Conecta con nosotros

Política Nacional

Fernández endureció su discurso sobre las prepagas

Publicado

en

Tras haber negado una estatización del sistema, el Presidente dijo que el Estado debe intervenir en la medicina prepaga porque “nadie controla nada y sólo quieren aumentos”. La CGT analizará este lunes la situación.

A las empresas de medicina del sector privado, la tranquilidad les duró apenas unas horas. Este martes se fueron a dormir con las declaraciones tranquilizadoras de Claudio Belocopitt, quien había estado con Alberto Fernández y le aseguró que no existía ningún plan de estatización del sistema de salud y admitió la posibilidad de analizar alternativas para compensar el “no aumento” del 7% para las prepagas que el Gobierno anunció y dejó sin efecto el último día de 2019. En la mañana del miércoles, sin embargo, el Presidente hizo declaraciones radiales que parecieron relativizar sus propios dichos sobre el tema.

“Yo era superintendente de Seguros y, desde entonces, estoy tratando de ver de qué manera la medicina prepaga tiene algún tipo de control del Estado porque captan ahorro público y nadie controla nada, y lo único que piden son aumentos. Lo único que ves es un sistema de intermediación pura. Se lleva tu cuota, acumula el sistema de dinero, la hace rendir financieramente”, dijo. Belocopitt se mantuvo en silencio. Tampoco se reunió con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para avanzar con el análisis de las compensaciones para el sector que, quedó en claro, no podrá aumentar las cuotas.

Es cierto que Fernández habló de “control” y no de una estatización directa, pero en las empresas de salud se interpreta que el desmentido avance del Estado sobre el sistema sanitario es mucho más que un fantasma que agita el kirchnerismo en soledad. No ayudó a disipar esa sensación el documento “Ejes centrales para un Programa de Salud 2020/2024”, elaborado en agosto de 2019 por la Fundación Soberanía Sanitaria, que dirige Nicolás Kreplak, actual viceministro de Salud bonaerense, que fue difundido en las últimas horas por algunos medios.

Allí se afirma que, “tras décadas de fragmentación y segmentación crecientes del sistema de salud, se debe poner en marcha un proceso que conduzca a una solución estructural: la creación del Sistema Nacional Integrado de Salud Argentino (SNISA)”, al que definen como “un sistema mixto con centralidad en el subsector público, de carácter federal, pero fortalecido y articulado en una red nacional, con municipios crecientemente involucrados en la construcción de un primer nivel con capacidad resolutiva”.

En un documento de la Comisión de Salud del Instituto Patria, que coordina el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, se sostenía lo siguiente en 2019: “Cuando regrese al gobierno nacional y popular (…), la profundización necesaria en el ámbito de la salud deberá comprender una cantidad cuando menos crítica de cambios que generen bases sólidas para la reconstrucción/reconversión del sistema. El fortalecimiento del rol del Estado como rector y ejecutor de las políticas de salud deberá ser contundente. Es imprescindible que el Estado pueda realmente ejercer una verdadera gobernanza del sistema en su conjunto, para lo cual debe tener capacidad prestacional propia y herramientas de poder que le permita alinear a los demás sectores y subsectores a la política sanitaria global. Sólo así el sistema podrá ordenarse e integrarse”.

El propio Kreplak, en un artículo publicado en junio pasado en la revista digital de su fundación, también dio algunas pistas sobre el eje de lo que estaría planificando un sector del oficialismo: “La ineficiencia e ineficacia que demuestra el mercado al hacerse cargo de la salud es la demostración dramática de la importancia que tiene contar con un sistema gobernable, conducido por el Estado, que disponga de la infraestructura asistencial básica distribuida según las necesidades y, especialmente, un enorme y capaz equipo de salud que pueda trabajar dinámicamente en diversas funciones”.

Para Gollán, según declaró en una entrevista de la fundación dirigida por Kreplak, “hoy tenemos un montón de actores en el sistema de salud que el Estado no controla, que son casi independientes, pero que son formadores de opinión y de sentido común”, por lo que concluyó: “El Estado es el único que puede resguardar la salud en su dimensión de derecho”.

El viceministro de Salud de la Provincia destacó que “muchos sectores privados de la salud se van quedando con las áreas más rentables, las que dan más dinero y nos van dejando a los Estados las áreas más costosas: las terapias intensivas, las guardias permanentes, las emergencias”. Y ejemplificó: “En la Provincia de Buenos Aires la mitad de los municipios no tiene clínicas y sanatorios privados ya que se fueron porque no son rentables. ¿Quién se hace cargo? El municipio o la provincia”.

En la misma revista, el gobernador Axel Kicillof brindó definiciones que están en sintonía con el pensamiento de sus funcionarios: “La salud es algo tan importante que no se puede dejar en manos del mercado”, advirtió, por lo cual dijo que “el Estado tiene que intervenir en la regulación de los precios, de las cantidades y del acceso a los bienes y servicios de la salud”.

Para los dirigentes de la CGT, el contenido del documento de la Fundación Soberanía Sanitaria “es un catálogo de lugares comunes”, por lo que están tratando de conseguir la reforma del sistema de salud que fue elaborada en el Instituto Patria y cuya base, en la misma línea de Kicillof, Gollán y Kreplak, fue transparentada por Cristina Kirchner en un acto en La Plata: “Tenemos que ir a un sistema nacional integrado de salud entre lo público, lo privado y las obras sociales que optimice recursos”.

Desconfiados, los sindicalistas temen que el kirchnerismo logre avanzar sobre las obras sociales para ejercer un mayor control en el sistema, aunque se supone que el proyecto K incluiría dos cuestiones que los expertos de la CGT vienen proponiéndole al Gobierno: la fusión de las obras sociales chicas con las más grandes para reducir el gasto estatal en el sector y la limitación del llamado “descreme”, que es la triangulación de aportes que obras sociales pequeñas negocian con la medicina prepaga y que le permite al sector privado quedarse con una parte de los fondos derivados de la población joven, sana y con mayores recursos.

Sin mucha información y con demasiadas preocupaciones, la mesa chica de la CGT decidió reunirse el lunes 11 en la sede de UPCN para analizar la situación y decidir algún curso de acción. Su interlocutor más directo en estos temas es el superintendente de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini, recluido en su casa para reponerse de un infarto que sufrió a fin de año.

Entre los empresarios también hay movimientos vinculados con el temor a la reforma del sistema sanitario: directivos de unas 5500 empresas prestadoras de servicios de salud mantendrán el jueves 14 de este mes un Zoom para evaluar el panorama crítico del sector y presentar en sociedad una nueva entidad que los agrupa, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS).

Creada en diciembre, la FAPS nuclea a sanatorios, clínicas, centros de diagnósticos, laboratorios, servicios de emergencia médica, hospitales de comunidad, institutos de salud mental y geriátricos, y en su primera presentación destacó que atienden a 7 de cada 10 pacientes de prepagas, obras sociales y particulares en todo el país, aunque aclaró: “Somos prestadores directos de servicios, no fijamos el precio, ni los aranceles, ni las cuotas de los asociados a las prepagas, pero, como último eslabón de la cadena de atención, asumimos todos los costos necesarios para garantizar la prestación de servicios en tiempo y forma”.

Se trata de un sector que advirtió que desarrolla su actividad en “un escenario económico, financiero y sanitario crítico, que pone en riesgo inmediato la supervivencia de muchos prestadores de salud”, y por eso reclamaron auxilio a las autoridades nacionales: están sufriendo el recorte de la ayuda económica estatal desde el 31 de diciembre y, además, afrontan costos que aumentaron más del 60% a lo largo del año pasado mientras los financiadores del sistema de salud (obras sociales nacionales, provinciales, PAMI y empresas de medicina prepaga) mantuvieron “casi sin aumento” los aranceles.

En el Instituto Patria, mientras tanto, hay mucho hermetismo sobre la reforma del sistema de salud. Uno de sus integrantes dijo que el tema “es un secreto de Estado”, aunque admitió que “el plan existe y se comenzó a escribir en septiembre”

Advertisement

Destacado

Círculo rojo: las negociaciones y disputas que sacuden la Casa Rosada mientras crece la irritación de Milei

Publicado

en

Javier Milei

Javier Milei está irascible, abstraído en una agenda económica que en estos meses le trajo, aunque lo niegue, unos cuantos dolores de cabeza. En algunos sectores del Gobierno no están tan convencidos de que Todo Marche Acorde al Plan, un término que acuñó su asesor Santiago Caputo, y hay quienes proponen puertas adentro una batería de medidas de cara a la campaña electoral, como los créditos hipotecarios anunciados el miércoles por el ministro Luis Caputo que, con una baja en las tasas, apuntan a dinamizar la actividad.

Una de ellas es Patricia Bullrich, que no para de diferenciarse de la Casa Rosada. El último mojón de ese juego interno de la senadora fue tomar distancia del discurso oficial respeto de las tasas récord en morosidad: “Es un robo que no se puede permitir”, avisó sobre la letra chica de los prestamos bancarios y de las billeteras virtuales. La ex ministra visitó además un colegio porteño y propuso “a la generación de hoy dejarlos ser libres en sus elecciones y en el camino que quieran elegir” mientras el Presidente adoctrinaba alumnos en la escuela ORT en contra de los periodistas.

Irritable como en los peores momentos, el Presidente volvió a obsesionarse con el periodismo, le dedicó una catarata de posteos en X en los últimos días y pasó buena parte del mes encerrado en la quinta de Olivos hasta reducir incluso la cantidad de visitas. Recién esta semana regresó a Casa Rosada después de más de veinte días para encontrarse con el gabinete: hacía más de cuarenta días que no reunía a todos sus ministros. Se sabe que hay funcionarios de primerísima línea que apenas lo conocen, algunos que escasas veces hablaron con él y otros que ni siquiera cruzaron una palabra. Lo suyo es la economía, o algunas trivialidades. “Al presidente no le gusta hablar de política. Yo hablo del Chaqueño (Palavecino), porque los dos hemos cantado con el Chaqueño, él también me habla de eso. Está más enfocado en la economía, en la economía y en la economía…”, contó hace algunas semanas el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz.

Pero por fuera de esa abstracción presidencial, y la furia con la prensa, suceden cosas. Por ejemplo, en el Poder Judicial y en la relación con el poder político. Con escasísima injerencia, Milei acaba de convertirse en el presidente con la mayor cantidad de pliegos convalidados por el Senado en un año: 167. Hasta ahora había sido el 2011, durante el kirchnerismo, el año con la mayor cantidad de designaciones de funcionarios judiciales por parte del Ejecutivo, 107; detrás, el 2008, con 94, y 81 en el 2018, en el tercer año de Mauricio Macri, un presidente que, a diferencia de Milei, sí le dedicó una atención exclusiva a la Justicia, a tal punto que implementó en el primer piso de la Casa Rosada una “mesa judicial” que se reunía semanalmente y en la que se discutía no solo el vínculo con el Poder Judicial si no directamente el futuro de algunos jueces.

Esa agenda, la judicial, se aceleró con el desembarco del ministro Juan Bautista Mahiques, que ocupó durante el macrismo la representación del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura. Para llegar al Gobierno, Mahiques entendió, como en su momento Diego Santilli, que tenía que hacerlo a través de Karina Milei, y aceleró los contactos por intermedio de los Menem justo cuando la hermana del presidente necesitaba un reemplazo para Mariano Cúneo Libarona que obturara los intereses de Caputo en ese ministerio. El otro actor de esa saga fue Santiago Viola, un funcionario clave que forjó, junto al ministro, un vínculo muy aceitado con la presidencia de la Corte Suprema con fuerte influencia en el Consejo de la Magistratura, donde representa al Ejecutivo.

El jueves, el Gobierno celebró la aprobación de 67 pliegos -el viernes se enviaron al Senado otros 15 de un total de un total de 218-, entre ellos los de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, designados en la estratégica Cámara federal que podría definir la suerte de expedientes muy sensibles para los hermanos Milei como las causas $LIBRA y ANDIS. En el Senado llamó la atención que durante la audiencia de ambos magistrados, previo a que se convaliden los pliegos en la sesión del jueves, los senadores del kirchnerismo no hicieron ni una sola pregunta. Años atrás tal vez habrían hecho un escándalo. Algo similar sucedió con la prórroga concedida a Carlos Mahiques“Coco”, padre del ministro, como vocal de la Cámara Federal de Casación Penal, en mayo pasado, que se votó con amplísima mayoría, incluso del peronismo. Los Mahiques tienen estrechísima relación con Eduardo de Pedro“Wado”, y la familia Ustarroz, todos con raíces en Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, la ciudad con la que siempre coqueteó Cristina Kirchner.

Pero la convalidación de Yadarola y Bertuzzi no fue la única noticia resonante de la sesión del jueves: La Libertad Avanza dictaminó en favor de los pliegos de Juan Pedro Galván Greenway y Alejandro Catania, nominados para la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal y Económico, dos funcionarios que, en teoría, habían sido frenados por supuestos vínculos con la cúpula de la AFA.

En los últimos meses, el Gobierno perdió interés en las investigaciones que tienen bajo la lupa a Claudio Tapia“Chiqui”, y a Pablo Toviggino. Coincidió con el desembarco de Mahiques, y con la relación que operadores cercanos a Karina Milei construyeron con la AFA. Tapia tiene múltiples contactos, y en estos meses redefinió incluso su red de nexos que incluyó una reconciliación con Pablo Moyano, con el que comparte el rechazo, según las fuentes, al avance de Liliana Zulet, pareja de Hugo Moyano, en los negocios del gremio camionero. El teléfono del jefe de la AFA también es tan ecuménico como el de Mahiques. En esa lista está Santilli, probablemente uno de los mayores practicantes del ecumenismo. Tapia hizo conexiones con buena parte de su entorno: desde Gustavo Coria, que conoció en el CEAMSE, hasta Lucas Portela, un comunero porteño con muchísima relación con “Chiqui”.

La última decisión judicial, de Casación, determinó que la causa por la mansión de Pilar se investigue en los tribunales de Campana. Es un tribunal que está bajo análisis del Ejecutivo: podría impulsar un plan para reducirlo y concentrar aún más su poder. Todos esos movimientos son propiciados por Mahiques, Viola, en conversaciones con Horacio Rosatti, en el marco de un proyecto ambicioso impulsado por el ministro que tiene como eje una suerte de nueva redistribución del poder de la corporación judicial. Hay sectores de Comodoro Py que promocionan de hecho al ministro como postulante de jefe de los fiscales, una movida que necesita de un amplio acuerdo del Senado, una negociación de difícil resolución a medida que se acerque el año electoral. Por eso el apuro.

Existe otra negociación, por fuera de las prioridades de Olivos, que sí ocupa parte de la agenda del sistema político y judicial: la renovación de 17 de los 20 integrantes del Consejo de la Magistratura, prevista para noviembre. En ese organismo se definen los concursos y la suerte de los funcionarios judiciales. También el presupuesto del Poder Judicial, que el miércoles fue aprobado en plenario en su anteproyecto para el 2027 por unanimidad multipartidaria. En esas negociaciones tallan desde Cristina Kirchner y La Cámpora hasta el PRO, el radicalismo, el peronismo y La Libertad Avanza. Hay tratativas en paralelo en el mismo organismo de la capital, en el que LLA querría tener más representación. Uno de los más activos es Daniel Angelici“El Tano”, con creciente influencia en la ciudad y con ganas de expandirse a nivel nacional. Fuentes judiciales aseguran que Angelici quiere ungir en el consejo nacional al abogado Alberto Biglieri, de su extremísima confianza. Biglieri tomó mayor notoriedad en mayo pasado, cuando la Cámara del Trabajo lo designó como interventor de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en reemplazo del desplazado Abel Furlán. En medio de esas negociaciones, otro episodio alteró la agenda de ese sindicato: el diario La Nación reveló que María Soledad Calle, una dirigente muy relacionada con Furlán, había adquirido el piso de abajo de la ex presidenta en San José 1111 -una propiedad que había tenido otros dirigentes interesados del mundillo K- y destapó otros negocios con el gremio que, tras esa publicación, fueron suspendidos por el interventor.

Esas revelaciones volvieron a poner en foco a Cristina Kirchner, que pasa sus días con metódicas rutinas de gimnasia, clases de chino y seguimiento de la geopolítica internacional y el avance de los tecno-magnates, aunque muy interesada en la agenda local. El vínculo con Axel Kicillof sigue roto, y en el peronismo se empezaron a mirar con atención los movimientos de Sergio Massa, que el pasado martes reunió en Santa Fe, para la presentación de un libro, a todas las tribus de esa provincia. El ex ministro propició en su momento el encuentro en el Hotel Emperador. Cree que hay una ventana de oportunidad en el 2027. “Tenemos dos tercios para trabajar e ir a buscar, el problema es que tenemos candidatos de un tercio”, reconoció un dirigente activo del peronismo.

Por eso se redoblaron esfuerzos para sostener las primarias, incluso para aquellos dirigentes K que trabajan en un plan singular para que Cristina Kirchner sea candidata en una hipotética PASO, aún cuando está proscripta y fuera del padrón electoral. En esa línea se inscribe la presentación formal de julio en el comité de derechos humanos de la ONU. El gobierno quiere desactivar cualquier ensayo interno del peronismo con la suspensión de las primarias.

Movimientos internos. De eso se habló en la reunión de este jueves en Casa Rosada entre los delegados de Karina Milei y los enviados de Mauricio Macri“Se sigue avanzando, pero todavía no está claro el final del camino”, dijo este viernes uno de ellos.

Versiones del PRO dan cuenta de que, en la llamada telefónica que destrabó la frialdad del vínculo, el ex presidente le habría planteado a la hermana de Milei su interés en la capital y la necesidad de ponerse él al frente de las negociaciones. La relación del jefe del PRO con Jorge Macri atraviesa tal vez uno de sus momentos más tensos de la última década. Es un problema de difícil resolución porque el jefe de gobierno quiere ser reelecto, las encuestas exhiben un repunte en la gestión y en su figura y el expresidente no quiere saber nada con apoyar ese plan. ¿Puede aparecer un candidato fuera de libreto? Es una hipótesis extendida en algunos sectores del círculo rojo. Pero la disputa entre los primos es también un problema para el gobierno, que se debate el tipo de acuerdo con el PRO y que avanza en simultáneo con recorridas semanales por la capital. La última fue este viernes, e incluyó a Santilli.

¿Qué quiere Macri? Es un misterio. “En principio, hacer daño”, interpretó en estos días un dirigente porteño que sigue sus movimientos. El jueves, horas después de la reunión con LLA en Casa Rosada, parte de la dirigencia que más visita al expresidente en sus oficinas de Olivos se sentó a cenar en un restaurante exclusivo sobre la avenida Callao con Hernán Lacunza, impulsado a ser candidato a presidente por el jefe del PRO. En la mesa estaban Jorge TriacaPaula BertolHumberto Schiavone y Martín Goerling Lara, jefe del bloque amarillo en el Senado -la foto la publicó en sus redes el periodista Daniel Bilotta-. “Hernán está entusiasmado, decidido a jugar en serio, cuando en su momento empezó a caminar Patricia preguntaban lo mismo y se reían”, subrayó uno de los comensales. “¿Pero cómo se compatibiliza esa candidatura con un acuerdo entre el PRO y LLA?“, preguntó este medio. ”Hay conversaciones, no hay un acuerdo. Algunos pensamos que el PRO debe tener candidato”, respondió.

A Milei le aburre esa agenda. No le interesa. Recién se interioriza cuando se alcanza alguna definición. “Yo trabajo más con Karina, ella es la que ha armado todo el sistema político. Hablo con el Presidente, lo veo en gabinete, alguna vez lo voy a ver cada tanto por alguna cuestión puntual, pero yo trabajo más por Karina. El jefe es Karina”, resaltó Martín Menem en Infobae al Mediodía.

Ese desinterés del Presidente tiene repercusiones internas. La más notoria es la disputa entre su hermana y el consultor estrella de la Casa Rosada, cuyo futuro como parte del programa libertario es cada vez más incierto. “No sabemos si queremos que a este proyecto le vaya bien o mal”, reconoció un altísimo integrante de Las Fuerzas del Cielo.

Desde que Karina Milei avanzó sobre Justicia y Mahiques se encargó de apropiarse de esa red de relaciones que ya conocía bien de antemano, y que había empezado a construir Santiago Caputo, el consultor se encerró en su entorno y se encargó de cuidar las áreas que controla y que son bien sensibles para la administración libertaria, como la SIDE, ARCA, un buen número de empresas del Estado y un puñado de licitaciones hiper estratégicas como la hidrovía o el Belgrano Cargas, en las que talla fuerte su hermano Francisco. El último capítulo de esa pelea feroz se dio en el ámbito de la comunicación, el rubro en el que ganó notoriedad el consultor.

Pero una de las áreas más delicadas es el Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones -su hijo, Rodrigo, que estuvo en el país hace algunas semanas, es un antiguo jefe y socio de Caputo-, un funcionario que, se supone, goza de la más absoluta confianza del asesor.

Movimientos recientes en ese ministerio alteraron la pax de ese grupo. Primero fue la salida de Guido Giana, un cimbronazo interno, que fue reemplazo por Rodrigo Sbarra, un ex funcionario del PRO, como Giana, celoso de su intimidad, a tal punto que en su fiesta de casamiento invitó a los asistentes a guardar sus teléfonos en bolsas estilo herméticas para evitar fotografías. Sbarra ahora administra buena parte de esa área. También orbita Juan Mazzola, dedicado a gestiones especiales. El otro evento novedoso, que tuvo lugar a mediados de semana, fue la designación de Horacio Guevara como flamante gerente de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Una elección directa de Lugones en un organismo especialmente considerado por el sindicalismo, por las obras sociales. Guevara tiene escasa relación con los gremios.

Sin embargo, el foco de mayor atracción es el PAMI, que arrastra una pelea salvaje con intereses cruzados que incluye denuncias en la Justicia. Allí tiene influencia Francisco Caputo, pero existe un fuego cruzado que llevó a la gestión a niveles de tensión intolerables. Es una caja históricamente apetecible para el sistema político. El fiscal Santiago Marquevich fue nombrado a principio de agosto en la unidad especial para la investigación de delitos cometidos en el ámbito de ese organismo. Fuentes del PAMI relataron que se empezó a mirar con muchísima atención una licitación por la compra de pañales.

No son cuestiones que desvelen al Presidente, ensimismado en una ataque de furia contra los medios y el círculo rojo contra lo que él mismo consideró, en declaraciones el fin de semana pasado, como “el mejor gobierno de la historia”. Esos ataques también tienen como destinatarios a los industriales, que este miércoles festejarán su día sin la presencia de Milei por segundo año consecutivo. En su lugar irá el ecuménico Santilli. Tampoco estará Kicillof, muy criticado por la cúpula de los industriales de la provincia de Buenos Aires porque, dicen, no brindó ningún paliativo para un sector que, en ese distrito, arrastra sus peores indicadores. “De las 3.824 unidades productivas industriales que cerró el país, 34,2% son bonaerenses. En empleo la proporción es todavía mayor: 44,8% del ajuste nacional”, reflejó el último informe de la UIA provincial. En la provincia de Buenos Aires, un buen número de sus empresas son pequeñas y medianas. Hace algunos días, en una visita al arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, Osvaldo Cornide, histórico referente de la CAME, dijo que la situación de las pymes “es más grave que en 2001″.

Continue leyendo

Destacado

Senado: la UCR arriesga la mayoría de sus bancas en 2027 y el clima electoral ya impacta en la agenda legislativa

Publicado

en

La siempre ansiosa campaña pre electoral que, en la mayoría de las ocasiones, termina en la nada misma, comenzó a mover las bases legislativas en las que podía apoyarse, con cierta suavidad, el oficialismo libertario. Esto se percibe con claridad en el Senado, donde la Unión Cívica Radical (UCR), hoy trascendental para que salgan las leyes, pondrá en juego ocho de sus 10 bancas en 2027 y genera una tensión extra en la Cámara alta, con proyectos que impactan de forma diversa según la provincia, con sus respectivas consecuencias en el recinto.

El escenario se repite en otros bloques más pequeños -el PRO, con tres integrantes- y en los pícaros silvestres provinciales, que se pegotean o se resbalan enjabonados según la iniciativa que aterrice y las necesidades del momento de los mandatarios locales. Al final del camino, los articulados muy pocas veces importan de verdad, más que para hacer política. De allí el desprecio de la Casa Rosada hacia un sistema al que, después, le toca timbre y le lleva rosas.

Quien tiene que ocuparse de cargar toda esta bola de nieve es la jefa de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich (Capital Federal). Los obligados malabares de la porteña se precipitan por una cuestión simple: la inevitable apertura del oficialismo a dialoguistas para sumar discusiones a la grilla parlamentaria no sólo gatillará el enojo de Balcarce 50, sino que ya empuja disputas entre espacios aliados necesarios a la hora de sesionar. Una encerrona de difícil resolución.

Al margen de que quienes suelen jugarle bien al oficialismo pidieron al Ejecutivo que lo más pesado ocurriera durante el primer semestre del año -perdido por la defensa del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni-, un indicio sólido germinó con la votación de la ley de propiedad privada y los capítulos que dejaron una norma más que fileteada y en cómoda siesta en Diputados.

En aquella jornada fue muy penoso corroborar cómo legisladores a los que se les acaba el mandato en 2027 cambiaban de opinión -antes que se quitara el capítulo sobre manejo del fuego, a minutos de la votación en general del texto- si sospechaban que su comprovinciano rechazaría dicho articulado. Un caso entre un radical y una persona del macrismo fue el más delirante. Como no se consumó, pueden negarlo con total impunidad.

Durante la semana que termina, en la Cámara alta pasó de amarillo a naranja la trifulca entre azucareros y el complejo maíz/soja por un potencial corte en biocombustibles que favorecería más a los primeros, con guiño libertario. Esto implicaría un sablazo en las bancadas de la UCR y también del kirchnerismo, con legisladores que defenderán esos intereses sin importar la cohesión interna. Se había prometido una convocatoria de comisiones para los próximos días, con el objetivo de dictaminar, pero aún no fue oficializada.

Por ahora mantiene un olvido sobre la ley de zonas frías -y la promesa de cálidas- que salió de Diputados. Esto también dispara rispideces dentro de algunos partidos que prefieren esperar y sumar otra compulsa interna. “Si exponemos a tres o cuatro que siempre nos ayudaron, con los meses que vienen por delante y la campaña por un cargo en sus distritos o para renovar banca, corremos el riesgo de perderlos para siempre”, deslizaron a Infobae desde un despacho oficialista de peso.

Esto también es percibido por otras oficinas de poder en la Cámara alta, que ratifican sin dudar que varios de los inconvenientes en cuanto al tratamiento de leyes se debió por una “falta total de política” de parte de la Casa Rosada, que incluso vuelve a repetir errores del pasado. Por caso, en una reciente compulsa relacionada con un puñado de pliegos judiciales que pisaba el Ejecutivo, aliados y ciertos libertarios precipitaron la presentación de los respectivos despachos de mayoría. A las pocas horas, el Gobierno operó una insólita victoria que dejó, aún más a la vista, la falta de tacto y movimientos burdos a la hora de amasar la realidad parlamentaria.

Continue leyendo

Destacado

Kicillof demora definiciones al interior del peronismo, pero acelera con su construcción nacional hacia el 2027

Publicado

en

Axel Kicillof definió desde hace tiempo avanzar con su armado político propio para embarcarse en una instancia de negociación recién el año que viene con el resto de los sectores del peronismo, opositores al gobierno de Javier Milei. Desde su lugar y hasta donde pueda, el mandatario bonaerense manejará sus tiempos. En La Plata, desde donde busca acumular caudal político, admiten que hay varios frentes a resolver con las otras fuerzas peronistas. Frentes políticos que en algunos casos están atados a la gestión. Sin embargo, repiten: “Hay tiempo”. Mientras, sus armadores ya se mueven por fuera del territorio bonaerense para federalizar el Movimiento Derecho al Futuro.

Kicillof no es el único. En las últimas semanas la dinámica peronista abrió un nuevo aunque conocido capítulo: el regreso del exministro de Economía y otrora candidato presidencial Sergio Massa. El líder del Frente Renovador estuvo en Rosario y se mostró junto a los diversos sectores del peronismo. Desde su postulante a la gobernación, el diputado nacional y presidente del FR, Diego Giuliano, hasta el concejal por Ciudad Futura, quien es probable que sea candidato a intendente de Rosario, Juan Monteverde; pasando por la diputada nacional Florencia Carignano, de La Cámpora; Lucila De Ponti, del Movimiento Evita; y el senador nacional del bloque Justicialista, Marcelo Lewandowski, entre otros. “La unidad es lo más importante”, fue lo que dijo Massa en un breve contacto con la prensa que cubría la presentación del libro de Giuliano “La Santa Fe que se viene”.

Kicillof también hará un desembarco en la bota. Por ahora no será a modo personal, pero ya envió a una serie de dirigentes para que agitan la bandera de su construcción nacional desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). El ministro de Producción, Augusto Costa, uno de los más cercanos al mandatario bonaerense, participó esta semana del Foro de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de Rosario. Luego de su disertación oficial en el Concejo Deliberante de Rosario, el ministro de Kicillof encabezó una reunión con integrantes del MDF Rosario. Del Foro de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas participaron varios dirigentes santafesinos, entre ellos Monteverde de buena relación con Kicillof. La presencia de Costa se sumó a la que semanas atrás plantó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis. “Reforzamos la necesidad de organizar la esperanza y estar cerca de la gente en este momento difícil, así como también seguir incorporando al espacio a distintos sectores del entramado político, social y económico de todo el país”, planteó Costa de su paso por Rosario.

Además, en los próximos días habrá actividades del MDF tanto en Rosario como en la capital santafecina, con enviados desde La Plata. El sábado 5 de septiembre, el MDF Educación llevará a cabo una actividad en Santa Fe capital. Estará comandado por el exdirector general de Cultura y Educación, Alberto Sileoni. El otrora integrante del Gabinete bonaerense es uno de los designados para mover la agenda emedefista en distintas provincias. Otro exministro que tiene esa misión es Daniel Gollan, desde el MDF Salud.

Gollan cerrará el encuentro “Salud, pueblo y futuro”, que el axelismo llevará adelante en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Será el jueves 10 de septiembre.

En tanto que Kicillof se mostrará este lunes con el gobernador de La Pampa, Alfredo Ziliotto. Firmarán acuerdos para trabajar en conjunto en la mitigación del fenómeno climático “El Niño”, que azotará a la región en los próximos meses: estiman que se verá acompañado de un crecimiento del 90% de la actividad meteorológica, lo que pone en alerta la capacidad de respuesta de las cuencas hídricas que comparten ambas provincias. Se espera que allí ambos gobernadores peronistas lancen una crítica hacia el gobierno nacional por la falta de distribución del Fondo Hídrico. Kicillof dijo esta semana, al anunciar sus propias medidas ante la llegada de El Niño, que la gestión de Javier Milei “retiene $293 mil millones del Fondo Hídrico”. Contó que Buenos Aires está reclamando que “ya mismo” los devuelvan porque “corresponden a las provincias”, ya que “son fondos destinados a realizar las obras necesarias para afrontar situaciones de emergencia”.

Las incursiones de Kicillof o de algunos de sus funcionarios en otras provincias no están exentas de complejidades. El mes pasado, su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, cerró una charla en San José, Entre Ríos. Invitado por el intendente de ese distrito, Gustavo Bastián, el funcionario provincial enfatizó que el peronismo tiene que “construir acuerdos para definir a sus candidatos en los ámbitos nacional, provincial y municipal, dejando atrás la lógica de las imposiciones”. También dijo: “Esa etapa ya pasó y sabemos que no nos dio buenos resultados”. El mismo día a cien kilómetros de San José, otro ministro de PBA fue a plantar bandera del kicillofismo en Entre Ríos. A algunos dirigentes del peronismo entrerriano aquella llegada de los funcionarios no les cayó bien. Por ejemplo, al diputado nacional Guillermo Mitchel del FR, quien podría competir por la candidatura a la gobernación en la provincia del litoral. Cerca del dirigente que se encuadra en el Frente Renovador cuestionan que en aquella ocasión, los ministros bonaerenses fueron a la provincia, sin dar aviso a los referentes de los distintos sectores del peronismo. En Entre Ríos, como en Buenos Aires, el peronismo está fragmentado. Ese cuestionamiento sobre el modo en que Kicillof o sus armadores tienen para incursionar en otras provincias también es observado puertas adentro por La Cámpora.

Mientras tanto, Kicillof se toma tiempo para definiciones electorales en lo que respecta a Buenos Aires. Por ejemplo, si habrá un desdoblamiento entre los comicios provinciales —en donde él no competirá— y las nacionales. Es un tema que empezó a inquietar a los intendentes. Por ejemplo, a los del llamado grupo La Liga, que esta semana se reunieron con el diputado nacional y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, y con el jefe de la bancada peronista en el Senado, José Mayans.

Los intendentes de La Liga aglutinan el control político de varios distritos de peso como Lomas de Zamora, Moreno, Merlo, Ezeiza, Pilar, entre otros. Desde ese lugar se reunieron y ya presentaron cartas ante Kicillof, Kirchner y ahora a Mayans. Quieren estar en la discusión del peronismo en PBA como una cuarta pata de la mesa que componen el MDF, el cristinismo y el Frente Renovador. Sumado a la estrategia de llegar a un esquema de unidad, el reclamo por la libertad de la expresidenta Cristina Kirchner y la defensa a la gestión de Kicillof, este grupo también busca retener sus distritos y es allí en donde el debate sobre el desdoblamiento suma volumen. Otra agenda que siempre sobrevuela son el regreso de las reelecciones indefinidas. Kicillof quiere que vuelvan, pero esa determinación está atada a un acuerdo de las comandancias políticas que por ahora no aparece.

La agenda de Kicillof también tiene subrayado el 19 de septiembre, día en el que cerrará el primer Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro. Una jornada en la que el sector del mandatario bonaerense buscará dar una muestra de cómo avanza su construcción federal, ya que se espera la presencia de dirigentes de otras provincias. Será en Villa Domínico, en el municipio de Avellaneda.

El gobernador buscará llegar al año que viene con una estructura sólida. Hoy transita un escenario incierto en su candidatura, pese a que sus movimientos se asemejan por momentos a los de un dirigente en campaña. La suerte que correrán las PASO será determinante para consolidar una postulación. Por ello, tras la reunión con los gobernadores, Massa y Máximo Kirchner, una de las líneas discursivas que dieron a conocer es hacer el esfuerzo de sostener el acercamiento y replicarlo en el Congreso con el objetivo de sostener las Primarias, ante la avanzada del Gobierno de querer eliminarlas. Kicillof está dispuesto a competir en una elección Primaria y es lo que busca.

Continue leyendo
Advertisement

Trending