economía diaria que no despega. El Gobierno aprovechará el envión para enviar una reforma electoral, una nueva Ley Bases y un listado de empresas a privatizar, en el menú para un Congreso que hoy muestra un alto disciplinamiento libertario.
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La reedición del triángulo de hierro: la sugestiva foto con la que Milei volvió a fortalecer su núcleo de poder
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2 horas haceen
25 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
La imagen fue demasiado precisa para ser casual, involuntaria. Javier Milei salió al balcón de la Casa Rosada junto a Karina Milei y Santiago Caputo en el cierre de una jornada cargada de simbolismo político y religioso por el 25 de Mayo, pero la escena tuvo una dimensión más profunda que una postal institucional: funcionó como una demostración pública de poder y, sobre todo, como un mensaje interno después de semanas de tensión expuesta dentro del oficialismo.
La foto reeditó de manera explícita el “triángulo de hierro” sobre el que Milei construyó su llegada y su ejercicio del poder: él, su hermana y el asesor presidencial que se consolidó como uno de los principales arquitectos políticos y comunicacionales del Gobierno. Esa estructura, en los últimos meses, mostró fisuras por la consolidación del armado territorial de Karina Milei, el crecimiento partidario de La Libertad Avanza y la confrontación, primero soterrada y después pública, con el dispositivo político de Santiago Caputo.
En el 25 de Mayo, Javier Milei exhibió una señal de orden interno: incorporó a Santiago Caputo a la caminata oficial hacia la Catedral Metropolitana para el Tedeum y luego apareció con él y con Karina Milei en el balcón de la Casa Rosada. En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel quedó afuera del esquema protocolar y político de la jornada.
Pero la señal no empezó en el balcón.
Comenzó varias horas antes, cuando Milei tomó una decisión política cargada de intención: incorporar a Santiago Caputo a la caminata oficial desde la Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana para participar del Tedeum.
El dato no fue menor. En los dos 25 de Mayo anteriores encabezados por Milei como presidente, Caputo no integró esa recorrida ceremonial. Esta vez sí, y ocurrió en medio del momento más delicado de la interna libertaria.
La decisión tuvo todavía más peso político porque el sistema de invitaciones y la organización protocolar de la Presidencia dependen directamente de Karina Milei, la otra terminal de poder involucrada de manera indirecta en las tensiones de las últimas semanas.
Por eso, dentro del oficialismo, la presencia de Caputo en la caminata se interpretó como una validación presidencial explícita. Milei no solo defendió públicamente a su asesor: también decidió exhibirlo dentro del núcleo ceremonial del poder presidencial en la fecha patria más relevante del calendario político.
Y hubo otro dato igual de elocuente: en paralelo a la incorporación de Caputo, la Secretaría General de la Presidencia dejó afuera del dispositivo protocolar a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que no participó de la caminata oficial ni del esquema político organizado alrededor del Presidente durante la jornada patria.
La exclusión de Villarruel volvió a mostrar que la relación entre ambos continúa fracturada y reforzó el valor político de la presencia de Caputo. Mientras la vicepresidenta permanecía marginada del círculo presidencial, el asesor al que sectores del karinismo venían cuestionando reapareció integrado en el corazón de la escena institucional.
Fue un acto político calculado y a la vista de todos. Y la foto del balcón funcionó como el cierre visual de esa secuencia.
El episodio que dejó la interna expuesta
La crisis interna terminó de explotar con el episodio de la cuenta “PeriodistaRufus”, desde donde se difundieron mensajes que agitaron la interna libertaria y golpearon, en particular, al universo político ligado a Santiago Caputo. El episodio generó una situación incómoda para el oficialismo porque el propio Martín Menem —uno de los principales alfiles políticos de Karina Milei— reconoció en un grupo interno que una persona de su equipo había compartido contenido vinculado a esa cuenta.
El episodio dejó al descubierto algo que en la Casa Rosada venían intentando mantener encapsulado: la existencia de dos sistemas de poder dentro del oficialismo.
Por un lado, el esquema político y territorial articulado por Karina Milei junto a Menem y los armadores provinciales de La Libertad Avanza: un dispositivo concentrado en el partido, la expansión nacional del oficialismo y la construcción electoral del mileísmo.
Por el otro, el universo de Santiago Caputo: estrategia presidencial, narrativa política, control comunicacional, arquitectura de poder e influencia sobre el ecosistema digital libertario.
Las tensiones entre ambos sectores no eran nuevas. Pero hasta entonces habían logrado mantenerse lejos de la superficie pública. La crisis “Rufus” modificó ese equilibrio: por primera vez, la interna salió del subsuelo y empezó a discutirse abiertamente dentro y fuera del Gobierno.
En ese contexto, Milei decidió intervenir personalmente.
“Santiago es como un hermano para mí. Y Martín Menem lleva adelante una tarea como presidente de la Cámara de Diputados enorme, fenomenal, extraordinaria”, dijo el Presidente días atrás, cuando habló públicamente por primera vez sobre la crisis interna.
Después agregó una frase que funcionó casi como una definición sobre el funcionamiento interno del oficialismo: “Lo que yo entiendo es que el periodismo llama internas a discrepancias en la forma que puede pensar una persona y otra. Si todos pensáramos igual, significa que no está pensando nadie”.
La intervención presidencial tuvo una lógica clara: evitar una ruptura.
Milei no negó por completo las tensiones, pero rechazó la idea de una fractura definitiva. Validó de forma simultánea a Caputo y a Menem, y dejó en claro que no estaba dispuesto a desprenderse de ninguno de los dos polos de poder que sostienen hoy el funcionamiento político de su administración.
Gestos de contención y reordenamiento del oficialismo
En paralelo, el Presidente desplegó otros movimientos para descomprimir el escenario interno. Uno de ellos fue la reunión que mantuvo en la Quinta de Olivos con Agustín Romo, uno de los dirigentes más representativos del ecosistema digital libertario y una figura con llegada directa al universo político ligado a Santiago Caputo.
El encuentro fue leído dentro del oficialismo como otro gesto de contención presidencial. Milei buscó ordenar un esquema que en las últimas semanas había mostrado señales de descoordinación y agresividad interna, en particular en redes sociales, donde la disputa entre distintos sectores libertarios dejó de ser subterránea y se transformó en una pelea visible.
La preocupación en la Casa Rosada no pasa solo por la existencia de diferencias políticas: todos los gobiernos las tienen. El problema aparece cuando esas diferencias empiezan a erosionar el principal activo simbólico del mileísmo: la idea de cohesión absoluta alrededor del Presidente.
Milei construyó buena parte de su liderazgo sobre una lógica de verticalidad, centralización y lealtad total. La irrupción pública de la pelea perforó parcialmente ese esquema y mostró algo inusual en el universo libertario: dirigentes y sectores oficialistas que disputan poder de manera pública.
La escena del balcón terminó por cristalizar esa necesidad de recomposición.
En la lógica del mileísmo, las imágenes no son solo imágenes. Funcionan como mensajes de autoridad, señales internas y demostraciones de alineamiento político. Mucho más en un gobierno hiperpersonalista, donde la cercanía física con el Presidente se transformó en un indicador concreto de influencia.
Por eso la reconstrucción visual del “triángulo de hierro” tuvo tanta repercusión dentro del oficialismo.
No fue una foto espontánea. Fue una demostración de equilibrio.
La exhibición del “triángulo de hierro”
Milei decidió volver a exhibirse de manera simultánea con Karina Milei y Santiago Caputo después de semanas de desgaste interno, operaciones cruzadas y versiones sobre desplazamientos o reconfiguraciones dentro del poder libertario.
La secuencia completa adquirió un valor político evidente: primero, el Presidente intervino públicamente para bajar la tensión; después, definió a Caputo como “un hermano”; más tarde, lo incorporó a una ceremonia de la que no había participado en años anteriores; y finalmente apareció junto a él y Karina Milei en el balcón de la Casa Rosada.
Todo eso ocurrió en menos de dos semanas.
La pregunta que empezó a circular en la Casa Rosada durante los últimos días fue hasta dónde estaba dispuesto a llegar Milei para contener una interna que empezaba a generar preocupación incluso dentro del propio oficialismo.
Detrás de la pelea visible aparece una discusión más profunda: cómo se organiza el poder libertario en una etapa distinta de la gestión.
El gobierno de Milei nació como una estructura reducida, centralizada y personalista. Pero la consolidación de La Libertad Avanza como fuerza nacional empezó a producir algo inevitable en cualquier proceso de acumulación política: competencia interna por influencia, territorialidad y cercanía presidencial.
Karina Milei administra el armado político, la expansión territorial y la verticalidad partidaria. Es la jefa política del oficialismo y la principal administradora de los accesos al Presidente.
Caputo ocupa otro lugar: es el estratega presidencial, el diseñador narrativo del Gobierno y el principal intérprete político de Milei. No tiene estructura partidaria propia ni volumen territorial, pero concentra influencia sobre la comunicación, el discurso presidencial y buena parte de la toma de decisiones más sensible de la Casa Rosada.
Ambos cumplen funciones distintas, pero complementarias.
Y Milei parece haber llegado a una conclusión: necesita a los dos.
Por eso evitó elegir entre uno u otro. Hizo lo contrario: los volvió a mostrar juntos.
Mientras tanto, Villarruel volvió a quedar afuera de la escena principal del poder libertario, en una postal que también funcionó como mensaje político hacia el interior del oficialismo: el núcleo de confianza presidencial sigue siendo reducido y el acceso a ese círculo depende exclusivamente de Javier Milei.
La foto del balcón terminó por ser mucho más que una escena protocolar del 25 de Mayo. Fue la representación visual de una decisión política: preservar el delicado equilibrio interno del poder libertario y reconstruir públicamente el núcleo original de conducción del Gobierno después de la mayor crisis interna que atravesó hasta ahora el “triángulo de hierro”.
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El mensaje de Karina Milei, la invitación a Santiago Caputo y el gesto con Bullrich: lo que no se vio del Tedeum
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2 horas haceen
25 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
Tras una semana compleja, el presidente Javier Milei parece haber sorteado sin grandes dificultades el desafío de obtener una nueva foto de unidad del Gabinete en medio de las tensiones internas abiertas. Lo hizo con motivo del Tedeum del 25 de mayo que registró pocas ausencias y congregó a todas las tribus que convergen en la administración libertaria.
De espaldas a la disputa virtual abierta entre el asesor presidencial, Santiago Caputo, y los primos Eduardo y Martín Menem, el pasado viernes, el Presidente resolvió convocar al consultor para que asistiera y formara parte de la delegación. Esta vez, Caputo integró la columna de representantes del Ejecutivo que se trasladó a pie desde Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana para asistir a la homilía del arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva.
De esta forma, el libertario recorrió la calle Rivadavia con Bartolomé Abdala y Martín Menem a su lado, y frenó su marcha para acariciar un caballo blanco de uno de los Granaderos ubicados en el cordón de seguridad del perímetro. Tras semanas de tensión, Milei se mostró rodeado por la plana casi completa de funcionarios, legisladores y secretarios; incluido el propio Santiago Caputo, que caminó junto a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
Minutos antes de las 10, Milei fue recibido por el rector de la Catedral, Alejandro Russo, y luego por García Cuerva en la nave central de la Catedral. En la puerta, aprovechó para arrodillarse y persignarse antes de ingresar.
Llamó la atención la llegada de Patricia Bullrich (relegada de la delegación de Gobierno) unos 20 minutos antes de que iniciara la oración, y su ubicación en uno de los últimos bancos del ala derecha. Momentos antes había hecho lo propio el embajador de Estados Unidos, Peter Lemalas.
En la previa a la ceremonia, el Presidente se tomó algunos minutos para saludar con un abrazo a su exministra. Por su parte, y en otra demostración de poder, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que llegó acompañada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; Martín Menem, y los ministros Diego Santilli (Interior) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), se ubicó en el primer banco, secundada por los dos primeros a los lados.
Completaron la lista de asistentes los ministros Alejandra Monteoliva (Seguridad), Carlos Presti (Defensa), Mario Lugones (Salud), Federico Sturzenegger (Desregulación del Estado) y Juan Bautista Mahiques (Justicia). Solo se ausentaron los ministros Luis Caputo (Economía), quien cursa un cuadro gripal, y Sandra Pettovello (Capital Humano), de viaje en Roma. También la vicepresidenta Victoria Villarruel, de nulo vínculo con la Casa Rosada, a la que la Secretaria General de la Presidencia optó por no invitar.
Tras la oración, la legisladora se acercó al Cabildo una vez que la mayoría de los funcionarios ya se encontraba adentro. Después de una breve recorrida, el Presidente entonó las estrofas del himno interpretado por la Fanfarria Militar “Alto Perú” y saludó solo al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y a Martín Menem, apostados a los lados antes de retirarse.
Debajo del escenario, Bullrich fue premiada por uno de los asistentes que se atrevió a proyectarla como futura mandataria rumbo a las presidenciales de 2027. “Pato presidenta”, gritó uno de los que se acercó a escuchar al Gabinete entonar las estrofas del himno nacional argentino. Bullrich se limitó a sonreír.
A diferencia de lo acontecido hace un año atrás, y en un nuevo gesto por recuperar el vínculo, el jefe de Estado se esforzó por saludar a Jorge Macri al ingreso del Tedeum, pero también tras el cierre del acto frente a Plaza de Mayo. Lo hizo con efusividad -registrado por el cineasta presidencial, Santiago Oria- e incluso lo invitó a subir al escenario que ubicaron frente al Cabildo.
Afuera de la Catedral, alrededor de mil personas que se acercaron al extenso vallado a seguir la ceremonia, cuestionaban la falta de pantallas que transmitieran la oración como ocurría en ediciones anteriores.
Terminada la ceremonia frente al Cabildo y luego de una homilía que incluyó cuestionamientos al uso de las redes sociales y un pedido para reencauzar el diálogo, la comitiva regresó a pie a Casa Rosada por el pasillo formado por la extensa fila de uniformados compuesta por efectivos de gendarmería, Granaderos a Caballo, la Marina y los Patricios.
Primero lo hicieron los funcionarios y por último el mandatario, con Karina Milei que se tomó el tiempo de saludar a los presentes. “Gracias gente, Gracias por aguantar”, se la escuchó decir a la funcionaria.
Sorprendió además el amigable cruce que se dio entre Santiago Caputo y Eduardo “Lule” Menem, quienes se saludaron y se mostraron conversando entre risas a la altura de la calle Mitre. Algunos pasos por detrás, Manuel Adorni seguía de cerca la escena.
Una vez en Casa Rosada, el mandatario salió al balcón acompañado por la plana completa de colaboradores entre los que destacó Bullrich. Desde Plaza de Mayo, los presentes corearon cánticos de respaldo y pidieron por su reelección. Luego, se dieron cita alrededor de una hora y media en el Salón Eva Perón.
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Sandra Pettovello inició una intensa agenda en el Vaticano, que culminará en un encuentro con el papa León XIV
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2 horas haceen
25 mayo, 2026Por
Mayra Pastor
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, inició este lunes en Roma una agenda de alto nivel en el Vaticano que incluyó reuniones con el papa León XIV, el cardenal Pietro Parolin y otras autoridades de la Santa Sede, en una semana marcada por debates sobre educación, inteligencia artificial, salud mental y desarrollo humano. El itinerario también contemplará visitas a los centros ELIS, una de las redes de formación profesional más importantes de Italia, para conocer experiencias de capacitación técnica e inserción laboral, mientras el Ministerio de Capital Humano impulsa en Argentina un esquema orientado a fortalecer programas de formación y articulación educativa con empresas.
La actividad central será un encuentro que reunirá a ministros de Educación de 15 países iberoamericanos en el Vaticano y que concluirá con una audiencia encabezada por León XIV. Según pudo saber Infobae, Pettovello fue convocada por organismos internacionales que impulsan el foro regional y participará en representación de la Argentina. La ministra también mantendrá reuniones con el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, además de encuentros con la Soberana Orden de Malta y funcionarios y referentes de la Curia Romana.
La jornada comenzó esta mañana con un acto por el 25 de Mayo en el monumento al general José de San Martín, ubicado en Via di Valle Giulia, con la participación de embajadores y representantes diplomáticos acreditados en Italia. Allí sonaron los himnos argentino e italiano y la ministra colocó una ofrenda floral en homenaje al primer gobierno patrio. La ceremonia se realizó en uno de los puntos históricos de la presencia argentina en Roma y funcionó como el primer gesto institucional de una visita que tendrá al Vaticano como centro político y diplomático.
La ministra Pettovello participará en el Vaticano de un foro que reunirá a ministros de Educación de 15 países iberoamericanos, que finalizará con un acto que tendrá la presencia del papa León XIV, además de reuniones con el cardenal Pietro Parolin y otras autoridades. La agenda incluirá, según pudo confirmar Infobae, visitas a centros ELIS y encuentros orientados a cooperación en educación, desarrollo humano, asistencia social y formación laboral.
La de hoy es la quinta visita de Pettovello a Roma desde el inicio del gobierno de Javier Milei. A lo largo de estos dos años y medio, la ministra construyó un vínculo de trabajo con sectores de la estructura vaticana vinculados a educación, asistencia social y desarrollo humano. Fuentes oficiales aclararon a Infobae que la agenda de esta semana no se vincula con una eventual visita del papa León XIV a la Argentina, un tema que continúa bajo los canales diplomáticos formales de la Cancillería y la Santa Sede.
La presencia de Pettovello en Roma ocurre, además, en un período de reconfiguración dentro del Vaticano tras el inicio del pontificado de León XIV. En ese marco, el Gobierno argentino busca consolidar canales de diálogo institucional con organismos de la Santa Sede, especialmente en áreas vinculadas a educación, asistencia social y desarrollo humano, tres ejes centrales del Ministerio de Capital Humano.
El encuentro con ministros de Educación
El eje político de la visita estará puesto en el Encuentro de Alto Nivel “Mapas de esperanza para una agenda educativa regional: salud mental, tecnologías digitales y educación”, organizado en conjunto por organismos iberoamericanos y el Vaticano. El evento reunirá a ministros de Educación de la región para debatir el impacto de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la crisis de salud mental en los sistemas educativos.
La convocatoria retomó lineamientos planteados por León XIV en su carta apostólica “Trazar nuevos mapas de esperanza”, donde el pontífice propuso avanzar hacia una “constelación educativa global” centrada en la persona humana y en el uso ético de las nuevas tecnologías. El documento se convirtió en una de las primeras definiciones programáticas del nuevo Papa sobre educación y transformación tecnológica, dos temas que ganaron espacio en la agenda internacional de la Iglesia Católica.
En el caso argentino, la representación estará a cargo de Pettovello porque el Ministerio de Capital Humano tiene bajo su órbita el área educativa. Dentro del Gobierno consideran que el debate sobre educación, tecnología y salud mental no puede abordarse de manera aislada de las políticas sociales, laborales y de formación profesional, sobre todo en un contexto de cambios acelerados en el mercado de trabajo y en los sistemas de aprendizaje.
La apertura del encuentro estará encabezada por Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina. También participará el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación. El momento de mayor peso institucional será la exposición del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede y principal autoridad política del Vaticano después del Papa.
Parolin ocupa un lugar central en la estructura de gobierno vaticana y es uno de los dirigentes más influyentes de la Iglesia Católica a nivel global. Su participación le otorgó al encuentro una dimensión que excedió el plano estrictamente educativo y lo convirtió también en una instancia de articulación política e institucional entre la Santa Sede y los gobiernos de la región. Según pudo saber Infobae, Pettovello mantendrá contacto directo con él durante la jornada.
El cierre del encuentro incluirá una audiencia de León XIV con los ministros participantes en el Vaticano. Pettovello ya había tenido contacto con el nuevo pontífice en actividades posteriores a su elección, pero esta será una de las instancias institucionales más relevantes desde el inicio de su papado.
Las reuniones con Czerny y la agenda de desarrollo humano
Según fuentes oficiales consultadas por Infobae, una de las reuniones que el Gobierno consideró más importante será la que Pettovello mantendrá con el cardenal Michael Czerny, uno de los dirigentes vaticanos más vinculados a las áreas de asistencia social y desarrollo humano impulsadas durante el pontificado de Francisco.
Czerny encabeza el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el organismo de la Santa Sede dedicado a pobreza, migración, asistencia humanitaria y desarrollo social. Se trata de una de las estructuras más relevantes del Vaticano para la articulación internacional con gobiernos, organizaciones humanitarias y organismos multilaterales.
En ese encuentro, la ministra expondrá programas y líneas de trabajo que el Ministerio de Capital Humano viene impulsando en Argentina en materia de formación, capacitación y articulación educativa. Según pudo confirmar Infobae, la Casa Rosada busca fortalecer canales de diálogo con sectores del Vaticano vinculados a políticas sociales y educativas, en un contexto en el que el Gobierno intenta mostrar un esquema centrado en capacitación, formación profesional y autonomía económica.
Dentro del oficialismo sostienen que una de las discusiones centrales de esta etapa pasa por redefinir los mecanismos tradicionales de asistencia y avanzar hacia modelos con mayor integración entre educación, empleo y formación técnica. Ese enfoque forma parte de las conversaciones que Pettovello buscará profundizar durante su paso por Roma.
Visita a los centros ELIS y contactos con la Orden de Malta
La visita a los centros ELIS aparece, en ese contexto, como una de las actividades más relevantes de toda la agenda. La red fue fundada en 1965 y actualmente trabaja con más de 120 empresas italianas en programas de formación técnica e inserción laboral.
ELIS funciona como uno de los modelos más reconocidos de formación profesional en Italia por su articulación directa con el sector privado y por sus programas de capacitación orientados a las necesidades del mercado laboral. El sistema, que fue impulsado por el Opus Dei, combina formación técnica, acuerdos con empresas, tutorías, prácticas profesionales y programas de incorporación laboral directa.
Según pudo saber Infobae, Pettovello buscará relevar la estructura de funcionamiento del sistema ELIS para evaluar experiencias aplicables a la red federal de centros de formación que el Ministerio de Capital Humano proyecta desarrollar en Argentina. Dentro del Gobierno observan ese esquema como una experiencia de referencia para fortalecer programas de capacitación laboral y articulación educativa con empresas.
La agenda también incluirá reuniones con la Soberana Orden de Malta, organización internacional con presencia en más de 120 países y fuerte actividad en asistencia humanitaria y sanitaria. La Orden mantiene programas vinculados a salud, asistencia alimentaria, atención de emergencias y cooperación internacional, especialmente en contextos de vulnerabilidad social.
De acuerdo con fuentes oficiales, el objetivo de esos encuentros será profundizar vínculos de cooperación en programas sociales, sanitarios y educativos. En paralelo, la ministra mantendrá reuniones con funcionarios de la Curia Romana, en el marco de una agenda orientada a consolidar canales permanentes de diálogo con áreas de la estructura vaticana vinculadas a desarrollo humano, educación y asistencia social.
La visita de Pettovello también volvió a mostrar uno de los vínculos internacionales más sostenidos que construyó el Gobierno de Milei desde su llegada a la Casa Rosada. A diferencia de otros contactos diplomáticos más atravesados por la coyuntura política, la relación desarrollada por Capital Humano con sectores del Vaticano se consolidó alrededor de una agenda específica vinculada a educación, asistencia social, formación laboral y desarrollo humano.
En la Casa Rosada consideran que esos contactos pueden adquirir una relevancia creciente durante el pontificado de León XIV, especialmente en áreas donde el Vaticano busca ampliar discusiones sobre inteligencia artificial, crisis educativa, salud mental y transformación del trabajo. La presencia de Pettovello en Roma se inscribió en ese escenario: una agenda internacional donde educación, tecnología y política social aparecen cada vez más integradas.







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