La oposición enfrenta un escenario resbaladizo en la búsqueda del quórum que de luz verde a la sesión pedida para el martes próximo en la Cámara de Diputados, con el “Libragate” y los jubilados como ejes temáticos.
Para habilitar el recinto para la votación de las leyes, se exige por reglamento un mínimo de 129 diputados sentados en sus bancas, exactamente la mitad más uno de la totalidad de legisladores que tiene el cuerpo.
A juzgar por las firmas de los distintos espacios que pidieron la sesión, el número para el quórum es insuficiente.
La suma de Unión por la Patria (98), Democracia para Siempre (12), Encuentro Federal (15) y la Coalición Cívica (6) da como para ilusionarse, ya que la cuenta da 131. Si se agrega al Frente de Izquierda, la cifra trepa a 136.
Pero nada es tan fácil y es ahí donde se introducen muchas otras variables que complejizan la cuestión.
Para empezar, las negras también juegan: el Gobierno podrá toda su maquinaria de persuasión al servicio de desbaratar la ofensiva opositora, y en el pasado reciente ya se ha probado en combate con eficiencia, quebrando voluntades de diputados dóciles.
Lo hizo, por ejemplo, en la sesión convocada por el kirchnerismo el pasado 19 de abril, el mismo día en que Diputados avaló la autorización al Gobierno para cerrar el acuerdo con el FMI.
Ese día la oposición juntó 124 diputados, cinco menos de los necesarios, y el dato sobresaliente fue la ausencia de siete legisladores de Unión por la Patria.
Tres de ellos tenían excusas válidas para ausentarse, pero los restantes cuatro faltaron por orden directa del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien en estos momentos vive una luna de miel con la Casa Rosada.
Los tentáculos invisibles del Gobierno llegan también a los demás bloques que están solicitando esta sesión para el martes próximo.
En Encuentro Federal hay que descontar a cuatro de los cinco cordobeses (Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez, Alejandra Torres y Juan Brügge), cuyo gobernador, Martín Larryora, no quiere agitar olas con el Gobierno.
De los cordobeses encuadrados en el bloque que comanda Miguel Pichetto, solamente Natalia de la Sota escapa a esa lógica de sometimiento.
Tampoco darían quorum el entrerriano Francisco Morchio, cuyo gobernador Rogelio Frigerio tiene un acuerdo provincial con La Libertad Avanza, ni el chubutense Jorge “Loma” Avila, quien suele acomodarse a los designios del Gobierno en cada votación.
En limpio, Encuentro Federal solo puede rescatar, en el mejor de los casos, nueve votos: Pichetto, Nicolás Massot, Emilio Monzó, Oscar Agost Carreño, Margarita Stolbizer, Natalia de la Sota, Mónica Fein, Esteban Paulón y Florencio Randazzo.
Éste último, sin embargo, había estado ausente en la sesión del 19 de marzo por los jubilados y podría repetir la misma conducta de apoyo al oficialismo el martes próximo.
La sospecha también comprendería al propio Pichetto, quien suele “cuidar” al oficialismo en las votaciones, si no fuera porque su firma encabeza el pedido de sesión oficial.
El bloque de radicales díscolos Democracia para Siempre tiene, por lo general, un comportamiento más compacto pero aún así suele tener fugas.
Los seguros son el jefe de bloque, Pablo Juliano, y los diputados Facundo Manes, Marcela Coli, Danya Tavela, Fernando Carbajal, Mariela Coletta, Juan Carlos Polini, Manuel Aguirre y Carla Carrizo.
Los restantes tres (la pullarista santafesina Melina Giorgi, la entrerriana Marcela Antola y el jujeño Jorge “Colo” Rizzotti) están en una zona de indefinición.
En el PRO los únicos que podrían colaborar son los larretistas Álvaro Gónzalez y Héctor Baldassi pero el reciente pacto de no agresión recíproca que selló Horacio Rodríguez Larreta con el mileísmo porteño podría incidir para que no den quórum.
En el radicalismo solamente Julio Cobos y Natalia Sarapura habían dado quórum en la sesión del 19 de marzo, y esta vez enfrentarán el mismo dilema: contribuir para ayudar a dar respuestas a los jubilados o aceptar la línea mayoritaria del bloque radical.
El santafesino Roberto Mirabella podría contarse como parte del quórum para la sesión del martes, ya que suele acompañar al kirchnerismo, y la duda es qué harán los tres diputados del MID, encabezados por Oscar Zago, y la monobloquista ex libertaria Lourdes Arrieta.
El santacruceño Sergio Acevedo es otro de los diputados que suele moverse en tándem con Unión por la Patria, pero no así su compañero de bancada José Luis Garrido.
La cuenta provisoria, sumando 94 votos de Unión por la Patria, nueve de DPS, ocho de EF, seis de la Coalición Cívica, cinco del FIT, Mirabella y Acevedo arroja un total de 124 legisladores.
En esta hipótesis faltarían cinco para el quórum, y se toma en cuenta un escenario ideal sin ausencias en ninguno de los bloques convocantes.
En este marco, es trascendental la postura que tome la UCR, pero hay un dato inequívoco de desesperanza es que ninguno de los veinte miembros de la bancada liderada por Rodrigo de Loredo rubricó el pedido de sesión.
La mayoría de los diputados radicales siguen atrapados en una lógica de mansedumbre a los deseos del oficialismo por especulaciones electorales y conveniencias políticas.
La convocatoria al recinto pondrá a prueba el compromiso de la UCR con los jubilados, que fue el bloque que hizo caer la sesión del pasado 19 de marzo pedida pedida por el kirchnerismo para tratar la prórroga de la moratoria previsional.
Entre los proyectos relacionados al caso Libra, se encuentran los dictámenes para conformar una comisión investigadora e interpelar a los funcionarios que quedaron expuestos cuando se destapó la olla de la “criptoestafa”.
Pero además, según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas con altas fuentes de Encuentro Federal, en la misma sesión se buscará aprobar una moción que emplace a la comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside José Luis Espert, quien está sentado encima de los expedientes que versan sobre la extensión de la moratoria jubilatoria y la declaración de la emergencia en discapacidad.
Precisamente, el miércoles 9 de abril está convocada una reunión de la comisión de Previsión y Seguridad Social, que preside la radical Gabriela Brouwer de Koning, por lo que la idea es forzar este martes en el recinto el emplazamiento de Presupuesto para que se acople en un formato de plenario de comisiones a desarrollarse ese mismo día.